Capítulo 19

Maniobra evasiva

Tras unos minutos más de viaje, palió el resto de metros que le quedaban y llegó por fin al puente de Fayenza.

Su enorme y alargada figura cubierta de un rojo fuego intenso le hacía destacar desde cualquiera de sus ángulos sobre la superficie del río Qiantang; unía la península central de Teselia con la otra al oeste y desembocaba directamente en ciudad Fayenza, atravesarlo llevaba unos cuantos minutos de lo largo que era. Cuando llegó se encontraba levantado, puesto que en ese momento debía haber mucho movimiento portuario. Casi todos los barcos que paraban en el puerto de ciudad Fayenza eran de carga, de al menos treinta metros de puntal o más, por lo que era necesario elevar el puente para que pudieran pasar. Tenía el récord de ser el puente levadizo que más tiempo ha estado levantado en un solo día, lo ganó cuando el Emma Mærsk, uno de los cargueros más grandes del mundo, se pasó por ciudad Fayenza para cargar y descargar mercancía, estando un total de dos horas levantado para que pudiera pasar tanto en la ida como en la vuelta.

Debía de haberse tomado su tiempo para llegar, puesto que no vio a Cheren entre todos los peatones que esperaban a que el puente bajase para cruzar; una larga fila de coches también hacían cola para cruzarlo por la calzada, sus conductores esperaban pacientemente escuchando la radio o leyendo el periódico. Tras unos minutos más de espera, comenzó a sonar una campana de aviso y las luces de señalización del arco del puente comenzaron a parpadear a la par. La estructura del puente gimió por un momento, y las gigantescas plataformas rojizas comenzaron a bajar; las ruedas de las maquinarias tronaban mientras bajaban despacio el puente entero. Tras unos breves minutos las dos plataformas del puente se encontraron y, tras un ruido seco, el puente bajó por completo. El semáforo tanto para peatones como para vehículos se puso en verde, y todo el mundo se puso en movimiento.

Mientras cruzaba el puente miles de pensamientos atravesaban por su mente. La conversación con el campeón Mirto aún estaba muy reciente en su memoria, pensando sobre todo en lo permisivo que había sido con todo el asunto del equipo Plasma. Por un lado comprendía el planteamiento del campeón, demostrando en ese sentido que era un hombre muy sabio y sensato, pero por otro lado no podía pensar en el equipo Plasma de ninguna otra forma: un atajo de gente alienada que hacían y decían lo que les indicaban, todo ello liderado por un sujeto de lo más extraño y desconcertante llamado N. Aún no superaba el momento en el que el chico se lo reveló de esa manera tan tranquila y despreocupada, como si fuera un detalle menor incluso. Soy el rey del equipo Plasma. No líder, ni jefe ni nada del palo, rey. Como si fuera algo más que un simple administrador.

-Agh, maldita sea… será mejor que me distraiga con otra cosa, veamos cómo suena el disco del trío danzarín…-pensó el chico, sacando un walkman y poniéndoselo.

Los marcados ritmos del hip hop le ayudaron a distraerse y olvidarse de sus más recientes pensamientos mientras seguía atravesando el puente. Estaba ya cerca de la mitad del mismo cuando algo pasó por encima de su cabeza y le quitó la gorra. Sin ebargo no se percató de ello hasta poco después, en cuanto el viento salino del mar le revolvió el pelo.

-Un momento ¿Y mi gorra?-inquirió Lucho extrañado, pasándose la mano por la cabeza y quitándose los cascos.

Levantó la vista y vio entonces a una especie de ave pequeña azul llevando a la susodicha en su pico; se posó en uno de los arcos autoportantes del puente y, con un rápido movimiento, se la puso del revés. Y, tras eso, se rio de él.

-¡Ladrón, mi gorra! ¿Quién eres tú?-murmuró, sacando su pokédex.

-Ducklett, el pokémon ave agua; es capaz de sumergirse, aunque no muy a grandes profundidades. Nada de acá para allá y busca su comida favorita: el musgo acuático. Cuando se ve atacado, las plumas que lo recubren despiden ráfagas de agua que lo ayudan a escapar. Es muy bromista por naturaleza.

Ducklett se rio de nuevo de él, con la gorra en alto y haciéndole muecas con su pico.

-Bueno, pues se acabó la broma, devuélveme mi gorra.

Para su sorpresa el pokémon bajó hasta donde estaba él, dio la vuelta a la gorra y se la tendió extendiendo su cuello.

-Ah, gracias…-murmuró el chico, yendo a cogerla, pero en cuanto estuvo a su altura ducklett alzó la cara y soltó un chorro de agua de su pico que le empapó la cara y le hizo caer de espaldas. Se rio nuevamente con tonito chotero.

-Conque esas tenemos ¿eh? Muy bien… ¡simipour, escaldar!-exclamó molesto, sacándolo.

En cuanto salió de su ball el pokémon lanzó un fuerte chorro de agua hirviendo, al tiempo que ducklett contratacaba con pistola agua; los dos chorros de agua colisionaron, formando una nube de vapor que le ocultó de la vista por unos segundos. Ducklett apareció de improviso de entre el humo y se abalanzó sobre él rasgando el aire.

-¡Golpes furia!

Simipour preparó las garras y le asestó varios golpes seguidos a ducklett, el cual alzó el vuelo para esquivarlos, contraatacando acto seguido con un rayo hielo y congelando las piernas de simipour al suelo.

-¡Agh, diablos! Podría fundir el hielo con escaldar, pero… simipour podría salir herido-pensó el chico, con el ceño fruncido.

Ducklett aprovechó y se lanzó de nuevo con golpe aéreo, embistiendo con fuerza a simipour y rompiéndose el hielo. Simipour cayó al suelo, pero se levantó rápidamente, mirando a su oponente con gesto molesto.

Ducklett se rio con ganas y comenzó a sobrevolar el puente hasta llegar al centro del mismo; para entonces la gran mayoría tanto de personas como de coches ya habian cruzado y sólo quedaban ellos, pero no podía marcharse sin antes recuperar su gorra, por lo que fueron tras él en todo momento.

El pokémon de agua le siguió trepando por la estructura y haciendo zigzag por las vigas de metal rojas en un intento por alcanzarle. En cuanto lo tuvo cerca, se preparó para atacar.

-¡Eso es, devolvámoslo al suelo, mordisco!-ordenó Lucho.

Simipour dio un esbelto salto y le propinó una dentellada en un ala, pero entonces el pokémon volador las sacudió con fuerza, golpeando a simipour y cayendo éste por el lado de fuera del puente.

-¡No, simipour!-gritó su entrenador, echando a correr.

Se acercó raudo al borde del puente y, sacando su ball, exclamó.

-¡Vuelve!

Por suerte no se alejó demasiado durante la caída y el rayo láser de la ball pudo recogerlo a tiempo. Ducklett volvió a reírse, moviendo su cabeza con parsimonia.

-¡No tiene gracia, dita sea!

Ducklett hizo un amago con su ala en un gesto provocativo, a lo que Lucho se enfureció aún más.

-¡Te daré tu merecido! ¡Servine, cógelo con látigo cepa!

Servine trató de apresarlo con sus lianas, pero el pokémon volador no dejó de moverse en ningún momento y así era prácticamente imposible atraparlo; justo después atacó con golpe aéreo y el impacto fue directo, haciéndole mucho daño a servine.

-¡Atrás, servine!-exclamó el chico, preocupado.

En un momento como ese echó muy en falta a tranquill, puesto que podría dominarle con él desde el aire muy fácilmente. Sin embargo, en ese justo instante el ducklett se aburrió y comenzó a irse hacia el norte, alejándose del puente.

-¡No, vuelve, mi gorra!

Por un momento pensó que ya la había perdido para siempre, pero de golpe y porrazo un pokémon desconocido detuvo a ducklett y le obligó a volver al puente. Los dos aterrizaron en el suelo y el pokémon desconocido comenzó a increpar y regañar a ducklett, el cual miraba al suelo avergonzado.

-¿Y eso?-murmuró Lucho, haciendo acopio de la pokédex.

-Swanna, el pokémon cisne; es la evolución de ducklett. Comienzan a danzar al amanecer. El líder de la banda se sitúa en el centro. La potencia de su pico es brutal, arquea su largo cuello y picotea repetidamente al enemigo.

El swanna no dejaba de regañar al ducklett, que miraba al suelo avergonzado y sin decir ni pío; tras la reprimenda, la pre evolución le devolvió la gorra a Lucho sin mayores contratiempos.

-Gracias-dijo éste, ajustándosela.

Swanna le miró por un momento, le debió decir algo a ducklett que no le gustó, puesto que la evolución respondió con un empujón con su pico en dirección hacia el chico.

-¿Eh, que pasa?

Swanna pareció insistir con fuertes y contundentes graznidos, a lo que ducklett pareció protestar, pero swanna se mostró inflexible al tiempo que le propinaba una colleja con un ala, empujándolo hacia el chico. Por un instante Lucho creyó comprender lo que pasaba, inquiriendo de seguido.

-Espera ¿Quieres… que venga conmigo?

Swanna asintió con insistencia, dándole leves empujoncitos a ducklett.

-Ah, ya veo, quieres que le enseñe disciplina…

Ésta vez swanna asintió más fuerte que antes, emitiendo secos y contundentes graznidos que lo explicaban todo sin explicar realmente nada. Lucho esbozó una sonrisita, al tiempo que aceptaba la proposición.

-Muy bien, yo enderezaré a este bribón.

Sacó una veloz ball que le regalaron hace tiempo y la usó con ducklett; ésta le cogió, dio varios toques y saltó el seguro. Swanna miró al chico con un gesto que no se le escapó, a lo que él tan solo asintió bajando su gorra en señal de aceptación. Tras eso, el pokémon remontó el vuelo y se perdió en la lejanía hacia el norte.

-Qué cosas ¿verdad?-inquirió el chico a su servine, que seguía con él a su lado.

El pokémon planta asintió con vehemencia, a lo que el chico comentó.

-Pues tenemos una buena montada, a ver como hago para enderezarlo…

Ante eso servine dibujó un gesto plano en su rostro, aunque en ese mismo instante se oyó una grave sirena de barco que les llamó la atención. Miraron hacia delante y vieron un superpetrolero bastante grande, de nombre Abqaiq, acercándose al puente y que acababa de salir del puerto de Fayenza; se dio cuenta entonces de la situación y vio que se encontraban aún en la mitad.

-Oh, no.

Nada más decirlo, las campanas de aviso comenzaron a sonar y, bajo sus pies, las juntas de las plataformas comenzaron a separarse y elevarse.

-¡Mierda, corre, corre!-exclamó, echando los dos a correr.

La plataforma en la que se encontraban comenzó a subir lenta pero imparablemente, en otras circunstancias no sería nada muy preocupante, pero dado que se tardaba por lo menos quince minutos en atravesar el puente de lado a lado sin detenerse, entonces sí que estaban en un serio problema.

-¡No, no, no, esperen, que estoy yo!-exclamaba el chico, alarmado.

Aun a pesar de que corría todo lo rápido que podía el puente tenía prioridad, incluso le dio la sensación de que esa vez las plataformas subían más deprisa que de costumbre. Antes de lo esperado perdieron el equilibrio al inclinarse demasiado la plataforma, aún a varios metros de distancia del extremo oeste. Cayeron de culo y comenzaron a deslizarse por el suelo, como si estuvieran en un gran tobogán.

-¡Me mato, me mato!

Enseguida la plataforma se inclinó demasiado incluso para sostenerse de espaldas al suelo, para entonces el chico dio un bandazo y comenzó a rodar como una croqueta y dándose unos cuantos golpes antes de empezar a caer a plomo hacia el suelo.

-¡Aaaaaaah!

Servine cayó junto a él tratando de mantener la calma, fue en ese mismo momento cuando observó que empezaban a acercarse a las ruedas de elevación y vio entonces una oportunidad; sin dudarlo en ningún instante lanzó uno de sus látigos cepa hacia Lucho y el otro hacia una de las juntas, donde trató de agarrarse como fuera. No lo consiguió a la primera, pero finalmente logró aferrarse a uno y sostuvo con todas sus fuerzas a su entrenador. Descubrió entonces que pesaba más de lo esperado, aun así hizo un esfuerzo y trató de sostenerle para que no cayera. El pokémon planta dejó escapar un agudo chillido mientras usaba toda la fuerza de sus lianas, sin embargo no pudo aguantar mucho más y se le acabó resbalando. La caída apenas era de unos pocos metros, pero servine no lo dudó y fue tras él con la cara desencajada. Pudo aterrizar sin muchos problemas gracias a sus lianas y agilidad, pero Lucho se dio un sonoro trompazo al caer al duro suelo de hormigón. Lo último que vio el muchacho antes de caer inconsciente fue a su pokémon mirándole angustiado.


¡Y más Pokémon! Ah, realmente tenía ganas de continuar... pero bueno, en cuanto a este capítulo se refiere no es muy extenso, y sé que podría haberlo añadido al anterior, pero dado que Lucho atrapaba a un nuevo pokémon con una pequeña historia detrás, decidí separarlo para hacerlo un poco más interesante. También he aprovechado para meter más detallitos reales con la mención del Emma Maersk y la aparición del Abqaiq, dos barcos de carga reales y de los más grandes de su clase.

Y eso es todo de momento, esperad el siguiente para dentro de no mucho, comentad, dejad reviews y todo eso. ¡Nos leemos!