Capítulo 22

Temblores

Al día siguiente Lucho se levantó pronto para no llegar a tarde a la cita con Yakón; fue de los primeros en entrar a la cafetería para desayunar en cuanto abrieron el buffet, dando buena cuenta del desayuno rápidamente y marchando para el gimnasio a no más tardar.

Una vez allí, la secretaria de Yakón le condujo hasta el campo de batalla, donde estuvo esperando un rato; en las paredes contiguas al lado izquierdo, junto a las gradas, había una serie de fotos que estuvo observando llevado por la curiosidad. En todas ellas se podía ver a un mucho más joven Yakón acompañado de más personas en el interior de una mina, así como en otras localizaciones como un puerto de carga e incluso enfrente de una gran oficina. No parecía ser Teselia, sino otro lugar completamente distinto.

-Ah, veo que te han llamado la atención mis fotos de juventud…

Lucho se dio la vuelta de golpe, viendo a Yakón acercándose a él con un gesto lleno de morriña.

-Ah, hola señor Yakón…

-Buenos días. Muy buenos tiempos, desde luego. Aquí me tienes en mi primer trabajo en una mina cerca de Rancho Viejo, al sur de Texas…

-Ah ¿Es usted texano?-inquirió Lucho, no muy sorprendido al respecto.

-¡Desde luego, del mismo Brownsville y al lado del Río Grande! Aprendí los entresijos del negocio allí mientras me iba expandiendo, mira, aquí estoy en el puerto de Corpus Christi, mis primeras exportaciones las hice allí… y aquí estoy en Houston cuando abrí la primera filial de la que es ahora mi gran compañía-explicó el líder, saltando de foto en foto.

-Vaya… ¿y como es que ahora está aquí en Teselia?

-¡Pues como parte del negocio, claro está! Aunque he de decir que ciudad Fayenza es como mi segundo hogar, siempre me he sentido muy querido aquí desde que llegué hará cosa de dos años ya. Sin duda alguna Teselia es otra cosa, nunca hubiera apostado por expandir mi negocio a China si no hubiera sido por éste cantón.

-Entiendo…

-¡Pero bueno, suficiente cháchara, estamos aquí por una razón! ¡Ha llegado la hora de la verdad!-exclamó el líder en ese momento.

-¡Cuando usted quiera, señor!-le dijo Lucho, con ganas de empezar.

Los dos ocuparon sus lugares en el campo de batalla, presentando a sus pokémon.

-¡Muy bien! ¡Adelante, krokorok!-exclamó Yakón, sacando a uno.

-¡Vamos, simipour!

Ambos pokémon se enfrentaron con la mirada, en ese momento Yakón murmuró.

-Así que agua ¿eh? No deberías dar por sentado las cosas, pipiolo…

-¡No lo hago, señor, simplemente voy con lo que tengo!

-Bueno, ahora vamos a ver… los aspirantes empiezan primero.

-Muy bien… ¡escaldar!

Simipour infló sus carrillos y lanzó un chorro de agua hirviendo que fue directo hacia krokorok; dándole un toque a su sombrero, Yakón exclamó.

-¡Esquívalo!

En un visto y no visto, en el último momento el pokémon tierra siniestro se hizo a un lado y lo esquivó a tiempo, contraatacando acto seguido.

-¡Tormento!

Con un gesto fastidiado krokorok provocó a simipour, el cual esbozó un gesto molesto en su cara y encarándose enseguida; Lucho frunció el ceño, contrariado.

-¡Acércate a él, malicioso!

-¡Contoneo!

Simipour cerró distancia entre los dos al tiempo que le lanzaba una mirada glacial, bajándole la defensa, pero krokorok respondió con gesto chulesco, al tiempo que un aura rojiza le rodeaba. El pokémon de agua notó como su ataque aumentaba, pero en consecuencia caía víctima de una fuerte confusión que le dejó en un serio aprieto.

-¡Agh, no, reacciona simipour, corte!

-¡Bucle arena!

Aprovechando que la confusión le dejó un tanto inmovilizado al principio, el pokémon agua se vio rodeado de improviso por un repentino remolino de arena que le atrapó y fue haciendo daño poco a poco.

-¡Maldición, tenemos que salir de ahí! ¡Excavar!

Luchando contra la imperante confusión simipour se escondió bajo tierra, logrando huir del efecto de bucle arena; sin embargo, Yakón esbozó una sagaz sonrisita, al tiempo que exclamaba.

-¡Terratemblor!

Al punto, la tierra comenzó a temblar con una considerable fuerza, sacudiendo a simipour por debajo de la misma y emergiendo de ella ciertamente dañado.

-¡Es tuyo, triturar!-exclamó Yakón.

-¡No tan rápido, esquívalo!

Sin embargo descubrió para su horror que la velocidad habitual de simipour había disminuido, por lo que krokorok le atrapó entre sus fauces antes de que pudiera reaccionar siquiera, acabando muy dañado. El pokémon agua trató de contraatacar, per la confusión era muy potente y terminó por hacerse daño a si mismo, poniendo de esta forma la puntilla y cayendo KO muy rápidamente.

-¡Simipour está fuera de combate, krokorok es el ganador!-anunció el árbitro, levantando la banderilla a su favor.

Nada más decirlo, el pokémon tierra siniestro dejó escapar un aullido de victoria, al tiempo que su ataque subía en consonancia. Para entonces Lucho estaba anonadado, ya que no se esperaba semejante ofensiva.

-¡Muy lento, pipiolo, lo has intentado pero no has podido conmigo! ¡Espero que me des más cancha a partir de ahora!-exclamó Yakón, cruzándose de brazos.

El chico recogió entonces a sus pokémon, barajando sus opciones; era tremendamente táctico, y no se lo esperaba para nada puesto que dio por sentado que iría más ofensivo teniendo en cuenta su forma de ser. En ese sentido le sorprendió gratamente, sin embargo, ahora que había visto su mano, sabía por dónde tirar a partir de ahora. Por lo que, sin dudarlo mucho más, sacó a emolga.

Al verlo el gesto de Yakón se frunció repentinamente, esbozando una sonrisita divertida y murmurando de seguido.

-Vaya, mitad y mitad ¿eh? Esto va a ser interesante…

-¡Estoy seguro! ¡Doble equipo!

Al punto varios emolgas surgieron de improviso, rodeando a krokorok mientras planeaban.

-¡Deshazte de ellos con bucle arena!-indicó el líder.

Mediante el tornado arenoso fue peinando a todas las copias, que fueron desapareciendo conforme las iba alcanzando hasta que no quedó ninguna. Sin embargo no se vio al emolga auténtico por ningún lado, extrañando a Yakón.

-¿Eh? ¿Dónde se ha metido?

-¡Ahora, emolga, acróbata!

Surgiendo de improviso desde lo más alto del gimnasio, el pokémon eléctrico zumbó en el aire y golpeó de lleno a krokorok, que no le dio tiempo a ver de dónde venía. Sin embargo Yakón aprovechó ese momento para contraatacar.

-¡Tormento!

Una vez más limitó a su oponente a la hora de atacar, pero esta vez a Lucho no le importó, ya que contaba con ello.

-¡Ahora, emolga, atracción!

Con su habitual gesto coqueto, el pokémon volador eléctrico guiñó un ojo y una ristra de corazoncitos envolvió a krokorok, que no le dio tiempo a esquivarlos al moverse tan rápido. En cuanto estos se disiparon, el pokémon tierra siniestro miraba a emolga como si fuera una musa, dejándole del todo incapacitado.

-¡Diablos! ¡Krokorok, espabila, no te distraigas por una simple cara bonita!-masculló Yakón, contrariado.

-¡Acróbata!

Aprovechando su enamoramiento, emolga atacó de seguido con un golpe directo que resultó ser crítico, dejando a krokorok contra las cuerdas.

-¡Vamos, reacciona, triturar!-musitó el líder, molesto.

Sin embargo el efecto de atracción era demasiado fuerte y le fue imposible atacar a su pequeño pero gran amor, dejándola a su completa merced.

-¡Y remata con ataque rápido!

En un visto y no visto, emolga se abalanzó sobre él y le embistió rápidamente, haciéndole el suficiente daño como para ponerlo KO.

-¡Krokorok está fuera de combate, emolga es el ganador!-dictaminó el árbitro, alzando la otra banderilla.

-¡Eso es, bravo emolga!-exclamó Lucho, satisfecho.

Aunque había sido su más reciente captura, emolga había demostrado una muy buena técnica, ya que podía protegerse de los ataques de tipo tierra gracias a su dualidad de tipos, y podía ponerse ofensiva aun a pesar de la inefectividad de sus ataques eléctricos.

Por su parte Yakón recogió a su pokémon mientras comentaba.

-No ha estado mal, eso desde luego… pero no me va a parar una cara bonita.

Y, tras ese comentario, salió a combatir un palpitoad; el ceño de Lucho se frunció, pensando en posibilidades. El tipo eléctrico seguiría siendo inefectivo pero conservaba en todo momento la posibilidad de que atracción volviera a funcionar, además de su propia velocidad y el resto de su repertorio de ataques. Por lo que decidió dejarla sin muchos problemas.

-¡Vale, vamos allá! ¡Atracción!

-¡Ésta vez no! ¡Bloquéalo con rayo burbuja!

Emolga fue la primera en atacar, extendiendo los corazoncitos hacia delante, pero palpitoad contraatacó enseguida lanzando una potente ristra de burbujas que fueron parándolos a todos, quedando ese intento de imovilizarlo en nada.

-¡Acróbata!

-¡Danza lluvia!

Ésta vez el golpe fue directo, empujando a palpitoad hacia atrás, pero éste lanzó un sonoro aullido que resonó por todo el campo de batalla; al punto, y como si una borrasca se hubiera colado en el interior del gimnasio, comenzó a llover. En principio no suponía ningún impedimento, por lo que Lucho siguió presionando.

-¡Acróbata!

-¡Esquívalo!

Una vez más emolga fue la primera en atacar gracias a su velocidad, pero de golpe y porrazo palpitoad se hizo a un lado casi a la misma velocidad, lo que pilló completamente desprevenido a Lucho.

-¿Pero qué…? ¡Ataque rápido!

-¡Agua lodosa!

Ésta vez ambos estuvieron igualados en velocidad y atacaron al mismo tiempo, haciendo que emolga embistiera a un buen montón de agua sucia que la tiró al suelo y empapó por completo, cubriéndola además de barro y cegándola en el proceso.

-¡Aguanta, emolga, persecución!

-¡Esquívalo y acua aro!

Debido a que el agua lodosa la había bajado la precisión, emolga erró el golpe y palpitoad aprovechó para cubrirse en un manto de agua translúcido en forma de anillos que le fueron curando gradualmente. Al ver esto Lucho se alarmó, exclamando de seguido.

-¡Tenemos que alcanzarle, ataque rápido!

-¡Agua lodosa!

Aun a pesar de su intento por alcanzarle, palpitoad le igualó de nuevo en velocidad y le envolvió de nuevo en agua sucia, haciéndole un poco más de daño y poniéndola en contra las cuerdas. Lucho quiso realizar un voltiocambio, pero supo que no serviría de nada y, aprovechando su instante de duda, Yakón atacó.

-¡Remata con rayo burbuja!

La ristra de burbujas la golpeó repetidamente hasta caer al suelo, completamente KO.

-¡Emola está fuera de combate, palpitoad es el ganador!

Un tanto contrariado el chico la recogió, al tiempo que el líder aprovechaba para comentar.

-¡Has dudado por un instante y eso me ha permitido atacar, y no sólo porque mi palpitoad posea la habilidad nado rápido, que también!

-Ya veo, por eso invocó la lluvia…

-¡Debes de ser rápido a la hora de atacar y no dudar jamás, o el rival lo aprovechará a su favor! ¡Empezaste bien, pero te confiaste entre medias, no debes bajar la guardia jamás!-le reprendió el líder.

Ante eso Lucho barajó de nuevo sus opciones, optando entonces por lo más rápido y sacando a deerling. Al verlo, Yakón murmuró.

-Ya veo, así que vas a lo sencillo… bueno, si crees que puedes seguirnos el ritmo, adelante.

-¡Desde luego! ¡Deerling, drenadoras!

-¡Terratemblor!

Aun a pesar de que deerling logró atacar primero lanzando las semillas y cayendo éstas al suelo, éste comenzó a temblar con inusitada fuerza y destrozándolas en el proceso, impidiendo así que germinaran y golpeándola entre medias.

-¡Agua lodosa!

Acto seguido otra tromba de agua sucia arremetió contra el pokémon planta, el cual hizo todo lo posible por mantenerse fuerte y no dejarse arrastrar por la corriente, aunque sin poder evitar que el barro le entrara en los ojos.

-¡Finta!-exclamó Lucho.

Distinguiendo a palpitoad entre los charcos, se acercó a él para no fallar el golpe y le asestó un cabezazo directo que logró hacerle algo de daño, pero el efecto de acua aro seguía presente y le curó en parte.

-¡Terratemblor!

-¡Doble patada!

El suelo volvió a sacudirse una vez más, haciéndola un poco más de daño además de volverla más lenta, pero deerling no cejó y le consiguió asestar un par de coces.

-¡De frente, energibola!

-¡Aléjalo con agua lodosa!

Esta vez el agua sucia logró llevarse por delante a deerling, sin embargo ésta consiguió formar la bola verdosa y lanzarla antes de ser arrastrada, logrando alcanzar a palpitoad. El impacto fue directo, notando el golpe en sus carnes, pero acua aro restituyó un poco de salud y logró mantenerse en pie.

-¡Vamos, deerling, tenemos que rematarlo cuanto antes! ¡Finta!

-¡Agua lodosa!

Aun a pesar de su baja velocidad, el pokémon normal planta echó a correr y, por puro instinto, pegó un lustroso salto antes de que el agua le alcanzara, salvando de ésta forma el golpe y teniendo a palpitoad a tiro desde donde estaba. Extendió las patas hacia delante y el impacto fue directo, dándole en la cabeza. Palpitoad se tambaleó hacia atrás y se dejó caer, KO. Por su parte deerling se mantuvo en pie jadeando debido al cansancio y cubierta de barro, pero entera. La lluvia cesó al poco rato.

-¡Palpitoad está fuera de combate, deerling gana!-indicó el árbitro rápidamente.

-¡Eso es, deerling, buen golpe!-exclamó Lucho, muy motivado.

-Sí, presionaste en todo momento y fuiste constante, bien jugado. Pero ahora es cuando me pongo serio.

Y, tras decir eso, sacó entonces a un pokémon que nunca había visto, informándose al respecto rápidamente.

-Excadrill, el pokémon subterráneo; su taladro ha evolucionado y es capaz de atravesar una lámina de hierro con poco que incida. Construye madrigueras laberínticas a cien metros bajo tierra, es muy útil para construir túneles, aunque a veces abre agujeros en los túneles de metro.

De por si, y a simple vista, parecía un oponente duro de pelar, por lo que decidió ir con pies de plomo, ya que después de todo deerling había ido recibiendo un daño continuo y no estaba en las mejores condiciones. Así que, sin más dilación, atacó primero.

-¡Drenadoras!

-¡Cuchillada!

El pokémon normal planta atacó primero lanzando las semillas hacia delante, pero excadrill las recibió y, en cuanto las tuvo a tiro, las despedazó rápidamente con sus garras metálicas, quedando ese intento de infectarle en nada.

-¡De frente, doble patada!

-¡Terratemblor!

Una vez más, la tierra bajo sus pies se agitó con fuerza y su velocidad bajó un poco más; aun así deerling no cejó y le asestó un par de coces que le hicieron algo de daño, pero excadrill se lo quitó de encima rápidamente. Yakón aprovechó entonces para contraatacar.

-¡Afilagarras!

Al punto, sus garras brillaron con fuerza envueltas en un aura intensa, al tiempo que su ataque subía en consonancia. Lucho supo entonces que debía de atacar cuando antes, exclamando de seguido.

-¡Energibola!

-¡Tormenta arena!

Aunque deerling fue la primera en atacar excadrill la siguió acto seguido, comenzando a girar sobre sí mismo con gran rapidez al tiempo que una repentina tormenta de arena se colaba en el campo; esto hizo que la energibola se viese azotada por el viento y la arena, desviándose de esta forma y haciéndole fácil a excadrill evitarla.

-¡Excavar!

Fue entonces cuando, sin ni siquiera llegar a verle, el pokémon acero tierra desapareció bajo el suelo.

-¡Oh, no! ¡Atenta, deerling!-exclamó Lucho, sujetándose su gorra.

El pokémon normal planta hizo todo lo posible por estar alerta, pero la tormenta de arena imperante dificultaba ver con normalidad sus alrededores, además del azote constante que suponía. Sin darse cuenta siquiera, el suelo bajo sus patas se resquebrajó y excadrill reapareció, llevándosela por delante y siendo un golpe directo muy fuerte. Deerling cayó al suelo duramente, de donde no se volvió a levantar.

-¡Deerling está fuera de combate, excadrill es el ganador!-anunció el árbitro rápidamente.

Lucho la recogió rápidamente, al tiempo que Yakón comentaba.

-¡No está mal, pero vas a necesitar algo más que fuerza bruta si quieres superar éste último escollo! ¿Te ves capacitado?

Ante eso el chico se quedó callado, sopesando sus posibilidades; hasta ahora el líder había demostrado una estrategia muy técnica, además de poseer un espíritu lo más competitivo, y estaba claro que excadrill era su as en la manga. Quiso ir con servine, pero la veloz ball en su cinto le recordó a ducklett, haciéndole dudar. Apenas habían entrenado ya que sus intentos por comunicarse con él no habían sido muy existosos, y aún hacía lo que le venía en gana. Sin embargo sería una tontería no aprovechar aunque sólo fuera un poco el tiempo que le pudiera dar, por lo que sin pensarlo más lo sacó.

Nada más salir de su ball, y al ver el panorama, ducklett hizo amago de ir a quejarse, pero Lucho exclamó.

-¡Escúchame, ducklett, no es momento de ponerse exquisito! ¿Vale? ¡Necesito que me ayudes con esto, por favor!

Yakón frunció el ceño al oírlo, exclamando de seguido.

-¡No estamos a lo que estamos! ¡Cuchillada!

-¡Danza pluma!

Por un instante Lucho temió que ducklett le volviera a desobedecer, pero para su sorpresa agitó sus alas con fuerza, al tiempo que varias plumas envolvían las garras de excadrill, mermando así el ataque y encajando mejor el posterior golpe.

-¡Acua aro!

Sin embargo ducklett describió círculos alrededor del campo, a lo que Yakón bramó.

-¡Mal, fatal, esto no es serio! ¡Avalancha!

A una velocidad pasmosa, el pokémon hundió sus zarpas en el suelo para luego desclavarlas de golpe, provocando entonces una fuerte avalancha que se precipitó sobre ducklett; el pokémon volador agua trató de esquivar todas las que pudo, pero al final se vio azotado por ellas y cayó KO muy rápidamente. Lucho lo recogió dibujando un gesto molesto en su rostro, aunque en ese momento Yakón exclamó.

-¡Ni se te ocurra echarle la culpa al pokémon, muchacho!

-¡Ya lo sé, ya lo sé!-soltó Lucho, con rabia.

Fue en ese mismo instante cuando se dio cuenta de la tremenda cagada que había cometido, quiso disculparse, pero Yakón le fulminó con la mirada, acallándole de seguido. El líder de gimnasio se volvió a pronunciar al respecto.

-¡Voy a pasar por alto tremenda falta de respeto, pero déjame decirte una cosa, pipiolo! ¡De nada sirve quejarse si no has trabajado antes en algo! ¡Con los pokémon no es llegar y besar el santo, tienes que ganártelos, y me parece fatal que hayas mandado a luchar a uno con el que apenas has trabajado en ese aspecto! ¡Que sea la última vez! ¿¡Está claro?!

-Sí, señor…

-¡Vale, espero no tener que arrepentirme! ¿Algo más?-inquirió el líder duramente, cruzándose de brazos.

Lucho trató de calmarse antes de sacar a su último pokémon. De alguna manera sabía que sacar a ducklett no era lo más apropiado, y sin embargo lo hizo, confiando en que al menos algo de tiempo podría conseguirle. Comprendió entonces la frivolidad que eso suponía, pero ya era tarde para arrepentirse. Debía de ir con todo. Por lo que, asiendo la poké ball de servine con fuerza, la lanzó y retomó el combate.

-¡Afilagarras!-exclamó Yakón.

-¡Desarrollo!

Ambos pokémon aumentaron su ataque casi al mismo tiempo, preparándose para todo mientras se miraban fijamente.

-¡Terratemblor!

-¡Salta!

Antes de que el suelo comenzara a temblar, servine sacó sus lianas y se dio impulso con ellas hacia arriba, dando un lustroso salto y evitando elegantemente el ataque.

-¡Hoja aguda!

-¡Cuchillada!

Esperando a servine desde el suelo, las garras de escadrill brillaron intensamente y las blandió hacia delante en cuanto lo tuvo a tiro, interceptándole de golpe e incidiendo. Los dos pokémon comenzaron a hacer fuerza tratando de sobrepasarse, pero la tormenta de arena golpeó a servine, descentrándole por un momento, y excadrill aprovechó el momento para golpearle, alcanzándole de refilón.

-¡Aguanta ahí, servine, megaagotar!

-¡Excavar!

Antes de que el pokémon planta pudiera recuperar algo de energía con él, excadrill desapareció bajo tierra, dejando a servine solo en la superficie a merced de la tormenta. Por un instante se quedó alerta, pero apenas veía nada con la arena azotando desde todos los ángulos. Por un momento pensó que no podía hacer nada, sin embargo Lucho tuvo una idea, exclamando de seguido.

-¡Ahora, servine, drenadoras, espárcelas por todo el campo!

Comprendiendo al instante lo que su entrenador quería hacer, el pokémon planta agitó su cola y dejó caer las semillas hacia todas las direcciones, germinando rápidamente. Las raíces comenzaron a crecer hacia abajo, alcanzando entonces a excadrill en sus túneles y enredándose con ellas, deteniéndose en seco. Al hacerlo, la tierra cerca de servine se levantó.

-¡Agh! ¡Deshazte de ellas, rápido!-exclamó Yakón, contrariado.

-¡Allí, servine, hoja aguda!

En un visto y no visto, golpeó el suelo con su cola brillando y el suelo se agitó, surgiendo de él un excadrill envuelto en ráices que le drenaron la energía, recibiéndola servine y curándose en parte del daño previo. El pokémon planta le lanzó una fiera e intimidante mirada, esbozando una taimada sonrisita.

-¡Lo tenemos, hoja aguda!

-¡No te rindas, cuchillada!

Ambos pokémon volvieron a chocar, haciendo fuerza el uno contra el otro sin cejar en ningún instante; una vez más, servine le lanzó otra intensa mirada, encendiendo a excadrill. La tormenta siguió azotando, pero las drenadoras hicieron su trabajo y contrarrestaron en gran medida la salud perdida, logrando mantenerse en forma. En un momento dado se soltaron, volviendo a atacar acto seguido.

-¡Cuchillada una vez más!-chilló Yakón, alterado.

-¡Hoja aguda!-exclamó Lucho, encendido.

El golpe fue brutal, aun así mantuvieron el pulso en todo momento sin soltar; de nuevo servine le echó otra miradita, terminando de provocar a excadrill, el cual atacó con todo lo que tenía. La cola de servine se dobló, haciendo una filigrana, y la blandió hacia delante con un rápido movimiento. El impacto fue directo y, sin previo aviso, excadrill se vio sacudido hacia atrás con una inusitada fuerza y dejando escapar un seco jadeo.

El pokémon acero tierra cayó al suelo como un peso pesado y, para sorpresa de Yakón, se quedó allí tendido completamente KO. La tormenta de arena cesó acto seguido.

-¡Excadrill está fuera de combate, servine es el ganador! ¡La victoria es para el aspirante Lucho de pueblo Arcilla!-dictaminó el árbitro.

-¡Sí, lo conseguimos, servine, sabía que lo entenderías, lo sabía!-exclamó el chico, extasiado.

El pokémon planta se echó a sus brazos y serpeó entre sus hombros, festejando la victoria con él. Por su parte Yakón miró a su pokémon, aún sin comprender del todo cómo había podido pasar, sin embargo algo cruzó por su mente, esbozando entonces una divertida sonrisita. Les miró detenidamente con gesto interesado, recogiendo a su pokémon y ausentándose por unos minutos, volviendo al poco rato con una bandejita.

-Pi… Lucho… en reconocimiento de tu victoria, te hago entrega de la medalla temblor.

-¡Genial, nuestra quinta medalla!-exclamó el chico, enseñándosela a servine.

-Vaya, vaya… por un momento pensé que tan solo le estaba provocando, pero está claro que no sólo hizo eso ¿verdad?-inquirió el líder, mirándole sagaz.

-Je, je, la verdad es que no…-admitió Lucho.

-Ya veo, buen uso de malicioso, eso desde luego. Por lo general es de ese tipo de ataques que al principio son usados pero luego se olvidan conforme los pokémon crecen y aprenden mejores movimientos, sin embargo tú lo has recordado y lo has aprovechado bastante bien. Ha sido un combate muy interesante, sin embargo…

Ante eso el chico se apresuró a comentar.

-Siento el exabrupto de antes, no pretendía ser grosero…

-Entiendo tu rabia, pero no debes dejar que ésta te domine. Ese ducklett apunta maneras, pero debes trabajar sus problemas de conducta o no llegaréis a ningún lado.

-Lo sé, gracias señor.

-Puedes llamarme Yakón… y ya veo que de pipiolo no tienes nada.

Ante eso Lucho sonrió y guardó su medalla en su correspondiente lugar en el medallero. Tras eso el líder le acompañó hasta la salida, comentando entre medias.

-¿Sabes a dónde irás ahora?

-Aún no…

-En ese caso dirígete a ciudad Loza, allí hay otro gimnasio al que podrás retar. Apuntas maneras, Lucho, espero verte en la conferencia.

-Allí estaré sin falta.

Se despidió de él y regresó al centro pokémon para curar a sus pokémon; aprovechó para recoger sus cosas y anular la reserva, y en cuanto terminaron con el tratamiento los sacó a todos para hablar con ellos.

-Habéis estado todos estupendos… y sí, tú también, ducklett, le bajaste el ataque en ese momento de lucidez tuyo…

Ante eso el pokémon le miró con gesto plano, a lo que el chico murmuró con gesto serio.

-Sin embargo debemos trabajar tú y yo, aunque no te apetezca, no te vas a librar de mí tan fácilmente…

Ducklett tan solo esbozó una maquiavélica sonrisita, a lo que el chico tan solo rodó los ojos, dirigiéndose ésta vez a deerling.

-Has estado soberbia, deerling, eres de lo más dura…

El pokémon normal planta se dejó llevar por sus caricias, satisfecha por su desempeño.

-Aunque he estado pensando que tal vez haya demasiada planta en el equipo… no es que no te quiera conmigo, pero ¿qué te parecería estar con alguien que haga algo distinto a lo que hago yo?-sugirió entonces él.

Deerling le miró interesada, a lo que Lucho la explicó.

-Mi hermana está en ciudad Mayólica y se dedica al espectáculo en el teatro musical con pokémon, en vez de combatir hace presentaciones con ellos y entretiene así a la audiencia ¿te gustaría conocerla?

De alguna manera la idea pareció atraer a deerling, la cual asintió enérgicamente.

-Vale, vamos un momento a la zona de comunicaciones.

Una vez allí buscaron una cabina telefónica libre y el chico realizó una videollamada al centro pokémon de ciudad Mayólica preguntando por su hermana; no sabía si estaría disponible en ese momento, sin embargo para su suerte le cogió enseguida.

-¡Hola Lucho! ¿Qué tal estás?-inquirió ella, contenta por verle.

- Hola Liza, muy bien, acabo de ganar mi quinta medalla hace nada…

-¿Ah, sí? ¡Eso es estupendo! Me hubiera gustado estar allí…

-Ya, pero ¿sabes quién me ayudó a ganarla?

-No ¿quién?

-¡Pues esta pequeña de aquí!-anunció él, presentándosela por la cámara.

Al ver a deerling los ojos de Liza hicieron chiribitas, exclamando de seguido.

-¡Huy, pero qué mona es!

-¡Pues precisamente la he hablado de ti! Yo me voy a ir en breve a ciudad Loza, y he pensado en darle algo más de variedad al equipo, ya tengo a servine y no me gustaría repetir tipos, así que pensé que a lo mejor podrías quedarte con ella una temporada y probar suerte en los musicales juntas-sugirió él en ese momento.

-¡Pues me vendría fenomenal, empezaba a venirme bien alguien más en el equipo para futuros números y al verla se me ha encendido al bombilla!

-¿Te la envío entonces?

-¡Sí, por favor!

Una vez que estuvo todo hablado, Lucho recogió a deerling y se dirigió al transportador pokémon, situado en la misma zona de comunicaciones; la tecnología había avanzado una barbaridad y ahora se podían conectar con todas partes del mundo de manera totalmente inalámbrica. La tecnología de la transferencia, junto con el propio internet, había sido uno de los principales motores de ese cambio, recordando en ese momento a Trufa, la hermana pequeña de Oryza y la encargada del mantenimiento de la tecnología en Teselia. El encargado de la zona de comunicaciones le ayudó, configurando la máquina para que enviara al pokémon al centro pokémon de ciudad Mayólica. Una vez que estuvo todo listo colocó la nivel ball en el hueco esférico y, en cuanto se activó la máquina, el hueco brilló momentáneamente. En cuanto éste se apagó, la nivel ball ya no estaba. Lucho volvió por un momento a su cabina, donde vio a su hermana con la nivel ball en sus manos.

-¡La tengo!

-¡Genial! Cuida bien de ella.

-¡Descuida, lo haré! Gracias, Lucho, ya tengo el equipo completo, pronto podré hacer muchas combinaciones con ellos.

-Me encantaría pasarme a verte, pero…

-Oh, no te preocupes, de verdad, tú enfócate en el viaje-murmuró ella, con una gran sonrisa.

-Está bien… caramba, estás radiante últimamente ¿te ha pasado algo bueno?-inquirió el chico en ese momento.

Por un instante la chica se quedó callada, murmurando al poco rato.

-No, nada en especial… quiero decir, aparte del éxito en el teatro, claro…

-Ah, ya… bueno, pues te voy a ir dejando, me marcho ya.

-Vale, ten buen viaje, avísame cuando llegues, chao.

En cuanto finalizó la llamada Lucho dejó escapar un breve suspiro. Aunque no lo pareciera aún estaba preocupado por ella, pero por lo visto todo parecía estar bien por ciudad Mayólica. Aun así el último encuentro con el equipo Plasma seguía rondando por su mente, y el no haber vuelto a ver a N desde la última vez le escamaba bastante.

Sin embargo sabía que no hacía nada pensándolo demasiado, por lo que terminó de recoger sus cosas y se marchó, dirigiéndose al oeste para continuar su camino. Antes de salir de la ciudad, se encontró entonces con una cara conocida.

-Hombre, Lucho, cuanto tiempo ¿qué tal estás?

-Anda, hola Bel, ya ves… yo muy bien, me dirijo a la siguiente ciudad ¿y tú? ¿Qué tal todo?-inquirió el chico, sorprendido de verla por allí.

-Muy bien, ando de aquí para allá últimamente, estoy que no paro…

-¿Y eso? ¿No consigues ganar en algún gimnasio?

-Oh, no es por eso, de hecho no tengo intención de competir.

-Entiendo… ¿Como Liza?

-Sí, aunque yo no estoy con los musicales, sino ayudando a la profesora Encina-reveló Bel, para su sorpresa.

-¿Ah, sí? ¿Y eso?-inquirió el chico, curioso al respecto.

-No sé, quería hacer algo útil con el viaje y ser de ayuda, por lo que me ofrecí como su asistenta y ella aceptó encantada. Hasta ahora he estado de aquí para allá recogiendo muestras de todo tipo y llevándoselas a su laboratorio.

-¿Y cómo lo haces? Con la de distancia que hay entre ciudad y ciudad…-comentó en ese momento Lucho, intrigado.

-Ah, sí, pero con vuelo y un buen pokémon volador me persono enseguida en cualquier parte… mira, te lo voy a dar para que lo pruebes-anunció ella, dándole entonces una MO.

-Es vuelo, me la dio la profesora para que pudiera moverme más fácilmente, ya la he usado así que puedes quedártela. Pero bueno, ya sabrás como funciona y todo eso…

-Sí, claro, gracias… ¿estás bien, Bel? Te veo un pelín acelerada-observó Lucho.

-Oh, sí, es que he quedado en el centro pokémon de aquí, te voy a tener que dejar…

-Ah, vale, sin problema, yo también me tengo que ir ya…

-¡Vale, me alegro de verte, nos vemos!-exclamó ella, yéndose a toda prisa.

-Qué tía, está como nunca…-pensó el chico, observándola correr.

Por un momento echó un vistazo a su videoemisor y, al ver que ya era la hora de comer pasada, se puso en movimiento enseguida. Su siguiente medalla le esperaba. Y no pretendía llegar tarde.


¡Y uno más de Pokémon! Esta vez con la batalla de gimnasio. Decir tiene que está reescrita de arriba abajo, la original era muy escueta y terminaba enseguida, por lo que preferí reescribirla directamente. He puesto especial énfasis en la parte más táctica del mismo, ya que de por sí Yakón posee un equipo muy táctico que apenas está aprovechado al cien por cien, al menos en los juegos. Un danza lluvia le hubiera venido muy bien a palpitoad, y lo mismo tormenta arena a excadrill con su ímpetu arena. Las habilidades siempre dan más vidilla a los combates, y no siempre las vemos en el anime, incluso se ven con más asiduidad en el manga.

También he aprovechado para darle un poco más de carácter a Yakón, así como un poco de profundidad a su lore, adecuado a ésta Teselia tan particular. Ya sé que a algunos no os termina de convencer el hecho de que haya decidido quedarme en China, pero bueno, lo hecho, hecho está, y no tengo intención de retractarme a estas alturas.

Voy a parar ya con esta tanda de capítulos, volveré a Sombras de Mordor, a ver si consigo sacar de una vez el nuevo capítulo que se me quedó a medias. Y nada más de momento, espero que os esté gustando, comentad, dejad reviews y todo eso. ¡Nos leemos!