Capítulo 10 "Me gusta"


10 años…

.

.

Hinata hizo un giro a la izquierda, luego a la derecha, y nuevamente a la derecha. Y el resultado fue el mismo. Su pequeño cuerpo tembló asustado al verse nuevamente sin salida. Sus ojos perlas se humedecieron por el llanto, la desesperación y el terror la invadió al verse pérdida en aquel enorme laberinto de aquel hermoso jardín.

No debió haber entrado.

Alzó la vista y miró la luna llena. Su luz iluminaba todo el lugar. Era un consuelo, pero también le recordaba lo sola que se encontraba. Abrazo su libreta favorita contra su cuerpo asustado. Lamentándose haber abandonado la comodidad de aquel banco de piedra rodeado de hermosas flores.

No debió haberlo seguido.

Abrió la boca, pero aquel nombre no salió de ella. Las lágrimas empañaron su visión.

Tenía miedo.

Se dejó caer al suelo sin saber cuál camino tomar para encontrar la salida. Su padre pronto la buscaría.

—De-bo salir de aquí —Murmuró con voz débil.

Hinata quiso gritar por ayuda pero no quería ser una molestia para los adultos. Su padre lo había ordenado.

¿Pero cómo salía de allí?

El recuerdo de él entrando molesto al laberinto la atraviesa, preocupándola.

¿El también estará perdido?

Con lágrimas aun en sus mejillas decide levantarse. Debe seguir. Temblorosa y asustada vuelve a recorrer el laberinto. Las hermosas rosas en las paredes que antes admiró maravillada ya no causaba en ella felicidad. Se sentía prisionera.

—De-recha.. Izquierda.. —Susurraba cada vez que elegía un nuevo camino.

Pero el resultado seguía siendo el mismo…

—Ahg… Por.. favor —Suplicó al encontrarse con otro camino sin salida—. ¿D-Donde estas… U-Uchiha-san?

Había entrado preocupada de que él se perdiera y termino perdiéndose ella.

Irónico.

—Detrás de ti.

Hinata salto y grito asustada. Se dio la vuelta con el corazón apuntó de salirse de su pecho. Y efectivamente allí estaba él. El deseo de saltar y abrazarlo la invadió de pronto, pero no lo hizo. Sería vergonzoso pero aun más que eso, temía la reacción del pelinegro.

Durante estos 2 años que llevaban de conocerse, Hinata estaba segura de algo; Sasuke la odia.

Y con mucha razón. Ambos estaban siendo obligados a enfrentar un futuro que no deseaban. Obligados a convivir juntos por el bien de aquel pacto trazado por los adultos.

—Uchiha-san…

Sasuke la miró serio con las manos en los bolsillos. Hinata espero no verse tan patética a sus ojos.

—¿Llorando por haberte perdido, Hyuga? —Preguntó alzando una ceja—. Tan débil y patética como de costumbre…

Un balde de agua fría cayó sobre ella al escucharlo.

—Y-Yoo.. —Tartamudeo bajando la mirada dolida.

Lo escucho suspirar.

—No puedo creer que alguien como tu sea mi prometida —Gruño molesto la última palabra.

Ella tampoco podía creer que alguien tan frio como él sea su prometido.

—Vamos… —Dijo Sasuke de pronto.

—¿eh? —Alzo la mirada confundida.

Sasuke se dio media vuelta y comenzó a caminar lejos de ella.

—Muévete, Hyuga —Grito.

Hinata brinco y con las últimas fuerzas que le quedaban lo siguió.

—¡Sí!

Durante varios minutos lo siguió en silencio. Sus pies dolían pero no dijo nada, temiendo que Sasuke se molestara y la abandonara.

Después de todo, el conoce la salida..

Sus pensamientos fueron cortados cuando él se detuvo. Hinata miró su espalda intrigada.

—U-Uchi.. —Calló al ver una luciérnaga pasar frente a sus ojos.

Sus ojos perlas la siguieron hipnotizada. La vio volar a su alrededor hasta perderse más allá de Sasuke, el cual la volteo a ver sobre el hombro.

—No tenemos mucho tiempo, Hyuga —La regaño—. Querías ver el laberinto ¿No? —Señalo frente a él—. No te quedes allí parada.

Ante su declaración, Hinata acorto la distancia que los separaba y lo vio.

—Oh… —Abrió la boca sorprendida ante el paisaje frente a ellos—. ¿E-Esto. Es. Es..?

—Es el centro del laberinto —Completo Sasuke por ella.

La vista era alucinante. Maravillosa. Había una hermosa fuente en el medio del lugar, con agua cristalina fluyendo de ella, rodeada de cuatro bancos de piedra, los rosales de las paredes del laberinto y las luciérnagas que danzaban por todo el lugar creaba un ambiente casi mágico ante sus inocentes ojos.

—Es hermoso —Murmuró sin tartamudear acercándose a la fuente. Miro la luna reflejarse en el agua maravillada.

—Hmph —Soltó Sasuke detrás de ella.

Hinata apoyó la libreta a un lado de la fuente y metió ambas manos en el agua. Soltó una carcajada al sentir lo fría que estaba el agua.

—Ni se te ocurra caerte —Advirtió Sasuke—. No voy a sacarte ni aunque te estés ahogando.

Por alguna razón aquel comentario de Sasuke no la hizo sentirse triste ni asustada. Aquel lugar había borrado todo mal sentimiento que había experimentado minutos atrás. Lo volteo a ver con una sonrisa, encontrándolo sentado en unos de los bancos.

—¿Le perte-nece a Mikoto-sama? —Preguntó—. Es un..un lugar muy bonito.

Sasuke miro alrededor unos segundos antes de asentir.

—El viejo lo mando a construir para ella como regalo por su embarazo —Respondió sin interés.

—G-Gracias por mostrármelo —Agradeció. Quería preguntar exactamente a cual embarazo se refería, si al de Itachi-san o el suyo, pero prefirió callar.

—Entraste para verlo y terminaste perdiéndote. Mostrártelo era lo mínimo que podía hacer, aunque es un fastidio —Se encogió de hombros mirando las luciérnagas.

—Lo S-siento… y-yo te vi entrar y..

Centro su mirada en ella.

—Me seguiste.

Hinata bajo la mirada apenada.

—N-No regresabas.. y me preocupe de que te hubieras perdido —Admitió sorprendiendo sin saberlo al pelinegro.

Hinata lo miro levantarse rápidamente. Sasuke se llevó una mano al rostro y miro hacia otro lado menos a ella. Hinata temió haber arruinado el momento.

—N-No soy tan idiota como para perderme en mi propio jardín —Gruño caminando hacia la salida apresurada.

Idiota.

Se sonrojo Hinata comenzando a seguirlo.

Claro, que no se perdería. El laberinto era de los Uchiha. Sasuke ya debería haberlo recorrido muchas veces. ¡Idiota!

Estaba tan avergonzada que tropezó con sus propios pies y callo de bruce al suelo.

—Ahg —Gimió adolorida.

—Mierda —Gruño Sasuke volviendo hacia ella.

Hinata abrió ampliamente los ojos al escucharlo decir aquella palabrota.

—Eres tan torpe —Señalo extendiéndole una mano.

Su corazón brinco en su pecho ante aquella simple acción. Que para ellos aquello era la primera vez. Extendió su mano y acepto su ayuda. Sintiendo sus mejillas sonrojarse ante lo cálida que era aquella mano contra la suya.

—G-Graciaaa —Se tambaleó sobre sus pies y casi cae al suelo si no es por Sasuke.

—¿Qué pasa?

—Mi.. Mi pie —Dice sintiendo una leve incomodidad al apoyarlo.

Sasuke suelta un largo suspiro y se agacha dándole la espalda. Hinata lo mira confusa.

—Sube —Ordena mirándola sobre su hombro.

Los colores suben a su rostro.

—eh.. N-No.. Yo puedo..

—Sube o te abandono aquí —Advirtió molesto.

Sonrojada y asustada con la idea de verse nuevamente sola en aquel laberinto, Hinata se sube a su espalda. Cuando Sasuke sujeta sus piernas y se impulsa hacia arriba, ella se sujeta de cada hombro, avergonzada.

—¿N-No soy muy pesada? —Murmura con el corazón acelerado. Espera que Sasuke no lo sintiera.

—No lo eres —Sasuke gira a la izquierda y se detiene—. Extiende tu mano izquierda hacia los rosales.

—¿Por qué? —Indaga pero hace lo que dice.

Sasuke comienza a caminar lo suficientemente cerca para que ella toque con los dedos la pared.

Unos segundos de silencio los rodea.

—Si hace eso siempre encontraras la salida.

Hinata acarició los rosales ligeramente cuidando de no lastimarse con las espinas. Tan ida estaba que dejo caer la cabeza contra el hombro de Sasuke mientras una sonrisa florecía entre sus labios.

Cálido.

—Gracias…

Unos pocos momentos después llegaron al final, sus dedos dejaron de sentir las paredes del laberinto, lo cual significaba que habían logrado salir. Con una sonrisa y las mejillas calientes se aferró a Sasuke. Iba a agradecerle nuevamente pero un flash la cegó unos segundos.

—Una foto como recuerdo —Exclamó una voz de pronto.

Hinata sintió a Sasuke tensarse.

—¡Itachi-niisan!

Aquel día Hinata sintió que Sasuke y ella podían llevarse bien. Vio mucho más allá de la frialdad que él le mostraba. Podrían ser amigos.. y quizás.. no sería tan difícil cumplir con su deber. Pero poco tiempo después ingreso al instituto Konoha y todo se arruino.


.

.

.

Presente…

—¡Mikoto-Sama! —Corresponde el abrazo amoroso de la mayor sorprendida.

—Mi niña —La apretó contra ella—. Me alegra tanto verte.

Hinata no se creía merecedora del cariño que le profesaba la señora Uchiha. No después de haber roto el compromiso con su hijo. Ella sabía lo mucho que Mikoto había deseado unirlos. Se sentía tan egoísta por haber deseado verla después de todo lo que paso.

—¡Mírate, Estas hermosa! —Elogió Mikoto separándose solo unos centímetros de ella—. Eres idéntica a tu madre.

Sus ojos se aguaron al escucharla.

—Mujer la estas asfixiando —Dijo una voz gruesa.

Hinata reconoció aquella voz. Era el patriarca Uchiha. Fugaku Uchiha.

—Fugaku-Sama..

—¿Por qué no volviste a visitarme? —Pregunto Mikoto, Ignorando a su marido—. Te extrañe tanto…

Hinata la miró sorprendida.

¿Era bienvenida?

—Y-Yo… —Tartamudeo culpable—. Lo s-siento… —Suspiró bajando la mirada—. No quise ser.. una molestia..

—¿Molestia? —Repitió la mayor—. Pero que dices, querida. Nunca serás una molestia —Palmeo su cabeza con cariño.

—Pero.. yo..

Mikoto suspiro y agarro sus manos con cuidado. Hinata miro sus manos unidas.

—Si crees que te guardamos rencor por luchar por tu futuro, no te preocupes —Explicó—. Los únicos culpables son tu padre y el hielo que tengo por marido.

—Hpmh —Soltó Fugaku mirando hacia otro lado.

Hinata miró a ambos en silencio.

—Bueno… yo también tengo mi parte de responsabilidad.. Admito haber deseado esa boda y muchos nietos —Añadió Mikoto soñadoramente haciéndola sonrojar—. Pero era más importante lo que Sasuke y tu deseaban —Dijo apretando su mano—. Y a pesar de que no serás mi hermosa nuera, siempre serás mi niña.

Hinata sintió alivio al escucharla. Una lagrima rodo por su mejilla. Dio un paso hacia atrás y aun con las manos unidas con aquella maravillosa mujer, dio una reverencia. Pidiendo disculpa y agradeciendo el amor que le daba.

—Muchísimas G-Gracias..

—Hinata-oneesan… —Murmuró Hanabi a su lado.

—¿Eh?.. ¡No es necesario que hagas eso, querida! —La levanto apresuradamente la mayor—. N-No llores o yo también lloraré —Secó sus lágrimas, nerviosa.

—Lo siento…

Mikoto suspiro y luego sonrió maternalmente acariciando su mejilla.

—Realmente eres igual que ella —Hinata dejo de llorar y la observo con cariño. Había extrañado tanto a esta amable mujer—. Tenemos mucho de qué hablar, oh, ¿Por qué no vienes este miércoles a cenar a la casa? —Propuso con una sonrisa—. Me gustaría mucho que asistieras.

¿Ir a la mansión Uchiha?

Hinata bajo la mirada pensativa. Aquella casa le traería muchos recuerdos que preferiría no revivir ahora que estaba tan confundida. Sabía que Sasuke no vivía allí pero aun así…

—Allí estaré —Acepto sin poder evitarlo.

¿Cómo negarse cuando Mikoto-sama la miraba de aquella forma?

—¡Maravilloso! —Celebro la mayor abrazándola—. Te estaré esperando.

La azabache se separó de ella y miró a su esposo de forma victoriosa.

—Gracias por su visita —Hablo respetuosamente Hanabi haciendo una corta reverencia.

—Fue un placer volver a verlos, Fugaku-sama, Mikoto-sama —Hizo una reverencia.

—¡Cuídate mucho Hanabi-chan, Hinata-chan! —Se despidió Mikoto alegre, mientras que Fugaku solo asintió con la cabeza.

Hinata miró junto a Hanabi como ambos Uchiha subían a la limusina y se marchaban, Hasta perderse más allá del portón de la mansión Hyuga.

—Hubieras tenido unos suegros increíbles —Comentó Hanabi de pronto.

—¡Hanabi! —Chilló sonrojada de solo pensarlo.

La menor le envió una mirada burlona.

—Vamos, es la verdad. Fugaku-sama es intimidante pero es una buena persona, sobre todo con su esposa —Dijo—. Y Mikoto-sama es tan amable y cariñosa, ella te adora.

Hinata no pudo negar aquello. Era la pura verdad. Pero de solo pensar que hubiera pasado si no hubiera cancelado el compromiso, se sonrojaba. Mucho más ahora que sabía que no le era indiferente a su ex prometido.

Que desastre…

—¡Y si fuera poco Itachi-san es increíble! Es amable, cariñoso, alegre, atractivo y tiene esa mirada que…

—Y está casado —Comentó mirando a su pequeña hermana, sabiendo el flechazo que tuvo o aún tenía Hanabi por el mayor de los hermanos Uchiha.

—Lo sé, Hinata-oneesan —Hizo un puchero—. Si no fuera porque Izumi-san es tan hermosa y amable, se lo robaría.

Hinata rió divertida ante el berrinche de su adolescente hermana.

—Pensé que estabas saliendo con Konohamaru-kun —La observo sonrojarse.

—¡Konohamaru es un Idiota! —Estallo sonrojada. Pero no lo negó—. No quiero hablar de él.

—¿Discutieron de nuevo? —Hinata sabía que aunque Hanabi tenía un flechazo por Itachi en realidad estaba enamorada de Konohamaru. Ambos jóvenes eran muy tiernos juntos, aunque su hermana lo negara.

—Hace unos días se me confesaron —Murmuró Hanabi cruzándose de brazos—. Y el muy tonto se molestó cuando se enteró.

—No se lo dijiste, ¿verdad? —Adivinó. Suspiró cuando asintió—. Konohamaru-kun debe haberse sentido celoso pero también dolido de que no se lo contarás, deberías disculparte con él.

Hanabi se mordió el labio y gruño.

—L-Lo sé.. —Admitió débilmente—. ¡Pero dejaré que sufra una días más!

—Hanabi… —Negó con la cabeza.

—No estábamos hablando del ese idiota. Estamos hablando de lo increíble que hubiera sido si te hubieras casado con Sasuke —Cambio de tema—. Que por cierto, está buenísimo, lo has visto ¿verdad, verdad?

Hinata se sonrojo.

—E-Estudiamos juntos..

—Cierto. Lo vi en la boda de Itachi-san y me quede en blanco —Siguió—. Digo, siempre fue atractivo, después de todo es hermano de Itachi-san —Añadió como si eso fuera algo normal—. Pero con aquel traje y ese aire a su alrededor, carajo, era puro pecado, era como si gritara "Te joderé tanto que no te acordarás ni de tu nombre" estoy 100% segura que muchas soltera y casadas pensaron lo mismo que yo cuando lo miré.

—¡HANABI! —Grito echando humo por las orejas.

—¿Umm? —La menor la miró confundida.

Hinata se sintió alterada.

—N-No digas esa cosas.. por favor..

—Pero es la verdad, Oneesan.

—Por favor.

No quería recordar a Sasuke. Ni lo atractivo que era. Y lo bien que la…

—Está bien..

Sonrojada ante sus pensamientos, Hinata se enfrentó hacia la entrada.

—Vamos. Quiero Saludar a Neji-niisan y a Otosaan.


.

—Ah.. Hinata-chan ha crecido tanto, se ha convertido en una mujer muy hermosa —Comentó su esposa a su lado—. De niña era tan adorable e inocente. Me alegra de que aun transmita esa hermosa inocencia en ella.

Fugaku Uchiha adoraba a su esposa, la amaba. Si ella quería algo, él como buen marido, lo conseguiría para ella. Pero aquello que su esposa llevaba añorando durante los pasados años, no podía dárselo.

—Aun no te rindes, ¿verdad? —Dijo mirando por la ventana.

Su esposa se apoyó a su lado, cariñosa. Su aroma florar llegando a su nariz.

—Nop —Sonrió—. Aun no me rindo. Ellos deben estar juntos.

Fugaku suspiró divertido.

Que mujer más terca.

—Te recuerdo que está saliendo con el heredero Uzumaki —Exclamó apretándola contra él.

Mikoto apoyo la cabeza en su hombro.

—Naruto-kun es un buen chico pero no para mi Hinata-chan.

—¿Y Sasuke lo es? —Ironizó lo cual hizo que su esposa pellizcara su costado.

—¡Y de quien es la culpa! —Reclamó—. Sasuke es igual a ti. Ambos son tan orgullosos, fríos, groseros, tan cabezotas. Por suerte mi Itachi es diferente o me hubiera vuelto loca.

Fugaku debería sentirse indignado, pero, aquello era verdad. Por algo su hijo menor y él tenían tantos roces. Sus personalidades chocaban.

—Ambos decidieron romper el compromiso —Le recordó—. Es bastante obvio que no querían estar juntos.

—¡Porqué lo obligamos a tomar esa decisión! —Se quejó—. Te dije que nada bueno saldría si lo obligábamos a casarse. Sobre todo a Sasuke, como a ti, no le gusta que controlen su vida. Solo logramos arruinar cualquier posible relación entre los dos.

Tenía un punto.

—¿Y no es exactamente lo que quieres hacer, ahora? —Alzó una ceja—. Quieres unirlos nuevamente.

Mikoto asintió.

—Sasuke y Hinata-chan se enamoraran —Sonrió—. Solo tengo que mover los hilos sin que ellos se den cuenta. Además a Sasuke le gustaba Hinata-chan. Solo debo de recordárselo.

—¿Cómo estas tan segura de ello?

—Soy su madre. Lo conozco.

Fugaku suspiró derrotado.

—No creo que caiga tan fácilmente en tu plan —Conociendo a su hijo recelaría de todo, sobre todo de su madre—. Sé que planeas que se encuentren en la cena. Sasuke no aceptara ir.

—No seré yo quien lo invite —Comentó divertida antes de mirarlo con amor—. ¿Sabes, por qué deseo tanto que estén juntos?

—Por qué quieres nietos. Itachi también puede dártelos.

—Jaja Sí. Deseo muchos nietos de mis dos Hijos —Añoro—. Pero quiero que Hinata-chan y nuestro hijo estén juntos porque simplemente son el uno para el otro. El amor y la bondad de Hinata-chan hará de nuestro Sasuke un gran hombre —Sonrió—. Dije que ambos se parecían, ¿verdad? ¿Sabes lo que más amo de ti, cariño? —Fugaku la miró intrigado cuando ella acaricio su mejilla—. Tu capacidad para amar. A pesar de tu carácter fuerte eres de los que aman con todo su ser. Nuestro hijo es igual. Puede mostrarse frío y arrisco con todo el mundo, pero él nos ama profundamente. Y sé que amara a Hinata con locura —Añadió—. Ella se merece ese amor, igual que Sasuke se merece alguien que lo ame tan dulcemente como ama Hinata.

Fugaku sonrió levemente apretándola contra él.

—Eres tan cursi.

Mikoto rió besándolo.

—Y así me amas.

Lo hacía. Ama a esta hermosa mujer con locura.

—Lo hago.

Solo le tocaba desearle suerte a su hijo menor. No tendría escapatoria.


.

.

Hinata pasó los siguientes días en la mansión. Compartiendo con su familia. Y escribiendo los primeros capítulos de su libro. Buscando la distracción que necesitaba. Durante el día era fácil no pensar en los sucesos de la última semana, pero en la noche, recordaba a Naruto y su dolor volvía, así como la culpa de lo que sentía por Sasuke.

Había momentos en que deseaba no haber aceptado aquellos sentimientos ocultos. Hubiera preferido no descubrirlos jamás. No solo porque no sabe cuándo comenzaron a florecer dentro de ella. Sino por la culpa en sí de tenerlos. Sasuke siempre fue alguien difícil de comprender, ¿Cómo se había fijado en él cuando él siempre la trato tan fríamente? Bueno, ahora que podía pensar profundamente, hubo momentos no tan malos. Podría decir que eran hasta agradables. Pero al terminar el día, volvía a ser el mismo Sasuke de siempre.

Ella no podía tener sentimientos por él. Era el mejor amigo de Naruto. Era una traición por donde lo viera. Su primer error fue ocultarle a Naruto su pasado con Sasuke. Pero aquello no era solo su secreto. Pero debería haberlo contado, quizás así, nada de lo que paso aquella noche hubiera pasado. Y ella seguiría ignorante. Sus problemas no serían tantos.

Pero no se puede cambiar el pasado. Lo hecho, hecho estaba.

Solo debía enfrentar las consecuencias de sus actos. Un mes, tenía un mes completo para desaparecer estos sentimientos y decidir su relación con Naruto. Era poco tiempo para hacerlo, lo sabía, pero cuanto más dejará pasar el tiempo, más complicado sería.

Tenías mucho en que reflexionar.


.

.

—¡Hinata! —Chillo escandalosamente Ino abrazándola—. ¡Te extrañe tanto!

La peliazul palmeó la espalda de la rubia suavemente.

—También te extrañe —Sonrió separándose—. Aunque solo fueron dos días.

—Un fin de semana muy largo —Dramatizó cogiendo asiente frente a ella—. ¿Y, como está la pequeña Hanabi-chan?

Hinata se removió en la silla y miró alrededor del campus. Era la hora de descansó. Las primeras clases fueron sofocantes con Naruto y Sasuke en el mismo salón. Casi deseo salir corriendo.

—Muy bien, aunque un poco estresada con los exámenes —Respondió recordando las quejas de su hermanita.

Ino soltó un gemido.

—Ni me lo recuerdes. Comenzamos la siguiente semana —Se quejó—. Sera un baño de sangre.

El humor de Ino la tranquilizó como siempre. Era tan contagiosa. La ayuda a no pensar y relajarse.

—Si estudias todo estará bien —La tranquilizo.

—Como si fuera tan fácil —Jadeo. Apoyó una mano en la mesa y la miró sería—. Mucho más importante ¿Cómo estas llevando todo?

Hinata removió su comida con tristeza.

—Es.. Difícil.

—¿En qué sentido?

—Verlo en clase. Actuar como si nada hubiera pasado.

Ino se inclinó sobre la mesa para estar más cerca de ella.

—¿Hablas de Naruto o de Sasuke?

—Naruto-Kun…

—Es comprensible. Llevan años de noviazgo, que de la noche a la mañana, ya no se hablen, no compartan tiempo junto, es un cambio abrupto—Explicó Ino—. Hace poco lo vi y lucia bastante apagado, para ser Naruto. Pero debes ser fuerte, por ambos, la decisión que tomen es muy importante.

Hinata sabía que era la correcto. Pero aun así era doloroso. Esta mañana cuando estaba preparando el benton se encontró preparando dos. Una para ella y otro para Naruto. Fue algo casi como respirar. Y dolió.

—Lo sé —Bajo la mirada—. Solo espero no equivocarme al final.

—No lo harás —Exclamo Ino agarrando una de sus manos—. Solo debes hacer lo que tu corazón te dicte, por muy cursi que eso suene. Yo te apoyare.

—G-Gracia —Susurró apretando su mano.

—¿Y con él? ¿Cómo lo sobrellevas? —Preguntó Ino después de unos minutos.

Hinata miro hacía otra parte.

—T-Trato de no pensar en él —Admitió nerviosa.

—¿Por qué?

—¡Por que no es correcto! —Exclamo mirándola—. Es su.. su mejor amigo. No es correcto.

Ino suspiro.

—Primero; ignorándolo solo harás que te arrastre al baño nuevamente, sabes que no le gusta que lo ignoren. Y segundo; si, Tal vez no sea correcto. Pero no puedes volver a enterrar lo que sientes solo porque para otros no sea bien visto —Dijo sería—. Son tus sentimientos, Hinata. Tuyos, no te traiciones a ti misma.

¿Traicionarse a sí misma?

—P-Pero no deseo esto, nunca lo quise —Se llevó una mano al pecho—. Debo concentrarme en mi relación con Naruto-Kun.

—Quizás no deseaste sentir cosas por Sasuke —Dio su nombre—. Pero están dentro de ti, lo quieras o no. Pero para pensar en tu relación con Naruto, tienes que enfrentar lo que sientes por Sasuke o nunca podrás llevar una relación duradera con Naruto ni con Nadie.

Hinata cerró los ojos perdida. Todo era tan complicado.

—¿Q-Que se supone que debo hacer? —Suplicó a Ino desesperada.

—Aceptarlo. No te mientas ni odies lo que sientes por el —Aconsejó—. No es tu culpa. Primero acepta esos sentimientos y el resto surgirá fácilmente.

Como si fuera tan fácil….


.

Estaba molesto. Frustrado. Irritado.

No sabía si más con Hinata o con el idiota de Naruto. Con ambos. Quería acercarse a la Hyuga pero ni puta idea de cómo hacerlo sin que esta saliera corriendo. Y para su irritación el rubio lo estaba evadiendo. Lo cual era un movimiento inteligente ya que ganas no le faltaban para estrangularlo.

No es tan Idiota.

Después de aquella noche, cuando se llevó acabo el trío, Sasuke no había tenido oportunidad de encontrarse con Naruto. Supone que estaba acostumbrado a que el idiota lo buscara, no al contrario.

Pero eso acababa hoy. Sasuke pondría las cartas sobre la mesa. Sin arrepentimientos. No era alguien que se andaba por las ramas.

Y con ese pensamiento, se encontró tocando la puerta del departamento de Naruto. Sabía que estaba allí, y no se iría hasta que hablarán. No pasó mucho tiempo para que el rubio abriera la puerta.

—Teme.. —La sorpresa de verlo era evidente para cualquiera, así como el estado de perro abandonado que gritaba Naruto.

A la mierda todo. No le importaba.

—Me gusta tu novia —Dijo sin tapujo—. Y voy a hacerla mía.

Y con ello se dio la vuelta.

—¡Que mierda!

Listo, lo había dicho.

Ahora podía hacer su movimiento sin problemas.

—¡TEME! —Grito Naruto corriendo detrás de él—. Detente ahí, carajo.

Sasuke se detuvo y lo miró molesto.

—No armes un escándalo en medio pasillo, Dobe.

Naruto lo miró sobresaltado.

—¿Un escándalo? —Repitió alzando la mano, señalándolo—. ¡No me sueltes ese tipo de cosas y luego te marches como si nada! ¿Qué fue todo eso, Teme?

Frunció el ceño, estresado.

¿Es que era retardado?

—¿Qué parte; de que me gusta la Hyuga y va hacer mía, no entendiste? —Se cruzó de brazo—. Y antes de que preguntes; No, no estoy bromeando.

—¡Todo! —Se rascó la cabeza, perplejo—. Vienes a mi departamento, lo cual es raro, y me dices que Hinata-chan te gusta, cuando nunca te interesaste ni en ella ni en nadie. ¡Ustedes ni se hablarán si no fuera por mí!

—Correcto, si no fuera por ti —Bramo irritado—. Si no fuera por tu estúpida propuesta de hacer un trío, yo no estuviera aquí, ahora. Si no fuera por tu idiotez yo hubiera pasado por alto todo el asunto de la Hyuga y seguiría con mi vida como hasta ahora —Gruño—. Abriste la caja de pandora, Dobe, así que asume las consecuencia.

Naruto dio un paso atrás, impactado.

—D-De verdad te g-gusta —Murmuró sorprendido.

—Sí —A su pesar. Pero ya estaba harto de esconderlo—. Ya no me importa que sea tu novia, y si con esto arruino nuestra amistad, así será. Después de todo lo que paso; confirme que tú no la mereces y lo sabes—Añadió lastimándolo.

—Y-Yo..

Sasuke alzó una mano, callándolo.

—No te preguntaré la verdadera razón que te llevo a proponer el trío, eso es entre la Hyuga y tu —Dijo dándose la vuelta—. Solo vine a decirlo y punto. Lo que hagas al respecto es tu problema.

Y con ello subió al ascensor, dejando a Naruto paralizado en medio del pasillo.

Sasuke suspiró mientras miraba los números cambiar. Quizás contarle aquello a Naruto arruinaría las cosas con Hinata. Lo pondría en desventaja.

Pero a la mierda.

Se sentía muy bien.

.

.

.


Notas Finales de la Autora:

Que giro… ¿A que no se lo esperaban? Que Sasuke admitiera sus sentimientos por Hinata a Naruto a estado bailando en mi mente durante semanas y pues me dije ¡¿Por qué No? Hagámoslo! Y salió esto.

En lo personal me gusta que Sasuke fuera claro con sus sentimientos, si bien no la "Ama", la desea para él. Pero también le importa Naruto (Digo, si no notaron se hizo a un lado y los dejo ser felices, tanto por Hinata como por Naruto) Pero ahora que enfrenta nuevamente sus sentimientos por Hinata (Y sabe que Naruto la cago) está mandando todo al carajo para conquistar a la chica. La parte donde piensa "Se siente muy bien" es porque acepta abiertamente que le gusta Hinata e inconscientemente quiso decírselo a Naruto primero porque es su amigo (Juego limpio).

El guiño del pasado fue meramente sorpresivo pero quizás continué dándoles algunas partes de cómo fue la relación de estos dos cuando estaban comprometidos.

¿Qué dicen? ¿Quieren seguir leyendo sobre su pasado?

Gracias por dejar su comentario a: a todos los Guest, Ashtad, K1mera, Kisa Tsutaka, Nana, ambarinski, DrizzleDay, Rose101226, Saivalyn, Karen Juliet, Yamii20, Azkipi.

Espero que les haya agradado este nuevo capítulo.. ¡Los quiero!

Les mando un abrazo anticoronavirus ¡Cuídense! Sa-Yo-Na-Ra ^-^