Buen día, Tarde, Noche ¡Madrugada! Mis queridos lectores. Aquí les dejo el nuevo capítulo de esta historia, intente que fuera algo más largo que los anteriores capítulos.

Este capítulo se lo dedicado a; rbensach. (Tu mente se sincronizo con la mía. Tu comentario del capitulo anterior fue tan acertado a lo que tenía planeado para este capítulo que me asombro *o* )

¡Espero y disfruten la lectura!


Capítulo 11 "Cena con los Uchiha"


10 años…

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Mikoto lo sospecha. Quizás sea su intuición o su instinto materno hablando, pero ella sospecha que su pequeño está enamorado. No es evidente para cualquiera, no, su pequeño es algo difícil de leer. Pero gracias a Dios ella no es cualquiera. Mikoto es su madre. Y como madre de Sasuke lo conoce como a nadie. Así que puede decirlo con seguridad.

Sasuke está enamorado.

Las señales son sutiles pero están allí, en los pequeños gestos de su hijo con Hinata.

Oh, Hinata.

Mikoto siente la emoción llenarla de solo recordar a la pequeña Hyuga. Hinata es una niña linda y bondadosa. Un pan de Dios. No podía culpar a su pequeño Sasuke por sentir lo que siente por la niña. Hinata le recordaba mucho a Hana, su mejor amiga.

Mirando a los niños sentados en silencio en el jardín sonrió. Sasuke estaba un poco alejado de la peliazul pero lanzaba miradas furtivas hacia donde estaba Hinata, la cual estaba concentrada en una pequeña libreta.

Libreta que hace unos meses atrás Hinata había olvidado dentro del laberinto y Sasuke insistió en ser él quien la buscará. Al parecer ambos niños habían ingresado al laberinto esa noche y Hinata había olvidado la libreta allí.

Aquella noche Mikoto supo que algo pasaba cuando Hiashi y Hinata se dirigían a la salida, después de ver el gesto triste de la niña intuyo que algo había pasado. No fue hasta que los Hyuga se fueron que interrogo a Sasuke cuando vio que se dirigía al jardín. Su pequeño le había dicho que olvido algo y quería ir a buscarlo. Mikoto se ofreció a acompañarlo pero él insistió que podía hacerlo por sí mismo. Pensando que su niño ya estaba en su etapa rebelde e independiente lo dejo ir, pero lo espero hasta que salió, fue allí que Mikoto noto la libreta morada en las manos de Sasuke. Objeto que sabía no pertenecía a su hijo sino a Hinata.

Mikoto sonrió recordando el pequeño sonrojo de su hijo con ternura. Fue un poco divertido ver lo avergonzado que estaba Sasuke cuando lo vio rescatar la libreta de la niña que decía odiar, sonrojo que aumento cuando Itachi le enseño una foto interesante.

Hana, nuestros retoños están creciendo..

Pensó llevándose una mano a la mejilla. Desde la adolescencia Hana y ella habían sido inseparables, siempre juntas, y dado a su amistad y hermandad habían jurado unir a sus futuros hijos. Unir las familias. Fue un plan tonto e infantil entre ellas, pero ambas lo desearon de verdad. Cuando Itachi nació ambas rieron emocionadas, hubo momentos en que Hana bromeaba en querer embarazarse rápidamente de una niña para que se casara con Itachi. No fue sino años después que el futuro les sonrió, ella volvió a quedar en cinta y pocos meses después Hana la sorprendió con la noticia de su primer embarazo.

Chillaron y se abrazaron como locas (delante de los futuros padres) cuando descubrieron que sería un niño y una niña. Cuando Nació Sasuke, una Hana de meses fue a visitarle y, Mikoto hizo lo mismo cuando llego Hinata. Dos meses después del Nacimiento de Hinata ambas organizaron el encuentro de los pequeños, Mikoto aun recordaba la mirada curiosa de Sasuke mirando a Hinata por primera vez, aunque momentos después lloro y grito cuando Hana lo agarro en brazos, era muy quisquilloso con los extraño de pequeño, y más cuando ella sostuvo a una tranquila Hinata en brazos.

Su pequeño era algo celoso con ella y curiosamente con Itachi de bebé.

Ese encuentro no fue el mejor. Dado los berrinches de Sasuke que terminaron por asustar a Hinata. Ambos lloraron mucho ese día. No fue sino hasta el quinto encuentro que ambos podían verse sin soltar las quejas (Sasuke) y el llanto (Hinata), eso sí, desde una debida distancia. Hana casi había llorado como su hija al ver que sus hijos no se llevaban nada bien. Cuando Sasuke tuvo diez meses y Hinata cinco la convivencia fue amena y hasta tierna, ambos niños sonreían entre ellos cada vez que se veían y Sasuke estiraba las manitos para tocar a Hinata causando ternura en las madres. Mikoto aún conservaba la foto donde ambos dormían tranquilamente uno al lado del otro durante ese tiempo.

Lastimosamente poco tiempo después Hana sufrió un intento de secuestro y Hiashi desesperado llevo a su familia lejos de Konoha, cuando regresaron Hana estaba en los últimos meses de su segundo embarazo y su salud era delicada. Hiashi no le permitió verla sino hasta que Hana dio a luz a Hanabi. No llevo a Sasuke ni volvieron a hablar de la promesa.

Poco tiempo después Mikoto supo la noticia.

Cáncer. Hana sufría de cáncer. Y haber dado a luz por segunda vez le había quitado su esperanza de vida. La enfermedad ya estaba muy avanzada. Mikoto lloro cuando supo la noticia. La visito a la mansión Hyuga y posteriormente al hospital a pesar de la enemistad que estaba desarrollando Hiashi contra ellos. Mikoto no lo culpaba, no era fácil ver la felicidad de otros cuando la suya estaba siendo cruelmente arrebatada. Hana sonrió cada vez que la veía, tan llena de vida, Mikoto no volvió a ver a Hinata ni a Hanabi cuando la visitaba. Sospecho que Hiashi las mantenía alejadas de Hana y de ella.

En una de sus conversaciones Hana saco el tema de la promesa y le hizo prometer entre lágrimas que cuidaría de Hinata. Mikoto asintió y le abrazo mientras lo juraba. Ambas lloraron y sonrieron entre lágrimas mientras decían cual lindo serían sus nietos, aunque luego prometieron que tanto Hinata como Sasuke solo debían casarse si se amaban de verdad.

La felicidad de nuestros hijos es más importante que nuestra promesa, Mikoto…

—Tienes razón, Hana —Murmuró mirando a Sasuke actual indiferente cuando Hinata lo descubrió mirándola—. Como siempre.

No volvió a ver a Hana. Y curiosamente fue años después que la promesa volvió a ella. Cuando Hiashi retomo la amistad con Fugaku y ambos planearon un compromiso entre los clanes para hacer una alianza entre las empresas.

—Están prometidos, Hana —Miró el cielo con tristeza—. Pero te prometo detener todo si ellos son infelices. Lo prometo.

Mikoto aun veía esperanza. Su hijo le gusta Hinata, quizás la promesa que Hana y ella compartieron si pueda cumplirse.

Solo el tiempo lo dirá…


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Presente…

Las miradas chocaron y permanecieron fijas en una guerra por ver quien apartaba la mirada primero o al menos eso es lo que pensaría los terceros al encontrarse dicha escena. La verdad es que la guerra era más bien unilateral. El mayor solo la mantenía por simple diversión mientras el menor transmitía toda su irritación con la mirada.

—¿Me dirás de una puta vez para que me llamaste? —Gruñe con desagrado el menor.

Sonriendo se inclinó hacia atrás en su silla.

—Hay algo de malo en querer ver a mi hermanito pequeño —Respondió burlón—, Cuando llevo semanas sin saber de él.

—Itachi… —Reclamó—. Ve al grano.

La advertencia fue clara. Itachi sonrió divertido al ver el ceño fruncido de Sasuke.

—¿Cómo has estado? —Preguntó aligerando el ambiente. Le gustaba molestar a Sasuke pero si seguía el menor se marcharía y Debía permanecer allí un poco más—. Okaasan ha estado preguntando mucho por ti. Deberías llamarla más.

Sasuke bufó y se relajó en el asiento por primera vez desde que llego a la oficina.

—He estado algo ocupado —Dijo cuándo la puerta se abrió y entro su nueva secretaria.

—Eso no es excusa Sasuke —Suspiró—. Okaasan quiere verte. Luego no te molestes cuando te llegue de sorpresa en la universidad o al departamento. Sabes que lo hará, tarde o temprano.

Tayuya camino con elegancia hacia ellos y le ofreció el agua que anteriormente Sasuke le ordenó. Itachi noto la mirada coqueta de la chica hacía Sasuke, el cual la ignoro sin piedad.

—¿Desea algo más Sasuke-Sama? —Murmuró la joven coqueta.

Fue allí que Sasuke la miró fijamente. Itachi espero alguna reacción que mostrará interés pero no había nada. Durante años Itachi solo había visto a Sasuke mostrar algo más que desdés a una sola mujer aparte de su madre.

—Desaparece de mi vista —Ordenó Sasuke sin darle otra mirada a Tayuya.

Tayuya se tensó y miró hacia él apenada.

—Puedes retirarte —La despidió con un gesto de mano.

La joven salió apresurada.

—Fuiste muy grosero, Sasuke.. —Negó con la cabeza—. ¿Sabes lo difícil que es encontrar una secretaria? Tayuya es la cuarta de este mes.

Suspiró. La chica lo estaba haciendo bien.. pero igual que todas las anteriores, querían capturar a un Uchiha.

—Hmph —Bufó dándole un trago a su bebida—. Debiste conservar a Izumi.

Itachi sonrió recordando a su mujer. Su esposa.

—Ella insiste en que no puede ser nuevamente mi secretaria dada mi incapacidad de mantener nuestra vida personal fuera de la profesional —Comenta encogiéndose de hombros.

Sasuke alzo una ceja en su dirección.

—Es decir; tu incapacidad de mantener las manos lejos de ella mientras trabajan —Se burla.

—Al menos conseguí hacerla mi esposa —Contraatacó haciendo tensar a Sasuke.

Un golpe bajo.

—¿Qué intentas decirme con eso? —Gruñe Sasuke levantándose de golpe, la silla rodando hacía atrás tras su arrebato.

Itachi finge confusión al mirarlo.

—Exactamente eso, que Izumi es mi esposa —dice ocultando su diversión —. ¿Umm.. Por qué estas molesto de repente? ¿Acaso mis palabras te hicieron pensar algo más?

Sasuke lo mira cabreado sin creerle. Para su diversión.

—Ita..

Alza una mano callándolo y agarra el teléfono sobre el escritorio.

—Es nuestra madre —Dice antes de llevárselo a la oreja—. ¡Buenas Tardes, Okaasan!

—¿Está contigo? —Pregunta inmediatamente su madre.

Itachi mira a Sasuke sentarse molesto.

—Sí. Todo bien en la empresa —Respondió divertido por la situación—. Dile a Otosan que todo marcha muy bien.

La escucha suspirar aliviada.

—No sé cómo siempre logras que vaya a reunirse contigo pero bien hecho hijo —Comenta alegre—. ¡Ahora comenta sobre la cena!

Itachi reprime una carcajada y finge mirar distraídamente la pantalla de la computadora. La cual estaba en negro.

—¿Una cena mañana? —Comenta haciendo una ligera pausa—. ¿Hinata-Chan irá? —Fingió sorpresa. Y como esperaba Sasuke se tensó y lo miro fijamente.

Oh, ahora si tengo tu atención, Tonto hermano menor….

—¿Está interesado? —Preguntó su madre curiosa.

—Sí, llevaré a Izumi. Ambos estaremos encantados en asistir—Sonrió—. Tengo muchas ganas de ver a Hinata-chan.

Escucho las risas ligeras de su madre.

—¡Tienes que hacer que venga mañana a la cena, Itachi! —Pidió su madre emocionada—. ¡Se sutil, No puede enterarse que los estoy reuniendo o no vendrá a la cena!

—Lo sé, madre. ¿Sasuke? —Hizo una pausa—, No, no creo que él quiera ir —Niega mirando a Sasuke el cual entrecerró los ojos.

—Iré —Soltó Sasuke de golpe, sorprendiéndolo.

¿Eh?

—¿Qué dijiste? —Preguntó Itachi perplejo.

—¡Que seas sutil!

—Oh, Disculpa. No es contigo, Okaasan.

Sasuke se levantó y metió una mano en el bolsillo de su pantalón.

—Dile que estaré allí mañana para la cena —Dijo dándose la media vuelta hacia la salida.

Itachi lo observo desaparecer en silencio.

—¿Okaasan?

—¿Si, que sucede? —Pregunto preocupada.

—Acepto.

—¿Acepto? —Repitió—. ¿Q-Quieres decir..?

Itachi frunció el ceño intrigado por el actuar de Sasuke.

—Sasuke acepto ir mañana a la cena —Informó—. Ni lo dudo.

Lo cual es extraño.

—¿Qué? ¿Estás seguro?

Suspirando se levantó y rodeó el escritorio.

—Dijo que estaría mañana para la cena —Repitió las palabras de su hermano—. Sabe que mañana irá Hinata-chan, claramente me escucho decir que iría.

—Y él aun así acepto —Completo su madre por él.

—Si…

Itachi se estremeció alejándose el teléfono de la oreja al escuchar a su madre gritar.

—¡Le gusta, aun le gusta!

Itachi escucho a su madre fantasear del otro lado de la línea pensativo.

Algo definitivamente estaba pasando.

No es que no supiera del interés de Sasuke por Hinata. Lo sabía desde hace años. Pero.. Sasuke nunca había tomado la iniciativa para encontrarse con Hinata. Además de aquella mirada que vio antes de que se fuera..

Itachi observó la ciudad desde las alturas de la empresa familiar y, sonrió.

Su pequeño hermano estaba determinado.

Interesante…


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—¿Dónde estás, Hinata? —Se quejó Ino del otro lado de la llamada.

Hinata leyó la etiqueta del frasco en sus manos y la coloco en el carrito de compras.

—En el supermercado —Dijo con el teléfono en alta voz—. Tengo una hora libre así que.. Estoy comprando los ingredientes para hacer el postre de esta noche.

—¿De verdad irás a la cena de los Uchiha? —indago Ino por tercera vez desde que se lo contó.

Hinata avanzo por el pasillo al área de las frutas.

—Mikoto-sama me invito. Debo ir —Corrigió—: Quiero ir.

Ino rió suavemente.

—Me alegro que arreglaras las cosas con la señora Uchiha —Opinó—. Pero.. ¿Y si te encuentras con Sasuke, qué harías?

—Y-Yo.. Umm.. No lo sé —Suspiró mirando las fresas frescas—. Realmente no creo que él asista.. pero…

—Aun es una posibilidad —Completo Ino—. Pero tranquila, si va, no creo que se abalance sobre ti en plena cena.

—Ino.. —Se quejó sonrojada.

—Es broma, es broma —Rió—. ¿Y qué vas a preparar?

Hinata siguió llenando el carrito mientras avanzaba.

—Un pastel de fresa con crema para Mikoto-sama y Itachi-san y uno pequeño de chocolate para Fugaku-sama —Dijo recordando el gusto por lo amargo de padre e hijo—. Como a Uchiha-san a Fugaku-sama no le gusta lo dulce, así que tengo una receta con chocolate que espero y sea de su agrado.

Sonrió.

—Oh. Comprendo —Dijo Ino haciendo una pausa antes de añadir—; Aun me estoy acostumbrando al hecho de que los conozcas desde niña. Es raro ya que nunca hablaste de ellos y escucharte ahora es.. Extraño.

Hinata miró el teléfono como si estuviera viendo a Ino. Se sentía culpable por haberlo ocultado. Y pensar que aun seguía guardando un secreto de ella.

—Ino…

—¿Umm?

—¿Puedes ayudarme con el postre cuando terminen las clases? —Pidió suavemente—. Necesito algo de ayuda.

—¡Cuenta conmigo! —Aceptó alegre sin dudarlo—. Bueno, te dejo, acaba de llegar Azuma-sensei.

—Suerte.

Ino rió y colgó la llamada. Suspirando Hinata dejo caer en el carrito las fresas y se trasladó hacia la cajera. Su carrito choco contra otro al llegar, al alzar la mirada se encontró con unos ojos verdes observándola sorprendida.

—Sakura-san —Saludo sonriéndole.

La pelirrosa se llevó una mano a su corto cabello con una leve sonrisa.

—Hinata… —Dio un paso hacia atrás separando los carrito de alimento—. Lo siento por eso, iba distraída.

Hinata negó con la cabeza.

—No hay problema, también estaba un poco distraída —Sonrió—. Escuche que estabas muy ocupada con las pasantías en el hospital, ¿Cómo has estado?

Ambas hicieron la cola.

—Y-Yo.. Um. Tsunade-sama es sorprendente cuando trabaja, estoy feliz de estar bajo su tutela —Bajo la mirada hacia sus compras—. Tú.. ¿Cómo estás?

Hinata medito su respuesta.

—Bien —Dijo incomoda. Sakura y ella son amigas pero no como Ino. Además que es muy amiga de Naruto y Sasuke no creía apropiado contarles sus problemas—. Ino ha estado preocupada por ti.

Sakura la miró mientras avanzaban en la fila.

—Lo sé. Ha estado siguiéndome en la Universidad —Suspiró sacando las compras y dándole la tarjeta a la cajera—. Dile que luego hablare con ella.

Hinata asintió en silencio. Cuando Sakura agarró sus bolsas la miró levemente.

—Hinata.. yo.. —Se mordió el labio, nerviosa.

—¿Si?

Sakura bajo la mirada y negó con la cabeza.

—No. Nada —Suspiró—. Lo siento. Ten un buen día.

Y se marchó apresuradamente.

—¿Eh? —La miró confundida Hinata.

Cuando salió del supermercado y dejo la compra en el departamento siguió pensando en su encuentro con Sakura. Al volver a clase comenzó a pensar que Ino tenía razón.

Sakura actuaba extraño.


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Reunidas en la cocina ambas comenzaron a preparar los dos pasteles con Ino siguiendo las instrucciones de Hinata. Entre risas prepararon la mezcla. Hinata debía admitir que en momentos así, lograba despejarse la mente de los problemas. El dolor seguía allí pero era llevadero. Le gustaba hornear, desde niña lo había hecho para Hanabi. Luego para su padre y Neji. Y posteriormente para Naruto. Hace tiempo que no horneaba algo para él, ambos habían estado demasiado ocupados en la universidad. De hecho.. Durante este último año ambos habían estado algo distanciados.

¿Cómo no lo había notado, antes?

—¿Sucede algo? —Preguntó Ino mirándola con una ligera mancha de crema en la mejilla—. Te acaba de cambiar la cara.

Hinata dejo de batir y exhalo.

—Me acabo de dar cuenta de algo —Miró el reloj que marcaba las cuatro y media de la tarde. La cena sería a las siete, todavía tenía tiempo.

Ino partió una fresa por la mitad, coloco una en un recipiente con las otras y la otra mitad se la llevó a la boca.

—¿Me dirás de que se trata? —Preguntó masticando y alzó una ceja—. Es sobre Naruto, ¿No?

—Ahora que.. no estamos juntos.. me he dado cuenta que no habíamos salido- Durante un año más o menos —Frunció el ceño levemente mirando la crema del pastel.

Ino se paralizó cuando se llevaba otra fresa a la boca.

—Con salir te refieres a; salir a comer afuera o a caminar al parque. ¿Ninguna cita durante casi un año? —Cuando asintió, Ino jadeo golpeando la mesa —. ¡Mierda! —Se quejó sobándose la mano.

Hinata la miró preocupada.

—¿Estas bien?

—¿Si estoy bien? —Gruño molesta de pronto—. ¡Lo estoy! ¡Y soy yo quien debería preguntártelo, Hinata! —La señalo con el dedo—. ¿Estás bien? ¿Cómo no te diste cuenta que Naruto y tú habían dejado de hacer lo que normalmente hacen las putas parejas? —Reclamó—. No digo que siempre hay que salir a citas o algo, pero salir con la persona que amamos es emocionante y romántico. La convivencia tanto dentro o fuera de la cama es importante.

Con el corazón doliendo bajo la mirada.

—Y-Yo.. No.. No lo sé.. Supongo que no le di mucha importancia al hecho de que no saliéramos juntos —Explicó pensativa.

Ino suspiro calmándose.

—¿Entonces, exactamente que hacían?

—Nos veíamos aquí o iba a su departamento, hablábamos mientras cenábamos y.. Si era muy tarde veíamos una película antes de dormir..

Hinata hizo una pequeña mueca al escucharse.

¿Eso era todo lo que hacían?

—Sabes que eso suena exactamente a lo que nosotras hacemos algunas veces, ¿verdad? —Alzó una ceja—. Con la diferencia que ustedes tenían sexo algunas de esas noches.

Dolió. Realmente dolía saber que su relación con Naruto era tan débil.

—E-Es patética, ¿verdad? —Sintió sus ojos aguarse—. Mi relación con Naruto-Kun..

Ino llego a ella de inmediato.

—No es que sea patético, Hinata —Dijo mirándola—. Sino que ambos se conformaron con eso. Aunque suena mal en realidad; En una relación a veces hay que ser un poco egoísta. Exigir más del otro. Ya sea un detalle, una cita, atención, amor, afecto, sexo —Sonrió—. ¡Hasta una discusión o sentir celos es importante! Momentos y deseos como esos son lo que hacen que una relación se fortalezca.

¿Olvidamos como amar, como ser una pareja..?

—¿C-Crees que aun tengamos una oportunidad? —Tenía miedo de saber la respuesta, aunque muy en el fondo de ella ya la supiera.

Ino la miró unos segundos antes de encogerse de hombros.

—¿Sinceramente? No lo sé, Hinata —Opinó—. Depende de lo que ambos decidan al concluir el mes —Y añadió—; Solo puedo decirte que sigas como hasta ahora; Date cuenta de las fallas de tu relación. Y decide qué es lo que deseas, quieres, de verdad.

—Gracias, Ino —Asintió volviendo a batir—. Realmente apreció tus consejos.

Ambas se sonrieron.

—También debes de pensar en Sasuke, Hinata —Añadió mirándola. —En tus sentimientos por él.

—Y-Yo.. —Sonrojada—. L-Lo intentaré.

Es el momento…

Piensa Hinata mirando a Ino volver a picar las fresas.

—Ino.. —La llamó. Cuando ella la miró continuó—. Tengo.. algo que confesar.

Ino pestañeo varias veces antes de abrir ampliamente los ojos.

—¡¿Qué?! ¿Se volvieron a besar? ¿Te arrastro al baño de nuevo, verdad?

Sintió su cara arder de solo imaginarlo.

—¡No! —Negó avergonzada.

—¿Entonces?

—T-Te conté que ambos nos conocimos desde niños —Ino asintió—. En realidad ambos fuimos obligados a convivir juntos, con el fin de conocernos y llevarnos bien —Hinata suspiró—. Con el propósito de casarnos en un futuro.

—¿Eeeeeeeh? —Gritó Ino paralizada—. ¿Ca-Casarse, Sasuke y tú?

Hinata asintió.

—Fue planeado por nuestros progenitores —Su voz tembló ligeramente—. Uchiha-san se volvió mi prometido cuando cumplí ocho años. Se supone que nos casaríamos cuando ambos termináramos nuestros estudios.

—¡Casarse! —Repitió asombrada—. Y fue planeado por sus padres; ¡Esas tradiciones cavernícolas ya no se hacen en la actualidad, Hinata!

Pues al parecer todavía sí.

—Nuestros clanes son antiguos y aún conservan algunas tradiciones —Se excusó Hinata—. Los matrimonios arreglados ya no se hacen, pero el caso de Uchiha-san y yo fue especial.

Ino la miró en silenció unos segundos procesando todo.

—Hablas en pasado. ¿Ya no se van a casar?

—Rompimos el compromiso hace unos años —Bajo la mirada—. A-Ambos.

—Dios, Mío. Tu historia con Sasuke es mucho más complicada de lo que pensé —Suspiró Ino—. Realmente debes de enfrentar todo esto, Hinata.

Lo sé…

Pero es más fácil decirlo que hacerlo.


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Sasuke miró la puesta del sol desde su departamento en silencio. Tenía una vista sorprendente desde allí. Observar como poco a poco el sol se ocultaba para dar paso a la noche lo relajaba. Sus ojos bajan a la mesita de vidrió a un lado del sofá, centrándose en la fotografía enmarcada sobre ella.

En la foto salen Naruto y él graduados de la preparatoria. El rubio sale mirando a la cámara con aquella sonrisa estúpida en él, rodeándole el cuello con un brazo. Sasuke recordaba lo irritado que estaba en ese momento con el rubio. La mirada molesta que le daba a Naruto era muy reveladora de cómo se sentía al respecto de lanzarse aquella estúpida foto. Foto que Naruto mando a enmarcar y coloco en su sala sin pedir permiso. Sasuke pudo votarla cuando la vio pero.. no lo hizo.

A su mente llego otra foto de aquel día. Una donde salían una joven Hyuga con un Naruto, ambos abrazados. Haciendo una mueca agarró la fotografía y la tumbo para no verla.

—Perdiste tu oportunidad, Dobe —Soltó levantándose del sofá—. Desde un principio fue mía.

Motivado camino hacía el dormitorio principal.

Tenía una cena a la que asistir.


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Hinata alisó la falda de su vestido azul rey manga larga de encaje y respiró profundo antes de tocar el timbre de aquella moderna mansión. Mientras esperaba en la entrada miró la estructura con nostalgia. Después de años volvía a visitar aquella casa. Se enderezó cuando la puerta se abrió y la recibió Mikoto.

—¡Hinata-chan, realmente viniste! —La abrazó la mayor feliz—. Ven, pasa, estás en tu casa.

Apenada se dejó guiar hacia la sala por una emocionada Mikoto.

—Es un gusto volver a visitarla —Hizo una leve reverencia sonrojada—. Y-Yo umm.. Preparé el postre.. pero lo deje en el auto —Exclamó nerviosa.

¿Por qué no lo trajo con ella? ¡Ahora tenía que ir por el!

Los nervios subieron cuando escuchó la voz de dos hombres acercarse. Hinata observó a Fugaku y a Itachi aparecer por un pasillo.

—Preparaste, oh, querida —Sonrió Mikoto antes de mirar a su familia—. ¿Ya terminaron con su charla de negocios?

Hinata hizo una profunda reverencia a los mayores.

—B-Buenas noches, Fugaku-sama, Itachi-san —Su cabello cayo a su alrededor—. G-Gracias por recibirme en su hogar.

—¡Hinata-chan! —Dijo animado el primogénito acercándose—. Cuánto tiempo sin verte, ¿Cuándo fue la última vez?

La peliazul casi brincó cuando Itachi comenzó a darle palmadas suaves en la cabeza. La muestra de afecto fue nostálgica.

—U-Un año —Bajo la mirada—. Perdón por no asistir a la boda, Itachi-san. Felicidades.

Itachi rió y se apartó.

—Gracias —Y Añadió—. Y no debes de preocuparte por eso. Recibí tu regalo. A Izumi le gustó mucho —Y luego miró a su madre y a ella—; Escuche algo sobre un postre.

—Hinata-chan preparó el postre para la cena ¿Puedes ir por él? —Dijo Mikoto sentándose al lado de su marido.

Itachi asintió y Hinata buscó su llave en su pequeño bolso.

—Está en el auto —Informó dándole la llave—. Eh.. Lo acompaño.

—No te preocupes, yo me encargo —Sonrió alejándose hacia la salida.

Hinata tomó asiento frente a los padres de Itachi sin saber qué hacer.

—La cena estará en unos minutos —Le dijo Mikoto sonriéndole y volteó a ver a la joven que llegaba con una bandeja, levantándose exclamó—. Oh, Izumi . Déjame ayudarte.

Observando a la mujer por primera vez en persona, Hinata pudo notar porque es la esposa de Itachi. Izumi es una mujer hermosa. Alta con buena figura y un cabello largo castaño. Sus rasgos son suaves y cuando sonreía resaltaba el pequeño lunar bajo su ojo.

—Gracias, Mikoto-Sama —Agradeció la chica sonriendo, luego sus ojos se centraron en Hinata—. Oh, Tu debes ser Hinata-chan. He escuchado mucho de ti —Le sonrió permitiéndole la bandeja con el té a Mikoto.

Hinata se levantó como un resorte cuando la mujer se le acercó.

—Un gusto conocerla, Izumi-san —Hizo una reverencia—. También he escucho mucho de ti de Hanabi.

La mayor sonrió haciendo un gesto para que sentara. Hinata se sentó y le dio espació a Izumi en el sofá.

—Hanabi-chan es una buena chica. ¿Cómo está?

Sus hombros se relajaron.

—Goza de buena salud. Gracias por su preocupación —Agarró la pequeña taza que le ofrecía Mikoto—. Gracias.

Izumi rió y agarró su té.

—¿Sabe Hiashi que vendrías? —Hinata miró a Fugaku y Asintió.

Mikoto puso una mano sobre el pecho de su esposo.

—Querido no creo que a Hiashi le moleste que Hinata-chan nos visite.

—Le informé mientras estuve en la mansión —Informó dándole un sorbo al té mientras recordaba la reacción de su padre ante la noticia—. Estuvo de acuerdo en que asistiera.

—Viste —Sonrió Mikoto a su esposo luego la miró—. Gracias nuevamente por asistir, Hinata-chan.

Hinata abrió la boca para hablar cuando la voz de Itachi la interrumpió.

—¡Mirad lo que trajo la noche, Okaasan! —Gritó Itachi apareciendo con dos cajas donde guardo los pasteles—. La oveja rebelde está de visita.

Tensándose Hinata miró más allá de Itachi.

No puede ser…

Hinata observo nerviosa a Sasuke acercarse a sus padres, vestido con una camisa azul y una chaqueta de cuero negro a juego con unos vaqueros del mismo color, el cabello rebelde como de costumbre. La imagen era surrealista.

¿Qué hacía allí?

Sí. Es su casa. Pero porque tenía que visitar a sus padres justo hoy.

¿Mikoto-sama lo invito? ¿Le dijo que ella vendría?

Con la cabeza llena de preguntas y el corazón acelerado Hinata apartó la mirada de Sasuke y se concentró en el líquido en su taza.

—Un placer contar con tu presencia, cuñado —Escuchó la voz de Izumi a su lado divertida—. Aunque si me permites decirte; es algo extraño.

Hinata apretó la taza entre sus manos sin saber si también debía saludarlo.

—Izumi —Dijo, Saludo Sasuke. Hinata sintió el calor de aquella mirada sobre ella—. Hinata…

¿Hinata? ¿Dónde estaba el Hyuga? ¡Ella prefería mil veces que la llamará por su apellido!

Sintiéndose atrapada subió la mirada hacia él. Con el rostro caliente.

—U-Uchiha-san —Tartamudeo. No era tan valiente como para llamarlo por su nombre, corría el riesgo de desmayarse.

Ambos se miraron unos segundos que parecieron eternos para Hinata. Sin notar todas las miradas sobre ellos.

Que tensión… Pensaron los espectadores…

—¡Bien! —Hinata casi deja caer la taza ante el grito de Mikoto, aparto la mirada de Sasuke y miró a la mayor la cual añadió rápidamente—; ¿Por qué no pasamos a la mesa?

Hinata notó la mirada extraña que le dirigió Fugaku a su esposa antes de verlo levantarse.

—Llevaré esto a la cocina primero —Dijo Itachi perdiéndose por un pasillo con Izumi siguiéndolo.

Mikoto agarró el brazo de su esposo y le sonrió a Hinata.

—Bien. Vamos —Hinata asintió y se dispuso a seguirla apresurada.

Con Fugaku y Mikoto caminando delante. Hinata trato de ignorar el hecho de que Sasuke iba detrás de ella. Al doblar una esquina que Hinata recordaba llevaba al comedor sintió una mano tirar de ella hacía atrás.

No. No. No.

Se retorció sobre el agarre sin mirar atrás. Su respiración se aceleró igual que su corazón.

—¡S-Soltadme..! —Pidió nerviosa—. P-Por favor.

El calor del cuerpo detrás de ella la hizo estremecerse.

—Mírame.

La orden era simple. Pero siendo pronunciada por aquella voz le puso la piel de gallina. Hinata negó con la cabeza.

¿Por qué estaba haciéndole esto?

El agarré en su mano aumento. No dolió. Pero le hizo ser muy consciente de él.

—Mírame, Hinata —Pidió sobre su oído.

—¡N-No! —bajo la mirada sintiendo las mejillas calientes—. N-Nos están esperando.

Sasuke gruño y le toco la cintura con la otra mano, sobresaltándola.

—Me importa un carajo —Apretó su agarre en ella—. Mírame, ahora.

¿Por qué insiste tanto en que lo miré?

¿Y por qué ella teme tanto hacerlo?

Desesperada hizo algo que nunca en su vida había hecho. Apropósito, claro.

—¡¿Qué mierda?! —Se quejó Sasuke soltándola de golpe.

Alejando su pie del de Sasuke. Huyo apresurada de allí. Sus tacones haciendo un poco de ruido sobre la porcelana. Dejando a un enojado Sasuke detrás de ella.


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Mikoto rió victoriosa mirando a su marido.

—Realmente vino, amor —Abrazó a su esposo emocionada—. ¿Viste esa mirada entre ellos? ¡Y la llamó por su nombre! —Chilló como si hubiera recibido el mejor regalo.

Fugaku le dio leves palmadas en la espalda.

—Lo vi —Afirmó—. He de admitir que fue sospechoso viniendo de Sasuke.

Asintiendo en acuerdo Mikoto observo el pasillo por donde vinieron.

—¿No deberían estar ya aquí? —Preguntó divertida—. Venían detrás de nosotros.

Tenía ganas de ir a curiosear pero se contuvo. Las cosas estaban saliendo muy bien.

¡Y apenas comenzaba la cena!

Mikoto observo a Hinata aparecer apresurada y con las mejillas rojas.

¡Realmente quería saber que había pasado en el pasillo!

—¿Sucede algo querida? —Se acercó a ella—. Estás algo agitada.

Hinata la miró y negó levemente dándole una leve sonrisa. Pero el sonrojo y los leves temblores en sus manos decían otra historia.

—N-No es nada —Murmuró mirando la mesa—. H-Había olvidado lo grande que es la mansión.

Mikoto sonrió y luego miró aparecer a Sasuke.

—¿Estas bien, querido? —Preguntó al ver el caminar extraño de su hijo.

Sasuke se cruzó de brazo y lanzó una rápida mirada a Hinata la cual se tensó a su lado.

—Un pisotón —Soltó sin más.

—¡¿Un pisotón?!

Mikoto los miró confundida.

¿Hinata lo piso?

¿Eh?

Iba a insistir en el tema pero Itachi e Izumi regresaron junto a los sirvientes con la cena.

—Tomemos asiento —Pidió señalando la mesa.

—¿Te sucede algo, hermanito? —Preguntó Itachi a Sasuke—. No recuerdo que caminaras así cuando llegaste.

—No es tu asunto —Gruñó Sasuke sentándose a su derecha.

Itachi rió apartando la silla para su esposa y luego a Hinata.

—¿Eh? Solo estoy preocupado por mi hermano pequeño.

—Hmph.

Mikoto observo a sus hijos, divertida. Nunca cambiarían. Cuando todos estuvieron sentados con Fugaku y ella a la cabeza, Sasuke a su derecha y Hinata a su izquierda, Itachi a la izquierda de Fugaku y Izumi a la derecha, dio la orden para que sirvieran el plato liviano.

¡Bien que comience la cena!


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Hinata picó un poco de pan y lo mojo con la sopa en su plato nerviosa. Solo llevaba unos cinco minutos desde que la cena comenzó y ya quería salir corriendo. No por las parejas Uchiha, no, su problema estaba justo frente a ella. Se sentía de los nervios cada vez que alzaba la mirada y encontraba a Sasuke observándola fijamente.

¿Estaba enojado por lo que hizo?

Ella nunca pensó en que llegaría a pisar a alguien, mucho menos a Sasuke, para que la soltara.

¡Fue en defensa propia!

Se excusó sintiéndose un poco, un poco, culpable.

—Hinata, tu padre nos contó que estas cursando dos carreras ¿es cierto? —Le preguntó Mikoto mirándola—. Tengo entendido que una es la misma que Sasuke.

—Dos carreras, Vaya —Exclamó Itachi.

Sintiéndose el centro de atención se movió en la silla.

—Sí. Elegí la administración de empresa para ayudar a Naji-niisan —Susurró—. Hubiera sido mejor Finanzas pero no era la apropiada para mí —Explicó—. Así que elegí la administración.

—Es muy lindo de tu parte estudiar la carrera por el bien de la empresa de tu familia —Comentó Izumi a su lado—. Es de suponer que tu otra carrera es la que te apasiona, ¿no?

Hinata asintió limpiándose la boca con la servilleta después de tomar un poco del vino.

—Lo es. Me gusta escribir. Crear una historia que sea interesante para el lector—Sonrió—. De niña inventaba cuentos para mi hermana pequeña, supongo que desde ese momento comenzó a interesarme la literatura, así que decidí estudiar letras para expandir un poco más mi conocimiento —Luego murmuró—. Muchas personas no consideran que ser escritora sea una verdadera profesión pero.. es lo que me gusta.

Izumi asintió sonriente.

—Hinata-chan una vez me contó uno de sus cuentos —Rebeló Itachi extrañamente mirando a Sasuke—. Fue muy bueno —Luego la miró—. Tienes mucho talento.

—G-Gracias —Tartamudeo apenada.

Mikoto rio suavemente.

—Lo tienes, querida —Afirmó—. Una vez te escuché contarle uno a Hanabi-chan, he de confesar que no pude irme hasta saber que le pasaba a la guerrera escarlata.

Las risas se escucharon en la mesa. A excepción de dos personas claro. Hinata alzó la mirada sin poder evitarlo encontrándose con los ojos oscuros de Sasuke. Él estaba dándole un trago a su copa pero no despegaba los ojos de ella. Con su interior hormigueando apartó la mirada y tomó un poco más de la sopa.

Durante los siguientes minutos la conversación se centró en Itachi e Izumi. Hinata trato de prestar atención cuando Izumi comenzó a relatarle la boda. Comentó cuando era necesario y rió por algunos comentarios que lanzaron Itachi y Mikoto.

—Pero Gracias a Dios llegue a tiempo a mi propia boda —Rió Izumi dándole espacio a la sirvienta de quitar el plato vació.

—Pensé que te habías arrepentido de casarte conmigo —Comentó Itachi sonriéndole a su esposa.

—Yo aún me preguntó cómo pudo decir que; Sí, en primer lugar —Exclamó Sasuke con burla.

Hinata trató de no mirarlo pero falló. Gracias a Dios Sasuke estaba centrado en Itachi en ese momento.

—¿Mi encanto?

—Estás hablando como Shisui —Hizo una mueca Sasuke con desagrado—. Qué asco.

Itachi puso los ojos en blanco.

—Sasuke —Advirtió Mikoto pero la sonrisa en su cara no era muy intimidante.

—Hmph.

Llevándose una mano con disimulo a la boca, Hinata ocultó su sonrisa. Sintiendo aquella mirada sobre ella miró hacía el frente. Sasuke alzó una ceja observándola. Sus mejillas se sonrojaron al verse atrapada. Centró su atención en el plato con un bistec y puré de papa. El olor era agradable y le hacía salivar la boca.

Si, mira la carne, Hinata. No al frente.

—¿Cómo vas en la universidad, Sasuke? —La voz fuerte de Fugaku interrumpió sus pensamientos.

Con disimulo miró como Sasuke se encogió de hombros despreocupado.

—Perfectamente —Su tono de voz igual de firme que su padre—. Nada de qué avergonzarte, viejo.

—Hmph.

—¿Están entrando en los exámenes, verdad? —Les preguntó Mikoto.

Hinata apretó los cubiertos en sus manos.

—Así es —Asintió con la cabeza sin saber si hizo bien en responder por los dos—; Comenzamos el Lunes.

—Deben dar lo mejor, chicos —Les sonrió—. ¡Ya sé. Les hornearé algunas galletas!

—Oh, N-No debería molestarse, Mikoto-sama.

Mikoto negó con la cabeza.

—No es una molestia, querida. Tengo tiempo libre suficiente para hornear mil galletas si quisiera —Río divertida—. Sasuke se encargará de entregártelas.

Oh. No.

—Y-Yo.. Umm.. —Balbuceo nerviosa.

Mikoto miró a Sasuke.

—¿Puedes hacerlo, verdad querido? —Preguntó amablemente.

Hinata miró a madre e hijo, nerviosa.

—Hmph —Bufó Sasuke mirando con los ojos entrecerrado a Mikoto.

—Viste, no hay problema —Le sonrió la mayor tomando el "Hmph" de Sasuke como un "Sí".

Hinata atrapada, solo pudo asentir sonrojada. La conversación murió y todos se concentraron en comer hasta que llegó el postre.

—Oh, Hinata-chan esto se ve delicioso —Alabó Itachi mirando su porción del pastel de fresa.

—¿Realmente lo preparaste? —Se asombró Izumi sin poder evitar probar primero su postre—. Dios, mío, se derrite en mi lengua.

Mikoto gimió gustosa.

—Está delicioso.

Hinata probó el pastel avergonzada por los cumplidos.

—Tuve algo de ayuda. Me alego que les guste.

Izumi se llevó otro pedazo a la boca.

—Tienes que enseñarme a prepararlo—La miró—. Por favor.

—Por favor —Repitió Itachi disfrutando de postre.

—Con gusto —Aceptó lambiéndose los labios.

Su mirada se centró en los dos hombres que miraban analíticamente el postre en su plato.

—E-Es un pastel de c-chocolate —Susurró llamando la atención de Sasuke.

Sasuke miró el pastel y luego a ella.

—No me gusta lo dulce.

Nerviosa se acomodó en la silla.

—N-No es dulce... Bueno si lo es.. Pero.. Sé que no te gusta lo dulce —Balbuceo—. E-Es decir; es un postre pero…

—Al grano, Hinata —La interrumpió.

Hinata notó la diversión en su voz. Respirando profundamente se armó de valor.

—Es un pastel de chocolate. Sabe más amargo que dulce —Bajo la mirada—. L-Lo hice para Fugaku-sama ya que no le gusta lo dulce.

El silenció reinó unos segundos.

—Es decir que; no puedo comerlo —Dijo Sasuke sorprendiéndola.

—¿Eh? —Lo miró confundida.

Sasuke miró el postre y dejo el cubierto en la mesa.

—Acabas de decir que lo hiciste para mi padre —Comentó—. No es correcto que también lo coma.

¡¿Eeeeh?!

—¡P-Puedes comerlo! —Cuando Sasuke alzó una ceja mirándola se sonrojo por su arrebato—. Pruébalo —Bajo la mirada y susurró—; Por favor.

—Bien.

Hinata siguió los movimientos de las manos de Sasuke mientras cortaba un poco de pastel y se lo llevaba a la boca. Hinata se mordió el labio sintiéndose repentinamente ansiosa. Cuando dejo la cubierto en la mesa y se limpió la boca sus hombros cayeron.

¿No le gustó?

—Sabe bien —Las palabras de Sasuke la animaron.

—¿De verdad? —Murmuró con las mejillas calientes.

Sasuke la miró y asintió.

—Hmph..

Sonriendo Hinata observo su postre sin notar las miradas divertidas sobre ellos.


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Mikoto entró a la cocina y miró a Itachi.

—¿Dónde está Sasuke? —Le preguntó mirando alrededor.

Itachi se limpió la crema del pastel de la boca y la miró confundido.

—Estaba en la sala con vosotros —Dijo su hijo para su frustración.

—Llevé a Hinata-chan al balcón frente al laberinto y cuando regrese ya no estaba en la sala —Gimió—. ¿Se habrá ido?.

—Después del claro interés que mostró en Hinata-chan durante la cena, lo dudo —Se llevó otro poco de pastel a la boca.

Mikoto rió recordando la escena. Todo estaba marchando bien. Pero ahora Sasuke no aparece. En momentos como este lamentaba que su casa fuera tan ridículamente grande.

—Es el momento perfecto para su encuentro a solas con Hinata-chan —Suspiró—. ¿Dónde se metió? —Miró el nuevo pedazo de pastel en el plato de Itachi y pidió—; Sírveme un poco.

Itachi se tensó.

—Este es el último pedazo, Okaasan —Mikoto le lanzó la mirada—. Está bien.. —Suspiró entregándole el plato.

Satisfecha comenzó a devorar el pastel de fresa.

¡Delicioso!


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Sus ojos perlas recorrieron el jardín con algo de nostalgia. Desde el balcón de la mansión Uchiha la vista hacía los jardines era perfecta. Hinata noto algunas flores nuevas mientras observaba cada detalle del lugar. Dando un paso hacia adelante apoyó ambos brazos sobre la protección del balcón y miró el laberinto mientras su mente revivía lo ocurrido en el pasillo con Sasuke.

Se había sentido muy asustada en ese momento. Aunque aún no tenía muy claro la razón de su temor. El punto es; que encontrarse con Sasuke después de todo lo que había sucedido entre ellos la aterraba. Ino quería que enfrentará tanto a Sasuke como a sus propios sentimientos por él pero.. Hinata no tenía ni idea de cómo hacerlo.

Adamas no podía olvidar a Naruto. Volver a la Mansión Uchiha y convivir con la familia de Sasuke estaba haciendo todo más complicado. Hinata adora a Mikoto pero al encontrarse allí donde vivió tantos momentos con el pelinegro la estaba distrayendo. Y luego estaba lo acontecido en la cena..

¿Realmente había sido tan importante para ella la opinión de Sasuke de algo tan.. simple como un postre?

Postre que ella preparó para Fugaku-sama no para él.

Sin embargo se había sentido feliz cuando Sasuke dijo que sabía bien. Que el pastel que ella preparó fue de su agrado.

—I-Idiota —Se dijo avergonzada.

Su vergüenza aumento al recordar a Fugaku y el hecho de que ni siquiera le preguntó si el postre fue de su agrado cuando realmente, realmente el pastel fue hecho para él. No para Sasuke.

No.

—Idiota.. —Quiso golpearse contra la pared o correr y esconderse en algún sitio muy, muy lejos de los Uchiha.

—¿A quién llamas idiota?

Su cuerpo se tensó al escuchar aquella voz a su espalda…

Nuevamente.

No es él. No es él.

Lentamente volteó él rostro y miró sobre su hombro, temerosa de lo que encontraría.

Oh, si es él.

¡Lo sabía!

—U-Uchiha-san.. —Tartamudeo nerviosa.

Hinata trato de mirar más allá de Sasuke en busca de alguien más. Pero no había nadie. Solo Sasuke.. y ella.

¿Y Mikoto-sama?

Habían salido juntas al balcón antes de que minutos después la mayor se excusará y la dejará sola, diciéndole que regresaba en unos minutos..

¿Cuánto tiempo ya había pasado?¿Por qué no regresaba Mikoto-sama?

—Relájate, Hyuga. No voy a brincar sobre ti —Bufo Sasuke volviéndola a llamar por su apellido—. Por el momento.

Eso no la relajaba ni un poco…

Pensó Hinata tragando saliva cuando comenzó avanzar hacia ella. Nerviosa lo vio hasta que se paró a su lado. Un metro separándolos. Sasuke metió las manos en sus pantalones y miro hacia el jardín. Apretando las manos sobre el barandal del balcón Hinata volvió a mirar al frente.

Sabía que ambos debían hablar pero no salieron ninguna palabra de sus bocas. Solo se quedaron allí, en silencio, observando el jardín. De vez en cuando Hinata no podía evitar que sus ojos se desviaran hacia Sasuke antes de volver a ver el laberinto sonrojada. La situación se estaba volviendo incomoda.

¿Qué debería decirle a la persona con la que convivió parte de su infancia y que de pasó fue su prometido?

¿La persona; que es el mejor amigo de su actual pareja y con quien compartió uno de los momentos más íntimos y descabellado de su vida sexual?

¿Qué debería decirle a Sasuke ahora que había descubierto sus sentimientos por él?

Mucho. Había mucho que decirse entre ellos pero no era correcto y no se sentía preparada. Curiosamente enfrentar a Sasuke era mucho más difícil que enfrentar a Naruto.

—¿Por qué aceptaste venir a la cena? —La pregunta formulada por Sasuke la sobresalta. Ella lo mira confundida pero él sigue observando fijamente al frente —. Después de todos estos años.

Oh.

Hinata hace una mueca al entender la pregunta. Después de todos estos años ya debería de saber que su presencia nunca sería aceptada por Sasuke. Aun así.. se llevó una mano al pecho, dolía.

—L-Lo siento —Bajo la cabeza—. N-No fue mi intensión en-entrometerme en vuestro hogar. Lo siento.

—¡ No te estoy recriminando el hecho de que estés aquí, maldición!

Hinata alzó la cabeza sorprendida.

—¿No?

Sasuke la miró con el ceño fruncido.

—¡No! —Gruño. Suspirando se llevó una mano a la cabeza y añadió—: Me pareció extraño. Pensé que ya no tenías contacto con mi familia —Sus ojos se centraron en ella—; ¿Así que; como pasó todo esto?

Apartó la mirada de aquellos ojos rápidamente.

—Fueron a la mansión a cenar con mi padre.. Los encontré allí y, Mikoto-sama me invitó. No pude negarme—Explicó—. T-Todo fue una coincidencia. Pensé.. Pensé que no asistirías —Admitió sin mirarlo.

El bufido de Sasuke la hace pensar lo peor. ¿Se enojó? Hinata realmente tenía miedo de mirarlo y encontrar el desagrado en la mirada contraria.

—Es decir; que no habrías aceptado la invitación si hubieras sabido que asistiría —Comentó Sasuke con voz fría.

—Y-Yo.. Um.. ¿Tal vez? —Susurró nerviosa para luego añadir—. No lo sé..

Tal vez sí. Tal vez no. Hinata solo sabía dos cosas; primero hubiera sido difícil decirle que no a Mikoto y segundo él hubiera ya no importaba. Ella ya estaba allí.

—¿Tanto me temes, Hinata?

Su corazón brincó en su pecho. Trató de no centrarse en su nombre viniendo de los labios de Sasuke y pensar en una respuesta a su pregunta. A este punto Hinata ya sabía que la fuente de su temor no era específicamente Sasuke sino lo que podría pasar en dichos encuentros con él. Temía de sus sentimientos por él y que él, principalmente él, los descubriera.

—E-Es complicado —Fue lo único que se le ocurrió decir.

Las manos llegaron a ella en un segundo, tensándola. Hinata chilló y alzó la mirada hacía el rostro furioso que la miraba. Sasuke apretó las manos sobre sus hombros. Él no la estaba precisamente acercando a él pero el contacto en sí la estaba quemando.

—Complicado, eh.. —El bufó irritado—. ¿Dime; también estás huyendo del dobe o solo eres así conmigo? ¿Te debo recordar de quien fue la idea de hacer el trío? Porqué fue de él. De tu perfecto novio —Gruñó—. Te advertí que no aceptarás, Hinata…

Sí. Lo había hecho y no lo escucho. ¿Y mira a que llevo todo? Sus ojos se aguaron volviendo su vista borrosa.

Había sido tan… tan..

—L-Lo sé.. Lo sé —Se quejó temblando—. No debí haber aceptado. Nunca.

Cuando la primera lágrima corrió por su mejilla el agarre de Sasuke se tensó. Hinata bajo la cabeza para que no la mirará. Era tan patética.

¿Por qué siempre tenía que llorar y mostrarse débil en su presencia?

Sin embargo no podía evitarlo. Hinata lloró su dolor en silencio. Sasuke suspiró y relajo el agarré sobre ella las manos bajaron sobre la extensión de sus brazos, Hinata soltó un hipido sorprendido cuando la rodeo y la empujo contra él, su cabeza golpeando contra el pecho de Sasuke. El Shock la golpeo, dejándola rígida entre los brazos de Sasuke.

¿El.. él la estaba abrazando?

¿Consolando?

—No es completamente tu culpa —Susurró Sasuke apoyando la cabeza sobre la suya—. Pusiste tus límites desde un comienzo —Hinata se mordió el labio escuchándolo en silencio—. Y cuando te diste cuanta que cometiste un error; fuiste valiente en detenernos.

Rodeada por los brazos de Sasuke, Hinata tembló por el llanto que produjeron escucharlo decir todo aquello. Sus manos temblaron a cada lado de su cuerpo, enterrando la cabeza sobre la camisa de Sasuke alzo poco a poco las manos y las aferro sobre él. Una empuño la tela de la chaqueta de Sasuke sobre su pecho a un lado de su propio rostro lloroso y la otra sujeto el brazo izquierdo que la rodeaba.

Hinata se aferró a Sasuke y lloró suavemente empapando la camisa azul del azabache. Durante unos minutos estuvo así entre sus brazos llorando quizás por su mala decisión, por haberse traicionado a sí misma. Quizás por los sentimientos que estaba sintiendo por la persona equivocada o por su relación con Naruto llena de fallas. No lo sabía, sus lágrimas solo fluyeron de sus ojos sin detenerse.

¿Por qué debía ser todo tan difícil?

¿Cómo dejo que toda su vida se volviera así?

Quería volver a ser aquella niña ilusionada por su primer amor. En aquellos tiempos las cosas eran mucho más sencillas y menos dolorosas. Pero lastimosamente es una adulta ahora y debía tomar responsabilidad de sus decisiones.

Sasuke llevo una mano hacia su cabello y la sostuvo mientras ella lloraba.

Cuando las lágrimas se detuvieron, Hinata se sintió sin fuerza, ahora en vez de aferrarse en Sasuke estaba prácticamente apoyada contra él, su cuerpo cálido contra el de ella. Hinata pestañeo mirando nada en particular mientras escuchaba los latidos del corazón de Sasuke.

—H-Hable con Naruto-kun —Murmuró con la voz algo ronca por el llanto.

Hinata no sabía por qué estaba diciendo aquello precisamente a Sasuke. Pero quería hacerlo. La mano en su espalda baja se apretó.

—¿Sobre lo que pasó esa noche? —Hinata sintió las vibraciones del pecho de Sasuke cuando hablo. Fue extraño pero no incómodo.

—Sí.. —Asintió aflojando el agarre en la chaqueta de Sasuke pero sin soltarla — Y-Yo.. le pedí.. Tiempo.

Hinata se tensó en reflejo cuando el cuerpo de Sasuke se tensó.

—¿Tiempo? —Repitió alejándose un poco de ella para que sus ojos se encontraran. Hinata sabía que su rostro no era el mejor dado el llanto de hace poco pero no le importó. Sin embargo sus mejillas se sintieron cálidas al ver los ojos negros de Sasuke—. ¿Terminaron?

Pestañeando ante la pregunta Hinata miró sus propias manos aferradas a Sasuke. Sus mejillas se sonrojaron y lo soltó como si quemara.

¿Qué estaba haciendo?

Pensó echándose para atrás pero el agarre de Sasuke se lo impidió.

—¿Terminaste con él? —Insistió Sasuke sujetándola ahora con ambas manos de la cintura.

Hinata bajo la mirada hacia su agarre sonrojada.

—N-No —Negó.

Ella aún tiene un compromiso con Naruto. Pidió tiempo para que ambos pensaran sobre su relación pero no habían terminado.

¿Así que; que hacía dejándose, abrazando a Sasuke?

¡Es el mejor amigo de Naruto!

—S-Suéltame.. por favor..

Sasuke frunció el ceño pero no la soltó.

—Entonces, explícate —Exigió empujándola contra él, sus pechos pegándose, vergonzosamente.

Hinata chilló y se removió en su agarre, suplicándole que la soltara. Sasuke gruño y la rodeo con un brazo y la otra la llevo hasta su mentón, Hinata jadeo encontrándose con los ojos contrarios, muy cerca de su rostro.

—¡Estas muy cerca!

Sasuke alzo una ceja.

—Antes estuvimos mucho más cerca —Susurró. Su aliento caliente chocando contra su mejilla izquierda—. Y no me refiero al abrazo de ahora —Su rostro se pintó de colores—. Habla.

—Y-Ya te dije —Murmuró nerviosa—. Nos dimos un tiempo para pensar.

El dedo moviéndose sobre su mejilla, muy cerca de sus labios, la puso mucho más nerviosa.

—¿Qué deben de pensar? —Estaba muy cerca, pensó Hinata desviando la mirada.

—S-Sobre nuestra relación —Respondió—. Y.. Y decidir si.. Si queremos intentarlo o.. o ..

—Terminar —Completó Sasuke mirándola fijamente unos segundos antes de añadir—: ¿Cuánto tiempo? —Hinata lo miró—. ¿Cuánto tiempo le pediste?

¿Por qué quería saber?

—Un. Un mes..

El silenció los rodeó nuevamente. Hinata se sintió nerviosa ante la mirada intensa sobre ella. Cuando el dedo de Sasuke toco sus labios se tensó.

—Un mes, ¿eh? —Hinata apretó los labios con las mejillas rojas—. Solo tengo un mes. Bien. Que así sea.

La confusión que le generaron las palabras de Sasuke hizo que ignorara las mariposas en su vientre.

—¿T-Tienes? —Preguntó alzando los ojos hacía los de Sasuke que para su vergüenza estaban fijos en sus labios —¿U-Uchiha-san?

Sasuke aparto la mirada y la miró. Negro y blanco chocaron.

—Elígeme —Hinata abrió ampliamente los ojos mientras su corazón se aceleraba como loco.

¿Qué?

—¿Eh?

Sasuke choco su nariz contra la de ella sin dejarla de mirar a los ojos.

—Te quiero conmigo—Declaró rosando sus labios—, así que haré que me elijas a mí, al concluir el mes.

Su reacción a tal declaración fue la esperada.

Se desmayó.

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Notas Finales de la Autora:

Otro capítulo lleno de confesiones *~* jeje

¡¿Y qué les pareció?! ¿Qué creen que debería hacer Sasuke para conquistar por competo a Hinata?

Gracias por dejar su comentario a: Clara Montes, Rose101226, Azkipi, Nana, ChiChi-San34, MomoO3, ambarinski, sabiJefte, DAngel7, Guest, Karen Juliet, XukiUchiha, rbensach, TheOtherDestiny, Kaanyle, DrizzleDay, Ashtad.

¡Qué lluevan los nuevos comentarios!

Les mando un abrazo anticoronavirus ¡Cuídense! Sa-Yo-Na-Ra ^-^