Enero, 2019
Alain saltó un muro mientras sus compañeros lo esperaban ocultos en las sombras, rápidamente colocó la cámara, tal y como Girodelle le había indicado. A los pocos minutos estaba de regreso al otro lado de la pandereta.
-¿Cuánto falta?- preguntó Oscar.
-Sólo tres por conectar- contestó Víctor tomando la delantera al caminar -Si prefieres, podemos continuar otro día o pedirle a alguien más…
-No, si lo hacemos nosotros sé que estará todo bien- murmuró ella con las manos en las caderas y mirando el muro por el que André debía regresar.
Girodelle observó la pantalla de la tablet que tenía en las manos y pinchó las imágenes desplegadas en la pantalla. Oscar se acercó a mirar sobre su hombro. En ese momento apareció André por sobre un muro, aterrizando de inmediato sin emitir ruido.
-Dos más y terminamos- murmuró Oscar viendo como Alain escalaba un poste cuan felino, tomó la cámara que quedaba y se la entregó a André -Es la última.
El aludido asintió antes de correr en la dirección marcada en el plano que habían estudiado varias veces durante la última semana.
-No sé cómo conseguiste que nos autorizaran a instalar nosotros mismos el equipo- murmuró Girodelle dirigiéndose a la Van camuflada como perteneciente a una compañía de televisión por cable. Mientras abría la puerta de corredera, volteó a mirar a su superiora que continuaba en silencio y con la vista fija en el cielo, faltaban sólo un par de horas para el alba -No dijiste que lo haríamos nosotros…- concluyó.
-No era necesario, eres el mejor en esto. No confío en nadie más- Oscar subió y se instaló tras los teclados de control -Revisemos una vez más- instruyó.
-El director no habría autorizado esto jamás- dijo serio -Oscar… esto nos puede costar el puesto- se ubicó junto a ella y comenzó a presionar los botones que activaron un conjunto de tres pantallas.
-Hemos hecho bastantes cosas que nos podrían costar el puesto- murmuró -No es momento para hacernos los remilgosos- metió la mano en la chaqueta que André había dejado en la van y sacó un paquete de cigarrillos, encendió uno y dio una profunda calada.
-Escúpelo ya- sentenció Girodelle -Ser pasivo agresivo no es lo mío.
-¿Desde cuándo?
-Tres años. ¿Y ustedes? -contrapreguntó él.
-Casi dos…
-Se conocen desde más.
-Hubo una pausa- Oscar lo miró a los ojos -Lo correcto sería que disolviéramos la unidad, nuestra objetividad está comprometida.
-Lo ha estado desde siempre y hemos funcionado bien- Girodelle estiró los brazos por sobre su cabeza y sonrió con suficiencia -No veo la diferencia, bastante es que todos debamos vivir de forma independiente, gastamos el doble sólo por apariencia- cruzó las manos en su nuca.
-¿Piensas que es definitivo?- preguntó aguantando la sorpresa que le causaba verlo tan seguro de su relación con Alain.
-Sí. ¿Tú no?- la miró de reojo y sonrió -Es más, de no estar en la misma unidad, ya viviríamos juntos.
Oscar calló y observó por las imágenes que se desplegaban en ambas pantallas, como Alain y André caminaban en dirección a la van. Antes de que diera la instrucción, Girodelle estaba revisando las últimas cámaras instaladas.
Soissons se instaló directamente en el asiento del conductor y André, antes de acompañarlo adelante, tomó la cajetilla que Oscar había dejado sobre una de las mesas de control y sacó un cigarro, lo encendió mientras ocupaba el asiento del copiloto y el vehículo se ponía en marcha. Cuando perdieron la señal, Girodelle cubrió los equipos con una funda y cerró los ojos, Oscar le imitó, habían trabajado toda la noche y estaban agotados. Antes de dar la primera cabeceada miró hacia el parabrisas, calculó que tenía aproximadamente una hora y media para dormitar antes de llegar a su departamento.
-Llegamos…
Abrió los ojos creyendo que habían pasado apenas cinco minutos, André le colocó su chaqueta encima de los hombros y, antes de que rechazara su gesto, él negó con la cabeza mientras modulaba un "no vale la pena". Por acto reflejo volteó hacia Alain. El apuesto hombre la miraba con un gesto burlesco dibujado en sus chispeantes ojos café.
-No te pases- le advirtió -Aún no hablo contigo…
Recibió de respuesta una seña militar. Mientras descendía del vehículo, notó que habían llegado al departamento de André y no al suyo. Al voltear para amonestarlos, vio como Alain se colocaba unas gafas oscuras y Girodelle se ubicaba en el asiento del copiloto, ninguno de los dos le prestándole atención. La Van se marchó de inmediato.
-Vamos, durmamos un rato- André la tomó de un codo para guiarla hacia el portal del edificio -Tenemos que estar en el cuartel en pocas horas.
-¿En qué pensabas cuando aceptaste que nos trajeran aquí a los dos?
André la ignoró y abrió el portal.
-Me desautorizas, me dejas en ridículo… haces que todo el trabajo que he hecho se diluya por un asunto personal- subió las escaleras junto a quien continuaba sin ponerle atención -Y además con este comportamiento, validas lo que digo... soy yo quien da las instrucciones en la unidad.
André abrió la puerta y la dejó entrar primero, apenas puso pestillo revisó el control de la calefacción y caminó hacia la habitación.
-No me gusta que me ignores- insistió al ver que, sentándose en el lecho, se quitaba zapatos y calcetines para enseguida, quitarse el sweater y camiseta.
-Oscar, basta- la miró mientras se ponía de pie y desabrochaba el cinturón -Somos adultos, ellos están en una situación peor a la nuestra, no sólo son pareja desde hace años, son una pareja gay en una institución policial, ¿no crees que tienen muchas más preocupaciones que estar pendientes de nosotros?- se quitó los jeans. Vestido únicamente con unos ajustados y negros boxers, se metió a la cama -Mi intención inmediata es dormir, si quieres seguir buscando excusas que te permitan esconder la realidad de lo que pasa, sigue haciéndolo sola.
Ella se desvistió hasta quedar en camiseta y ropa interior, mordiéndose el interior de las mejillas calló la serie de quejas y acusaciones que la ahogaban, pues bastante esfuerzo le costaba no cometer los errores de antaño. Apenas entró a la cama, André la abrazó desde la espalda.
-Nadie piensa que el dormir juntos, te quita autoridad. Eso pasa sólo en tu cabeza, te has ganado nuestra lealtad a pulso, confía en eso- le susurró al oído, sonrió cuando ella asintió -Lo único que me preguntó Alain, era si también me mandabas en la cama…- comenzó a reír.
Oscar se sentó de golpe y con las mejillas hirviendo.
-¡¿Y qué le dijiste?!- escupió la pregunta sin pensar, enseguida se corrigió -Digo… ¡Es un insolente!
-La verdad, le contesté la verdad, que lo intentabas, pero que yo no te dejaba- sonrió colocándose las manos tras la cabeza -Pero en venganza, le pregunté si acaso él era quién mordía la almohada- sonrió de lado.
-Dios… no- Oscar se cubrió los ojos -No quiero esas imágenes en mi cabeza… no quiero saber eso- se acostó acurrucándose en el pecho de André, sonrió al sentir la tibieza de su piel bajo la mejilla y el relajado compás de su respiración. Mientras sentía que el sueño la asaltaba, balbuceó el nombre de quien la acompañaba junto con un intento de disculpa por su mal humor, bostezó por última vez antes de cerrar los ojos.
-o-
Oscar se puso de pie apenas notó que su padre ingresaba por la puerta principal de la sede de la Interpol ubicada en Lyon. Junto a él, caminaban Leonid Yusúpov y María Bárbara von Ahrensmeyer. Luego de saludarlos con un gesto de cabeza, afirmando la carpeta que tenía bajo el brazo se unió a la comitiva que caminaba en silencio. Los hicieron pasar de inmediato a una sala de reuniones. Antes de tomar asiento, supo de qué iba todo al ver en el lugar a uno de los altos mandos de la CIA. Intercambiando una significativa mirada con sus colegas, soltó la carpeta sobre la superficie de la mesa y se dejó caer en la silla.
-Veo que no ha cambiado su temperamento, teniente Jarjayes- la saludó el hombre al que había conocido tres años atrás y durante su intercambio -Valoramos el trabajo hecho por su unidad- tomó la carpeta y la abrió, comenzó a mirar imágenes y fotografías.
-¿Esto es por Saint-Just?- preguntó Leonid -¿Está en Guantánamo?
-Capitán Yusúpov- advirtió el director Jarjayes.
-Los franceses y su temperamento…- continuó el norteamericano y tomó asiento con una actitud soberbia que no se esforzó en ocultar -Gracias a la Central de Inteligencia de los EEUU, pudimos dar con Saint-Just y otros extremistas del mismo calibre, todos ubicados en el medio oriente. Con esto, la operación antiterrorista queda desactivada y pasa a ser un caso de crimen organizado.
-Mi trabajo está finalizado- Yusúpov se puso de pie -Para eso no está la RAID.
-Fuera- dijo el director Jarjayes levantándose de la silla y apuntando a Leonid -Todos- miró a María Bárbara y Oscar.
-Soy de la BRI, no de la RAID- contestó la teniente Jarjayes -Mi trabajo incluye actuar también con la Interpol- apoyó relajadamente la espalda en la silla -Me quedo a escuchar lo que tengan que decir, me interesa.
El director Jarjayes entrecerró los párpados hasta que estos no fueron más que una ranura y cruzó la puerta, lo siguieron los efectivos de la RAID. Varios gritos se escucharon, acusaciones de insubordinación y amenazas de sumario. Finalmente, y después de un corto rato, el director volvió a entrar, esta vez solo.
-Continuemos- dijo sentándose y con la vista pegada en su hija, advirtiéndole de mil formas no verbales que no aguantaría ni una sola palabra fuera de lugar.
-Dado que la teniente Jarjayes tiene razón en su acotación y la CIA también saldrá de la operación, a la brevedad se coordinarán las nuevas organizaciones que manejarán la situación. Director Jarjayes, confío en sus capaces manos para organizar que la policía francesa coopere en todo lo concerniente al trabajo en equipo, la Interpol se integrará a la brevedad.
Regnier se puso de pie y estrechando la mano de su contraparte con la CIA dio por terminada la reunión. Apenas quedó a solas con su hija, explotó.
-¡¿Es que no te cansas de ridiculizarme?!
-¡¿Qué yo te ridiculizo?!- Oscar se puso de pie -¡Aguantas que la burocracia extranjera retrase una operación, la gente muere, somos cuna de trata de personas y ¿soy yo quien te ridiculiza?! ¡El cargo te cegó! ¡¿Dónde está tu vocación de servicio?!
-Estás fuera de la operación- la miró serio -Otra unidad tomará el caso.
-Mi equipo es el mejor, viste los informes, el trabajo que hemos hecho no tiene errores…
-Has desobedecido cada instrucción- farfulló con rabia -Desestimas el trabajo de las unidades especializadas para que tu gente haga incluso instalaciones de vigilancia…
-Girodelle es el mejor.
-¡Esa decisión no pasa por ti!
-Entiendo, el problema es que consideras que no te obedezco… que yo sea tu hija no te da derecho a olvidar mis habilidades en la comandancia de "mi equipo"- enfatizó las últimas palabras.
-Françoise…- ignoró como ella apretaba los dientes -Si no fueras mi hija, tú y tu gente estarían sumariados y con suspensión- caminó hacia la puerta -Estás fuera del caso, ya lo había decidido, por eso nadie de la Interpol asistió a esta reunión y te saqué de las oficinas de la policía, no quiero escándalos que te pongan más en ridículo, ¡Llevas mi apellido!- la apuntó con un dedo -Abre los ojos y deja de mirar únicamente dentro de tu metro cuadrado- salió sin mirar atrás.
Oscar aporreó la mesa con los puños. Después de varios minutos, y cuando por fin logró tranquilizarse, salió de la oficina ignorando a todo quien se cruzó con ella.
Luego de regresar al cuartel, dejó el automóvil que tenía asignado y se dirigió a un bar cercano. Pese a ser media tarde, pidió un shot de tequila y lo bebió de un trago. Con la garganta aún quemándole, envió un mensaje a André antes de pedir otro shot. Al cabo de un rato, los tres oficiales a su cargo se reunieron con ella en la mesa que siempre ocupaban, en un rincón y lejos de cualquier ventana.
-Deberías evitar cualquier reunión con tu padre- dijo Girodelle sentándose frente a ella y dejando sobre la mesa su tablet -Estaba tan furioso, que antes de llegar a su oficina ordenó que todos los equipos fueran retirados... también bloqueó nuestros accesos a la plataforma- calló cuando Alain llamó al camarero para pedir cuatro botellas de cerveza.
La teniente se mordió el interior de las mejillas con la vista pegada en el dispositivo electrónico que seguía sobre la mesa. Cuando la cerveza llegó, y luego de constatar que nadie estaba cerca, preguntó:
-¿Cuántas cámaras omitiste en el reporte oficial?
-Dos- contestó Girodelle antes de darle un trago a su cerveza -Son las únicas activas en este momento- abrió la cubierta de tablet y se la mostró, la imagen de una entrada trasera a la mansión ubicada en las afueras de París aparecía en la pantalla, la otra imagen, era de la entrada al edificio del departamento de Julie Polignac.
-¿Bernard querrá continuar?- preguntó Oscar a André.
Este asintió sin dudarlo al tiempo que colocaba sobre la mesa un sobre amarillo y un tanto arrugado.
-Esto lo recibí hoy.
Oscar miró el interior, eran nuevas fotografías de Julie.
-No nos sacarán del caso, si comprobamos nuestra valía, mi padre no tendrá más opción que dejarnos a cargo. Sabe que somos los mejores- bebió de su cerveza -Es su orgullo el que entorpece todo…
-Y tu carácter…- masculló Alain -Es que…
-Eso tampoco es necesario- cortó André -¿Seguiremos o no?- bebió de su botellín -Para eso nos reunimos, todos sabemos a qué nos exponemos y estamos perdiendo tiempo.
-Veámonos en mi departamento- Alain se puso de pie y de un trago vació su cerveza -Los espero a medianoche- salió sin mirar atrás.
Al rato y luego de una segunda cerveza, Girodelle también se marchó, anunciando que pasaría por la oficina por algunas cosas. Oscar y André se quedaron hasta cerca de las nueve, bebiendo en silencio y tomados de la mano bajo la mesa. Al llegar al departamento de André, pues ella no quiso ir al propio para evitar cualquier encuentro inesperado con alguien de su familia, se ducharon juntos consiguiendo relajarse a base de puro esfuerzo físico, para luego cada uno irse de forma independiente al lugar de encuentro.
Se reunieron en el portal del edificio. Cuando Girodelle abrió antes de que tocaran el timbre, Oscar levantó la mirada y vio la pequeña cámara de vigilancia que los había anunciado. Sin mayores preámbulos, entraron al departamento y se ubicaron alrededor de la mesa del comedor. Alain repartió cervezas mientras Víctor entregaba algunas carpetas.
-¿Cómo obtuviste esto?- preguntó Oscar al ver replicado todo el material que hace sólo horas atrás les habían quitado -Te estás jugando el cuello...
-Todos lo estamos haciendo- contestó el aludido.
-La magia de los respaldos- Alain guiñó un ojo al tiempo que pasaba una mano por la espalda de Girodelle.
Gesto que Oscar no pasó por alto, aunque, lo que la sorprendió, no fue el cariño implícito en esa descuidada caricia, sino que fue la mirada llena de orgullo que Alain le dedicó a quien era su pareja. Se emocionó, pues de esa misma manera André la miraba a ella, aunque, siendo muy sincera consigo misma, debía admitir que ganarse ese privilegio le había costado bastante.
Febrero de 2017
Alain corrió hasta el máximo que sus piernas le permitieron tras el hombretón que le llevaba varios metros de ventaja.
-¡Detente!
Le advirtió al delincuente al ver que se internaban en un callejón, cuando este comenzó a escalar la reja que había al fondo, gruñó lanzándose sobre él. Debido al suelo mojado, la suela de sus zapatos resbaló y cayó de espaldas. En segundos quien huía lo tenía tomado del cuello, asfixiándolo. Mientras intentaba sacárselo de encima y pataleaba debido a la falta de aire, el ruido de un disparo lo sorprendió, el hombre cayó de espaldas en medio de alaridos.
Oscar se acercó con el arma aún en la mano.
-¿Estás bien?- le preguntó extendiendo la izquierda para que se apoyara en ella al levantarse del suelo.
Estando de pie, Alain procedió a esposar al delincuente que no dejaba de gritar tratando de alertar a quien estuviera cerca. Era un barrio regentado por narcotraficantes.
-Buena puntería, jefa- murmuró al ver el balazo que había rozado el músculo trapecio en una herida que inmovilizaba, pero no sangraba demasiado -Porque supongo que no fue un error al querer dispararme a mí.
-André está por llegar- le indicó la calle -Llévenlo de inmediato a la comisaría y avisen que está herido.
Tal como había dicho, André estacionaba el automóvil en esos momentos. Luego de subir al herido junto a otro delincuente que ya estaba en el asiento trasero, se ubicó tras el volante con Alain sentado a su lado. Por el retrovisor vio a Oscar conversando con Girodelle, mientras ambos caminaban en dirección a la casa que habían allanado gracias a una investigación de un par de semanas. Ambos esperarían que llegara la unidad de recolección de evidencias. Antes de girar en una esquina, miró nuevamente y detuvo el automóvil. Abrió la puerta cuando notó que tres hombres ingresaban al inmueble.
-¡Quédate y pide refuerzos a la comisaría!- le gritó a Alain antes de salir corriendo.
Tal como lo pensó, al ingresar lo primero que vio fue a Girodelle luchando contra dos narcotraficantes y Oscar, en el suelo con un golpe en la cabeza y un hombre tratando de ahorcarla. Se lanzó como un poseso sobre este último, golpeándolo con una silla en la espalda y cabeza. Los maderos salieron disparados en varias direcciones.
-Vamos... Abre los ojos- murmuró pegándole en el rostro una serie de suaves golpes.
-Ve… Víctor…- Oscar balbuceó sobándose la nuca, sintiendo el dolor palpitante del golpe recibido.
André se puso de pie y ayudó a su compañero que, con esfuerzo, contenía a los dos que lo atacaban. El arma de Girodelle le fue arrancada del cinturón y se deslizó en el suelo, antes de que cualquiera la recogiera, el pie de Alain la pisó al tiempo que le daba un cabezazo al traficante que estaba en esos instantes frente a él.
-Mala idea golpear a mis compañeros- murmuró terminando de aturdirlo con un puñetazo.
Mientras dos de los tres hombres eran esposados estando inconscientes, el tercero fue empujado por André hacia el exterior. Las sirenas anunciaron la llegada de patrullas.
-¿Qué pasó con los que ya teníamos?- murmuró Oscar poniéndose de pie y mirándose la mano con la que se había sobado la cabeza. Estaba manchada de sangre.
-Los aturdí.
-Eran hombres esposados- miró a Alain con reproche -Nos pueden caer los de Derechos Humanos por tu impertinencia.
-No soy niñero de nadie.
-Eres un oficial- lo reprendió -En la oficina hablaremos- volteó hacia Girodelle que se afirmaba un pañuelo contra un ojo -¿Es grave?- le preguntó. Este negó mostrando que era un corte en la ceja -Que te atiendan y vuelves a la oficina. Cerraremos el caso hoy.
Al salir, André terminaba de hablar con los policías que habían acudido al llamado. Oscar pasó por su lado y subió al automóvil que ya estaba vacío, pues los delincuentes fueron trasladados a un vehículo más grande. Sacando un pañuelo de papel de la guantera se lo apoyó en la nuca y cerró los ojos.
Yeah, and it wasn't my intention to destroy my own invention
But I knew what I had to do, in the circumstance
And I delayed destruction, by making a construction of words
To get by for just one more night
-Acaba de llegar una ambulancia- dijo André abriendo la puerta del piloto.
Oscar asintió y caminó hasta el equipo de paramédicos que ya atendían a Girodelle. Escuchó que necesitaría puntos y que le sugerían ir a un centro asistencial.
-Alain, acompáñalo- instruyó arrojándole las llaves del vehículo que tenía asignado ella antes de sentarse en donde le indicaba un paramédico -Que André se quede, iré con él a la estación. Los espero allá- dijo inclinando la cabeza para que le revisaran el cuero cabelludo.
Después de una rápida desinfección, le recomendaron no dormir por algunas horas y si se sentía mal, tomarse una resonancia, sin embargo ninguna sutura fue necesaria.
See I could not believe all the things you said to me
Darling, don't you understand you're aggravating me
And I didn't wanna lose, so I walked out on you
And now I am standing here not knowing what to do
André esperó a que ella terminara de hablar con los oficiales que ya estaban acordonando la escena para las evidencias. Cuando iba por el tercer cigarrillo, Oscar llegó a su lado.
-Vamos, estoy lista.
Sentándose en el puesto del copiloto cerró los ojos.
-¿No se supone que no debes dormir?- preguntó André haciendo partir el automóvil.
-Sólo descanso.
-Si sientes náuseas, avísame- le dijo mientras conducía. Ella asintió.
Permanecieron en un cómodo silencio hasta que llegaron al cuartel. Luego de estacionar, André perdió todos los colores del rostro al ver quien lo esperaba en el parqueadero. Oscar buscó con la mirada la razón del improperio que escapó de la boca de su compañero. Tragó fuerte al ver a la hermosa joven esperando en el lugar.
-¿Qué hace aquí?- preguntó -No pueden haber civiles en este lugar.
Oh, I don't really wanna leave you, darling
It's just my pride
Come on and get me back
I don't really wanna leave you, darling
It's just my pride
Come on and get me back
Come on and get me back
André la ignoró y caminó raudo hacia su inesperada visita. Oscar vio a la distancia como la joven comenzaba a llorar aferrada a la chaqueta del oficial. Sacudiendo la cabeza entró al cuartel. Después de media hora de estar sentada frente a su computador, decidió ir en busca de André, no iba a hacer el trabajo sola mientras él mantenía un romance en su lugar de trabajo.
Abrió los ojos sorprendida al ver que André estaba de brazos cruzados y mirando el suelo, mientras la joven continuaba llorando. Se acercó.
Yeah, and it wasn't my decision to severly blur my vision
But I lost control and said, the things I said
And I knew that I was wrong, but I had to carry on
And I know that I should just apologize instead
-No es este el lugar- lo amonestó, sin embargo, calló al ver la dura mirada de André.
-Julius, me estás provocando problemas en el trabajo- farfulló el oficial -Ve a casa y luego hablamos.
-No te creo… Siempre dices que me llamarás y no lo haces- hipó la joven -Te dije nadie me había hecho sentir lo que tú y a ti.. - sollozó más fuerte -¡Y a ti no te importa…! ¿Cómo pretendes que vuelva a estar con alguien más después de que te confesé algo tan íntimo? - se aferró a su chaqueta -Ese fin de semana que pasamos en Arras, todo lo que hicimos…
-Santo Dios- André la tomó de un brazo para llevarla a su automóvil -Me estás avergonzando…- masculló.
-¡A mi no me avergüenza que sepan que eres el único que me ha hecho sentir así!
-¡Julius, basta!
-No le grites…- Oscar se acercó -¿Acaso no ves lo afectada que está?- le extendió un pañuelo desechable a la joven -Ve adentro, la llevaré a tomar un café.
-Oscar, no te metas- espetó molesto.
-Están haciendo un escándalo en mi unidad, claro que me meto- lo desafió -¡Ve y adelanta los informes!- volteó hacia la joven que continuaba llorando -Vamos, te invito un café.
See I could not believe all the things you said to me
Darling, don't you understand you're aggravating me
And I didn't wanna lose, so I walked out on you
And now I am standing here not knowing what to do
Sentadas frente a dos humeantes brebajes, Oscar observó como la evidentemente desequilibrada joven, continuaba llorando al tiempo que miraba por la ventana.
-Él no va a venir… lo que pase, pueden arreglarlo después.
-No contesta mis llamados- hipó -Dice que lo agobio, que ya tuvo suficiente con una chiflada y que no quiere más problemas… No entiende que si yo quiero conocer a su familia, es porque sé que estamos destinados… Tampoco quiere conocer a mis padres… dice que terminamos y que es definitivo…- de pronto, la mujer la miró con una desequilibrada sonrisa pintada en el rostro -Eres su superior, me lo dijo… puedes hablar con él para que me dé otra oportunidad… prometo que no volveré a sacarle copia a sus llaves ni a llamar a su madre.
Oscar arrugó el entrecejo, estaba escuchando cosas que en realidad no quería oír, sin embargo, la frágil mujer despertaba en ella una compasión tan grande que, de todas maneras, intentó consolarla.
-Eres joven y hermosa- la animó -Estoy segura de que encontrarás otro hombre que te pueda hacer muy feliz. Quizás André simplemente no es el indicado.
-Es que si tu supieras como es él en la intimidad… -se sonó con fuerza -Nadie me hace vibrar así. Cuando estoy con él, todo es tan intenso que pierdo la razón…- sollozó -Sé que no lo voy a superar.
-Después de todo, no soy la única…- murmuró Oscar.
-¿Qué?- Julius la miró con sus inmensos ojos verdes inundados de lágrimas, Oscar sonrió incómoda y rogando porque no la hubiera escuchado. La joven cambió de tema rápidamente -Lo amo, sé que nadie más me hará tan feliz... él... es magnífico.
-Dame un segundo, voy al baño- se levantó de la mesa alejándose unos metros. Por whatsapp le pidió a Girodelle conseguir el teléfono de María Bárbara. Lo recibió al instante. Hizo una rápida llamada.
Al rato, Oscar ayudó a una llorosa Julius a subir al automóvil de su hermana mayor.
-Perdona…- fue lo primero que atinó a decir la comisario von Ahrensmeyer -Dale mis disculpas a André, por favor.- cerró la puerta del vehículo mientras la muchacha se acurrucaba en el asiento como si fuera una niña pequeña -No dejaré que vuelva a molestarlo… él no tiene la culpa, ha sido un caballero con ella… sólo tuvo mala suerte, cuando la conoció ella había terminado otra relación, quedando muy frágil, jamás imaginó todo lo que mi hermana cargaba.
Oscar asintió sin terminar de entender muy bien la particular situación en la que se había visto inmersa. Apenas el automóvil se perdió en la noche, cayó en cuenta de que había perdido más de dos horas. Volvió al restaurante y pagó el consumo antes de correr hacia el cuartel, pues el cielo se había cargado de espesas nubes y pronto llovería.
So here I stand, in the middle of a pile of boxes
Waiting for you to come on and take me home
Here I stand, in the middle of a mess of words
Waiting for you to come on and take me home
-Es tarde, vayan a casa… mañana continuamos. - dijo entrando a la oficina.
Alain farfulló un "ya era hora" mientras agarraba su chaqueta y salía disparado. Girodelle ordenó algunas carpetas en su escritorio antes de hacer lo mismo y, esperando que André se despidiera, Oscar lo miró fijo. Sin embargo, este no se movió.
-No vuelvas a inmiscuirte en mis asuntos- espetó apenas quedaron solos -Eres mi superior en el trabajo, pero eso no te da derecho a intervenir de esa forma… Mi madre está lejos y mi abuela murió hace años- dijo serio.
-Tenías un escándalo en el estacionamiento.
André se puso de pie y caminó hacia ella.
-No era yo quien hacía un escándalo. Si vuelve, será tu responsabilidad, no debiste prestarle tanta atención- regresó a su escritorio para tomar su chaqueta antes de marcharse.
-Pobre muchacha, quizás no deberías haberte involucrado con ella, ¿cómo no notaste su desequilibrio?- calló de golpe al ver la furibunda mirada de André.
André se revolvió el cabello antes de mascullar:
-Lo que faltaba…
-No debiste haberte acostado con alguien que no era capaz de aguantar todo lo que provocas…
-¿Y lo dices tú?- apenas podía creer lo que estaba escuchando.
-Es verdad, lo siento...- levantó el mentón -Fue una mala elección de palabras… yo… yo… André, primero debería disculparme contigo, actué muy mal antes de irme a Norteamérica... me equivoqué en muchas cosas y...
-Por favor, no empieces tú también, mi paciencia ya llegó a su límite hoy- dio media vuelta y caminó hacia la puerta.
Antes de que él saliera, Oscar preguntó lo que llevaba minutos martillándole la cabeza.
-¿Soy yo la chiflada?- se refirió a las palabras de Julius -Porque sé que actué mal y tomé pésimas decisiones, pero me conoces, fue sin mala intención... sólo no sabía cómo lidiar con lo que estaba sintiendo.
André sacudió la cabeza exasperado y cruzó el umbral sin siquiera contestarle o mirarla.
I don't really wanna leave you, darling
It's just my pride
Come on and get me back
I don't really wanna leave you, darling
It's just my pride
Come on and get me back
Continuará…
¡Y ya pasó otro capítulo! Espero que les haya gustado, bueno, varias preguntas hechas en los reviews del capitulo anterior se contestaron en este. Sé que quizás es un esfuerzo extra poner atención en las fechas, pero confío en que pueden, como dijo Eloisa, están siendo también detectives XD.
En cuanto a la música, esta vez es el tema "Get me back" de MiMi & the MAD NOiSE FACTORY… y si la buscan en Youtuuuuuu con la letra traducida, junto con notar que es de la pelicula "Love, Rosie" (una de mis favoritas), notarán que es muuuuuuy de Oscar, el orgullo es el peor consejero jajajajaja.
Mil gracias a mis betas queridas, Krim y Cilenita (lean sus obras… son geniales, como ellas… de hecho, Cilenita79 se acaba de mandar la primera parte de un fanfic… WOW! Muy diferente a tooooodo lo visto. Gracias a cada ustedes por leer y sobre todos por los comentarios y estamos de lo mas internacionales, pues se han sumado amigas de habla inglesa e italoparlantes, así que más feliz estoy porque cada vez se animan a dejar comentarios, hagánlo sin pena, sólo dejense llevar por estos detectives de "nuestra epoca". Eloisa, Kary, Cami, Yoselin, Yen, Vicky, Sandy, Catalina y amigas Guest, gracias por el entusiasmo que me dan, aprecio cada mensaje y review... y ánimo a Revolucione V si es que pasa por aquí, una amiga de México que se está animando en esto de los fics.
En un punto aparte y como algo MUY IMPORTANTE, quiero agradecer a mi querida amiga personal LadyRotsuko, si vieron la nueva portada que hay en el fancfic, podrán notar sus trazos, nuestra "Donau latinoamericana" me hizo tremendo regalo… estoy maravillada.
En fin, no las aburro más por el momento, nos leemos y, por favor, cuídense mucho.
