Nuevo Capítulo de esta nueva historia ¡Hagamos un Trío! Espero y lo disfruten.
Capítulo 1 "Tú y Yo"
Naruto le dio otro bocado a su Onigiri sintiéndose como la mierda. Apenas y podía comer el delicioso almuerzo que le preparo Hinata. Era un idiota.
—Eres un Idiota —Sobresaltado alzó la mirada, encontrándose con su mejor amigo.
¿Él Teme puede leer la mente? Pensó alarmado. Aquello era imposible pero vaya susto le dio.
Sasuke alzó una ceja extrañado por la falta de reacción del rubio, colocándose su mochila en el hombro miró alrededor notando la falta de presencia de alguien.
—Qué extraño —Murmuró—. ¿La Hyuga por fin te dejo? Ya se había tardado.
Para su desconcierto el rubio solo aparto la mirada incómodo. ¿Había dado en el blanco? No… aquello era imposible.
—Hinata-chan quedo en reunirse con Ino en la cafetería —Explicó el rubio después de unos segundos, dio otro mordisco y masticando añadió—. Y ella no me dejo, seguimos juntos.
El pelinegro miró las señales que trasmitía el rubio, sospechando que algo había pasado pero no preguntó. Lo que le pasará a la pareja perfecta no era su problema.
—Metiste la pata, ¿Verdad? —Termino preguntando para su frustración.
La reacción de Naruto fue predecible, ahogándose con la comida lo miró sobresaltado.
—Cosf… —Tocio el rubio cada vez más rojo.
—Toma algo, Dobe —Le aventó el jugo de naranja que estaba sobre la mesa.
Naruto de milagro la capturo y tras abrir la lata bebió desesperado, para su alivio la comida bajo por su garganta.
—Pensé que iba a morir —Jadeó el rubio asustado.
Sasuke puso los ojos en blanco.
—Idiota —Solo alguien como Naruto se ahogaría con algo tan simple como unos onigiris..
Onigiris…Pensó mirando el almuerzo del rubio, sin dudarlo tomo asiento frente a Naruto y sin pedir permiso le quito su almuerzo.
—¡Hey Teme eso es mío! —Se quejó estirando la mano para agarrar su benton, pero fue golpeado en la mano por el pelinegro.
—Ahora es mío —Sentencio llevándose uno a la boca, el sabor ya conocido de su comida favorita invadió su paladar, sí, eso definitivamente fue obra de la Hyuga.
—Oh, cierto. Te gusta el Onigiri de Tomate —Recordó el rubio—. ¡Pero no puedes robar mi almuerzo como si nada, de veras!
Sasuke continuo comiendo, ignorando las quejas.
—Si continuas comiendo esto, Morirás —Declaro dejando su mochila en el suelo, el campus de la universidad siempre estaba muy limpio así que no importaba.
—¡¿Eh?! —Soltó Naruto, luego lo miró preocupado—. ¿Por qué? ¿Tiene un ingrediente que me enfermara si continuo comiéndolo?
Comiendo el último onigiri de Tomate, sonrió de lado, ¡Vaya idiota!
—Te ahogaras con tu propia idiotez —Se burló tras comer el último pedazo.
—¡Teme! —Grito el rubio llamando la atención de algunos universitarios que trataban de pasar su tiempo de descanso con tranquilidad.
Sin importarle el sobresalto del otro, Sasuke bajo la mirada hacia el recipiente vació. Lo bueno nunca duraba…
—¡Te lo has comido todo! —Noto Naruto.
—Agradécemelo, te he salvado de morir ahogado —Siguió provocándolo.
—¡No iba a morir ahogado!
—Eso no fue lo que vi hace unos minutos —Dijo empujando el recipiente en su dirección, luego levanto su mochila y tras abrirla saco su botella de agua.
—¡Eso fue porque…! —Se calló recordando..
Sasuke alzó una ceja mientras bebía agua. Sin duda el idiota había hecho algo, y por la cara de culpa que tenía sin duda era algo grave, o al menos para alguien como Naruto.
—Si no quieres decirlo, no lo digas —Le dijo observándolo serio—. Después de todo, lo que sea que le hiciste a la Hyuga no es de mi interés —Soltó apartando la mirada.
—No le hecho nada a Hinata-chan…. Bueno.. sí.. digo indirectamente sí.. pero —Baboseó rascándose la cabeza.
—No me interesa —Gruño sintiéndose cada vez más molesto.
El rubio se cayó y observo alrededor, muchos estudiantes se agrupaban en las diferentes mesas que se encontraban detrás del campus, era la zona de descanso, normalmente se utilizaba para comer o como decía el nombre, descansar después de horas de estudios.
Konoha era una de las mejores Instituciones académicas del país, tenía diferentes plataformas comenzando del; jardín de niños hasta Universidades, ubicadas en diferentes áreas del país, estudiar allí era un sueño para muchos, él pasó por cada plataforma rodeado de todos sus amigos de infancia, ahora cursaba el último nivel, la universidad era inmensa, no se comparaba a la secundaría Konoha, tenía varios edificios en ella para cada tipo de carrera, pero compartían el mismo espacio de relax así que no era extraño encontrarse con un miembro de Ingeniería almorzando con uno de Medicina.
Sasuke y él estudiaron allí desde niños, y aunque muchos decían que se odiaban ya que pasaban mucho tiempo discutiendo, la verdad era que son mejores amigos. Pero a pesar de eso no podía contarle aquello, tenía la sospecha de que lo golpearía. ¡Y vaya que se lo merecería!
Su mirada se deslizó hacía el tercer edificio, notando para su miseria justo el momento en el que aquella persona entraba, seguro a ver sus clases.
Era peor que la mierda.
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Empujando la puerta con el hombro, maniobro para no caerme en mi camino hacía la mesa.
—¡Hinata, aquí! —Salvando uno de los libros que estaba a punto de caer, miró alrededor de la cafetería, hasta dar con una rubia sentada en una de las esquina.
Ino notando todo lo que llevaba encima la peliazul se levanta rápidamente, alisando su mini falda hacia abajo en el momento.
—Buenos Días, Ino-san —Saludo Hinata sin problema al hablar, hace años que había dejado de tartamudear por todo. Solo lo hacía en ocasiones, normalmente cuando estaba nerviosa o avergonzada por algo… o cuando se trataba de "Él".
—Déjame ayudarte —Dijo quitándole los libros—. Carajo, ¿Por qué llevas tantos?
La peliazul rió mientras caminaban hacía su mesa, dejando su lapto en la mesa se quitó su morral y estiró los brazos sintiéndolos por fin.
—Tengo que redactar algunos texto, Kurenai-sensei los quiere para la próxima clase —Explicó quitándose su suete negro, quedándose solo con su vestido color crema.
Cuando se sentaron, ordenaron dos malteadas, una de fresa y otra de chocolate.
—Nunca pensé que estudiar letras sería tan difícil —Exclamó la rubia viendo los cinco libros sobre la mesa.
—No lo es —Negó la peliazul.
—Lo dice la persona que estudia dos carreras —Dijo ojeando uno de aquellos libros—. ¿Por qué lo haces?
—Sabes que estudio Administración de empresa para ayudar a Neji-nisan si me necesita, después de todo él se hará responsable de la empresa familiar —Explicó bajando la mirada—. Él sabía que no quería el puesto, así que pidió a padre ser su sucesor.
—Tú no lo obligaste, Hinata —La regaño Ino al verla.
—Lo sé, pero…
Ino levanto una mano, callándola.
—Sabes que Neji y yo apenas y nos decimos la hora y eso que nos hemos cruzado en muchas ocasiones —Dijo—. Pero doy certeza de lo mucho que te quiere, y si él decidió tomar tu lugar fue para que te dedicaras a lo que realmente deseabas… además, ¿No lo oyes quejándose, verdad? —Preguntó con un ladeo de manos—. Estoy segura que le gusta manejar la empresa Hyuga, digo, no puedo imaginármelo trabajando en otra área, el hombre es idéntico a tu padre.
Hinata rió ante lo último. Cierto, Neji pudo haber querido quitarle el peso de ser la heredera, pero él disfrutaba trabajando con su padre, muchas veces los había visto a los dos discutir sobre el futuro de la empresa. Por esa razón ella había decidido estudiar administración de empresa para cuando necesite tomarse un descanso ella pueda reemplazarlo.
—Gracias —Susurró justo cuando la mesera trajo su orden.
Ino le dio un sorbo a su malteada de chocolate, hasta que recordó algo.
—¿Por qué tardaste tanto? —Indago curiosa.
Observando su bebida, se hundió en su asiento.
—Naruto-kun está actuando extraño —Respondió con pesar—. Me quede un rato en el auto decidiéndome entre ir almorzar con él e intentar preguntarle o venir.
Ignorando el hecho de que pudo haberla dejado plantada, preguntó: —¿Actuando extraño?
—Sí—Después de beber de su malteada, explico: — Ha estado muy callado cuando estamos juntos y esquivo, no sé qué le pasa —Suspiró sintiendo su corazón doler.
Dolía. Siempre habían tenido una linda relación, nunca se peleaban y siempre estaban apoyándose en el otro. Pero.. algo había cambiado.
—¿Callado? ¿Naruto? ¿Estamos hablando de Naruto? —Ino jadeo recordando lo escandaloso que es el rubio—. Vaya pues sí que está actuando raro, entonces. ¿Desde cuándo esta así exactamente?
Hinata inclino el rostro pensativa, intentando recordar cuando inicio aquel comportamiento.
—Creo que después de tu cumpleaños, no estoy segura.. —Medito apartándose un mechón del rostro.
La rubio imitó su gesto recordando su fiesta de cumpleaños. Había sido el evento del año, todo un desastre con Shikamaru durmiendo en plena pista de baile, Choji exigiendo más comida al chef para luego desafiarlo para ver quien cocinaba mejor, Un lee mostrando todos sus mejores movimientos en el baile, un Neji quejándose con Tenten por arrastrarlo a una fiesta que no era de su generación, una Sakura terminando con todo el vino que tenían, un Sasuke intentando escaparse de la fiesta, pero siendo retenido por un Naruto algo borracho, Hinata evitando que ella diera el striper de su vida ante los amplios ojos de Sai, si… todo un desastre pero lo pasaron genial.
Pero volvamos al tema.
—¿Esa noche no tuvieron sexo? —Preguntó Ino de pronto, haciendo sonrojar a Hinata que a pesar de su vergüenza negó con la cabeza—. ¡Vaya! Y yo que pensé que la mayoría había terminado la noche con sexo salvaje.
Hinata enrojeció. ¿Sexo salvaje? Ella hacía el amor, no tenía sexo. Todas sus experiencias con Naruto eran dulces y suaves. ¿Lo normal, no? Además ellos se tomaban su tiempo, no siempre estaban sobre el otro.
—Neji-nisan me llevo al apartamento esa noche —Explicó intentando no irse en sus pensamientos.
—¿Neji te llevo? —Repitió—. ¿Y Naruto?
—Ya se había ido —Dijo encogiéndose de hombros, esa noche no lo había encontrado, así que le pidió a Neji que la llevara—. Creo que se fue con Uchiha-san.
—Umm… —Asintió, predecible esos dos siempre fueron muy unidos, para no decir que Naruto siempre seguía al pelinegro, para tortura de este—. Si entendí bien, creo suponer que no han tenido sexo desde entonces, ¿verdad?
Hinata aparto la mirada mientras asentía.
—¡Vaya problema! —Exclama cruzando las piernas—. Lo malo es que con lo tarado que es Naruto no puedo asegurar nada. Quizás y se agotó o cerro su puesto de ramen favorito y esta sufriendo los efectos secundarios ante la tragedia.
La peliazul no opino. Reconociendo que era una posibilidad.
—De todas formas deberías de hablar con él —Añadió la rubia continuando bebiendo su malteada—. Tal vez no sea nada grave.
—Lo intentaré —Estuvo de acuerdo—. Por cierto, Kurenai-sensei quiere que escriba una nueva historia —Cambio de tema.
Ino la miró completamente interesada. Las historias de Hinata era hermosas, desde que la conoció noto la pasión de la peliazul por escribir. El trabajo de su amiga valía la pena.
—¿Una nueva historia? —Repitió—. ¿Esta vez cual es el tema?
Hinata bajo la mirada y se revolvió en su silla.
—Un..Un triángulo amoroso.
—¡Vaya! —Grito emocionada—. ¡Dame todos los detalles!
—Dijo que a pesar de que mis historias de amor son buenas, llegan a ser un poco cliché y muy dulces..
—¿Un triángulo amoroso no es cliché? —Preguntó alzando una ceja.
—Lo es, pero mis historias pasadas la protagonistas se enamoraba a primera vista y los personajes principales no tenían muchos obstáculos para estar juntos —Suspiró—. Kurenai-sensei dijo que quería a dos chicos peleando por el amor de la protagonista, quiere un final que nadie se espere con tan solo leer el primer capítulo, además que… —Sonroja—. Quiere que me esfuerce más en mis escenas íntimas.
—Ósea, que quiere algo más erótico, más ardiente en la historia —Rió Ino—. ¡Quiero leer eso!
—Pero yo…
—¡Vamos, Hinata tienes que escribirla! —Interrumpió—. He leído tus otras historias, y si, son muy lindas pero siempre pensé que faltaba algo, no sé… ¡Esto es un reto importante para tu futuro como escritora!
Hinata gimió y le dio la razón. Amaba escribir, desde pequeña le gustaba leer y en muchas ocasiones distorsionaba las historias o le contaba cuentos inventados a Hanabi, en el pasado le dijo a su padre que quería ser una gran escritora, pero él la regaño y le dijo que eso no era vida, que pusiera los pies sobre la tierra.
Ahora tenía su aprobación. Ella tenía permitido hacer lo que quisiera. Nunca escribió este tipo de historias, admitía que siempre supo que sus escenas sexuales eran un poco… vagas.. no daba muchos detalles y todo era perfecto. Pero por alguna extraña razón no las satisfacía. Faltaba algo y, quizás intentar escribir esta nueva historia encontraría eso que le faltaba en su forma de escribir.
—Lo haré —Sonrió, ella cruzaría esta nueva pared frente a ella.
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Introdujo la llave y abrió la puerta con torpeza, la oscuridad del apartamento fue lo único que le dio la bienvenida. Cerró la puerta y camino como pudo a la habitación, la puerta estaba abierta así que entró sin problemas.
Se detuvo a pie de la cama observando maravillado el espectáculo sobre ella. La luz de la luna se filtraba por la ventana iluminando la hermosa forma de su novia. Su cuerpo estaba cubierto por un delicado vestido de dormir, suponía que era de un material sedoso. ¿Seda? Él no era muy bueno en esas cosas, pero siempre le agrado la textura de aquellas prendas sobre su piel.
Además que siempre la hacían ver hermosa y sexual para su vista. Hinata era hermosa y si sumaba que tenía un cuerpo curvilíneo, pues era perfecta para cualquier hombre.
¿Cómo puedo tener alguien como ella a mi lado? ..Pensó admirando el rostro durmiente de la peliazul. Desasiéndose de sus zapatos gateo sobre ella, la cama se hunde un poco a recibir mi peso en ella, tras colocar mis manos en cada lado de su cabeza, me inclinó hacia adelante.
¿No vine con la resolución de hablar? ..Me preguntó acariciando aquellos sedosos labios con los propios, ella se remueve un poco haciendo que la sabana se corra un poco más de su cuerpo, dejando al descubierto sus sedosos pechos que no eran muy cubiertos por aquel vestido, fácilmente podía ver atreves de la fina tela. Su resolución volvió a fallar, maldijo aquel cuerpo y su control con el alcohol.
—Na-Naruto —Murmuró soñolienta la peliazul sintiendo los besos de su novio en el cuello.
—Buenas noches, Hinata-chan —Su voz salió ronca mientras la acariciaba con su lengua. Sí, Ese era el sabor y olor al que debía acostumbrarse.
Hinata abrió los ojos abandonando por completo el sueño. El rubio subió el rostro y la beso, el beso como siempre fue suave y cálido, sus labios se acariciaron con ternura, probándose.
—Estuviste tomando —Afirmó cuando se separaron, Naruto bajo la mirada hacía su cuerpo sin mirarla a los ojos por alguna razón.
—Después de la ultima hora de clase, nos encontramos con Kiba y nos invitó a unos tragos, el Teme no quería ir, así que no quise también rechazar la invitación —Explicó omitiendo el hecho que él necesitaba aquellos tragos con urgencia—. ¿Eso.. te molesta?
Hinata pestañeo y negó rápidamente.
—¡No! —Dijo colocando sus manos en el cabello rubio, acariciándolo añadió: — No me molesta, sé que Kiba-kun ha estado un poco mal desde que termino con su novia . Me alegra que no lo hayas dejado solo.
Era un completo bastardo … se lamentó el rubio.
Hinata lo atrajo hacía ella para un beso, lo había extrañado. Naruto dudo por unos segundos pero al final le correspondió. Sus manos viajaron a sus muslos desnudos, asiéndola suspirar.
—No llegaste a la última hora, ¿sucedió algo? —Preguntó recordando la ausencia de la peliazul en el salón.
Deslizando sus manos por la espalda del rubio, respondió en medio de un suspiró—: Hoy.. fue mi cita con el médico para checar mi implante subdérmico.
La universidad de Konoha era estricta en esa norma, tenía la obligación de asegurar el futuro de sus estudiantes, así que todas las chicas debían tener su Nexplanon para prevenir un embarazo. Su padre y ella conversaron sobre ello así que después de dar su aprobación, ella tenía uno.
Fue la conversación más vergonzosa que pudo compartir con su progenitor, el hecho de que no se desmayará fue un milagro. Era algo que no quería volver a repetir, sin duda.
—Oh.. —Exclamó mirando el brazo de Hinata donde se supone estaba aquel aparato complicado. No entendía nada de aquella cosa más de que evitaba que saliera embarazada.
Aquellas conversaciones entre ellos eran normales, no eran incomodas lo cual agradecían.
Tenemos una buena relación, ¿verdad? ..Pensó esta vez Hinata preocupada por el actuar del rubio durante los últimos días.
—¿Te molesta si me quedo a dormir hoy? —lanzó la pregunta.
Ellos no vivían juntos, él tenía su propio departamento en otra zona de la ciudad, habían conversado una vez en compartir su espacio pero habían quedado en que aún no era apropiado. No estaban preparados para dar ese paso en su vida.
—Puedes quedarte —Sonrió.
Naruto sonrió mientras se levantaba de la cama y comenzaba a desvestirse, quedando solo en ropa interior se coló en la cama. Hinata rió cuando la abrazó, en medio de risas se besaron y acariciaron y cuando aquello no fue suficiente para callar los gritos de sus mentes, sus cuerpos tomaron la iniciativa.
Las dudas estuvieron en él mientras le quitaba aquellas prendas, cuando estuvo desnuda beso con cariño aquella nívea piel provocándole suspiros.
¡Detente, no la toques! … Gritó su consciencia, pero su cuerpo no se detuvo, continuo estimulándola y cuando estuvieron listos se colocó un condón y se puso sobre ella.
—Te quiero —Jadeo Hinata cuando la penetro. Naruto gimió al sentirse envuelto por ella.
—Yo también, te quiero, de veras —Respondió mirándola a los ojos por primera vez en la noche—. Te quiero, Hinata-chan —Repitió completamente sincero.
Se quedaron mirando unos segundos sin saber que decir, como esperando algo del otro, pero al ver que ninguno hablo, dejaron que sus cuerpos se conectaran, realizando aquel acto tan natural, fue suave y tranquilo como siempre.
Perfecto.
Sus cuerpos se saciaron, pero sus sentimientos estaban hecho un desastre. Abrazados como si no quisieran separarse del otro, se miraron.
—¿Siempre estaremos juntos verdad? —Sorprendentemente aquella pregunta provino de Naruto.
Hinata lo miró en silenció unos segundos. Ellos llevaban juntos cinco años, su relación siempre fue buena, es buena. No sabía que era lo que le ocurría a Naruto, pero esperaba que puedan superarlo, ella lo quería, así que estaría allí para él.
—Sí —Asintió besándolo—. Siempre estaremos juntos, Naruto-kun.
Naruto sonrió como siempre, y la abrazó escondiendo el rostro en su cuello.
Te quiero.. pero.. No te merezco, Hinata … reconoció con dolor borrando de su rostro aquella sonrisa.
Nota Finales de la Autora:
Quise desarrollar un poco la historia antes de que ocurra "La propuesta" tal vez serán uno o dos capítulos más, quiero escribir un poco la relación de estos dos antes de agregar a Sasuke *-* ¿Qué les parece?
¿Qué creen que le sucede a Naruto? ¿Su relación es realmente perfecta? ¿Qué opinan de Sasuke… realmente no está interesado en la pareja?
Gracias por dejar sus comentarios a; Alexiel Izumi, Guest, Nana, Hinaliz, sam, dagorfly, Ly, Francisvict, Marie, Suiren15, DAngel7, hinata4eva, Papaleta, cherrymarce, SD Sandra D.
Les mando un abrazo anticoronavirus ¡Cuídense! Sa-Yo-Na-Ra ^-^
