Capítulo 41

Diabolus

Lucho se dio la vuelta y vio entonces a Ghechis acercándose a ellos con aparente gesto sereno, pero irradiando una ira inmensa por los ojos. N se quedó atónito, incapaz de hablar. Por su parte Lucho esbozó un gesto iracundo, al tiempo que mascullaba.

-Entonces es cierto…

-Así es, fui yo quien hace tiempo inculcó en N el anhelo por los ideales y la obsesión de invocar al pokémon legendario-murmuró Ghechis, taladrándole con la mirada.

-Ya veo… entonces todo esto ¿para qué exactamente?-inquirió Lucho, sintiendo cómo una incipiente ira comenzaba a acumularse en su interior.

-¿Tú qué crees? Para gobernar con puño de hierro a mí equipo Plasma. Y así controlar a las masas aterradas, estaba a punto de conseguirlo…

El hombre se acercó entonces a N, encarándole con desprecio y espetándole duramente.

-Pero tu obsesión con enfrentarte al otro pokémon legendario para luchar por tus convicciones y comprobar tu valía como héroe ¿en qué ha resultado? ¡En la derrota más vulgar y humillante de tu vida! Mucho me temo que haberte criado entre pokémon te ha trastornado…

Frente a eso N no dijo nada debido a su incredulidad ante todo lo que estaba oyendo; la reacción de N no hizo más que encender aún más a Lucho, sintiendo cómo algo en su interior se revolvía, bramando con salir a la superficie. En ese momento Ghechis se giró y se dirigió directamente a él.

-Y en cuanto a ti, Lucho… ni en mis más descabelladas predicciones habría concebido que un pokémon legendario pudiera elegirte. Pero mi objetivo sigue intacto, inamovible. Mi labor es demasiado importante como para que unas simples criaturas ignorantes como vosotros podáis siquiera comprenderla…

Lucho le fulminó con la mirada, cerrando el puño con fuerza y comenzando a temblar, cada vez más y más furioso, sin poder evitar espetarle.

-Es… es usted un… un… monstruo… un monstruo sin corazón… ¿¡cómo fue capaz de hacer algo así?!

Ghechis le miró como si le hubieran contado un chiste malo, dejando entonces escapar una leve risita que no hizo más que provocar aún más a Lucho.

-Ah, si realmente supierais lo que significa manipular los corazones de personas débiles y falibles… para mí es tan sencillo como respirar, pero al final todo se reduce a un simple instante, un mero parpadeo. Podría decirse que esa es mi especialidad y lo que me ha llevado hasta aquí. Pero Lucho, ahora que lo sabes todo… debo eliminarte.

La calma con lo que dijo todo eso de cierta forma estremeció al chico, el cual, aun a pesar de la furia que sentía, dio un paso atrás amedrentado.

Además, como todo el mundo lo estaba viendo, la madre de Lucho saltó de su silla en ese momento, chillando de improviso.

-¡No, no, no, a mi hijo no, monstruo!

Por su parte, Iris y Liza exclamaron su nombre, temiendo por él.

Lucho se echó hacia atrás, asustado por la expresión que tenía en su cara, completamente calmada y serena aun a pesar de las circunstancias; en ese justo momento llegaron Mirto y Cheren, y éste le protegió.

-¡No dejaré que toques a mi mejor amigo!

Al ver esto Ghechis se rio tontamente, al tiempo que murmuraba.

-Vaya, realmente me vais a obligar a desplegar todo mi potencial ¿no es así?

-¿¡Controlar a las masas aterradas?! ¿¡Pero vuestro objetivo no era liberar a los pokémon?!-le recordó Cheren.

Frente a eso Ghechis se volvió a reír, ésta vez con más gracia que antes, al tiempo que murmuraba.

-Oh, esa fue una falacia que empleé para crear al equipo Plasma. ¿Cómo iba a liberar a unos seres tan potencialmente útiles como ellos? Como ya he dicho, manipular a personas débiles es tan sencillo… y, por supuesto, no iba a dejar pasar la oportunidad de hacerme con todos los pokémon posibles para así conseguir mis objetivos…

-¿Y qué objetivos son esos si se puede saber?-inquirió Mirto en ese momento, fulminándole con la mirada.

-Vaya ¿tanto deseáis saberlo? Como ya he dicho, nunca entenderíais lo que pretendo… es algo que sólo está reservado para gente como yo. Al fina y al cabo todo vuelve al lugar que le corresponde, sin importar el tiempo que pase. Y por mi parte se refiere, volveré a ocupar el lugar que me pertenece por derecho…

Todos los presentes le miraron con gestos asqueados y sin apenas comprender lo que les estaba diciendo, aunque en ese momento el ex campeón le espetó.

-¿¡Cómo puedes ser tan retorcido?!

-No me importa lo que penséis. Un pokémon, por muy deidad que sea, no deja de ser lo que es, un simple y mero pokémon. Él te habrá elegido, Lucho, pero no eres más que un ser infeliz. Voy a disfrutar contemplando la desesperación en tu rostro…-musitó Ghechis, acercándose peligrosamente a él.

Pero N, quien había estado muy callado debido a las impactantes noticias, reaccionó y exclamó.

-¡Lucho!

Y, entonces, alzó la mano hacia él y cerró los ojos, como concentrándose en algo. Fue en ese mismo instante cuando Ghechis estalló.

-¡No importa cuántos vengan ni lo que hagan! ¡Nadie podrá detenerme!

Y, tras esas palabras, dio comienzo otro combate. Ghechis sacó a un cofagrigus y Lucho optó por simipour que, sorprendentemente, estaba como nuevo tras la paliza que le dio zoroark, al igual que todos sus pokémon.

-¡Cofagrigus, tóxico!

-¡Excava!

Simipour se escondió bajo el suelo a tiempo y el nocivo ataque falló.

-¡No escaparás de mí por mucho que te escondas!-chilló Ghechis, mostrando su verdadero rostro.

En cuanto simipour surgió del suelo, cofragigus flotó en el aire y le atacó con tóxico, lanzándole un trozo de lodo negro.

-¡Repélelo con pistola agua y mordisco!

Simipour soltó un chorro de agua que repelió el ataque, pero en cuanto fue a atacar con mordisco Ghechis indicó.

-¡Esto ya entraba dentro de mis cálculos! ¡Protección!

El pokémon fantasma se protegió a tiempo alzando una barrera, evitando así que le atacara directamente.

-¡Psíquico!

Los siniestros ojos de cofagrigus centellearon con fuerza, al tiempo que un aura brillante le rodeaba e inmovilizaba y la sometía a una presión psíquica especialmente fuerte, haciéndole chillar de dolor.

-¡Aguanta, simipour, escaldar!

Luchando contra el poder de psíquico que le aprisionaba, el pokémon agua infló sus carillos y soltó un chorro de agua hirviendo que impactó en cofagrigus, soltándole en el proceso.

-¡Eso no bastará! ¡Bola sombra!

El pokémon fantasma juntó sus cuatro manos y formó la bola; en cuanto la lanzó, Lucho indicó.

-¡Corre hacia él usando surf!

Simipour reunió toda el agua posible y se abalanzó sobre él; la bola sombra se disipó y el agua arrastró a cofagrigus. Nadando con gran rapidez, simipour se acercó a él y se encaramó sobre su cabeza, teniéndolo entonces a tiro.

-¡Ahora, garra umbría!

Antes de que pudiera reaccionar, simipour le asestó un par de tajos en su cabeza, dañándolo severamente.

-¡Diablos! ¡Protección!-masculló Ghechis.

El pokémon se protegió rápidamente, pero simipour no le soltó en ningún momento y acabó encerrado en la burbuja de protección junto con él.

-¿¡Pero qué…?!

-¡Ahora, surf de nuevo!

La burbuja se llenó de agua rápidamente hasta que no pudo más y estalló, dejando mareado a cofagrigus y teniéndolo a tiro.

-¡Escaldar!

Soltó un chorro de agua hirviendo y le empujó hacia atrás, cayendo súbitamente quemado.

-¡Maldita sea! ¡Tóxico, vamos!-espetó Ghechis, molesto.

-¡Esquívalo y garra umbría!

Más rápido que nunca, simipour evitó el proyectil venenoso y le avasalló de nuevo a zarpazos que le afectaron sobremanera, haciéndole incluso retroceder. Finalmente, las quemaduras hicieron el resto y cofagrigus cayó derrotado.

Ghechis le recogió y se excusó diciendo.

-¡Esto era de prueba, ahora me pongo serio! ¡Bouffalant!

Un bouffalant hizo acto de presencia, rascando el suelo con su pata y mirándole con inquina; tras pensárselo bien, Lucho decidió retirar a simipour y sacó a swanna.

-¡Ariete!

El pokémon normal se lanzó con sus cuernos brillando para golpearle, pero antes de que le alcanzara el chico indicó.

-¡Vuela!

Swanna alzó el vuelo y pudo esquivar sin problemas ese ataque; tras dominar las alturas por unos breves momentos, se lanzó hacia él rasgando el aire.

-¡Voltio cruel!-chilló Ghechis.

-¡Oh, no! ¡Elévate, arriba!-exclamó Lucho, apurado.

Por un momento swanna estuvo a punto de ser embestido por el ataque eléctrico, pero el pokémon se percató enseguida del peligro y detuvo el ataque, remontando el vuelo rápidamente.

-Con ese ataque no podré acercarme mucho a él… tengo que intentar otra cosa… ¡rayo hielo!

-¡Puya nociva!

Con las puntas de sus cuernos brillando en un tono amoratado intenso, bouffalant se echó hacia delante y pudo interceptar el ataque a tiempo, logrando desviarlo fácilmente.

-¡Intenta distraerlo, rayo burbuja!

Sin rendirse en ningún instante, swanna lanzó una ristra de burbujas que, en vez de golpearlo directamente, cercaron al pokémon atrapándolo en una circunferencia.

-¡Deshazte de eso con ariete!-exclamó Ghechis.

Bouffalant cargó contra las burbujas en un intento por liberarse pero entonces swanna volvió a la carga mientras perdía el tiempo con ellas, lanzando una serie de rayos hielo que congelaron al pokémon en un grueso habitáculo de hielo.

-¿¡Pero qué juego es este?! ¡Sal de ahí!-vociferó Ghechis.

-¡Aumenta las capas, swanna!-indicó Lucho.

El pokémon volador le dio más volumen al habitáculo de hielo mientras que bouffalant trataba de salir embistiendo el hielo con ariete; tras varias embestidas más el pokémon normal estaba fuera, pero tan mareado y magullado por tanto golpe que ni se acordaba de contra quien estaba luchando. Lucho aprovechó esa circunstancia a su favor para contraatacar.

-¡Pájaro osado!

Swanna se precipitó contra él envuelto en un aura azulada y el golpe fue de impresión, arrastrando al pokémon hacia atrás.

-¡Maldita sea! ¡Voltio cruel!

Bouffalant se puso en pie a duras penas y cargó contra él envuelto en electricidad, pero Lucho no se amilanó en ningún momento, indicando de seguido.

-¡Vendaval!

Las fuertes corrientes de aire incidieron sobre él y le fueron frenando mientras le hacían daño en el proceso, siendo arrastrado de nuevo hacia atrás.

-¡Rayo hielo!

Acto seguido lanzó un rayo hielo lo suficientemente potente que lo congeló una vez más, dejándolo expuesto.

-¡Pájaro osado!

Esa última embestida fue el golpe de gracia, cayendo KO rápidamente. Ghechis lo recogió y sacó a un eelektross; Lucho optó por cambiar él también, sacando a emolga.

-¡Lanzallamas!-rugió Ghechis.

-¡Doble equipo!

Al punto, muchas emolgas aparecieron de golpe y el ataque falló, confundiéndole en el proceso.

-¡Da una pasada con acróbata!

-¡Vuela, que no te alcance!

Los dos estaban más o menos parejos en cuanto a velocidad se refería, eelektross logró hacer que algunas copias se esfumaran, pero aprovechando que estaba ocupado en ello, Lucho indicó.

-¡Ahora, atracción!

Las copias restantes guiñaron un ojo con gesto coqueto, rodeando rápidamente a eelektross y cayendo éste enamorado de ella irremediablemente.

-¡¿Qué es esta impertinencia?! ¡Reacciona eelektross!-masculló Ghechis, particularmente molesto.

-¡Es tuyo, ataque rápido!

Adelantándose fácilmente a su rival, emolga comenzó a avasallarle constantemente aprovechando su estado y haciéndole más daño poco a poco. Aun a pesar de los llamados furiosos de Ghechis, el pokémon eléctrico no fue capaz de hacer daño a su amada emolga, estando así a su merced. Lucho decidió ponerle fin rápidamente.

-¡Persecución!

Emolga se acercó a él y le asestó un golpe con la cola en la cara; eelektross se dejó caer con un respingo y del suelo no se movió, agotado.

-¡Esto es inadmisible!-musitó Ghechis, incrédulo.

-No, es sólo emolga-le corrigió él, mientras el pokémon se posaba en su hombro, guiñándole un ojo con gesto burlón.

Ghechis procuraba de todo su autocontrol para no estallar, recogiendo a su pokémon y sacando en su lugar a un seismitoad. Por su parte Lucho recogió a emolga y sacó a serperior.

-¡Danza lluvia!-indicó Ghechis rápidamente.

Al punto, una tormenta se coló en el palacio y comenzó a llover profusamente, cosa que en principio a Lucho no le afectaba demasiado, por lo que le indicó.

-¡Hoja aguda!

La cola de serperior brilló intensamente y se abalanzó sobre su rival, pero antes de poder asestarle un golpe directo, éste se movió a una velocidad pasmosa de repente, evitando así el ataque.

-¿¡Pero qué?! ¿¡Qué es esta velocidad?!-inquirió Lucho, anonadado.

-¡Ahora, seismitoad, onda tóxica!

Sin verlo venir siquiera, el pokémon planta recibió de lleno una onda violácea que le golpeó tan fuerte que acabó cayendo envenenado, contrariando a Lucho.

-¡Diablos, aguanta ahí, gigadrenado!

-¡Es inútil, terremoto!

Demostrando una vez más una velocidad pasmosa, seismitoad se adelantó y pisoteó el suelo con fuerza y éste tembló, haciéndole un poco más de daño en el proceso, al tiempo que el veneno le debilitaba poco a poco.

-¡Intenta infectarlo, drenadoras!

-¡No le dejes, agua lodosa!

Antes siquiera de que serperior lanzara las semillas, el pokémon agua tierra lanzó hacia delante un agua sucia que arrastró consigo las semillas hasta serperior; sin embargo, en ese mismo instante, Lucho vio una oportunidad y exclamó.

-¡Ahora, gigadrenado al agua!

El plan resultó, a través del agua le drenó sus energías hasta quedarse seco, cayendo KO rápidamente al tiempo que serperior recuperaba parte de la salud perdida y dejaba de llover. Cada vez más y más ofuscado, Ghechis lo recogió al tiempo que bramaba.

-¡Vamos, vamos, bisharp!

Nada más verlo, Lucho no lo dudó en ningún instante y en su lugar sacó a chandelure.

-¡Roca afilada!

Sin embargo bisharp fue mucho más rápido y atacó primero, dejando muy tocado a chandelure.

-¡No, aguanta chandelure, infierno!-exclamó Lucho, apurado.

Chandelure giró sobre sí mismo rápidamente y lanzó la espiral de fuego descendente hacia delante, dando de lleno a bisharp y dejándole severamente dañado con quemaduras por todo su cuerpo.

-¡Vamos, vamos, tajo umbrío!-aulló Ghechis.

A pesar de sus heridas y quemaduras, bisharp se lanzó a gran velocidad contra él.

-¡Chandelure, cuidado!

Pero antes de que bisharp hiciera nada, el pokémon fantasma se autolesionó y cayó KO.

-¡No, chandelure!-exclamó Lucho.

Sin embargo, en ese momento un aura oscura rodeó a bisharp y le sometió a un súbito daño bastante intenso que le dejó al borde del abismo.

-¡Eso es maldición!-exclamó Anís en ese momento, viendo el combate por la pantalla gigante.

-¿Eh?-murmuraron los demás miembros del Alto Mando, mirándola.

-¡Sí, maldición, puede llegar a debilitarse pero el contrario queda maldecido, se reduce su energía a cada turno!-explicó ella, emocionada.

Las graves quemaduras hicieron el resto y bisharp fue el siguiente en caer KO. Para entonces Lucho se sentía invencible, estaba ganando, y le daría su merecido a ese bastardo. Sin embargo Ghechis esbozó una maquiavélica sonrisa al sacar su última ball.

-¿¡Qué es tan gracioso?!-le espetó el chico, encendido.

-El gran cambio que va a acontecer… ¡Hydreigon!-exclamó el hombre, sacando a uno.

Al ver a ese pokémon, Iris se quedó muy preocupada. Y es que esa especie de pokémon destacaba sobre todo por su fiereza y fuerza, siendo de por sí una especie muy difícil de entrenar hasta para los entrenadores más avezados.

-Lucho… ten muchísimo cuidado…

El chico decidió ir con simipour rápidamente.

-¡Excavar!

-¡Onda certera!

Antes de que el pokémon de tipo agua pudiera hacer nada, hydreigon demostró una velocidad excepcional y lanzó una esfera rojiza que fue hasta él como una exhalación. La explosión resultante fue brutal, simipour cayó KO rápidamente.

Lucho lo recogió un tanto pasmado y, en su lugar, sacó a swanna, el cual alzó el vuelo.

-¡Rayo hielo!

-¡Pulso dragón!

Los dos ataques colisionaron, haciendo fuerza entre sí por un instante, pero al poco rato el pulso dragón empujó al rayo hielo rápidamente e impactó en swanna. El golpe fue brutal y cayó al suelo, completamente KO.

-¡Sw… swanna!-exclamó él, asombrado.

Por un momento se quedó en blanco, sin saber muy bien qué pensar, aunque en ese momento oyó a Ghechis exclamar con aire triunfal.

-¡Siguiente!

Eso enervó de cierta manera al chico, el cual lo recogió y sacó a emolga, ordenándole de seguido.

-¡Rayo!

Ésta vez el pokémon eléctrico volador fue más rápido y dio en el blanco, pero el ataque apenas le hizo daño.

-¡Débil y despreciable! ¡Pulso dragón!

Si bien rayo fue rápido, ese pulso dragón lo fue aún más y emolga cayó a sus pies, hecha un trapo.

-¡Emolga! ¡Oh, emolga, vuelve!-indicó él, aterrado.

Aunque a simple vista no lo parecía, ese hydreigon era un enemigo formidable e incluso atroz. Debía de derrotarlo antes de que le derrotase a él.

-¡Serperior, cuento contigo!

-¡Es inútil! ¡Llamarada!-chilló Ghechis.

Antes de que serpeior pudiera prepararse siquiera, el pokémon dragón siniestro formó la llamarada en forma de estrella en sus tres bocas de las tres cabezas que tenía y la soltó con tal rapidez que a serperior no le dio tiempo ni a evitarlo, cayendo KO y con el cuerpo lleno de quemaduras.

-¡Serperior, oh, cielo santo, serperior vuelve!-masculló él, aterrado.

Ya sólo le quedaba reshiram… era su última esperanza. Fue en ese mismo instante cuando notó como si un negro abismo se abriera bajo sus pies y estuviera a punto de engullirle. Por un momento creyó oír tambores y timbales sonando por Ghechis, así como un ominoso coro entonando su nombre como si fuera un dios.

-¡Reshiram, Teselia y el mundo nos necesita, vamos!

El dragón legendario miró fijamente a hydreigon, el cual por un instante se relamió con placer, cosa que intimidó a Lucho. Aun así reunió valor e indicó.

-¡Cuchillada!

Las garras de reshiram se extendieron hacia delante envueltas en un aura brillante, al tiempo que se abalanzaba sobre él; en ese preciso instante, Ghechis ordenó con calma.

-Inmovilízalo.

Antes de que reshiram llegara a tocarle, hydreigon se echó hacia delante y, usando las bocas laterales, asestó un mordisco a reshiram en el ala derecha y otro en el ala izquierda, deteniéndole en seco. Acto seguido, con la cabeza principal se abalanzó sobre él y hundió sus colmillos en el cuello. Reshiram dejó escapar un agudo chillido lleno de un dolor intenso, al tiempo que su blanco y prístino pelaje se manchaba de rojo en el proceso. Lucho abrió muchísimo los ojos, mascullando de seguido.

-¡Reshiram!

El dolor era tal que le dejó completamente inmovilizado, al tiempo que hydreigon incidía en el mordisco un poco más. La sangre siguió cayendo, manchando el suelo en el proceso. Lucho contempló incrédulo el ataque, al tiempo que en ese momento Ghechis comentaba, mucho más relajado.

-Al final son los más fuertes los que ganan. Es así ¿verdad? Esto es lo que se obtiene cuando se manipula como es debido los corazones tanto de humanos como de pokémon. Al final la leyenda viviente no es más que un ser vivo que sangra como todos los demás. No es más que una mera herramienta para la consecución de un fin. Y si no entendéis esto, es que no poseéis visión alguna.

Frente a esas palabras el chico no pudo más y, dejando escapar un grito lleno de ira, se dirigió directamente hacia hydreigon sin ni siquiera pensar; se subió a su lomo y trató de que soltara a reshiram por todos los medios, golpeándole al tiempo que musitaba entre medias.

-¡Suéltale, mala bestia, suéltale ahora mismo!

Todos los presentes se quedaron de una pieza al verle hacer esto, especialmente Ghechis, el cual masculló de seguido.

-¿¡Cómo te atreves, muchacho insensato?! ¡Quítatelo de encima, hydreigon!

El aludido se vio entonces obligado a soltar primero a reshiram, no sin antes encajarle un fortísimo pulso dragón entre pecho y espalda que le dejó gravemente herido y le empujó al otro lado de la estancia, cayendo cerca de donde Gabi y Teo estaban escondidos. Inmediatamente después hydreigon se sacudió con fuerza, obligando a Lucho a soltarle. El chico cayó al suelo de espaldas dándose un fuerte golpe en la coronilla, al tiempo que Ghechis volvía a hablar.

-¡No eres ningún héroe, Lucho, tan solo una personita infeliz! ¡El gran reshiram te ha elegido en vano y ahora se retuerce de dolor entre la vida y la muerte! ¡Y tú no eres más que un simple estorbo que he de disponer! ¡Todo tuyo, hydreigon! ¡Que deje de sufrir!

El pokémon dragón siniestro se relamió, al tiempo que se echaba sobre él con sus fauces ensangrentadas; Lucho, al verle, se quedó tan impactado que ni siquiera pudo moverse, viendo aterrado como se acercaba a él.


Mientras tanto, en el estadio, todo el mundo era testigo de lo que estaba pasando y gritaban aterrorizados. Su madre dio un amago de vahído y Liza gritaba y lloraba por su hermano, sintiéndose impotente. En ese momento victini supo que debía intervenir, por lo que se zafó del abrazo de su entrenadora y voló a toda prisa hacia el palacio.

-¡Victini, no, espera, vuelve!

Sin embargo el pokémon singular no la escuchó y voló todo lo rápido que sus alitas le permitían, llegando en tiempo record al palacio y entrando por un hueco cercano. Vio entonces a reshiram tirado en el suelo y, sin dudarlo en ningún instante, se acercó a él al tiempo que exclamaba.

-¡Resista, señor, ya estoy aquí!

Al verle acercarse, el dragón legendario musitó, presa de un dolor inimaginable.

-Tú… tú eres… el heraldo de la suerte…

-¡No hable, señor, déjemelo a mí!

Y, sin más tardar, posó sus patitas en su hocico, compartiendo su poder con él. Fue en ese mismo instante cuando reshiram pudo notar cómo su poder estaba más vivo que nunca, al tiempo que el dolor desaparecía temporalmente y era sustituido por un chute de energía descomunal. Sintiéndose entonces capaz de cualquier cosa, reshiram se levantó. Y, en cuanto vio a hydreigon amenazando a Lucho, sintió entonces una ira que hacía mucho tiempo que no sentía y se abalanzó sobre él como un miura.


Al sentir entonces el fétido aliento del dragón echándose sobre su cara, Lucho cerró los ojos esperando a su inminente final; sin embargo, en ese mismo instante, algo zumbó de improviso sobre él y, en cuanto abrió los ojos, vio a reshiram encarando a hydreigon con energías renovadas y con un deje de ira grabado en su rostro. El dragón legendario aulló con intensidad, cogiendo entonces a hydreigon con sus alas y convocando un repentino tornado de fuego que se extendió hacia arriba, atrapando en su interior tanto a él como a su contrincante.

Todo el mundo contempló lo que estaba sucediendo, al mismo tiempo que Mirto, recordando ciertos registros, murmuró.

-E hizo frente al enemigo con una columna de fuego… pues claro…

Cheren le miró, comprendiendo enseguida a lo que se refería, al tiempo que N reaccionaba por primera vez, saliendo del estado de shock que se encontraba desde hacía un buen rato, volviendo entonces con sus pokémon.

El único que no parecía entender lo que ocurría era Ghechis, el cual masculló en ese momento.

-Pe… pero… ¿¡qué significa esto?!

-¿¡Te lo resumo?! ¡Ahora, reshiram!-exclamó Lucho, levantándose en ese momento.

El dragón legendario dejó envuelto a hydreigon en ese tornado de fuego y formó en su boca una esfera azulada, idéntica a la de pulso dragón; la soltó y, en cuanto impactó en hydreigon, el tornado reventó en una explosión de fuego colosal que lo chamuscó todo a su paso.

-¡Todo el mundo al suelo!-chilló Mirto en ese momento.

Lucho se tiró al hueco del agua seco, junto con Mirto y Cheren; Gabi y Teo se agacharon tras la columna, rezando, mientras que N y sus pokémon fueron protegidos por zekrom de las llamas. Pero Ghechis se quedó expuesto; llamas ardientes rodearon el lugar y éste aulló con dolor. Lucho se asomó un poco para ver qué ocurría, viendo entonces que se encontraba ardiendo. Una parte de él sintió el impulso casi irrefrenable de dejar que se quemara hasta que no quedara nada, sin embargo, haciendo un esfuerzo de voluntad considerable, sacó a simipour y exclamó.

-¡Simipour, haz un esfuerzo y apágalo!

El pokémon también hizo un esfuerzo aun estando debilitado y con surf le apagó las llamas de su cuerpo; el hombre se quedó en el suelo, incapaz de moverse y musitando de dolor debido a las quemaduras. Lucho miró hacia delante y vio entonces a reshiram frente a hydreigon, mirándose fijamente; el pokémon dragón siniestro, con el cuerpo totalmente chamuscado, puso entonces los ojos en blanco y se dejó caer al suelo de donde no se volvió a mover.

Lucho dejó escapar un gran suspiro de alivio al ver que todo había terminado; se acercó entonces a reshiram, abrazándole con fuerza al tiempo que exclamaba.

-¡Oh, reshiram, gracias, mil gracias, me has salvado la vida!

El dragón legendario blanco le miró, esbozando una cálida sonrisa, aunque en ese momento el dolor volvió a estar presente en su cuerpo, haciéndole trastabillar. Al ver esto, Lucho lo devolvió inmediatamente a su ball para que pudiera descansar.

En ese momento Mirto y Cheren cogieron entre los dos a Ghechis, que tenía la cara parcialmente quemada y sus ricas ropas carbonizadas.

-Mi equipo Plasma… el lugar que me corresponde…-musitaba con la voz tomada.

En ese momento, entraron en tropel miles de policías y un equipo entero de médicos y enfermeros.

-¡Vimos la llamarada! ¿Están todos bien?-inquirieron los médicos.

-¡Policía, están todos detenidos!

Los policías detuvieron a Ghechis, que fue llevado a la enfermería para tratar sus quemaduras; en ese momento fueron a detener también a N, pero Lucho les detuvo.

-¡No, él no tiene nada que ver, Ghechis es el artífice de todo, yo le avalaré!

-¿Seguro, muchacho?-inquirió el oficial.

-Seguro, si tiene algo que preguntar yo puedo responderle.

El oficial le miró ceñudo, pero en ese momento Mirto le comentó.

-Haga lo que dice, después de todo es el campeón…

Frente a eso el oficial asintió y se retiró, dejándoles solos. Por su parte Mirto, antes de irse con Cheren, se dirigió a N.

-N, seguro que ahora te planteas muchas cosas… pero no tienes que dejar que todo lo que te ha dicho Ghechis te manipule ahora, tú has actuado por tu propia voluntad y no porque nadie te haya inculcado la búsqueda de los ideales… ¡por eso fuiste capaz de invocar a zekrom!

N se quedó pensativo por un momento hasta que finalmente exclamó, señalando a Lucho.

-¡Pero no tengo lo que hace falta para ser un héroe, sin embargo él sí!

-No soy ningún héroe, N, ni quiero serlo-anunció el chico con voz queda.

-¿Quién sabe? Creo que la pregunta ahora es ¿Qué piensas hacer ahora con ese pokémon legendario?-tomó la palabra Mirto, con mucha calma.

Aun así N volvió a negar con la cabeza, respondiendo rápidamente.

-Sí, pero… hemos estado luchando por nuestras convicciones… entonces ¿por qué…?

Antes de que continuara, Mirto le cortó.

-Escúchame, N. Que no hayamos podido convencernos los unos a los otros no implica que haya una imperfección. Piensa que, normalmente, en una lucha, ninguno de los dos bandos posee por sí mismo la verdad absoluta. Piénsalo.

Y, tras esas palabras, el ex campeón se fue junto con Cheren; los dos chicos se quedaron solos, Lucho observó cómo N se acercaba a sus pokémon y los miraba, con cierto gesto de incertidumbre grabado en su rostro. Lucho sonrió, se acercó a él y le comentó.

-Vaya, ahora necesitarás llevártelos a todos… y dudo que puedas llevarlos en brazos…

N le miró, sin saber muy bien a dónde quería llegar a parar.

-Ya sé, te ayudaré a elegir una ball para cada uno ¿va? Tengo un montón, así que puedes elegir-murmuró Lucho, rebuscando en su bandolera.

Sacó bastantes ball y se las enseñó.

-Mira esta, es una amigo ball, importada de Japón… he visto que zoroark es tu pokémon más leal, así que puedes usar esta con él. Y mira, como zekrom es especial puedes usar esta lujo ball, estará muy cómodo en ella…

N miraba a las ball, sin decir nada al respecto; entre los dos eligieron las ball que más se adaptaban a sus pokémon, aunque N solo se limitaba a decir sí o no, siendo Lucho el que elegía. Zekrom acabó en la lujo ball, zoroark en la amigo ball, vanilluxe en una ball normal y así con todos. Una vez que estuvieron todos en sus respectivas nuevas ball, N las puso en su cinto, junto a su esponja de Menger.

-¿Ves? Así será más cómodo llevarles…-murmuró Lucho.

N le miró y entonces anunció.

-Quiero comentarte una cosa.


Mientras tanto, en el estadio, Liza y su madre respiraban tranquilas.

-Por fin pasó todo… por favor, qué momento más horrible… vamos a buscar a tu hermano, es un héroe-indicó ella.

-N…-musito la chica en ese momento, echando a correr hacia el palacio.


Sólo un poco más... seguid leyendo