Prólogo
Estaba listo. Sabía cuál era su responsabilidad y lo que tendría que hacer una vez llegado el momento. Se había estado preparando toda su vida para ese mismo instante. Sin embargo no podía evitar sentirse nervioso al respecto. ¿Y si no estaba lo suficientemente preparado? ¿Y si sus ideales no eran lo suficientemente fuertes? Su corazón era puro y su mente era rápida y muy resuelta. Aun así ¿por qué dudaba?
-No tengas miedo.
-Estamos contigo.
Esas dos voces femeninas a su diestra y su siniestra respectivamente calmaron sus más inmediatos y atribulados pensamientos; por supuesto, no podía permitirse dudar ahora. ¿Qué dirían todos aquellos que esperaban grandes cosas de él? Estaba llamado a cambiar el mundo. Y lo haría realidad, costase lo que costase.
Sin darse cuenta siquiera, la ceremonia se dio más rápido de lo que él mismo se esperó, viéndose entonces coronado ante la muchedumbre. Un nuevo reinado sería instaurado. Y los pokémon serían realmente libres. Haría todo lo posible por que sus sueños se convirtieran en realidad.
