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El ciclo de los sueños no era algo que Stephen desconocía. Sabía que era algo que compartían Maestro y Servant. Mientras dormía había visto las mismas escenas de las memorias de Medea. Esto ya lo había visto en la mañana. Sabía que Medea al mismo tiempo recibiría sus recuerdos. Sin embargo, Stephen tenía una memoria que había bloqueado para que ninguna amenaza o algún hechicero enemigo pudiera usarlo en su contra. Y no era solo para su servant. Mantenía este recuerdo sellado hasta para Wong.

Revivir cada recuerdo de Medea solo lo hacía comprometerse a la promesa que le había hecho. No dejaría que volviera al abismo donde cayó.

El doctor abrió lentamente los ojos. Seguía siendo de noche. La luna todavía alumbraba la ciudad. Y vio que seguía encontrándose en el mismo banco. Se había quedado dormido. Fue un milagro que algún servant o maestro enemigo los hubieran emboscado.

Stephen miro a su lado para despertar a su compañera para que ambos pudieran volver. Sin embargo, el asiento donde Medea había estado durmiendo estaba vacío. No había presencia ni de ella ni de su capa que él le había prestado como manta.

-Medea- grito levemente el doctor mirando alrededor –¡MEDEA!

El doctor giro y miro frenéticamente, buscando donde podría estar. De la nada los ruidos de grillos, similares a los que escucho en dicha mansión, empezaron a llenar el lugar.

El miro a la calle donde se acentuaron más los ruidos, cuando una energía de campo de color purpura lleno la calle, y de ella Medea se revelo en una explosión de energía. Estaba usando su clásica túnica.

El doctor se alivió por esto y empezó a caminar hacia su servant. De la misma forma, ella empezó a caminar hacia él.

-Medea… ¿dónde estabas? Te estaba busc…..-

El doctor vio que su caminata era extraña. Pero lo que más lo impacto era la daga que estaba clavada en su estómago. Su noble phantasm, el cual puede anular cualquier contrato. Al instante vio su mano la cual ahora ya no tenía los sellos de comando.

- ¿Porque? - fue lo único que pudo decir el hechicero

Medea no respondió. Antes de que Stephen pudiera exigirle por qué habían anulado su contrato después de todo lo que vivieron hoy, su rostro se transformó en horror cuando vio que algunos insectos la estaban rodeando y como algunos grillos y gusanos llenaban su cuerpo y su boca y por una herida de corte en su garganta.

Stephen retrocedió horrorizado ante esto. Había escuchado y leído acerca de la nigromancia, una de las magias prohibidas. Pero verlo era totalmente otra cosa.

De la nada sus pensamientos murieron totalmente cuando sintió una ráfaga de viento la cual fue seguida por un dolor agudo en su espalda y una sensación ya familiar, la cual ya estaba siendo costumbre. Pero ahora no había nadie para poder aliviarlo.

Volteo su cabeza y vio a la maldita figura de la noche anterior. Su máscara esquelética, resaltaba en toda su oscura forma.

Con el cuchillo, Assassin corto de su espalda a su abdomen abriendo su vientre en dos.

El doctor solo vio como ahora había un enorme agujero y la sangre se desparramaba.

Debió haberle hecho caso, debieron volver hace mucho antes.

Unos pasos se acercaron lentamente al doctor, Stephen miro hacia arriba ignorando cualquier tipo de sensación de dolor y vio ahora al cadáver andante que había sido su compañera durante todo el día.

Apenas le había hecho esa promesa, y ya le había fallado. Le había fallado en todo.

La servant reanimada levanto su mano con la intención de acabar con el de una vez por todas.

Stephen vio su hermoso rostro, ahora arruinado por lo que sea que le hizo esto.

Vio sus ojos, los cuales a pesar de estar en este estado aún seguían siendo bellos. El sufrimiento que padecía minuto a minuto.

También vio como la mano estaba temblando y los ojos del cadáver empezaron a llorar sangre. Como si no quisiera hacer esto. Como si le doliera enormemente por lo que estaba a punto de hacer. Como si le doliera mucho más que soportar el deplorable estado en el que se encontraba. Como si en todos los ruidos agónicos que emitia, estuviera diciendo: Por favor. Perdóname

Ocho círculos se formaron frente a ella listos para atacar al hombre que tenía el vientre abierto.

….

….

-No….porfavor… tu perdóname…a mí- dijo arrepentido el doctor mientras cerraba sus ojos y una luz de color purpura se dirigía hacia el hombre el cual aceptaba su destino, con una enorme carga de no haber podido cumplir su promesa.


Strange abrió los ojos y respiraba pesadamente tras la horrible pesadilla que tuvo. Miro frenéticamente a su alrededor y vio que se encontraba en el mismo lugar. Al instante busco por todas partes cualquier señal de que Assassin pudiera atacar.

Paso sus manos por su abdomen y vio que estaba totalmente intacto.

Miro a su alrededor y vio la imagen que le quita un enorme peso encima. Su servant seguía durmiendo a su lado y arropada por su capa.

Al instante toco su rostro y miro donde había sido apuñalada en su garganta. Su imagen apacible contrastaba mucho de la que había visto en la pesadilla.

De la nada los ruidos de los grillos llenaron el ambiente. Sabía que, si no se movían de allí, esa horrible pesadilla se haría realidad.

El doctor se llenó de una ira inconmensurable al recordar los insectos que habían reanimado el cadáver de su servant.

Bien si lo que estuviera aquí quería jugar con insectos. Él podría hacer lo mismo.

Con sus dos manos, las huestes canosas se liberaron y rodearon a ambos. El doctor sin pensarlo cargo a la mujer que aun dormía en un estilo nupcial y abrió un portal hacia el lugar más protegido de esta ciudad.

En el parque las mariposas seguían revoloteando. Si el doctor se hubiera quedado más tiempo hubiera visto como estas estaban luchando contra unos insectos totalmente monstruosos. Los insectos de ojos rojos empezaron a caer fácilmente ante la energía mágica de las mariposas de color esmeralda, y con suerte, algunos en manada arrancaban las alas de algunas pobres desafortunadas. Finalmente, estas llegaron a un punto limite y se desvanecieron en motas de color verde.

Algunos insectos quedaron en el lugar. Estos lentamente empezaron formar una figura decrepita.

-No lo vi venir- dijo débilmente Zouken mientras trata que los pocos familiares que quedaban, recompusieran su cuerpo.

Desde el techo de uno de los edificios, Assassin observaba lo que aconteció. Sabía lo que su maestro había querido hacer. Ya lo había hecho con dos servants esta misma noche. Pero mientras que para la mayoría de espíritus heroicos esto le habría parecido un acto de lo más profano, su desesperación por la vida, para él lo hacía más digno de ser llamado su maestro.

Assassin posteriormente se materializo al lado del apóstol muerto.

-Lord Magus- dijo el enmascarado- Se le dijo que no lo subestimara. Podría haberme encargado en un instante. Ya sé de lo que es capaz de hacer.

Zouken no respondió. Debió saber que la clave para la inmortalidad no sería tan fácil de obtener. Tenía que jugar bien sus cartas.

Caster era muy peligrosa para el para dejarla viva. Sin embargo, eso mismo la hacía mucho más atractiva la idea de tenerla a su lado. Lástima que ese hombre arruino toda esa noche.

Aún tenía su carta de triunfo. No cometerá el mismo error. No dejarían que ni ningún master, ni siquiera el nuevo avenger, arruinen todo para lo que ha preparado hasta ahora.


Una vez dentro del Sanctum, Strange fue a su habitación y dejo a Medea en su cama y la arropo bajo las sabanas. Al menos ahora estaban seguros aquí. Estuvo demasiado cerca esta noche. Si bien su pesadilla podría no haberse vuelto real, era una posibilidad con la que no quería arriesgarse.

En las probabilidades que le sueño fuera real, también podría indicar que Assassin estaba asociado con quien fuera que estuviera detrás de los insectos.

¿Quién podría ser? ¿Que ganaba con esto? ¿Que ganaba con hacerle esto a Medea?

Se estremeció al recordar esa imagen. Ese destino, no se lo deseaba a ella. De hecho, ni a su peor enemigo le hubiera deseado eso.

Dándole una última mirada a su servant, decidió dejarla dormir y volver a la sala principal.

Se sentó a pensar en todo lo que vio hasta ahora.

-Un incendio hace 10 años que se relaciona con todo esto.

-Insectos que podrían estar relacionados con Assassin o con alguien que trabajaba con él. Posiblemente su maestro.

-La mansión que vieron antes que tenía la misma energía de esos insectos.

-Extrañas criaturas en cada incidente comatoso.

¿Qué demonios eran esas cosas?

¿Eran algún tipo de creación de estos magos modernos?

-Hay amigo- la voz del doctor estaba cargada de cansancio- Cuanto me haces falta aquí

Wong era quien siempre lo había ayudado en todo. Había sido también su guía en todo este mundo místico que se le habría abierto.

Ahora estaba solo. Bueno no realmente. Agradecía demasiado por el apoyo que ahora tenía.

El doctor ante esto había decidido que reforzaría lo que ya sabía. Así como su Servant también lo iba a hacer.

Solo había una forma de acabar con un insecto. O al menos con varios de ellos.

Él se dirigió a su biblioteca de hechizos que todavía no practicaba y saco uno que ya conocía.

Decidió investigar más acerca de las huestes carnosas de Hoggot. Podía combatir el fuego con fuego.

Hablando de fuego, también sacó otros dos libros que tenía escrito en sanscrito:

Llamas de Faltine

Rayos de bedevilment

Los servants vistos hasta ahora eran demasiados fuertes. Si no hubiera sido por el hechizo de Caster, habría muerto esta noche. Casi ni vio llegar a Saber. Ni siquiera pudo derrotarla. No quería imaginarse tener que luchar con Berserker.

Abriendo el libro, empezó a leer en donde se había quedado anteriormente. Estos hechizos podrían ser los más difíciles que ha aprendido hasta ahora. Casi tanto como los siete soles de Cinnibus.


Medea abrió los ojos. Este lugar no le era demasiado familiar. Sabía que está en el ciclo de sueños. Ya lo había experimentado dos veces. Esto debería ser un récord. Vio como cada recuerdo paso fugazmente. La infancia de su maestro. La relación con sus padres y su hermana. El sueño que se le generó a tan corta edad. Pudo ver que era mucho más inteligente que cualquier niño que hubiera conocido en su vida. Pudo ver una gran relación que había entre él y su hermana.

Esto la hizo recordar tristemente a la relación que tenían ella y su hermanito. Con ello, sollozo levemente cuando recordó la mirada en sus ojos mientras lo descuartizaba y la mirada incrédula de su padre mientras lo hacía.

Vio mientras el recuerdo cambiaba por la vida de Stephen y como éste finalmente iba convirtiéndose de un estudiante de secundaria a un universitario. De un interno de medicina a graduarse y finalmente convertirse en doctor.

Stephen no había mentido en que no había tenido algún contacto con la magia en toda su vida. Era casi difícil de creer que el hombre que estaba viendo era el mismo que ahora era su maestro.

Sin embargo, en todos estos años, pudo ver que la personalidad de su maestro estaba lejos de ser como él le había dicho que era. Era algunas veces presumido, pero en general era muy buena persona.

Justo cuando empezó a pensar que la había engañado con su pasado, vio el siguiente recuerdo y observo giro de 180 grados en su personalidad.

Mientras antes había sido algo presumido, ahora lo era totalmente al punto que parecía disfrutar de humillar a los demás. Si bien era bueno en lo que hacía, ahora parecía que ayudaba más a las personas más por interés personal que por altruismo. Ahora pudo entenderlo. Sí que había sido un idiota.

Sin embargo, le pareció raro el cambio entre un recuerdo y el anterior. Era como un antes y un después. Eran personas totalmente diferentes.

Finalmente, todos los recuerdos terminaron abruptamente con el ruido de las ruedas en el asfalto y el estrepitoso choque de un auto.

Medea se levantó de golpe, sudando totalmente por el ultimo evento. Cuando volvió a sentir la misma calidez que la noche anterior. Vio el reloj a su lado el cual marcaba las 6:00am.

Observando alrededor, se dio cuenta que estaba en su base. El Sanctum como le decía su maestro. Pero no estaba en su habitación, estaba en la del doctor. La había traído hasta aquí.

Recordó los eventos del día anterior y su batalla contra Saber y su maestro. También del evento que aconteció después. Podía entender el deseo altruista de su maestro. Pero eso no significaba que dejaba de ser frustrante para ella. Pará alguien que usaba el engaño y la traición para ganar, era muy difícil entender totalmente a alguien así.

Recordó la caminata que tuvieron y se sonrojo levemente al recordar aquel momento que compartieron en la banca. No podía evitar apreciar el gesto del doctor por calmar su dolor.

Pensó en su anterior maestro. Todavía recordaba al hombre que la ayudó y le dio refugio los días antes que comenzará la guerra. Jamás podría pagarle todo lo que había hecho.

Estuvo apuntó de volver a llorar al recordarlo cuando recordó unas palabras que su nuevo maestro le dijo en la mañana.

No llores porque terminó. Sonríe por qué sucedió.

Empezó a recordar cada momento que vivieron juntos. Su primer encuentro. Los buenos momentos cuando él venía de la academia. Las noches que compartieron juntos. Duraron muy poco tiempo, pero estaban ahí. Recuerdos del único hombre que amo de verdad.

Finalmente, tras tanto, pudo generar una pequeña sonrisa. Fueron momentos que ella siempre mantendrá en su corazón. Quizás se desaparezcan cuando vuelva al trono, pero mientras viva los mantendrá con ella.

También empezó a recordar los buenos momentos que tuvo con su hermano, con su padre, con su mejor amiga...con sus hijos.

Todos tuvieron un final horrible. La mayoría causadas por su propia mano. Pero no podía negar que, aun siendo breves, estaban ahí.

También sonrió por la nueva amistad que llegó a conocer. Al final algo bueno llegó después de todo esto.

Recordó los pocos momentos que tuvieron juntos. Solo pasó un día y no podía soportar la idea de volver a estar sola.

…..

…..

…..

¿Ella estaba volviendo a repetir todo otra vez?

Recordó el miedo que sintió al verlo desangrarse. Tenía miedo de volver a perderlo todo. No lo resistiría. No podría.

Sintió que el destino volvía burlarse de ella. Parecía que, aunque los dioses se habían ido hace años, su maldición la perseguirá sin importar donde estuviera

Sintió también culpa por el hombre que perdió recientemente. ¿Estaba traicionándolo? ¿Tan fácil era para ella enamorarse?

¿Estaba mal intentar aferrarse a la única fuente de agua en un desierto infinito?

…...

¿Espera porque pensó eso? Se palmeo la mejilla para quitarse esos pensamientos. No había tiempo para esto.

Recordó el plan de su maestro acerca de averiguar más acerca del Grial y sus consecuencias previas.

Se inquietó al recordar la magia oscura que provenía de la mansión que vieron anoche. Le recordaba una magia que sólo los desesperados en su tiempo usaban. Una que le daban ganas de vomitar de sólo recordarla.

Gusanos crestas, la forma más baja de familiar.

La otra magia que sintió del edificio tampoco podría ignorarla. Fue totalmente diferente a alguna amiga que hubiera visto antes. Como si el mismísimo caos hubiera sido su origen. Se sentía completamente antinatural. Tan desordenada, como si ignorara toda ley natural escrita hasta ahora.

Decidió aclarar sus pensamientos. Quizás una ducha podría aclarar todas sus dudas y ayudarla pensar con claridad.


Stephen estaba exhausto. Parecía un zombie. No ayudaba que su ropa estuviera quemada por los hechizos que anteriormente había intentado hacer. Ya eran dos noches seguidas que no dormía correctamente. Lo que durmió en todo el día alteró su ciclo de sueño. Hace mucho que no experimentaba esta sensación. Antes podía hacer guardias de 36 horas sin problemas. Se estaba oxidando.

Se reprendía internamente porque pudo haber usado su forma astral para leer los libros mientras dormía. Pero al no poder hacer magia en esa forma, quiso adelantar todo esto. Pésima decisión.

Stephen fue lentamente hacia el baño para lavarse el rostro pensó que quizás también necesitaba una ducha para despejar su mente.

El hechicero entró a su habitación y se dirigió al baño para lavarse la cara. Si no estuviera totalmente exhausto, habría notado que la figura que dejó en su cama no se encontraba o hubiera escuchado que la ducha ya estaba encendida.

Afortunadamente antes de entrar. Stephen siempre tenía la costumbre de a hacer algo rutinario. Lo hacía hasta cuando estaba solo.

Con su mano tocó la puerta del baño.

- ¿Hola? ¿Quién es? - dijo Medea al otro lado de la puerta

-No te preocupes yo espero

Esto ahorro una situación demasiado incómoda para ambos.

Cuando Medea salió de la ducha. Se puso su ropa civil y salió de su habitación junto a la puerta estaba su maestro el cual seguía vestido como anoche y estaba totalmente desgarbado.

Sus ojos tenían bolsas bajo los ojos y los tenía e color rojo. Su ropa esta con grandes quemaduras.

-Maestro- dijo Medea viéndolo detenidamente- ¿qué te paso?

-Esto pasa cuando arruinas tu horario de sueño- dijo el doctor mientras entraba al baño- Espérame. Bajare a la sala en unos 20 minutos.

Medea vio preocupada como su maestro se estaba excediendo más de lo normal.

-Stephen ¿no dormiste en toda la noche?

-Fue un error

-Stephen los servants no necesitamos dormir. Tu por otro lado te harás daño si sigues así.

Stephen se detuvo por un momento antes de seguir su camino hacia la ducha y cerrar la puerta.

Medea suspiro ante esto y decidió dirigirse a la sala.

Cuando bajó las escaleras vio como las paredes y gran parte de la sala estaban quemados. El hechizo que rodeaba la mansión al instante regresó todo a su lugar.

Ella se preguntó: ¿Qué demonios había pasado aquí mientras estuve dormida?


Shirou no había dormido nada tampoco. Había estado pensando detenidamente en todo lo que pasó ayer. El maestro de Caster está lejos de ser lo que pensó que era. No sabía cómo describirlo. Por unos segundos estuvo a punto de acabar con Saber. Los había derrotado a él y a Rin con una extrema facilidad. Tenía la pelea ganada. Pero había olvidado todo eso con el objetivo de salvar una vida.

Lo había llamado asesino o hipócrita. Su Servant había estado drenando el mana de personas inocentes. Alguien inocente podría haber muerto. Pensó que el siendo el maestro de ese servant, el sería igual o peor que ella. Pero ¿una persona que hizo lo hizo anoche, sería una mala persona?

Lo que no podía negar era que era increíblemente poderoso. Sus habilidades y como estaba vestido eran exactamente como se había imaginado que se vería un hechicero.

¿Esto era un alto nivel que podría alcanzar si estudiaba magia?

Tohsaka parecía también sorprendida por las habilidades del hombre. Y lo decía aún cuando ella le dijo que sus conocimientos de magia eran excepcionales.

¿Qué tan poderoso debía de ser para que su amiga pensara que era un servant?

Rin había decidió irse a casa después de ese evento. Al parecer todo esto también le pareció demasiado estresante. Sin embargo, permanecía firme en no dejar que el maestro de Caster siguiera rondando libre.

-Shirou- una voz lo sacó de sus pensamientos- No has dormido nada.

-Lo siento Saber- dijo el chico pelirrojo de forma cabizbaja- Creo que será mejor que dejemos las lecciones para más tarde.

...

...

...

...

- Saber ¿Cuál es tu opinión del maestro de Caster?

Esto trajo una mirada tensa e indiferente por parte de Saber pareció haber sido clara con lo que pasó anoche. Aunque ella no negara que también entró en conflicto con lo que aconteció después de la batalla que tuvieron.

Sin embargo, él y su Servant habían estado drenando mana de gente inocente. Nada de lo que él haga podrá cambiar ese hecho. Por más que intentará remediarlo.

-Shirou entiende que es un peligro- le dijo la rubia- Los magus son muy complicados de entender. Pero si algo he aprendido es que nunca les importa lo que tienen que dar a cambio siempre y cuando ellos lleguen al resultado deseado. Personas como Rin son muy difíciles de encontrar entre ellos. Así que por favor, no te arriesgues al intentar pensar que podría ser como ella.

Entendía porque pensaba así. Era un caballero. Su vida era el honor prácticamente. Sin embargo, no pudo evitar relacionarse con el doctor. Ambos querían evitar la muerte en esta guerra. Pero él había puesto en peligro a mucha personas.

Dios esto era tan confuso, tenía que obtener respuestas. Y solo las obtendría si lo volvía a ver. Bien, esta es la guerra del Santo Grial y él era el principal objetivo de Tohsaka. Que ambos se volvieran a encontrar era inevitable.

- ¿Es tan malo? ¿Es tan malo sacrificar una vida si con eso salvas muchas vidas?

El héroe y el villano. El héroe de muchos también es el villano de otros. Si pudiera salvar vidas sin tener que quitarlas. Sabía que era imposible. Pero aun así le costaba aceptar eso.

-Asesinato sigue siendo asesinato Shirou. Puedes adornarlo o justificarlo como tu gustes, pero no cambiaras lo que es. Y no hay honor en los asesinos. Créeme, lo sé muy bien.

Bueno había quedado con ayer con Issei en visitarlo después del día de ayer. Sería mejor que preparará el desayuno para Taiga, Saber y Sakura.

-Shirou la comida es lo de menos- dijo Saber con gran dificultad esa frase - No has dormido en toda la noche

-No te preocupes- dijo tranquilizándola- No es la primera vez que me desvelo. Además, debo visitar a Iseei en el hospital.

-Esta vez iré contigo. El maestro de Caster podría estar esperándote. No sabes aun si fue el quien hizo el ataque de ayer en mañana. Pero si fue el, podría estar rastreando cualquier movimiento que hagas.

Shirou solo pudo asentir. Además, por las palabras de su Servant, sabía que no iba a aceptar un no como respuesta. Por lo menos sabía que Fuji-nee estaría en casa. Sakura no estaría sola.

Sin embargo, mientras hacia el desayuno vio en las noticias algo que lo dejo impactado y le recordó a ese aterrador evento de la mañana anterior.

Reportes de sangre en las cañerías en el Sur de Miyama


Medea espero a su maestro mientras todavía practicaba el hechizo del otro día. Había encontrado 3 libros en la mesa. Tenía una idea de lo que pasó mientras dormía. La evidencia estaba en el nombre.

El hecho era tan frustrante. Pará empezar debía concentrarse en una espada. Ella nunca había usado una en toda su vida.

Sin embargo, recordó la pelea del día anterior. Su proyeccion era diferente a la de estos magos modernos. Pero podía utilizarlo para acelerar este proceso. Nunca la había utilizado para crear una espada. Y menos una mágica. Pero esta espada estaba hecha de mana. Un elemento que ella dominaba a la perfección. No sabía si funcionaria. Era de hecho considerada una magia inútil. Pero no hacía daño intentarlo.

Concentrándose finalmente sintió un objeto y una empuñadura en su mano. Lo sintió como si el elemento que fluía por todo su cuerpo se solidificara en la palma de su mano.

Cuando abrió los ojos, observó que lo había logrado.

Casi suelta un grito de alegría al ver que finalmente había convocado el bendito objeto.

Medea no era una fanática de las espadas. Pero no podía negar que el objeto era algo bello de ver. Tenía la apariencia de una cimitarra, pero mucho más larga y brillaba con una fuerte luz de color anaranjada. Las chispas pululaban alrededor del filo, como si el fuego estuviera bañándola.

-Y te quejas que yo aprendo rápido- dijo una voz sacándola de su euforia- No debería sorprenderme.

No debería sorprenderme eres una maga legendaria

Medea deshizo el objeto y se recompuso

- ¿Hace cuánto tiempo estas ahí? - Stephen solo pudo reír levemente

- Desde que casi gritas como colegiala- Esto causó otro sonrojo en la mujer de pelo azul

- Intenta convocarla otra vez

Medea lo hizo y proyecto la espada anaranjada en su mano.

- Está bien. Pero esa sería la parte mágica. ¿Sabes cómo usarla?

Ella simplemente se quedó callada. Sabía que esto iba a venir. Por algo le pidió específicamente que aprenderá este hechizo.

-Te ves demasiado bien. ¿No estabas muerto de sueño hace unos momentos?

- No es la primera vez que madrugo. He estado sin dormir 36 horas.

- Eso no es lo que parecía cuando te vi entrar al baño.

Stephen simplemente se encogió de hombros. Fue hacia la armería y sacó dos espadas de madera. Similares a las que tenía el molesto niño la noche anterior.

-Hay una forma de practicar sin que nos tome mucho tiempo. En el aspecto mágico está arreglado, pero para esto no necesitamos magia- El doctor estiró la mano y empujó la forma astral de Medea. La mujer de pelo azul volvía. Sentir la misma sensación de la mañana. Vio como todo estaba moviéndose en cámara lenta. Al instante el doctor en lugar de moverse en su cuerpo físico como lo había hecho en la mañana, se materializó en un cuerpo astral frente a ella.

-Ahora comencemos con lo básico- dijo mientras se ponía en guardia para comenzar a practicar con ella.


Como si fuera una señal. Rin tampoco durmió nada anoche.

Después de la derrota que tuvieron, todo lo que una vez supo de magia se vino abajo al ver al maestro de Caster demostrar sus habilidades.

Como era esto posible. No estaba usando Magecraft. Usaba el mismísimo mana como hechicería.

Pensó también en cómo había estado vestido. Si no tuviera esas magnificas habilidades, habría pensado que es un tipo cualquiera que animaba las fiestas de niños.

Aún le dolía el pecho por el disco mágico, en forma de Frisbie, que recibió del hombre.

Estuvo casi toda la noche en la biblioteca buscando algún tipo de indicio que le indicará el tipo de magia que usaba. Algún tipo de elemento u origen. Por las habilidades que demostró con el hielo, podría pensar que tenía afinidad a ese elemento. Otra cosa que también la impresionó fue la transmutación que realizó en su pelea con Saber.

La transmutación demoraba meses en realizarse, pero él la realizó en unos segundos como si nada.

Estaba usando magia. Verdadera magia.

Esto prácticamente era el mayor descubrimiento que cualquier magus podría haber realizado. Lo que estaba haciendo era prácticamente el sueño de cualquier magus moderno. El deseo de toda la asociación de magos.

Pensó también en lo que hizo cuando pensó que él estaba escapando. Salvo la vida de ese hombre.

No era tan ingenua como Emiya. Podía haber estado fingiendo.

Bueno, quizás ya estaba siendo paranoica.

Aunque seguía siendo un peligro, tenía tantas preguntas, y el hombre tenía todas la respuestas.

- ¿Aún no superas la paliza que te dio? - le dijo la voz de su Servant burlándose de ella- Bueno dicen que el madruga, Dios lo ayuda.

-Tu ni si quiera opines- Archer solo siguió divertido por su berrinche. Era culpa de ella por ordenarle que no la acompañara- ¿Cómo pudiste no sentir que era humano? ¿No tienen los servants la capacidad de sentir la presencia de otros?

Archer simplemente cruzó los brazos recordando su enfrentamiento con el doctor.

-No sabría explicarlo yo mismo. Se sentía totalmente diferente a los que hubiera visto hasta ahora, como si dos esencias se estuvieran mezclando e intentando tomar la composición del mismo cuerpo. Si fueras un espíritu heroico como yo también lo habrías sentido.

Rin sólo pudo agregar más misterios a todo el papeleo mental que ahora tenía. Ahora la duda era saber dónde se encontraba su base.

Sabia donde había sido antes. El y su servant habían hipnotizado a los monjes del templo y se habían establecido ahí.

Sin embargo, a pesar de eso, un americano debería haber llamado la atención.

Ahora viene la duda.

¿Quién ataco el templo?

¿Por qué su maestro de historia, Souichirou Kuzuki, fue el único asesinado esa noche?

Las habilidades del hombre no coincidían con el asesinato. ¿Y de que le serviría descuidarse tanto en esta guerra? Era como si ella destruyera su propia mansión.

Y finalmente la tercera pregunta

Si su maestro era capaz de usar mana tan fácilmente. ¿Por qué Caster había reunido mana de la ciudad? Con lo que tenía debería haber sido suficiente para abastecerla.

Negaba ser el responsable de lo que paso ayer en la mañana. Siendo sincera, le era muy difícil de creerlo.

Quizás se dejó llevar en atacarlo repentinamente esa noche. Al menos había servido para ver sus habilidades. Pero si hubiera sido un psicópata ella y Emiya ya estarían muertos.

Al menos sabía que tenía un poco de moral. Lástima que lo que hizo con la ciudad lo arruinaba completamente. Tendría las respuestas a sus preguntas cuando lo volviera a ver.

-Tengo que reunirme con Shirou a mediodía- dijo mientras iba a su habitación descansar un poco- Debemos resolver primero el problema de Caster y luego enfocarnos en Berserker.

-El niño que fue detenido una prenda mágica- dijo Archer burlonamente apoyándose en la biblioteca- ¿Aun después de eso piensas que es buen aliado?

Rin no respondió. Simplemente siguió subiendo hacia arriba.


Ambos ahora estaban sentados en la mesa del comedor principal donde les esperaba el desayuno. El doctor los regreso a ambos a sus cuerpos hace media hora. Cuando regresaron vieron que el reloj de la sala marcaba las 8:00 am. Sí que el tiempo pasaba diferente en esa dimensión. Sentían que habían pasado casi 4 horas en ese lugar.

En esta dimensión las limitaciones físicas no afectaban. No sentían hambre, no se cansaban, no tenían sueño. Esto ahorraba mucho tiempo cuando se trataba de habilidades físicas. Su agilidad también ayudaba en esto.

Había estado unos 45 minutos practicando con una manija para aprender los movimientos correctos.

Una vez terminado eso empezaron a practicar con las espadas de madera. No hace falta decir que barrio el piso con ella durante casi una hora. Después de aproximadamente 40 golpes, ella con gran dificultad logro detener algunos de sus ataques.

Ahora lograba mantenerse al día con él. Bueno tampoco ese que el fuera un gran espadachín. Esto solo le serviría para defenderse por momentos. Pero obviamente esto ni siquiera le serviría para poder derrotar a alguien como Saber. Ahí es donde su magia actuaria. Aunque con Saber, debido a su antimagia, complicaría mucho las cosas. Si lograran tenerla como aliada, facilitaría mucho las cosas.

El no cansarse ayudaba mucho en este aspecto. Sin embargo, estar en este lugar podría considerarse tomar un atajo.

Después de esto tenía que enfrentarse a oponentes en el mundo real, y ahí sí tendría estas limitaciones.

-Bien avanzamos un gran parte hoy- dijo el doctor- Para la siguiente recomendaría que practicas con oponentes armados. Como tus guerreros dientes de dragón. Dejaremos para más tarde la parte sin armas.

Mientras desayunaban antes de ir al hospital para encontrarse con el maestro de Saber. El recordó algo que tenía mucho que ver con su servant.

- ¿Segura que quieres ir? Tocaremos dicho tema ahí. Y disculpa recordarlo de nuevo, pero si no lo deseas recordar, puedes quedarte.

La mujer de pelo azul sonrió ante la preocupación del doctor. Pensó en su recomendación. Si bien le dolía recordar y posiblemente ver a ese mismo niño molesto con gafas le traería muchos recuerdos. Sabía que ya no podía ahogarse en el llanto, tenía que superarlo.

-Lo hare- le dijo Medea decidida y luego le envió una mirada de presunción- Además, la última vez que fuiste sin mi casi mueres.

-Eso no discutiré

Mientras seguían hablando, Medea se atrevió a preguntar algo que vio en el ciclo de sueños de su maestro.

-Stephen ¿Quién es Christine? - no hace falta decir que esto causo que el doctor se congelara al instante.

-No preguntare como lo sabes- dijo el doctor recordando a quien fue su compañera hace años- Lo viste en mis sueños ¿no?

Medea simplemente se encogió de hombros.

- ¿Fueron pareja? - dijo con un poco de ansiedad

-Por unos años…Pero la aleje como a tantos otros- el doctor paso de tener una mirada triste a una curiosa- ¿porque el repentino interés en mi vida amorosa?

La mujer simplemente miro hacia otro lado mientras seguía tomando el té, preguntándose porque decidió sacar el tema para empezar.


Si algo comparten todas las ciudades sin importar sus diferencias son los alcantarillados. Podrás ser la ciudad más bella del mundo. Pero el sistema de drenaje será siempre igual. Lleno de desperdicios y desechos de las personas. Un lugar ideal para vivir para las ratas, las cucarachas y, si las leyendas urbanas en Nueva York eran ciertas, los cocodrilos.

Pero para este desafortunado obrero, era el trabajo de todos los días. Había recibido reportes de sangre en las aguas de esta zona de Fuyuki y le habían encargado a él, investigar la causa.

Alumbrando con su linterna, lo único que observo era la misma corriente de agua arrastrando los desperdicios de toda una ciudad. Observo como las ratas pasaban por los tubos de drenaje. Pero no había ni un rastro de sangre en toda el agua o de lo que podría haber causado todas las llamadas que recibió.

Tras una larga búsqueda, maldijo por las posibles llamadas falsa que recibió y se preparó para irse.

De la nada un ruido lleno el silencioso drenaje. Un ruido viscoso como de carne picada. Vio como las ratas de la anda empezaron a correr en manada, como si estuvieran huyendo de algo.

De la nada vio que de la dirección contraria de la que huían, unas líneas rojas que goteaban como sangre decoraron los muros del desagüe.

Antes que siquiera pudiera pensar en correr. No sintió nada. Y cuando decía que nada, se referia que de verdad no sentía nada.

Vio que todo estaba al revés. Cuando miro hacia abajo vio cómo su cuerpo estaba totalmente separado de su cabeza.

Y como una especie de criaturas caninas sin ojos y con lenguas largas empezaban a devorar su cadáver decapitado. Eran cuatro en total.

Si hubiera sabido lo que estaba aquí, mejor se hubiera quedado en casa.

La criatura que tenía su cabeza en su mandíbula era de aspecto demoniaco, de color gris. Tenía una cabeza enorme, en forma de reptil, similar a un xenomorfo, ojos rojos, unos dientes afilados con los cuales fácilmente aplasto la cabeza que tenía entre ellos, una sus garras que parecían espadas en cada uno de sus dedos y una poderosa cola que puede utilizar como ariete.

Soltando un rugido monstruoso, la criatura siguió el camino de la cañería buscando su principal objetivo, a la cual las criaturas cuadrúpedas la siguieron, dejando detrás el cadáver devorado a medias del hombre que pensó que esta mañana seria como cualquier otra. El silencio reino el drenaje una vez más.


¿Que? ¿Pensaban que iba a hacer la clásica escena de anime donde el prota entra y su interés romántico se está bañando?...No

Bueno amigos este es el nuevo capítulo. Como saben mi demora es porque que estas semanas he tenido varias cosas. Pero lo menos aquí esta.

Ahora seguro muchos piensan que Rin está siendo un poco insoportable. Pero pónganse en su lugar, ¿ustedes no estarían de igual manera? Sabemos que el doctor no es malo, pero en ese mundo, sabiendo como son los magos, uno prácticamente podría desconfiar.

Con respecto a What If? Spoiler Alert

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Bueno los dos últimos capítulos me encantaron. Talvez el MCU tenga las versiones más débiles de los personajes de Marvel, pero Ultron Infinito es una de las versiones más poderosas de Ultron. Dije una, porque hay otras que podrían superarlo o igualarlo.

Sin embargo, el ultimo capitulo me gusto, pero siento que repitieron un error clásico en las películas de Marvel. Cuando el villano es OP, suelen nerfearlo para ser derrotado. Alguien más sintió que Ultron se contenía con cada ataque. Quizás también fue en parte al hechizo que Strange le puso a cada miembro. La única vez que siento que fue enserio, fue cuando usa su ataque para destruir la galaxia.

Y ahí también me demuestra que el Dr Strange Supremo esta rotísimo.

Esos dos personajes son lo que puedo decir que, si se enfrentarán por si solos (y sin restricción de universo por parte de las gemas) a toda la guerra del santo grial, ganan sin problemas.

Acerca de la criatura del final. No es un xenormorfo, si están pensando eso. Una pista, es de Marvel.

Bueno gracias por leer. Dejen su comentarios y nos vemos pronto.