Capítulo 28
Empapado en leyenda
Al día siguiente, ciudad Teja amaneció encapotada y con nubarrones grises que cubrían el cielo y pronosticaban lluvia de nuevo; tras el desayuno y recoger su ropa ya seca, Lucho salió a la ciudad para hacer un poco de turismo y vsitarla. Nada más salir del centro pokémon, una persona conocida le vio y le saludó.
-¡Hombre, Lucho! ¿Qué tal todo?
-Oh, profesor Encina, buenos días…
-Puedes llamarme Carrasco, estamos en confianza.
-Está bien, Carrasco… ¿qué está haciendo aquí?-inquirió el chico, curioso.
-Ah, he venido a hacer investigaciones sobre el terreno… ¿conoces la torre Duodraco?
-Pues… ah, sí, ya recuerdo, llegaron a hablarnos de ella en historia-recordó Lucho.
-En ese caso sabrás que es una de las construcciones más antiguas de toda Teselia, casi tanto o algo más que el castillo Ancestral. Me interesa especialmente ya que me gustaría datar el origen de muchas de las especies endémicas, se sostiene que muchas de ellas vivieron por aquí cerca en algún momento temprano de la historia de Teselia antes de moverse hacia el resto del cantón. Además, según el folclore se cuenta que allí nacieron y ahora duermen unos pokémon legendarios-añadió el profesor.
Ante ese dato Lucho alzó las cejas en un evidente gesto interesado, cosa que el profesor enseguida notó.
-Vaya, parece que ha captado tu atención… ¿estás interesado?
-Ah, sí, puede… ¿dónde está exactamente? Puede que me acerque a echar un vistazo…
-Está al norte de la ciudad, pasada una hondonada… estoy moviendo algunos materiales, si no te importa me voy adelantando, te esperaré allí-comentó en ese momento el profesor, con algo de prisa.
-Está bien, luego iré, me gustaría visitar la ciudad antes.
Tras ese breve encuentro Lucho siguió explorando la ciudad, aunque algo mosqueado por el detalle de la torre; ¿acaso se refería a los mismos pokémon legendarios que N mencionó la última vez que le vio? Todo apuntaba a que sí, aun así prefirió dejarlo estar de momento y siguió visitando la ciudad.
En la plaza central se encontró con cuatro personas bailando en círculos al tiempo que giraban sobre sí mismos, mientras que varios músicos con instrumentos variados y personas dando palmas entonaban una bonita melodía.
-¿Qué están bailando?-inquirió el chico a una mujer que estaba viendo el baile.
-Es un baile popular de esta ciudad que se ha transmitido desde los tiempos antiguos, todos los días lo bailan para dar gracias a nuestros ancestros por tan preciada danza-explicó ésta.
Mientras bailaban, iban cantando.
¡Bailan, bailan, los dos dragoncitos!
¡Día y noche se fundirán, nada malo podrá pasar!
¡Giro aquí y vuelta allá, cruce, cruce y otro más!
¡Giran, giran… enroscándose un poquillo!
La música era pegadiza y la canción muy bonita, quedándose allí observando la coreografía hasta que finalmente terminaron, aplaudiendo junto con el resto de personas. Sin embargo tanto el tono como la letra de la canción llamaron gratamente la atención a Lucho, sobre todo la parte que mencionaba a dos dragoncitos, por lo que estuvo preguntando por allí tratando de saber más al respecto. Dos ancianos tuvieron la amabilidad de explicarle a que se refería esa estrofa.
-¡Se refiere a zekrom, joven!
-¡Y a reshiram también!
-¿Los dos pokémon legendarios?-inquirió Lucho, recordando las lecciones de historia del colegio.
-¡Así es, así es! Siéntate, joven, y escucha nuestra historia, que se ha transmitido de boca en boca y generación tras generación, como ese baile de ahí-le indicó uno de los ancianos.
Él se sentó y uno de ellos comenzó a relatar.
-Tiempo atrás, el pokémon legendario reshiram ayudó al paladín de la verdad, otorgándole sabiduría e hizo frente al enemigo con una columna de fuego. El pueblo aclamó al héroe y a su pokémon con admiración y respeto, y todos juntos fundaron el cantón de Teselia y dieron pie a su , el pokémon legendario perdió su forma corpórea y se transformó en un orbe Claro que aguarda la llegada de un nuevo héroe. Eso es lo que se cuenta y se ha contado aquí, en ciudad Teja.
Lucho quiso preguntar algo, pero en ese momento el otro anciano exclamó de improviso.
-¡Pero espera, no es del todo así! Tiempo atrás, el pokémon legendario zekrom ayudó al defensor de los ideales, otorgándole sabiduría e hizo frente al enemigo con un potente rayo. El pueblo aclamó al héroe y a su pokémon con admiración y respeto, y todos juntos fundaron el cantón de Teselia y dieron pie a su desarrollo. Entonces, el pokémon legendario perdió su forma corpórea y se transformó en un orbe Oscuro que aguarda la llegada de un nuevo héroe.
-¡Idiota, no me interrumpas, le estaba explicando al muchacho la historia!
-¡Pero te recuerdo que las dos versiones coexisten en la ciudad desde tiempos de mi tataratataratatara-abuelo! ¡Vas a confundir al chaval con tanta palabrería!
-¡Pero si empezaste tú! ¡Siempre has sido un metomentodo, Claudio!
Para entonces la discusión empezaba a escalar rápidamente, por lo que el chico trató de mediar, pero apenas le escucharon.
-Eh… perdonen…
-¿¡Cómo?! ¡Eso no me lo dices en la calle!-exclamó Claudio.
-Estamos en la calle…
-¡Ábrase visto, y tú siempre has sido un peleón desde que íbamos a la escuela, Clotario!-le espetó Claudio.
-¡Ajá, lo sabía, sabía que irías por ahí, te vas a enterar de lo que vale un peine!-exclamó Clotario.
Y, a partir de ahí, empezaron a discutir acaloradamente sin prestar atención al chico. Lucho les dejó estar, pues se les veía muy animados, y se marchó pensando en las historias que los dos ancianos le relataron. Por lo visto parecía ser dos versiones de una misma historia pero desde un punto de vista completamente diferente. Un héroe que defendía la verdad y otro los ideales. Así en frío parecía ser un concepto muy vago, ya que tanto la verdad como los ideales podrían ser muchos y muy variados dependiendo de la situación y el contexto. ¿A qué se podría referir la historia en cuanto a verdad e ideales se refería? Fue en ese momento cuando recordó cierto momento en ciudad Porcelana, hace ya casi un mes y medio atrás, en el cual Ghechis llegó a sacar a colación dicha leyenda. No difería en nada a lo que esos ancianos le habían contado, pero aun así seguía sin entender a cuento de qué venía todo eso de la verdad y los ideales.
En eso estaba pensando cuando, un poco más adelante y doblando varias calles, se encontró con el gimnasio. Por un instante se olvidó de leyendas y dragones y fue a entrar cuando un hombre vestido de árbitro salió de él y comenzó a cerrarlo con llave.
-¿Eh? ¿No está el líder?-inquirió él en ese momento.
-No, ha salido y no volverá hasta dentro de unos días, disculpa las molestias-explicó el hombre antes de irse.
Lucho se quedó algo desanimado al respecto, pero no le dio mayor importancia ya que después de todo le vendría bien un entrenamiento previo antes de retarlo, y todavía tenía tiempo para informarse, así que lo dejó estar al menos de momento.
Un poco más al norte, y dejando atrás el núcleo de población, vio un ancho sendero que atravesaba una frondosa arboleda llena de pinos alisios y desembocaba en la hondonada que le comentó el profesor. Un poco más adelante, tras varios minutos andando, se encontró con el susodicho y la torre Duodraco. En medio de la hondonada la torre se alzaba rodeada de un gran pantano que hacía las veces de foso, y su forma destacaba ampliamente. Poseía una concepción espiralada bastante prominente, con varias alturas escalonadas y multitud de torreones y torrecillas unidas entre sí y al cuerpo principal mediante pasarelas y puentes de piedra de lo más vistosos. Todo en su conjunto formaba una especie de fortaleza vertical muy alta y de gran envergadura, construida con una piedra muy antigua en la que se notaba el paso del tiempo, ya que mutltitud de briznas y plantas crecían por los resquicios de las piedras.
Cerca de la orilla había varias antiguas columnas que sobresalían de las aguas del pantano y que precedían a la propia torre, la cual se alzaba hacia el oscuro cielo con cierta majestuosidad, su figura resaltaba mucho. El profesor, al verle llegar, le saludó mientras terminaba de instalar su equipo, compuesto de varias cámaras, unas cuantas placas de Petri, una amplia mesa plegable con muchos documentos desperdigados en ella y una tienda de campaña.
-Ah, Lucho, aquí estás…
-Hola… ya veo que se ha instalado.
-Sí, preveo quedarme aquí unos días investigando, y qué mejor manera de hacerlo que en primera línea.
-Nada mal…
-Vale, ya está todo listo. Pues ahí la tenemos, desde hace más de trescientos años en pie… es impresionante ver cómo se ha conservado tras tanto tiempo de existencia, es como si hubiera sido ayer su construcción. Y, aun así, ha aguantado tormentas, nevadas, granizos y hasta terremotos… creo que podemos aprender algo de ella ¿no crees?-inquirió el profesor en ese momento, mirándola atentamente.
El chico se quedó callado por un momento, pensando en una posible respuesta, hasta que finalmente inquirió.
-¿Ser insistentes y consecuentes?
-Sí, buena lectura, es ciertamente interesante y muy curioso también, ya que nadie ha vuelto a entrar en ella desde hace muchísimo tiempo-comentó el profesor en ese momento.
-¿Ah, no?-inquirió el chico, extrañado.
-No, se cerraron los accesos para evitar que el uso continuado deteriorara aún más su estructura, hace ya más de cincuenta años. Como bien de patrimonio artístico y cultural que es se tomó esta medida para protegerla, pero eso mismo ha hecho que no sepamos casi nada de ella. La gente de ciudad Teja ya conocía de su existencia cuando se asentaron los primeros pobladores hace ya más doscientos cincuenta años, y por lo que he podido averiguar al principio la torre era usada cada cierto tiempo, sobre todo durante los periodos de entreguerras, pero no he podido recabar más información al respecto, principalmente por falta de la misma, vaya…
Lucho se quedó callado observándola atentamente y recordando la leyenda de los dos dragones, inquiriendo de seguido.
-¿Cree que tiene algo que ver con la leyenda de los dos dragones legendarios? Me han hablado de ella al respecto en la plaza, pero no me dijeron mucho más…
-Eh… sí, de eso sí que tengo algo, déjame ver un momento…
El profesor se dirigió a su mesa por un momento, buscando entre todos los papeles que tenía hasta dar con lo que buscaba.
-Ah, aquí está… así es, según el folclore local se piensa que la torre Duodraco fue un lugar de culto de dichos dragones, siendo el punto de partida y retorno de los mismos… no hay mucha más información al respecto, aunque se encontraron unos antiguos grabados que apoyan esta idea en las inmediaciones de la torre. En dichos grabados se puede llegar a leer una inscripción que reza lo siguiente: El camino está en aquellos que persiguen el final y éste engendra al uno. El uno engendra al dos, el dos engendra al tres. Lo innombrado es permanente y lo permanente perdura para siempre en absoluto equilibrio. Los dos son eternos y por ello permanecen. Girando y enroscándose.
Esa última parte llamó la atención de Lucho, recordando entonces cierta estrofa de cierto baile.
-Giran, giran, enroscándose un poquillo…
-Exacto, veo que has hecho la conexión ahí…
-¿A qué se refiere exactamente?
-No se sabe con certeza, aunque lo interesante de todo esto es que algunas de estas inscripciones hacen referencia a ciertas enseñanzas que pueden que te suenen de algo, mira esto: El Tao que puede nombrarse no es el Tao eterno. El nombre que puede nombrarse no es el nombre inmutable. La no existencia es el principio del cielo y de la tierra. La existencia es la madre de todo lo que hay.
Ante eso los ojos de Lucho se abrieron como platos, inquiriendo de seguido.
-¿Dào Dé Jīng de Lao-Tse? ¿Qué tiene que ver uno de los textos clásicos de la dinastía Zhou con todo esto?
-Muy buena pregunta, muchacho, no se sabe con certeza, pero está claro que estas lecciones de vida llegaron hasta aquí mucho antes de que Teselia fuera fundada…
-Entiendo… la torre Duodraco ya estaba aquí antes de que los primeros pobladores de ciudad Teja llegaran…
-Veo que vas entendiendo hacia dónde van los tiros, por ahora son solo conjeturas mías, pero tengo razones más que de sobra para pensar que antiguos discípulos de Lao-Tse llegaron aquí siglos antes de que Teselia se formara como tal y erigieron esta torre en honor a algo ¿El qué? No tengo ni idea, pero mi intuición me dice que tiene que ver con la leyenda de los dragones y sus respectivos héroes…
-Ya veo… punto de partida y retorno ¿Acaso se trajeron algo consigo?-sugirió Lucho en ese momento.
-Puede ser, sí… interesante conversación ¿no crees?
Lucho se quedó callado por un momento, tratando de sacar algo en claro, pero todo eran cuestiones sin respuesta para su desgracia. Sin embargo había algo muy misterioso en todo ese asunto, y al parecer N, y por extensión el equipo Plasma, estaba interesados en ello. ¿Cómo y de qué manera? No tenía ni idea, pero estaba claro que todo era más complicado de lo que parecía a simple vista.
Los siguientes días pasaron con algo de lentitud, dándole una sensación extraña; el mal tiempo siguió estando presente durante esos días, mostrando un cielo permanentemente encapotado y con lluvias dispersas y recurrentes, con unas temperaturas mucho más suaves a las usuales durante esa época del año. Lucho aprovechó el tiempo para entrenar mientras esperaba a que el líder de gimnasio regresara, optando por hacerlo en la ruta 8.
Dicha ruta se extendía desde el este de ciudad Teja, con terrenos accidentados, clima inestable y con una fuerte presencia de humedales debido a la cercanía del pantano Teja, un extenso pantano natural donde vivían muchos pokémon de tipo agua. Toda la zona tenía una inclinación de bajada hacia el este, ya que a partir de ese punto la zona montañosa de Teselia se iba difuminando poco a poco hasta volver a terrenos llanos y no tan abruptos. A lo largo de toda la ruta y en el propio pantano vio a bastantes entrenadores con los que combatió para medir fuerzas y entrenar, algo que siempre venía bien.
Durante uno de esos días, y tras un exhaustivo entrenamiento, vio por allí a un hombre de lo más llamativo, puesto que vestía con un vistoso yukata de distintas tonalidades de azul. De ojos oscuros, facciones rectas y mirada penetrante oculta tras un antifaz del mismo color tenía un corte de pelo de lo más peculiar, con un flequillo muy cortito y unas largas mechas que le caían sobre la nuca. Su pelo era lacio, evidenciando una edad media tirando a avanzada, aunque por alguna razón su sola presencia le sonaba de algo y no estaba del todo seguro de qué.
-Espera, esa cara…-pensó el chico, intrigado.
Fue a acercarse para echarle un vistazo un poco más de cerca cuando, en ese momento, apareció de improviso un hombre más o menos de su edad, vestido de ejecutivo y portando un maletín consigo. Lucho se apartó tras unos árboles cercanos y el ejecutivo, al ver al hombre, le saludó cortésmente.
-Aquí estás, Junco… ¿no podríamos haber quedado en un lugar algo más cómodo? Tanta humedad me mata…
-Me gusta estar en contacto con la naturaleza, ya lo sabes. Además, este sitio es ideal para entrenar tanto la mente como el cuerpo junto a mis pokémon…
-Ya, sobre eso… ¿te has pensado mejor nuestra oferta? es una oportunidad de oro, si yo fuera tú no la dejaría pasar-comentó el ejecutivo en ese momento.
-No sé por qué seguís insistiendo con lo mismo… no pienso volver.
-¡Venga ya! ¿Sólo porque el campeón te dijera su opinión ya bastaba para convencerte? Pues por esa regla de tres yo también puedo hacerlo.
Ese comentario llamó la atención de Lucho, el cual siguó escuchando atentamente.
-No es lo mismo y lo sabes. Mi decisión está tomada, no pienso volver a lps platós…
-¿En qué sentido no es lo mismo? mira, ya he hablado con Zhangke y está de acuerdo, de hecho insistió en ti, puede ser un bombazo… Junco, por favor, le prometí que te convencería, hazlo por nuestra amistad…
El tal Junco miró a suelo, con mirada taciturna y murmuró.
-Por un tiempo fui el no va más como actor en este lado del Yangtsé, tanto en Teselia como en el resto de China y sus alrededores se me conocía como el actor que amasaba el talento de miles… pero me di cuenta que este no era el camino que quería tomar y Mirto me ayudó a verlo…
Ante esa revelación Lucho se quedó anonadado. Con razón le sonaba, había visto muchas de sus películas, y en todas ellas destacaba por ser un actor muy polivalente, capaz de realizar desde escenas de acción increíbles sin usar dobles hasta escenas dramáticas o románticas, sin importar cuán complejas fueran.
-Oh, claro, y ahora eres el líder de ciudad Teja y todas esas cosas...-comentó en ese momento el ejecutivo, para sorpresa de Lucho.
Ante eso Junco soltó un respingo, sin intención de entrar en su juego, a lo que el ejecutivo aprovechó para seguir hablando.
-Oye, mira, yo también fui entrenador, vale, yo también salí de aventura con mis pokémon, y es un tiempo que recuerdo con mucho cariño. Pero en cuanto cumplí los veinte reorganicé mis prioridades y me propuse alcanzar la cima de la distribución cinematográfica, y me ha ido bastante bien desde entonces. Tú en cambio has querido seguir entrenando tras más de cinco años tras las cámaras, echando una carrera prometedora por la borda. Nunca lo entendí, a decir verdad ¿por qué alguien con tanto talento abandonaría una oportunidad de triunfar para dedicarse única y exclusivamente al entrenamiento?
-De la misma manera que tú decidiste dedicarte a la distribución, por ejemplo. No me seas demagogo, anda, sabes perfectamente por qué decidí marcharme…
-Nunca se llegó a demostrar nada.
-Ya ¿y quién pago las consecuencias? Yo no uso dobles, aun así insistieron e insistieron…
Ante eso el ejecutivo optó por no decir nada, a lo que Junco aprovechó para comentar.
-Si algo he aprendido a lo largo de todos estos años es que la experiencia te curte, y Mirto me enseñó a valorar los pequeños momentos por encima de todo. Tanta fama, tanta pompa y circunstancia, me acabó cansando, y después de lo que pasó supe que era momento de probar experiencias nuevas. Mirto me vio combatir tras muchos años de asueto y vio potencial en mí, algo de lo que siempre le estaré muy agradecido. No me arrepiento para nada de mi decisión puesto que me ha llevado hasta donde estoy ahora. Dile a Zhangke que lo siento mucho, pero no pienso volver nunca más a los platós.
Ante esos argumentos el ejecutivo no supo qué más decir, rindiéndose al poco rato y comentando de seguido.
-Está bien, es una pena, ya nos buscaremos a otra persona. Que te vaya bien, Junco.
Y, tras esas palabras, abandonó el pantano; Junco se quedó en el sitio durante unos breves instantes, mirando al infinito, hasta que murmuró en voz alta.
-Es de mala educación escuchar conversaciones ajenas ¿no te lo ha enseñado tu madre?
Fue en ese momento cuando Lucho dio un leve bote, ya que no se esperaba para nada de que se hubiera dado cuenta de que estaba ahí.
-Sí, es a ti, chico de la gorra escondido tras los árboles-murmuró Junco sin darse la vuelta.
Ante esa situación no tuvo más remedio que salir, disculpándose de seguido.
-Lo siento, no era mi intención escuchar, pero el caso era que me sonaba su cara y… bueno… he visto muchas de sus películas y quise asegurarme de si era usted de verdad.
Ante eso Junco se dio la vuelta y le miró atentamente, como si le estuviera analizando sólo con la mirada; finalmente miró de nuevo a la lontananza, murmurando de seguido.
-Acepto tus disculpas, pero no lo vuelvas a hacer.
-No, señor.
Tras eso Junco se dio la vuelta y le preguntó directamente.
-Y dime ¿Qué opinas de todo lo que has escuchado?
-¿Eh?
-Sí, algo habrás sacado en claro de todo lo que te has enterado ¿no? ¿Qué hubieras hecho tú en mi lugar?
Ante eso el chico se quedó callado, pensando en lo que el líder le había dicho hasta que finalmente se pronunció al respecto.
-Bueno, a decir verdad no sabría qué decirle con seguridad… no sé qué ocurrió exactamente para que se retirara, pero entiendo que Mirto le convenciera.
-¿Conoces a Mirto?-inquirió el líder en ese momento, interesado.
-Sí, bueno, he hablado con él un poco… es un hombre muy sabio.
-Sí, eso es cierto… fue precisamente él quien me animó a convertirme en lo que alguna vez quise ser cuando tuve la oportunidad de elegir. Después de todo el camino es el que nosotros mismos nos forjamos al andar, junto con nuestras propias decisiones. Si bien es cierto que no me iba mal como actor, sentía que me faltaba algo, además, una serie de circunstancias personales hizo que me desencantara bastante de la industria.
-Entiendo…
-Ahora estoy mejor conmigo mismo al tiempo que entreno tanto mente como cuerpo junto con mis pokémon. Supongo que querrás una batalla de gimnasio-supuso Junco en ese momento.
-Ah, pues sí…-afirmó Lucho.
-Pues pásate mañana por la tarde por el gimnasio, te estaré esperando.
-Genial, muchas gracias…
Tras eso Junco se marchó, dejándole allí sumido en sus propios pensamientos.
Mientras tanto, en ciudad Teja, Cheren tenía mucho tiempo para pensar, quizás demasiado. La derrota más reciente contra su mejor amigo le había afectado mucho más de lo que él mismo estaba dispuesto a reconocer, entre eso y todo lo que el campeón le dijo su cabeza era una auténtica jaula de grillos que no le dejaba pensar con claridad. Tenía ganas de gritar, chillar, romper algo, pero se contenía puesto que sabía que no era apropiado. Las últimas palabras de Mirto aún resonaban altas y claras en su cabeza.
No olvides nunca lo que desean los pokémon que te acompañan.
El ceño del muchacho se contrajo, pensando en una posibilidad, sacándolos de seguido y mirándoles atentamente. Sus pokémon le devolvieron la mirada con determinación, a lo que él tan solo suspiró bajando la mirada.
-Lo siento, chicos, últimamente estoy que no estoy…
En ese momento pignite se adelantó y le encaró con gesto ligeramente molesto, llamando su atención; Cheren le devolvió la mirada con gesto inquisitivo, al tiempo que el pokémon fuego lucha soltaba de su nariz un sorpresivo humo negro que le tiznó por completo la cara.
-¡Agh! ¿A qué ha venido eso?-inquirió el chico, quitándose las gafas para limpiárselas.
Aunque, en ese justo momento, una voz que le era familiar inquirió.
-¿Cheren?
El aludido levantó la mirada y, al ver de quién se trataba, murmuró.
-Ah, Bel, eres tú…
-¡La misma! ¡Qué sorpresa, no esperaba verte por aquí, hacía tiempo que no te veía! ¿Cómo estás? Aparte de negro, claro…-añadió la chica, divertida.
-Muy graciosa…-murmuró el chico, limpiándose con un pañuelo de seda.
-Oh, vamos, sólo era una bromita…
-Ya, ya, perdona Bel, es sólo que… no estoy muy animado últimamente.
-¿Y eso por qué?-inquirió ella, sentándose a su lado.
Por un momento el chico se quedó callado mientras se terminaba de limpiar, mirando a sus pokémon por un momento. Conocía a Bel desde que eran pequeños y no veía por qué no iba a contárselo, después de todo ella siempre había estado ahí aun a pesar de su personalidad más voluble y despreocupada. El chico suspiró de nuevo, comenzando a explicarla.
-Verás, últimamente no hago más que hacerme preguntas… aun a pesar de que en los gimnasios me va bien no consigo ganar a Lucho por mucho que me esfuerce, y el campeón, la personaba que más admiraba, se ha convertido en una sombra de lo que yo pensaba que era. Te parecerá una tontería, pero… no puedo evitar pensar si realmente estoy listo para todo esto.
Tras eso Cheren se quedó callado, sin esperar que la chica fuera a entenderle como tal, sin embargo la aludida se apresuró a comentar.
-Te entiendo perfectamente.
-¿Ah, sí?
-Sí, desde luego. Cuando empecé el viaje estaba muy emocionada por cómo me iría y cómo serían los retos a superar, pero conforme fue pasando el tiempo me fui dando cuenta de que en realidad nunca supe qué hacer con todo lo que se me había dado. Intenté retar a los gimnasios, y aunque no se me daba mal me faltaba esas ganas que gente como tú o Lucho le ponéis. Simplemente no terminaba de llenarme. Y no fue hasta que decidí ayudar a la profesora Encina cuando empecé a ver con otros ojos el viaje. Ahora todo tiene un poco más de sentido, al menos para mí, y sé que gracias a mí tanto la profesora como su padre tienen a alguien en quien confiar y les eche una mano en sus investigaciones…
-Ah… ¿por eso estás aquí?-inquirió Cheren, curioso.
-Sí, la profesora me pidió que le echara una mano a su padre en todo lo que necesitara, ya que ahora está por aquí investigando, y aquí estoy.
-Entiendo… no me esperaba para nada verte como ayudante de la profesora, pero si a ti te gusta…
-¡Me encanta! Voy de aquí para allá recogiendo muestras, organizando papeles o entregando mercancía… me siento útil cuando lo hago.
Ante eso Cheren se quedó callado, sopesando las palabras de la chica. Aunque de cierto modo entendía el entusiasmo de su amiga sabía que no se podía comparar con toda esa sensación de rabia e impotencia cuando pensaba en Mirto o recordaba el último combate contra Lucho.
-Hubo algo que el campeón me dijo… que no olvidara nunca lo que los pokémon que me acompañan desean. Por un lado creo que entiendo por qué me lo dijo, pero por otro…
Por un momento el chico se quedó callado, perdiéndose por sus propios pensamientos, aunque en ese momento la chica rubia le miró con gesto comprensivo, murmurando de seguido.
-Es por Lucho ¿no? ¿Crees que no eres lo suficientemente fuerte?
Ésta vez Cheren no dijo nada, bajando la cabeza con gesto mustio. Bel esbozó entonces una pequeña sonrisita, anunciando de seguido.
-En ese caso… ¡vamos a combatir!
-¿Eh? ¿Contra ti?-inquirió el chico, como si no hubiera oído bien.
-¡Claro! ¿Contra quien si no? Probablemente no seré tan buen rival como él o cualquier otro entrenador, pero estoy segura de que te animará aunque sólo sea un poquito.
La sugerencia cogió de improviso al muchacho, notando como algo en su interior se reactivaba y se enfrentaron; dado que Bel no tenía un equipo de más de tres pokémon optaron por un combate de tres contra tres, yendo Cheren con unfezant y Bel con mandibuzz.
El combate aéreo fue un tanto dispar, sobre todo en cuanto a habilidad se refería, pero Bel se las ingenió bastante bien para limitarle con estrategias propias de los pokémon siniestros como mofa o tormento, complicándole un poco las cosas. Aun así Cheren no se dejó amilanar y con algo de fuerza y pericia logró derrotarla sin mucha dificultad.
Durante el segundo asalto Bel fue con un imponente musharna, el cual demostró una pericia potable durmiéndole eventualmente con bostezo para luego contraatacar con come sueños, siendo una técnica de lo más eficaz. Cheren optó entonces por liepard, replicando de cierta manera su estrategia y aprovechando que sus ataques psíquicos no le afectaban en absoluto. Aun y con todo Bel fue prudente, tratando de protegerse en todo momento, pero eventualmente no pudo estar haciéndolo constantemente y, en cuanto vio una oportunidad, el chico se puso ofensivo total y logró derrotarla.
-¡Vaya, estoy un pelín oxidada, pero está siendo muy divertido!-exclamó la chica, recogiendo a su pokémon.
-¿Bromeas? ¡No lo haces mal para tener sólo dos medallas!-comentó Cheren en ese momento, mucho más animado.
-¡Fueron las únicas con las que probé suerte, pero me alegré de haberlas ganado! ¡Vamos, venga!-le animó Bel, sacando a su último pokémon.
Salió entonces a combatir un pokémon que Cheren desconocía, consultando su información rápidamente.
-Dewott, el pokémon superación; destaca por ser un gran espadachín. Utiliza sus dos vieiras con soltura al ejecutar las técnicas que aprende con una disciplina espartana. Cada dewott usa distintas técnicas con ellas, cuyo mantenimiento nunca descuida.
El pokémon demostró rápidamente esto, blandiendo sus vieiras en el aire y listo para atacar.
-¡Tajo umbrío!
-¡Bloquéalo, dewott!
Aunque liepard fue el primero en atacar, lanzándose sobre él con sus garras envueltas en un aura oscura, dewott se cubrió justo a tiempo usando sus vieiras y contraatacando rápidamente.
-¡Cortefuria!
El golpe posterior fue algo leve pero liepard lo notó en sus carnes, al tiempo que Cheren indicaba.
-¡Tormento!
-¡Concha filo!
Aun a pesar de haberse quedo limitado dewott no cejó y, blandiendo sus vieiras envueltas en un filo acuoso, le asestó un buen par de golpes con ellas en la cabeza y un costado, haciéndole un poco más de daño.
-¡Buena baza!
-¡Esquívalo y cortefuria!
Antes de que liepard le alcanzara, el pokémon agua se hizo a un lado rápida y elegantemente, para asestarle otro golpe directo que le dejó un poco más dañado, trastabillando en el proceso.
-¡Aguanta ahí, liepard, afilagarras!
-¡Acua jet!
En un visto y no visto, dewott se envolvió en agua, moviéndose como una gacela y lanzándose cual obús sobre liepard, que no le vio ni venir. El golpe fue fatal, al tiempo que liepard caía KO.
-¡Sí, eso es, bravo dewott!-exclamó Bel, de lo más animada.
Cheren recogió a liepard sin dejar de mirar en ningún momento a la chica, la cual esbozaba una grata sonrisa aun a pesar de saber que no tenía tanta maña como él, cosa que en parte le dejaba perplejo. En un momento dado, la comentó.
-No lo haces mal ¿por qué no continuaste entrenando? Podrías haber ganado a Camus sin mucho esfuerzo…
-Podría haberlo hecho, sí, pero para entonces ya estaba comenzando a pensar en dejarlo para ayudar a la profesora… sin embargo se nota que tú eres mucho más fuerte y experimentado, tú sí que tienes talento-afirmó ella, muy contenta.
Eso hizo que al chico se le subieran ligeramente los colores, a lo que enseguida murmuró atropelladamente.
-Eh, bueno, tampoco es para tanto, después de todo Lucho es más fuerte que yo…
-¡Pero Lucho es Lucho y tú eres tú! ¡Vamos, demuéstramelo!-exclamó Bel en ese momento.
Eso hizo animarse de cierta forma al chico, el cual no lo dudó en ningún instante y sacó a pignite, el cual dejó escapar varias brasas de su nariz en actitud retadora. Por su parte dewott blandió sus vieiras, sin quitar la vista de encima de su oponente.
-¡Concha filo!
-¡Esquívalo!
Pignite se quedó quiero por un momento, esperando a que su rival se acercara, para luego hacerse a un lado en el momento justo, esquivando así el peligroso golpe. Cheren contraatacó de seguido.
-¡Nitrocarga!
Pataleando y envuelto en fuego, el pokémon se abalanzó sobre él logrando embestirle, al tiempo que su velocidad aumentaba en consecuencia. Dewott trató de contraatacar de nuevo con concha filo, pero ésta vez pignite fue mucho más rápido y se adelantó.
-¡Empujón!
El pokémon fuego lucha le asestó entonces una serie de golpes seguidos y de intensidad variable, siendo el último el más fuerte de todos, llegando a desarmarle por completo y cayendo sus vieiras a pocos metros de distancia.
-¡Es tuyo, derribo!
-¡Recupéralas, dewott, acua jet!
Una vez más se lanzó como un obús pero para recuperar sus vieiras, haciéndolo justo a tiempo antes de que pignite le alcanzara y bloqueando el golpe con ellas.
-¡Concha filo!
-¡Un paso atrás y polución!
Antes de que le alcanzara con sus vieiras, pignite lo esquivó a tiempo echándose hacia atrás, para luego envolverle en una nube de humo negro tóxico que incidió sobre él hasta envenenarlo.
-¡Oh, no, aléjate, dewott, pistola agua!
-¡Desenrollar!
Ésta vez los dos pokémon atacaron al mismo tiempo, pignite echó a rodar hacia delante disipando hacia los lados el chorro de agua hasta alcanzar a dewott, empujándole hacia atrás y haciéndole un poco más de daño. El pokémon agua trató de levantarse y continuar, pero en ese momento el veneno hizo acto de presencia y finalmente cayó al suelo derrotado.
Al ver esto Bel, lejos de desanimarse, esbozó una grata sonrisa y exclamó.
-¡Has estado fantático, dewott, vuelve!
-¿Qué? Pero… si has perdido…-murmuró Cheren, extrañado.
-Sí ¿y qué? Nos lo hemos pasado bien, que es lo importante. Además, ya te lo dije, eres mejor que yo después de todo…
Ese comentario hizo dar una cabezada al chico, al tiempo que algo en su mente comenzaba a brotar. Dibujó entonces una amplia y sincera sonrisa, al tiempo que murmuraba.
-Sí, es cierto… gracias por ayudarme a verlo, Bel…
Ante eso la chica sonrió de nuevo, acercándose a él y agarrándole del brazo al tiempo que comentaba.
-¡Para eso estamos!
Por un momento los dos se quedaron callados, mirándose atentamente y sin saber muy bien qué decir a continuación; sin embargo la chica miró su videoemisor y exclamó.
-¡Ah, vaya, mira qué hora es, tengo que ir a ver al profesor por si necesita algo! ¿Vas a estar por aquí?
-Ah, sí…
-¡Genial, pues ya nos veremos! ¡Chao!
Tras eso la chica se marchó rápidamente con paso rápido y algo torpe, cosa que hizo sonreir al chico sin ni siquiera darse cuenta siquiera. El cielo seguía algo encapotado, aunque pronto comenzó a despejar un poco, dejando pasar la luz del sol.
¡Y seguimos con Pokémon! De cierta manera estamos llegando a un punto de inflexión importante en la trama y voy a aprovechar para darle un empujón a la historia, pero antes vamos a hablar un poco del capítulo.
Hasta el momento el detalle de la leyenda de reshiram y zekrom había sido abordado de manera casi anecdótica, siendo el primer acercamiento en ciudad Porcelana y ahora el segundo y el más contundente, al menos de momento. Así como en otras regiones hay ciudades importantes en el que el pasado confluye, como ciudad Iris en Johto o ciudad Vetusta en Sinnoh (lo sé, estamos pendientes de verla, tranquilos), ciudad Teja es clave en ese sentido, aprovechando todo lo que el juego tiene para ofrecernos, al menos de momento, y añadiendo yo mismo detalles propios concernientes al nuevo escenario que es ésta Teselia en concreto. Si bien puede que antes el detalle de China se sintiera un poco off en anteriores capítulos, ahora es cuando empezará a tener verdadera relevancia, habiendo hecho un primer contacto. Dao De Jing es la piedra base del taoísmo, y esperad a ver lo que tengo preparado.
Por otro lado tenemos una nueva escena que no estaba en el original, la conversación y posterior combate entre Cheren y Bel era de cierta manera necesaria para la consecución y desarrollo tanto de la historia como de los personajes, por lo que es una adición importante en ese sentido. Y sí, no podía pasar sin darle un poco de salsa al tema... I heard you like ships, so I put a ship on a shipping ship XDDD
Y eso es todo de momento, para el próximo capítulo tendremos no solo combate de gimnasio sino punto de inflexión en la trama, así que cuidado que se vienen cositas. Comentad, dejad reviews y todo eso. ¡Nos leemos!
