Un nuevo Capitulo ^-^ ¡Disfrútenlo!
Capítulo 9 "Decisiones"
Existía momentos incómodos, como esos días del mes en que deseamos haber nacido hombres o nos quejábamos con aquel ser supremo por la injusticia hacía las mujeres. También existían esos días en que deseábamos desaparecer o simplemente escondernos de todo en la comodidad de una habitación. Momentos en que quisiéramos cambiar algo del pasado para simplemente no enfrentar las consecuencias del siguiente día, Y mirando la apariencia y acciones de Hinata frente a ella, Ino sabía que este día era uno de esos.
—¿Realmente es necesario? —Interrogó, después de estacionar el auto de Hinata.
Hinata asintió con la cabeza haciendo que su rostro desapareciera, aún más, bajo la bufanda color lavanda. Ino encontraba muy hermosa dicha prenda ya que combinaba con el color del vestido veraniego que portaba la ojiperla, pero lo que no podía pasar por alto eran las gafas y el sombrero de invierno que llevaba la peliazul.
—Sabes que estamos en verano, ¿verdad? —Se volvió hacía ella—. Vamos, Hinata. Sé que deseas más que nadie no enfrentar este día y quedarte encerrada en tu departamento, pero lastimosamente es viernes y, debemos ir a clase. ¡No puedes ocultarte todo el día bajo todo esto! —Explotó arrebatándole el sombrero y las gafas en un movimiento rápido.
—¡Ino! —Se quejó Hinata sujetando fuertemente la bufanda para que no se le fuera arrebatada—. Por favor..
Suspiró.
—Está bien, está bien —Dijo—. Te quedaras con ella, pero las gafas y el sombrero se quedan en el auto —Sentenció, lanzándolos en el asiento trasero, para luego acomodarle la bufanda alrededor del cuello.
Sintiéndose satisfecha, Ino agarro su teléfono y la miró seriamente.
—¿Estas lista? —Lanzo la misma pregunta que le hizo antes de que ambas abandonaran el departamento de la peliazul.
Después de la conversación que mantuvieron anoche y que Ino logrará hacer que Hinata durmiera (En la sala), se ocupó del elefante del dormitorio. Acomodo la cama con nuevas cubiertas y guardo el reproductor y la dichosa corbata en una esquina del estudio de Hinata. Luego cuando todo hubo estado en su sitio y no quedo evidencia de lo que aquella habitación había presenciado, Ino volvió con algunas almohadas y sabanas y durmió a su lado. El despertar había sido tranquilo y así siguió en un pacto de silencio que estaba empezando a volverla loca. Ino sabía que Hinata tenía mucho en que pensar pero aquel silencio la estaba preocupando.
—Eso creo —Murmuró su amiga retorciéndose las manos.
"Eso creo" era mucho mejor que él "No lo estoy" de antes. Suspirando ambas salieron del interior del auto.
—Oh, mierda —Jadeo sorprendida al notar la coincidencia que se presentaba frente a sus ojos.
Esto no lo había planeado.. pensó Ino en el momento justo en que Hinata soltó un gemido, por nervios, horror, quien sabe.
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Hinata quería que el suelo debajo de sus pies colapsara y se la tragara.
¿Por qué, por qué tenía que suceder esto cuando más quería desaparecer?
Sabía que en algún momento debía enfrentarlo, verlo, pero no sabía que sería, Tan pronto.
No estaba lista.
—Hyuga.
Hinata dio un paso atrás chocando contra el auto. Sus manos temblaron y sintió su corazón querer salir de su pecho. Allí frente a ella estaba Sasuke quien acababa de cerrar la puerta de su coche y la observaba con algo similar a la sorpresa. Hinata recorrió la mirada alrededor y noto, que ese no era el sitio donde normalmente estacionaba. Había estado tan nerviosa que no había notado que Ino había aparcado donde casi siempre estacionaba el pelinegro.
La alarma del coche activada la hizo saltar, asustada. Volvió su mirada hacia el frente y enrojeció al encontrarse con los ojos negros de Sasuke.
—Eh.. Yo… —Balbuceo sin saber qué hacer.
¿Debía saludarlo? ¿Darle los buenos días? ¿Correr?
¡¿Qué se hacía en momentos como estos?!
Sasuke sonrió de lado, haciéndola jadear.
—Tranquila, Hyuga. No voy atacarte —Se burló lanzando la llave al aire y capturándola nuevamente. Movimiento que ella siguió sin poder evitarlo.
Hinata se mordió el labio, se estrechó más contra el auto y bajo la mirada.
—Hinata —Escuchó a Ino llamarla y seguidamente colocarse a su lado—. Oh, hola Sasuke-kun —La escuchó saludar dulcemente al pelinegro.
—Ino —Devolvió Sasuke. Hinata vio los pies del pelinegro moverse fuera de su vista—. Nos vemos en clase, Hyuga.
Hinata trago saliva nerviosa.
—¿Estas bien? —Pregunto Ino colocándole una mano en el hombro—. Lo siento. No sabía que Sasuke se había estacionado al lado nuestro. Normalmente Shikamaru siempre estaciona aquí así que lo hice sin pensar —Explicó—. Se me olvido que el Uchiha también le gusta este sitio.
—Es-Esta bien —Tartamudeo llevándose una mano hacia su pecho acelerado.
—Puedo mover el auto..
Hinata negó.
—No es necesario.
—Pero..
—Tengo clase con Kurenai-sensei a última hora —Añadió—, así que no chocaremos al salir. E-Él se irá primero.
Ino asintió aliviada.
—¿Quieres que te acompañe hasta tu clase? —Propuso Ino mirándola—. Shikamaru aún no llega con mis cosas, así que puedo hacerlo.
Hinata sonrió. Sabía que esa era la forma de Ino decirle que quería acompañarla para no hacerla sentir mal. Ya suficiente había hecho por ella. Realmente se alegraba mucho de tenerla a su lado.
—No —Murmuró suavemente—. Debo hacer esto. Puedo hacer esto.
Ino se quedó en silencio observándola, así que trato de mostrarse fuerte. Cuando su amiga sonrió, Hinata se llenó de valor para enfrentar ese día. Y quizás ese valor fuera suficiente para ver a Naruto y hablar finalmente.
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Su valor para enfrentar a Naruto fue desperdiciado.
Durante las siguientes horas donde se la pasó intentando concentrarse y evitando una mirada negra en específica. Hinata se preguntó por la falta de una cabellera rubia en el salón. Naruto no había asistido. Y cuando le preguntaron por su ausencia, Hinata no supo que responder.
Pensó que quizás se le había hecho tarde, pero cuando termino el descanso y aún no había llegado, Hinata comenzó a preocuparse. Las clases siguieron y agradeció que nadie más pregunto por el rubio en su dirección.
Miró su teléfono varias veces indecisa. Pero no lo llamó. Sintiéndose un poco aliviada caminó hacía su última clase del día sin notar la mirada oscura que la seguía.
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—Una foto dura más —Soltó con burla Ino mirando al morocho.
Sasuke se giró y la miró con aquella mirada seria característica. Pero Ino había notado hace unos segundos una mirada completamente opuesta en el pelinegro, así que no la engañaba.
—¿Qué quieres, Yamanaka? —Gruño con fastidio el Uchiha.
Ino se colocó las manos en las caderas y dio un paso más cerca del pelinegro.
—Sabes lo que quiero, así que también te lo pregunto —Exclamó—; ¿Qué quieres, Uchiha? Mejor dicho; ¿Qué quieres de Hinata?
Sasuke alzó una ceja, y si noto que ella ya sabía todo lo que había pasado la noche anterior, no comento nada. En cambio se llevó una mano al bolsillo del pantalón con indiferencia.
—¿Qué te hace pensar que quiero algo de la Hyuga?
—Oh, vamos, Sasuke, no soy idiota —Puso los ojos en blanco—. No podrá ser evidente para la mayoría, pero te he estado observando y sé que te interesa Hinata.
—Hmph —Se encogió de hombro—. ¿Y crees que te diré lo que quiero, por qué…?
Ino sonrió al ver que no lo negaba.
—Te interesa —Rió más al ver como fruncía el entrecejo—. Vaya quien lo diría…Te gusta la novia de tu mejor amigo —Sabía que estaba agregando más leña al fuego, pero carajo, no todos los días tenía el privilegio de burlarse del Uchiha.
—Lo que sienta o no por la Hyuga es mi problema. No te entrometas —Gruño Sasuke dándose la vuelta para marcharse.
—Y si te digo; que quiero que Hinata termine con Naruto —Soltó deteniendo el caminar del morocho. Sasuke la miró por sobre su hombro en silencio—. ¿Dejarías que me entrometiera si te ayudo a conquistar a Hinata? Puedo hacer que Hinata deje a Naru..
—Hinata es una mujer adulta, si quiere terminar o no con el dobe, debe ser su decisión —La Interrumpió—. Así que no interfieras.
Oh..
—¿Y si termina eligiéndolo nuevamente?
Ino lo miró apartar la mirada levemente.
—Será su problema no él mío —Respondió con acidez—. Además ¿Cuándo he sido yo una opción para la Hyuga?
Bueno, mierda.
Sasuke no sabía lo cerca que estaba de volverse una opción para Hinata, dado los recientes sentimientos descubiertos de su amiga.
Pero no sería ella quien le diría.
—Correcto. ¿Entonces, no harás ningún movimiento con Hinata? —Interrogó antes de que se marchará.
Sasuke sonrió de lado antes de comenzar a alejarse de ella.
—Nunca dije eso.
Ino lo observo marchar orgulloso.
Prepotente.. pensó con los ojos en blanco.
Y sonrió satisfecha.
Nunca fue su intención ayudar o hacer que Hinata deje a Naruto solo para ayudar al Uchiha. Solo quería saber cómo reaccionaría Sasuke ante su proposición. Y su respuesta la había satisfacción en gran manera. Sasuke haría su movimiento pero la decisión final se la dejaría a Hinata. Y eso decía mucho de los sentimientos del pelinegro. Y por qué no, también ganaba unos puntos con ella.
Ino frunció el ceño recordando la conversación que mantuvo con Hinata.
Sasuke no lo sabía, pero ella lo había ayudado sin quererlo.
Uchiha con suerte…
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—Puedo ir por usted, Hinata-sama —Ofreció de forma rápida su adorado primo.
Hinata agarró las pequeñas hojas de colores con los apuntes para su nuevo libro y las guardo en su bolso de mano, mientras la voz de su primo se escuchaba por él alta voz del teléfono de su escritorio.
—No es necesario Neji-niisan —Negó—. Iré en mi coche.
—No debe conducir a esta hora, Hinata-sama —Reprochó preocupado—. Enviaré al chófer de la mansión.
Hinata se detuvo y miró al teléfono sobre el escritorio.
—¡No lo hagas, Niisan! —Ella tenía su coche, no había necesidad de que vinieran por ella—. Manejare. No llames a Ko-san.
Un largo suspiró se escuchó del otro lado de la línea.
—Como usted ordene, Hinata-sama, pero por favor maneje con cuidado —Acepto su primo con preocupación.
Hinata sonrió y asintió aunque él no podía verla.
—Lo haré. Gracias Neji-niisan —Murmuró—. Tal vez llegue después de la cena.
—Quisiera decirle; que la esperaremos, pero Hiashi-sama tiene una cena con algunos invitados en unos minutos —Comentó con un suspiró—. Pediré en la cocina que tengan lista su cena para cuando llegue.
—Gracias Niisan.
—¡Maneje con cuidado, Hinata-sama! La estaremos esperando en la mansión —Repitió Neji antes de terminar la llamada.
Hinata sonrió y apagó la lampara del escritorio y se encaminó a la salida de su estudio. Pero sus ojos notaron aquello dos objetos que antes no habían estado en aquella esquina del estudio.
—E-Eso es —Tartamudeo sintiendo el rostro caliente al reconocer lo que veía.
Sin poder evitarlo se trasladó hacía esa dirección. Su respiración era pausada y su mano tembló cuando la extendió para agarrar aquella prenda negra. Hinata sintió la suavidad entre sus dedos mientras la tocaba.
—Primero ahórrate tus formalidades; Me llamarás Sasuke y punto —Sasuke alzó la mano que tenía la corbata—. Segundo; Te privaré de tu sentido de la vista.
Hinata se mordió el labio ante el recuerdo y siguió mirando hipnotizada aquella prenda.
—Tranquilízate y respira profundo, Hinata —Su voz le llego por sobre la música. Junto con el sonido de su respiración. Él estaba… Sasuke estaba susurrándole al oído —. Voy a ponerte la venda en los ojos, ¿Estas bien con esto?
Un escalofrió le recorrió el cuerpo mientras apretaba entre sus manos la culpable de sus recuerdos.
—No te preocupes, cumpliré tu condición —Susurró Sasuke—. Tu solo déjate guiar por mi voz, Hinata.
Con el corazón acelerado Hinata soltó de golpe la corbata como si con ella todos aquellos recuerdos desaparecerían. Alejándose lo más que pueda de aquellas cosas que no le pertenecían siguió su camino hacia la salida del departamento. Con todo listo para irse abrió la puerta y.. Se congelo al ver a la persona que se proponía a tocar.
—Na-Naruto-Kun —Susurró mirando aquellos ojos azules que antes provocaban la sensación de mariposas en su estómago pero que ahora provocaba un dolor profundo en su pecho.
¿De hecho cuando fue la última vez que sintió aquellas mariposas?
—Hinata-chan —Dijo con la voz débil, nada comparado con el entusiasmo y alegría que siempre caracterizaba al rubio. Y aquello le preocupo, más cuando noto el dolor y el arrepentimiento que mostraba Naruto al verla—. Yo.. um.. —Tartamudeo nervioso llevándose una mano a la cabeza—. ¿Vas de salida?
Hinata apretó el bolso contra su vientre con nervios. Y bajo la mirada.
—Voy.. a la mansión —Respondió cuando consiguió la fuerza para hablar.
Naruto se removió y suspiró.
—Yo.. Yo quería.. Hinata-chan… lo siento. Lo siento mucho, Hinata —Suplicó con la voz rota. Hinata alzó la mirada al escucharlo sus ojos sintiéndose húmedos al verlo—. Todo esto fue mi culpa.. Si yo.. Si yo no hubiera.. Yo te..
—T-También fue mi culpa, Naruto-Kun —Lo interrumpió al ver las lágrimas formarse en aquellos ojos celestes.
Naruto dio un paso atrás y negó varias veces.
—Tú no tienes la culpa. ¡Solo yo la tengo!
—La tengo —Reconoció—. N-No debí aceptar. Debí enfrentar lo que sea que estuviera mal entre nosotros… pero en cambio… quise complacerte, sabiendo muy en el fondo que aquello solo nos separaría aún más —Tembló ante lo que estaba a punto de decir—. Yo.. te quiero, Naruto-kun.. y.. quiero hacer.. Deseo salvar esta relación.. Pero… siento que..
Se calló sintiendo su corazón doler..
—¿Hi-Hinata-chan? —Preguntó con algo de miedo el rubio.
—Debemos To-Tomarnos un tiempo… —Dijo aguantándose las ganas de llorar. No quería llorar. No ahora.
Naruto reaccionó como si le hubieran dado un puñetazo.
—U-Un.. tiempo… ¿Quieres terminar.. conmigo?
Hinata negó suavemente.
—No es.. eso… Llevamos años juntos… no quiero terminar.. no de esta forma.. —Tartamudeo dolida—. Nuestra relación… está débil.. Siento que ambos queremos.. Cosas distintas… —Respiró bajando la mirada—. Sé que con el tiempo.. Quizás las cosas no se resuelvan.. Dándonos tiempo a solas.. Puede arruinar todo para siempre.. pero.. pero… ambos debemos de pensar que es lo que realmente queremos —Murmuró—. ¿Soy yo a quien visualizas en el futuro? ¿Es a ti a quien yo veo? Si con este tiempo.. la respuesta es un sí; quiero que demos todo de nosotros para lograrlo.. pero.. si es un no.. al menos sabremos que tomamos la decisión correcta. Quiero que cuando volvamos a tener esta conversación, ambos, seamos sinceros con nuestros sentimientos.
El silencio los rodeo cuando termino.
—¿Cuánto tiempo? —Susurró el rubio después de unos segundos incómodos.
Hinata parpadeo.
Eso no lo había pensado…
—¿Un.. mes? —Indagó indecisa.
—Antes del cumpleaños del Teme —Asintió Naruto sorprendiéndola.
¿Eh?
Silencio...
—Yo.. um.. me iré.. —Dijo nerviosa con la sola insinuación de aquel hombre.
—Oh, sí.. Yo también debo irme.. —Se rasco nervioso los cabellos—. Cuídate, Hinata-chan..
—Igual, Naruto-kun…
Hinata espero que las puertas del ascensor se hubieran cerrado para derrumbarse sobre el piso.
Lo hice…
Sintió las lágrimas bajar por su rostro con tristeza. Sintiendo aquella despedida más profunda de lo que en verdad era. Como si con ella una etapa de su vida hubiera finalizado.
.
Ding.. Dong…
El sonido resuena una y otra vez en el interior del departamento, Enfureciéndolo.
¿Quién se atrevía a molestarlo?
Sasuke gruño y fulminó con su mejor mirada la puerta, sin querer abrirla. Temiendo que fuera cierto rubio escandaloso. No quería ni encontrárselo. Aún no. Sabía que ambos tenían una charla pendiente pero hasta que aquella furia en él se apagará no quería encontrarse con el Uzumaki.
Ding.. Dong…
Molesto ante la insistencia abrió la puerta, preparándose para golpear a quien sea que se encuentre del otro lado. Pero toda su furia se convierte en sorpresa y confusión al ver a la persona, evidentemente desecha, frente a él.
—Karin…
La pelirroja salta contra él con lágrimas en los ojos.
—Sasuke-kun… —Lloriquea contra su camisa.
Parpadeando incrédulo mira hacia abajo a la Uzumaki, sin saber qué hacer. Era la primera vez que la veía en ese estado.
—¿Qué haces aquí? —Pregunta intentando apartarla.. con cuidado.
Pero joder, él no era alguien acostumbrado a consolar.
Karin soltó un pequeño gemido y se limpió las lágrimas con la manga de la camisa. Sasuke dio un paso atrás permitiéndole el paso, la mujer al verlo, entro y él cerró la puerta. Sea lo que sea no tendría aquel drama en el pasillo.
—L-Lo siento, sé que no te gusta que te molesten… pero.. yo, realmente no sabía a quién más recurrir —Explicó Karin sentándose en el sofá.
—¿Te fue mal en tu sesión de fotos? —Indago Sasuke pensando que por ello lloraba.
Lo cual era una completa estupidez, si le preguntaban…
La pelirroja negó.
—No es eso, de hecho me fue muy bien…
—¿Entonces, cual es el problema? —Preguntó sentándose en uno de los sofás individuales.
—Suigetsu tiene novia… —Dijo y volvió a llorar.
Y con ello, Sasuke quería prohibirles la entrada a su departamento a todos aquel que llevará el apellido Uzumaki.
Sin embargo, Karin era algo así como su amiga (con sexo) pero lo era. Y sabía los sentimientos que tenía la mujer por aquel que para su horror también era su amigo. Aunque la Uzumaki siempre negará dichos sentimientos. Y si algo sabia Sasuke es que era correspondida, aunque él otro también fuera igual de testarudo. Así que aquella información de que Suigetsu tiene novia.. era imposible.
—¿Y lloras, porqué…? —Se cruzó de brazos y no pudo evitar picarla—; Según tengo entendido ambos se odian a muerte.
Karin se puso tiesa en su sitio.
—¡Lo odio! —Grito pero las lágrimas en sus ojos no eran muy convincentes.
Sasuke suspiró.
—¿A qué has venido, entonces?
—Yo.. Yo.. —Balbuceo levantándose y sin darle tiempo para detenerla se sentó en su regazo.
Sasuke descruzó los brazos e intento hacer que se levantara de él pero ella puso ambas piernas desnudas a cada lado de él, la falda que llevaba se le subió hasta las caderas por la posición, mostrando las bragas rosas que llevaba.
—Karin —Advirtió su molestia por el movimiento.
Karin pegó su cuerpo contra él y escondió el rostro en su cuello.
—Por favor.. Se que no te gusta los encuentros en tu departamento.. pero.. —Dijo repartiendo pequeños besos en la piel desnuda de su cuello—. te necesito, Sasuke-kun..
Sasuke sujeto las caderas que comenzaban a moverse en círculos sobre él.
—Detente —Ordenó fríamente haciéndola sobresaltar en su regazo—. No tendremos sexo ni aquí ni en otro lugar —Ya no tenía caso seguir con esto—. Se acabó.
Karin dejo caer la cabeza contra su pecho y cuando comenzó a temblar, Sasuke soltó un suspiró. Había disfrutado, ambos habían disfrutado de sus pequeños encuentros y, aunque todo seguía siendo estimulante para los dos, sabían que no sería para siempre. No duraría, ambos se utilizaban mutuamente. Eran dos personas frustradas, vacías, que solo se buscaban para liberarse.
Una orgullosa y temerosa por aceptar los sentimientos hacia aquella persona que decía odiar.
Y él… furioso.. Frustrado. Celoso.. Deseando la atención de una mujer que no era suya.
Sasuke la escuchó llorar suavemente en silencio. Sabía que aquellas lagrimas no eran por él, no eran por aquella "relación" terminada. Eran por haber sido tan orgullosa y no haber intentado nada por aquella persona que amaba.
Curiosamente ver el estado de Karin por lo que había perdido, lo lleno de resolución para profundizar aquellas emociones que sentía por la heredera Hyuga. No la amaba, no creía que sus sentimientos llegarán tanto como para decirle que la amaba. Pero si aceptaba que sentía fuertes sentimientos por la Hyuga.
Desde niños esa chica lograba despertar emociones en él. Ahora como adultos esos sentimientos cambiaron a un plano más sexual pero también sentimental. Le importaba. Le gustaba Hinata. Tanto que ya no le importaba que fuera novia de Naruto. Sasuke tenía la sospecha que ese idiota no la merecía y el hecho de que haya permitido que otro hombre (él) tocara sexualmente a Hinata le daba más motivos para entrometerse.
La seduciría.. Le mostraría que nadie más que a él, a Sasuke Uchiha, le pertenecería.
—Lo siento… —Escuchó la voz de Karin hablándole.
—Tks..Como sea.. —Chasqueó la lengua restándole importancia al asunto.
Karin rió sin ánimos y segundos después se levantó de su regazo.
—Entonces… todo acabo ¿eh? —Murmuró acomodándose la falda.
Sasuke suspiró recostándose contra el sofá.
—Lo nuestro no iba a durar mucho de todas formas —Comentó.
—Lo sé —Reconoció Karin—. Había pensado terminarlo hace unas semanas ¿Sabes? —Añadió sin mirarlo—. Pero.. él empezó a ignorarme y nuestras pequeñas peleas cotidianas empezaron a no ser tan frecuentes.. Nunca se me ocurrió que era porque estaba saliendo con alguien.
—Así que decidiste seguir utilizándome…
Karin alzó una ceja en su dirección indignada.
—También me utilizabas, Sasuke-kun —Aclaró molesta—. ¿Y sabes que me molesta? ¡Qué ni siquiera sé a quién estoy remplazando!
—¿Remplazó?
Karin asintió.
—¡Así es! —Afirmó señalándolo con el dedo—. Sé que te gusta alguien y recurres a mí porque al perecer no puedes tenerla.
—Te equivocas.
—¿Eh?
—Tu podrás verme como algún tipo de remplazó de Suigetsu —Lo cual era estúpido pensó con superioridad—. Pero tú nunca serás un remplazó, no de ella.
—¿Eso es un alago o un insulto?
—Hmph. Tómalo como quieras.
Karin fue solo un cuerpo donde deposito todas sus frustraciones pero nunca la imagino como Hinata. La Hyuga era diferente, no solo su personalidad o su cuerpo, que sin duda lo hacían imaginar cosas interesantes, sino toda ella. Hinata era irreemplazable y punto.
—En todo caso ¿Cómo te enteraste que el imbécil tiene novia? —Añadió sintiéndose un poco extraño por pensar en Hinata de aquella forma.
Karin como ya predecía perdió toda emoción en ella.
—Estábamos los tres en un pub, lo cual me recuerda; te llamamos para que te nos unieras y no contestaste.
—Los ignoré —Respondió sin arrepentimiento alguno.
Karin frunció el ceño.
—Lo sospechamos.. —Gruño y siguió relatando—; Estaba bailando con algunos chicos pero uno de ellos se volvió muy pesado así que lo empuje y me dirigí hacía nuestra mesa, pero justo en ese momento él.. le gritó a Jügo que lo dejará en paz, que él ya tenía novia y sin más salió furioso del lugar…
Umm… algo en todo esto no cuadraba.
Además que Suigetsu era un bocazas, si estuviera saliendo con alguien ya lo hubiera gritado a todos sus conocidos. Y Sasuke era lastimosamente uno de los conocidos de aquel idiota. Y No recordaba haber recibido, la molesta e innecesaria, llamada del peliazul.
—Después de eso vine aquí —Finalizó Karin decaída y luego miró alrededor sin saber que hacer—. ¿Ya que no vamos a tener sexo puedes al menos llevarme a mi departamento?
—¿Y tu coche?
—En reparación… —Sasuke alzó una ceja al escucharla—. Larga historia.. te la cuento en el camino.
Karin rió un poco más real y aunque Sasuke no lo admitiría en voz alta, nunca, jamás, se alegraba que su amistad no se hubiera arruinado. Ambos seguirían encontrándose. Pero con la diferencia que no habría sexo en sus encuentros.
Solo serían Karin y Sasuke… Y quizás también Jügo e Suigetsu..
Un grupo extraño a la vista, pero que curiosamente eran sus amigos.
Para su tortura.
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Hinata apagó el auto y recogió sus cosas del asiento de al lado cuando hubo llegado a la mansión. Su mente estaba tan distraída por la conversación que mantuvo con el rubio hace poco que no se había fijado que delante de su coche estaba una limusina negra, justo en la entrada de la mansión, y que el chófer estaba en su puesto preparado para trasladar a aquella importante pareja a su destino.
Respiró hondo, una, dos, tres veces antes de abrir la puerta y bajarse. Caminó en automático hacía la entrada mirando levemente aquella limusina de forma distraída.
Había hecho lo correcto…
Pensó una y otra vez desde que abandonó el apartamento.
—Hinata-sama —La llamaron de forma respetuosa una voz a su izquierda.
—Oh, Buenas noches, Ko-san —Hizo una pequeña reverencia para el completo horror del sirviente de los Hyuga.
—N-No debe hacer eso Hinata-sama —Se ruborizó.
Hinata sonrió levemente antes de extenderle las llaves del coche.
—¿Puede..? —Pero antes de que formulará la pregunta las llaves fueron quitadas de sus manos.
—Lo haré, no debe ni preguntarlo, es mi trabajo.
—Gracias Ko-san..
—Bienvenida a casa Hinata-sama —Y después de una profunda reverencia se alejó de la peliazul.
Hinata sonrió y subió los cinco escalones de la entrada, su sonrisa creció cuando la puerta fue abierta y su pequeña hermana (No tan pequeña) salió corriendo a recibirla.
—Hinata-Oneesan —Gritó maravillada abrazándola.
—Hanabi —Correspondió el abrazó de la menor sintiendo la alegría llenarla con aquella muestra de cariño.
—Te vi llegar por la ventana y no pude evitar correr a recibirte —Comentó la menor sin soltarla.
—Padre se molestará si te ve correr en la mansión..
Su hermana rió divertida.
—El me vio. Estaba con él cuando te vi..
—Hana-
—¡Hinata-chan! —Gritó otra voz femenina sorprendiéndola.
Hinata levanto la mirada de su hermana y miró paralizada a aquella hermosa mujer correr a su encuentro. Sin palabras presencio como su hermana se alejaba y ahora aquella pelinegra la abrazaba. Su pecho se aceleró y sus mejillas se sonrojaron al sentirse acunada por aquellos brazos gentiles, nuevamente.
—M-Mikoto-sama… —Murmuró sintiendo sus ojos aguarse por encontrarse nuevamente con esa mujer que había sido como una segunda madre para ella.
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Notas Finales:
Y eso fue todo. Espero que las decisiones que tomaron los personajes en este capitulo, hayan sido de su agrado.
Gracias a todos por comentar en el capitulo anterior ^-^
Se despide su querida Kika Uchiha-Sama.
