Capítulo 26

Volando al raso

Tras la partida de Gerania, Lucho se preparó al máximo para cuando regresara; ducklett se curó del ala enseguida y pudo volver a entrenar junto con los demás, demostrando una disposición nunca vista en él hasta el momento. Por primera vez desde que lo atrapó, Lucho pudo ordenarle sin que le replicara o hiciera otra cosa, siguiendo sus órdenes diligentemente y aclimatándose perfectamente al entrenamiento. Fue toda una sorpresa tanto para el chico como para el resto del equipo, especialmente servine, el cual no se llevaba especialmente bien con él, aunque ahora todo parecía estar mejor entre los dos.

En cuanto al combate en sí se preparó sobre todo una buena estrategia; dado que Gerania era experta en el tipo volador, tanto emolga como klink tenían una gran ventaja que debía aprovechar sí o sí, mientras que servine era el que menos posibilidades tenía, así que no se enfocó tanto en él en comparación. La nueva incorporación al equipo también apuntaba maneras, litwick era capaz de quemar fácilmente mediante fuego fatuo, para luego atacar con más fuerza con infortunio, un ataque de tipo fantasma que hace más daño cuando el que lo recibe sufre un problema de estado. No sabía cuan fuerte era Gerania, pero eso mismo le motivaba a entrenar con todas sus fuerzas para asegurar esa medalla cuanto antes.

-¡Muy bien, vamos de nuevo! ¡Fuego fatuo!

Litwick soltó una serie de llamas azules que fueron directas hacia ducklett, el cual esperaba órdenes diligentemente.

-¡Apágalo con pistola agua!

Un rápido chorro de agua logró extinguirlas rápidamente, al tiempo que ducklett se elevaba en el aire rápidamente.

-¡Rayo hielo!

Desde las alturas el rayo congelante fue directo hacia servine, el cual se preparó para contraatacar.

-¡Esquívalo! ¡Ducklett, golpe aéreo!

Usando sus lianas, servine esquivó con facilidad el rayo hielo, al tiempo que el pokémon volador se lanzaba contra él rasgando el aire, pero el pokémon planta demostró tener unos reflejos excepcionales apartándose justo a tiempo antes de que le embistiera.

-¡Eso es! ¡Hoja aguda!

La cola de servine brilló en un aura verdosa intensa al tiempo que se abalanzaba sobre simipour, el cual le interceptó rápidamente con corte, bloqueándose mutuamente.

-¡Ciclón hojas!

Acto seguido servine agitó su cola creando el torbellino verdoso, pero antes de que le pudiera alcanzar simipour se ocultó bajo tierra con excavar. Continuó bajo tierra, al tiempo que klink vigilaba atentamente sus alrededores. En cuanto vio cómo la tierra comenzaba a ceder justo a un lado, Lucho exclamó.

-¡Allí, disparo espejo!

Moviéndose algo más lentamente, klink comenzó a girar sus dos cuerpos al tiempo que soltaba una serie de proyectiles metálicos que cegaron a simipour y se pegaron a él en cuanto surgió del suelo, haciéndole daño en el proceso.

-¡Eso es! ¡Rayo carga!

Una vez más, klink hizo girar sus dos cuerpos con mayor rapidez, al tiempo que lanzaba una rápida descarga hacia simipour, el cual la vio venir y pudo esquivarla a tiempo ocultándose bajo tierra de nuevo.

-¡Muy bien! ¡Estáis progresando mucho, seguid así!

Nunca antes los había visto tan compenetrados, incluso litwick, que era la captura más reciente, se aclimataba bastante bien a ese tipo de entrenamiento de todos contra todos.

Tras dos días seguidos de mucho esfuerzo y entrenamiento a tope, Gerania regresó de Tailandia a primera hora de la mañana; en esos momentos se encontraba en el centro pokémon, concretamente en la sala de ordenadores, hablando con su hermana por videollamada y jugando a una partida de ajedrez online con ella.

-Te toca a ti, no es por nada.

-Ya lo sé… estoy pensando…

Y es que en esos momentos le tenía un poquillo acorralado; él, que tenía la costumbre de enrocarse, siempre intentaba aprovechar esta situación para atacar por los flancos. Pero ésta vez su hermana estaba más espabiladilla que en otras ocasiones, una de sus torres estaba peligrosamente cerca del enroque. Ya podía mover enseguida un peón o no lo contaba.

-¿Qué tal todo por ciudad Mayólica?-inquirió en ese momento Lucho, moviendo el peón que más a la derecha tenía.

-Muy bien, estamos haciendo lleno todas las noches, el director está que no caga conmigo…

-Me alegro… ¿qué tal con deerling, se aclimata bien?

-Sí, perfectamente, la verdad es que me está viniendo fenomenal para los siguientes números, que están más enfocados en la naturaleza…

-Genial…

En ese momento el alfil negro de la chica se aproximó hacia su lado izquierdo, quedándose no muy lejos de la torre que también amenazaba al enroque; el chico entrecerró sus ojos pensando a toda velocidad, tan centrado estaba que no se dio cuenta de que su hermana le miraba atentemente con una expresión un tanto molesta en su rostro.

-¿Y qué hay de ti, como te va el viaje?-inquirió la chica en ese momento.

-Bien, no me puedo quejar, he capturado a dos nuevos pokémon y hemos estado entrenando duro para retar a la líder en cuanto vuelva…

-Ya… ¿y no ha pasado nada más relevante?

-No, nada en especial… ¿por qué lo preguntas?

El ceño de Liza se frunció ligeramente, molesta por esa contestación, al tiempo que movía su torre para amenazar directamente al enroque de su hermano; para entonces Lucho ya había asegurado al rey tras mover el peón, decidiendo mover a la torre junto a su majestad para que se protegieran mutuamente. El chico miró por un momento a su hermana, viendo su expresión e inquiriendo de seguido.

-¿Te creías que te lo iba a poner tan fácil?

-No, por supuesto que no…-soltó ella, con tono molesto.

-Oh, vamos, tan poco hace falta que te piques tanto, es sólo un juego…

-¿Ah, si?

-Pues claro…

Esta vez la chica no dijo nada, volviendo al juego y decidiendo retirar un poco el alfil que había movido antes. Lucho observó la parte superior del tablero, llegando a esbozar una ligerísima sonrisita en su rostro.

Sin embargo en ese momento pudo oír un murmullo en la lejanía que se iba acercando cada vez más y más a cada minuto que pasaba; el chico giró la cabeza para para mirar por la ventana por un momento, confirmando así sus sospechas.

-¿Qué pasa?-inquirió Liza, extrañada.

-¡Pues que ya ha llegado mi medalla! ¡Jaque mate!-exclamó Lucho, moviendo la reina de improviso desde el otro lado del tablero.

-¡Agh! ¡No, otra vez no!-exclamó ésta, al ver que le había cogido por el flanco izquierdo una vez más.

-Te has enfocado demasiado en ir a por el enroque y has descuidado tus laterales-comentó el chico, comenzando a recoger sus cosas.

-Maldita sea…-masculló Liza, bajando la cabeza con gesto rabioso.

-Practica más, hermanita… yo me voy ya, que tengo una medalla que ganar.

-Sí, sí…

Por un momento se quedó callada, pensando en sus cosas y queriendo decirle algo más al respecto; la molestaba que la mintiera diciendo que no había pasado nada relevante en el viaje, claramente él no podía saber que ella sabía algo al respecto, pero aun así la seguía molestando el hecho en sí. ¿Acaso no confiaba en ella? ¿O se callaba por algo más?

Alzó la vista para ir a decirle algo, sin embargo se encontró con el asiento vacío y la llamada aún activa.

-¡Eh, oye, pero al menos cuelga tú!-exclamó ella, molesta, pero para entonces el chico ya se había ido.

Por su parte Lucho echó a correr por toda la ciudad hasta llegar al aeropuerto; desde donde estaba, pudo ver que el Beluga ya había aterrizado y se encontraba realizando las pertinentes maniobras para estacionar frente a la terminal principal. Esperó a que éste se detuviera por completo y, cuando lo hizo, entró en la terminal.

Preguntó por ella en recepción y le guiaron hasta la pista de aterrizaje, una vez allí Gerania salió enseguida del avión y, al verle, le saludó.

-Ah, aquí estás, qué puntual… ¿Estás preparado?

-Por supuesto ¿y tú?

-También, aunque dame un momento que me ponga cómoda y enseguida empezaremos, espérame en el campo.

-¡Vale!-exclamó el chico, sin poder ocultar su emoción.

Ante eso la líder sonrió y se dirigieron al gimnasio, el cual formaba parte del propio aeropuerto ya que estaba situado en un hangar del mismo; Lucho estuvo haciendo tiempo en el campo, preparándose mentalmente, mientras esperaba a Gerania. Al poco rato apareció la aludida acompañada de una chica que haría de árbitro, poniéndose en posición.

Una vez que estuvieron todos listos, y a la señal del árbitro, el combate dio comienzo.

-¡Adelante, swoobat!-exclamó Gerania, sacando a uno.

Dado que nunca había visto antes ese pokémon, se informó rápidamente al respecto.

-Swoobat, el pokémon galante; dispara ondas de distinas frecuencias por su nariz. También es capaz de emitir ondas que llegan a partir rocas. Todos rebosan de alborozo cuando perciben las ondas ultrasónicas emitidas por el macho para cortejar a la hembra.

Lucho consideró rápidamente sus opciones y sacó a simipour; ambos pokémon se miraron, desafiantes.

-Los aspirantes empiezan primero-indicó la líder en ese momento.

-Muy bien… ¡Escaldar!

-¡Amnesia y buena baza!

Swoobat aumentó su defensa especial de golpe y, gracias a eso, pudo aguantar el golpe sin problemas; acto seguido contratacó con fuerza golpeando a su oponente con la cabeza y empujándole hacia atrás.

-¡Arrumaco!

-¡Intercéptalo con corte!-indicó él.

Simipour se lanzó con las garras brillando y pudo parar el ataque a tiempo, llegando a golpearle de refilón.

-¡Acróbata!

Aprovechando que se habían quedado muy cerca el uno del otro, swoobat se lanzó en picado y con rapidez, llevándose por delante a simipour; pero Lucho aprovechó esto a su favor.

-¡Ahora, mordisco!

Simipour le asestó una fuerte dentellada y le agarró por la cola en forma de corazón que tenía, notándolo en sus carnes y sin soltarle siquiera.

-¡Záfate de él!-indicó Gerania.

Swoobat alzó el vuelo y estuvo haciendo cabriolas para hacer caer a simipour, pero éste se aferraba bien a su cola, haciéndole daño paulatinamente.

-¡Agárrate a él y escaldar!

Con gran rapidez, simipour dejó de morderle y, cogiéndole por la cola, soltó un chorro de agua hirviendo que dio de lleno en el pokémon; swoobat cabeceó y al final cayó al suelo, simipour dio un salto para evitar golpearse también.

-¡Arrumaco!

-¡Excavar!

Simipour fue más rápido y se escondió bajo la tierra, fallando ese ataque. Al ver esto Gerania esbozó una sonrisita al tiempo que exclamó.

-¡Eso no es un impedimento para swoobat!

Nada más decirlo, las orejas del pokémon se movieron ligeramente hacia el suelo, al tiempo que seguía con la mirada una ruta muy definida, como si pudiera verle bajo tierra. Lucho, contrariado, indicó.

-¡Escaldar en cuanto salgas!

-¡Psíquico!

Simipour fue el primero en moverse, emergiendo de debajdo de la tierra hinchando sus carrillos, pero antes de que pudiera atacar siquiera los ojos de swoobat se envolvieron en un aura azulada intensa y asió de golpe al pokémon agua, que se vio azotado por una fuerte presión psíquica que le impidió atacar de seguido. Fue entonces cuando Gerania aprovechó para contraatacar.

-¡Ahora, arrumaco!

Sin dejar de asirle con psíquico, el pokémon se acercó a él volando rápidamente y le asestó un fuerte golpe en la cabeza con su nariz en forma de corazón, dejándole bastante tocado.

-¡No te rindas, simipour, mordisco!

Haciendo frente a la fuerza psíquica que le aprisionaba, el pokémon agua se echó hacia delante y logró asestarle otro fuerte bocado en el pecho que le hizo a swoobat un poco más de daño, pero Gerania contraatacó de seguido.

-¡Quítatelo de encima, acróbata!

El pokémon volador psíquico se revolvió con fuerza hacia los lados tratando de que simipour le soltara, consiguiéndolo eventualmente y haciéndole caer al suelo; aprovechando entonces el momento, planeó rápidamente hacia él y le asestó un fuerte golpe que le puso la puntilla, al tiempo que simipour caía al suelo con dureza levantando una nube de polvo en el proceso.

-¡Simipour, no!-exclamó Lucho.

En cuanto el polvo se posó de nuevo, el pokémon agua se encontraba tendido en el suelo, completamente KO. Swoobat aterrizó justo enfrente de su entrenadora, al tiempo que recuperaba algo de salud en el proceso.

-¡Simipour está fuera de combate, el ganador es swoobat!

Lucho lo recogió rápidamente, al tiempo que Gerania comentaba al respecto.

-La ofensiva no ha estado mal, pero te va a hacer falta algo más que músculo si quieres derrotarme.

-Sí, ya lo veo. En ese caso… ¡vamos, litwick!

El pokémon fantasma fuego hizo acto de presencia, al tiempo que la llama de su cabeza se balanceaba rítmicamente. Gerania, al verlo, dejó escapar un ligero aspaviento, al tiempo que comentaba.

-Quieres meterme el miedo en el cuerpo ¿eh?

-Je, je, un poquito…-murmuró Lucho, divertido.

-Bueno, no dejaré que me amedrentéis… ¡amnesia!

Nada más empezar swoobat dejó la mente en blanco con cara boba, al tiempo que su defensa especial volvía a subir una vez más; por su parte, Lucho exclamó.

-¡Pirotecnia!

Litwick fue mucho más rápida y soltó un proyectil ardiente que golpeó de lleno a swoobat, el cual apenas lo sintió debido a su alta defensa especial para entonces.

-¡Buena baza!

-¡Tinieblas!

Ambos ataques colisionaron al mismo tiempo, bloqueándose mutuamente. Gerania aprovechó entonces para seguir con la ofensiva.

-¡Arrumaco!

Swoobat se acercó a él para no fallar, asestándole un fuerte golpe en la frente junto a su llama; fue en ese mismo instante cuando Lucho exclamó.

-¡Ahora, fuego fatuo!

Al punto, el pokémon fantasma fuego sacudió su llama, extendiendo hacia delante varias ráfagas de fuego azulado que fueron imposibles de esquivar para swoobat al estar tan cerca, cayendo irremediablemente quemado.

-¡Agh, aléjate, swoobat, psíquico!-masculló Gerania.

El aludido puso distancia entre ellos antes de volver a atacar de nuevo en el proceso, sujetando a litwick; sin embargo en ese momento las quemaduras hicieron acto de presencia, al tiempo que Lucho ordenaba.

-¡Infortunio!

Una sombra fantasmal se deslizó entonces sobre el suelo llegando hasta swoobat sometiéndola a un dolor intenso, agravado además debido a las quemaduras que sufría. El pokémon volador psíquico cabeceó, alarmando a Gerania.

-¡Recupérate, swoobat, vamos!

-¡No le dejes, pirotecnia!

Antes de que pudiera aterrizar para recuperar salud, litwick lanzó otro proyectil ardiente que la golpeó de refilón, impidiéndola usar respiro. Debido a esto las quemaduras reaparecieron una vez más y pusieron la puntilla, cayendo al suelo KO.

-¡Swoobat está fuera de combate, litwick es la ganadora!-anunció el árbitro, alzando la banderilla a su favor.

-¡Bien hecho, litwick!-exclamó Lucho, satisfecho.

Por su parte la líder recogió a swoobat, comentando de seguido.

-Nada mal, has aprovechado bastante bien la estrategia… pero no deberías bajar la guardia ¡unfezant!

Ante ella, la forma evolucionada de tranquill hizo su aparición, batiendo sus alas y mirándole fijamente con gesto retador. Dado que nunca antes la había llegado a ver como tal, Lucho se informó llevado por la curiosidad.

-Unfezant, el pokémon altanero; el macho amenaza al enemigo meciendo el adorno en su cabeza, haciendo gala del mismo, mientras que la hembra, al volar, es mucho más diestra que el macho, aunque no tan llamativa. No es dado a hacerse amigo de alguien que no sea su entrenador.

-Bien, vamos allá… ¡fuego fatuo!-exclamó Lucho, guardándose la pokédex.

-¡Ésta vez no! ¡Esquívalo con ataque rápido!

Aprovechando la velocidad que confería ese ataque, unfezant demostró su mayor capacidad de vuelo esquivando todas las llamas azuladas, al tiempo que rodeaba a litwick sin perderla de vista.

-¡Pirotecnia!

-¡Bloquéalo con tajo aéreo!

Varias rápidas corrientes de aire se precipitaron sobre el proyectil ardiente, habiendo una abrupta explosión que extendió una nube de humo por parte del campo. Litwick se quedó muy quieta, tratando de escudriñar algo de entre el humo mientras vigilaba su retaguardia.

-¡Fuego fatuo a discreción, trata de alcanzarla!-exclamó Lucho en ese momento.

Más llamas azuladas se extendieron hacia delante en un intento por quemarla, pero en ese momento, y de entre el humo, surgieron entonces una serie de cuchillas cortantes hechas de aire que se precipitaron sobre las llamas, disolviéndolas en el aire, para luego avasallar repetidamente a litwick, que no tuvo tiempo de esquivarlas. Acto seguido unfezant reapareció de improviso abalanzándose sobre ella y con un tajo aéreo formándose por el camino.

-¡De frente, pirotecnia!

-¡Tú también, tajo aéreo!-exclamó Gerania.

Los dos pokémon atacaron al mismo tiempo, el proyectil ardiente impactó de frente sobre unfezant, pero ésta ignoró el dolor y agitó sus alas en cuanto estuvo a dos palmos de litwick, lanzando a bocajarro el ataque. Las corrientes de aire incidieron sobre el pokémon fantasma fuego con tanta fuerza que se vio azotada hacia atrás, al tiempo que su llama se apagaba en el proceso. Litwick cayó al suelo secamente y no se volvió a levantar, mientras que unfezant aterrizaba de nuevo a pocos metros de ella y recuperando parte de la salud arrebatada.

-¡Litwick está fuera de combate, unfezant es la ganadora!

Lucho recogió a su pokémon al tiempo que Gerania comentaba.

-Buen intento por replicar la estrategia, pero no siempre resulta efectiva una vez descubierta.

-Así es, pero me guardo más ases bajo la manga… ¡vamos, emolga!-exclamó el chico.

La aludida salió entonces al campo de combate, posándose en el suelo y mirándose fijamente a los ojos, en actitud desafiante. Al verla Gerania esbozó una sonrisita, al tiempo que murmuraba.

-Así que tipo eléctrico… supongo que pensarás que me tienes…

-¡No necesariamente, pero sé que parto con ventaja! ¡Acércate con acróbata!-indicó Lucho.

-¡Viento cortante!

Al punto, unfezant se envolvió en un gran remolino que azotó el aire a su alrededor; debido a esto, emolga no pudo acercarse lo suficiente como para poder golpearla, tratando de alejarse de ella lo más pronto posible, pero Gerania exclamó.

-¡Ahora!

Acto seguido el aire se detuvo de golpe y, tomando la forma de cuchillas, se dirigió directo hacia emolga.

-¡Esquívalo!

Haciendo uso de su velocidad, la pequeña pokémon voladora eléctrica pudo salvar algunas de ellas, pero no todas, siendo golpeada de refilón y cayendo al suelo en el proceso.

-¡Ataque rápido!

Unfezant se movió primero y consiguió embestirla de seguido, arrastrándola hacia atrás.

-¡Arriba, onda voltio!-exclamó Lucho, algo apurado.

Emolga alzó el vuelo de nuevo y, una vez en el aire, cargó energía en su cuerpecito y la soltó, dirigiéndose directamente hacia unfezant.

-¡Enfréntalo con tajo aéreo!

Antes de que la descarga llegara hasta ella las alas de unfezant brillaron con intensidad y se agitaron hacia delante, consiguiendo interceptarla a tiempo y deteniéndola en seco tras una abrupta explosión. El ceño de Lucho se frunció al ver esto, dándose cuenta de lo hábil que era Gerania aunque a simple vista no lo pareciera.

-Chica lista… voy a tener que adelantarme a ella antes de que haga lo mismo-pensó el chico, con gesto intranquilo.

-¿Te ha gustado? ¡Ataque rápido a discreción!-exclamó ella, con confidencia.

Aprovechando una vez más el impulso, se lanzó a golpear repetidamente casi tan rápido como emolga, que no pudo esquivar alguna de las acometidas.

-¡Bola voltio!

Tratando de alcanzarla en cuanto a velocidad se refería, el pokémon volador eléctrico formó una bola en su cola y la lanzó con efecto. La bola describió una amplia elipsis, yendo directa hacia unfezant, pero en ese momento Gerania indicó.

-¡Detección!

El pokémon volador lanzó entonces una súbita mirada que detuvo en seco la bola, protegiéndose de ella y quedando ese intento de ataque en nada.

-¡Contraataca con ataque rápido!

Acto seguido, y con una rapidez pasmosa, unfezant se lanzó una vez más y golpeó de nuevo a emolga, haciéndola un poco más de daño. Lucho estaba cada vez más agobiado.

-¡Sal de su radio de acción, acróbata!

-¡No le dejes, rodéala!

Unfezant trazó varios círculos a su alrededor, confundiendo aún más a emolga, para justo después volver a golpear. Emolga cayó al suelo, muy magullada, tratando de mantenerse en pie.

Para entonces Lucho estaba muy impresionado; incluso con ataques eléctricos, letales para los voladores, sabía desenvolverse muy bien. Gerania era realmente hábil y una digna líder de gimnasio.

-¡Termina con ataque rápido una vez más!-exclamó la chica, con tonito triunfal.

Una vez más, unfezant se lanzó cual exprés sin parada y yendo directa hacia una emolga que trataba de ponerse en pie con mucho esfuerzo.

-¡Emolga, cuidado, trata de esquivarlo!-exclamó su entrenador, apuradísimo.

Fue en ese justo momento cuando el pokémon volador eléctrico alzó una garrita, formando en ella una pequeña bola de electricidad ligeramente distinta a bola voltio.

-¡Un momento, eso es…!

Acto seguido la lanzó a bocajarro antes de que llegara a golpearla y el golpe fue directo; detuvo en seco a unfezant y, además, la hizo cierto daño que notó en sus carnes. Al segundo siguiente emolga regresó a su ball y otra al azar botó de golpe del cinto del muchacho, saliendo klink a combatir.

-¡Ah!-exclamó Gerania, que no se esperaba para nada ese súbito cambio.

-¡Voltiocambio! genial, emolga…-murmuró el chico, satisfecho

-Agh ¡respiro!-exclamó la líder, contrariada.

-¡No se lo permitas, rueda doble!

Antes de que unfezant pudiera aterrizar para recuperar salud, klink lanzó hacia delante un par de engranajes que aprisionaron al pokémon volador, haciéndole algo más de daño en el proceso.

-¡Quítatelo de encima, tajo aéreo!

-¡Carga!

Adelantándose al pokémon volador, klink chisporroteó con fuerza, cargando energía y subiendo su defensa especial en el proceso. Gracias a esto el golpe posterior por parte de su oponente apenas lo notó, ya que de por sí su tipo acero le garantizaba unas defensas muy buenas. Sin embargo Gerania aprovechó el momento para recuperarse.

-¡Ahora, respiro!

Ésta vez logró adelantarse y aterrizar en el suelo, pero antes de que pudiera recuperarse como tal unfezant se quedó estática, mientras que chispas varias rodeaban todo su cuerpo y le dejaban completamente inmovilizada.

-¡Paralizada! Pero ¿en qué momento…?-masculló Gerania, sorprendida.

-¡Ahora, rayo carga!-exclamó Lucho, exultante.

Klink cargó energía en un solo punto y, acto seguido, la lanzó con el doble de fuerza e impactando de lleno en unfezant, que no pudo hacer nada por evitarlo. Tras la fuerte descarga, el pokémon volador se dejó caer al suelo, KO.

-¡Unfezant está fuera de combate, el ganador es klink!-indicó el árbitro de nuevo.

Gerania la recogió, con la sorpresa aún grabada en la cara y llegando a comentar por lo bajo.

-¿Pero en qué momento se ha…? Espera… ¡ah, pues claro, emolga!

-¡Eso es, electricidad estática de emolga! Útil ¿verdad?-inquirió el chico, con salero.

Ante eso la chica esbozó una sonrisita, ciertamente impresionada por la habilidad del chico en combate. Sin embargo aún no estaba derrotada, comentando de seguido.

-Eres realmente fuerte y un recio candidato, pero esto aún no ha terminado ¡swanna!

El mismo swanna que llegó a ver aquel día en lo alto de la torre de los cielos hizo acto de presencia, echándoles un rápido vistazo. Por su parte el chico dejó a klink, indicándole de seguido.

-¡Carga!

Una vez más los metálicos cuerpos de klink chisporrotearon, aumentando tanto su defensa especial como la potencia de sus ataques eléctricos. Sin embargo, Gerania indicó en ese momento.

-¡Viento afín!

Al punto, una súbita ventolera proveniente de ninguna parte sopló por detrás de swanna y le dio un gran impulso, aumentando exponencialmente su velocidad y dejándose llevar por ella.

-¡Rayo carga!

-¡Esquívalo y acua aro!

Aunque klink atacó primero, swanna demostró tener una velocidad considerable esquivando fácilmente el ataque, al tiempo que una serie de aros acuáticos le envolvían hasta desaparecer.

-¡Disparo espejo!

-¡Disípalo con rayo burbuja!

El pokémon volador agua demostró tener unos buenos reflejos atacando en el momento preciso, quedando ese intento de alcanzarla en nada; justo después siguió volando con gran rapidez, describiendo círculos concéntricos a su alrededor a velocidades cada vez mayores, haciéndole muy complicado a klink seguirla con la mirada. En cuanto menos se lo esperó, swanna se abalanzó sobre él y le golpeó repetidamente rasgando el aire, sin dejarle respirar. Apenas le hacía daño, pero era constante e iba poco a poco minándole las fuerzas.

-¡Aguanta ahí, klink, déjale que se acerque, rayo carga a discreción!

-¡Esquívalo y rayo burbuja!

Varias descargas se extendieron hacia delante en un intento por golpearle, pero swanna voló con gran maestría esquivándolas a todas antes de lanzar un fuerte rayo burbuja que le dio de lleno, empujándole hacia atrás y haciéndole tambalear.

-¡Agh, no hay manera, disparo espejo!

-¡Salmuera!

De nuevo swanna se adelantó y le lanzó un súbito chorro de agua desde arriba que resultó ser particularmente potente, tan potente que klink cayó al suelo derrotado antes de lo esperado.

-¡Klink está fuera de combate, swanna es el ganador!-dictaminó el árbitro, levantando la otra banderilla a su favor.

Lucho lo recogió rápidamente, sopesando sus opciones; aún tenía cierto margen de maniobra con emolga y ducklett, pero prefirió dejar fuera a servine ya que apenas tendría muchas oportunidades, sobre todo teniendo en cuenta lo veloz que era ese swanna. Lo mejor que podía hacer teniendo en cuentas las circunstancias era ponerse a la par con emolga. Así que la sacó sin mayor demora. Aún estaba algo débil por la lucha anterior, pero podía continuar.

-¿Crees que con emolga podrás con swanna?-inquirió en ese momento Gerania.

-¡Creo que sí, tan solo debo jugar bien mis cartas! ¡Doble equipo!

Nada más decirlo, emolga alzó el vuelo aprovechando el viento imperante y se desdobló varias veces en un intento por confundir a swanna, el cual se mantuvo a una distancia prudencial. Acto seguido, Lucho indicó.

-¡Atracción!

Todas las copias guiñaron un ojo con gesto coqueto, al tiempo que una numerosa ristra de corazoncitos envolvía a swanna; por un momento pareció que había funcionado, sin embargo para su sorpresa vio que no había dado resultado, obviando entonces lo evidente.

-¡Agh, maldición, es hembra!-masculló el chico, contrariado.

-¡No todas las especies de pokémon tienen dimorfismo sexual después de todo! ¡Disípalos con tajo aéreo!-indicó Gerania, esbozando una confidente sonrisita.

Una serie de fuertes corrientes de aire cortantes fueron disolviendo a la gran mayoría de las copias, Lucho aprovechó para contraatacar.

-¡Onda voltio!

-¡Intercéptala con rayo burbuja!

Ambos ataques hicieron contacto, provocando una abrupta explosión que ocultó a swanna de la vista por unos momentos.

-¡Atenta, emolga!

El pokémon volador eléctrico estuvo ojo avizor, preparándose para recibir cualquier ataque viniera por donde viniera. En cuanto vio los primeros tajos aéreos aproximándose hacia ella, el chico indicó.

-¡Allí, bola voltio!

A gran velocidad, formó la bola en la punta de su cola y la lanzó hacia delante con ella, llevándose por delante los proyectiles y disolviendo parte del humo en el proceso, pero para su sorpresa swanna no estaba al otro lado.

-¿Qué? ¿Dónde se ha metido?-inquirió Lucho, inusitadamente nervioso.

Por un instante no hubo nada, sin embargo swanna reapareció de improviso desde arriba lanzando un súbito rayo burbuja que cogió a emolga completamente desprevenida. El golpe fue contundente, haciéndose a un lado visiblemente dañada y muy cansada.

-¡Aguanta ahí, emolga, doble equipo!

-¡No se lo permitas, golpe aéreo!

Haciendo de nuevo gala de una velocidad que rivalizaba con la de emolga, swanna rasgó el aire varias veces pasando rozándola pero sin tocarla, desconcentrándola por completo e impidiendo que se replicara.

-¡Agh, no dejes que te domine, ataque rápido!-masculló el chico, perdiendo la paciencia.

-¡Ahora, salmuera!

Por primera vez emolga logró adelantarse, logrando embestirla, pero justo después se quedó completamente desprotegida y swanna contraatacó de frente. El golpe fue directo y tumbó a emolga, tirándola al suelo y sin volverse a levantar de nuevo. El pokémon volador agua se posó suavemente en el centro del campo, al tiempo que acua aro curaba sus pocas heridas.

-¡Emolga está fuera de combate, swanna es la ganadora!-anunció el árbitro.

Lucho la recogió sin poder evitar sentirse acorralado; en ese momento, Gerania comentó al respecto.

-Te has apresurado justo al final y eso te ha hecho fallar… hasta ahora has demostrado una técnica bastante buena, pero no lo suficiente como para detener a swanna.

Ante eso el chico se quedó callado, sin poder evitar pensar que tenía razón. Aun a pesar de su ventaja de tipo había sido imposible igualar a swanna en cuanto a velocidad se refería. Por un momento pensó en sacar a servine aunque sólo fuera para ganar algo de tiempo e intentar algo con él, pero recordó entonces que cometió ese mismo error combatiendo contra Yakón y enseguida lo descartó. Ducklett era su mejor y única opción en esos momentos. Además, habían estado entrenando muy duro para llegar a ese momento, y debía hacerlo valer como tal. Por lo que no se lo pensó más y, finalmente, lo sacó.

-¡Vamos, ducklett!

Gerania sonrió al ver al pequeño pokémon, aunque en ese momento el viento afín cesó, por lo que se apresuró a volverlo a poner a su favor.

-Esto va a ser interesante… ¡Swanna, viento afín!

-¡Acua aro!-exclamó entonces Lucho.

El viento volvió a soplar, al tiempo que ducklett se rodeó de varios aros de agua transparente que desaparecieron al poco rato. Ambos pokémon voladores remontaron el vuelo dejándose llevar por las corrientes de aire, mirándose fijamente y esperando a una oportunidad para atacar.

-¡Rayo hielo!

-¡Esquívalo!

Swanna alzó el vuelo con rapidez y la resultó sencillo esquivar el golpe.

-¡Golpe aéreo!-ordenó Lucho.

-¡Tú también!

Los dos pokémon voladores rasgaron el aire y se encontraron en el centro del campo, bloqueándose mutuamente. Lucho aprovechó entonces la cercanía para contraatacar.

-¡Danza pluma!

Múltiples plumas salieron despedidas de improviso, pegándose a swanna y bajando así su ataque, sin embargo no pareció importarle demasiado a Gerania, la cual indicó.

-¡Tajo aéreo!

Aprovechando de igual manera la cercanía y la mayor velocidad de swanna, ésta agitó sus alas lanzando hacia delante los proyectiles aéreos, haciendo diana; por un momento ducklett se desestabilizó y cayó al suelo, pero con un rápido aleteo retomó el vuelo, al tiempo que los efectos de acua aro le curaban en parte.

-¡Rodéalo con rayo burbuja!

Volando entonces al raso y acercándose a ella, lanzó una ristra de burbujas que rodeó a swanna en vez de golpearla, confundiéndola en el proceso.

-¿Qué pretendes?-pensó Gerania, frunciendo el ceño.

-¡Ahora, ducklett!-exclamó Lucho.

El pokémon volador agua se acercó a ella y comenzó a agitar sus alas con gran fuerza, levantando una gran nube de polvo que cubrió por completo a swanna.

-¿¡Qué es esto?! ¡Tajo aéreo!-se apresuró a indicar Gerania.

-¡Pistola agua!

Aunque swanna atacó primero ducklett fue rápido de reflejos y logró esquivar los primeros proyectiles, lanzando un fuerte pistola agua que atravesó la cortina de polvo; el resultado fue un swanna embadurnado de barro al humedecerse el polvo.

-¿¡Pero qué pretende?! ¡Swanna, límpiate con acua aro!-indicó la líder, sin entender a qué venía tanta maniobra, pero Lucho lo aprovechó rápidamente.

-¡Rayo hielo!

En cuanto el rayo hielo tocó las ondas de acua aro, éstas se congelaron y golpearon con fuerza a swanna repetidamente en vez de curarla, para sorpresa de Gerania, que no dudó en contraatacar.

-¡Golpe aéreo!

Ésta vez swanna cargó con ganas y, aun a pesar de tener el ataque mermado, embistió con fuerza a ducklett, el cual acabó por los suelos.

-¡Remátalo con tajo aéreo!

-¡Ducklett, cuidado!-gritó Lucho.

El aludido trató de levantarse, sin embargo no le dio tiempo a reaccionar y recibió de morros el ataque; dio una voltereta en el aire y cayó al suelo haciendo un ruido seco, muy magullado. Acua aro volvió a actuar y le curó un poco, pero no lo suficiente como para mantenerlo estable.

-Muy bien, acabemos con esto…-murmuró la líder en ese momento, confiada.

-¡Arriba, ducklett, vamos!-exclamó en ese momento Lucho.

Gerania le miró por un instante, al tiempo que el chico volvía a dirigirse a su pokémon.

-¡Puedes hacerlo, lo sé, hemos estado entrenando juntos durante este tiempo y nos hemos compenetrado mejor que nunca! ¡Puede que antes tuviera dudas de si realmente funcionaríamos bien juntos, pero tras estos dos días ahora sé que somos capaces de cualquier cosa juntos! ¡Vamos, adelante, ahora!-exclamó el chico, con la mirada fija en su objetivo.

Las palabras del chico calaron hondo en ducklett, el cual se puso en pie desplegando las alas con fuerza y dejando escapar un agudo graznido. Y, acto seguido, comenzó a brillar con intensidad.

Tanto la líder como el chico se quedaron de una pieza, sin esperarse para nada eso. Una luz azulada brillante rodeó al pokémon mientras éste comenzaba a cambiar; tanto su cuerpo como sus alas comenzaron a crecer, doblando su tamaño. Sus patas se ensancharon, al tiempo que la cola se desdoblaba en dos en su parte trasera. Su cabeza se estilizó, y tanto su cuello como su pico se alargaron en consonancia.

Tras unos segundos de intenso brillo, se mostró entonces como un bello y esbelto swanna con fuerzas renovadas; alzó el vuelo instantáneamente, alejándose varios metros y, desde las gradas, se lanzó hacia delante a gran velocidad. Enseguida se envolvió en un aura llameante que luego se tornó en azulada y enfiló al swanna de Gerania, que le veía venir con un gesto de estupefacción grabado en su rostro.

-Oh, no… ¡esquívalo, rápido!-exclamó ella, alarmada, pero el swanna de Lucho llevaba la delantera.

El impacto fue de impresión, el swanna de Gerania fue arrastrada por los suelos hasta quedarse junto a su entrenadora y de ahí no se levantó; el swanna de Lucho se posó en el suelo, con aire triunfal y sufriendo cierto regolpeo, pero aún en pie.

-¡El swanna de la líder está fuera de combate, el ganador es el swanna del aspirante! ¡La victoria es para el aspirante Lucho de pueblo Arcilla!-dictaminó el árbitro en ese momento.

-¡Sí, lo conseguimos, swanna!-exclamó el chico, extasiado, mientras el pokémon se lanzaba sobre él y le abrazaba con ganas.

Por su parte Gerania les miró asombrada, al tiempo que una gran sonrisa se dibujaba en sus labios; se ausentó por un momento, regresando al poco rato con una bandejita.

-Lucho, como reconocimiento de tu victoria te hago entrega de la medalla jet.

-¡Genial, nuestra sexta medalla!-exclamó el chico, mostrándosela a swanna.

-Lucho… ha sido un combate estupendo, me has sorprendido, de alguna forma me esperaba este resultado, sin embargo… la forma de llevarlo a cabo ha sido totalmente inesperada para mí. Realmente eres especial…

-Ah, no es para tanto, después de todo tú también eres muy hábil, has podido contrarrestar perfectamente mi ofensiva eléctrica… ¿por qué lo dices?-inquirió el chico, curioso al respecto.

La líder abrió la boca para hablar, sin embargo se quedó callada, como si no encontrara las palabras adecuadas para explicarlo. Finalmente se pronunció al respecto.

-No importa, sólo son cosas mías, no me hagas mucho caso…

Ante eso Lucho no dijo nada más, aceptándolo como tal. La chica le acompañó hasta la salida mientras seguían hablando un poco más.

-¿Sabes a dónde vas a ir a continuación?

-Ah, no, aún no lo he pensado…

-En ese caso dirígete a ciudad Teja, allí hay otro gimnasio que puedes retar, está todo recto yendo hacia el norte, no tiene pérdida.

-Gracias Gerania.

Hubo entonces un breve pero un tanto denso silencio en el cual los dos se quedaron callados, sin saber muy bien qué decir a continuación; finalmente la líder rompió el hielo, comentando al respecto.

-Supongo que participarás en la conferencia de este año…

-Sí, por supuesto, allí estaré.

-Genial… espero volver a verte, Lucho.

-Claro, yo también…

Otro silencio más condicionó los siguientes segundos, aunque en ese momento swanna, que iba al lado del chico, comenzó a reírse socarronamente, al tiempo que miraba a su entrenador con gesto divertido.

-Swanna ¿se puede saber de qué te ríes?-inquirió él, algo cortado.

-Ji, ji, qué mono…-murmuró Gerania, divertida.

Finalmente se despidieron y Lucho salió del gimnasio, con swanna a su lado mirándole con gesto evidente. Sin embargo, nada más salir, se encontró con una cara conocida que no se esperaba ver por ahí ni en todos los días de su vida.

-¿¡N?!

Antes de que el chico pudiera decir nada más, el aludido murmuró.

-Los entrenadores obligan a combatir a los pokémon y les hacen daño solo para demostrar que son los mejores y ganar una medalla ¿soy el único que esto le provoca una honda tristeza?

En ese momento Lucho ahogó como pudo un hondo suspiro, al tiempo que musitaba.

-Oh, no, esta mierda otra vez no…

-¿Por qué? ¿Acaso te incomoda hablar al respecto?-inquirió N, conservando la calma en todo momento.

-¡No, lo digo porque sé que si volvemos a tener esta conversación otra vez volveremos al mismo lugar y no llegaremos a ningún sitio! ¿Por qué iba a pensar que ésta vez sería distinto?

Tras esa rápida y contundente reflexión, se miraron fijamente tras unos cortos segundos hasta que finalmente N le pidió.

-No importa, déjame hablar con tu equipo pokémon.

-¿Cómo?

-Me he criado entre pokémon desde que nací y disfruto más hablando con ellos que con las personas. Y porque sé que un pokémon nunca me va a mentir.

Ante esa aseveración Lucho se quedó anonadado, no muy seguro de qué pensar al respecto. Aun así N se dirigió a swanna, sin embargo en cuanto le vio algo en su cabeza pareció activarse, mascullando de seguido.

-Un momento… tú eres… no…

-¿Qué? ¿Ducklett? Sí, es el mismo, sólo que ahora ha evolucionado-asintió Lucho.

Aun así N no escuchó al chico, dirigiendo su mirada hacia el pokémon volador agua con el mismo gesto incrédulo en su rostro, el cual se agudizó al poco rato como si hubiera oído algo inverosímil.

-¿Cómo dices? No puede ser, pero si él…

N se vio cortado de improviso por un súbito graznido por parte de swanna que hizo cabecear al muchacho, al tiempo que daba un paso hacia atrás, como si se negara a creer lo que veía u oía. Tardó un poco en reaccionar, relajándose entre medias, hasta que finalmente N musitó.

-Por algún extraño motivo… ¡este swanna cree en ti!

-¡Pues claro que sí! ¿Por qué no lo haría? Sí es verdad que al principio tuvimos problemas, y demonios, mentiría que yo tampoco tuve problemas por mi parte. Pero él decidió darme una oportunidad y gracias a su ayuda nos hemos hecho más fuertes y hemos ganado juntos la medalla-admitió Lucho, con mucha seriedad.

Por su parte swanna sonrió y posó su cabeza en el regazo del chico, a lo que él respondió acariciándole con mucho cariño. N lo veía todo con suma atención y con una mirada de sorpresa que no le cabía en el rostro. Fue en ese momento cuando el muchacho murmuró, visiblemente emocionado.

-O… ojalá todos los humanos fueran tan amigos como lo sois vosotros… así no sería necesario liberarlos de las garras de los desalmados… y todos… podrían convivir en armonía para siempre…

Lucho se le quedó mirando un tanto extrañado, no por lo que decía, sino por cómo lo decía, ya que poseía cierto tono melancólico en la voz. Quiso preguntarle al respecto, cada vez más extrañado por su cambiante comportamiento, sin embargo en ese momento N pareció serenarse y le comentó.

-Ghechis está buscando unas piedras muy especiales para el equipo Plasma, se las conoce como el orbe claro y el orbe oscuro. Hace miles de años, los pokémon legendarios se transformaron en dichas piedras, y ahora aguardan en letargo a la espera de un nuevo héroe. Mediante esas piedras, es posible invocarlos de nuevo. Cuando me haya hecho su amigo, el mundo entero me reconocerá como el héroe que soy y me obedecerá.

Ante ese alegato Lucho se quedó impactado, sin apenas creerse lo que acababa de oír. No tardó mucho en dar su opinión al respecto.

-¿Qué? Pero, pero, pero… qué disparate estás diciendo… ¿hablas en serio? no puedes hablar en serio…

Ante su reacción N le miró fijamente y, acto seguido, negó con la cabeza en un gesto resignado.

-Mi sueño es modelar un mundo donde no haya luchas, deberé hacerlo por la fuerza y habrá, sin duda, gente que se oponga…

-¡No! ¿Tú crees? ¿Por qué será?-le espeto Lucho con especial inquina.

-¡Y serán los malvados entrenadores los que sufrirán al ver que sus pokémon ya no quieren saber nada de ellos!-exclamó en ese momento N, para hacerle callar.

Hubo un abrupto silencio en el cual se miraron a los ojos fijamente, al tiempo que Lucho tomó la palabra y le espetó con contundencia.

-Eres un maldito egoísta… ¿crees que puedes llegar y decir algo semejante, creerte en el derecho de decidir tú mismo y así la vida de los demás?

-Piensa lo que quieras, pero no voy a dejar a los pokémon como vulgares marionetas de la gente. Sin embargo… me entristece saber que tengan que separarse humanos y pokémon que sean tan amigos como lo sois vosotros...

-¿¡Entonces?! ¡Es que siempre es lo mismo contigo, tío, no haces más que contradecirte cada vez que abres la boca! ¡Dices que no te gusta el mundo, pues hala, a cambiarlo, soy el elegido y el adalid de la verdad, pero luego digo otra cosa y cambio de opinión como quien se cambia de calzoncillos! ¡Esto no funciona así, no es tan simple, y mucho menos tiene algo que ver con los pokémon legendarios! ¿¡Qué es lo que quieres, N?! ¡Aclárate de una maldita vez!

Tras esa perorata Lucho se quedó en el sitio, algo acalorado y mirando fijamente a N, el cual le miraba sin pena ni gloria y con un gesto vacío dibujado en su rostro. Tras eso el chico bajó la cabeza y, sin decir nada más, se marchó de allí.

Por su parte Lucho le observó marcharse con gesto plano y sin entender absolutamente nada de nada. Todo ese asunto comenzaba a hacérsele bola de tal forma que pensar en ello le mareaba por momentos. No quería saber nada al respecto, sin embargo el detalle de los pokémon legendarios le inquietaba sobremanera. Conocía algo de las leyendas que dieron forma al cantón de Teselia miles de años atrás, de lo que llegaron a ver en el colegio y poco más, pero nada muy a fondo. Por un lado le gustaría entender más y mejor a N al respecto, pero por otro lado el simple hecho de pensarlo le provocaba un dolor de cabeza espantoso.

-Por favor, que pare ya esta tortura…-masculló el chico, realmente cansado, tanto física como anímicamente.

Tratando de pensar en otra cosa, se dirigió al centro pokémon para curar a su equipo y recoger sus cosas para marcharse a la siguiente ciudad. Al menos el viaje le distraía lo suficiente como para no pensar en N ni en el equipo Plasma. Y menos mal, porque empezaba a hartarse por momentos de ambas cosas.


Por su parte N no podía quitarse de la cabeza las palabras que ese swanna le dijo con tanta calma y tranquilidad. No era posible, y sin embargo, ahí estaban ahora. En su momento llegó a pensar que nada volvería a hacerle cambiar de opinión, la decepción que llegó a experimentar cuando vio a ese ducklett fue de los mayores desencantos que experimentó en toda su vida. Sin embargo, y en pocos días además, todo eso había cambiado por completo hasta quedarse en nada. ¿Por qué? De nuevo las dudas asaltaban su mente y eran más fuertes que nunca. Por un momento echó en falta la compañía de Liza, pero sabía que esto era algo que debía resolver él solo.

-Ésta ecuación irresoluble está siendo demasiado complicada de solucionar… ¿Por qué? ¿Por qué todo esto, por qué él, por qué? Se supone que nada puede salvar este mundo gris, y aun así… todo parece teñirse de color. Como con ella.

Quizás no todo estaba tan perdido como él pensaba. Los más recientes acontecimientos apuntaban a ello, estaba claro que no todo el mundo pensaba como él, pero si alguien como ese chico era capaz de darle color a este mundo gris entonces aún había algo de esperanza. Sí… no todo estaba perdido.

En eso mismo estaba pensando cuando, a pocos metros de distancia de donde él estaba siguiendo la carretera hacia el norte, le pareció ver algo tirado en el asfalto. Al principio pensó en que sería una bolsa de basura o algo grande que alguien había perdido, sin embargo conforme se fue acercando pudo notar que algo no iba bien. Apretó el paso, al tiempo que empezaba a oír una suplicante y quejumbrosa voz cada vez más y más fuerte. Fue entonces cuando lo vio. Y se horrorizó.

-No… no, no, no, no…

En cuanto llegó a su lado pudo confirmar sus sospechas, al tiempo que lo que veía lo asqueaba a unos niveles inimaginables, provocándole incluso arcadas. Y es que un pequeño audino de no más de siete u ocho meses yacía en el duro asfalto con una herida inmensa en su costado derecho, sangrando profusamente y con parte de sus tripas colgando. Tratando de sobreponerse al dolor mental que le producía verlo en ese estado, se agachó junto a él, queriendo ayudarlo. Puso su mano sobre su cabeza, al tiempo que mascullaba.

-Tranquilo… está bien, tranquilo…

Sin embargo él sabía que no estaba bien, nada estaba bien. El pokémon le cogió de la mano con ojos llorosos, al tiempo que oía su voz y le desgarraba por dentro un poco más.

-Me duele mucho… haz que pare… por favor…

Los ojos de N comenzaron a anegarse, presa de una impotencia atroz que nunca antes había sentido. Lo que estaba viendo superaba con creces todo lo que había visto hasta el momento, y supo entonces que no había nada que él pudiera hacer. No podía salvarlo. Y eso le quemaba por dentro como un metal incandescente.

Miró por un momento sus alrededores, viendo entonces las marcas de unos neumáticos grabadas en la calzada justo antes de llegar a donde estaba tendido el audino. Al otro lado se podía ver otras más ligeras que se extendían hacia delante hasta desaparecer, dándose cuenta entonces de lo que había sucedido. Alguien había atropellado al pobre pokémon y lo había dejado ahí tirado esperando a su inminente final. Semejante frialdad y dejadez dejó helado al muchacho, el cual no pudo hacer otra cosa salvo llorar. En ese momento la voz del audino volvió a sonar, ésta vez mucho más débil que antes, dirigiéndose directamente a él.

-No llores… no pasa nada… gracias por estar aquí conmigo… no te vayas, por favor…

-No me voy a ir… lo prometo… lo siento… lo siento tanto… lo siento…-musitó el chico, al tiempo que las lágrimas corrían imparables por su cara.

El audino sonrió débilmente, al tiempo que su manita perdía fuerza poco a poco hasta que finalmente cerró los ojos y expiró. N se le quedó mirando, al tiempo que sus sentimientos se desbordaban hasta el punto de que apenas le dejaban respirar. Le besó en la frente y se apartó, dejándose caer en el suelo y dejando escapar todo lo que sentía.

El dolor que sentía no se comparaba con todo el que había experimentado antes. El saber que no pudo hacer nada por evitarlo era lo que más le atormentaba, sintiéndose impotente y, en parte, responsable. Si antes pensó que podía haber esperanza, ese sentimiento se fue junto con el audino. No podía dejar que algo así siguiera sucediendo. Si podía evitarlo, lo haría, costase lo que le costase. Porque eso era lo que tenía que hacer. Nadie más podría hacerlo salvo él.

-No permitiré que tu muerte sea en vano. No dejaré que más pokémon sean heridos por fríos y crueles humanos. Seréis libres. Lo juro.

Y, tras esas palabras, se levantó y se fue de allí, no sin antes cavar una tumba con sus propias manos y enterrar allí al audino. La suave y fresca brisa de verano azotó las briznas de hierba cercanas, dejando caer varias gotas de agua producto de la humedad del ambiente.


¡Y uno más de Pokémon! Estoy que lo tiro XD pero bueno, hablemos del capítulo.

El combate está más o menos íntegro a la primera versión, aunque mucho más ampliado, ya que de nuevo se sucedía demasiado rápido, añadiendo algunos asaltos más y dándole carácter a los pokémon de Gerania. Si vas preparado no supone un gran problema en los juegos, pero tanto en el anime como en el manga es bastante hábil, sobre todo en el manga. He aprovechado también el combate para dar por finalizado el arco de ducklett, siendo su evolución algo mandatorio de por sí y que cierra estupendamente su evolución como personaje.

En cuanto a la última escena con el audino era algo que tenía que pasar sí o sí, muy a la línea de la del herdier en ciudad Mayólica, pero mucho más cruda y contundente, sobre todo para N. Me dolió sobre todo por él, pero era necesario para que el chico se reafirmara aun a pesar de que puede ver que no todo es malo en el mundo, dándole un enfoque mucho más realista en ese sentido, ya que de por sí animales atropellados te los puedes encontrar en cualquier parte. Y dado que éste es un mundo "real" en el que el mundo pokémon converge, supe que quedaría muy bien y daría un golpe de efecto importante, tanto en N como en el lector.

Y a partir de aquí me voy a tomar otro breve descanso volviendo a otra cosa, tal vez retome Supergirl, que lleva en tiempo parada, ya veré, pero de momento dejaré ésta tanda de capítulos por aquí.

Y eso es todo de momento, comentad, dejad reviews y todo eso. ¡Nos leemos!