Capítulo 1

El comienzo del sueño

Ya era de día desde hace varias horas; el sol iluminaba la pequeña localidad de pueblo Arcilla, en la punta de la península más alejada al este de Teselia. Un chico de pelo castaño dormitaba plácidamente en su cama, sin signos de ir a despertarse; en ese momento, alguien llamó a la puerta débilmente, al tiempo que una suave voz murmuraba a media voz.

-Lucho… ¿estás despierto?

Sin embargo el aludido no reaccionó ni dijo nada, tan solo rodó hacia un lado y siguió durmiendo como si tal cosa; sin apenas hacer ruido, la puerta se abrió lentamente y por ella apareció una chica de pelo largo, castaño y de ojos azules. Se acercó con cuidado a la cama y, cuando estuvo a su lado, se echó encima de él, despertándose de golpe.

-¿¡Qué demonios?!-masculló el muchacho, despertándose de golpe.

-¡Despierta, dormilón!

-¡Agh, Liza! ¡Vete a la mierda!-masculló él, enderezándose y lanzándola un cojín.

Sin embargo la chica demostró tener unos buenos reflejos y lo esquivó con tiempo, dedicándole una somera sonrisita al tiempo que decía.

-Mamá decía que tardabas mucho así que me pidió que viniera a despertarte…

-¡Ya, claro! ¿¡Echándote encima de mí?!

-Bueno, no, pero me lo dejó a mi elección, así que…

Lucho esbozó un gesto molesto ante la sonrisita condescendiente de la chica, queriendo replicarla, pero antes de que pudiera decirla algo se esfumó escaleras abajo. El chico dejó escapar un lánguido suspiro, mirando la hora en su videoemisor: las siete y cinco del tres de junio de 2010. Era precisamente ése día. Así que, sin decir nada más, comenzó a vestirse y prepararse.

Tras comprobar que lo tenía todo en su bolsa, una abultada bandolera azul, incluyendo la cartera con dinero y su identificación, así como ropa limpia y otros enseres, se vistió rápidamente con un conjunto compuesto por una camiseta negra de manga corta, una sudadera azul con diferentes tonos de éste color y unos pantalones grises; calzaba unas zapatillas rojas y negras y portaba una gorra roja por la parte anterior y blanca por la posterior, con la visera negra. Cogió el videoemisor y se lo puso en la muñeca izquierda, mirando en su agenda el siguiente evento apuntado: comienzo del viaje, a las siete y media de la mañana. Debían darse prisa.

-Oye, más nos vale acelerar si no queremos llegar tarde al reparto-comentó en ese momento mientras bajaba las escaleras.

-¿Lo dices por ti, hermano?-inquirió en ese momento Liza con gesto divertido, viendo que ya estaba lista.

-Qué graciosa… te puedo decir un par de cosas si quieres…

-¿Sí?

El chico quiso decir algo, pero en ese momento su madre se adelantó poniendo los puntos sobre las íes rápidamente.

-Lucho ¿Qué te tengo dicho acerca de meterte con tu hermana?

-¡Pero si ha empezado ella, se tiró encima de mí!-exclamó el chico, indignado.

-¿Y para que la sigues el rollo? Si es que tú también…

-¡Encima la culpa va a ser mía! ¡No es cosa mía que a veces se comporte como una niña, parezca mentira que ya tenga dieciséis años!-exclamó Lucho.

-Pues como tú, si sois de la misma edad…

-¿Perdón? ¿Insinúas que me comporto como un niño? Mamá…

La mujer lo dejó estar y Lucho se sentó en la mesa de la cocina a desayunar; mientras lo hacía, comentó.

-Siempre me ha llamado la atención que aquí en Teselia se tarde más en salir de viaje, sé que en otros países como Japón salen más pronto, en torno a los doce o trece años…

-Pero eso es por cultura, melón ¿acaso no sabes que el concepto del viaje pokémon surgió allí?-inquirió en ese momento su hermana, con retintín.

-Ya, ya lo sé, pero tengo entendido que los combates provienen de Europa ¿no?

-Lógico, después de todo allí fue donde se empezó a desarrollar la civilización… aunque luego nosotros les adelantáramos en casi todo, claro.

-Oh, oh, déjame pensar, los cuatro grandes inventos antiguos… el papel, la imprenta, la pólvora y la brújula.

-¡Muy bien, Lucho, un diez!

Ante eso el chico dibujó una sonrisita desdeñosa en su cara, al tiempo que su madre murmuraba para sí misma.

-Vaya par…

A primera vista parecía que tanto Lucho como Liza se llevaban a matar, pero nada más lejos de la realidad; aparte de las pullitas y vaciles sin acritud que de vez en cuando se intercambiaban, su relación fraternal era cuanto menos sólida y cercana. Aun a pesar de que a ella le encantaba meterse con él de vez en cuando y él la contestaba a veces con ingenio, u otras veces con una adusta indiferencia, se querían mucho y siempre se habían cuidado el uno del otro. Y eso su madre lo sabía mejor que nadie.

En cuanto a Liza se refería era una chica de ojos azules y largo pelo castaño, algo más apagado que el de su hermano, recogido en una vistosa cola de caballo y con dos largos mechones cayendo a ambos lados de su cara. Iba vestida con un conjunto compuesto por una camiseta blanca de tirantes, un chaleco negro y unos shorts vaqueros azules, con los bajos rasgados. La chica completaba su conjunto con unas botas negras con cordones rosas y una gorra blanca y rosa; llevaba consigo un abultado bolso rosa de viaje.

-Por favor, decidme que no vais a estar así todo el viaje-murmuró en ese momento su madre, con gesto preocupado.

-Ella misma, ya sabe que esto puede ser bien sencillo…-murmuró el chico, dando un sorbo a su té.

-Oh ¿lo dices por ti, Lucho?-inquirió la chica, divertida.

Ante eso el chico alzó las cejas, inquiriendo de seguido.

-¿Tengo que contestar a eso?

Antes de que ella la replicara, su madre cortó por lo sano murmurando.

-Vale, ya, tiempo muerto ¿qué tal si dejamos estar las pullitas de lado y hablamos del viaje? A ver, Lucho ¿ya sabes qué pokémon vas a escoger?

-Seguramente sea snivy…

-¿Y qué hay de ti, cielo?

-Pues no sé… la verdad es que sigo sin decidirme-admitió Liza, insegura.

De los dos hermanos ella era la que más se parecía a su madre, compartiendo los mismos rasgos faciales con una tez algo más blanquecina y sus ojos azules; por parte de Lucho siempre le había dicho que salió a su padre, con el cual tenía una relación algo más cercana.

Una vez que terminaron de desayunar se dirigieron al recibidor, despidiéndose de su madre antes de marcharse.

-Bueno, pues ya sabéis, tened un muy buen viaje y por favor, cuidaos entre vosotros y no os metáis demasiado el uno con el otro…

-Bueno, yo lo voy a intentar, pero no prometo nada…-murmuró el chico, mordaz.

-Huy, pues si vieras yo…

Ante eso Lucho no dijo nada, esbozando una sonrisita condescendiente en su rostro, al tiempo que Liza tan solo se hacía la sueca mirando hacia otro lado. Su madre les miró por un momento y finalmente suspiró.

-Ay… mis niños…

Ambos hermanos se acercaron a ella y la abrazaron entre los dos, despidiéndose así de ella y saliendo de su casa ante su atenta mirada.

Una brillante mañana sin apenas nubes en el cielo, al tiempo que una suave brisa veraniega azotaba las ramas de los árboles más cercanos; de todas las localidades pequeñas de Teselia, se decía que pueblo Arcilla era la más tranquila y bonita de todas, con una densidad de población muy baja, siendo en ese sentido un pueblo eminentemente residencial aunque con un pequeño núcleo comercial y con un sector servicios básico entre los que se encontraba una comisaría, una clínica, una estación de bomberos y una escuela que cubría la educación de colegio hasta instituto. Aunque si destacaba por algo era por ser el lugar de residencia de la profesora Encina, la profesora titular del cantón de Teselia en la costa este de China bañada por el mar de China Oriental.

De historia y costumbres muy arraigadas pero al mismo tiempo variado y cosmopolita, Teselia era uno de los cantones de China más distintos en ese sentido, puesto que aunaba en toda su extensión una gran densidad de población de orígenes y raíces de lo más diversas. De los chinos locales, a los primeros inmigrantes europeos que llegaron en torno al siglo XI y a la enorme cantidad de americanos que también comenzaron a visitar de manera asidua el territorio a partir de los siglos XIX y XX, la población de Teselia era una amalgama muy variada de nacionalidades viviendo todas juntas en un solo espacio. El carácter recio y trabajador de los chinos, mezclado con la aguda técnica e inteligencia de los americanos además de la personalidad más abierta y cercana de los europeos, daban como resultado algo distinto, una mezcolanza de raíces y tradiciones que daban lugar al cantón más variado e idiosincrásico de toda China. Debido a esto Teselia gozaba de ciertas particularidades y excepciones en cuanto a las relaciones político-comerciales con el resto del país, siendo el contacto con el exterior lo que más destacaba en ese aspecto. Sin ir más lejos, aunque Lucho y Liza eran chinos de nacimiento, tenían raíces americanas, siendo su padre un empresario estadounidense, concretamente del estado de Nueva York, que viajaba entre ambos países estableciendo relaciones comerciales entre varias compañías de renombre. Debido a esto no le veían tanto como a su madre, pero estaban en contacto de vez en cuando.

-Una pena que no esté papá también para despedirnos… ¿hablaste con él?-inquirió ella en ese momento.

-Sí, hace un par de días, sigue ocupado por la costa este, pero nos deseó un buen viaje.

-Oh, bien…

-Así que no sabes bien qué escoger…-recordó el chico en ese momento.

-No realmente, de hecho…

-¿Sí?

-Ya sé que estamos en la edad de salir de viaje y todo eso, pero no puedo evitar pensar si realmente es algo necesario, quiero decir… cuando tenga mi pokémon ¿qué haré a continuación?

-¿Qué quieres decir? Pues salir de viaje y reunir las medallas, por ejemplo, yo quiero participar en la conferencia de este año…-murmuró el chico, confuso por sus palabras.

-Vale, tú tal vez lo tengas claro, pero yo… ¿qué haré yo? La verdad es que aún no lo sé. Es una duda que siempre he tenido…

Lucho quiso decir algo, un tanto extrañado por las palabras de su hermano, aunque en ese momento una voz que les era familiar les abordó de repente.

-¡Lucho, Liza, aquí estáis!

-¡Hola Bel! ¿Qué tal estás?-inquirió la chica, dirigiéndose a su amiga.

-¡Cheren! ¿Qué hay tío, preparado para empezar el viaje?-inquirió por su parte el chico, dirigiéndose a un chico de su edad que acompañaba a Bel.

-Por supuesto, lo estoy deseando, casi tanto como tú.

-Ah, me has pillado…

Tanto Cheren como Bel eran los mejores amigos de Lucho y Liza respectivamente, yendo juntos a clase desde pequeños. Cheren era un chico de su edad, de pelo corto moreno muy bien peinado y ojos oscuros tras unas ovaladas gafas de diseño de montura al aire y con el puente de color rojo. Vestía con una camisa blanca y roja de diseño, con una chaqueta azul medio formal y unos pantalones grises oscuros. Calzaba unos zapatos azules.

-¿Ya sabéis cuál vais a escoger?

-Sí, aunque prefiero no revelarlo hasta llegado el momento-admitió Cheren con vehemencia.

-¡Yo no tengo ningún problema! ¡Quiero a oshawott, es tan mono! ¡Liza, píllate uno también y hacemos así la parejita!-la sugirió la chica en ese momento, toda animada.

-Pues… no sé, deja que me lo piense por lo menos…

Por otro lado Bel era la mejor amiga de Liza, siempre habían ido juntas a todos los lados y se contaban todo, siendo su mayor confidente en ese sentido; era una chica de la edad de su amiga, de pelo rubio cortito abultado y ojos verde claro. Iba ataviada con un vestido blanco con hombreras que acababa en una larga falda, con una blusa naranja de lana por encima que remataba el conjunto. Calzaba unos zapatos sin tacón amarillos, portaba un bolso verde y un gorro del mismo color.

-¿Pero qué hay que pensar? ¿No estás emocionada acaso? ¡Nos vamos por fin de aventura! Bastante tenemos que esperar de por sí…-murmuró la chica, con tono obvio.

-Pero ya sabes que eso es porque requerimos de cierta madurez tanto física como mental para afrontar los entresijos del viaje, por eso no podemos salir hasta cumplir por lo menos dieciséis años, al menos aquí en Teselia-explicó Cheren con gesto serio, subiéndose las gafas en el proceso.

-Je ¿tú también te has leído los panfletos que repartía el gobierno?-inquirió en ese momento Lucho, divertido.

-Ya sabes que todo me lo tomo muy en serio, Lucho, no soy como Bel…

Aun a pesar de sus claras diferencias en cuanto a su forma de ser se refería, su amistad había sido sólida y muy duradera; mientras que Bel era mucho más despreocupada para con todo y vivía más el presente, Cheren era del tipo de chicos inteligentes y resueltos que le gustaba planificarse bien su futuro y tenerlo todo bien controlado. Por su lado, Lucho era un poco más como Bel en ese sentido, aunque siempre tenía las cosas bien claras, siendo un tanto cabezón en ese sentido. Liza, por otro lado, era algo más como su hermano aunque algo más reflexiva y no tan rígida.

Finalmente llegaron al laboratorio de la profesora Encina, encontrándose allí con el resto de sus compañeros de clase esperando a que la profesora abriera.

-Menos mal, pensaba que no llegaríamos a tiempo-murmuró Lucho, dando un toque a la visera de su gorra.

-La profesora se ha retrasado un pelín, supongo que saldrá ahora-comentó en ese momento uno de sus compañeros.

Dicho y hecho, a los pocos segundos de decir eso la profesora Encina salió a recibirles.

-¡Buenos días, chicos y chicas! Muy bien, pues ya es la hora, poneos en fila e id entrando… en orden, por favor.

Aurea Encina era una mujer bastante joven, de unos treinta y pocos años y un aspecto de lo más jovial; lo que más destacaba de ella era su pelo castaño claro, peinado y recogido con un estilo retro ochentero que le quedaba bastante bien. Vestía una camiseta color crema, una falda verde cortita y su eterna bata blanca que no se la quitaba para nada, siempre la habían visto con ella puesta. Calzaba unas zapatillas blancas y rojas, sus ojos eran verde claros y llevaba unos pendientes naranjas con forma de rombo.

Entraron en el laboratorio ordenadamente como les pidieron y esperaron a su turno para recibir a su pokémon; la cola avanzó rápidamente, siendo Lucho el primero de los tres en ser atendido por ella.

-¡Hola Lucho! ¿Y bien, cuál eliges?

-Snivy, profesora.

-Una elección interesante, desde luego, toma.

Le entregó la poké ball del susodicho junto con la pokédex y un lote de poké ball para poder capturar más; en cuanto a la pokédex en sí era mucho más pequeña y ligera, con una forma rectangular que cabía en la palma de la mano. Tenía una pequeña pantalla superior junto a un pequeño pilotito verde y debajo el panel de control con forma de poké ball, aunque tan solo tenía un solo botón blanco que servía para abrirla. Otra pantalla situado justo debajo de la principal se superponía justo encima al abrirse, adquiriendo de esta manera dos. Era de color rojo y gris, visualmente agradable a la vista.

-Chula ¿verdad? Es el modelo más moderno de todos hasta la fecha, desde que se creó en Japón allá a finales de los 90 ha evolucionado que es una barbaridad, aunque este diseño en concreto tiene detalle míos propios-comentó Encina en ese momento.

Sin mayor demora Lucho sacó a su snivy y se informó con ella.

-Snivy, el pokémon serpiente hierba; de gran inteligencia y sangre fría, se mueve con más agilidad si recibe luz solar de forma continuada. La sintetiza con su cola pero se le queda abatida cuando le falta energía. Posee un mejor dominio de sus lianas que de sus manos-explicó ésta, con una profunda voz de hombre.

-Hola snivy, yo soy Lucho-se presentó el chico, esbozando una sonrisa.

El pokémon planta sonrió con pose altanera, aceptándole así, y se subió a su hombro observando lo que le rodeaba con curiosidad.

El siguiente en recibir su pokémon fue Cheren, el cual eligió entonces a tepig, consultando su información con su nueva pokédex.

-Tepig, el pokémon cerdo fuego; evita con agilidad los ataques enemigos. Lanza bolas de fuego por su hocico y tuesta las bayas del bosque para comérselas, aunque a veces se emociona demasiado y termina churruscándolas. Cuando se resfría expulsa humo azabache en lugar de fuego.

-Muy bien, sabía que sería buena elección-murmuró el chico, satisfecho.

-Vas a saco ¿eh? ¿Lo has hecho a propósito?-inquirió Lucho, divertido.

-Sólo hablaré delante de mi abogado-sentenció Cheren, esbozando una sagaz sonrisita.

Tras él vino el turno de Bel, que como bien aseguró escogió a oshawott, consultando la información disponible rápidamente.

-Oshawott, el pokémon nutria; ataca con la vieira de su ombligo, usándola también como escudo y contraatacando sin dilación. Está hecha del mismo material que sus garras, si se rompe se regenera rápidamente. Aunque no sólo sirve como arma, sino también como instrumento para cortar las bayas más duras.

-¡Qué bien, esa vieira es super útil! ¡Hola oshawott!-exclamó la chica, muy alegremente.

El pokémon esbozó una alegre sonrisita, arrejuntándose a su nueva entrenadora y restregándose con cariño.

Finalmente llegó el turno de Liza, la cual miró a la profesora con gesto de circunstancia.

-¡Aquí estás, Liza! Pues tú me dirás…

La chica abrió la boca para hablar, pero se encontró con que no supo muy bien qué decir a continuación; no quería decirlo, sin embargo dejó escapar un pequeño suspiro, murmurando de seguido.

-Pues… no lo sé.

Esa respuesta cogió totalmente desprevenida a la profesora, la cual la miró un tanto extrañada.

-¿Que no lo sabes? Pero…

-Sé lo que me va a decir, profesora, lo sé muy bien, puede parecer una tontería, pero es que no sé muy bien qué esperar de todo esto si la soy sincera. ¿Qué me recomienda?

Ante eso Encina no supo muy bien qué decir a continuación, aunque en ese momento la cola comenzó a impacientarse, por lo que decidió rápidamente.

-Hagamos una cosa, dame un momento que termine con el reparto y enseguida estoy contigo ¿vale? a ver qué podemos hacer al respecto.

Liza tan solo asintió con la cabeza y se reunió con su hermano, el cual la vio venir con gesto serio.

-Eh ¿qué pasa, por qué no has elegido?

Ante eso la chica bajó la cabeza, sin saber muy bien qué decir a continuación, sin embargo su hermano no se dio por vencido.

-¿Es por lo que hablamos antes? ¿Sigues sin decidirte?

-Sí… supongo que aún no sé muy bien qué es lo que quiero exactamente. Creerás que soy una tonta…

-Claro que no, no digas chorradas. Tan solo has de encontrar algo que te motive, eso es todo, pero ésta es una decisión importante quieras que no.

-Lo sé, pero aun así…

Ante esa situación, el snivy de Lucho saltó al regazo de su hermana, la cual le sostuvo a tiempo y le miró con gesto confuso; el pokémon planta miró fijamente a Liza, la cual se quedó ciertamente sorprendida por su aspecto y comportamiento. Por un instante algo pareció reverberar en su mente, ayudándola en ese sentido a aclararse un poco mejor.

-Parece que se te ha ocurrido algo-observó él, divertido.

-Ah… puede-murmuró ella, devolviéndoselo.

-No pasa nada si repetimos, de hecho hasta podría ser divertido ¿no crees?

Las palabras de su hermano la dieron qué pensar, aunque en ese momento el reparto finalizó y la profesora se dirigió a ella rápidamente.

-Bueno, pues a ver qué hacemos contigo, Liza, a decir verdad es la primera vez que me dicen algo así en un día como éste…

-Lo siento, profesora…

-Oh, tranquila, que conste que no lo digo por eso, es normal tener dudas, y siempre podemos hacer excepciones si es necesario…

-No, no hace falta que se moleste, profesora, creo que ya lo tengo.

-¿Oh? ¿Y qué va a ser entonces?

La chica se quedó callada por un instante, como si quisiera asegurarse del todo, sin embargo no le dio más vueltas y terminó de decidirse.

-Me quedo con snivy.

-Te ha convencido ¿eh? Si me dierais a elegir a mí yo también me quedaría con él, tiene un aspecto de lo más misterioso e intimidante.

Una vez que estuvo todo aclarado la profesora le entregó el pokémon junto con el resto de las cosas y se dirigió con ambos hermanos afuera para resolver dudas y despedirse de todos los entrenadores a su cargo. Estuvo paseándose entre los grupos y corros que se fueron formando, mientras que Lucho y Liza volvían con Cheren y Bel, que tenían a sus pokémon fuera de sus poké ball.

-¿Qué os ha retrasado tanto?-inquirió Cheren en ese momento.

-Liza no se decidía, pero finalmente ha escogido-explicó Lucho.

-Oooh ¿te lo has pensado mejor y has escogido a oshawott como yo?-quiso saber Bel, animada.

-Siento decepcionarte, Bel-murmuró la chica, sacando a su snivy.

-Oh, vaya… bueno, al menos ahora tu hermano y tú hacéis la parejita, no está mal…

-Y nunca mejor dicho, ese snivy es hembra por lo visto-anunció Cheren, consultando su pokédex.

-¿De veras? Qué casualidad…-murmuró Liza, mirándola con curiosidad.

La snivy de la chica la miró con gesto serio, aunque enseguida imitó al snivy de Lucho y se subió a su hombro, mostrando una actitud más seca.

Estuvieron hablando un rato más entre ellos, aunque en un momento dado Cheren comentó.

-Como bien ya sabrás, Lucho, pienso derrotar a los líderes y ganar la conferencia Vidriera de éste año…

-Sí, claro, yo también.

-En ese caso entrenemos duro ¿no te parece? ¡Adelante, tepig!-exclamó el chico.

El pokémon de tipo fuego dio un paso hacia delante y soltó brasas por la nariz con actitud retadora; por su parte snivy saltó del hombro de Lucho, dispuesto a pelear.

-¡Ascuas!

-¡Esquívalo!

Mostrando una gran agilidad usando sus lianas, el pokémon planta esquivó fácilmente el ataque, enfocándose en su oponente.

-¡Placaje!

Acto seguido embistió a tepig, arrastrándolo hacia atrás.

-¡Diablos, es rápido! ¡De frente, ascuas!

-¡Adelántate, látigo cepa!

Con más rapidez, snivy sacudió sus lianas y con ellas cogió a tepig, lanzándolo lejos de él.

-¡No dejes que te domine, látigo!

Sin desfallecer en ningún momento, el pokémon fuego se reincorporó rápidamente y sacudió su cola hacia delante, bajándole así la defensa.

-¡Placaje!

Antes de que snivy se moviera, tepig se abalanzó sobre él y le embistió con dureza, haciéndole más daño de lo normal y poniendo al pokémon planta en apuros.

-¡Aguanta, tenemos que darle la vuelta a esto! ¡Malicioso!

Desde donde estaba, snivy lanzó una fugaz e intimidante mirada a tepig, bajándole de esta forma la defensa. Los dos supieron en ese momento que se jugaban todo a una sola mano, por lo que corearon al mismo tiempo.

-¡Placaje!

Ambos pokémon se movieron al mismo tiempo y se embistieron mutuamente; el golpe fue directo, los dos acabaron cayendo al suelo con dureza, pero usando sus lianas snivy amortiguó la caída y se mantuvo en pie aun a pesar de las heridas. Tepig trató de levantarse, pero finalmente su peso le venció y se dejó caer, agotado.

En ese momento todos sus compañeros que se habían reunido alrededor para ver la pelea les aplaudieron, incluida la profesora que comentó acto seguido.

-¡Caramba, menudo espectáculo, bien hecho chicos! Tienes madera, Lucho…

-Vaya, gracias…

Tras ver el combate, Bel se envalentonó y exclamó.

-¡Oh, qué fuerte es tu hermano! ¿Será su hermana igual de fuerte?

-¿Eh?-murmuró la aludida, confusa al respecto.

-¡Venga, Liza, luchemos nosotras también! ¡Vamos, oshawott!-exclamó la rubia, muy animada.

Oshawott se adelantó a luchar con actitud igual de animada que su entrenadora y la snivy se Liza se encaró con gesto muy serio.

-¡Pistola agua!

Un potente chorro de agua salió de su boca tan rápidamente que a snivy no la dio tiempo a reaccionar, siendo arrastrada hacia atrás.

-¡Ah! ¡La… látigo cepa!-exclamó Liza, insegura.

Snivy sacó sus lianas de la parte superior de su cuello y las blandió contra oshawott.

-¡Bloquéalo!-exclamó Bel.

Usando su vieira como escudo, paró todos y cada uno de sus golpes, contraatacando acto seguido.

-¡Concha filo!

En un visto y no visto, la vieira se transformó en una daga de filo corto envuelta en un replandor acuoso y la blandió hacia delante con gran maestría, dando de lleno a snivy. Oshawott se adelantó para dar otra estocada.

-¡Esquívalo!-exclamó Liza.

Sin embargo oshawott fue más rápido y no le dejó escapar, dando varios estacazos contra snivy, que apenas pudo defenderse.

-¡Placaje!

Un segundo después, oshawott se lanzó con todas sus fuerzas y placó con tanto ímpetu a snivy que ésta acabó en el suelo, derrotada.

-¡Snivy, no!-exclamó Liza.

La cogió en brazos e inquirió.

-¿Estás bien?

El pokémon planta esbozó un gesto molesto y la dio la espalda, a lo que ella esbozó un gesto que a su hermano no se le escapó; la devolvió a su poké ball y, en ese momento, la profesora aprovechó para comentar.

-¡Estupendo! ¡Me encanta ver tanta energía e iniciativa en la gente de vuestra edad, es quizás lo que más necesitaréis para vencer y superar los obstáculos del camino! Espero que logréis muchas cosas en vuestro viaje, y recordad que podéis llamarme si necesitáis cualquier cosa.

Tras eso mucha gente se fue despidiendo y marchando, aunque la profesora se dirigió a ellos diligentemente.

-Dadme un momento a vuestros pokémon, yo los curaré.

Usando una máquina idéntica a las de los centros pokémon, pero más pequeña y compacta, los trató rápidamente y se los devolvió en poco menos de cinco minutos.

-Aquí están, como nuevos.

-Muchas gracias, profesora…-murmuró Liza, con gesto lánguido.

La mujer se percató enseguida de su actitud, comentando rápidamente.

-No te desanimes, Liza, es normal no saber qué hacer cuando empiezas un nuevo proyecto, pero no dejes que eso se convierta en un inconveniente, sino en algo de lo que poder aprender.

Ante esas palabras la chica tan solo asintió con la cabeza, esbozando una pequeña sonrisita, y la profesora se despidió de ellos mientras ponían rumbo hacia el norte.

Una vez solos, Lucho aprovechó también para hablar con ella.

-¿Sabes? Creo que la profesora tiene razón…

-¿Tú crees? Aun así no tuviste ningún problema a la hora de enfrentarte a Cheren y su tepig, le ganaste muy limpiamente…

-Bueno, he de admitir que partía con ventaja ya que había estudiado un poco previamente los conceptos básicos de los combates… y Cheren también, ya sabes que a metódico no le gana nadie.

-¿Y qué hay de Bel? Sabes también cómo es ella y sin embargo se desenvolvió mucho mejor que yo…

-Supongo que al ver nuestro combate se inspiró, pero de nuevo, no dejes que esto te desanime, todo el mundo puede mejorar, es cuestión de hacerse más fuertes. Y la mejor forma de hacer esto es combatiendo y entrenando, yo te ayudaré.

-¿En serio? Gracias, Lucho…

-Oh, vamos, es lo mejor que puedo hacer por mi novata hermana…-murmuró él, divertido.

Ante eso la chica esbozó una desdeñosa sonrisita, comentando al respecto.

-Bueno, supongo que tendré que hacer caso al novato de mi hermano…

-¿A quién llamas novato?

-Empezaste tú…

Lucho quiso decir algo, pero entonces comprendió enseguida hacia dónde iba y se quedó callado. Un día radiante iluminaba Teselia, dando comienzo a un nuevo día.


¡Y así da comienzo la quinta generación de Pokémon! La verdad es que tenía muchas ganas, como ya os comenté es mi generación preferida, y sé que voy a esmerarme mucho más de lo que esmeré en su día escribiéndola con esta revisión y corrección, me aseguraré de ello. Le tengo mucho cariño a esta generación, después de todo. Hablemos del capítulo.

Seguramente no os habréis visto venir que emparentara a Lucho y Liza, pero sí, en esta historia serán hermanos. No sé, siempre pensé que en cuanto a rasgos se parecen mucho, y Liza también se parece mucho a la madre de esta generación, por lo que es lógico pensar que haya una relación de consanguineidad entre ellos. La relación entre ellos como hermanos será clave en determinados momentos de la historia, y tendrá mucho peso a lo largo de la trama. Con Liza he querido partir de algo ligeramente distinto a lo que vimos en la tercera generación, con ciertos detalles que serán la base para una futura relación. Ahí lo dejo XD

Ahora hablemos de ÉSTA Teselia. Seguramente muchos os habréis preguntado: ¿China? ¿Ein? ¿Qué dice usted? Vayamos por partes. Sé perfectamente que Teselia está basada en el estado de Nueva York, pero personalmente siempre he pensado que aunque en cuanto a diseño se refiere la cultura estadounidense está muy presente en el lore de Teselia (véase por ejemplo pokémon como braviary o bouffalant) otros elementos, sobre todo relacionados con la trama, tienen muchas relaciones con conceptos chinos. Si por algo destaca Teselia es por la diversidad de elementos que hace referencia, y dado que el tema del ying y yang, que es en lo que están basados reshiram y zekrom, es un concepto del taoísmo chino, veo mucho más lógico basarme en China. EEUU es la cuna del capitalismo más exacerbado, no tiene mucho sentido que hayan tirado por ahí si lo que querían era contar una historia cuya simbología y esencia está principalmente basada en el taoísmo chino. Además, no lo digo sin desconocimiento de causa, coged un mapa de China y mirad la costa este que está entre la zona de Jiangsu, Shangái y Zhejiang poniéndolo de lado. Que alguien me pellizque si eso no es Teselia, porque topográfica y geográficamente hablando coinciden. Tres penínsulas saliendo hacia el mar. Blanco y en botella, al menos para mí. Que conste que no ha sido una decisión fácil, estuve pensándolo mucho, lo escribí originariamente con China en mente y entre medias estuve considerando cambiarlo todo e irme a EEUU, pero al final decidí ser fiel a lo que originariamente concebí, por lo que nos quedamos en China. Gǎnxiè nín de yuèdú XD

Pero bueno, habrá referencias a todo tipo de culturas puesto que China no es la única civilización a la que se hace referencia en todo lo que compone a Teselia, ya lo iremos viendo.

Y nada más de momento, esperad los siguientes capítulos a la mayor brevedad posible. Comentad, dejad reviews y todo eso. ¡Nos leemos!