Capítulo 17
Chispeante
Ese mismo fin de semana, y como bien le comentó su hermana, Lucho decidió retar a Camila, puesto que se sentía completamente preparado. Justo después de desayunar, y antes de pasarse por el gimnasio, fue a ver a su hermana al teatro, ya que había estado de lo más ocupada desde que lo descubrió.
Por supuesto no podía hacer más que alegrarse por ella, puesto que notaba que de verdad estaba muy motivada y feliz con lo que hacía, algo que no había sido así durante las primeras etapas de su viaje. Incluso ya no pensaba en lo que podría haber sido si hubiera elegido el entrenamiento, puesto que ya no había motivos para planteárselo siquiera. Liza había elegido ella misma lo que quería hacer a partir de ahora, y él la iba a apoyar en todo momento.
Nada más llegar al lugar pasó directamente a la zona de camerinos, encontrando a su hermana allí rodeada de apuntes y dibujos varios hechos por ella misma.
-¿Se puede?-inquirió él, tocando a la puerta entreabierta.
-¡Lucho, hola! ¿Has venido a ver el siguiente pase?-inquirió ella, esbozando una radiante sonrisa.
-No voy a poder, me gustaría enfrentar a Camila…
-Oh, vaya, me encantaría ir a verte, pero es que me pillas un tanto liada ahora mismo, como podrás ver…-murmuró ella, algo contrariada.
-No te preocupes, tan sólo quise pasarme para saludarte.
-Oh, gracias, Lucho… cuando quieres eres un amor…-murmuró ella, de lo más contenta.
-¿Perdona? ¿Acaso no soy un amor siempre?-inquirió él, con tonito fingido.
-No me tires de la lengua, Lucho…
El chico se quedó callado por un momento, notando enseguida lo abiertamente alegre que estaba su hermana, comentando de seguido.
-Caramba, hermanita, estás radiante… parece que te haya besado un ángel…
Por un momento la aludida se quedó brevemente callada, como si no estuviera del todo segura de qué decir al respecto, sin embargo enseguida se repuso comentando.
-Sí, bueno, no veo por qué no iba a estarlo… después de todo por fin hago algo que me llena y me gusta…
-Sí, por supuesto, tampoco quiero decir lo contrario, pero no sé, te veo… de alguna forma distinta, es como si brillaras con luz propia…
-Oh, qué cosas me dices…
Ante eso el chico prefirió no presionarla mucho más, despidiéndose de ella al poco rato y encaminándose al gimnasio.
Durante todo el camino no pudo quitarse de la cabez el equipo Plasma; todavía seguía sin saber muy bien qué hacer con su hermana en cuanto a ese asunto se refería, y aunque en el fondo sabía que no tenía por qué haber motivos para que esa gente se fijara en ella, el simple hecho de saber quién era N realmente le producía una sensación de inquietud de lo más notoria, agravada especialmente por el hecho de que Liza siempre había tendido a apoyar al chico de alguna u otra forma. Sin embargo prefirió desterrar esos pensamientos de su mente y se centró en el inminente combate de gimnasio.
Entró en el parque de atracciones y se dirigió directamente al auditorio, donde también se encontraba el propio gimnasio. En una sala cercana al campo de batalla encontró a Camila haciendo un pequeño pase de modelaje con un conjunto de lo más llamativo y vistoso que resaltaba ampliamente su fina figura. Un hombre de aspecto extranjero la miraba con detenimiento, comentando en ese momento en inglés.
-Espléndido, me gusta tu porte, tiene poderío, gracia y mucho donaire, me encantaría que fueras tú la modelo para mi nueva firma.
-Muchas gracias, Mike, lo haré encantada.
-Estupendo entonces, el lunes concretaremos el contrato.
-Sin problema.
Aunque sabía algo de inglés debido sobre todo a su padre, que siempre que se veían hablaba con ellos en inglés, el nivel de Lucho no era muy bueno, por lo que seguía yendo a clases y practicaba hablando con su padre cuando éste tenía tiempo. Durante el resto del día hablaba siempre en chino, aunque le llamó gratamente la atención que Camila hablara inglés de forma tan fluida.
En ese justo instante, la mujer se giró y, al verle, preguntó.
-Ah, hola, ¿querías algo?
-Sí, hola, me llamo Lucho y vengo por una batalla de gimnasio-se presentó él en ese momento.
-Ah, sí, tú debes de ser el hermano de Liza… me dijo que vendrías-murmuró ella para su sorpresa.
-Ah, pues sí, soy yo…
-En ese caso estaré encantada de atenderte, dame un momento que me cambio y enseguida estoy contigo, espérame en el campo de batalla.
Lucho asintió y se fue para allá rápidamente; al cabo unos minutos, Camila se presentó vestida con su usual y moderno atuendo, comentando de seguido.
-Ah, esto de modelar es un no parar, perdona por la espera.
-Ah, no te preocupes…-murmuró él en inglés, sorprendiendo en parte a la mujer.
-Anda, no pronuncias mal…
-Gracias, aunque aún me cuesta un poco mantener una conversación fluida…
-Bueno, poco a poco, a mí al principio me costó mucho aprender chino, pero luego vine aquí y me solté bastante-reveló ella.
-¿No eres de aquí?
-No, soy de Nueva York, concretamente de Manhattan, empecé a hacer mis primeros trabajos en Broadway y luego me vine aquí buscando nuevas oportunidades de negocio, aunque sigo teniendo muchos clientes que vienen de fuera. Llevo viviendo en esta ciudad unos pocos años, pero los teselianos me recibieron con los brazos abiertos y ahora me siento una más-explicó la modelo con detalle.
-Ya veo…
Y es que, al contrario que otros cantones chinos, en Teselia abundaban casos como ése, de extranjeros que llegaron por negocios y se acabaron quedando debido al buen ambiente y simpatía de los teselianos, marcando de esta forma la diferencia con el resto del país. Era algo de lo que los propios teselianos estaban muy orgullosos, puesto que no tenían nada que ocultar en ese aspecto.
Al cabo de unos breves minutos llegó el árbitro, una chica casi tan estilosa como Camila y, tras las pertinentes indicaciones, dio comienzo el combate.
-¡Adelante, emolga!-indicó la líder, sacando al primero de ellos.
-¡Vamos, servine!-indicó él.
Tanto los pokémon como los entrenadores se enfrentaron con la mirada brevemente; tanto Camila como emolga tenían la misma mirada de confidencia grabada en sus rostros, aunque la del pokémon era mucho más resuelta e incluso gallarda, mostrando un arrojo de lo más valeroso.
-Los aspirantes empiezan primero-le recordó Camila.
-¡Muy bien, desarrollo!-indicó Lucho.
Al punto, el estilizado cuerpo de servine se envolvió en un aura verdosa, al tiempo que aumentaban tanto su ataque especial como físico, preparándose para combatir. Por su parte Camila aprovechó para atacar.
-¡Golpe aéreo!
En un visto y no visto, el pokémon eléctrico volador se abalanzó sobre él rasgando el aire, pero antes de que le llegara a alcanzar, Lucho indicó.
-¡Esquívalo!
Antes de que le llegara a tocar servine usó sus lianas para apoyarse en el suelo, saltó hacia arriba y pudo esquivar el peligroso golpe, contraatacando de seguido.
-¡Drenadoras!
-¡Voltiocambio!
Entonces, y sin previo aviso, se sucedieron una serie de rapidísimos y casi imperceptibles acontecimientos; hubo un súbito destello, al tiempo que una repentina descarga impactaba en servine antes de que pudiera siquiera lanzarle las semillas. No le hizo mucho daño, y al parecer la cosa se quedó allí puesto que emolga apenas se había movido, o esa era al menos la sensación que le daba.
-¿Qué ha sido eso?-inquirió Lucho, extrañado por su proceder.
Ante eso Camila no dijo nada, esbozando una divertida sonrisita y riéndose por lo bajo; emolga la imitó, con mirada divertida y ligeramente presumida.
-Bueno, volvámoslo a intentar… ¡Drenadoras!
-¡Doble equipo!
Demostrando una velocidad mayor que la de su oponente, emolga se desdobló en varias copias, confundiendo a servine y haciéndole dudar de hacia dónde lanzar las semillas que había reunido en su cola; Camila aprovechó entonces ese momento de duda para indicar.
-¡Voltiocambio!
De nuevo se sucedió un destello, seguido de otra descarga; el golpe apenas lo notó, pero entonces y para su sorpresa, emolga no estaba y estaba en su lugar zebstrika en el centro del campo.
-¿¡Pero qué demonios?!-musitó el chico, alucinado.
-¡Nitrocarga!-exclamó Camila.
Al punto zebstrika pataleó el suelo, formando una nube de polvo, y acto seguido se abalanzó sobre él envuelto en fuego.
-¡Oh, no, esquívalo!-exclamó Lucho, alarmado.
Sin embargo el pokémon eléctrico fue mucho más rápido y embistió con gran fuerza a servine, lanzándolo hacia atrás con serias heridas en su cuerpo.
Lucho se quedó a cuadros, ya que no se esperaba para nada una estrategia semejante. Estaba claro que voltiocambio permitía realizar un cambio tras atacar. Y, aparentemente, todos sus pokémon sabían hacerlo. Era una estrategia brillante que tenía muchas posibilidades y era lo suficientemente flexible como para permitir acoplar otras estrategias por el camino. Estaba claro que derrotarla iba a ser mucho más difícil de lo que inicialmente pensó, sin embargo no dejó que eso le amedrentara. Al contrario, lo envalentonó aún más. Pero sabía que dejar a servine sería demasiado arriesgado, por lo que decidió retirarlo, al menos por el momento.
-Vaya, asumí que continuarías… ¿te lo has pensado mejor?-inquirió Camila al ver que el pokémon se retiraba.
-He de admitir que tu estrategia es brillante, pero no quiero arriesgarme, al menos de momento-admitió el chico.
-Bien, bien, eso dice mucho de ti, pero tengo curiosidad por saber lo que has pensado…
-Descuida… ¡Vamos, tranquill!
Tranquill salió al combate y se posó en el suelo, mirándole fijamente con gesto retador.
-¡Chispa!-indicó Camila.
Al punto, zebstrika se lanzó envuelto en electricidad hasta su oponente, pero antes de que llegara a alcanzarlo, Lucho ordenó.
-¡Detección!
Los ojos de tranquill brillaron fugazmente, protegiéndose a tiempo y librándose por los pelos de ser fulminado.
-¡Arriba, ahora!
El pokémon volador aprovechó el momento para remontar el vuelo, alejándose así de él.
-¡Voltiocambio a discreción!
Zebstrika lanzó una serie de descargas tratando de alcanzarle, pero tranquill volvó rápidamente describiendo rizos, toneles y filigranas para esquivarlos todos.
-¡Eso es, esquívalos, no pueden darte o se hará el cambio!
-Ah, un chico listo…-pensó la líder, esbozando una sonrisita.
De forma elegante y veloz el pokémon volador pudo sortearlos casi todos, alguno que otro estuvo cerca de darle, sin embargo uno de los últimos fue directo hacia él.
-¡Esquívalo con ataque rápido!
Gracias a la velocidad que confería ese ataque, pudo salvarlo por los pelos y, acto seguido, se lanzó contra zebstrika.
-¡Chispa!
-¡Detección!
Casi igualados en cuanto a velocidad se refería, tranquill detuvo el ataque a tiempo y logró embestirle entre medias, empujándolo ligeramente hacia atrás. Sin embargo Camila aprovechó el momento para contraatacar.
-¡Ataque rápido!
Imitando entonces la estrategia de Lucho, zebstrika se lanzó con rapidez y consiguió embestirle, desestabilizando al pokémon volador y haciéndole caer al suelo, teniéndolo entonces a tiro.
-¡Ahora, voltiocambio!
-¡Reacciona, tranquill!-gritó el chico, apurado.
Antes de que la descarga le alcanzase, el pokémon volador plegó sus alas y rodó por el suelo, consiguiendo salvar el golpe in extremis. Camila arrugó el entrecejo, contrariada, aunque esbozando un gesto ligeramente sorprendido ante tan improvisada maniobra.
-¡Arriba, rápido!-indicó el chico.
-¡No le dejes, ataque rápido!
Ésta vez a tranquill no le dio tiempo a incorporarse siquiera y zebstrika le embistió, arrastrándolo por el suelo y cargando otro voltiocambio para ésta vez golpearle de verdad.
-¡Aletea, vamos, no te rindas!
Tranquill se inclinó hacia delante y dio varios aleteos, logrando enderezarse, pero para entonces zebstrika estaba a punto de soltar la descarga hacia él. Fue entonces cuando, con una sorprendente rapidez, el pokémon volador movió su ala derecha y lanzó hacia su oponente un súbito tajo aéreo que le golpeó de lleno en la cara. Aunque apenas le hizo ni un rasguño, le desconcentró el tiempo suficiente como para terminar de levantarse de nuevo y volver al aire, tomando la delantera rápidamente.
-¡Eso es, rodéalo con ataque rápido, vamos!
Tranquill voló al raso con rapidez y describió estrechos círculos alrededor de zebstrika, rodeándolo y sin quitarle la vista de encima. El pokémon eléctrico se quedó momentáneamente parado sin entender muy bien lo que hacía.
-¿Qué tramas?-pensó Camila, extrañada.
-¡Más rápido!
Tranquill dobló la velocidad, volando más y más deprisa; como resultado, una nube de polvo comenzó a levantarse alrededor de zebstrika, dificultando entonces su visión.
-¡Ah, diablos! ¡Reacciona, zebstrika!-exclamó la líder, asombrada.
-¡Ataque rápido!
Tranquill fue más rápido y le embistió con todas sus fuerzas en cuanto vio una oportunidad, haciéndole un poco más de daño.
-¡Chispa!
-¡Detección!
Una vez más, tranquill bloqueó el ataque antes de que le alcanzara y volvió a moverse rápidamente a su alrededor, confundiéndole y cansándole poco a poco, al tiempo que le iba lanzando penetrantes miradas en el proceso. Al ver esto Camila comprendió enseguida qué era lo que Lucho pretendía, esbozando una taimada sonrisa y quedándose quieta momentáneamente.
Por su parte el chico estaba centrado en el combate y, en cuanto vio que no reaccionaba, aprovechó la oportunidad.
-¡Ahora, tranquill, ataque rápido con todas tus fuerzas!
El pokémon volador se lanzó como una bala hacia zebstrika, el cual le miró fijamente y, en cuanto le tocó, la líder exclamó.
-¡Chispa!
Ambos golpes se dieron al mismo tiempo, habiendo entonces una abrupta explosión eléctrica que lanzó a ambos pokémon hacia atrás; tranquill salió seriamente dañado, con una súbita paralisis envolviendo sus alas, al tiempo que zebstrika se sacudió ligeramente quitándose el polvo de encima.
Por un instante ambos pokémon se quedaron quietos sin hacer nada, mirándose fijamente. Pero entonces las patas del pokémon eléctrico flaquearon sin previo aviso y se dejó caer al suelo, agotado.
-¡Zebstrika está fuera de combate, tranquill es el ganador!-anunció el árbitro, levantando la banderilla a su favor.
Camila se quedó con la boca abierta, sin esperarse para nada semejante final, al tiempo que Lucho festejaba.
-¡Genial tranquill, eso es, lo lograste!
-Vaya, he de admitir que no me esperaba para nada… ¿cómo has…? Ah, pues claro, malicioso, me bajaste la defensa…-masculló en ese momento Camila, mientras lo recogía.
-Sí, sabía que no podía enfrentarte directamente, por lo que me preparé antes-asintió el chico, recogiendo de igual manera a tranquill para que descansara.
-Entiendo, la verdad es que me has pillado con la guardia baja… pero aún queda combate por delante-murmuró la mujer, sacando entonces a uno de sus emolga.
Aunque no podía saber con seguridad si era el primero o segundo, ya que no había ninguna diferencia apreciable entre los dos, finalmente sacó a servine para hacerle frente.
-¡Drenadoras!
-¡Destello!
Antes de que el pokémon planta pudiera lanzar las semillas, hubo un abrupto resplandor que cegó momentáneamente a servine, dejándole totalmente parado y a merced de emolga.
-¡Carga y voltiocambio!
Aprovechando el momento, y haciendo uso de su velocidad, el cuerpo del pokémon eléctrico volador chisporroteó intensamente antes de lanzar la descarga, que dio en el blanco sin que servine pudiera reaccionar siquiera. Al punto, emolga volvió a su poké ball y salió a combatir el otro.
-¡Golpe aéreo!
-¡Atento, servine, de frente!
El golpe fue ineludible, siendo directo y muy potente, pero servine, que para entonces ya había logrado recuperarse al menos en parte del destello, sacó sus lianas y cogió con ellas a emolga, atrapándolo de repente.
-¡Eso es, megaagotar!-indicó Lucho.
Aunque no hizo mucho daño, servine logró recuperarse un poco del anterior golpe sin soltar a emolga en ningún momento.
-¡Záfate de él, emolga!-exclamó Camila.
-¡No le dejes escapar, zarandéalo!
Sujetándolo bien fuerte, servine comenzó a sacudir a emolga contra el suelo varias veces, haciéndole daño en el proceso, sin embargo en ese justo momento un aura eléctrica rodeó las lianas de improviso y paralizó al instante a servine, dejando escapar en consecuencia a su presa.
-¡No, servine, reacciona!
-¡Eres mío, golpe aéreo!
Estando entonces a su merced, emolga golpeó un par de veces al pokémon planta, el cual no pudo hacer nada por evitarlo y dejándolo al borde del abismo. Lucho quiso reaccionar, pero la parálisis lo hizo imposible y, tras otro golpe aéreo, servine cayó al suelo completamente KO.
-¡Servine está fuera de combate, emolga es el ganador!-anunció el árbitro en ese momento.
Lucho recogió a su primer pokémon rápidamente al tiempo que Camila comentaba.
-Ha sido tenaz de tu parte continuar con servine, pero hasta emolga tiene sus trucos… puede que hayas derrotado a zebstrika, pero aún no nos has ganado.
-Está claro, pero no voy a rendirme… ¡simipour!
El pokémon de agua hizo acto de presencia, al verlo Camila esbozó una sonrisita divertida, murmurando de seguido.
-Vaya, menuda declaración de intenciones… ¿te he pillado en desventaja o lo has hecho expresamente?
-¡Para nada, pero hemos estado trabajando para derrotarte!-aseguró Lucho.
-Mmmh, veámoslo entonces… ¡Voltiocambio!
-¡Excava!
Simipour se ocultó bajo la tierra antes de que la descarga le alcanzara y ese intento de golpe quedó en nada; emolga alzó el vuelo para que el golpe posterior no tuviera ningún efecto, en un momento dado la tierra se movió bajo él, y en ese momento Lucho exclamó.
-¡Ahora!
Simipour surgió del suelo con los carrillos llenos de agua caliente que soltó inmediatamente hacia arriba, cogiendo a emolga completamente desprevenido. Las alas del pokémon eléctrico volador se mojaron y cayó al suelo en consecuencia al tiempo que unas súbitas quemaduras hacían acto de presencia, dañándole en el proceso.
-Oh, no, se quemó… ¡rápido, emolga, adelántate!
El pokémon vuelardilla se lanzó rápidamente y golpeó con fuerza a simipour, el cual aprovechó ese momento para contraatacar.
-¡Mordisco!
El pokémon agua le asestó una fuerte dentellada a emolga en su cola, notándolo en sus carnes, pero de nuevo la parálisis regresó, cosa que Camila aprovechó rápidamente.
-¡Voltiocambio!
-¡Esquívalo!
Luchando contra la parálisis, simipour logró moverse a tiempo y pudo librarse del golpe por los pelos; por su parte emolga se ralentizó en cuanto sufrió los efectos de las quemaduras, aprovechando entonces para contraatacar.
-¡Escaldar!
-¡Golpe aéreo!
Emolga fue el primero que moverse, describiendo un vistoso bucle en el aire con el que logró esquivar la columna de agua hirviendo y, acto seguido, se lanzó contra su objetivo.
-¡Intercéptalo con corte!
Simipour preparó las garras y le asestó un rápido tajo en la cara, deteniéndolo en seco; pero en ese justo instante, la parálisis regresó.
-¡Ahora, emolga, voltiocambio!
Emolga sonrió y comenzó a cargar energía en sus mofletes, pero en ese momento las quemaduras volvieron a incidir y no pudo atacar, cayendo al suelo con gesto adolorido y cansado. Simipour cayó de rodillas, también algo cansado. Por un momento ambos pokémon se miraron fijamente y, sin pensarlo siquiera, atacaron.
-¡Voltiocambio!
-¡Escaldar!
Aun a pesar de las circunstancias, simipour se las apañó para atacar primero, siendo emolga el siguiente en hacerlo con una diferencia de apenas segundos; ambos ataques se encontraron al mismo tiempo, provocando una súbita explosión que lanzó a los dos pokémon hacia atrás, cayendo al suelo con un ruido seco. En cuanto el polvo se posó los dos estaban en el suelo, exhaustos.
-¡Ni simipour ni emolga pueden continuar, tablas!-anunció el árbitro, colocando ambas banderillas en posición horizontal.
Tanto la líder como el chico recogieron a sus pokémon mientras se miraban fijamente sin decirse nada; en un momento dado, Camila habló.
-Está siendo un combate de lo más interesante… dime una cosa, Lucho ¿cuál crees que va a ser el resultado?
-No puedo saberlo con seguridad, pero si está en mi mano, tan solo veo una victoria-murmuró el aludido, seriamente.
Ante esa respuesta la líder esbozó una sincera sonrisa, sacando entonces a su último pokémon, el otro emolga. Por su parte, Lucho sacó a tranquill. Era todo o nada. Y ambos lo sabían.
-¡Ataque rápido!
-¡Doble equipo!
Tranquill logró atacar primero, al tiempo que emolga se desdobló en más copias rápidamente que le hicieron dudar por un momento, pero continuó atacando y las fue embistiendo a todas hasta alcanzar al original, logrando embestirlo; sin embargo, en ese momento, la parálisis regresó y el pokémon volador cayó al suelo como un peso muerto.
-¡Tranquill, no!-masculló Lucho.
-¡Lo tenemos, acércate a él!-ordenó Camila, confidente.
Emolga planeó hasta él al tiempo que su cuerpo chisporroteaba con intensidad. En cuanto estuvo delante de él, soltó la descarga para no fallar.
-¡Reacciona, tranquill, por lo que más quieras!
El aludido seguía tendido en el suelo, presa de la parálisis, y recibió de golpe la descarga, dejándolo al borde del abismo. Dado que no quedaban más pokémon en el equipo de Camila el cambio no se dio, pero el efecto permaneció inalterado, con un tranquill contra las cuerdas.
-¡Remata con voltiocambio una vez más!-exclamó Camila, exultante.
-¡No te rindas, tranquill, aún podemos ganar esto! ¡Reacciona!-gritó el chico, a la desesperada.
Por un momento parecía que el pokémon volador no se iba a mover, presa de una fuerte parálisis, pero en cuanto la descarga rasgó el aire hacia él tranquill logró reaccionar, lanzando una súbita mirada hacia emolga y, repentinamente, bloqueó el ataque.
-¡Agh, que no escape, emolga, destello!-masculló la líder, contrariada.
-¡Ataque rápido!
Ésta vez tranquill pudo moverse primero y, abalanzándose sobre él, embistió a emolga con fuerza y alzó el vuelo, alejándose de él.
-¡Eso es, ahora respiro!
Aprovechando la ocasión, el pokémon volador aterrizó por un momento y recuperó parte de la salud arrebatada, a lo que Camila indicó.
-¡Destello, rápido!
-¡Detección!
Una vez más, tranquill se protegió a tiempo, teniendo entonces emolga a tiro.
-¡Ahora, tranquill, con todas tus fuerzas! ¡Ataque rápido!-masculló Lucho, al límite.
-¡Voltiocambio!-chilló Camila, igual de atacada.
En un visto y no visto, el pokémon volador se abalanzó volando al raso, al tiempo que emolga lanzaba otro voltiocambio un poco después. Tranquill lo recibió de lleno, pero eso no le paró, continuando atacando hasta alcanzarlo y hacer contacto.
La explosión resultante retumbó con fuerza y lanzó a ambos pokémon hacia atrás seriamente heridos pero aún en pie. Emolga se posó en el suelo, tambaleante, y tranquill le imitó. Ambos pokémon se miraron fijamente por un instante, haciendo un amago de ir a continuar. Sin embargo, emolga dio un traspié y cayó al suelo, de donde no se volvió a levantar. Por su parte tranquill continuó de pie jadeando y envuelto en electricidad.
-¡Emolga está fuera de combate, tranquill es el ganador! ¡La victoria es para el aspirante Lucho de pueblo Arcilla!-anunció el árbitro, levantando la banderilla a su favor.
-Lo hemos logrado… lo has conseguido… ¡eso es, tranquill, lo hiciste, lo conseguimos!-masculló Lucho, exultante de emoción.
El pokémon volador abrió sus alas y lanzó un chillido, aunque en ese momento perdió el equilibrio y se cayó al suelo. Lucho lo recogió rápidamente, al tiempo que Camila hacía lo mismo con su emolga, mirando al muchacho con un gesto en una mezcla de asombro y respeto grabado en su rostro, llegando a esbozar una radiante sonrisa.
La líder de gimnasio se ausentó por unos instantes, regresando al poco rato con una bandejita en sus manos y dirigiéndose directamente a él.
-Lucho, como reconocimiento de tu victoria te hago entrega de la medalla voltio.
-¡Estupendo, nuestra cuarta medalla!-exclamó el chico.
-Ha sido electrizante. Por un momento pensé que mi estrategia con voltiocambio había funcionado, pero te serenaste enseguida y pensaste con la cabeza. Has esgrimido una fuerza y una estrategia deslumbrante que ha neutralizado completamente mi estilo de lucha. Tanto tú como tus pokémon brilláis con luz propia. Enhorabuena.
-Muchas gracias, Camila, y sí, al principio voltiocambio me cogió desprevenido, pero luego le pillé el truco… he de decir que es una estrategia muy buena-añadió él.
-Vaya, muchas gracias…-agradeció ella, con una sonrisa.
Le acompañó a la salida mientras seguían hablando un poco más.
-¿A dónde irás ahora?
-Aún no lo sé, a decir verdad…
-En ese caso ve a ciudad Fayenza, allí hay otro líder al que podrás retar, de hecho le avisaré que vas de camino-anunció ella con gesto queda.
-¿En serio? Tampoco hace falta que te molestes, Camila…
-No es molestia, después de todo el camino hacia allí pasa por el puente Fayenza y últimamente Yakón ha estado muy ocupado, así que le vendrá bien un toque de atención.
-¿Y eso por qué?
-Oh, ya lo verás en su momento… mucha suerte en tu viaje, Lucho, espero verte en la conferencia de este año.
-Ahí estaré, por supuesto.
Finalmente se despidió de ella y regresó al centro pokémon para curar a su equipo e ir recogiendo sus cosas para marcharse; lo había estado pensando previamente y estaba claro que su hermana no le iba a acompañar de ahora en adelante, ya que después de todo el teatro musical estaba en esa misma ciudad, y sería bastante molesto tener que estar yendo y volviendo cada vez que tuviera una nueva función. No le molestaba, ni mucho menos, pero sí le preocupaba de cierta forma, puesto que la dejaría sola. Y el asunto del equipo Plasma seguía siendo una constante en su cabeza, para variar. ¿Qué debía hacer? Antes no tenía una respuesta a esa pregunta, pero después de ese combate una idea había comenzando a fraguarse en su cabeza.
Una vez que su equipo estuvo curado recogió sus cosas de la habitación, comprobando que estaba bien surtido de provisiones así como de medicinas y otros objetos, y se dirigió directamente al teatro musical para despedirse de su hermana.
Una vez allí la encontró en el hall con minccino en su hombro y hablando con un grupito de admiradores, firmando algún que otro autógrafo y recibiendo regalitos varios para su neceser. En cuanto terminó de atender al público, se acercó a ella.
-Caramba, qué solicitada estás…
-¡Lucho! ¡He vuelto a ganar! ¿Te lo puedes creer?-inquirió ella, esbozando una gran sonrisa.
-Ya somos dos entonces-anunció él, enseñándola la medalla en su estuche.
Al verlas minccino hizo amago de ir a limpiarlas, pero Lucho lo cerró enseguida al tiempo que decía.
-¡Están limpias, relájate!
-Minccino, quieta, no le quites a Lucho sus cosas…
Ante eso el pokémon normal se quedó quietecita en su hombro, al tiempo que la chica comentaba.
-Genial, sabía que lo conseguirías… me hubiera gustado verte, lo siento…
-No te preocupes, lo importante es que tú también hayas ganado. Supongo que tendrás bastante curro de aquí en adelante…-murmuró el chico en ese momento.
-Sí, estamos empezando a preparar nuevas funciones componiendo la música y pintando los nuevos escenarios, el director me está apoyando mucho…
-Genial…
Hubo un breve silencio entre los dos que habló por ellos casi sin proponérselo, aunque Liza fue la primera en hablar.
-Supongo que tú te marcharás…
-Sí, bueno, ciudad Fayenza es la siguiente parada-asintió él.
-No está lejos de aquí… aunque tampoco quiero… no, no pasa nada, olvídalo.
-No, Liza, a ver, no pasa nada, no es ningún drama, quiero decir, tenemos el videoemisor o llamadas en línea, no es como si me fuera a ir del país o algo así…-argumentó el muchacho, algo nervioso al respecto.
-Lo sé, lo sé, es sólo que… después de todo este tiempo viajando juntos se hará un poco raro.
Se miraron por un instante, esbozando una instintiva sonrisa y dándose un breve pero intenso abrazo que mantuvieron todo lo posible.
-Gracias, Lucho…-murmuró ella.
-Ah, ya ves tú…
En cuanto se separaron la chica entró entonces en modo madre, inquiriendo a toda velocidad.
-Ah, espera ¿llevas todo preparado? ¿Tienes comida suficiente? ¿No te olvidas de nada?
-¡Sí, sí, tranquila, no te preocupes, que pareces mamá!-exclamó él.
Ante eso ella tan solo se rió tontamente, sorprendiendo de cierta forma al muchacho, ya que se esperaba una reacción completamente distinta por su parte. Fue en ése mismo instante cuando N y el equipo Plasma regresó a su memoria. Pensar en la posibilidad de que se acercaran a ella de alguna u otra forma se le antojaba remota, pero no imposible. No quería sacarla el tema puesto que seguramente no llevaría a buen puerto, y no quería irse llevándose una mala sensación. Quería protegerla, pero estando lejos de ella difícilmente podría hacer nada. Por lo que, sin pensarlo mucho más, decidió rápidamente.
-Toma, cógela-anunció el chico, ofreciéndola la ball de tranquill.
-¿Eh? ¿Me das a tranquill? ¿Por qué?
-Sí, no quiero que te pase nada así que quédate con él, es fuerte, te protegerá de lo que pueda pasar.
-Oh, vamos Lucho, no hace falta ¿por qué tiene que pasarme algo? Se cuidarme yo sola…
-Lo sé, pero no me quedaré tranquilo, por si acaso quédate con él durante un tiempo ¿vale? puedes usarlo en tus espectáculos si quieres, así tendrás más variedad…
-No sé, hasta ahora sólo tienes tres pokémon, necesitarás más si quieres enfrentar la liga…
-Puedo capturar a más tranquilamente… no te preocupes, en serio, quédate tú con él-insistió el chico.
-Está bien, está bien… no entiendo muy bien por qué, pero si insistes…
La chica se guardó la ball en su cinto al tiempo que Lucho la observaba, quedándose un poco más tranquilo. Era mejor así, después de todo él no iba a poder estar ahí siempre. Ya había hablado previamente con tranquill y sabía lo que tenía que hacer si, por un casual, surgía algún problema.
-Bueno, pues… mucha suerte en tus espectáculos, ya me irás contando-murmuró él en ese momento.
-Gracias, Lucho, tú también en tus combates. Cuídate.
Se dieron de la mano por un momento, diciéndoselo todo en nada, hasta que finalmente se soltaron y Lucho se marchó. En el fondo sabía muy bien que su hermana era perfectamente capaz de cuidarse. Pero la quería demasiado como para dejarla sola en esa ciudad. En cuant el equipo Plasma, tan solo podía confiar en que la dejaran en paz. Por la cuenta que les traería.
¡Y un capítulo más de Pokémon para la posteridad! Perdón por la tardanza, pero entre que estoy haciendo un curso nuevo con horario de mañana y otros menesteres apenas he tenido tiempo, pero aquí está por fin la batalla de gimnasio.
Está medianamente cambiada en comparación a como la escribí en su momento, ya que por alguna razón volví a repetir el mismo esquema antiguo que hice con Camus, y Liza dejaba a Lucho a minccino para que tuviera más oportunidades de ganar, cosa que restaba emoción y dinamismo a la batalla, que además no duraba mucho. Por otro lado, en los juegos los dos emolga son completamente idénticos, pero aquí les he dado una vuelta de tuerca, siendo uno más atacante y otro más defensivo, justificando de esta manera la presencia de dos individuos de la misma especie en su equipo, jugando además con la estrategia de voltiocambio que todo el mundo por igual sufrió en su momento, incluyendo a un servidor XD
Por otro lado tenemos la separación de ambos hermanos, mostrando de cierta forma todo el desarrollo realizado hasta el momento, aunque el asunto de N y el equipo Plasma seguirá pesando en la cabeza de Lucho, el cual me dará mucho juego en subsiguientes capítulos. También he hecho que Lucho le cede a Liza a tranquill como consecuencia de sus dudas y temores, cosa que también me permitirá darle más variedad al equipo del chico, ya veréis, ya...
Y a partir de aquí voy a darle un descanso a Pokémon por el momento, poniéndome con otra cosa, ya volveré en su momento, muy seguramente cubriré todas las medallas del mismo modo, ya que me permite extenderme lo suficiente y avanzar en la trama de forma más dinámica.
Y eso es todo, comentad, dejad reviews y todo eso. ¡Nos leemos!
