Capítulo 36

La fuerza del dragón

A la mañana siguiente se levantó temprano y desayunó rápido para ir al gimnasio lo más pronto posible. Lucho se sentía capaz de enfrentar lo que le echaran, y aun a pesar de que se tenía que enfrentar a su ahora novia no le detenía ni mucho menos. Sabía cómo era y que ella estaba tan dispuesta como él, demostrándoselo como tal la noche anterior. En ese sentido eran muy parecidos, por lo que no había nada que temer en ese aspecto.

El viaje hasta el gimnasio fue rápido puesto que no estaba muy lejos del centro pokémon, situado en el mismo casco viejo, unas cuantas calles más arriba de la casa de Lirio. Una vez allí entró en el mismo y buscó directamente a Iris y Lirio, encontrándolos en el campo de batalla en compañía de un árbitro, esperándole.

-Ah, aquí estás… tengo ganas de comprobar por mí mismo qué clase de entrenador eres-comentó Lirio, al verle llegar.

-Descuide, no pienso decepcionarle-aseguró Lucho, muy motivado.

-Yo ya me he hecho una idea aproximada-comentó Iris en ese momento, esbozando una sonrisita confidente.

-Bien, veamos entonces qué tal os compenetráis tu equipo pokémon y tú. Aunque el líder de facto soy yo, Iris me ayuda en los combates a modo de colíder, por lo que será una batalla de dobles, espero que estés preparado-comentó el hombre en ese momento.

-Lo sé, estoy preparado.

-Muy bien, vamos allá pues.

En cuanto todo el mundo ocupó sus respectivos lugares en el campo, a una señal del árbitro el combate dio sacó a un druddigon e Iris a un deino, dado que eran pokémon que nunca antes había visto Lucho se informó.

-Druddigon, el pokémon cueva; calienta su cuerpo absorbiendo los rayos de sol por sus alas. Si su temperatura corporal baja, no se podrá mover. Corre por estrechas cavernas y atrapa a sus presas con sus afiladas garras. La piel de su cara es más dura que una roca.

Tras eso, movió ligeramente la pokédex para ver al otro.

-Deino, el pokémon tosco; como no ve bien debido a su pelaje, ataca y mordisquea todo aquello a su paso y se come todo lo que sea comestible. Debido a esto, es peligroso acercarse a él sin cuidado. Su cuerpo está plagado de heridas producto de peleas con otras especies.

Una vez que estuvo informado, sacó rápidamente a sus dos primeros pokémon.

-¡Vamos, serperior y emolga!

Los cuatro pokémon se miraron, desafiantes, y acto seguido el combate dio comienzo.

-¡Deino, furia dragón!

-¡Drudiggon, guardia baja!

Desde donde estaba, deino lanzó un fuego azulado mientras que drudiggon se lanzó al ataque esperando al momento oportuno para golpear.

-Éste me quiere pillar desprevenido… ¡serperior, hoja aguda! ¡Emolga, doble equipo!

Serperior se lanzó con su cola brillando de color verde, y la usó para hacer frente a la furia dragón; la cortó en dos y consiguió golpear de refilón a deino. El golpe no fue muy contundente, pero sirvió para lanzarle hacia atrás, al tiempo que muchos emolgas aparecieron de golpe, confundiendo a druddigon.

Sin embargo, Iris sonrió y exclamó.

-¡Da una pasada con golpe cabeza!

-¡Druddigon, cola dragón!

Deino se lanzó rápidamente hacia las réplicas de emolga y comenzó a golpearlas repetidamente con la cabeza, desapareciendo todas y quedando solo el auténtico; fue entonces cuando druddigon se lanzó con la cola en alto envuelta en un aura verdosa y la golpeó con ella, lanzándola por los aires. El golpe fue contundente y, además, se produjo entonces un súbito cambio para sorpresa de Lucho. Emolga regresó a su ball y otra de su cinto botó al azar, saliendo de ésta chandelure.

-¡Tajo umbrío!-exclamó Lirio.

-¡Balancéate, fuego fatuo a deino! ¡Serperior, páralo con hoja aguda!

Chandelure se movió con rapidez, acercándose a deino para no errar el tiro mientras serperior le defendía; su cola verdosa detuvo en seco a las garras de druddigon, pero éste aprovechó la coyuntura para cubrir a deino.

-¡Tajo umbrío!

Ignorando a serperior, y moviéndose más rápido de lo esperado, se acercó a chandelure para detenerlo, sin embargo el pokémon planta alargó su fino y flexible cuerpo y estrujó con él a drudiggon, impidiéndole llegar hasta deino, el cual acabó irremediablemente quemado.

-¡Eso es, infortunio; serperior, aguanta ahí, que no se escape!

-¡Deino, triturar!

-¡Lanzallamas, druddigon!

Deino se defendió de chandelure logrando asestarle una fuerte dentelleada, obligándole a recular, y tras eso fue a ayudar a druddigon aun a pesar de sus quemaduras, mientras éste reunía fuego en su boca para lanzárselo.

-¡Hoja aguda, no le dejes atacar! ¡Bola sombra!

El pokémon fuego fantasma formó la bola rápidamente y ésta impactó en la cara de drudiggon, que no pudo atacar; por su parte, la cola de serperior latigó a tiempo y pudo bloquear a deino, que en ese momento sufrió en sus propias carnes las quemaduras.

-¡Infortunio! ¡Serperior, drenadoras!

Chandelure rodeó a deino para que no escapara y lo envolvió en tinieblas, dañándolo mucho más al estar quemado.

-¡Druddigon, desquite!

Aprovechando el daño recibido, y antes de que serperior le infectase, el pokémon dragón se movió a tiempo y le asestó un fuerte golpe en el pecho, obligándole a que le soltara y evitando así ser presa de las drenadoras.

-¡Cola dragón!

-¡Ciclón hojas! ¡Bola sombra!

Dado que deino quedó desprotegido, chandelure lanzó una bola sombra que impactó sobre él, dejándole al borde del abismo. La cola de serperior se agitó y lanzó un tornado de hojas que cegó en parte a druddigon y no le dejó acercarse a deino, el cual terminó cayendo KO en cuanto las quemaduras se agravaron.

-¡Deino está fuera de combate, chandelure es el ganador!-anunció el árbitro, levantando una de las dos banderillas que tenía en cada mano.

Iris lo retiró mirando ésta vez fijamente a Lucho, el cual le devolvió la mirada; aun a pesar de todo la chica conservaba su porte retador, cien por cien concentrada en la lucha y dispuesta a todo con tal de ganar y hacerle frente. Por lo que, sin dudarlo en ningún instante, sacó a su siguiente pokémon.

-¡Vamos, fraxure!

Lucho esbozó entonces una sonrisita, al tiempo que indicaba de seguido.

-¡Serperior, atizar!

-¡Cola dragón!-ordenó Lirio.

-¡Danza dragón!-indicó la chica.

Drudiggon se lanzó una vez más con su cola en alto y golpeó a serperior, el cual fue devuelto a su ball inmediatamente, mientras que fraxure danzaba frenéticamente para aumentar tanto su ataque como su velocidad; otra ball saltó al azar del cinto del chico, saliendo swanna a combatir.

-¡Vuela! ¡Chandelure, pirotecnia!

Swanna alzó el vuelo, dominando el combate desde las alturas, mientras que chandelure lanzó un proyectil de fuego que fue directo hacia fraxure.

-¡Cola dragón!

Fraxure latigó su cola rápidamente e interceptó la bola de fuego, recibiendo parte del daño.

-¡Buena baza!

-¡Ahora, swanna! ¡Chandelure, rayo confuso!

Swanna comenzó a bajar en picado plegando las alas para golpearle mientras que fraxure se abalanzaba sobre su oponente; sin embargo, chandelure se adelantó y lanzó el rayo antes de que le alcanzara, cayendo confuso. Swanna, estando a menos de dos palmos de druddigon, formó un rayo hielo para lanzárselo a bocajarro. Sin embargo Lirio le vio venir y exclamó.

-¡Druddigon, cola dragón!

-¡No te pares, pájaro osado!

A una milésima de segundo, swanna se envolvió en un aura azulada y embistió con todas sus fuerzas a druddigon, que cayó de espaldas al suelo y completamente KO. Swanna se posó en el suelo, notando el regolpeo en sus carnes.

-¡Druddigon no puede continuar, swanna es el ganador!-anunció el árbitro.

-Ya veo, has aprovechado el momento para atacar con todas sus fuerzas… pero al final eso pasa factura ¡Haxorus!-exclamó Lirio, tras recoger a su otro pokémon.

Dado que nunca antes había visto ese pokémon, Lucho se apresuró a informarse al respecto.

-Haxorus, el pokémon boca hacha; es gentil, pero no perdona al que ose invadir su territorio. Su mayor baza son sus colmillos, que pueden cortar el acero sin quebrarse. Su piel es tan resistente como una armadura.

El chico guardó su pokédex y decidió centrarse en él rápidamente.

-¡Swanna, rayo hielo a haxorus! ¡Chandelure, cúbrele!

Swanna lanzó el rayo congelante directo a haxorus, pero antes de que le alcanzara siquiera fraxure se interpuso y recibió el golpe por él, saliendo muy dañado.

-¡Ahora, buena baza!-exclamó Iris.

Haciendo acopio de fuerzas, y ya libre de la confusión, se lanzó todo lo rápido que pudo para asestarle un golpe directo a swanna, pero en ese momento chandelure, que no se despegaba de él, lo interceptó a tiempo y recibió el golpe por él, quedándose muy dañado.

-¡Remátalo con buena baza!-indicó Lirio en ese momento.

-¡No tan rápido, swanna, aléjalo con vendaval!

Antes de que haxorus pudiera acercarse a él, swanna batió sus alas con gran fuerza y creó una fuerte corriente de aire que incidió sobre el pokémon dragón con insistencia. No le hizo mucho daño pero logró ponerle a raya, evitando que rematase a chandelure.

-¡Eso es, acua aro!

-¡Danza dragón!-corearon ambos líderes.

Al punto, los dos pokémon dragón aumentaron su ataque y velocidad en conjunto, al tiempo que una serie de aros de agua cubrían a swanna y curaban en parte las heridas recibidas.

-¡Cola dragón!-exclamaron a dúo de nuevo.

-¡Aquí vienen! ¡Chandelure, infierno; swanna, vendaval!-indicó Lucho, apurado.

Chandelure giró sobre sí mismo al tiempo que un torrente de fuego azulado ardiente fue directo hacia ellos, mientras que swanna extendió otro vendaval para detenerlos; sin embargo, los dos pokémon dragón aguantaron como dos jabatos los potentes ataques y, avanzando sin cejar en ningún instante, recortaron distancia y consiguieron golpear a los dos. Acto seguido, los dos se cambiaron y en su lugar salieron serperior y emolga.

-¡Agh! ¡Serperior, hoja aguda, emolga, rayo!-masculló el chico, algo ofuscado.

-¡Cola dragón!

Una vez más, los dos dragones fueron más rápidos y golpearon con más fuerza a ambos, siendo cambiados de nuevo por los dos anteriores, que comenzaban a cabecear, cansados.

-¡Infierno, rayo hielo!

-¡Golpe bis!

-¡Cuchillada!

Demostrando una velocidad mejoradísima, tanto fraxure como haxorus se movieron cual gacelas y les fue particularmente sencillo evitar tanto las intensas llamas como el rayo hielo, acercándose a ellos rápidamente y atacándoles sin más demora. Fraxure le asestó un par de golpes con sus colmillos a chandelure, y los vistosos filos de haxorus golpearon con contundencia a swanna, que no pudo hacer nada por aguantar el fuerte tajo, ni siquiera con los efectos de acua aro presentes.

Ambos pokémon cayeron al suelo a plomo y sin volverse a levantar.

-¡Ni swanna ni chandelure pueden continuar, los ganadores son haxorus y fraxure!-indicó el árbitro.

Lucho los recogió rápidamente sin poder evitar sentir la incipiente presión de los líderes echándose sobre él, en ese momento Lirio habló.

-Empezaste bien pero dudaste entre medias y eso te ha hecho exponerte en exceso. Debes estar siempre muy atento o, de lo contrario, fracasarás.

Sus palabras surtieron cierto efecto en él, pensando a toda velocidad y sacando de nuevo tanto a emolga como a serperior, que aún estaban algo cansados de su anterior combate.

-¡Cambiemos de táctica! ¡Emolga, atracción; serperior, desarrollo!

El pokémon eléctrico volador fue la primera en atacar, guiñando un ojo y lanzando una ristra de corazoncitos que fueron directos hacia los dos dragones, al tiempo que el cuerpo de serperior brillaba en un aura verdosa, aumentando tanto su ataque físico como especial. Por un instante ambos pokémon dragón se vieron envueltos en el efecto de atracción, sin embargo fraxure no se vio afectado, evidenciando que era hembra. Por suerte funcionó en haxorus, el cual se quedó mirando a emolga como si fuera una musa.

-¡Eso es, drenadoras!-exclamó Lucho, sintiéndose más seguro.

-¡De eso nada, furia dragón!-indicó Iris.

Antes de que las semillas germinaran, fraxure se adelantó y lanzó un fuego azulado de su boca que evitó que el intento de infectarles fuera exitoso. Por su parte haxorus seguía inmóvil mirando a emolga, cosa que parecía irritar a Lirio, el cual exclamó.

-¡Iris, no lo dudes, haz que espabile!

-¡Vale! ¡Fraxure, golpe bis a haxorus!

Entonces, y para sorpresa de Lucho y sus pokémon, el pokémon dragón atacó directamente a su compañero asestándole un par de golpes en su cara con sus colmillos; le hizo un daño considerable, sin embargo con eso bastó para que el efecto de atracción se pasara por completo.

-¡Diablos! ¡Hoja aguda, voltiocambio!-masculló Lucho, contrariado.

-¡Cuchillada!-bramó Lirio.

-¡Buena baza!-exclamó Iris.

La cola de serperior, el cual para entonces se encontraba envuelto en un aura verdosa, chocó contra las afiladas mandíbulas de haxorus, haciendo fuerza el uno contra el otro, al tiempo que fraxure esquivaba con facilidad la descarga y le asestaba un golpe directo a emolga en la cabeza, la cual se tambaleó hacia atrás.

-¡Vamos, serperior, no te rindas, trata de golpearle! ¡Emolga, cúbrele!-musitó Lucho, encendido.

-¡No la dejes, fraxure!-indicó Iris, igual de atacada.

-¡Vamos, haxorus, demuéstrales de dónde proviene la verdadera fuerza del dragón!-gritó Lirio, con ojos centelleantes.

Aprovechando entonces sus dos filos a ambos lados de su rostro, haxorus giró la cabeza, haciendo que la cola de serperior se doblara y, con el otro filo, le asestó un fuerte tajo en el pecho que lo dejó prácticamente vendido. Emolga trató de defenderle lanzándose con acróbata, pero fraxure la interceptó con un golpe bis que la desestabilizó por completo y la lanzó junto a un casi agotado serperior. Fue entonces cuando ambos líderes corearon con gran energía.

-¡Furia dragón!

Entre los dos formaron entonces una potente rayo dracónico que se abalanzó sobre sus dos oponentes, ya demasiado cansados como para defenderse. El golpe fue directo y muy contundente, lanzándoles hacia atrás y cayendo al suelo secamente, de donde no se volvieron a levantar.

-¡Serperior y emolga están fuera de combate, fraxure y haxorus son los ganadores!-indicó el árbitro rápidamente.

Lucho los recogió sintiendo entonces cómo un negro abismo se extendía ante él; como dueto tanto Iris como Lirio se complementaban a la perfección, entendiendo perfectamente por qué el hombre se fijó en ella en su momento. Realmente la chica tenía potencial, y la experiencia de Lirio era más que palpable. Por un instante les miró, viendo al alcalde de la ciudad observándole fijamente con los brazos cruzados y mirada espartana, al tiempo que Iris esbozaba una confidente y decidida sonrisita. Sin duda alguna, en el amor y la guerra todo valía. Por lo que, armándose de valor, fue con sus últimos pokémon.

-¡Simipour, klang, cuento con vosotros!

Ambos pokémon salieron entonces a combatir, plenamente conscientes de la situación. Por su parte, ambos líderes fueron con todo.

-¡Furia dragón!

-¡Excavar! ¡Cambio de marcha!

Simipour se ocultó en el suelo rápidamente y klang aumentó su velocidad de forma considerable, haciendo girar sus engranajes tan rápido que incluso llegó hasta a levitar por electromagnetismo. Sin embargo, antes de que pudiera indicar su siguiente movimiento, Iris indicó.

-¡Fraxure, salta!

Por un instante el chico se quedó extrañado ante tan extraña indicación, sin embargo en ese momento Lirio exclamó.

-¡Terremoto!

-¡No!-musitó Lucho, comprendiéndolo al instante.

El suelo tembló con fuerza durante unos breves pero intensos segundos, al tiempo que simipour surgía de él hecho un auténtico guiñapo. Por suerte klang consiguió evitarlo debido al efecto secundario producido por cambio de marcha, pero entonces se quedó sólo sin apenas darse cuenta.

-¡Simipour está fuera de combate, haxorus es el ganador!-anunció el árbitro, para su horror.

Sintiéndose entonces más acorralado que nunca, supo entonces que debía echar todo lo que tenía. No sabía si iba a salir de ésta, pero debía intentarlo, no iba a rendirse. Por lo que, sin apenas pensarlo, el chico exclamó.

-¡Klang, cambio de marcha a toda potencia!

El pokémon acero obedeció diligentemente, sintiendo el apremio de su entrenador, y comenzó a girar sus engranajes con muchísima más velocidad que antes.

-¡Furia dragón!-ordenaron ambos líderes.

-¡Esquívalo!

Entonces klang zumbó en el aire y lo evadió sin problemas, comenzando a levitar por todo el campo. Iris y Lirio se quedaron de una pieza.

-¡Qué veloz se ha vuelto!-masculló Iris, sin esperárselo.

-¡Tranquila, en algún momento tendrá que parar para atacar!-la tranquilizó Lirio, conservando la calma.

Sin embargo el pokémon acero estuvo moviéndose constantemente por todo el campo de batalla, sin dar tiempo a los pokémon de tipo dragón a interceptarle; aun a pesar de su tipo comenzaba a alcanzar unas velocidades vertiginosas, y el electromagnetismo seguía presente en él debido a esto, librándole así de ser golpeado con terremoto.

-¡No te pares, foco resplandor!-indicó Lucho.

Sin dejar de moverse en ningún instante, klang cargó el ataque desde el aire y lo lanzó con efecto hacia haxorus, el cual se apresuró a contraatacar.

-¡Furia dragón!

Ambos ataques colisionaron en el aire y estuvieron haciendo fuerza el uno contra el otro hasta que finalmente se bloquearon entre sí, estallando y provocando una densa nube de humo y polvo que klang aprovechó para ocultarse de la vista.

-¡Eso es, klang, carga!-indicó Lucho.

El robusto cuerpo del pokémon se envolvió en un aura eléctrica chisporroteante que le hizo destacar de entre el humo, al tiempo que dejaba escapar agudos sonidos metálicos en el proceso. Dio entonces un ligero bandazo y, acto seguido, comenzó a brillar intensamente en un aura azulada sorprendiendo a todos por igual, incluso al árbitro.

Las tres piezas que lo conformaban se hicieron entonces ligeramente más grandes, al tiempo que una cuarta pieza comenzaba a formarse en su parte inferior, rodeándole en un aro con púas y con un pequeño engranaje extra en el medio que se acopló al central con milimétrica precisión.

Tras unos segundos así, el brillo cesó y se mostró con una forma muy distinta, dejando escapar un estridente chillido metálico que resonó por todo el gimnasio. Lucho se informó muy rápidamente.

-Klinklang, el pokémon engranaje; su núcleo rojo sirve como depósito de energía que expulsa por sus púas una vez que está cargado, lo recarga haciendo girar a gran velocidad el engranaje del núcleo rojo.

Tras las explicaciones el pokémon, en velocidad récord y haciendo unos ruidos muy raros, fijó su vista en ambos pokémon dragón y, al parecer, apuntó hacia ellos; acto seguido reunió energía en su núcleo rojo que comenzaba a girar a velocidades mareantes, concentrándose en un solo punto y formando entonces una bola de energía verdosa con un núcleo rojizo que saltaba chispas, literal y figuradamente hablando.

-Oh, no… ¡cola dragón!-masculló Iris, alucinada.

-¡Cuchillada!-hizo lo propio Lirio.

Sin embargo klinklang fue muchísimo más rápido y, en cuanto estuvo lista, la lanzó hacia sus oponentes. La bola de energía rasgó el aire a una velocidad pasmosa y, en cuanto los alcanzó, estalló en una gran descarga eléctrica que envolvió a ambos pokémon dragón por igual. No les hizo gran cosa, ya que de por sí eran resistentes a los ataques eléctricos, pero cuando quisieron moverse comprobaron para su pesar que no podían, puesto que se encontraban presos de una parálisis especialmente fuerte.

-¡No!-exclamaron los líderes, viéndose entonces completamente expuestos.

-¡Ahora, foco resplandor!-chilló Lucho, exaltado.

Klinklang cargó rapidísimamente el ataque y lo lanzó, un rayo plateado brillante rasgó el aire e impactó en los dos con especial fuerza, provocando una abrupta y potente explosión. En cuanto el humo y el polvo se posaron, los dos dragones cayeron de lado y el uno sobre el otro, totalmente exhaustos.

-¡Fraxure y haxorus están fuera de combate, klinklang es el ganador! ¡La victoria es para el aspirante Lucho de pueblo Arcilla!-anunció el árbitro, dando fin al combate.

-¡Sí! ¡Sí, sí, sí, lo conseguimos, klinklang eres el mejor!-exclamó Lucho, exultante.

El pokémon acero giró un poco más rápido si cabía y rodeó a su entrenador, expresando el mismo júbilo que el suyo o incluso aún mayor.

Por su parte Lirio esbozó una satisfecha sonrisa, al tiempo que Iris le imitaba observando al chico y admirando su gran fuerza y tesón, sin poder evitar que un ligero rubor se asomara en sus mejillas. El líder se ausentó por un momento y la chica se acercó a Lucho y a su pokémon, el cual seguía como una moto.

-¡Ha sido impresionante, klinklang! ¿Qué ataques han sido esos?-inquirió el chico, intrigado.

-Fijar blanco y electrocañón, dos ataques que se complementan entre sí perfectamente-reveló ella en ese momento.

-Ah, hola, no te había visto…

-Ha sido increíble, Lucho, realmente eres fuerte...

-Ah, no es para tanto… tú también, te complementas muy bien con Lirio, no me extraña que quiera que sigas sus pasos-añadió el chico.

Ante eso la chica esbozó una tierna sonrisa, comentando de seguido.

-Bueno, aún tengo que practicar mucho más si quiero llegar a lo más alto… pero supongo que éste ha sido un buen calentamiento.

Por un instante los dos se quedaron callados, mirándose fijamente y diciéndoselo todo en nada. En ese momento Lirio regresó con una bandejita, dirigiéndose a él directamente.

-Lucho, como reconocimiento de tu victoria…

Acto seguido Iris le tomó el relevo y anunció.

-…te hacemos entrega de la medalla leyenda.

El chico la cogió muy emocionado, murmurando de seguido.

-Mi octava medalla… la última… lo conseguimos. Genial.

En ese momento klinklang dejó escapar un sonoro chasquido, al tiempo que su giro comenzaba a decrecer.

-Lucho, te felicito, ha sido un magnífico combate, por un momento pensé que conseguiríamos quebrar tus defensas, pero te recobraste de golpe, analizaste la situación y usando las habilidades de tus pokémon te alzaste con la victoria. Enhorabuena-le felicitó Lirio, dándole la mano.

-Muchas gracias, Lirio…-murmuró él, devolviéndole el gesto.

-Sí, bien jugado…

Por un momento hubo un breve silencio en el cual Lirio, tras un breve vistazo, murmuró.

-Bueno, os dejaré solos, querréis hablar de vuestras cosas.

Y, tras esas palabras, desapareció al otro lado del gimnasio. Curioso al respecto, y tras recoger a klinklang, Lucho inquirió.

-¿Le has dicho…?

-Oh, no, qué va, pero él me conoce muy bien, no me preocupa en ese aspecto…

-Ah, ya… ¿te apetece hacer algo?

-Sí, vamos a celebrar que ya estás dentro de la competición ¿no?-inquirió ella en ese momento.

-Me parece una idea estupenda, vamos.

Los dos salieron del gimnasio cogidos de la mano y dirigiéndose al centro de la ciudad buscando algún sitio donde celebrar la ocasión. Por un instante se olvidaron de dragones legendarios, competiciones y otros menesteres, disfrutando de la compañía del otro. Un sol brillante iluminaba ciudad Caolín.


¡Y más Pokémon! Ésta vez con el último combate de gimnasio y el más distinto hasta el momento. Veamos por qué.

Como ya sabréis bien, en los juegos te enfrentas a uno u otro líder dependiendo de la versión, pero dado que en el anterior capítulo hice una combinación de las dos ciudades Caolín que se ven en los juegos mostrando la dualidad de todas las cosas, opté también por hacer lo mismo con el combate, haciendo así que fuera doble, lo cual da mucha más cancha tanto en la consecución del mismo como a la hora de narrarlo. Algunos me habéis comentado que los combates comenzaban a verse un poco arquetípicos, así que espero que esto le haya dado un aire fresco al conjunto, igualmente me lo anoto para la secuela, para que los líderes que ya hemos visto aquí no se sientan iguales.

Y nada más de momento, comenzamos a acercarnos al final de la aventura, que no de la historia, así que continuaré hasta llegar al momento cumbre, esperad el siguiente capítulo más pronto que tarde. Comentad, dejad reviews y todo eso. ¡Nos leemos!