Capítulo 12
El décimo arte
El interior del gimnasio les sorprendió gratamente, ya que su aspecto exterior no reflejaba del todo lo que había tras sus paredes; nada más entrar vieron una alargada galería de exposición en los que muchos de los cuadros de Camus se encontraban expuestos, Liza los estuvo observando atentamente, advirtiendo un montón de estilos en ellos, viendo desde elementos propios del impresionismo hasta cubismo e incluso puntillismo.
-Vaya, Camus es muy polivalente…-murmuró la chica, impresionada.
-Desde luego…-asintió el chico, parándose él también.
Siguiendo todo recto llegaron hasta lo que parecía ser el recibidor, que conectaba con un anexo que hacía las veces de apartamento donde, al parecer, Camus vivía. Lo que más destacaba del anexo era que, desde la cocina, se podía acceder a un amplio invernadero con plantas de todo tipo y donde vivían multitud de pokémon de tipo bicho.
Sin embargo no vieron por allí a Camus, encontrándolo en un campo de batalla aledaño al recibidor y en compañía de un árbitro.
-Ah, ya estáis aquí… ¿empezamos?-inquirió el líder al verles.
-Sí, claro-asintió Lucho, yendo a ocupar su lugar.
-Estupendo… ¿y qué hay de ti, Liza?
-Oh, yo os observaré desde las gradas y aprovecharé también para pintar un poco-reveló ella.
-¿Pintar un combate de gimnasio? Vaya, eso es ciertamente interesante, en ese caso adelante.
Tras eso Camus ocupó su lugar al otro lado del campo y, en cuanto el árbitro se posicionó e hizo la presentación de rutina, normas incluidas, comenzó la batalla. Camus sacó a su dwebble y Lucho optó por servine.
-Los aspirantes empiezan primero-indicó el líder.
-¡Muy bien! ¡Adelante, servine, empecemos con desarrollo!
Al punto, el alargado cuerpo de servine brilló en una ligera aura verdosa al tiempo que aumentaban sus ataques exponencialmente, preparándose para la batalla. Tras eso, y aprovechando su velocidad, Lucho indicó.
-¡Sigue con drenadoras!
Desde donde estaba, el pokémon lanzó desde su cola una serie de semillas que se dirigieron hacia un estoico dwebble; fue en ese momento cuando Camus indicó.
-¡Intercéptalo con tijera x!
En un visto y no visto, el pokémon bicho roca se movió de improviso con una inusitada velocidad, lanzándose hacia delante con sus garras en forma de cruz y haciendo trizas las semillas, impactando de lleno en servine y asestándole un golpe crítico, haciéndole tambalear en el proceso.
-¡Servine! ¿¡Estás bien!?-inquirió Lucho, un tanto sorprendido por su fuerza.
El pokémon planta se reincorporó rápidamente, sacudiéndose un poco y estando listo para contraatacar.
-¡Muy bien, ciclón hojas!
-¡Protección!
Servine fue el primero en atacar, agitando su cola y dirigiendo el ciclón hacia dwebble, el cual se cubrió a tiempo en su caparazón, evitando así el ataque por completo.
-¡Agh, acércate a él y atizar!-indicó Lucho.
Aprovechando la situación a su favor, servine se movió como una gacela y se acercó a su oponente para golpearle con su cuerpo, pero en cuanto estuvo a un palmo de él, Camus ordenó.
-¡Ahora, ataque arena!
En cuanto lo tuvo a tiro, dwebble salió de su caparazón y rascó la arena del campo hacia delante, dando de lleno a servine en la cara y cegándole en el proceso.
-¡Agh, a un lado servine!
-¡Es tuyo, estoicismo!
Antes de que el pokémon planta pudiera reaccionar, dwebble se rodeó de un aura magenta que luego soltó hacia delante, golpeando de lleno en servine y haciéndole cierto daño, bajándole además el ataque especial entre medias. Servine trastabilló y se mantuvo en pie jadeando entrecortadamente y algo magullado. Al ver esto, y tras evaluar la situación rápidamente, Lucho indicó.
-¡Vuelve, servine, descansa un poco!
El pokémon regresó a su ball rápidamente y el chico pensó en su siguiente movimiento; en ese momento, Camus comentó.
-Eres muy lanzado y fuerte, pero a veces eso no es suficiente como para ganar. ¿Qué vas a hacer a continuación?
Lucho se quedó callado, evaluando sus opciones, mientras que Liza, desde las gradas, dejaba volar el carboncillo sobre el papel, reflejando ése mismo instante. Hasta ahora Lucho se las había visto en otro tipo de aprietos parecidos y había conseguido salir airoso de todos ellos hasta el momento. Sin embargo Camus parecía ser otro tipo de oponente a tratar, por lo que no dudó en apoyar a su hermano.
-¡Vamos, Lucho, ánimo!
En ese mismo instante la ball de victini botó en su cinto y éste salió de ella, observando todo lo que veía atentamente y sin perderse ningún detalle.
-Ah ¿tú también quieres ver el combate?-inquirió la chica.
Victini asintió con firmeza, apoyándose en su hombro mientras que ella seguía dibujando.
-Pues no te pierdas detalle.
En el campo de batalla Lucho finalmente decidió su próximo movimiento, sacando a simipour para ello.
-¡De frente, simipour, pistola agua!
-¡Protección!
Aunque el pokémon agua fue el primero en atacar, lanzando un potente chorro de agua en su dirección, dwebble se protegió a tiempo de nuevo, rebotando el agua en su escudo y saliendo airoso de la ofensiva.
-¡Antiaéreo a discreción!-indicó Camus.
Al punto, y desde donde estaba, dwebble comenzó a formar una serie de rocas que se las lanzó a simipour, el cual comenzó a esquivarlas rápidamente sin que Lucho se lo indicara, acercándose poco a poco hacia él. En cuanto estuvo lo suficientemente cerca, Camus indicó.
-¡Ataque arena!
-¡Ésta es la nuestra, escaldar!
Ambos pokémon atacaron casi al mismo tiempo, el agua hirviendo arrastró la arena y acabó embarrando la cara de dwebble, haciéndole un daño considerable y cegándole entre medias. Aunque la puntilla vino justo después, al tiempo que unas súbitas quemaduras rodeaban al pokémon roca bicho e inmovilizándole de improviso.
-¡Golpe roca!
-¡Protégete, dwebble!-exclamó Camus, apurado.
El aludido le dio tiempo a cubrirse antes de que simipour le golpeara con el puño brillando, salvando así el golpe, pero las quemaduras se agravaron en ese momento y no pudo hacer nada por moverse, estando entonces a tiro.
-¡Es tuyo, simipour, pistola agua!
Aprovechando la cercanía para no fallar, simipour lanzó el chorro de agua con la suficiente fuerza como para empujarle hacia atrás unos pocos metros, cayendo cerca de su entrenador.
-¡Aguanta ahí, dwebble!
El pokémon quiso levantarse y continuar, pero las quemaduras fueron suficiente y finalmente se dejó caer al suelo, agotado.
-¡Dwebble está fuera de combate, simipour es el ganador!-anunció el árbitro, levantando la banderilla a su favor.
-¡Sí, eso es, bien hecho simipour!-exclamó el chico, satisfecho.
Camus recogió a su pokémon esbozando un gesto curioso, comentando de seguido.
-Bien jugado, me leíste enseguida las intenciones y respondiste en consecuencia. Bajé un poco la guardia…
-Bueno, pero esgrimiste una buena estrategia, eso desde luego…
-Gracias por tus palabras, Lucho. Pero a ver cómo abordas esto.
Sacó entonces a un pokémon alto y estilizado que nunca antes había visto, informándose rápidamente.
-Leavanny, el pokémon cuidador; cuando se encuentra con pequeños sewaddle que hayan perdido sus hojas ornamentales que usan a modo de mantilla, suele usar sus cuchillas y un líquido viscoso para confeccionarles una nueva. Calienta sus huevos con el calor desprendido por el humus.
-Vale, vamos a tantearlo… ¡escaldar!
Un súbito chorro de agua hirviendo fue directo hacia un impertérrito leavanny, ordenando Camus de seguido.
-¡Protección!
Antes de que el agua hirviendo le alcanzara, el pokémon bicho planta se escudó a tiempo y se libró así del golpe y unas muy posibles quemaduras, contraatacando acto seguido.
-¡Hoja afilada!
Agitando con fuerza y elegancia sus delgados brazos, una serie de hojas punzantes se abalanzaron sobre simipour, pero Lucho no se amedrentó y exclamó.
-¡Abajo, excava!
El pokémon de agua se ocultó bajo tierra a tiempo antes de que las hojas le alcanzaran, comenzando a excavar desde algún punto no concreto del amplio campo; tanto leavanny como Camus se pusieron en alerta, moviéndose casi al unísono, cosa que llamó la atención tanto de Lucho como de Liza, la cual siguió dibujando sin romper en ningún momento el ritmo, al tiempo que victini observaba con atención el encuentro.
En un momento dado, la tierra se revolvió y, con un chasquido de dedos, leavanny se hizo a un lado antes de que simipour surgiera y la embistiera, esquivando de esa forma el golpe.
-¡Átalo!
Aco seguido, y mostrando una gran velocidad, leavanny soltó un fino pero resistente hilo de su boca y con él ató a un incauto simipour que no se esperaba para nada esa maniobra, siendo arrastrado en el proceso y estando a su merced.
-¡Hoja afilada!
Ésta vez no pudo hacer nada por evitarlo, recibiendo de lleno el ataque y provocándole cierto daño que simipour notó en sus carnes; pero por suerte, las mismas hojas cortaron los hilos que lo aprisionaban, liberándolo así y aprovechando el momento para alejarse de él rápidamente, visiblemente herido y jadeando con cansancio. Al ver esto Lucho supo que exponerse sería arriesgado, decidiendo rápidamente.
-¡Regresa, simipour!
Camus sonrió al ver esto, comentando de seguido.
-Es curioso, aprovechas cada momento y atacas con todas tus fuerzas, pero al mismo tiempo eres prudente y no te expones en exceso, mostrando una genuina preocupación por tus pokémon. Sin duda eres un entrenador dedicado.
-Por supuesto, después de todo si combato no sólo es porque me gusta, sino porque tanto yo como mis pokémon tenemos algo que demostrar y por lo que vale la pena luchar, como a esos cegatos del equipo Plasma-asintió Lucho, seriamente.
Ante esas palabras Camus pronunció su sonrisa un poco más, murmurando de seguido.
-Ya veo… está claro por qué…
Por su parte, Liza desde las gradas no pudo sino comprender mucho mejor que antes a su hermano, aunque algo en su cabeza seguía saltando al respecto, sin poder evitar recordar a N. Aunque sus pensamientos fueron opacados por tranquill en cuanto ocupó el lugar de simipour, retomando de esta forma el combate.
-¡Aire afilado!
Al punto, una serie de ráfagas de aire fueron directas hacia leavanny, el cual contraatacó enseguida.
-¡Detenlo con hoja afilada!
Ambos ataques chocaron entre sí, aunque el aire afilado demostró ser mucho más fuerte y algunas ráfagas desmenuzaron las hojas, precipitándose contra leavanny.
-¡Protección!
Mediante un rápido escudo, el pokémon bicho planta se protegió a tiempo, evitando así salir golpeado y salvando el ataque. Sin embargo, y reconociendo su evidente desventaja, Camus indicó.
-¡Vuelve, leavanny!
El pokémon bicho planta regresó con el líder, siendo entonces sustituido por otro tampoco antes visto, siendo ésta vez Liza la que se informó al respecto llevada por la curiosidad.
-Whirlipede, el pokémon pupaciempiés; lo protege un duro caparazón. Normalmente no se mueve, pero si se siente amenazado gira frenéticamente como una rueda y realiza brutales placajes contra sus enemigos.
-Yo también sé reaccionar cuando mis pokémon están en desventaja. Veamos qué puedes hacer-murmuró Camus, con curiosidad.
-¡Muy bien, pues en ese caso aire afilado!
Una vez más, tranquill batió sus alas con fuerza lanzando hacia delante varias ráfagas, pero entonces Camus indicó.
-¡Rodillo púas!
Al punto, whirlipede comenzó entonces a rodar como bien dijo la pokédex pero sin apenas avanzar; en cuanto las ráfagas le alcanzaron éstas fueron dispersadas de un plumazo como si no estuvieran, librándose así de ellas con suma facilidad.
-Vaya, qué buena defensa, vamos a tener que acercarnos… ¡Ataque rápido!-indicó Lucho.
En un visto y no visto, el pokémon volador se abalanzó sobre él a tal velocidad que ni le vio venir, viéndose golpeado súbitamente. Pero fue en ese mismo instante cuando Camus indicó.
-¡Chirrido!
Moviendo sus púas externas, whirlipede emitió un estridente sonido que dejó clavado a tranquill donde estaba, al tiempo que le bajaba bastante la defensa, teniéndolo entonces a tiro.
-¡Cola veneno!
Sacudiéndose hacia delante, le asestó un abrupto golpe con sus extremidades traseras que le empujó unos cuantos metros hacia atrás, cayendo además envenenado en el proceso.
-¡Aguanta, tranquill, respiro!-indicó Lucho, manteniendo la compostura.
El pokémon volador se posó en el suelo y recuperó un poco de la salud arrebatada, pero el veneno hizo acto de presencia rápidamente y le dejó vendido, lo que aprovechó Camus a su favor enseguida.
-¡Rodillo púas!
Una vez más, whirlipede echó a rodar, ésta vez avanzando hacia delante, y embistió con fuerza a tranquill a pesar de que no era particularmente eficaz. El pokémon volador alzó el vuelo en cuanto pudo, volviendo a atacar con aire afilado desde la distancia, pero whirlipede se escudaba en todo momento al mismo tiempo que atacaba rodando como sólo él sabía hacerlo. Al menos estaba a salvo desde el aire, sin embargo el veneno regresó antes de lo esperado y tranquill cabeceó repentinamente, acercándose peligrosamente al suelo. Fue entonces cuando el pokémon bicho veneno le interceptó desde donde estaba y, impulsándose hacia abajo, logró saltar como una peonza al tiempo que giraba y logró embestirle de nuevo, tirándolo al suelo severamente dañado.
-¡Aguanta, tranquill, respiro de nuevo!
-¡No se lo permitas, estoicismo!
Antes de que el pokémon volador pudiera posarse en el suelo, whirlipede se envolvió en otra aura magenta y se la lanzó desde donde estaba, dando en el blanco. No le hizo gran cosa pero logró desestabilizar a tranquill, el cual no se pudo recuperar apropiadamente. Fue en ese mismo instante cuando el veneno regresó y puso la puntilla, cayendo KO rápidamente.
-¡Tranquill está fuera de combate, whirlipede es el ganador!-indicó el árbitro, alzando la banderilla a su favor.
Lucho recogió a su pokémon visiblemente asombrado, al tiempo que Camus comentaba.
-Si por algo me gustan tanto los pokémon de tipo bicho, es por la gran adaptabilidad que tienen a los distintos entornos, así como su versatilidad a la hora de combatir dependiendo de la especie. Es esto lo que más me inspira de ellos a la hora de crear mi arte.
El chico asintió comprendiéndolo al instante, al tiempo que Liza se quedaba con las dudas acerca de su dibujo, el cual no estaba del todo definido al menos en cuanto a la parte de Camus se refería. Aun así ella se dejó llevar, rematando el resto de la composición mientras tanto.
Por su parte, Lucho decidió rápidamente y sacó a simipour de nuevo.
-¡Rodillo púas!-indicó Camus.
-¡Excava, simipour!
El pokémon agua comenzó a excavar rápidamente perdiéndose bajo al suelo, pero lejos de amilanarse, el líder indicó.
-¡Persíguelo, whirlipede!
Sin dudarlo en ningún instante, el pokémon bicho veneno se introdujo por el agujero y fue tras él, sin embargo Lucho esbozó una sonrisita y exclamó.
-¡Es nuestro, simipour, pistola agua!
-¡Oh, cielos, sal de ahí whirlipede!-exclamó Camus, alarmado al darse cuenta de donde se había metido.
Sin embargo un buen montón de agua comenzó a borbotear bajo tierra, inundado las galerías, al tiempo que se oían los gritos de ambos pokémon enzarzados en una trifulca entre sí. Durante unos breves pero intensos minutos no se vio nada de lo que estaba pasando bajo tierra, pero en un momento dado el campo se abultó cerca de donde estaba Camus y ambos pokémon salieron despedidos impulsados por un potente torrente de agua que arrastró a los dos. Simipour se movía como pez en el agua, mientras que whirlipede lo hacía torpemente y cubierto de barro, lo que le impedía ver bien.
-¡De frente, simipour, corte!
-¡Intercéptalo con cola veneno!
Ambos atacaron al mismo tiempo, bloqueándose mutuamente y cayendo al suelo con dureza, añadiendo un poco más de daño al ya existente; whirlipede trastabilló y simipour dio una cabezada, abruptamente envenenado, pero eso no le paró.
-¡Estoicismo!
-¡Escaldar!
Una vez más ambos golpes se sucedieron simultáneamente con tanta fuerza que hubo una abrupta exlosión que cubrió el campo con una ligera lluvia de agua y escamas de color magenta que salieron volando hacia todas las direcciones. En cuanto el polvo se posó, whirlipede se encontraba tirado en el suelo junto a un simipour jadeante y envenenado, pero entero.
-¡Whirlipede está fuera de combate, simipour es el ganador!-dictaminó el árbitro rápidamente.
Ésta vez fue Camus el que recogió a su pokémon, murmurando de seguido.
-A decir verdad no vi venir que inundaras así sin más las galerías… muy bien jugado.
-Fue algo que se me ocurrió sobre la marcha, pero pensé que podría funcionar-admitió Lucho.
-Y lo ha hecho, desde luego. Pero ahora he de poner toda la carne en el asador ¡vamos, leavanny!
Al verle, y sabiendo que no tendría casi nada que hacer con simipour en el estado en que se encontraba, exclamó.
-¡Hasta el final, simipour, escaldar!
Reuniendo las fuerzas que le quedaban, el pokémon de agua echó a correr para tratar de evitar las hojas afiladas que le amenazaban, siendo azotado por la mayoría, pero logrando atacar con un rápido chorro de agua hirviendo. No llegó a quemarle pero al menos le hizo algo de daño, cayendo KO pero con la cabeza bien alta. Para entonces ya sólo les quedaba a los dos un pokémon. Era todo o nada. Por lo que Lucho sacó a servine sin decir nada, y fue en ese mismo instante cuando Liza lo vio y concretó rápidamente el dibujo.
-¡Puedo notar ese ardor apasionado que os caracteriza, es realmente inspirador!
-¡Entonces hagamos que sea digno de mención! ¡Adelante, servine, desarrollo!
Aprovechando una vez más la velocidad que le caracterizaba, servine echó a correr mientras que su cuerpo brillaba intensamente, aumentando sus dos ataques un poco más; por su parte, Camus indicó.
-¡Disparo demora!
Leavanny comenzó a lanzar una serie de finos pero resistentes hilos que fueron cubriendo gran parte del campo, logrando atrapar a servine y enrollándole para agitarlo en el aire y luego golpearle con fuerza contra el suelo. Sin embargo, el pokémon planta logró sacar sus lianas a tiempo para amortiguar el golpe todo lo posible con ellas, haciendo fuerza hacia arriba con ellas.
-¡Ahora, suéltate con ciclón hojas!
Una marea incesante de hojas cortaron todos y cada uno de los hilos que lo aprisionaban, viéndose libre enseguida y contraatacando rápidamente.
-¡Drenadoras!
-¡Bloquéalas con hoja afiladada!
Las semillas acabaron hechas trizas antes de que llegaran a tocar el suelo, pero para entonces servine ya estaba corriendo de nuevo alrededor de leavanny tratando de confundirle y esperando a una oportunidad para atacar, teniéndolo a tiro en un momento dado.
-¡Ahora, atizar!
El pokémon planta serpeó como una gacela y le asestó un seco golpe con su cabeza en el pecho, pero al hacerlo se expuso de nuevo y Camus lo aprovechó una vez más.
-¡Átalo bien, que no escape!
En un visto y no visto, servine se vio enrollado desde el cuello hasta la cola, impidiéndole así atacar con ella de ninguna forma; acto seguido, leavanny lanzó el hilo hasta el techo y colgó a servine de él, teniéndolo así a tiro para el golpe de gracia.
-¡Acabemos a lo grande! ¡Hiperrayo!-exclamó Camus, con inusitado fervor y haciendo una elegante pose.
Al ver esto Lucho se alarmó de seguido, mascullando rápidamente.
-¡Oh, no, trata de soltarte, servine!
Leavanny cargó rápidamente el ataque en sus antenas antes de lanzarlo, pero servine podía verle desde donde se encontraba aun a pesar de estar colgado. En cuanto el hiperrayo rasgó el aire con toda su potencia, servine se balanceó hacia un lado en el momento justo. La fuerte descarga de poder concentrado rozó entonces los hilos del disparo demora, golpeando a servine de refilón pero soltándole de sus ataduras.
Aguantando el intenso dolor como un jabato, el pokémon planta cayó al suelo de pie pero tambaleante, y fue entonces cuando Lucho lo vio, mascullando de seguido.
-¡Eso es servine, con todas tus fuerzas! ¡Atizar!
Camus abrió mucho los ojos, comprendiendo su error, pero para entonces ya era demasiado tarde. Ante un leavanny inmovilizado debido a semejante despliegue de poder, servine se movió como una gacela y, con un salto, le golpeó en la cara con todas sus fuerzas usando su cola. El impacto fue directo y el pokémon bicho planta cayó al suelo de espaldas duramente, de donde no se volvió a levantar.
-¡Leavanny está fuera de combate, servine es el ganador! ¡La victoria es para el aspirante Lucho de pueblo Arcilla!-anunció el árbitro
-¡Lo conseguiste, servine, eso es, eres increíble!-exclamó el chico, encantado.
El aludido soltó un gran grito de satisfacción, pero en ese momento un fuerte dolor le sobrevino, haciéndole caer al suelo, y Lucho se apresuró a recogerlo para que descansara.
Por su parte, Camus le miró con cierto deje asombrado en sus ojos y esbozando entonces una gran sonrisa. Recogió a su pokémon y se ausentó por un momento, el cual fue usado por Liza para ir a felicitarle.
-¡Lucho, eso ha sido brillante, qué gran actuación!
-Vaya, gracias Liza, aunque ha sido una victoria muy ajustada a decir verdad…
-¡Pero no por ello menos capaz!
-Tiene razón a decir verdad.
Los dos miraron a su diestra y vieron a Camus acercándose a él con una bandejita mientras le decía.
-Lucho, como reconocimiento de tu victoria, te hago entrega de la medalla élitro.
-¡Sí, mi tercera medalla!-exclamó el chico, alzándola.
-Lucho, has demostrado gran fuerza y una tenacidad digna de mención, aprovechando en todo momento las habilidades de tus pokémon a tu favor, ha sido realmente inspirador. Muy bien jugado.
-Muchas gracias, Camus, aunque por tu parte tampoco lo has hecho mal, presionando en todo momento...
-Gracias, Lucho, pero aquí quien ha demostrado algo muy especial eres tú, eso por descontado.
Victini se encontraba muy animado tras ver el combate, cogiendo la medalla y viéndola de cerca; Liza aprovechó también para enseñar su dibujo del encuentro, viéndose en él tanto a servine como a leavanny luchando con todas sus fuerzas, con Lucho y Camus de fondo con sus mejores caras de concentración. Al verlo el líder se quedó ciertamente asombrado, comentando al respecto.
-¡Oh, qué composición, qué fuerza, me encanta, simplemente magnífico! ¿Podría hacer una copia?
-Claro, por supuesto.
Camus se ausentó un momento para escanearlo, tardando poco menos de cinco minutos y volviendo rápidamente para devolver a Liza su cuaderno de dibujo. Tras eso acompañó a los dos a la salida, mientras iban hablando.
-¿Sabeis a dónde vais a ir a continuación?
-Ah, lo cierto es que aún no lo hemos pensado…
-En ese caso dirigíos a ciudad Mayólica, allí hay otro gimnasio al que podrás retar.
-Está bien, gracias Camus.
Se despidieron de él y fueron de vuelta al centro pokémon para curar a los pokémon de Lucho y recoger sus cosas para continuar con el viaje. Aún quedaban medallas por ganar. Y sitios que visitar.
¡Y uno más de Pokémon para la posteridad! XD bueno, pues aquí está el combate de gimnasio de Camus y el último capítulo de esta tanda, ya que quiero ponerme con otras cosas, pero volveré más pronto que tarde. Ahora hablemos del capítulo.
El combate está reescrito de arriba abajo, ya que lo que tenía antes no era gran cosa, acababa muy deprisa y además, no sé por qué, Liza dejaba a Lucho a victini para que luchara con él y se asegurara la victoria. No sé en qué estaría pensando para escribir algo semejante, pero dado que victini es una lotería con patas, como bien dice ultinate blazer, no quedaría muy meritorio per se, así que lo deseché rápidamente y reescribí el encuentro, siendo éste el resultado, mucho más dinámico y meritorio por parte de Lucho, el cual se esfuerza mucho.
Como ya he dicho, dejaré ésta tanda por aquí y retomaré El credo del detective, que ya va siendo hora de que la de amor, tengo varias ideas nuevas en mente que estoy deseando poner en práctica. Y eso es todo, comentad, dejad reviews y todo eso. ¡Nos leemos!
