Nuevo Capítulo + una sorpresa al final.


Capítulo 5 "Él"


Hinata se sentía inquieta. Mucho más inquieta que cualquier día en su vida. Respirando hondo volvió a mirar el reloj en su muñeca.

¿Dónde estaba Ino?

Habían quedado por teléfono en reunirse en la cafetería cerca de la Universidad antes de clase. Y Hinata no sentía muchos deseos de ir a clase, la verdad sea dicha. ¡Dios, de solo pensar que vería su rostro ese día hacía que la piel se lo pusiera de gallina!

¿Por qué de todos los hombres en el universo tenía que ser precisamente él?

¿Por qué Naruto-kun quería que fuera con él?

¿Y por qué ella estaba aceptando aquella locura?

¿Naruto-kun ya había hablado con Uchiha-san?

Esa y muchas preguntas pasaban por su mente. Hinata sentía ganas de correr y esconderse en algún lugar lejano. Lejos de todos. Lejos de él. No quería ni pensar en lo que estaba pensando de ella ahora.

— ¡Hinata! —Sobresaltada por el grito giró el rostro hacía la voz de Ino—. Disculpa la tardanza, el tráfico esta imposible hoy —Se quejó sentándose frente a Hinata—. ¡Lunes, como los odio!

—No te disculpes, lo comprendo —Dijo Hinata brindándole una sonrisa—. He ordenado algo para ti mientras te esperaba.

Ella sonrió.

—Gracias, Hinata —Colocando el teléfono sobre la mesa añadió—. Con la prisa que tenía no logre desayunar.

—Lo imaginé —Suspiró Hinata cuando la mesera regreso con la orden. Una vez que la chica se marchó añadió agarrando la pequeña taza de café entre sus manos—. Hoy tienes clase a última hora con Kakashi-sensei ¿No? —Preguntó sonriendo, cuando Ino se saltaba el desayuno por las prisas significaba que tenía una materia difícil.

Ino hizo un puchero.

—Ni me lo recuerdes, apenas y pude terminar el ensayo —Murmuró—. Kakashi-sensei es muy exigente con la puntualidad para alguien que siempre llega tarde a clase —Se quejó rodando los ojos—. Me encanta mi carrera. Adoro todo de la psicología, pero a veces quisiera abandonar o cambiarme de universidad.

Hinata rió olvidándose por un momento de su inquietud. Sabía que Ino solo estaba bromeando. Ella venía de una familia de Psicólogos famosos, y sabía lo mucho que Ino amaba y admira a su padre. Su sueño era ser tan exitosa como el señor Yamanaka. Y para ello se esforzaba mucho en sus calificaciones.

—Por cierto, ¿lo has notado? —Preguntó Ino dándole un sorbo a su jugo de naranja.

Hinata inclinó la cabeza confundida.

—¿Qué?

—Sakura —Aclaró—. Ha estado algo distante últimamente.

Hinata se quedó en silencio recordando a la pelirosa. Ahora que lo meditaba, era raro. Normalmente las tres se reunían para almorzar o desayunar al menos dos veces a la semana. De hecho hace varios días que no hablaba con ella. Bueno, no es que antes hablarán mucho entre ellas. Sakura era más amiga de Ino que de Hinata a pesar de lo que estas dos digan. Siempre peleaban pero Hinata sabía que se apreciaban entre ellas.

Su relación con Sakura no era como la que tiene con Ino, pero siempre fueron muy respetuosas entre ellas. Hinata la considera su amiga.

—No he hablado con ella —Y tampoco la ha visto para su confusión. La universidad era grande pero no tanto como para no encontrarse con la pelirosa—. ¿Y tú?

Ino soltó un suspiró.

—Lo he intentado, pero siempre me esquiva con eso de que está muy ocupada con las pasantías en el hospital y las clases —Respondió llevándose un pequeño pedazo de Waffle a la boca.

Hinata miró el contenido de su taza pensativa.

—Quizás sea la verdad.

—No lo es —Interrumpió Ino agarrando una servilleta—. La frentona me está mintiendo, sin duda. Algo tiene, lo sé —Concluyó limpiándose la boca molesta.

—Tú la conoces mejor —Dijo Hinata apartándose un mechón del rostro—. Pero sería prudente no presionarla. Sakura-san siempre te cuenta todo, lo hará cuando esté lista —Sonrió—. Dale tiempo.

—No pienses que estoy preocupada por ella, solo es que me desespera que me ignoren —Exclamó apresuradamente Ino.

Sonriéndole, Hinata asistió.

—Lo sé.

Durante unos minutos hablaron sobre cosas sin importancia. Hinata se sintió tranquila y su mente se despejo entre la plática. Pero nada duraba para siempre. No mientras tuviera por mejor amiga a Ino.

—¿Y, cuánto tiempo piensas distraerme de lo importante, eh, Hinata? —Inició Ino enviándole una sonrisa divertida. Hinata apartó la mirada nerviosa—. Vamos, quiero que me lo cuentes todo. ¿Ya hablaste con el idiota de Naruto?

—Sí.

—¿Y?

Hinata suspiró.

—Le dije que lo haría.

Ino frunció el ceño en su dirección.

—Hinata… —La inconformidad con su respuesta estaba en su voz.

—Fue así. Naruto-kun llego y a pesar de que quise evitar la conversación un poco, no pude —Explicó apartando su flequillo—. Le dije que aceptaba su propuesta.

—¿Y cómo reaccionó? Imaginó que está contento que aceptaras —Giró lo ojos—. ¡Hombres!

Hinata bajo la mirada recordando la reacción de Naruto. Había algo que aun la incomodaba sobre ella.

—¿Hinata, estás segura de esto? ¿En verdad crees que podrás soportar tener un trío con otra mujer? —La miró Ino sería.

Apretando su falda entre las manos Hinata alzó la mirada hacía Ino.

—De eso si estaba segura. Me había mentalizado para ello —Ino la miró confundida.

—¿Por qué hablas en pasado?

Mordiéndose el labio aparto la mirada sonrojada. Hinata deseaba no hablar sobre ello. Quería retroceder el tiempo y seguir pensando que Naruto se acostaría con otra mujer junto con ella. Ella estaba preparada para eso. Sería muy incómodo pero ya se había mentalizado para hacerlo.

¿Por qué las cosas habían cambiado?

—No será un trío con otra mujer, será con otro hombre —Susurró lo más bajo que pudo.

El silenció fue incómodo. Hinata casi pensó que Ino no la había escuchado sino fuera porque la rubia estaba con la boca abierta mirándola sorprendida.

—¡¿Quéee demonios?! —Grito Ino llamando la atención de las demás personas en la Cafetería. Hinata se sonrojo ante las miradas, sintiendo que todos la habían escuchado.

—Sshh. No grites Ino —Le pidió avergonzada.

—¿Qué carajo, Hinata? —La ignoró—. Espera.. ¿Acaso escuché mal? ¡Repítelo!

—No escuchaste mal. Y no lo repetiré, es muy vergonzoso.

Ino la miró fijamente durante unos segundos.

—Dime los detalles, ahora —Pidió lanzándole su mejor mirada de cachorrito—. Ándale, Hina.. no puedes lanzarme esa bomba y dejarme así como si nada.

Sintiendo las mejillas caliente, Hinata suspiró. De nada servía ocultárselo a Ino. Ella siempre lograba que le contara todo al final.

—Me dijo.. que n-no sería un trío para él sino para mí —Tartamudeo—. Él quiere que yo disfrute la experiencia…

—Qué considerado es Naruto —Comentó Ino con un poco de burla en su voz—. El novio perfecto. ¿Qué le dijiste?

—Qué no podría hacer eso.

Ino soltó un gemido frustrado.

—¡Hinata! —Hinata levantó la mirada ante la réplica, Ino se escuchaba molesta—. ¿Por qué te negaste? Si, lo sé. No es algo que tú harías. Pero me parece injusto. Cuando pensaste que sería con otra mujer, aceptaste. Lo hiciste sabiendo que Naruto tocaría a otra mujer, quisiste complacer su capricho. Pero ahora que sabes que es para ti te hechas para atrás. No. Eso sí que no, esto lo harás.. Tú

—Si acepte —La interrumpió sonrojada.

Ino abrió la boca sorprendida de nuevo. Luego la cerró y la miró de arriba abajo. Estudiándola.

—¿Cómo te convenció? —Preguntó Ino molesta.

Hinata aparto la mirada. No podía decirle a Ino como lo hizo. Sabía que se molestaría.

—Ya no importa como lo hizo, sino que ya no estoy muy segura de hacerlo —Explicó mirando la hora, apartando la imagen que se desarrollaba en su mente.

—¿Por qué? —Preguntó antes de levantar una mano—. Ya sé.. no quieres que otro hombre te toque.

Hinata imaginó aquellos ojos negros recorriéndola y unas manos grandes tocando su piel desnuda.

—¡No puedo! No puedo dejar que él me toque —Murmuró ocultando su rostro sonrojado de Ino.

—¿Él? —Preguntó Ino no pasando por alto las palabras de Hinata—. ¿Te refieres a la persona con quién harán el trío?

Hinata asistió. Su corazón martillando contra su pecho. Nervioso. No, ella no podía hacer aquello con Sasuke. Nunca podría. Ellos dos no eran precisamente amigos, pero lo conocía lo suficiente. Demasiado. Él era una parte de su pasado que siempre oculto de todos aquellos que no llevarán el apellido Hyuga y Uchiha. Los dos lo habían decidido así.

Para Sasuke ella era débil.

Y para ella Sasuke era frío.

Sasuke Uchiha le daba miedo, la verdad sea dicha. No podía verlo sin sentirse pequeña, sin sentirse como una niña delante de él. Era como devolver el tiempo y volver a ser aquella Hinata tímida y miedosa de años atrás. No podía hacer aquello. No con él.

No con Sasuke Uchiha.

No con la persona que en su pasado fue su prometido.

¡Dios que desastre!

—¿Hinata? —Llamó Ino sacando a Hinata de sus pensamientos—. ¿Quién es y por qué estás tan roja? Pareces un tomate.

Hinata parpadeo consciente de lo caliente que estaba su rostro. Abrió la boca y la cerró sin poder decir nada. Para su fortuna la alarma de su teléfono sonó.

—¡Es hora! —Dijo sacando el móvil del bolso para apagar la alarma—. Debemos ir a la universidad.

Levantándose, Hinata agarró su chaqueta y sus cosas, dejo algo de afectivo en la mesa. Deteniéndose miró a Ino que la miraba seria, sin moverse de su lugar.

—Podrás salvarte ahora, pero después de clase hablaremos —Dijo Ino levantándose—. Me esperaras en la biblioteca de tu área, ni se te ocurra irte sin mí.

Hinata asistió con la cabeza.

¿Por qué se le hacía tan difícil decir que sería con Uchiha-san?


.

.

.

Sasuke gruño molesto. Se estaba cansando del juego de persecución que había comenzado sin saberlo con la Hyuga. No es que antes ella no huyera de él. Siempre lo esquivaba como si fuera el lobo malo del cuento, para su diversión. Pero ahora que si deseaba capturarla entre sus garras no le parecía muy divertido.

El primer encuentro sucedió en la entrada: Sasuke entró en el aula en el momento exacto en que la pequeña heredera salía, hubo una pequeña colisión, solo un rose inofensivo, ella se disculpó suavemente pero cuando alzó la mirada hacía Sasuke, soltó un pequeño chillido y salió corriendo lejos de él.

Sasuke se quedó paralizado ante la evidente y nada disimulada huida. Parpadeando y con unas ganas inmensas de perseguirla. El segundo fue en medio de la clase, sus miradas se encontraron por casualidad, o quizás no, el punto era que Hinata brincó en su asiento y apartó la mirada rápidamente, asustada. Para ese momento Sasuke rompió el lápiz entre sus dedos.

El tercer encuentro fue la gota que derramó el vaso; Naruto se había acercado a él y volvió a pedirle que se uniera a ellos para el trío, alegando que Hinata y él se sentirían más cómodos si Sasuke fuera el extra. La cosa fue que durante esas molesta conversación Hinata había salido de uno de los salones y se quedó paralizada al verlos juntos, como un pequeño alce delante de los faros. Su perlada mirada se quedó pegada en la de Sasuke durante unos segundos antes de sonrojarse y correr fuera de la facultad.

Sasuke se quedó en silenció mientras Naruto seguía hablándole, este último totalmente inconsciente de la huida de su novia a sus espaldas. Golpeando el casillero a su derecha Sasuke se alejó del rubio molesto.

Le molestaba, nunca le había molestado tanto ver a Hinata correr de él como ahora. Quizás fuera porque ella había aceptado toda aquella ridiculez, sabiendo que él estaría involucrado, como si nada, y ahora que estaba frente de él huía como una cobarde.

¿Es que ahora si recordaba su pasado?

¿Recordaba que él fue su prometido?

¿Su primer beso?

El compromiso fue en contra de su voluntad.. se recordó Sasuke gruñendo. Solo una idea de sus padres para asociar sus empresas y familias por medio de un matrimonio. Fue un sueño estúpido de aquellos viejos y por suerte Sasuke derrumbo ese sueño.

Durante casi toda su niñez se vio atado a Hinata, obligado a pasar tiempo junto a ella, y con las palabras de sus padres diciéndole que ella sería su esposa en el futuro. Para un niño aquello no pudo ser más parecido a una sentencia de muerte. Dios, Sasuke odiaba verse obligado hacer lo que otros quieren y menos por las ilusiones de unos viejos atrapados en la edad media. No. Tampoco ayudaba ver que dicha prometida babeará por un rubio hueco. Por ello y otras razones más Sasuke cancelo el compromiso.

Pero ahora volvía a estar involucrado con la parejita perfecta. Hinata Hyuga volvía a meterse en su vida.

¿Es que estaba sentenciado a toparse con la Hyuga?

No es que Sasuke ya haya aceptado formar parte de todo aquello, no, pero su vida volvía a estar girando alrededor de la pequeña heredera. Y lo jodía, le jodía que su mente lo traicionará y que aquellas viejas emociones volvieran a él.

¡Él ya no era un adolescente, carajo!

Mirando la fuente de su malestar gruñó molesto. No importaba sus intentos de escape, Sasuke iba a dar con ella.


.

Hinata miro su reloj por millonésima vez. Deseando que la hora pasará volando y pueda irse a casa. Su corazón martilló contra su pecho recordando las huidas que tuvo que hacer cuando se topaba con Sasuke. No podía hacerle frente. No con la vergüenza y los nervios en todo el cuerpo.

¿Dios, sí así se comportaba cuando aún no han hecho aquella locura, como sería cuando haya pasado?

Gimiendo continuo mirando por la ventana de la pequeña biblioteca. Hace media hora que había concluido sus clases y no quedaba muchos estudiantes en la universidad. Sintiéndose un poco relajada después de tantas emociones, se dejó caer contra la silla. Duro varios minutos allí, disfrutando del silencio que la rodeaba, esperando que Ino saliera de su última clase.

Al ver la hora nuevamente frunció el ceño extrañada. Ino ya debería de estar allí con ella. Sacando el teléfono del bolso intentó llamarla pero la enviaba a buzón.

—Qué extraño. ¿Se habrá quedado sin batería? —Murmuró levantándose para ir hacía el área donde estudiaba Ino. Después de cerrar la puerta de la biblioteca camino por el vació pasillo mientras guardaba su teléfono—. Ah —Gritó Hinata cuando una fuerte mano la agarró del brazo y la tiró hacia una habitación.


.

—Maldito Kakashi-sensei —Maldijo Ino caminando apresurada hacía el edificio de administración donde estudiaba Hinata.

Estaba molesta, ¿Por qué le había tocado un profesor tan difícil ese día? Durante toda la clase había estado muriéndose de la curiosidad, carajo, Ino deseaba abandonar la clase y correr hacía Hinata y sacarle toda la información.

Dios, ella era una simple humana curiosa.

Las horas pasaban lentamente como si se burlaran de su agonía. Ino gruñía y gritaba algo cada vez que veía el reloj y notaba que seguían estando en la misma hora, solo que con unos minutos más. Y para colmo le tocaba clase con Kakashi a última hora. Un profesor que acostumbraba a llegar tarde siempre. Y ese día no fue la excepción.

Para cuando Ino noto que las clases se extenderían un poco más.. por culpa del profesor. Intentó enviarle un mensaje a Hinata, pero no logro hacerlo ya que un marcador se estrelló con perfecta puntería contra su teléfono. Marcador que fue lanzado nada más que por su profesor.

Perfecto.

Sin teléfono y con ganas de mandar todo al diablo Ino deseo que Hinata no se hubiera marchado aun. Después de escuchar la charla de kakashi sobre no celulares en su clase, Ino salió mucho más tarde de lo pensado.

Pisando fuerte abrió la puerta del edificio y entró, agradeciendo que la biblioteca estuviera en la primera planta. Pero cuando giró a la izquierda nada pudo prepararla para lo que vio.

—¿Qué mierda? —Soltó entre dientes sin apartar la mirada de la puerta del baño de Damas unos metros más adelante.

¿Había visto bien?

¿De verdad había presenciado como Sasuke Uchiha arrastraba a su dulce amiga hacía el baño de damas?

Ino rió y negó con la cabeza.

—Eso es imposible —Se dijo pero no sé movió de su lugar.


.

Hinata grito contra la mano en su boca. Con el corazón a mil por hora miró su reflejo en el gran espejo frente a ella, encontrándose con la imagen de Sasuke mirándola. Él estaba detrás de ella rodeándola con un brazo y el otro en su boca, evitando que gritara.

Sonrojándose, Hinata se removió contra el cuerpo firme de Sasuke a su espalda.

—Fin del juego, Hyuga —Susurró contra su oreja. Su aliento caliente haciéndole cosquilla.

Hinata bajó la mirada abochornada. Inclinándose hacia adelante intentó liberarse de Sasuke. Lo escuchó suspirar antes de verse impulsada lejos de él, Sasuke la había soltado.

—Ash —Jadeo Hinata sosteniéndose contra el lavamanos—. ¿Por..Por qué? —Preguntó sin volverse hacía Sasuke.

—¿Por qué, qué? —Hinata bajo la mirada cuando lo sintió cerca—. ¿Por qué te arrastré aquí? La respuesta es simple; no me gusto tu estúpido juego. ¿Crees que no me di cuenta que has estado corriendo cuando me ves como si fuese la peste? —Reclamó Sasuke a solo unos centímetros de ella.

Mordiéndose el labio inferior, Hinata intentó no levantar la mirada. Concentrándose en sus manos sobre la fina baldosa. Pero le era casi imposible no notar el cuerpo detrás de ella. Respingó nerviosa cuando las manos de Sasuke se colocaron a cada lado de ella, manteniéndola prisionera.

¿Era necesario intimidarla? ¿Estar tan cerca?

Hinata había olvidado lo malo que podía ser Sasuke Uchiha.

—L-lo siento —Tartamudeo sintiéndose empequeñecida—. No.. quise molestarte. Lo siento.

Sasuke bufó a su espalda.

—Puedo ver que en eso no has cambiado, sigues disculpándote por todo, Hyuga —La reprobación estaba reflejada en su voz. Hinata apretó su labio entre sus dientes—. Sin embargo, ahórratelas. ¿Sabes por qué más estoy molesto, no?

Hinata abrió la boca y cerro sin saber que decir.

—¿Eres consciente de la estupidez que estás haciendo al aceptar las locuras del dobe.? —Añadió Sasuke haciéndola girar con una mano, Hinata jadeo ante el brusco movimiento—. Dime.

—Lo sé —Respondió encontrándose con los ojos molestos de Sasuke —Pero..

—Acaso tu novio perfecto conoce nuestro pasado, Hyuga —La miró serio—. ¿Se lo contaste? ¿Le comentaste a Naruto que te ibas a casar conmigo? —Susurró agarrándola de la barbilla. Hinata cerró los ojos esperando sentir dolor, pero nunca llego. El agarre de Sasuke era suave pero firme, sin llegar a lastimarla.

—N-No —Ella jamás lo haría.

—Entonces.. ¿Por qué diablos aceptaste hacer un trío con tu ex prometido? Eres consciente de lo loco que es eso —Reclamó—. Claro, lo nuestro no fue una historia de amor —Chasqueó la lengua irritado—. Pero me jode que me involucren en su locura.

Bum..Bum..Bum.. su corazón martillaba contra su pecho, Hinata deseaba que el sonido no llegara a los oídos de Sasuke. Aunque el sube y baja de su pecho la delataba.

¿El creía que deseaba que fuese con él precisamente?

Colocando las manos sobre el pecho de Sasuke lo empujo, o lo intento al menos. Si él seguía así de cerca se desmayaría.

—Y-yo tampoco quiero esto —Dijo cuando él dio un paso atrás—. No contigo.

—¿Ah? ¿Crees que soy idiota?

Hinata apretó los puños sintiendo un destello de molestia.

—¡No lo quiero! —Gritó alzando la cabeza ya que Sasuke era mucho más alto que ella—. No quiero hacer esto contigo, no quiero, tú me.. me.

—Te doy miedo, es bastante obvio —Interrumpió Sasuke girando los ojos —. Jamás vi a una chica correr de mí como lo haces tú—Sonrojada giró la cabeza, pero Sasuke la hizo mirarlo de nuevo—. Cancela esto.

Hinata lo observo confundida.

—¿Um?

—Dile a Naruto que no harás el trío, tu no quieres hacer esto Hinata —Dijo suavemente. La pronunciación de su nombre haciéndola sentir extraña—. Te conozco, no quieres hacerlo, así que dile que no.

—No puedo.

—¿Por qué no? —Sasuke frunció el ceño haciéndolo ver más intimidante.

—Naruto-Kun.. nosotros queremos experimentar un poco antes de casarnos —Soltó sin mirarlo a los ojos.

¿Por qué estaba diciendo eso?

—¿Casarse? —Repitió Sasuke quedadamente. Hinata regresó la mirada hacía él sintiendo un nudo en el estómago. La mirada que le dirigió Sasuke la hizo temblar—Carajo —Maldijo soltándola de pronto.

Hinata esperó sentirse aliviada al verlo alejarse de ella. Pero la escena la inquietó sin saber la razón. Sasuke se quedó en silencio observándola fijamente unos segundos. Haciéndola sentir rara.

—No ahora. Después de graduarnos —Se encontró explicando—. Naruto-kun dijo..

—¿Tanto amas al dobe que estás dispuesta a hacer el trío? —La interrumpió entrecerrando los ojos—. Si él te dice que saltes de un puente, tú vas y lo haces, ¿así es como haces las cosas?

—No.. yo solo quiero..

—No digas nada más. La respuesta es bastante obvia —Hinata bajo la mirada hacía sus pies sintiéndose de cinco centímetros de altura—. Me decepcionas, Hyuga.

Su corazón se apretó en su pecho ante aquellas palabras. Sus ojos aguándose sin poder evitarlo.

¿Por qué se sentía así?

¿Por qué siempre terminaba así cuando estaba Sasuke en la ecuación?

¿Es que siempre iba a ser una niña ingenua frente a sus ojos?

—Si.. si tanto te molesta no lo hagas.

—¡¿Qué?!

Hinata levantó la mirada sin ocultar las lágrimas sin derramar en sus ojos. Ella siempre sería una débil para Sasuke. ¿Qué más daba que la viera así? Llegando a este punto, solo quería terminar esa conversación para irse a lamentar en su almohada.

—¡Dile a Naruto-Kun que no harás el trío con nosotros!—Dijo—. Después de todo no estás obligado a aceptar.

Sasuke frunció el ceño más profundo.

—Eso haría las cosas más fáciles, ¿verdad? —Dijo acercándose nuevamente. Hinata se echó para atrás lo más que pudo, su espalda baja choco contra la baldosa, sin espació a donde ir—. Pero hay un problema Hyuga.. nadie me dices lo que tengo que hacer. Tú aceptaste esto aun sabiendo que yo participaría ¿no? —Hinata abrió la boca para decir que ella lo supo después de haber aceptado, pero la cercanía del pelinegro la dejo sin palabras, él no la estaba tocando, no había roce entre ellos, pero solo bastaba unos pequeños centímetros para que sus cuerpos chocarán entre sí— Ahora tendrás que cerrar los ojos y soportar mi toque sobre tu piel desnuda —Susurró agarrando su barbilla de nuevo para que lo mirara, Hinata dejó de respirar cuando sus ojos se encontraron—. Qué irónico, ¿no te parece? —Hinata no respondió demasiada nerviosa cuando la otra mano de Sasuke acarició su mejilla—. La vida es tan extraña.

—¿A-A que te refieres? —Tartamudeo casi sin voz.

Su corazón se saltó un latido cuando Sasuke le sonrió de lado.

—Nuestro compromiso. Si hubiera continuado y nos hubiéramos casado, yo sería tu primer hombre —Dijo con la voz ronca. Hinata no tenía que verse para saber que estaba roja—. Ahora míranos. No estamos obligados a casarnos y aun así tendremos nuestra noche de boda.

¿Noche de boda?

Hinata sintió sus rodillas débiles junto a los indicios de un desmayo aproximándose.

—Respira tranquilamente —Ordenó Sasuke dejando de acariciar su rostro para sujetarla de la cintura—. No huirás de esto como lo hacías cuando éramos niños. No te desmaye.

Ante la demanda, Hinata cerró los ojos y trató de tranquilizarse. Pero la mano en su cintura y la otra en la barbilla no estaban precisamente ayudando. Mucho menos la cercanía entre sus cuerpo y la mirada color negro centrada en ella. Sasuke no estaba ayudando en nada.

—A veces pienso que no eres la misma. Pero luego veo algunas de tus reacciones que me muestran lo contrario —Murmura Sasuke. Su tono de voz haciéndola abrir los ojos confundida—. Es tan molesto —Agregó después de unos segundos mirándola de una forma que hizo a Hinata estremecer. Sasuke bajo un poco la mirada de los ojos de Hinata— ¿No crees que deberías de comenzar acostumbrarte a mí para cuando llegue el momento?

Hinata sintió un escalofrío cuando comprendió las palabras de Sasuke. Miró nerviosa la forma en que aquellos ojos se enfocaban en su boca.

¿Él se refería a?

—N-No —Jadeo colocando sus manos abiertas contra su pecho.

Pero fue inútil. En el momento en que sus dedos sintieron la tena fina de la camisa azul rey de Sasuke. Él se inclinó y capturo sus labios en un beso exigente. Hinata abrió la boca en auto reflejo, sus ojos abiertos ampliamente. Sintió sus piernas temblar y su cara arder hasta la punta de sus orejas.

Hinata estuvo apuntó de caer sino fuera porque Sasuke la sujeto fuerte de la cintura y su otra mano soltó su barbilla para agarrar su nuca, sus dedos sujetando su cabello y atrayéndola más hacía su boca. Profundizando el beso. Los labios de Sasuke se movieron contra los suyos desenfrenados. Hinata sintió que el mundo le dio vuelta, el calor del cuerpo contra el suyo sofocándola. Ella no le correspondió solo se quedó tiesa mientras Sasuke la besaba.

Caliente. Sofocante. Inesperado. Abrazador. Demandante.

Si pudiera catalogar ese beso. Hinata diría esas palabras. Diferente a cualquier beso que hubiera compartido con Naruto. Su novio.

Hinata abrió los ojos sin saber cuándo en medio de todo aquello los hubo cerrado. Su mente gritando el nombre de Naruto. Removiéndose empujo con todas sus fuerzas a Sasuke. Lejos de ella. Jadeante se sujetó como pudo de la superficie firme detrás de ella. Su rostro caliente se encontró con Sasuke que igual que ella estaba jadeando levemente unos pasos lejos de ella. Mirándola con una profundidad que la hizo sentir nerviosa.

¿Por qué había hecho eso?

¡¿Por qué, por qué?!

—No me vires así. Esto es algo inocente comparado con lo que aremos después —Le dijo Sasuke alejando la mirada de ella para después darse la media vuelta— Nos vemos luego, Hi-na-ta —Y salió del baño.

Hinata parpadeo y gimió sin poder creer lo que pasó.


.

A este punto Ino quería golpear algo. Eso o tumbar la puerta como en un principio pensó. Pero no podía. Había algo que le impedía entrar de golpe y enfrentar lo que sea que estuviera pasando dentro de aquellas cuatro paredes. Sin embargo luego recordaba que la persona con quien estaba Hinata era Sasuke y las ganas de correr para salvarle la dominaban.

¿Por qué Sasuke había arrastrado a Hinata?

Espera..

¿Desde cuándo esos dos se hablaban?

Ino podía enumerar las veces que los vio dirigirse la palabra entre sí con una mano. Y aun así le seguiría sobrando dedos. Aunque.. en el pasado.. Ino giró la cabeza de un lado a otro negando. La imaginación de una chica de doce años era muy desarrollada. Ella ya era una adulta. No podía seguir imaginando cosas donde no las había.

Mucho menos con personas como Sasuke Uchiha y Hinata Hyuga. Eran dos personas muy diferentes, el yin y el yang. Polos opuestos.. y un millón de cosas más que le decían claramente que esos dos jamás podrían siquiera formar una amistad.

¿Entonces qué es lo que está pasando justo ahora?

Ino le gruño a sus pensamientos. Está bien.. Admitía que siempre noto algo raro entre esos dos. Nunca los vio juntos ni nada, pero carajo, Ino siempre estuvo al lado de Hinata y sería una ciega si no hubiera notados esas miradas.. Eran demasiado significativas y sospechosas ante sus ojos curiosos. Ino nunca pregunto ni insinuó nada a Hinata solo porque no tenía pruebas. Ino sabía que Hinata negaría todo aun si Ino usara sus mejores armas.

Había una historia allí. Ino lo sabía. Y ahora sin buscarlo se le presentaba la mejor prueba para sacarle toda esa información a Hinata. Ino sonrió sin despegar la mirada del baño de Damas.

¿Debería entrar o esperar a que salieran?

Dando un pasó hacía adelante, decidió entrar. Pero se detuvo cuando la puerta se abrió y un Sasuke malhumorado salió.

—Maldita sea. ¿Por qué carajo hice eso? —Ino se paralizó y observo al pelinegro maldecir entre dientes.

Sus ojos verdes vagaron por la postura tensa que irradiaba, Sasuke gruño con una mano en su cabello rebelde y se paralizo cuando noto su presencia. Sus ojos negros se entrecerraron en dirección de Ino, como si estuviera analizándola. Ino no pudo evitar fruncir el ceño, ¿Por qué carajo ese Uchiha debía ser tan sexy? Dios, Ino podía tener novio, y amarlo con locura pero no era ignorante, sabía admirar la belleza masculina. Y para Ino, Sasuke era el chico más caliente que conocía. Comprendía completamente porque era tan perseguido.

Vestido con un par de jeans oscuro y una camiseta manga larga color azul que enmarcaban sus músculos, era sin duda la imagen perfecta para guardar bajo la almohada. Ino casi quiso reír al imaginarse a las seguidoras del Uchiha recolectando fotos bajo su almohada. Pobre. Sin embargo ese no era el momento para estar pensando en eso. Debía concentrarse en Hinata.

¿Por qué aun no salía?

—¿Qué le hiciste? —Soltó la preguntó sintiéndose inquieta.

Sasuke levantó una ceja y se encogió de hombros siguiendo su camino. Cuando Sasuke pasó por su lado Ino lo detuvo por el brazo.

—¿Qué le hiciste? —Repitió Ino molesta.

—No tengo porque darte explicaciones. Si estas tan preocupada por la Hyuga ve junto a ella y déjame a mí en paz —Dijo Sasuke liberándose del agarre de Ino.

Ino gruño y corrió hacía el baño mientras a sus espaldas Sasuke se marchaba. Molesta por la altitud del pelinegro abrió de forma brusca la puerta. Sus ojos verdes encontrando rápidamente la figura de Hinata.

Hinata saltó y voltio el rostro hacía Ino. Sus grandes ojos perlas ampliándose al verla. Ino se paró delante de ella y la miró de arriba a Bajo. Su mente enumerando cada cosa en su cabeza; Sonrojo, respiración acelerada, cabello despeinado, ropa un poco desarreglada, bolso en el suelo, postura temblorosa, ojos brillantes, labios…

Carajo.

—Es ilusión mía o te ves cómo alguien que fue besuqueada. Y no hablo de un beso cualquiera sino de esos besos calientes que te dejan completamente noqueada —Dijo Ino sin tapujo. Hinata gimió dejándose caer al suelo, flexiono las rodillas y escondió su rostro de ella. Algo inútil ya que Ino ya había notado la evidencia, abriendo los ojos ante la revelación que llego a ella—. Espera… si te ves así y no lo estás negando… eso significa.. Significa —Baboseo—. Sasuke te beso. ¡¿Te besaste con Sasuke Uchiha dentro del baño de Damas?! ¡Eso es súper caliente, Hinata! —Chilló completamente emocionada.

Ino escuchó a Hinata jadear y segundos después supo que se había desmayado.

Joder ahora tenía que esperar más..

Ino comenzaba a preguntarse si moriría de incertidumbre.


Nota Finales de la Autora:

Mucho había soportado Hinata -.- déjenla descansar un poco después de tantas emociones.. ¡Sasuke acepto hacer el trío y realizó su primer movimiento hacía Hinata! ¡Sí! ¿Fue una buena sorpresa el beso SasuHina? Creo que estoy dando muchas sorpresas en mis historia XD

Ino sospecha cosas y apoya el movimiento de Sasuke. ¡Qué alguien le recuerde que Hinata tiene novio!

Ya falta muy poco para el encuentro NaruHinaSasu.

Gracias por dejar su comentario a: XukiUchiha, Elizabeth0914, rbensach, Rose101226, Nameless, Suiren15, Gabby, Nana, Guest, Paz, Sakuralizbeth, fer-prilla, DAngel7, ambarinski , CeciliaMdza, LunaAlji, Saivalyn, Karen Juliet.

Espero hayan disfrutado este capítulo.

Les mando un abrazo anticoronavirus ¡Cuídense! Sa-Yo-Na-Ra ^-^