Hola, hola mis queridos lectores, para los que leyeron mis otras historias como; ¿Trabajo o Placer? O la más reciente ¡Mía! Aquí les dejo otra historia..

Es un Triángulo amoroso, o un ¡Trio! Como prefieran.. Es la primera vez que escribo sobre tres así que espero y no sean tan malas conmigo, aunque como sospechan Sera un SasuHinaNaru o NaruHinaSasu… ¡Solo al comienza!

Los que ya leyeron mis otras historias saben cuál es mi pareja definitiva ^-^


Prólogo


8 Años…

—Ponte derecha —La regaña su padre.

Acostumbrada a cumplir sus ordenes, reaccionó a ellas al instante. Con una postura firme, digna de una heredera del clan Hyuga, intentó esta vez no arruinar nada. Quiere que su padre se sienta orgulloso de ella, a pesar de que aquella reunión la aterraba.

Los visitantes entraron al jardín con paso seguro, para la pequeña Hinata aquella entrada se le hacía asombrosa, era como si aquella familia fueran los dueños de la mansión en vez de ellos, irradiaban poder mientras más se acercaban.

De alguna forma parecía que fueran la contraparte de los Hyugas.

—Hiashi —La fuerza de aquel.. ¿Saludo? por parte del patriarca de los invitados, la hizo encogerse un poco en su sitio.

—Bienvenidos —Respondió su padre con una estrechada de manos.

Hinata aparto la mirada de los hombres mayores, y observo a la única mujer de aquella familia.

Es muy bonita .. Pensó asombrada por la elegancia y belleza que rodeaba a la señora.

Como si sintiera su admiración la mujer bajo la mirada y la observo, Hinata se sonrojo en cuanto la sonrisa apareció en aquel bello rostro.

—Oh, pero si es una cosita muy linda —Chilló maravillada la mayor, atrayendo la mirada de todos hacía ella—. Perdón —Se disculpó con una sonrisa—. Señor Hyuga ¿puedo acercarme a la pequeña? —Pidió con respeto, sus hijos y esposo la miraron como si tuviera dos cabezas, total no era costumbre que ella pidiera permiso, siempre hacia lo que quería para el tormento de los hombres de la familia.

Hiashi miró a la mujer y asintió.

—Hinata, Saluda —Demando.

La peliazul realizó una reverencia rápidamente un poco asustada.

—Buenos Días. Sean Bienvenidos a-a nuestro h-hogar —Tartamudeo sin poder evitarlo, había practicado varias veces en su habitación con el fin de conseguir la aprobación de su padre.

Otra falla para su desgracia. Era una inútil.

—Oh, que linda —Grito la mayor poniéndose a su altura—. ¿Cuántos años tienes?

—Ocho.

—¡Eso es una buena noticia! ¿Quieres saber porque? —Pregunto acariciándole su corto cabello.

Hinata niega con suavidad, queriendo que la mayor la acariciara un poco más, en momentos como aquellos era cuando más extrañaba a su madre.

—Mi último hijo tiene la misma edad, es perfecto, pueden ser amigos.

—¿A-Amigos? —Repitió esperanzada, ella nunca había tenido un amigo, siempre estudio en casa así que no conocía mucho niños de su edad. La única persona con quién hablar era con su pequeña hermana y, su primo, el cual la odiaba.

La mujer mayor giro el rostro y prácticamente arrastró a un pequeño pelinegro en su dirección. El niño gruño quejándose pero solo basto una mirada de su madre para callar toda queja.

—Él es mi hijo menor —Le dijo, luego le dio una clara advertencia al pelinegro—. Preséntate, querido.

—Sasuke Uchiha —Dijo sin mirarla.

Ante aquella frialdad del pelinegro, la pequeña no pudo hacer más que encogerse en su sitio.

No seremos amigos, ¿verdad? .. Se hizo la pregunta en su mente con tristeza, viendo como la amable mujer regañaba al niño, diciéndole en reprobación que no sea tan frío como su padre, para el disfrute del otro pelinegro detrás de ellos.


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12 años…

—Bienvenida Hinata-Oneesan —Saludo Hanabi cuando entro a la mansión—. ¿Cómo te fue?

Hinata la miró y negó con tristeza. .

—No pude hacerlo —Dijo subiendo las escaleras.

La pequeña hizo un puchero y la siguió a su habitación.

—Pero Onee-san, dijiste que hoy te acercarías a él —Le recordó cerrando la puerta—. ¡Tienes que hacerlo si quieres que sea tu novio!

La peliazul chillo sonrojada.

—So-Somos muy.. jóvenes —Tartamudeo—. Además a él… le gusta Sakura-San —Añadió con los ojos llorosos.

—¡¿Qué?! —Gritó su pequeña hermana—. Jooo… que rollo.

Hinata se acostó en la cama y sonrió con tristeza.

—Pero Onee-san no deberías rendirte. Recuerdas cuando Neji-Niisan te odiaba, nunca te alejaste de él en aquel tiempo, y mira el resultado, ¡Ya no hay nadie que te quiera y te proteja más que él! —Le brindo ánimos—. Debes decirle a Naruto-san lo que sientes por él.

Hinata recordó a el rubio. Hace cuatro años su vida cambio, su padre permitió que estudiara en una escuela, aquella salida le brindo un mundo nuevo a la peliazul, pudo conocer a muchas personas, y pudo enamorarse por primera vez.

Naruto Uzumaki.

El chico que admiraba y amaba desde que la defendió en aquella aula, al comienzo del año escolar y por ser la chica nueva mucho se acercaban y se burlaban por su color de ojos, un día cuatro de sus compañeros la acorralaron después de clase y comenzaron a empujarla y llamarla "Ojos raros" o "la rara" pero allí fue cuando entro Naruto.

Ella no tiene los ojos raros, Idiotas —Exclamó el rubio lanzándose sobre los chicos.

A causa del el escándalo que estaba haciendo el rubio, llamo la atención de un profesor y con los abusadores castigados y un rubio regañado (aunque fue el defensor) por ser violento, todo termino.

Después de explicarle al profesor su parte de la historia fue en busca del rubio, sonrojándose cuando lo encuentra en la enfermería.

Gra-Gracias por.. por defenderme —Tartamudeo.

Eres rara —Dijo unos minutos después el rubio acostado sobre la camilla—. ¡Seamos Amigos!

Hinata se sonrojo mientras le entregaba su merienda en agradecimiento.

Desde aquel encuentro no podía ver al rubio sin que su corazón se aceleraba, y en ocasionas se desmayaba por la mínima acción del rubio hacia ella. Estaba enamorada de él y en muchas ocasiones quiso confesarse pero siempre fallaba. Como hoy.

¡M-Me gustas, Sakura-Chan! —Grito el rubio a todo pulmón en medio de la clase.

Hinata brinco del susto en su asiento y cuando proceso lo que el rubio había gritado en uno de sus despertares en medio de la clase, le dolió. Su corazón se rompió y sus ojos se aguaron. Quiso correr y llorar pero al sentir aquellos ojos que la observaban, se quedó tiesa.

No puedo llorar, no puedo llorar o él me repetirá lo débil que soy Pensó sin apartar la mirada de su cuaderno, sin embargo una lagrima corrió de sus ojos.

Era débil, y él tenía la razón nuevamente….

—¡Hinata-Oneesan! —Grito Hanabi sacudiéndola.

La peliazul pestañeo y limpio las lágrimas en sus ojos.

—¡No puedes rendirte! —Repitió la pequeña—. ¿Naruto-san aún está soltero, verdad? ¡Aun tienes la oportunidad de ganarte su corazón!

—Pero..

—¡Puedes hacerlo, eres muy linda! —Señalo la pelinegra con los brazos arriba.

¿Aun podía? Pero.. ¿Cómo confesarse cuando sabes que el chico que te gusta esta enamorado de otra persona?

Pero a Sakura-san no le gusta Naruto-kun ..Recordó, todos sabíamos el interés amoroso de la pelirosa. Y según Ino, Sakura había rechazado al rubio en más de una ocasión.

—Quizás tenga una oportunidad —Susurró justo en el momento que tocan la puerta—Adelante.

La puerta se abrió y Neji las miro seriamente.

—Hiashi-sama quiere hablar con usted, Hinata-sama —Le informo sin mirarla a los ojos.

Algo estaba mal.

Las veces que Neji volvía actuar de aquella forma era cuando se trataba de aquel asunto.

—Gracias. En.. seguida bajo —Respondió preparándose para lo que se avecinaba.

—Oneesan —Murmuro Hanabi bajándose de la cama.

—No te preocupes —Le acaricio la cabeza y luego salió rumbo hacia la oficina de su padre.

Neji la observo unos segundos, antes de darse la vuelta y irse a su habitación.

—Padre —Llamo tocando la puerta de su despacho.

—Pasa.

Al entrar hizo una reverencia.

—¿Me necesitaba? —Celebro no tartamudear en esa ocasión.

—Hoy cenaremos con los Uchihas, así que te pido que te comportes a la altura —Le informo sin mirarla.

—Sí, padre.

Cierto.. lo había olvidado, su futuro ya estaba escrito.


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15 años…

—¿Es-Estas bien? —Logró preguntarle aunque estaba aterrada de la reacción del pelinegro—. Mikoto-san dijo..

—Cállate —Gruñe—. Sé que mi madre te mando a seguirme, así que ahórrate tus intentos de conversación.

La peliazul tiembla mientras se sujeta con fuerza de su abrigo. Ambos están solos en el jardín mientras la nieve cae sobre ellos.

—¿Por qué no le dices que no quieres hacerlo? —La pregunta para su sorpresa proviene de su acompañante, el aún está observando un punto del jardín sin mirarla.

Lo cual agradece ya que siempre que lo hace no puede evitar encogerse.

—Padre dice que..

—¿Qué es lo que quieres hacer tu, Hyuga? —Demanda cabreado esta vez sí mirándola a los ojos—. Sé que no quieres esto, y yo tampoco. Así que, porque no dejamos de actuar y fingir que somos amigos cuando jamás lo hemos sido —Soltó—. No se tu pero yo ya estoy cansado de esta mierda.

—P-pero yo..

El pelinegro se levantó y avanzo hacia ella asustándole. Pero como un alce frente a las luces de un auto no pudo moverse.

—Sé perfectamente que no quieres esto —Dijo haciéndola abrir los ojos sorprendida—. Sé que no deseas esto, tanto como yo no deseo hacerlo para satisfacer a esos dos viejos —Explicó estirando una mano para acercarla, Hinata gimió aterrada cuando se vio pegada al cuerpo del pelinegro.

—Uchi..

—Debes de gritar y decir lo que realmente deseas de una vez por todas —La interrumpió sujetándole la barbilla—. Yo haré mi parte —Dijo y acercándose como nunca antes lo había hecho susurro—. Pero antes me llevaré lo que me pertenece.

Y la beso..

Hinata abrió los ojos en shock. ¿él la estaba besando? ¡¿ÉL?!

Su primer beso…

Sintiendo sus ojos aguarse, intento resistirse pero solo consiguió que el pelinegro afirmara su brazo sobre ella, envolviéndola. Y cuando la calidez de su cuerpo la rodeo, Hinata cerró los ojos.

Y le correspondió…

Fue un beso torpe dado que los dos eran primerizos, y a pesar de su situación y de que ella estaba segura que era un beso sin amor, permitió aquel momento. Y así como comenzó, así terminó, él la empujo y sin más, como si no fue la gran cosa, volvió a sentarse y mirar la noche.

—Lárgate o te refriarás —Dijo sin mirarla—. Yo me ocupare de hablar con mis viejos primero, así que dentro de unas semanas habla tú con él tuyo.

Hinata reaccionó y asintió en automático. Sintiendo las lágrimas en sus mejillas se dio la vuelta.

Era un Adiós…


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16 años…

—¿Qué dijo padre? —Exigió saber Hanabi al verla entrar a la habitación.

Era la tercera vez que discutía con su padre con respecto a aquello y gracias a que la otra familia también retiró oficialmente el trato, todo estaba a su favor.

—Aceptó —Dijo sin poder creerlo —él acepto.

Hanabi grito y rió con alegría saltando sobre la cama.

—¡Si, lo hiciste! —Celebro—. ¡Ahora solo tienes que confesarte a Naruto-san y tendrás todo lo que siempre deseaste!

La peliazul asintió y miró su teléfono, las ganas de llamarlo y decirle que por fin pudo hacerlo, la invadieron pero.. todo había terminado, ya no habría más reuniones obligadas, ni cenas entre sus familias, los dos no eran amigos así que no sabía si el tomaría bien su llamada.

—¿Hinata? ¿Qué pasa, no estas feliz? —indago Hanabi al verla tan callada.

—Eh, no, no es eso. Estoy feliz pero… —Se calló.

¿Pero qué? .. Se preguntó. Ya ni sabía que pasaba con ella.

—¿Tienes un plan para confesarte a Naruto-san?

Cierto, Naruto..

Sonrojándose pensó en su rubio, decidiéndose.

—Lo haré, esta vez sí me confesaré —Se prometió sonrojada.

Era hora de hacer lo que siempre deseo.


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17 años….

—N-Naruto-Kun yo.. te ¡Te Amo! —Soltó completamente sonrojada.

El rubio que antes se encontraba ido en su mente, abrió ampliamente los ojos.

—¡¿Qué?! —Exclamo sorprendido—. ¿Tu.. me quieres a mí? —Preguntó señalandose.

Hinata asintió segura, listo lo había hecho.

El rubio miró alrededor pero como se encontraban en la terraza no pudo hallar a nadie para asegurar que no estucho mal, así que preguntó—:¿Segura?

—Sí, yo.. bueno —Aparto los ojos de sus zapatos y encaró al rubio—. ¡Siempre he estado enamorada de Naruto-Kun!

Naruto se sonrojo y aparto la mirada avergonzado. El Teme una vez le dijo que Hinata estaba enamorada de él pero el solo rió y dijo que no bromeara que Hinata era solo una amiga. Nunca pensó que tenía razón.

¡Pero él está enamorado de..! .. Recordando lo que pasó hace una semana paró sus pensamientos.

Ignorando el dolor en su pecho, miró a la peliazul. Hinata era hermosa, no podía negadlo. Era una de las chicas más bellas del colegio. Era buena, cariñosa, excelente estudiante, y también excelente cocinera, además de ser muy guapa. Era perfecta, pero él…

—¿Por qué?

Hinata inclina la cabeza confundida.

—¿Umm?

—¿Por qué te gusto? —Pregunta con tristeza—. Digo yo soy un desastre, y tu eres..

La peliazul se acercó a él y le sujeto una de sus manos.

—Naruto-Kun es como el sol para mí —Respondió decidida, dejando sin habla al rubio.

Él es mi mundo, Naruto. Tu solo fuiste alguien con quien desahogarme—.

—La luz que irradias envolvió mi vida —Susurró Hinata —. Tu.. tu sonrisa, tu persona. ¡Te Amo por lo que eres y por como me haces sentir!

Naruto jadeo y aquellas palabras que lo atormentaron toda la semana, poco a poco desaparecieron de su mente. Se callaron.

Y por primera vez la vio, aquella pequeña luz que siempre le dio ánimos y lo trato bien, vio a Hinata Hyuga frente a él.

—S-Se mi novia —Murmuró dejando sonrojada y en shock a la peliazul.

Ella quería confesarse, sí. Pero estaba preparada al rechazo, jamás pensó que el chico que siempre amo le correspondiera.

—S-Sí —Respondió sonrojada.

Esta era la vida que siempre deseo…


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19 años…

—¿Enserio te irás? —Preguntó Hanabi viéndola empacar sus cosas.

—Sí. Ya hable con padre y el extrañamente está de acuerdo que vaya a vivir sola —Explicó cerrando una caja con sus libros—. Neji-niisan también se fue de casa a esta edad así que padre dice que mientras lo mantenga informado de la universidad y siempre los visite, está a favor.

Hanabi gime asombrada.

—Quién diría que padre cambiaría tanto después de aquel accidente donde casi pierde la vida—Pone los ojos en blanco—. Digo me asusto mucho pero al parecer si a un cascarrabias le da un pre-infarto lo hace reflexionar mucho sobre se vida..

—¡Hanabi! —La regaño—. No hables así sobre esas cosas, casi perdimos a papá.

—Lo siento —Se disculpó—. Lo que me sorprende más es que papá no ha entendido aun que el hecho de que te vas de casa, es porque quieres tener sexo con tu novio.

La peliazul se sonrojo furiosamente.

—¡Hanabi! —Volvió a reprenderla.

—Vamos acéptalo, quieres tener ya tu primera vez con el escandaloso de Naruto —Se burló—Lo que ya viene siendo hora, ¿Cuánto llevan juntos?

—Casi.. tres años —Respondió sonrojada. Si ella sabía que el rubio la deseaba, y en más de una ocasión no supo que excusa darle para evadir sus intentos. Ella lo amaba pero no sabía porque aún no se sentía preparada para dar el siguiente paso.

—Pobre Diablo.

—¡Hanabi, vocabulario! —¿Qué le enseñaban hoy en día a los jóvenes de quince años?

Pero y si ¿Hanabi tenía razón?, ya era mucho tiempo.. Debería hablar con Ino sobre eso, quizás y ella podía darle unos consejos.


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Actualidad…

Todos sabían que Hinata era un persona tímida y reservada. Muchos la catalogaron de mojigata, pero luego recordaban que tenía novio así que volvían a decir que era muy tímida. Había temas en particular que no se podían hablar frente a la peliazul. Y uno de esos temas era sobre el sexo.

El sexo era un tema que ella prefería hablar en secreto, era algo sagrado que solo involucraba a la pareja, y a nadie más así que cuando su novio de hace ya varios años, y con el cual mantenía una relación maravillosa tanto fuera como dentro de la cama, le propuso aquella locura no pudo más que pensar que ese no era el hombre con el que tan solo unas noches atrás había hecho el amor.

—¿Q-Que has dicho? —Pregunto dejando los cubiertos a un lado, ya ni ganas tenia de cenar.

El rubio se movió incomodo en el sillón y tras darle un trago a su bebida volvió a decir.

—¡Hagamos un trío!

Todos sabían cómo reaccionaría la joven heredera.

Se desmayó.

Y ella aun no lo sabía, pero tendría esta conversación otras veces en el futuro. Y cuando el rubio se salga con la suya, toda su vida, la vida que siempre deseo cambiaría. Tampoco sospecha que Naruto no quiere un trío que todo hombre desearía, No, este no involucra dos chicas y un chico, como sería lo normal que pediría tu pareja.

Sería Dos chicos para ella.

Y para poner su mundo de cabeza, la persona, el extra de su relación sería nadie más que él.

Sasuke Uchiha…

El hombre que una vez en el pasado fue…

Su prometido.

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Notas Finales de la Autora:

¿Y qué les pareció el Prólogo? ¿Vale la pena continuarla?

¡Dejen su comentario sobre qué opinan sobre la historia!

Les mando un abrazo anticoronavirus ¡Cuídense! Sa-Yo-Na-Ra ^-^