Capítulo 18
Reflexiones
El chico se dirigió a la ruta 5, donde había un corto trecho hasta uno de los extremos del puente Fayenza; la carretera discurría en línea recta atravesando varias arboledas, al tiempo que un brillante e intenso sol remataba el conjunto en lo alto del cielo.
-Bof, cómo se nota que empieza el verano-pensó Lucho, quitándose la gorra por un momento y sacudiéndola antes de volver a ponérsela.
Normalmente la gran mayoría de países dejaban que los entrenadores salieran de viaje en torno a las mismas fechas, de junio a agosto aproximadamente, porque era el mejor momento para ello. Dado que las vacaciones de verano daban todo el tiempo del mundo sin que las clases u otras obligaciones intercedieran se hacía expresamente, aunque no todos los países utilizaban el mismo modelo, incluso había algunos que directamente no permitían viajar, siendo la propia China un buen ejemplo de ello, puesto que no todos sus cantones lo hacían. Una vez más Teselia destacaba del resto, estando regulado de otra manera debido sobre todo al contacto con otras naciones que sí permitían el viaje pokémon a los adolescentes de cierta edad. En ese sentido Lucho se consideraba un chico con suerte, puesto que muchos otros en otras partes del país no tenían la misma oportunidad.
En eso estaba pensando cuando en ese instante, una voz conocida se dirigió directamente a él comentando.
-Qué concentrado te veo, no es algo muy común en ti… ¿en qué piensas?
-Hombre, Cheren, me alegro de verte ¿cómo tú por aquí?-le saludó, chocando los puños.
-Estaba haciendo tiempo para que abrieran el puente cuando te vi pasar… gané hace un par de días a Camila y quería continuar, pero el acceso al puente está cerrado de momento.
-Oh… ¿se sabe por qué?
-Por el tráfico marítimo, ya sabes que el ir y venir de barcos de mercancías es constante… ¿qué tal, ya tienes tu medalla?
-Por supuesto, aquí está-asintió el chico, mostrándosela.
-Oh, bien, muy bien, veo que ambos estamos progresando satisfactoriamente… aunque ahora que lo pienso no hemos vuelto a combatir desde la última vez-recordó en ese momento Cheren.
-Es cierto, aún recuerdo cuando venciste a Aloe y su watchog… ¿hace un combate entonces?
-Claro, aunque… espera ¿sólo tienes dos? ¿No tienes a pidove contigo?-inquirió el chico al ver su cinto, extrañado.
-Ah, sí, bueno, es una larga historia, pero no tengo ningún problema, puedo combatir tranquilamente-aseguró el muchacho, repentinamente motivado.
-Está bien, pero en ese caso, y para que sea un combate justo, yo también iré con dos.
Se apartaron entonces del camino para poder combatir a gusto, preparándose rápidamente; Cheren sacó un liepard, mientras que Lucho optó por servine. Al verlo, el chico comentó.
-Oh, ya ha evolucionado…
-Sí, y ahora es mucho más fuerte ¿quieres verlo?
-Claro, te dejo que empieces primero.
-¡Muy bien, vamos allá! ¡Servine, drenadoras!
El pokémon planta reunió las semillas en su cola y las preparó para lanzarlas, pero en ese momento Cheren indicó.
-¡Sorpresa!
En un visto y no visto, liepard se lanzó como una centella hacia delante y chocó sus patas delanteras justo enfrente de servine, provocando una súbita onda de choque que impactó en él. El golpe no fue muy fuerte, pero sirvió para detener en seco al pokémon planta, que no atacó debido a la impresión.
-¡Reacciona, servine, látigo cepa!
-¡Adelántate, golpes furia!
Demostrando una velocidad digna de mención, liepard siguió avasallándole golpeándole repetidas veces, aunque en ese mismo instante servine latigó sus lianas y consiguió detener el resto de golpes, obligándole así a alejarse de él.
-¡Volvamos a intentarlo, drenadoras!
-¡Tormento!
Una vez más, el pokémon siniestro se adelantó de nuevo mirando a servine con gesto intimidante, al tiempo que servine esbozaba un gesto molesto, dejando de atacar. El gesto de Lucho se contrajo, un tanto amedrentado por la situación.
-Vaya, es muy veloz y no nos da tregua… pero eso no nos parará ¡de frente, servine, ciclón hojas!
Ésta vez fue el turno del pokémon planta de atacar primero, agitando con fuerza su cola y lanzando el ciclón hojas hacia delante; liepard trató de esquivarlo, lográndolo en parte, pero servine rediriguió rápidamente el ciclón y logró golpearle de refilón, resultando en un golpe crítico que le dejó un tanto tocado.
-¡No te rindas, liepard, persecución!
-¡Intercéptalo con atizar!
Ambos pokémon se encontraron al mismo tiempo, bloqueándose mutuamente y quedando ese intento de ataque en nada.
-¡Látigo cepa!
-¡Golpes furia!
Una vez más, se intercambiaron golpes entre sí sin que llegaran a hacerse mucho daño, encajándolos bastante bien, pero cansándose en consonancia. En cuanto liepard se detuvo por un momento para recuperar el resuello, Lucho aprovechó el momento para seguir atacando.
-¡Ahora, ciclón hojas!
Haciendo acopio de fuerzas, servine agitó su cola y lanzó otro torrente de hojas hacia liepard, que ésta vez no pudo hacer nada por evitarlo, recibiéndolo de lleno. Las hojas rasgaron su pelaje y le hicieron un daó considerable, haciéndole trastabillar. El pokémon siniestro trató de ponerse en pie y continuar, pero acabó dejándose caer, agotado.
-¡Eso es, bien hecho servine!-exclamó Lucho, satisfecho por el resultado.
-Vaya, realmente se ha hecho fuerte… pero nosotros también ¡adelante, pignite!
El pokémon fuego que vio hace un tiempo atrás se presentó ante él, retándole con la mirada; servine se la sostuvo fijamente, recordando su primer combate contra él en pueblo Arcilla. Los ojos de Lucho se entrecerraron, pensando a toda velocidad. Su primer impulso fue retirarlo teniendo en cuenta su desventaja por tipo, sin embargo hubo algo que le detuvo, dejándolo donde estaba. Al ver esto Cheren alzó las cejas en un gesto entre sorprendido e interesado, comentando de seguido.
-Vaya ¿en qué has pensado?
-A ti te lo voy a decir…
-Je, me lo suponía. Bien, en ese caso te dejo que empieces tú primero.
-Muy considerado, gracias. ¡Servine, desarrollo!
Al instante, el pokémon planta se rodeó en un aura verdosa que incrementó poco a poco sus ataques; por su parte, Cheren murmuró.
-Ya veo, en ese caso… ¡pignite, nitrocarga!
El pokémon fuego comenzó entonces a patalear en el suelo, envolviéndose en fuego y lanzándose contra su oponente con furia visigoda; servine no le quitó ojo de encima en ningún momento y, en cuanto le vio venir, Lucho exclamó.
-¡Esquívalo!
En un visto y no visto, y con la ayuda de sus lianas, servine se apartó a tiempo y el ataque falló, teniéndolo entonces a tiro.
-¡Ahora, drenadoras!
-¡No te va a funcionar! ¡Quémalas con ascuas!
Desde lejos, pignite lanzó una serie de pequeñas llamas de su boca que interceptaron a tiempo a las semillas, quemándolas de seguido y quedando ese intento de infectarle en nada. Cheren aprovechó para contraatacar.
-¡Tras él, nitrocarga!
-¡Que no te alcance, servine!
Ambos pokémon comenzaron entonces una suerte de danza en la que ninguno de los dos estaba dispuesto a que uno alcanzara al otro; debido a esto, el efecto adicional de nitrocarga no se llegaba a aplicar puesto que pignite no lograba golpear a servine, el cual le rodeaba constantemente mientras trataba por todos los medios de infectarle, pero sus llamas quemaban todos y cada uno de sus intentos. Cheren arrugó el ceño, murmurando de seguido.
-Realmente astuto, pero… ésta no es mi única baza ¡polución!
Para sorpresa de tanto de Lucho como de servine, pignite soltó de su nariz una súbita nube tóxica que lo rodeó, escudándose así y obligando a su oponente a alejarse de él. Fue entonces cuando, de entre el humo morado, surgieron varias ascuas que se dirigieron hacia él hacia todas direcciones.
-¡Cuidado, servine, esquívalo!-exclamó Lucho, apurado.
El pokémon planta hizo todo lo posible por esquivar las llamas, pero éstas se dispersaban cuanto más lejos llegaban y algunas acabaron por golpearle, haciéndole daño e incluso llegando a quemarle en el proceso.
-¡Lo tenemos, nitrocarga!-ordenó Cheren, ajustándose las gafas.
De entre el humo tóxico, pignite reapareció envuelto en fuego y acercándose peligrosamente hacia un servine parcialmente incapacitado.
-¡A un lado, servine!
Sin embargo no le dio tiempo a esquivar nada y recibió de lleno el ataque, siendo un gole directo y acabando por los suelos severamente dañado; el pokémon planta trató de levantarse y continuar, pero las quemaduras hicieron acto de presencia una vez más y le pusieron la puntilla, cayendo KO.
-Buen intento, pero me temo que has subestimado las capacidades de pignite-murmuró Cheren en ese momento.
-Sí, después de todo me arriesgué mucho ahí… bien jugado-admitió Lucho recogiendo a servine.
-No voy a negarlo, tenía ganas de desquitarme tras el primer combate… pero bueno, veamos qué más tienes.
-Con sumo gusto… ¡vamos, simipour!
Al ver el pokémon de agua Cheren esbozó una sonrisita, al tiempo que comentó subiéndose sus gafas.
-Oh, ya veo, te guardabas lo mejor para el final…
-Como debe ser… ésta vez te dejo a ti empezar-anunció el chico, sin rencor alguno.
-Muy amable… ¡polución!
-¡Abajo, simipour!
Antes de que la nube tóxica le alcanzara, simipour excavó un agujero y se ocultó por él, fallando así el ataque; ante eso Cheren entrecerró los ojos, al tiempo que indicaba.
-¡Atento, pignite!
El pokémon fuego se puso en alerta enseguida, vigilando sus inmediaciones y esperando el momento apropiado para atacar. En cuanto el suelo delante de él se resquebrajó, Cheren indicó.
-¡Ahí, golpe roca!
Antes de que simipour emergiera, pignite golpeó las grietas con un golpe seco y centrado, deteniendo en seco el ataque; sin embargo en ese momento el suelo a su alrededor se quebró, formando un abrupto socavón en el cual ambos pokémon cayeron a plomo junto con piedras, trozos de tierra y otros escombros. Fue en ese instante cuando, sin dudarlo, Lucho exclamó.
-¡Ahora, simipour, pistola agua!
Sin dar tiempo siquiera a que su contrincante reaccionara, simipour comenzó a soltar grandes cantidades de agua que inundaron rápidamente el socavón, arrastrando a pignite en el proceso por la galería que previamente había sido excavada, actuando de sumidero.
-¡No, pignite!-exclamó Cheren, sin vérselas venir.
-¡Eso es, impúlsate!
La fuerza del agua y de simipour hicieron el resto, saliendo por el otro lado a presión y dando un vistoso salto antes de aterrizar en el suelo con elegancia; pignite emergió empapado y completamente KO, dándole así la victoria a Lucho.
-¡Estupendo, bien hecho simipour!-exclamó el chico, festejándolo.
Por su parte Cheren recogió a su pokémon, al tiempo que comentaba.
-Has aprovechado muy bien la oportunidad con el terreno, bien jugado…
-Gracias, aunque tu pignite no lo ha hecho nada mal.
-Sí, pero siempre hay margen de mejora… la próxima vez te pillaré, eso por descontado, y a equipo completo si puede ser.
-Descuida, capturaré más cuando llegue a ciudad Fayenza.
Al término del combate ambos entrenadores curaron a sus pokémon y prosiguieron la marcha de camino al puente.
En un momento dado mientras seguían la carretera se encontraron con una amplia área de servicio que incluía párking de caravanas, donde se concentraba lo que a todas luces parecía un festival al aire libre. Varios músicos tocaban sus guitarras mientras cantaban, mientras que artistas varios exponían sus obras e incluso vieron payasos y mimos animando el ambiente y entreteniendo a los niños. Incluso había allí aparcadas varias gastronetas donde hacían comida de todo tipo, desde hamburguesas, perritos calientes, pizzas y hasta platos más elaborados como curri, udon, fideos, chop suey, arroz frito o rollitos de primavera.
-Anda ¿qué hay aquí?-inquirió Lucho, curioso.
-No sé, vamos a echar un vistazo…-sugirió Cheren.
Aprovecharon su estancia por allí para comer un poco y observar las performances de los músicos, incluso presenciaron algún que otro combate entre entrenadores que por allí había también. Fue entre el público de uno de estos donde se encontraron con un hombre de aspecto cincuentón, pelirrojo y de ojos oscuros; su peinado era algo estrafalario, lo tenía en punta por la altura de la frente y poseía una coleta que le llegaba hasta la espalda. Vestía una camiseta negra, con una túnica de color crema encima, adornada con rayas naranjas, negras y rojas y un pantalón del mismo color, raído por los bajos. Calzaba unas sandalias negras con base de madera y llevaba sus seis poké ball colgadas del cuello. Al verle Cheren reaccionó de repente, musitando entre medias.
-Un… un momento, pero si es… no…
-¿Eh?-murmuró Lucho, pensando en sus cosas.
-¡Es Mirto, es Mirto de verdad, el campeón!-exclamó Cheren, lo suficientemente alto como para que la gente le oyera.
Ante ese grito el propio Mirto le oyó y se acercó a él con curiosidad.
-Vaya, menudo alboroto por alguien como yo… ¿Me conoces, jovencito?
-¡Por supuesto que sí, usted es el campeón de la liga Pokémon de Teselia, es el más fuerte de todos y con diferencia!-exclamó Cheren, visiblemente emocionado.
Ante eso el aludido esbozó una sucinta sonrisita, al tiempo que murmuraba sin mucha elocuencia.
-Oh, sí, me lo dicen mucho, y aunque no me molesta en absoluto a veces me pregunto si es por mi fuerza por lo que quiero que me reconozcan. Supongo no siempre se tiene lo que se quiere…
-¿¡Bromea?! ¡Siempre le he admirado desde pequeño, mi sueño es convertirme en un campeón como usted, seré el más fuerte y no conoceré rival!-anunció Cheren, con mucha determinación.
-Menos lobos…-murmuró Lucho, divertido.
-¡Para nada, pienso derrotarte a ti el primero y luego al resto!
-Bueno, bueno, primero habría que verlo…
-¡Descuida que lo verás!
Ante esa pequeña y amistosa arenga Mirto no pudo evitar esbozar otra sonrisita en un gesto lleno de melancolía, al tiempo que murmuraba.
-Sí, comprendo perfectamente tu entusiasmo, querer superarse y ser más fuerte es muy buena meta, eso desde luego. Pero dime algo, una vez que seas el campeón ¿Qué piensas hacer?
Tanto Lucho como Cheren se quedaron un tanto confusos y sin saber muy bien qué decir, ya que no se esperaban para nada que les llegara a preguntar algo semejante. En un momento dado, el chico se recompuso las gafas rápidamente al tiempo que comentaba.
-¿Eh? Pues vaya pregunta, ser el más fuerte se trata de eso, vamos, digo yo…
Mirto le miró de cabo a rabo, examinándolo detenidamente, aunque sin darse por vencido.
-Ya… así que el más fuerte ¿eh? Sí, sin duda necesitas ser fuerte para ser campeón, pero ¿crees que es bueno que esa sea tu única meta?
Cheren quiso replicar, cada vez más y más confuso, pero Mirto se adelantó.
-Que conste que no estoy poniendo en duda tu buen juicio, pero… ¿es eso de verdad lo más importante? Tras más de treinta años entrenando y viajando no sólo por Teselia sino por toda Asia oriental y meridional, la experiencia me ha enseñado que lo más importante es reforzar los vínculos entre pokémon y entrenador y, sobre todo, encontrarse a sí mismo también. Esto es quizás lo más importante, aunque hay gente que no lo ve siempre así...
-¿Lo dice por el equipo Plasma?-inquirió en ese momento Lucho, pensando en una posibilidad.
Por un instante el campeón miró al chico con gesto curioso, contestando enseguida a esa pregunta.
-No lo decía por eso precisamente, pero entiendo que hayas pensado en ellos. Como ya he dicho, mis viajes y mis experiencias me han permitido conocer a multitud de gente de todas las edades, lugares y culturas. Lo que vi en ellos me ayudó a comprender que éste mundo es demasiado grande y complejo como para sintetizarlo en una simple palabra o frase, y sería mezquino por mi parte no escuchar o querer ser escuchado.
-Espere ¿está justificando al equipo Plasma?-murmuró el chico, un tanto molesto al respecto.
-No pretendo justificar a nada ni a nadie, jovencito, sólo digo que esa gente tiene todo el derecho del mundo a expresar y dar su opinión por muy distinta que sea a la de los demás. Al igual que hay gente que persigue la fuerza, también hay gente que persigue un determinado fin, eso es todo.
-¿Insinúa que ser fuerte nos equipara de cierta manera a la forma de pensar del equipo Plasma? Pero si no hacen más que contradecirse cada vez que hablan-insistió Lucho, cada vez más y más molesto.
-Puede ser, al igual que también puede ser que la fuerza sea lo más importante, o no, todo depende del prisma con el que lo mires. Desde mi experiencia como campeón puedo decir sin ningún atisbo de duda que la fuerza me llevó hasta donde estoy ahora, pero al final del día siempre me termino haciendo la misma pregunta. Todos los puntos de vista son válidos, en mayor o menor medida. Tú crees que el equipo Plasma no tiene razón, y eso está bien. Y tú crees que la fuerza lo es todo, y también está bien. Debeis ser vosotros quienes saquéis vuestras propias conclusiones.
Ante eso ambos muchachos se quedaron callados, con más preguntas que respuestas rondando por sus cabezas; nunca hubieran pensado que el mismísimo campeón de Teselia les fuera a ilustrar de ese modo, y eso era algo que nunca habian visto. Aunque el que más problemas parecía tener para asimilarlo era Cheren, pudiéndose ver un gesto ofuscado cruzando por su rostro. Al verles tan cortados, Mirto se apresuró a comentar.
-Tranquilos, tranquilos, no pretendo que me contestéis inmediatamente, sólo quería que pensarais un poco, nada más. Entiendo vuestros puntos de vista perfectamente, pero no debemos perder de vista jamás lo verdaderamente importante.
-¿Y qué es lo verdaderamente importante para usted?-inquirió en ese momento Cheren.
-¿Para mí? Vaya, si me dieran un duro cada vez que me hicieran esa pregunta sería millonario… pero dado que veo que buscas una respuesta, dejame decirte algo: lo verdaderamente importante para mí es pasar tiempo con mis pokémon y atesorar cada momento con ellos. Sí, sin duda alguna sería eso.
Por su parte Cheren se quedó callado, sopesando la respuesta, aunque en ese momento el campeón se dirigió a Lucho, el cual también pensaba por su cuenta.
-Y en cuanto a ti… asumo que te preguntarás qué opino del equipo Plasma.
-Ah, bueno… sí, supongo, aunque…
Antes de que el chico continuara, Mirto contestó rápidamente.
-Mi respuesta es bien sencilla. Aunque no comulgo para nada con lo que promulgan entiendo en parte la preocupación que demuestran para con los pokémon, después de todo se siguen cometiendo muchas injusticias y vejaciones por parte de una minoría no solo aquí, sino en todo el mundo. Y, por supuesto, los entrenadores no son para nada unos maltratadores, después de todo yo también lo soy, siendo además el más fuerte del cantón.
Lucho asintió con la cabeza, comprendiendo un poco mejor el planteamiento del hombre, aunque no estaba del todo de acuerdo con su actitud tan permisiva para con ellos. En cuanto a Cheren se refería parecía un poco más calmado, aunque en ese momento Mirto comentó.
-Hablar siempre está bien para conocer a la gente, pero como ya bien sabréis la mejor forma de conocer a los demás es a través de un combate pokémon.
Sin mayor dilación, llamó entonces a un chico y una chica algo más pequeños que ellos y se los presentó.
-Estos son dos de mis alumnos, Regina y Blasco, ¿os importaría pelear contra ellos en un combate doble?
-Por mí, sin problema-murmuró Lucho.
-De acuerdo, adelante-aceptó Cheren.
A su señal el combate dio comienzo, los alumnos de Mirto sacaron a sendos herdiers, y Lucho y Cheren a servine y pignite respectivamente.
-¡Derribo!-corearon Regina y Blasco.
Ambos pokémon se lanzaron a la vez cargando contra sus oponentes.
-¡Esquivar!-indicaron a la vez Lucho y Cheren.
Tanto pignite como servine dieron un paso hacia un lado en el momento más apropiado, esquivando fácilmente y teniéndolos a tiro para un contraataque.
-¡Látigo cepa!
-¡Puntapié!
Pignite propinó un patadón a uno de los herdier, lanzándolo lejos, mientras que servine cogió al otro con sus lianas, lo volteó e hizo lo mismo. El herdier que sufrió el puntapié no se levantó, pero el otro sí.
-¡Mordisco!
-¡Ciclón hojas!
Servine creó el tornado de hojas y lo lanzó, arrastrando a herdier, que no se volvió a levantar.
-Vaya, bastante bien, me gusta vuestro estilo, os complementáis perfectamente, se nota que sois buenos amigos. Gracias-agradeció Mirto.
-No ha sido nada…-dijo Lucho, recogiendo a servine.
-En cuanto a vosotros… ¿qué habéis aprendido de este combate?-inquirió el campeón en ese momento, dirigiéndose a sus alumnos.
-Que aunque hayamos perdido lo importante es pasarlo bien combatiendo con nuestros pokémon-murmuró Blasco, muy seguro de su respuesta.
-Y que juntos somos más fuertes-añadió Regina, con una sonrisa.
-¡Esplendido! No me esperaba menos de vosotros, chicos…
-Muchas gracias, maestro…
Por su parte Cheren esbozó una satisfactoria e incluso orgullosa sonrisita, cosa que Mirto vio y comentó al respecto.
-Jovencito, déjame decirte algo: en el mundo hay gente como tú que sólo anhela la fuerza, pero otros se contentan con la propia compañía de los pokémon. Hay tantas opciones válidas como personas, pero como ya he dicho antes, no hay que perder nunca de vista lo verdaderamente importante. Un buen ejemplo es la visión de campeón tuya y mía, pero esa diferencia no debería ser ningún inconveniente. Reflexiona sobre esto.
El aludido se quedó un tanto confundido, sin saber muy bien qué contestar y sin darle una respuesta satisfactoria.
-El más fuerte es el campeón, no hay vuelta de hoja-musitó por lo bajo, aunque sólo Lucho lo oyó.
Mirto les echó un último vistazo antes de despedirse e irse con sus alumnos; una vez solos, Cheren se dio el lujo de soltar todo lo que estaba pasando por su cabeza.
-No me puedo creer que el campeón que tanto he admirado infravalore su propia fuerza de esa manera, no tiene sentido.
-Bueno, es verdad que al principio choca, pero sus argumentos son muy buenos aunque no me guste del todo ese buenismo que pregona, sobre todo por la parte del equipo Plasma. Sin embargo se nota que tiene mucha experiencia, no te lo tomes así, después de todo cada maestrillo tiene su librillo…-murmuró Lucho en ese momento.
-¡No! ¡No me entra en la cabeza que el hombre más fuerte del cantón se cuestione así su propia fuerza, es absurdo!
-Oh, vamos ¿desde cuando eres así? Es el campeón después de todo…
-¡Pues no lo parece! ¿En serio estás de acuerdo con todo lo que dice?
Lucho se quedó callado por un momento, pensando bien lo que decirle a continuación; conocía a Cheren desde que eran pequeños, los dos siempre habían querido participar en la competición y ser los más fuertes, sin embargo había algo de todo ese asunto que no terminaba de convencerle.
-A ver, entiendo que estés decepcionado, pero el hombre nos ha aconsejado con la mejor de sus intenciones ¿realmente vas a dejar de admirarle solo porque no piensa como tú?
Por un instante el chico quiso contestar, pero se encontró con que no podía hacerlo por mucho que quisiera. Lucho frunció el ceño, dándole la sensación de que no se atrevía a decir lo que verdaderamente pensaba.
-Oh, venga ya ¿en serio? eso es algo que harían los del equipo Plasma, no tú…
Fue entonces cuando Cheren se pronunció.
-Mira, yo… sabes que desde siempre he querido ser fuerte y alcanzar las más altas cotas. Por definición el campeón de la liga representa todo eso, pero ahora… no sé qué pensar. Prefiero estar solo.
Y tras esas palabras, aligeró el paso y se adelantó. Lucho le observó alejarse sin poder evitar sentirse preocupado por él.
-Cheren…
Nunca antes le había visto cuestionar una figura de autoridad de esa manera, siendo en ese sentido un muchacho muy recto y serio en sus formas. Sin embargo toda esa situación parecía haber dado la vuelta a todo eso, descolocando de cierta forma al muchacho.
-Le daré un poco de cancha, pero espero que se lo piense un poco mejor. Le conozco, al final recapacitará.
Se quedó un rato más por allí y, tras ir un momento al baño, continuó su camino sin más demora hacia el puente Fayenza.
¡Y por fin retomamos Pokémon! A decir verdad estaba con Sombras de Mordor, pero en un momento dado la inspiración se desinfló de repente y no iba ni para atrás ni para delante, por lo que opté por ponerme a otra cosa mientras espero a que esa zorra decida volver. Mientras tanto, más Pokémon, que tenía ganas de continuar.
En éste capítulo se introduce por fin a Mirto, sin duda alguna uno de los campeones más profundos y menos típicos de toda la franquicia. He aprovechado esa misma profundidad para darle un mayor peso argumental ampliando la conversación que tiene sobre todo con Cheren, el cual empieza a ser tocado como tal por la trama. Ésta tan solo es su primera aparición, por lo que aún queda mucho por delante en cuanto a Mirto se refiere, ya iréis viendo, ya.
Y eso es todo de momento, esperad el siguiente más pronto que tarde, comentad, dejad reviews y todo eso. ¡Nos leemos!
