Capítulo 40
Enarmonía
Lucho avanzó por una alargada plataforma rodeada por un vistoso estanque interior; al fondo del todo, sentado en un trono, se encontraba sentado N cual monarca expectante. La espaciosa sala donde se encontraban estaba rodeada de agua y muchas columnas sostenían el techo. N, desde la otra punta, habló.
-Deseo ver un mundo habitado únicamente por pokémon… verlos libres de los humanos y dueños de su propia fuerza.
-Grábalo todo, no pierdas ni un detalle…-murmuró Gabi, escondida tras una columna junto con su cámara.
-Sí, sí, no me atosigues…-la espetó Teo.
N se levantó y se acercó un poco más hacia Lucho, volviendo a hablar.
-Bien… ¡ha llegado la hora de librar el duelo final, estoy preparado! Y aunque eso implique hacer daño a mis amigos pokémon… ¡tengo fe absoluta en mi victoria!
-Sí… yo también la tendría…-murmuró Lucho en ese momento.
N le miró, extrañado por esas palabras, murmurando de seguido.
-¿Qué pasa? ¿Acaso no estás dispuesto a luchar por tus creencias?
-Sí, por supuesto, pero ahora entiendo todo un poco mejor. Tú, yo, todo esto… no tenemos por qué hacerlo realmente, N, pero si es el caso, entonces lucharemos.
Las palabras del muchacho descolocaron de cierta forma a N, el cual por un instante dejó escapar una mueca molesta, exclamando de seguido.
-¡No te atrevas a ser tan condescendiente conmigo! ¡Te he elegido por algo, demuéstrame que no me he equivocado!
Ante eso Lucho dejó escapar un suspiro, optando por permanecer en silencio. N aprovechó para retomar su discurso.
-Aunque me imagino que tú también tienes fe de tu victoria, por eso estas aquí… ¡acércate y demuéstralo! ¡En guardia!
Lucho se acercó a él sin decir nada más y, en cuanto estuvieron en medio de la estancia, N comenzó a pasearse y a hablar.
-Has llegado hasta aquí con la intención de combatir contra mí, y, aun así, reshiram no se ha despertado… tal vez no te reconozca como héroe…
Lucho se aferró a su bandolera, algo nervioso al respecto.
-Qué decepción, ahora que empezabas a caerme bien… y yo que había visto en ti alguien que libraba sus combates sin perder el aprecio y el respeto por sus pokémon…
El muchacho quiso decir algo, pero entonces N negó con la cabeza y mientras comentaba.
-Me he estado engañando a mí mismo durante todo este tiempo, es evidente que jamás nos entenderemos por más que combatamos.
-Pero N…-quiso decir Lucho, pero N le cortó exclamando.
-¡Tienes dos opciones! Una, puedes librar un combate en vano contra mí en la persecución de la verdad… o dos, puedes luchar a mi lado por un nuevo mundo donde los pokémon puedan vivir libres de los humanos.
Lucho quiso hablar, pero N levantó un brazo y exclamó.
-¡Ven a mí, zekrom!
Un grave rugido hizo eco por toda la sala y el silencio volvió a caer sobre ellos; acto seguido, de la pared del trono surgió zekrom, destruyendo todo el tabique y lanzando el trono al agua. El pokémon legendario voló hacia ellos y se posó entre N y el chico, que le miraba alucinado. Zekrom volvió a lanzar otro grave rugido, intimidándole. Acto seguido, se irguió y soltó un gruñido; su cola en forma de generador comenzó a brillar con fuerza y, de golpe y porrazo, toda la sala se cargó de energía. Zekrom se envolvió en un aura chisporroteante y soltó energía hacia todas las direcciones. La electricidad estática invadió la sala, sintiendo Lucho como sus pelos se erizaban y la presión resultante se echaba sobre él. Toda el agua del estanque se evaporó de golpe mientras zekrom cargaba el ambiente en un solo instante.
-Señoras y señores, estamos siendo testigos de la habilidad del legendario zekrom, terravoltaje…-murmuró Gabi, alucinada.
-Mierda, la energía interfiere con la cámara…-masculló Teo, dándola unos toquecitos.
En cuanto terminó, recogió toda su energía en la cola y miró a Lucho, dispuesto a luchar; N se adelantó y le dijo.
-Es una pena que reshiram no esté aquí… la lucha habría sido muy interesante…
En ese momento Lucho se adelantó y, aferrándose a su bandolera, comenzó a hablar.
-¿Sabes? Yo al principio pensaba que sabía cuál era mi verdad. Que los entrenadores luchamos junto a los pokémon por demostrar algo, que somos los más fuertes, y que juntos vencemos todos los obstáculos que se nos cruzaban. Durante un largo tiempo fue así, y por mucho que yo intentaba comprenderte no lograba hacerlo. Sin embargo fui un idiota. Mi verdad, aunque para mí cierta, no era la verdad. Ahora lo entiendo. Ahora sé cuál es la verdad. Y la verdad está justo delante de mí.
-¿¡Cómo?! ¿¡De qué hablas?!-inquirió N, anonadado.
-¡De ti, N! ¡Tú eres quien tiene todas las respuestas, pero no quieres verlas! ¡Por eso ahora sé que mi verdad no es absoluta ni tus ideales tampoco lo son, que tienen fundamento, que son reales! ¡Porque ahí reside la esencia de todo lo visto y creado! ¡Éste es el camino! ¡Mi verdad!
N le miró, sin comprender casi nada de sus palabras, sin embargo en ese preciso instante su bandolera dio un bandazo de repente. Lucho la miró, sintiendo cómo tiraba de él, y N exclamó.
-¡Tu orbe Claro… o sea, reshiram!
Por un momento los dos se apartaron, al tiempo que Lucho rebuscaba en ella hasta sacar el orbe, el cual ardía como una tea incandescente; fue en ese momento cuando empezó a elevarse en el aire, al tiempo que comenzaba a absorber todo el calor del ambiente, quedando sólo la electricidad estática más seca. Tras unos minutos absorbiendo y absorbiendo más calor, el orbe se detuvo y se quedó paralizado, brillando intensamente.
Acto seguido empezó a girar sobre sí mismo, liberando toda la energía de golpe; fue entonces cuando el orbe se abrió, mostrando un hueco blanco, donde un reshiram agazapado y echo un ovillo aún dormitaba. Se hizo más grande hasta alcanzar su tamaño original y entonces, sin previo aviso, abrió los ojos, unos ojos azules y alentadores. De un golpe se desperezó y agitó sus alas para posarse en el suelo, donde soltó un gran aullido bastante agudo. Justo después se irguió y, entonces, su cola en forma de antorcha centelleó con la fuerza de mil soles y soltó grandes llamaradas. Reshiram se envolvió en un aura llameante mientras miraba hacia el techo, con las alas desplegadas.
-Es… estamos siendo testigos de la habilidad de reshiram, turbollama…-musitó Gabi, sin dejar de mirar.
La temperatura aumentó por unos instantes hasta que, tras unos segundos en esa pose, recogió todo el calor en su cola y soltó otro aullido, mirando fijamente a Lucho, con esos profundos ojos azules que tanta paz transmitían.
En ese momento, N habló.
-Reshiram y zekrom fueron… un solo pokémon, las dos caras de la misma moneda. Dos pokémon que surgen para apoyar a un humano al que consideran un héroe. Ya veo… así que tú también…
Lucho le miraba fijamente, alucinado, mientras reshiram le devolvía la mirada con una expresión bastante tranquila y una media sonrisa grabada en su rostro. Por un instante el chico pareció entender absolutamente todo con sólo mirarle a los ojos. Era como si delante de él se abrieran las respuestas a todas sus preguntas.
-Te voy a transmitir lo que reshiram te está diciendo: ¡Quiero combatir contigo, a tu lado, demuéstrame cuán fuerte es tu verdad! Ya veo, quiere comprobar hasta qué punto eres capaz de perseguir la verdad ahora que has llegado hasta aquí… yo también quiero conocer tu fuerza. ¡Bien, intenta atraparlo y sumarlo a tu causa!-exclamó N en ese momento.
Lucho le miró por un instante y reshiram asintió con la cabeza. Sacó entonces la ball de klinklang.
-¡Vamos, klinklang!
Reshiram se puso en guardia y entonces formó una gran bola de fuego rodeada de aros concéntricos a su alrededor para lanzársela.
-Llama fusión…-musitó N al verla.
-¡Cambio de marcha!
Klinklang rotó en dirección contraria y se volvió mucho más rápido, lo suficiente como para esquivarlo a tiempo; reshiram lanzó varias más tratando de alcanzarlo, pero ninguna llegó a dar en el blanco.
-¡Eso es, muy bien, fijar blanco!
Sin dejar de moverse en ningún instante, klinklang apuntó y tuvo a tiro a reshiram, el cual se abalanzaba sobre él para atacarle con sus garras brillando intensamente.
-¡Electrocañón!
Aguantando sin problemas el ataque de cuchillada, formó la bola eléctrica y se la lanzó, estallando en sus narices; no le hizo gran cosa, pero le dejó paralizado.
-¡Bien! ¡Foco resplandor!
El pokémon acero atacó rápidamente y el golpe fue directo, empujando a reshiram hacia atrás, el cual no se podía mover. Fue entonces en ese momento cuando reshiram miró fijamente al chico y le sonrió, el cual supo al instante lo que debía hacer. Sacó una honor ball que le regalaron hace tiempo en ciudad Mayólica y se la lanzó, cogiéndolo sin problemas. La ball botó varias veces y tras eso, saltó el seguro.
Lucho la recogió, al tiempo que la ball se empequeñecía con el botón de apertura brillando intensamente en rojo. Se había bloqueado al rebasar los seis pokémon en el equipo.
-Puedo hacer que le hagas un hueco libre a reshiram…-anunció N en ese momento, acercándose a él.
Chascó los dedos y apareció un soldado del equipo Plasma con una bandejita con un cojín.
-Elige cual quieres remover y él te lo enviará a donde tú le mandes-explicó N.
Lucho lo estuvo pensando con atención, recogiendo entonces a klinklang.
-Gracias por todo, klinklang.
Tras eso se la entregó al soldado, el cual la puso en el cojín al tiempo que le indicaba.
-Al laboratorio de la profesora Encina… ah, y dígale al hacker que deje de intervenir la red cuando se haga la transferencia o tendremos un serio problema él y yo.
-Sí, señor-murmuró el soldado, algo amedrentado.
Tras eso se fue con ella y la ball de reshiram se desbloqueó. Antes de empezar, N comentó.
-No hay honor en vencer a un equipo que está agotado. Déjame ayudarte.
Entonces curó a reshiram de la parálisis, cosa que Lucho le agradeció. Tras eso, N se puso delante de zekrom y gritó.
-¡Puedo ver el futuro, mi victoria será aplastante!
Y, tras esas palabras, comenzó la batalla. N mandó a zekrom a luchar y él sacó a reshiram. Los dos pokémon legendarios se miraron a los ojos, fue entonces cuando, para sorpresa de Lucho, N gritó.
-¡Rayo fusión!
-¡Llama fusión!
Zekrom fue más rápido y se elevó por los aires, cubierto de una energía azulada intensa; acto seguido embistió a reshiram, empujándole hacia atrás. Inmediatamente después, reshiram reunió una gran bola de fuego, que desprendía mucho más calor que antes y se veía mucho más intensa y vivaz. Al lanzarla y hacer contacto con zekrom, estalló con muchísima más fuerza que antes, rodeando a zekrom en fuego.
-¡Dragoaliento!-exclamó Lucho, consultando la pokédex rápidamente.
-¡Tú también!
Los dos pokémon legendarios lanzaron de su boca sendos rayos de energía dracónica que se encontraron en el aire y se bloquearon mutuamente.
-¿¡Eso?! ¿¡Piensas pararnos con eso?! ¡Cuchillada!-exclamó N.
-¡Paranormal!
Zekrom se lanzó con sus garras brillando y los ojos de reshiram centellearon en un intenso brillo azulado; zekrom se detuvo de golpe y un aura brillante le rodeó, haciéndole daño.
-¡Pantalla luz!
Resultaba ciertamente extraño ver a N ordenarle abiertamente los ataques, al contrario que en sus últimos combates. Sin embargo Lucho estuvo centrado en todo momento, al tiempo que zekrom extendía una pantalla luz que le protegió de los ataques especiales.
-¡Cuchillada!-exclamaron los dos a la vez.
Los dos pokémon legendarios se encontraron a la vez e hicieron fuerza el uno contra el otro, tratando de sobrepasarse sin éxito.
-Zekrom… ¿Por qué nos hacemos daño?-inquirió reshiram a su homólogo en ese momento.
-No lo sé, reshiram…
En ese momento los dos se soltaron, sin lograr haberse hecho daño een ningún momento. Justo después, N montó sobre zekrom y los dos salieron por el hueco que éste hizo.
-¡Tras ellos!-exclamó Lucho.
Reshiram le mostró un ala para indicarle que subiera a su lomo y eso hizo el chico; en su persecución se encontraron en lo alto de las nubes, a varios metros de distancia del palacio y el estadio.
-¿A dónde vas, N?-inquirió él cuando le tuvo localizado.
-¡A un terreno mucho más amplio y favorable! ¡Trueno!
Sin previo aviso, de entre las nubes, un potente rayo cayó sobre reshiram, dándole una buena sacudida que sintió en sus carnes aun a pesar de no ser muy eficaz contra él.
-¿¡Estás bien, reshiram?!-inquirió Lucho, preocupado.
El pokémon legendario asintió con la cabeza, sacudiéndola para serenarse lo más pronto posible.
-¡Bien! ¡Lanzallamas!
De su gran bocaza, soltó una potente columna de fuego que fue directa hacia zekrom.
-¡Esquívalo!
Zekrom se movió a tiempo y pudo librar el golpe fácilmente; se desencadenó entonces una intensa batalla aérea donde ninguno de los dos conseguía dañarse demasiado. N y Lucho luchaban con toda su alma, tratando de prevenir los movimientos del otro y anticipándose en la medida de lo posible.
-¡Rodéalo!
Reshiram dio vueltas alrededor de zekrom, tratando de pillarle desprevenido.
-¿Qué pretendes? ¡Poder pasado!-indicó N.
-¡Esquívalo y lo mismo!
Reshiram trató de esquivar todas las rocas que pudo, pero debido sobre todo a su envergadura algunas llegaron a golpearle; en una de esas sacudidas Lucho perdió el equilibrio, comenzando a caer hacia el vacío.
-¡Lucho!-exclamaron Liza, Iris y su madre a la vez.
El chico caía como un peso pesado hacia el estadio, durante el proceso su gorra resbaló y se fue volando.
-¡Mierda, mierda, mierda!
En ese momento, algo zumbó en el aire y cayó sobre el lomo de reshiram, cuya cola brillaba intensamente ya que la había usado para impulsarse.
-Reshiram… gracias, colega…
El pokémon legendario le sonrió, pero entonces miraron hacia arriba y vieron entonces a zekrom lanzándose en picado sobre ellos envueltos en el aura brillante de un giga impacto.
-¡Rápido, llama fusión!
Reshiram formó la bola de fuego entre sus fauces y la lanzó a tiempo antes de que les alcanzara; hubo una explosión que los obligó a aterrizar en el campo del estadio, mientras que zekrom y N hacían lo mismo al otro lado. Todas las cámaras que aún seguían allí transmitiendo se enfocaron en ellos, emitiendo la batalla por las televisiones de toda Teselia.
-¡Lanzallamas!
-¡Rayo!
Un corrientazo y una columna de fuego se encontraron en el centro del campo, donde estuvieron haciendo fuerza la una contra la otra hasta disolverse en el aire.
-Maldición, esto no lleva a ninguna parte, estamos muy igualados en cuanto a fuerza se refiere…-pensó Lucho, contrariado.
-¿Te has quedado mudo? ¡Rayo fusión!-exclamó N en ese momento.
-¡Llama fusión!
Ésta vez reshiram atacó primero, dando en el blanco, pero zekrom contraatacó justo después, elevándose de improviso, al tiempo que la carga en su cuerpo aumentaba exponencialmente a cada segundo que pasaba; en cuanto alcanzó el punto más alto sotó un potente chisporroteo que sonó como un gran trueno antes de abalanzarse sobre reshiram. El golpe fue contundente, habiendo entonces una gran explosión eléctrica que se extendió hacia todas las direcciones, pero el dragón blanco contratacó entonces con el doble de fuerza con llama fusión, haciendo un poco más de daño a zekrom.
-Esta situación es absurda, o hacemos algo pronto o no habrá un vencedor claro…-pensó Lucho, preocupado al respecto.
-¡Cabezazo zen!-exclamó N.
La cabeza del dragón negro brilló fugazmente antes de abalanzarse sobre reshiram.
-¡Intercéptalo con cuchillada!
Las garras del dragón blanco brillaron y en cuanto zekrom fue a golpear, reshiram las blandió; eso bastó para pararle.
-¡Cógelo, que no escape!-indicó Lucho en ese momento.
Reshiram batió sus alas y cogió a zekrom por las suyas, para así imposibilitarle la huida. En ese momento, los dos dragones legendarios volvieron a hablar entre sí.
-¿Acaso queremos esto, reshiram? ¿Destruiremos otra vez Teselia nosotros solos? Es absurdo…
-¿Piensas que quiero hacerte daño sólo porque si? Al igual que tú he reconocido en él la verdad… y por lo tanto, debo luchar por ella.
-No tiene sentido…
-Lo sé…
-¡Dragoaliento!
Reshiram lanzó el ataque, dando de lleno en zekrom, el cual cayó de espaldas algo magullado.
-¡Trueno!-exclamó N.
Antes de que reshiram pudiera moverse, lanzó otra fuerte descarga que dio de lleno en él, el cual aguantó con entereza el golpe.
-¡Lanzallamas!
-¡Pon el turbo y recógeme!-indicó N en ese momento.
La cola de zekrom centelleó y, de golpe y porrazo, se levantó del suelo esquivando fácilmente el lanzallamas; acto seguido, zekrom se acerc éste montó de nuevo en su lomo, alejándose del estadio y volviendo al palacio. Lucho y reshiram les siguieron y regresaron a la sala del trono, donde el combate continuó.
-¡Llama fusión!-exclamó Lucho.
Esta vez el golpe fue normal, puesto que no estaba potenciado como antes al no haberle atacado zekrom previamente. N entonces aprovechó la ocasión para contraatacar.
-¡Rayo fusión!
Una vez más, zekrom se alzó con la carga aumentada y su cuerpo centelleando intensamente, para acto seguido lanzarse sobre reshiram preparando otra explosión eléctrica de impresión.
-Se complementan mutuamente en cuanto a fuerza se refiere… ¡esquívalo con el turbo!-exclamó el chico, pensando rápidamente.
Antes de que zekrom le embistiera con toda su fuerza, la cola de reshiram centelleó en llamas y se apartó a tiempo; el resultado fue un boquete muy hermoso en el centro de la sala y zekrom bastante magullado por el golpe.
-¡Dragoaliento!
Con gran velocidad gracias al turbo de su cola, reshiram lanzó otro dragoaliento que llegó a alcanzarle, dejándole más dañado aún.
-¡Dragoaliento tú también!-exclamó N.
-¡Lanzallamas!
Zekrom atacó primero, pero reshiram fue rápido y pudo interceptarlo a tiempo con el lanzallamas.
-¡Rayo fusión!-chilló N.
Zekrom se envolvió en electricidad una vez más y se lanzó, llegando a golpear a reshiram en el aire.
-¡Cuchillada y llama fusión!-exclamó Lucho.
Entonces reshiram contratacó con cuchillada, lo que hizo que zekrom volviera al hoyo y, acto seguido, realizó el ataque con el doble de fuerza; la bola de fuego con los aros centelleó en el aire e impactó sobre zekrom. La explosión pírica fue atroz y los estandartes del equipo Plasma ardieron hasta quedarse reducidos a nada. Ni N ni Lucho se quemaron las pestañas porque se cubrieron a tiempo. En cuanto el humo se paso, vieron a ambos pokémon legendarios seriamente dañados, jadeando intensamente y al límite de sus fuerzas. Al ver esto, tanto Lucho como N se dieron cuenta de la situación.
-¡Ya basta, N! ¡Si siguen así acabarán exhaustos!-exclamó Lucho en ese momento.
-Sí, es tal y como relata la leyenda… pero el combate debe continuar…-murmuró el chico, preocupado.
-¡En ese caso dejemos que sean el resto de nuestros pokémon los que decidan el combate! ¡Reshiram y zekrom no podrían sentenciarlo de ninguna manera antes de caer los dos medio muertos!
Ambos pokémon legendarios se miraron fijamente, llegando a asentir con la cabeza sin dejar de jadear debido al intenso cansancio. N, al verles coincidir, terminó por aceptar las condiciones. Zekrom se retiró a descansar junto al trono mientras que Lucho hacía lo propio devolviendo a reshiram a su ball.
-Gran trabajo, reshiram, necesitas descansar.
En ese momento N soltó un ligero silbidito alargado, apareciendo entonces un vanilluxe y él sacó a swanna.
-¡Rayo burbuja!
-¡Vaho gélido!
Una ristra de burbujas fue directa hacia él, pero el vaho gélido las congeló y se rompieron, quedándose ese intento de ataque en nada.
-¡Rayo hielo!-exclamó N.
-¡Tú también!
Los dos rayos congelantes se encontraron y entre los dos comenzaron a formar una roca helada que se mantuvo en el aire por unos breves segundos; fue entonces en ese momento cuando a N se le ocurrió algo.
-¡Rómpela y ventisca!
Usando su duro cuerpo, vanilluxe la rompió en miles de trocitos y luego soltó una ventisca, que fue directa hacia swanna.
-¡Vendaval!
Swanna agitó sus alas con gran fuerza y un vendaval hizo frente a la ventisca, formando fuertes corrientes de aire que disiparon el ataque de hielo.
-¡Foco resplandor!
-¡Vuela!
Swanna alzó el vuelo a tiempo, fallando así el golpe.
-¡Granizo!-exclamó N.
Como si una tormenta se hubiera colado en la sala, comenzó a granizar con fuerza, dañando paulatinamente a swanna mientras que vanilluxe se aclimataba a la situación, recuperando algo de energía y contraatacando de seguido.
-¡Rayo hielo!
Un rayo hielo con más potencia que antes fue a golpear a swanna, el cual bajó en picado para golpear.
-¡Esquívalo!-indicó su entrenador.
Swanna describió una filigrana en el aire antes de que el rayo le alcanzara y se lanzó con furia visigoda sobre su objetivo.
-¡Ventisca!
-¡Pájaro osado!
Swanna se envolvió en un aura ardiente por unos segundos, lo que le ayudó a resistir el fuerte embate; acto seguido, un aura azulada le rodeó y la rapidez y potencia del ataque le valió para atravesar la ventisca y golpear con gran fuerza a vanilluxe, que cayó al suelo con un ruido seco, completamente KO.
-Vanilluxe… retírate-indicó N.
El pokémon de tipo hielo se retiró, muy magullado, y se puso al lado de zekrom; entonces el chico llamó ésta vez a un carracosta con un silbidito mucho más fuerte.
-¡Roca afilada!-exclamó N.
Antes de que swanna pudiera ubicarse, una serie de rocas surgieron de improviso del suelo hasta golpearle duramente, dejándole muy tocado.
-¡Agh, recupérate, acua aro!-indicó Lucho.
-¡No le dejes, acua jet!
Antes de que el pokémon volador agua pudiera recuperarse, carracosta se abalanzó envuelto en agua con tal velocidad que ni vio venir el golpe, desestabilizándole de repente. Aprovechando entonces la cercanía, N indicó.
-¡Triturar!
El pokémon roca agua se echó hacia delante, asestándole una fuerte dentellada en las alas. Eso puso la puntilla y swanna cayó al suelo, derrotado. Lucho lo recogió rápidamente y sacó en su lugar a serperior. Al verlo, N indicó.
-¡Roca afilada!
-¡Enfréntalas con hoja aguda!
En cuanto las primeras rocas se acercaron a serperior, éste latigó su cola hacia delante y las enfrentó directamente sin vacilar, asestándolas un fuerte tajo a cada una que las convirtió en gravilla hasta que no quedó absolutamente nada.
-¡Acua jet!
Una vez más carracosta se lanzó con gran rapidez aun a pesar de su peso y gran envergadura, el golpe fue inmediato, aunque no le hizo gran cosa.
-¡De frente, hoja aguda!
-¡Detenlo con triturar!-exclamó N.
En cuanto serperior fue a golpearle, carracosta le interceptó y paró su cola con sus dientes, dañándolo a la vez.
-¡Agua lodosa!
El pokémon roca agua sacudió con inusitada fuerza a serperior, lanzándolo hacia delante y extendiendo justo después un torrente de agua sucia que arrastró a serperior, alejándolo de él. Sin embargo, Lucho aprovechó la distancia a su favor.
-¡Gigadrenado!
-¡Avalancha!
Aunque serperior fue primero, comenzando a drenarle energía a través del agua lodosa, carracosta contraatacó acto seguido y una lluvia de piedras arremetió repetidamente contra él con mucha fuerza; sin embargo el pokémon planta no se rindió, agitando todo su alargado cuerpo y lanzando entonces un súbito lluevehojas que arremetió contra el resto de piedras, cortándolas en cachitos e interceptando a carracosta, que salió muy afectado por el golpe. Aun así logró quedar en pie aun a pesar de todo, echándolo todo a una.
-¡Ahora, ventisca!
Para sorpresa de Lucho, carracosta lanzó una súbita ventisca que pilló de improviso a serperior, saliendo un tanto dañado, pero aún entero.
-¡Remata con megaagotar!
Eso puso la puntilla, drenándola la poca energía que le quedaba y carracosta cayó KO. N le mandó retirarse y se fue con los demás derrotados. Llamó ésa vez a un archeops, que se personó enseguida; por su parte optó por recoger a serperior y sacó entonces a emolga.
-¡Roca afilada!
Más rápido de lo esperado, archeops congregó muchas rocas a su alrededor y se las lanzó a emolga.
-¡Doble equipo!
Antes de que las rocas la alcanzaran, muchas emolgas aparecieron de improviso y los proyectiles arremetieron contra las copias, las cuales desaparecieron todas quedando sólo la original, que aprovechó para ganar altura.
-¡Garra dragón!
Las garras de archeops brillaron con fuerza en un aura azul celeste y se abalanzó contra la pequeña emolga.
-¡Bola voltio!
Emolga formó en su cola una bola de energía y la lanzó hacia él, interceptando a archeops y deteniéndolo en seco.
-¡Acróbata!
-¡Tú también!
Los dos pokémon voladores se lanzaron el uno contra el otro y se bloquearon mutuamente, sin llegar a hacerse daño.
-¡Triturar!-exclamó N.
Archeops se echó hacia delante de improviso y atrapó a emolga entre sus fauces, haciéndola daño y sin dejarla escapar.
-¡Rayo, emolga!-indicó Lucho rápidamente.
El pokémon eléctrico cargó energía y la soltó de golpe, dañando sobremanera a archeops, el cual se vio obligado a soltarla.
-¡Roca afilada!
-¡Doble equipo!
Repitiendo la estrategia de antes, pudo librarse del golpe por los pelos.
-¡Se mueve demasiado rápido! ¡Vamos a detenerle, atracción!-indicó Lucho.
Emolga guiñó un ojo con gesto coqueto, al tiempo que una ristra de corazoncitos volaba hasta archeops, el cual lo vio venir.
-¡Bloquéalo con avalancha!
Otra ristra de rocas enfrentó a los corazoncitos, haciéndolos trizas y quedando ese intento de inmovilizarle en nada.
-¡Diablos, onda voltio!-masculló Lucho.
-¡Cola férrea!
El pokémon eléctrico volador fue el primero en atacar, lanzando una descarga imposible de esquivar, pero archeops blandió su cola metalizada y enfrentó directamente a la onda voltio, logrando disolverla y golpear de refilón a emolga, que se desestabilizó debido al golpe hasta caer al suelo.
-¡Avalancha!-exclamó N, viendo su oportunidad.
Sin embargo, en ese justo instante archeops se vio completamente inmovilizado por una súbita parálisis, dejándolo completamente expuesto.
-¡Ahora, emolga, bola voltio!-indicó Lucho.
Desde donde estaba, y reincorporándose rápidamente, formó una bola eléctrica en su cola una vez más y la lanzó, haciendo diana; archeops se dejó caer, agotado.
-¡Bravo, emolga!-exclamó su entrenador.
-No, no… ¡klinklang!-gritó N, contra las cuerdas.
Al punto, un klinklang como el de Lucho entró por el boquete y se abalanzó sobre emolga sin ni siquiera avisar.
-¡Hiperrayo!
Antes de que el pokémon eléctrico volador reaccionara, formó un potente hiperrayo a través de su rueda dentada y lo soltó con rapidez, dando de lleno en emolga.
-¡Emolga!-exclamó Lucho.
La pequeña pokémon cayó al suelo, muy magullada debido al súbito y fuerte golpe.
-¡Voltiocambio, rápido!
Emolga formó una rápida bola de energía en sus garritas y la lanzó, dando en klinklang; el golpe no fue particularmente fuerte, pero emolga regresó a su ball y otra botó al azar, saliendo de ella chandelure.
-¡Eco metálico!-exclamó N.
Klinklang emitió rápidamente un sonido agudísimo que bajó mucho las defensas de chandelure.
-¡Fuego fatuo!
-¡Rayo!
La descarga eléctrica fue mucho más rápida y pudo interceptar el fuego fatuo a tiempo y a chandelure también, dañándola en parte.
-¡Disparo espejo!
-¡Pirotecnia!
Chandelure se reincorporó rápidamente y le interceptó a tiempo, logrando bloquear el disparo espejo antes de que la alcanzara. Lucho aprovechó el momento a su favor para contraatacar.
-¡Rayo confuso!
Los ojos del pokémon fantasma brillaron intensamente, recibiendo klinklang el destello y cayendo así confuso.
-¡Aguanta, chispazo!-chilló N, cada vez más angustiado.
Pero klinklang no pudo atacar debido a la confusión, girando sus engranajes erráticamente, lo que aprovechó Lucho a su favor.
-¡Chandelure, infierno!
El pokémon fantasma fuego giró sobre sí mismo y una columna de fuego abrasador avanzó hacia el pokémon de tipo acero, que no pudo hacer nada por evadirlo; se envolvió entonces en una espiral de fuego descendente que le abrasó por completo. En cuanto ésta se disolvió, klinklang estaba en el suelo, KO.
-No, no… ¡zoroark!-exclamó N, acorralado.
El pokémon hizo acto de presencia mientras que klinklang se retiraba con los demás.
-¡Mi último amigo! ¡Te doy todo mi valor!-musitó N.
Al recordar entonces el combate contra Mirto disfrazado de bisharp, Lucho supo al instante que debía ir con pies de plomo, por lo que recogió a chandelure y sacó a simipour.
-¡Pulso umbrío!-indicó N.
-¡Excava!
Simipour se escondió bajo el suelo y zoroark se puso en alerta.
-¡Atento!
Zoroark miraba todo el rato al suelo para ver por dónde podía salir simipour; en cuanto el suelo se removió, cargó una onda certera y la lanzó por ahí antes de que simipour saliese. El ataque fue tan fuerte que simipour salió disparado por el otro lado y se elevó en el aire, algo mareado.
-¡Tajo umbrío!
Acto seguido, y dando un lustroso salto, le golpeó en el aire con sus garras brillando en un color rojizo intenso; en el segundo golpe le lanzó hacia el suelo.
-¡Simipour, escaldar!
-¡Pulso noche!
Cargando el ataque desde el aire, en cuanto aterrizó en el suelo hundió sus zarpas en éste, y el aura oscura se extendió hacia todos los lados; simipour no le dio tiempo ni a atacar y el golpe fue tremendo, impulsándole hacia atrás y estampándose contra una columna.
-¡Simipour!-exclamó Lucho.
El pokémon agua cayó al suelo con un golpe seco y de ahí no se movió. Lucho lo recogió y sacó en su lugar a emolga.
-¡Doble equipo!
-¡No la pierdas de vista!-indicó N, especialmente encendido.
Varias emolgas comenzaron a planear por el aire, tratando de confundir al pokémon siniestro, pero éste entrecerró los ojos y, en un visto y no visto, se abalanzó sobre todas las copias con sus garras envueltas en un aura fantasmal. Golpeó a todas con garra umbría hasta encontrar a la original, asestándola un fuerte golpe que la desestabilizó.
-¡Aguanta ahí, rayo!
-¡Pulso noche!
Ambos pokémon atacaron a la vez, emolga soltó la descarga eléctrica hacia todas las direcciones, al tiempo que zoroark se abalanzaba sobre ella envuelto en un aura magenta y la tiraba al suelo, haciendo contacto. Nada más tocar el suelo, hubo entonces una abrupta explosión en la que se combinó el rayo y la luz amoratada de pulso noche, sumiendo a los dos en una intensa algarabía. En cuanto el humo se posó, emolga se encontraba tirada en el suelo, derrotada, mientras que zoroark estaba algo tocado pero entero.
Lucho la recogió enseguida y sacó en su lugar a chandelure, el cual se abalanzó sobre él agitando sus brazos en un intento por quemarle, pero zoroark le vino venir y se hizo a un lado, logrando evitar caer quemado.
-¡Bola sombra!-masculló Lucho, muy apurado.
-¡Tajo umbrío!
El pokémon fantasma fuego logró atacar primero, lanzando la bola hacia delante, pero zoroark, sin pararse en ningún momento, se abalanzó hacia delante con sus garras envueltas en un aura rojiza intensa, cortando la bola sombra en dos, y asestándole un fortísimo golpe que le afectó sobremanera. Chandelure cayó al suelo y no se volvió a levantar.
Lucho lo recogió, cada vez más y más apurado; estaban a mano, y era muy claro que zoroark era el pokémon más fuerte de N y con amplia diferencia. Por lo que, echándolo todo a una, el chico sacó a serperior.
-¡Lanzallamas!-gritó N, enervado.
-¡Hoja aguda!-musitó Lucho, igual de encendido.
Con todas las fuerzas que le quedaban, serperior blandió su cola y cortó el lanzallamas como si fuera de queso gruyere; tan rápido y con tanta fuerza iba, que el propio fuego se doblaba por el efecto cuchilla de la cola de serperior. El golpe posterior fue contundente, haciendo tambalear por un instante a zoroark.
-¡Vamos, tajo umbrío!
-¡Estrujón!
Antes de que el pokémon siniestro pudiera hacer nada, serperior le rodeó con su largo cuerpo y le sujetó, haciendo fuerza contra él; zoroark trataba de zafarse, pero dado que serpeior le había inmovilizado por completo, incluyendo sus patas, no podía por mucho que lo intentara. Fue en ese mismo instante cuando un aura verdosa recubrió al pokémon planta, haciéndole mucho más fuerte.
-Parece… parece que yo no soy el elegido… ¡sino que eres tú!-exclamó N en ese momento, hostigado.
-¡Gigadrenado!-indicó Lucho, con el corazón a mil.
En esa pose, serperior le drenó energía a zoroark y se la quedó para él, quedando éste muy débil.
-¡Hoja aguda!
Acto seguido, blandió su cola y le golpeó con fuerza con ella, lanzándolo a los pies de N; el pokémon siniestro se levantó para seguir luchando, pero entonces sus piernas flaquearon y cayó al suelo de rodillas. Ahí estuvo jadeando debido al cansancio y, en un acto extremo, lanzó un pulso umbrío que fue directo hacia él.
-¡Intercéptalo con lluevehojas!
Serperior soltó la ristra de hojas y con eso bastó para parar el pulso umbrío; unas pocas hojas alcanzaron a zoroark, haciéndole caer de espaldas.
El pokémon siniestro miró entonce los ojos con gesto sentido antes de dejarse caer, extenuado.
-No… no…-musitó N, mirando a su pokémon con lágrimas en los ojos.
El estadio, donde se había visto el final de la batalla a través de la pantalla gigante, irrumpió en aplausos y vítores, coreando el nombre del entrenador. Liza lloraba de felicidad, aliviada de cierta forma, pero también sintiéndolo profundamente por N, al cual quería abrazar con todas sus fuerzas y consolarlo entre sus brazos. En el palco de honor Iris lloraba también de alegría, pensando en él y sintiéndose tremendamente orgullosa por semejante hazana. Mirto miró al chico desde la pantalla gigante, pensando en ese momento.
-He aquí al nuevo campeón.
Mientras tanto Lucho y N, desde donde estaban, podían oír todos los aplausos y vítores resonando desde abajo. El chico recogió a serperior y miró a N, el cual se arrodilló ante zoroark y musitó mientras lloraba.
-Es el fin… de mis ideales, de mis sueños… los sueños de mis pokémon…
Todos sus demás pokémon junto a zekrom le miraban, apenados por él y por no poder haberle ayudado cuando más le necesitaban.
-¿¡Lo has grabado todo?!-inquirió en ese momento Gabi, emocionadísima.
-¡Sí, sí, sí!-musito Teo, harto de ella.
Lucho se acerc le puso una mano en el hombro; N alzó la vista y le miró, el chico le ofrecía su mano para levantarse. N aceptó y se levantó, con los ojos bañados en lágrimas.
-Zekrom y yo hemos perdido… ¿significa eso que tus convicciones o tu verdad nos han superado?
-N… ni tu ni yo tenemos la razón, ahora lo veo. Antes me centraba demasiado en mí mismo, dándole valor a mi verdad, que no a la verdad… pero ¿sabes cuál es la verdad?-inquirió el chico en ese momento.
N le miró extrañado, sin comprenderlo, y en ese momento Lucho señaló a los pokémon del chico. Ese simple gesto hizo entonces comprender un poco mejor a N, el cual, tras un breve cavilo, tomó la palabra.
-Reshiram y zekrom… cada uno ha escogido a un héroe ¿Cómo es posible tal cosa? ¿Querrá decir eso que, los dos héroes, tanto el paladín de la verdad como el defensor de los ideales, tienen razón? No lo entiendo… quizás no se trate de negar el pensamiento diferente, sino de integrarlo y combinar ambos… como en una reacción química. ¿Esa es la fórmula para cambiar el mundo?
-Puede, N, puede…-asintió Lucho.
N miró por un momento a sus pokémon, que le devolvían la mirada con una sonrisa, aun a pesar de todo. El muchacho miró al suelo, con una mirada que a Lucho no se le escapó. Fue a decirle algo cuando en ese mismo instante una voz conocida le espetó.
-¿Y tú te apellidas Armonia como yo? Niñato pusilánime…
Venga, sólo un poco más... aunque antes, hablemos un poco del contenido.
En su momento me esmeré muchísimo escribiendo este combate, por lo que ésta vez he potenciado lo que tenía, añadiendo algunas cosas como la ligera remontada con zoroark, y quitando algunas cosas como la derrota de reshiram sobre zekrom. Preferí optrar por algo más impactante y simbólico, algo que ayudara tanto a N como a Lucho a evolucionar un poco más durante la lucha. Que hablando de Lucho, ha sido el momento cúspide en la evolución del muchacho, dándose cuenta de cuál es la auténtica verdad. Originalmente soltaba un discursito sobre la lucha muy breve y manido, pero supe al instante que debía de cambiarlo por completo, quedando así mucho mejor.
Y ahora... ya viene... oigo los tambores... ya viene...
