Capítulo 44
En busca y captura
-¡Campeón, unas palabras, por favor!
-¡Campeón! ¿Qué va a pasar con la conferencia de este año después de todo este desastre?
-¡Nos gustaría que nos hablara un poco de ese tal N!
-¡Campeón, por favor, sólo una pregunta!
-¡Campeón, aquí, campeón!
-¡Agh, parad, dejadme en paz, no quiero ser campeón, basta!
De golpe y porrazo todo fundió a negro, al tiempo que un denso silencio se echaba sobre él; el chico caminó apresuradamente, como si huyera de algo, pero en un momento dado se detuvo, notando como si alguien o algo le estuviera siguiendo. Un escalofrío le recorrió la espalda, al tiempo que murmuraba entrecortadamente.
-¿Hola? ¿Hay alguien ahí?
Una súbita risa grave resonó en la distancia como un tambor, al tiempo que un gruñido comenzaba a reverberar desde las profundidades de la oscuridad; Lucho miró a su alrededor con gesto alerta, sin embargo su corazón bombeaba cada vez más y más deprisa, presa de una sensación de angustia apremiante. En un momento dado se dio la vuelta y, de entre las tinieblas, surgieron tres horrorosas cabezas con las fauces ensangrentadas que se dirigieron directamente hacia él. El chico trató de huir, pero el terror más profundo le sobrevino dejándole totalmente paralizado. Lo único que pudo hacer fue chillar antes de reincorporarse de golpe en su cama, empapado en sudor y con las sábanas revueltas en torno a su torso.
-¡Agh, mierda, joder!-musitó Lucho, temblando.
El pulso seguía muy acelerado, respiraba entrecortadamente y sus manos le hormigueaban con fuerza, al tiempo que le venían a la cabeza flashes constantes de esa última pesadilla. Miró a su reloj tratando de serenarse, siendo las seis y media de la madrugada.
-Tiene que ser una puta broma…
Se volvió a tumbar dejando escapar un suspiro y tratando de volver a dormirse, pero estaba demasiado alterado como para eso, además, sentía que debía moverse cuanto antes o le iba a dar algo.
Se levantó, se vistió sólo con su camiseta y los pantalones y salió fuera de su casa; aún era de noche, pueblo Arcilla se encontraba sumido en un denso silencio sólo roto por una ligera brisa fresca de verano. Lucho apretó el paso, tratando de ignorar los nervios que le atenazaban, llegando incluso a trotar sin ningún lugar particular al que dirigirse. Lo único que quería era calmarse, por lo que finalmente comenzó a correr a media marcha recorriendo todo su pueblo hasta que finalmente llegó al mirador del sur, apoyándose en él y contemplando las vistas.
Una noche estrellada se extendía más allá del horizonte, al tiempo que las calmadas aguas del mar de China oriental chocaban contra la costa, conformando una melodía que poco a poco le fue tranquilizando. Apoyó la cabeza en la barandilla y cerró los ojos, dejándose llevar por la sensación. La respiración fue graduándose poco a poco, al tiempo que su agitado corazón se iba calmando hasta que finalmente recuperó su ritmo normal. Fue en ese mismo instante cuando una suave y profunda voz reverberó en su cabeza, dirigiéndose directamente a él.
-¿Estás bien?
Lucho se reincorporó y se dio la vuelta, viendo entonces de quien se trataba.
-Ah, reshiram…
El dragón blanco de ojos azules le miró atentamente, al tiempo que el chico terminaba de calmarse del todo. El chico suspiró, al tiempo que murmuraba.
-Sí, es sólo que… bueno, no tiene importancia…
Como respuesta, el dragón inclinó levemente su cabeza mirándole con gesto escrutador, a lo que el muchacho masculló.
-Agh, vale, vale, sólo… ha sido una pesadilla, eso es todo.
-Pareces alterado… ¿hay algo de lo que quieras hablar?
Ante eso Lucho se quedó callado, sin saber muy bien si decírselo o no. Aunque en un principio le cogió por sorpresa que el dragón legendario fuera capaz de hablar directamente con él mediante telepatía, enseguida de acostumbró a esto, siendo de por sí un sustento importante en esos momentos. Finalmente, y tras pensárselo bien, el chico habló.
-Supongo que aún tengo muy reciente todo lo que ha pasado… la conferencia cancelada, todo mi asunto como campeón…
-Pero ya le devolviste el título a Mirto ¿no?-inquirió el dragón en ese momento.
-Sí, sí, pero la presión a la que me sometieron durante varias horas fue horrible… no me extraña que Mirto se desentendiera de todo eso en su día. Sin embargo era lo único que podía hacer dadas las circunstancias. N le arrebató el título legalmente aun a pesar de todo lo sucedido, por lo que era lógico que éste volviera a su anterior dueño…
-¿Aun a pesar de que fueras tú el campeón?
-Sí… lo cierto es que después de saber la verdad ahora lo veo todo con otros ojos… como si se hubiera abierto algo nuevo en mí…
Ante esas palabras, el dragón blanco veraz esbozó una sonrisita, al tiempo que comentaba.
-Aun a pesar de que la verdad absoluta no puede alcanzarse por sí misma, su sola presencia puede cambiarlo todo. Tú has sido testigo de lo que realmente sucedía, y es por eso por lo que ahora te sientes así. Pero junto a la verdad siempre duerme un ideal subyacente. Y eso es algo que N debe estar aprendiendo ahora mismo junto a zekrom.
Las palabras de reshiram dieron qué pensar al chico, siempre lo hacían. Parecía mentira que fuese un dragón legendario, sin embargo ahí estaban, hablando de la vida, el universo y todo lo demás.
-Éste es el camino-suspiró Lucho, comprendiéndolo un poco mejor.
-Eso es. Lo entiendes, aunque sólo sea un poquito.
-Oye, déjame intentarlo por lo menos…
Ante eso los dos se rieron confidentemente, aunque en ese momento el chico le miró, comentando de seguido.
-Déjame verte el cuello, a ver cómo lo tienes.
Reshiram agachó la cabeza, echándola hacia atrás y arqueándolo; Lucho pasó la mano por su suave pelaje, apartándolo un poco y llegando a notar las cicatrices, cada vez menos visibles.
-Vale, se te están curando bien, ya me dijo el médico que estar fuera de tu poké ball te vendría bien…
-Sí, menos mal que victini estaba allí… si no hubiera sido por él, no sé si lo hubiera contado-asintió el dragón, reincorporándose.
-Desde luego… me salvaste la vida. Gracias, reshiram, sin ti… yo…
Por un instante se quedó callado, recordando entonces la pesadilla y cerrando los ojos con fuerza. Reshiram vio esto y sonrió, dándole un toque en el hombro con su hocico. El chico pareció serenarse por un instante, acariciándole y sonriendo con gesto agradecido, murmurando de seguido.
-Bueno, volvamos ya…
El paseo de vuelta fue más tranquilo, dejando a reshiram en el jardín trasero para que descansara y volviendo a su habitación.
Logró dormir un par de horas más hasta que finalmente se despertó a las nueve de la mañana un poco más descansado, dirigiéndose directamente a la cocina para desayunar; podía oír a su madre allí, incluso le había dado la sensación de que hablaba con alguien, sin embargo aún andaba algo adormilado por lo que no prestó demasiada atención.
Nada más entrar a la cocina saludó a su madre con mucho cariño.
-Buenos días, mamá-murmuró él, dándola un beso, para después darle otro beso a su otra madre.
Tras eso se dirigió directo a la nevera a por la leche para el café, sin embargo en ese momento algo hizo clic en su cabeza, despertándose y mascullando de seguido mientras se daba la vuelta.
-¿¡Eh?! Pe… pe… pero… ma… mamá… dos madres… ergh…
Había dos madres en la cocina mirándole atentamente con sendos gestos divertidos; por un instante creyó que aún seguía dormido, sin embargo una de ellas se rio y le tranquilizó.
-Ja, ja, tranquilo cielo, sólo es un señor de la Interpol que me estaba enseñando sus dotes del disfraz.
Nada más decir eso la otra madre se rio como ella, y entonces, se quitó la piel y la ropa, revelándose ante él un hombre cuarentón, de pelo moreno y ojos oscuros, vestido con una larga gabardina marrón, así como unos pantalones caquis, camisa blanca rematada con un jersey de lana del mismo color que los pantalones, corbata rosada y zapatos negros.
-Puedo asegurar con toda certeza que disfrazándome no me gana nadie-aseguró fehacientemente.
Lucho se le quedó mirando por un momento, no muy seguro de qué pensar al respecto, ya que después de todo le había besado y ni se había inmutado. Si Liza estuviera ahí probablemente se estaría partiendo de la risa por la cara que estaba poniendo.
-Oh, mis disculpas, no me he presentado. Soy Handsome, detective de la Interpol, sección trotamundos, encantado-se presentó en ese momento, enseñando sus credenciales.
-¿La Interpol? ¿Y qué hace aquí?-preguntó el chico, extrañado.
-¡Recabar información! A decir verdad todo este asunto del equipo Plasma nos pilló por sorpresa, si bien teníamos constancia de sus actividades por aquí no había nada de ilegal en ellas, por lo que no les pusimos mucho el foco… hasta lo sucedido recientemente en la conferencia Vidriera. Si estoy aquí es porque sé que tú te has enfrentado a ellos, aunque también hay algo más que deberías saber… -explicó el agente, cogiendo en ese momento el mando y encendiendo la tele.
Nada más encenderse el noticiero matinal entró de seguido interrumpiendo un anuncio de champús, informando de seguido.
-Última hora acerca del caso de la operación Plasma, el juicio pendiente para hoy por la mañana de todos sus miembros ha tenido que ser aplazado debido a la fuga del líder Ghechis y de los seis sabios que conformaban la parte de inteligencia de la organización.
-¿¡Qué?!-soltó el chico, alucinado.
-Ghechis escapó ayer por la noche, justo cuando hoy por la mañana le iban a dar el alta del hospital en donde estaba ingresado debido a las quemaduras que sufrió en todos los hechos acaecidos en el palacio de Teselia. Los sabios, encarcelados en la central de policía en ciudad Porcelana, aprovecharon un despiste de los celadores para escapar. No se sabe el paradero de ninguno de los siete sabios, Ghechis está en búsqueda y captura urgente, tanto éste cantón como todos los aledaños están en alerta máxima para dar con este peligroso fugitivo, el cual se ha descrito como una persona sombría, sin sentimientos y con fácil capacidad de manipulación. Se pide a los habitantes de Teselia que si lo ven, se pongan en contacto inmediatamente con la policía.
Lucho no salía de su asombro, notando entonces cómo algo en su pecho de revolvía, sintiéndose cada vez más y más alterado.
-No puede ser… no está pasando…
-Y esa es la situación, mi compañero está tratando de recabar pistas por ahí, pero sin un rastro fiable al que atenernos, va a ser complicado. Por eso recurrimos a ti, el informe te nombra como principal artífice del desmantelamiento de la organización como campeón vigente de…
-Yo ya no soy el campeón-soltó Lucho en ese momento secamente, mirando al suelo.
Por un instante Handsome se detuvo, un tanto extrañado, aunque al ver la cara del muchacho enseguida lo entendió y prosiguió obviando el detalle.
-De acuerdo… dado que tuviste contacto con todos ellos previamente y conoces a todos bien hemos pensado que podrías ser de ayuda de cara a la investigación ¿Podemos contar contigo?-preguntó Handsome.
-¡Por supuesto! ¡No puedo dejar que ese psicópata esté suelto por ahí!-exclamó Lucho, muy alterado.
-¡Sabía que podía contar contigo, muchas gracias! Bien, nuestras investigaciones no han hecho más que comenzar, estamos tratando de descubrir cómo ha hecho Ghechis para escapar, así que tú podrías centrarte en tratar de encontrar al resto de sabios, por ejemplo-le sugirió el agente en ese momento.
-Ah, está bien…
-Lo dejaré a tu criterio, aunque si alguna vez necesitas algo o llegas a encontrar lo que sea no dudes en llamarme-añadió Handsome, pasándole su tarjeta de contacto.
Lucho asintió con la cabeza sin decir nada más y, tras eso, el agente de la Interpol se despidió y se marchó de allí. Una vez solos, el chico guardó la tarjeta y se paseó por la cocina con actitud algo errática y sin saber muy bien qué hacer a continuación, sintiéndose muy nervioso sin razón aparente.
-¿Estás bien, cariño?-inquirió su madre en ese momento, mirándole con gesto preocupado.
-Eh… sí, sí, sólo… pensaba en qué hacer a continuación, todo esto me ha venido muy de sopetón…-murmuró el chico, tratando de poner en orden sus pensamientos.
-Bueno… ¿qué tal si te sientas y te preparo algo para desayunar antes de que te marches?-le sugirió ella en ese momento.
Lucho asintió con la cabeza y se sentó en la mesa, mirando a la nada con gesto perdido, agitando la pierna constantemente y estrujándose las manos frenéticamente. Los siguientes minutos pasaron como si fueran una eternidad, al tiempo que los pensamientos del chico corrían imparables por su cabeza.
Ghechis estaba suelto. Sonaba como algo muy improbable, sin embargo era así, y Lucho no sabía muy bien cómo sentirse en esos momentos. Aún recordaba el combate y esa horrible pesadilla. No podía volver a suceder. No estaba preparado. Nunca lo había estado. Ni para enfrentarse a él ni para ser campeón.
-¿Seguro que estás bien, cielo? Háblame, sabes que puedes contarme lo que sea…-murmuró su madre en ese momento.
El chico la miró por un instante, sin saber muy bien qué decirla, aunque en un momento dado comentó.
-Yo… no… no sé muy bien cómo sentirme… yo…
Antes de que pudiera continuar, su madre le cogió de las manos, al tiempo que le decía.
-Escucha, Lucho, has pasado por mucho en muy poco tiempo así que es normal que estés embargado por las emociones. Pero te conozco bien, hijo, y sé que te repondrás enseguida de todo esto…
-¿Crees que podré ser capaz de…?
-Por supuesto.
-Pero… ¿estás bien con que ayude a la Interpol?
-Siempre y cuando seas prudente y los llames cuando no te veas capaz de hacer algo, sí, no me preocuparé.
Eso dejó al chico un poco más tranquilo, aunque no calmó del todo sus más inmediatos pensamientos, a los que tuvo que aparcar momentáneamente; sin poder evitarlo siquiera, abrazó a su madre con fuerza y ella le devolvió el gesto con mucho cariño y jugueteando con sus mechones de pelo. En un momento dado, ella comentó.
-Además, recuerda que tienes a gente que te quiere como yo, tu hermana, tus amigos y esa chica tan encantadora, Iris…
-Sí, sí… gracias, mamá…-murmuró él, esbozando una sonrisita.
Tras esa conversación Lucho desayunó algo más tranquilo y, tras terminar, se dirigió a su habitación para recoger sus cosas, aunque mientras subía por las escaleras su madre le comentó.
-Ah, por cierto, despierta ya a tu hermana, que son casi las diez.
Pasando al lado de su habitación, aprovechó y la llamó a la puerta mientras la comentaba.
-¿Liza? Dice mamá que despiertes ya, que son casi las diez.
La aludida no contestó, pero supuso que ya se levantaría, por lo que se dirigió a su habitación para terminarse de vestir, cogiendo su bandolera, sus pokémon y saliendo al jardín, donde reshiram le esperaba.
-Supongo que ya te habrás enterado…-asumió el chico en ese momento.
-Sí, lo he oído todo. Coincido con tu madre ¿seguro que estás bien?-insistió el dragón, mirándole con gesto escrutador.
Lucho se quedó callado sin saber muy bien qué decir al principio, pero entonces murmuró.
-Sí. Lo estaré en cuanto Ghechis y toda esa gente estén de nuevo en prisión. Y eso es lo que voy a hacer.
Ante esa respuesta el dragón legendario sonrió, inquiriendo de seguido.
-Muy bien ¿y cómo lo vamos a hacer?
-Lo he estado pensando y hay muchos sitios donde esa gente se podría ocultar. A lo largo de todo mi viaje me los fui encontrando en diferentes lugares, y uno de ellos no muy lejos de aquí, el bosque Azulejo, es lo suficientemente grande y denso como para esconderse en él y pasar desapercibido-explicó el chico, sacando su mapa.
-Muy bien, vamos para allá, pues.
El chico se subió al lomo de reshiram y éste alzó el vuelo aleteando sus alas, elevándose por encima de los tejados de las casas aledañas y poniendo rumbo hacia el noroeste desde donde estaban.
Llegaron al susodicho en menos de media hora de vuelo y, entre los dos, estuvieron buscando por todos los recovecos posibles. Lucho exploró todos los lugares del bosque donde alguien se pudiera esconder, mientras que reshiram oteaba desde las alturas por si hubiera algún sitio donde se les hubiera pasado algo. Aun a pesar de sus intentos no vieron nada sospechoso, teniendo que tachar el bosque de la lista de posibles lugares.
-¡Nada! ¿Has visto algo?-inquirió Lucho en ese momento, al ver que reshiram se acercaba por encima de él.
-¡No, he preguntado a algún que otro pokémon por aquí y me han dicho que todo ha estado muy tranquilo últimamente, no debe haber nadie aquí!
Ante eso lo dejaron estar y, dado que ya eran las tres, Lucho optó por detener la búsqueda y se acercó a ciudad Esmalte para comer y descansar.
La ciudad seguía estando exactamente igual que cuando estuvieron allí hace ya tres meses atrás, aunque entrar en ella a lomos de reshiram fue todo un acontecimiento y se armó una buena algarabía; aterrizaron en la plaza central frente al gimnasio y museo, atrayendo a muchos curiosos y otros entrenadores que le pidieron un autógrafo o hacerse una foto con él y reshiram.
-¡Campeón, campeón, por favor, una foto!
-¿Puedes firmarme un autógrafo?
Antes de que la cosa fuera a mayores, Lucho puso los puntos sobre las íes rápidamente.
-¡Vale, a ver, tranquilidad, antes de nada os prevengo! ¡No firmo autógrafos ni me hago fotos porque ya no soy el campeón, así que no me lo pidáis! ¿Vale?
-¿Ah, no? ¡Pero si derrotaste a ese horrible hombre!
-¡Sí, y ganaste a N que ganó previamente a Mirto, eso te convierte en campeón!
Ante eso Lucho ahogó como pudo un gran suspiro, comentando de seguido y de forma tajante.
-Ya, pero eso fue algo eventual, prefiero seguir como un entrenador más. Ahora, si me disculpáis…
Por suerte no le dieron mucho más la brasa y le dejaron estar enseguida, aprovechando entonces para acercarse al café Alma para ir a comer algo. En su terraza se encontró a Aloe con su marido a punto de ir a comer.
-¡Hombre, si es el héroe del momento! ¿Qué tal todo?-inquirió la líder al verle.
-Dame un respiro, Aloe…-pidió el chico, rodando los ojos.
-Je, je, tranquilo, era broma… siéntate, Lucho, te invitamos-anunció la líder en ese momento.
-Vaya, muchas gracias Aloe…
Estuvo comiendo con ellos mientras hablaban de todo un poco, saliendo inevitablemente la malograda conferencia como tema de conversación.
-Menudo revuelo ¿eh? En todos los años que llevo viviendo aquí nunca había visto una conferencia salir tan mal como ésta…
-Ya, bueno, después del estropicio causado por el equipo Plasma lo raro hubiera sido que hubiera continuado…
Y no era para menos, el resurgimiento del palacio de Teselia dañó de cierta manera la estructura del estadio principal, haciéndolo a todos efectos impracticable en ese aspecto; entre eso, el papeleo que significaba como tal, el hecho de que todo el palacio fuera precintado por la policía al ser una prueba en sí misma y todo lo demás, se decidió por unanimidad cancelar la conferencia de ese año.
-¿Y qué hay de ti, Lucho? Ahora eres toda una celebridad, puedes estar orgulloso de tu logro…-inquirió Vero en ese momento, curioso al respecto.
-Eh… bueno, me alegro de haberle parado los pies a ese trastornado. Pero ahora que ha escapado… no puedo permitir que siga suelto por ahí y darle una oportunidad de hacer daño a otras personas como lo hizo con N...
-Pobre muchacho. Algo me olía mal desde el principio con esa gente, pero nunca llegué a pensar que alguien como Ghechis fuera a tomarse tantas molestias sólo para al final ser retratado de esa manera. Haces bien en ir tras él, aunque ten cuidado, eso sí…
-Descuida, tengo claro lo que hacer cuando lo encuentre.
Una vez que terminó de comer y Aloe pagó la cuenta, Lucho se despidió y regresó a la búsqueda, volando a lomos de reshiram mientras pensaba en el próximo lugar donde buscar.
-Vale, veamos donde podemos ir a buscar a continuación…-murmuró el chico, haciendo mano de su mapa.
-He estado pensando en lo que esa mujer te dijo… esa conferencia de la que hablábais parecía ser un evento importante. ¿En qué consiste exactamente?-inquirió reshiram en ese momento, curioso.
-Ah, es un evento que se celebra todos los años y que reúne a todos los entrenadores del cantón para competir entre sí y proclamarse los más fuertes. En un principio quise participar, era algo que quería hacer y tenía muchas ganas, como un sueño personal, pero después de lo sucedido…
-Suenas como si hubieras dejado ir ese sueño…
-Más que dejarlo ir… cambió. Dejó de estar ahí, simplemente tomó otra forma. Es como…
Por un instante el chico se quedó callado, como si hubiera algo en sus palabras que le hubiera detenido; reshiram le miró con gesto curioso, aunque en ese momento el chico exclamó.
-El sueño… ¡pues claro! ¡Sueños!
-¿Qué ocurre?
-¡Sueños, claro! ¿Cómo no se me había ocurrido antes? ¡La segunda vez que vi al equipo Plasma fue en el solar de los Sueños, un complejo industrial en ruinas y abandonado cerca de ciudad Gres, es un buen lugar para esconderse!-explicó él en ese momento.
-Vayamos pues…-murmuró el dragón, aleteando.
Tras unos breves minutos de vuelo aterrizaron directamente en el complejo, cercano a ciudad Gres; Lucho bajó de reshiram de un salto.
-Miraré en el sótano de las ruinas, si encuentras algo llámame.
-Bien…
Lucho bajó por unas escaleras cercanas y se internó en el sótano. Por su parte, reshiram estuvo oteando desde las alturas todos los huecos de las ruinas hasta que le pareció ver algo no muy lejos de allí. Bajó al suelo y, entre unos árboles muy pegados los unos de los otros y una pared que aún se sostenía en pie, se encontró con el sabio. El dragón legendario gruñó levemente para llamar su atención y éste le vió, quedándose de piedra.
-Re… re…re… reshiram…
Por un instante el aludido se quedó ahí mirándole fijamente, lo que en parte intimidó al sabio, el cual murmuró acongojado.
-Eh… bueno, bueno, no querrás hacer daño a un anciano como yo ¿verdad?
Reshiram le miró atentamente, como si tratara de desentrañar algo de él con tan solo mirarlo, y entonces soltó un agudo aullido que hizo eco por los alrededores. Tras unos breves minutos de espera en los que no le quitó ojo en ningún momento, vino Lucho.
-¿Has encontrado algo, reshiram? anda, mira quien tenemos aquí… nada más y nada menos que Blau-murmuró el chico, mirándole atentamente.
-Oh, ya veo, me estabais buscando…-obvió el aludido.
-Así es… llamaré a Handsome-anunció él, usando el videoemisor.
Tras una rápida conversación, el chico colgó y anunció de seguido.
-Muy bien, pues en cinco minutos estarán aquí para llevarte de vuelta a la cárcel.
-Sí, bueno, me suponía que tarde o temprano me cogerían…-asintió Blau.
-¿Quién os ayudó a escapar?-inquirió Lucho en ese momento.
-¡Nadie! El carcelero nos lo puso demasiado fácil y nosotros aprovechamos la oportunidad, nada más-explicó el sabio para su sorpresa.
-¿En serio?-inquirió el chico, desconfiado.
-Muy en serio, palabra de sabio…-aseguró Blau.
Aun a pesar de que no las tenía todas consigo, se fió de la palabra del hombre. Se quedaron en silencio por un momento, observando a reshiram, que se entretenía olisqueando las ramas de los árboles cercanos.
-¿Por qué entró a formar parte del equipo Plasma?-rompió el silencio Lucho en un momento dado.
Blau miró al suelo por un momento y, entonces, comenzó a relatar.
-Ni lo quise ni lo busqué, simplemente Ghechis me encontró. Yo soy de Turkmenistán, nací y crecí en Balkan, donde estudié mucho, pues mi pasión era el conocimiento. Me especializé en filosofía, metafísica y algo de teología, escribiendo muchos ensayos al respecto. Todos mis estudios me valieron el reconocimiento de grandes academias y otros estudiosos como yo me pedían consejo y nos juntábamos para debatir acerca de la naturaleza humana. Hasta que vino Ghechis con toda su ideología de la liberación de los pokémon y me convenció de manera irresistible. A través de todos mis conocimientos me ordenó instruir al gran N para que pudiera ser rey.
-¿En serio te creías todo lo que ese hombre os decía?-inquirió Lucho en ese momento.
-¡Por supuesto! No sabes bien lo carismático que es, sería capaz de convencerte de que la tierra es plana si le dejas hablar el tiempo suficiente, es realmente astuto…
-Vaya… ¿Y no te lo viste venir? O sea… ¿ninguno de vosotros os olíais nada de esto?
Ante eso Blau se quedó callado por un momento, pensando bien lo que decir antes de volver a hablar.
-Muchas veces creemos que nuestro pensamiento y forma de ver el mundo es el correcto, que sólo existe un único planteamiento en la vasta complejidad del mundo. Sin embargo cuando hacemos esto nos limitamos tanto a nosotros mismos que no somos capaces de ver todo lo demás. En ese sentido, los árboles no te dejan ver el bosque. Esto Ghechis lo sabía mejor que nadie y lo utilizó a su favor para esparcir su palabra. Sin embargo, hasta él sabía que sólo con la palabra no bastaba, necesitaba algo más…
Por un instante Blau enmudeció y Lucho le miró atentamente, esperando a que continuara. Sin embargo, de golpe y porrazo, Blau chascó sus manos y el chico botó del susto, sin esperarse para nada esa acción.
-Ajá, te he asustado…-observó Blau en ese momento.
-¡Desde luego! ¿A qué ha venido eso?-le espetó el chico, algo molesto.
-¿Ves? El efecto sorpresa hace que tanto pokémon como humanos se vuelvan vulnerables, en ese estado no pueden desplegar todo su potencial porque se ven indefensos ante algo completamente inesperado y tardan en reaccionar. Partiendo de esa premisa, queríamos sorprender a la gente haciendo gala del antiguo palacio de Teselia, supuestamente desaparecido, y del pokémon legendario. Entonces, y sólo entonces, el equipo Plasma instauraría un nuevo orden mundial, basado en los ideales del gran N.
-Ideales inculcados por él que no tenían por qué ser verdad…-murmuró Lucho, en ese momento.
-Que al final fueran verdad o no era irrelevante, lo que contaba era dotar de autoridad al equipo Plasma. Para Ghechis ésa era su única verdad…
-Entonces no era una verdad-anunció en ese momento reshiram, para sorpresa de Blau.
Tanto el chico como el sabio le miraron atentamente, mientras que el dragón legendario añadía.
-La verdad no es una mera herramienta al servicio de las ambiciones, es mucho más profundo que eso. Como bien ha dicho Lucho, los ideales no tienen por qué representar una verdad, así como una verdad no tiene por qué representar un ideal. La verdad en sí misma, que no la verdad según qué base la asiente, no se ata a nada ni a nadie, fluye de manera única e indivisible a través de todos y cada uno de los seres vivientes que pueblan este mundo. Al final no hay ideal ni verdad que valgan si detrás de ellas no hay más que mentiras y maquinaciones al servicio de un fin egoísta y vil.
El silencio posterior se asentó entre ellos como un oyente más, dejando que permeara y calara en ellos. Blau asintió con la cabeza al poco rato, murmurando de seguido.
-Ya veo, tus palabras son sabias, no me esperaba menos del dragón legendario que defiende con tesón la realidad y la verdad. Aunque… cuando pienso en lo valerosos que fuisteis tú y los líderes de gimnasio, enfrentándonos sin cejar en ningún instante, me pregunto hasta qué punto nuestro plan habría tenido éxito. Quizá esa fuerza de espíritu es lo que se necesita para conducir tanto a los pokémon como a los humanos a un nuevo nivel…
-Puede…-asintió Lucho, pensativo.
-El valor y la fuerza son cualidades en las que la verdad puede estar presente. Si no somos fieles a nosotros mismos, la verdad pierde valor y fuerza. La relación intrínseca entre estos dos conceptos es inalienable en su forma y fondo. Por eso siempre debemos buscar la verdad con humildad. Después de todo, éste es el camino-añadió reshiram.
Cada vez que el pokémon legendario hablaba, Lucho podía notar como algo en su interior se removía, sin poder evitar incluso emocionarse al respecto. Las palabras del dragón calaron hondo en Blau, el cual se quedó inusitadamente callado.
Sin embargo, en ese mismo momento, Handsome hizo acto de presencia.
-¡Ajá, encontraste a uno! ¡Y pocas horas después, buen trabajo!
-No ha sido nada, ya sé dónde seguir buscando a partir de aquí-murmuró Lucho.
-Estupendo pues, nosotros seguimos investigando el paradero de Ghechis, hasta el momento no está del todo claro cómo logró escapar, pero seguiremos recabando pistas. En cuanto a usted se va a venir conmigo, me va a explicar todo lo que sepa acerca del equipo Plasma…-anunció Handsome, esposando al sabio.
Ante eso el sabio tan solo asintió con la cabeza, al tiempo que Handsome comentaba.
-Bueno, si encuentras al siguiente, avísame.
-Descuide.
El agente de la Interpol cogió a Blau para llevárselo, aunque antes de echar a andar, el sabio comentó.
-El humo onírico del musharna que hay por aquí crea meras ilusiones. Pero los sueños que logramos hacer realidad son los que materializamos con nuestro propio esfuerzo. Recuérdalo bien, muchacho.
Ese último comentario dio que pensar a Lucho, el cual tan solo se quedó callado, pensando en sus propias cosas. Una vez solos, reshiram se dirigió a él.
-Pareces pensativo…
-Sí, bueno… supongo que mi anterior sueño ya se materializó de alguna manera cuando logré vencer a N. Aun así… sigo sin saber cuál es mi nuevo sueño.
-No soy el más indicado para aconsejarte al respecto, después de todo zekrom no está aquí para despejar tus dudas. Sin embargo, si me lo preguntas a mí, algo me dice que ahí radica ahora tu verdad.
Ese comentario hizo reaccionar al chico, el cual esbozó una sonrisa al tiempo que comentaba.
-Ya veo… creo que lo voy entendiendo un poco mejor.
-Bien… después de todo…
-… éste es el camino.
Dragón y muchacho se miraron por un instante, esbozando sendas sonrisitas confidentes. Aunque todo pareciera demasiado complicado, al final poco a poco comenzaba a adquirir sentido.
Sin darse cuenta siquiera, el color rojo pardo del atardecer les sorprendió echándose sobre ellos y las ruinas del lugar, haciéndoles moverse y regresando por un momento a ciudad Gres.
Parecía mentira que ya hubieran pasado tres meses desde la primera vez que Lucho estuvo allí para ganar su primera medalla. Se sentía muy lejano en el tiempo, pero al mismo tiempo cercano, ya que su medalla descansaba en el medallero junto con todas las demás. Sin embargo, en ese mismo instante, algo pasó por la mente del muchacho que le hizo recordar cierto detalle en concreto, despertando en él ciertos pensamientos no planificados. Se dirigió directamente al gimnasio, entrando en él y siendo recibido por Millo, que le saludó nada más verle.
-¡Anda, Lucho, cuánto tiempo sin verte!
-Hola, pasaba por aquí y se me ha ocurrido entrar a saludar…
-Pasa, pasa ¿quieres una mesa? Estamos a punto de empezar con las cenas…
-No tengo hambre, aunque sí que me tomaría algo…
El chico fue ubicado en una mesa cerca del bar, al tiempo que Maíz hacía acto de presencia para tomarle nota.
-¡Buenas tardes, Lucho! ¿Qué te pongo?
-Un refresco de naranja, por favor.
Los dos líderes se pusieron en movimiento enseguida mientras que pudo ver a Zeo en la cocina ayudando con las comandas al abrirse las puertas momentáneamente. Siempre le había llamado la atención el hecho de no haberles visto en el asalto al palacio de Teselia, cosa que en parte le llamaba la atención. Fue en ese mismo instante cuando el recuerdo de tres ninjas regresó a su mente y, por un instante, creyó volverse loco.
-No… no puede ser…-pensó el chico, entrecerrando los ojos.
-Tu refresco, Lucho-anunció en ese momento Millo, apareciendo de improviso y sirviéndoselo.
El aludido reaccionó pasivamente mirando al camarero de pelo verdoso por un instante, inquiriendo de seguido.
-¿Puedo hacerte una pregunta, Millo?
-Claro, dispara.
-No os llegué a ver en la conferencia cuando todo se desató… ¿qué os pasó?
-¡No nos dio tiempo a llegar! Tuvimos problemas con el coche y, cuando nos enteramos de lo que pasaba, nos pilló de camino hacia allí…
-¿Y eso?
-¡Aún no lo sabemos! El motor no arrancaba, y es raro, porque siempre lo tenemos a punto. Cuando llegamos todo había terminado, nos dio un poco de rabia a decir verdad, nos hubiéramos unido sin dudar a la lucha.
-Entiendo…
Tras eso el camarero se ausentó para atender a más mesas, al tiempo que Lucho se quedaba pensativo, dándole un sorbo a su refresco. Aunque Millo había explicado de manera tajante lo sucedido, algo en la mente del chico no terminaba de comprar del todo la historia por alguna extraña razón. Y el detalle de que fueran tres seguía estando ahí, haciéndole compañía. Sonaba demasiado rebuscado y, de buenas a primeras, parecía una completa locura. Sin embargo la posibilidad seguía resonando en su cabeza, como si no estuviera dispuesto a dejarla ir así sin más.
-No, es ridículo ¿qué razón tendrían en caso de ser así? Debe ser una simple coincidencia, nada más… sí, definitivamente debe serlo-pensó el chico, autoconvenciéndose al respecto.
Apuró su bebida y, tras pagar, se despidió de ellos y se dirigió de vuelta a pueblo Arcilla montado sobre reshiram. Durante todo el trayecto el chico estuvo muy callado, cosa que el dragón enseguida lo notó.
-¿Ocurre algo? Pareces muy pensativo…
-Oh, no es nada, es sólo que… ¿alguna vez has tenido la sensación de que algo no encaja por mucho que le das vueltas?-inquirió Lucho en ese momento.
-¿Por qué lo dices?
El chico le explicó entonces de manera pormenorizada lo que había estado pensando recientemente, una vez enterado, reshiram comentó al respecto.
-Bueno, si tú mismo crees que no tienen razones para mentirte entonces no tienes nada que temer en ese aspecto. Si bien es cierto que a veces seguir a tu instinto suele ser beneficioso, si han demostrado que no tienen conexión alguna entonces no deberías darle demasiadas vueltas.
-Sí, supongo que lo pienso demasiado… debe ser una simple coincidencia, eso es todo.
-¿Qué hay del resto de sabios, los seguiremos buscando?
-Sí, mañana lo retomamos, tengo un par de lugares en mente a los que ir, no te preocupes.
Finalmente llegaron a pueblo Arcilla en cuanto el sol se ocultó, aterrizando directamente en el jardín trasero de casa y dejando a reshiram allí para que descansara, bajo la atenta mirada de las estrellas.
¡Retomamos Pokémon, que ya iba habiendo ganas! Hablemos un poco de éste capítulo.
A partir de aquí comenzaré a cubrir los acontecimientos del postjuego con la búsqueda y captura de los sabios fugados como hilo principal conductor. Usaré también elementos varios para darle chicha y buena variedad a todo lo que vaya pasando, enfocándome especialmente tanto en Lucho como en Liza tras los acontecimientos acaecidos tras la liga. Todo lo sucedido tendrá cierto efecto en ambos, y lo iremos viendo a lo largo de los seis capítulos que le restan a la historia (sep, los tengo contados, así que aprovecharé para darle carpetazo a la historia antes de pasar a otra cosa). También he aprovechado para integrar a reshiram como tal en la historia, si habéis visto pocas interacciones entre los pokémon es porque me estaba guardando éste momento para explayarme a gusto con él. Será algo parecido a lo que se ve en El viaje de reshiram aunque de manera más pormenorizada para no aburrir demasiado volviendo a los mismos temas una y otra vez, usando a los sabios para ello. Las conversaciones con ellos serán ampliadas, así que esperad buen contenido en ese aspecto. También he añadido de cara al final cierto detalle que dio mucho que hablar en su momento antes de que las secuelas lo aclararan todo, por lo que jugaré con eso también.
Y nada más de momento, esperad el siguiente más pronto que tarde, comentad, dejad reviews y todo eso. ¡Nos leemos!
