Actualización especial. motivo; ¡Es Agosto! Mi mes favorito. Mi cumpleaños se acerca.
Capítulo 17 "Cercanía"
Sasuke mira entretenido y satisfecho la reacción de Hinata. Para él, era obvio que no esperaba que la escuchara. Corrección. Hinata esperaba que nadie la escuchara confesar que lo encontraba atractivo. Pero lo había dicho. Y él había tenido el placer de oírlo.
Estuvo en el lugar correcto y en el tiempo perfecto.
Sonrió.
—Vamos cuñadito, seguro lo escuchas seguido. No es ninguna novedad para ti —Le dicen—. Así que déjala tranquila.
No miró a Izumi, su cuñada, para negar o afirmar sus palabras. Todos sabían que era verdad. Sasuke había tenido suficientes halagos sobre su apariencia como para ya no sentir nada al respecto. Como dice Izumi, no es novedad. Sin embargo, aquí estaba él, sintiéndose feliz de escuchar esas palabras de Hinata.
La chica que ahora miraba a todos los lados menos a él.
Curioso.
—¿Podría repetirlo? —Pregunta con media sonrisa formándose en sus labios, era gracioso ver como se sonrojaba—, pero esta vez, mirándome a la cara.
Hinata se volvió en su silla, cambió la espalda.
—N-No lo haré. No dije nada.
Esta vez su sonrisa fue mas grande. Sasuke avanzó hasta colocar las manos sobre la silla donde ella esta sentaba. Sus dedos casi tocando la piel suave de sus hombros. Hinata se tensó pero no se volvió a mirarlo, así que Sasuke se inclinó y susurró solo para ella.
—Mentirosa.
Luego se marchó del lugar. Dándole un poco de tiempo para que se recupere. Luego atacaría de nuevo. Con más fuerza.
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Las leves risas a su alrededor no hicieron más que aumentar su vergüenza. Hinata sabía que era un objeto de diversión para las mujeres sentadas con ella. Había sido tan imprudente. Solo a ella se le salía que encontraría a Sasuke Uchiha atractivo. Y que el la escuche.
¡Precisamente él!
Cubre su rostro sonrojado. Estaba apenada sí, pero había otra cosa que le molestaba. Y era la reacción extraña que le provocaba a Sasuke a su cuerpo cada vez que se acercaba a ella. Era preocupante la forma en que su cuerpo aun temblaba, y solo por su voz.
—¿Puedes dejar de querer desaparecer en este instante? —Le codeo Ino, llamando su atención—, es inútil. No tienes esa habilidad, Hinata.
Ya quisiera..
Sería muy útil en este momento.
Sin escape, baja las manos a su regazo y las enfrenta. Encontrando efectivamente que todas las estaban observando con una sonrisa en sus labios. Incluso Mikoto. La madre de Sasuke…
—Qu-Qué vergüenza —Intentó levantarse pero Izumi la retuvo en su sitio con una mano.
—Tranquila. No es para que corras —La tranquilizo—, A Sasuke no le molesta. ¿Así que, por qué huir? Lo dicho; dicho esto.
Huir…
Ante esa palabra, Hinata se quedó en su asiento. Su plan de correr a la habitación y revolcarse en su vergüenza, pasando al olvido. Nunca pensó que le molestaría tanto una palabra. Hasta ahora.
Ella no huirá de nuevo.
Sasuke sabía que lo resultaría atractivo. ¿Y qué? No era como si fuera la primera chica que lo hubiera dicho o pensado. No era el fin del mundo. Podia superarlo.
Lo haría.
—R-Realmente tienen una playa privada —Sí, su plan para superarlo, era cambiar de tema. Bravo por ella. Hinata retiro su mirada hacia Mikoto y agregó—; Es bastante amplia.
Mikoto la observa en silencio unos segundos. Y Hinata trata de no prestarle atención al calor en sus mejillas. La mujer mayor le sonríe y para su alivio se gira en su asiento, observando ahora la playa a unos cuantos metros de donde ellas están.
Suspira aliviada.
—Lo es. Gracias a las colinas que rodean esta parte de la propiedad podemos disfrutar del uso privado de esta zona del mar —Le señala mientras habla—, Hice que modificaran un poco la zona hasta hacerla lo más parecido a una playa privada. Un poco más de arena, algunos corales aquí y allá, una cabaña con materiales de buceo y surf, un pequeño bote anclado, tumbona, sombrilla, entre otras pequeñas cosas.
Hinata parpadeo tratando de mirar desde allí todo lo que nombraba la mayor.
—Sí, algunas modificaciones —Exclamo Ino a su lado, su voz rayando entre la burla y la diversión—. Solo lo esencial para el disfrute del día playero. Nada exagerado.
—Correcto —Asiente Izumi divertido—, Lo típico. Todo el mundo lo hace.
Mikoto se gira con una sonrisa en sus labios.
—En ocasiones me dejo llevar —Se encoje de hombros—, Mi esposo me lo dice a menudo.
—Querrás decir que te consientes muy a menudo.
—Eso también.
Sonriendo con ellas, asiente con la cabeza.
Sí, fue un buen cambio de tema.
Piensa Hinata. Pero unos minutos después se encuentra mirando alrededor de la piscina hasta dar con Sasuke junto a su padre y hermano. El calor en sus mejillas se intensifica.
—Hinata —La llama Ino, sobresaltándola.
Hinata se gira sintiéndose atrapada.
-¿Si?
Ino cabecea sutilmente en dirección de los hombres Uchiha.
—¿Cuándo se sentaran ustedes dos?
Su corazón tartamudea en su pecho.
—¿Q-Qué?
Ino alza una de sus cejas.
—Los papeles que leíste como una loca anoche —Le recuerda—, ¿No sé supone que discutirían sobre ello hoy? Eso dijiste.
Oh, cierto. El proyecto.
Sus ojos vuelven a Sasuke.
—Está ocupado, Ino —Susurra viendo como Sasuke alza una pequeña cava y la coloca más cerca de su padre—, Hablaré con él después del almuerzo. Cuando no esté ocupado.
—No es una excusa, ¿verdad?
Hinata se enfrenta a su amiga.
-No. Juró que hablaré con él —Promete—, Pero no ahora.
Ino asiente dando el tema por finalizado. Luego la invita a nadar en la piscina, pero Hinata la rechaza sutilmente con una excusa, así que Ino invita a Izumi, la cual por supuesto; acepta. Hinata se queda en la mesa con Mikoto conversando mientras ven a Ino e Izumi lanzarse agua en la piscina.
Minutos después se les une Itachi. Bueno el mayor de los hermanos Uchiha, estaba divirtiéndose principalmente con su esposa, sin embargo una que otra vez Ino atacaba a la pareja para su diversión.
—Es bastante divertido..
Hinata se gira hacia Mikoto, confundida. Pero al notar que observa a Ino, sonríe.
—Ino es así. Hace lo que quiere sin miedo —Observa a su amiga—, y saca lo mejor de cualquier situación. Es.. Admirable.
—La estima mucho, ¿no? —Pregunta Mikoto—, sé te nota, querida.
—Es mi mejor amiga…
Sonrie. Le debía mucho a Ino. Hinata se encontraba siempre acudiendo a ella cuando más la necesitaba.
Y ella siempre está allí para levantarme y animarme.
Más que amigas, eran como hermanas.
.
.
Su cuerpo esta tenso. Sus puños apretados. La respiración se le corta. Quiere darse cuenta de la vuelta e irse, alejarse lo más que pueda, pero ya es tarde. Sus caminos se han cruzado al igual que sus miradas.
Esto es una coincidencia. No fue planeado. Fue una mala jugada del destino. Ambos se ven incómodos y sin saber como usar las palabras correctas. Tal vez pueda ignorarse y seguir en lo suyo. Hacer como si este encuentro nunca pasara. Como dos desconocidos.
Pero años de conocerse se lo impiden.
—Naruto..
Se corazón se encoge en su pecho al escuchar su voz.
-Sakura Chan…
Naruto realmente quería darse cuenta de la vuelta y alejarse. Pero no lo hace. No podía.
Tal vez ya era tiempo de enfrentarle.
Ambos necesitan hablar.
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Todos estaban en la misma mesa, amontonados. Hablando y riendo entre ellos. Con platos llenos de comida para todos. Hinata sonrió a Izumi a su lado y bebió un poco de su copa. El dulce sabor a fresa llenando su paladar.
Había dejado de beber del cóctel hace tiempo. Dos copas fue su límite autoimpuesto. Por suerte nadie había insistido o dicho algo al respecto. Todos estaban enfocados en sus cosas, como para notar que Hinata había dejado de beber alcohol.
—Debiste meterte en la piscina con nosotras, Hinata — Le dice Ino a su izquierda, Hinata la miró, aun el cabello rubio goteando agua por el cuerpo de su amiga en traje de baño—, el agua está en su punto.
—Tal vez después…
Miente, probando la carne en su plato. Del otro lado de la mesa, Sasuke alza una ceja, mirándola.
—Hazlo. Disfruta un poco —Hinata aparta la mirada de Sasuke y se gira hacía Izumi. La cual añade con una sonrisa—. Recuerda que mañana al atardecer regresamos a nuestra vida diaria.
—Estoy disfrutando —Y no miente. Realmente se la estaba pasando bien con los Uchiha.
—Pero te estás conteniendo, admítelo.
Hinata desvió la mirada.
—Lo está —Asiente Ino por ella, su voz baja, inclinándose hacía ellas—, Y la culpa recae en sola una persona aquí presente.
Hinata se sonroja cuando tanto Ino como Izumi miran a Sasuke.
—Ino..
Su amiga se encoge de hombros, enderezándose en su asiento.
—No lo niegues. Sabes que es por el.
Lo era. Pero no debería decir eso. Estaban rodeados por los familiares directores de Sasuke. El mismo Sasuke estaba allí. Realmente no quería que volviera a escuchar algo que no debía ser escuchado.
—Lo notó —Comenta Izumi aumentando sus nervios—. Y he querido preguntar al respecto —Hinata la observa temerosa—, ¿Qué sucede exactamente entre mi cuñado y tú?
Sus mejillas se calientan.
—N-Nada. No sucede nada entre nosotros.
Izumi ríe fuerte. Llamando la atencion hacia ellas. Los ojos de Sasuke se encuentran con los suyos unos segundos, sonrojándose profundamente Hinata baja la mirada y finge estar concentrada en su comida. Cuando Sasuke vuelve su atención en su conversación con Itachi, respira aliviada.
—Cómo puedes notar —Interviene Ino—, no sucede nada de nada entre ellos. ¿Esas miradas? —Resopla—. No es nada significativo. Es algo sin importancia.
Izumi hace un nivel tarareo.
—Ya veo.
Listo. Era oficial. Todos los Uchiha estaban enterados de su extraña tensión con Sasuke.
El almuerzo continua con tranquilidad para su fortuna. Izumi e Ino le hablan de otra cosa, olvidando el tema de Sasuke. Por ahora. Hinata sabe que luego Ino tocaría nuevamente el tema. Cuando terminen de comer, ella las acompaña a llevar los trastes a la cocina. Pero son despachadas por Mikoto cuando intentan lavarlos.
De regreso a la piscina, Ino se coloca unos lentes de sol y se acuesta en una tumbona cerca de ellas.
—Quiero un leve bronceado —Les dice cuando Izumi y ella la miran curiosa—, ¿Por qué no te unes a mi lado Izumi? La hora es perfecta para un bronceado. El sol está en la posición correcta.
—Me gustaría. Pero tengo una cita con mi esposo —Sonríe—, prometió enseñarme la playa —Luego se gira hacia ella—, ¿Por qué no te unes tú con ella?
Hinata abre la boca pero la voz de Ino la detiene.
—Hinata tiene cosas que hacer —Se alza los lentes, lanzándole una mirada significativa—, ¿Verdad?
Suspirando se coloca de pie.
—Sí —Asiente resignada. No podía posponer más el asunto. Ino no la dejaría—, Nos vemos luego.
Sus pies la llevan de regreso a la casa. Donde sabe que lo encontrara. Deteniéndose frente a las dobles puertas de vidrio del balcón, sin duda antes de tocar suavemente.
Su corazón acelera se cuando las cortinas se abren y ve a Sasuke parado del otro lado, la piel blanca de su torso aun descubierto a la vista. El parpadea dos veces antes de quitar el seguro y abrir la puerta.
—Esto es nuevo —Hinata da un paso atrás cuando él se recarga contra el umbral, sus ojos negros recorriéndole—, ¿Cuál es el motivo?
—M-Me preguntaba si —Se retuerce las manos, nerviosa—, pudimos discutir sobre los documentos que me entregaste. S-Solo si no estás ocupado.
Sasuke la observa.
—Bien —da un paso atrás—, entra.
Hinata jadea y niega rápidamente con la cabeza.
—N-No es necesario —Sus mejillas se sonrojan—. A-Abajo. Podemos discutir sobre el proyecto en una de las mesas junto a la piscina. S-Solo esta Ino allí ahora, pero está soleándose así que no nos interrumpirá.
No podía imaginarse entrando en esa habitación.
Sasuke resopló.
—Está bien —Acepta para su completo alivio—, bajaré en unos minutos. Espérame allí.
Hinata asintió y se alejó rápidamente. Entró en su habitación y agarro las carpetas, así como algunas notas adhesivas que hizo. Observe el manuscrito de su historia unos segundos, antes de ocultarlo bajo su almohada. Aun no estaba terminada así que no quería que Ino lo leyera mientras no estaba.
Ni siquiera sabía por qué lo había incluido en el equipaje.
Minutos después bajo a la piscina, se sentó en una de las mesas más alejadas y espero con el corazón acelerado que Sasuke se le uniera. No tuvo que esperar mucho.
Hinata vio a Sasuke bajar, gracias a Dios, completamente vestido, y sentarse frente a ella.
—Empecemos por el inicio…
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Siguió el movimiento de sus labios rosados mientras las palabras salían de ella. Su voz era suave y tranquila, aunque Sasuke sabía que quería terminar con este encuentro rápidamente. El hecho de que apenas y lo mirase a los ojos era una buena prueba de ello.
Durante las dos horas que habían estado discutiendo sobre el proyecto, eran pocas las veces en que sus ojos se conectaron.
Miró el color del resaltador en las páginas en sus manos. El que el mismo había marcado era de un color azul oscuro mientras que Hinata había utilizado un color naranja. El color haciéndolo recordar a Naruto. Sasuke se preguntaba si Hinata también pensaba en el rubio cuando vio ese color escandaloso, pero no pregunto. Sabía que no le gustaría la respuesta. Y en dado caso estaría equivocado, no sería él quien sacará el tema de Naruto sobre la mesa.
Mientras menos Hinata pensará en el rubio, mejor.
—La información está muy bien —La escucha decir—, pero sigo pensando que no es suficiente.
Sasuke baja la mirada al material.
—Puedo organizar una cita con el administrador de finanzas de la empresa —Dice llamando su atención, soltando los papeles sobre la mesa, Sasuke se inclina hacia atrás en su asiento—, Si alguien tiene toda la información que necesitamos es él —Hace una leve mueca al recordar a su primo—. El lunes iremos a la empresa, ¿Te parece bien?
—Sí —Asiente Hinata sin mucha queja lo cual lo hace fijarse en ella.
—¿Ninguna queja? —Hinata inclina la cabeza, su lindo rostro confundido, así que Sasuke añade—, Siempre estas llevándome la contraria, Hyuga. Recibo más peros de tu parte que de cualquier otra persona.
Y eso supone Sasuke. Es lo que le gustó. Hinata era diferente de las chicas con las que se relacionan. Tiene una manera única de hacerle hacer lo que ella quiere. Sasuke siempre se encontraba yendo a su ritmo, no al revés.
—L-Lo siento..
—De eso nada —Le dice, haciendo que ella lo miré a los ojos—. No me molesta. Es refrescante
Hinata se sonroja y baja la mirada a los papeles.
—C-Continuemos —Murmura haciéndolo sonreír—. Lo dije anoche. Pero aún no se si estás de acuerdo. Así que lo diré de nuevo; Y-Yo quiero presentar el proyecto.
Sasuke parpadeo, encogiéndose de hombros.
—Hazlo. Si es lo que quieres, defiéndelo —Acepto—, me encargare de la diapositiva y organizaré la información para ti.
Una sonrisa creció en Hinata. Su rostro brillando hermosamente con ella. Sasuke aparte la mirada sintiéndose incomodo, y carraspeo.
—De todas formas aun no entiendo tu entusiasmo en defender esto —Admite confundido—, Sabes que es más fácil si lo hago ¿no? Es la empresa de mi familia. Estoy más conocido con el tema.
Hinata juega con el lápiz en sus manos antes de susurrar—; Perder. Pero aun así, quiero ser capaz de hacer esto —Bajo la mirada—. Me hace sentir menos como un fracaso…
—De que hablas; no eres un maldito fracaso.
Frunce el ceño, molesto de que aún se vea de esa forma. Sasuke pensaba que ese habitó de Hinata se había superado hace tiempo. Pero al parecer no era así.
—N-No lo entiendes —Se queja—, Tu siempre eres valiente, independiente y tan seguro de ti mismo. No le temas a nada, en cambio yo..
—Si vuelves a decir que eres un fracaso; me voy a molestar a Hinata —Ella se estremece y lo observa inquieta por su amenaza. Bien que así sea, Sasuke prefería verla alerta, que escucharla menospreciarse a sí misma otra vez—. ¿Además quien dice que no le tengo miedo a nada? Todo el mundo le teme a algo, Hinata. No soy la excepción a esa regla.
Ella tuvo el descaró de verso sorprendida.
—¿Qué, sorprendida de que sea un simple humano? —Bufa divertido—. Siento decepcionarte.
Sus mejillas adquirieron ese lindo color rosa. Así que Sasuke se levanta y le extiende la mano. Hinata lo mira confundida.
—Ven —Le pide—. Dejemos esto un rato y vayamos a dar una vuelta. Solo serán unos minutos.
Hinata lo duda unos segundos antes de mirar alrededor y luego acepta su mano. Aprovechando esta oportunidad Sasuke la lleva hacia la playa.
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La frisa fresca del mar la golpea en el rostro. Su olor trayendo tranquilidad a su mente. Hinata baja la mirada hacia la arena cálida debajo de sus pies, quería quitarse el calzado y hundir los dedos en ella. Sentir la arena y las olas del mar en su piel. Sin embargo, se encuentra girando hacia su acompañante.
Sasuke está a su lado, observando el mar de igual forma. Él la había llevado allí. Y Hinata se había sentido increíblemente aceptada. Por unos segundos se pregunta qué piensa Ino al respecto, Hinata no está segura de sí los vio alejarse en dirección a la playa, el hecho de que ni siquiera recuerde si su amiga todavía estaba en la piscina en ese momento, la hace sentir mal por dentro.
Sin embargo; Sabe que Ino sería la primera en lanzadla hacía Sasuke si supiera de esta invitación. La aceptaría aunque Hinata estuviera en desacuerdo.
Pero Hinata no estaba en desacuerdo ahora. Había aceptado porque realmente deseaba estar allí. Observando la tranquilidad del mar, la hace sentir bien con su decisión.
—Le tengo miedo a la muerte —Murmura Sasuke de pronto.
Hinata lo observa, pero él sigue observando el extenso mar frente a ellos. La brisa quitando su cabello azabache.
—¿No le tenemos todos miedo a la muerte? —También ve el mar—. Es un miedo bastante común.
—No tengo miedo a morir —Responde Sasuke, dejándose caer sobre la arena. Hinata baja la mirada hacia él, viendo cómo se sienta y apoya sus brazos en las rodillas, su mirada oscura observando el horizonte—, Temo perder a mi familia. En ocasiones tengo este sueño extraño donde los pierdo. A todos, en una simple noche —Sasuke hace una mueca—, Es aterrador.
Hinata piensa en su difunta madre y en el dolor que sintió cuando tenía. Fue un proceso dificil y doloroso para toda su familia. No podía imaginarse perder a todos de golpe. No creía poder ser lo suficientemente fuerte como para superar ese tipo de dolor.
—Lo es. No puedo imaginarme vivir sin mi familia —Piensa en su padre y hermana, incluso en Neji su primo y su corazón se encoge—. La soledad y el dolor me consumirían. ¿Es egoísta querer morir primero?
La brisa del oceano los envuelve. Caminando tranquilidad con ella.
—No lo es. Muchos deben tener ese mismo pensamiento —Responde Sasuke—. Por otro lado; Sé que lo superarías, Hinata — Hinata baja la mirada encontrándose con los ojos de Sasuke en ella—, Sé que lo harías. Eres más fuerte de lo que piensas—Su interior se calienta al escucharlo. Sasuke sigue observándola con la misma calma con la que habla—. Solo que no amas.
Sus mejillas se sonrojan y su corazón palpita con fuerza en su pecho. Hinata aparta la mirada cuando se le es imposible seguir viendo esos ojos negros.
Un cumplido. De Sasuke.
Parpadea entre sorprendida y alagada. Sin poder seguir de pie como si nada, se deja caer sobre la arena a su lado.
—N-Nunca pensé que escucharía eso —Sus manos tiemblan, así que las hace puño sobre su vestido, controlando sus emociones—, al menos no d-de ti.
Sasuke se mueve, sentándose a solo unos centímetros de su cuerpo. Los leves rayos del sol cayendo sobre ellos.
—Fui un completo bastardo en el pasado contigo ¿verdad? —Hinata abre la boca pero él continúa—, No lo niegues. Lo fui. Y seguí siiéndolo durante años. Incluso cuando ya no éramos nada el uno para el otro —Suspira—, y ya es tiempo que lo diga —Hinata tiembla cuando el toca de repente su rostro, girándolo hacía él, sus ojos se miran en silenció unos segundos antes de que Sasuke diga las palabras—; Lo siento. Siento haberte lastimado, Hinata.
El ruido a su alrededor desaparece. Igual que su respiracion. La sorpresa dejandola sin palabras. Hinata siente sus ojos húmedos por alguna razón, pero no se siente triste. Ni herida. Es extraño.
¿Entonces por qué quiero llorar?
Cierra los ojos con fuerza y respira profundo…
Sasuke aleja su mano de su mejilla y palmea su cabeza. Suavemente. La delicadeza del gesto y sus palabras anteriores haciéndola por fin quebrarse.
Su cuerpo tiembla a causa de su llanto silencioso, sus lágrimas cálidas cayendo por sus mejillas.
—No pensé que llorarías —Escucha decir a Sasuke—, Parece que siempre terminamos igual.
Hinata se gira hacia el mar.
—N-No me mires.
El deja de acariciar su cabeza. Pero no se aleja, Sasuke se coloca detrás de ella y la rodea con sus brazos. Hinata jadea en medio del llanto.
—¿Q-Qué h-haces?
—No es obvio —La impulsa hacia atrás, haciendo que ella apoye su espalda contra él—, No querías verme. Y yo no quería alejarme.
Hinata baja su mirada empañada hacia las manos sobre su vientre. Sus mejillas se sienten arder en su rostro. Con la nueva posición podría sentir y oler a Sasuke. Era una nueva cercanía.
¿Era correcto esto?
Esta cercanía.
No había nadie cerca. Lo sabía. Izumi e Itachi habían dejado la playa cuando llegaron. Así que no había nadie que los viera.
—Puedo escuchar tus pensamientos —La voz cerca de su oído la hace estremecerse—, Relájate, Hinata —Aprieta su agarre, la calidez de su cuerpo rodeándola—. Solo es el mar y nosotros. Nadie más.
Sus ojos van al mar. Los colores entre rojo y naranja coloreando el cielo y el océano. La brisa fresca y las olas suaves del mar siendo los únicos testigos de este momento de debilidad. Relajándose deja caer todo su peso, sobre Sasuke. Permitiéndose este momento.
El suelta un suave suspiro antes de afirmar el abrazo a su alrededor y apoyar su cabeza sobre su hombro.
Hinata sube sus manos hacia su rostro, limpiando el rastro de sus lágrimas de ellas.
—¿Por qué lloraste?
Baja las manos hacia su regazo, considerando la pregunta. No sabía que respondiera.
¿Alivio? ¿Aceptación?
Analiza sus sentimientos en silencio. Ninguna opción parecía ser la correcta. Al menos no por completo. Piensa en todos sus encuentros de jóvenes, todos habían sido.. tristes. Siempre terminaba herida por Sasuke. Intencional o no.
No pensó que alguna vez Sasuke se disculparía. No por algo que sucedió hace años. Observe los dedos masculinos, tan diferentes a los suyos. Sus propias manos cosquillaron, queriendo tocarlos.
La duda de estar haciendo algo incorrecto, se alejó un poco más de su mente.
—¿Hinata?
Sus manos se movieron hacia arriba, buscando tocar, sentir.
—¿Mmm? —Tarareo distraída, trazando con la punta de sus dedos la mano izquierda de Sasuke.
Él se tensa un segundo antes de relajarse. Hinata parpadea cuando la mano de Sasuke se abre, mostrándole su palma, sus ojos viajando por el recorrido de las líneas, su dedo índice trazando cada una con cuidado.
Era más grande que la suya. Menos delicadas. Eran manos masculinas. Había una pequeña quemadura en su dedo índice, reciente. La toca con cuidado.
—Me queme con la parrilla —Susurra Sasuke con voz suave, Hinata observa la leve herida—, Es superficial. Sin duelo.
Hinata asiente. Y luego. Realmente ve sus manos unidas. Un jadeo entrecortado se le escapa, tensándose.
—L-Lo siento —Suelta la mano de Sasuke como si quemará, y antes de que se levantará avergonzada, él la rodea por la cintura, haciéndola caer nuevamente sobre la arena—, S-Suéltame, por favor.
Dios mío, que había estado haciendo.
Se quita contra el agarre, pero Sasuke no la suelta. Hinata gime cuando los antebrazos fuertes se posan debajo de su busto, sonrojándola. La lucha continua unos segundos, antes que ella con la respiración acelerada se quede tiesa entre los brazos de Sasuke, sin tener fuerzas para seguir luchando.
—E-Eres fuerte..
-Perder…
Sasuke también se escucha sin aliento.
Con el rostro rojo, suspira. Derrotada. Sintiendo su falta de lucha, Sasuke afloja un poco su abrazo, dejándola respirar con más facilidad.
—No tienes por qué salir corriendo —Dice Sasuke, sacudiendo con una de sus manos la arena que se subió a su regazo, Hinata mira su vestido blanco con una mueca cuando él termina, además se había levantado lo suficiente como para ahora mostrar sus muslos —, no estabas haciendo nada malo.
Nada malo.
Pues, la posición en la que se encontraron y la forma en que ella había acariciado su mano, decía otra cosa diferente.
—D-Debo irme.. —Súplica—, Sasuke.
El deja caer su frente sobre su hombro y suspira. Su aliento caliente haciéndole cosquilla en la piel.
—Está bien —Acepta para su alivio—, pero te estaré esperando.
Hinata baja la mirada cuando el quita sus brazos de su cuerpo, liberándola. Sin nada que la retenga, logra colocarse de pie, nuevamente. Se gira hacia Sasuke curiosa por sus palabras.
—¿Esperarme?
Sasuke alza la mirada hacia ella, sin verse con ánimos de levantarse y volver a la casa. El siguió oscuro, sentado, en bermudas y camiseta, con sus ojos fijos en ella.
—Volveré aquí después de la cena y te esperaré.
-No entiendo.
Sasuke sonrió divertido.
—Creo que es obvio, Hinata —Ella frunce el ceño y él agrega—, Estaré aquí en la playa. Esperando por ti.
Sus mejillas arden.
—N-No vendré.
—Te esperaré. Ven cuando hayas decidido, Hinata..
Ella se enrojece ante sus palabras y se da la vuelta, alejándose lo más que pueda de Sasuke Uchiha.
No. Ella no iría a su encuentro.
Vuelve la mirada hacia atrás, encontrándote con los ojos de Sasuke. Retoma su marcha hacia la casa.
No. No iría.
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Notas finales de la autora:
Tan difícil de conquistar nuestra pequeña Hinata… Pero que piensen ustedes mis queridos lectores.
¿Hinata debería ir a la cita con Sasuke? ¿Qué crees que debería pasar en esa velada nocturna a la orilla del mar?
Aun no tengo nada planeado ¡Así que pueden hacer sus peticiones! Quizás y me inspire un poco XD
Gracias a Todos por seguir mi historia y tomarse su tiempo en dejar un lindo comentario. Se los agradezco de corazón.
Sin más que agregar se a pesar de ustedes su querida Kika-Uchiha. Sa-Yo-Na-Ra.
