Capítulo 45
Busca y encontrarás
Al día siguiente Lucho se levantó temprano para retomar la búsqueda de los sabios; sabía a dónde iría a continuación para seguir buscando, pero antes quería desayunar algo antes de marcharse, por lo que se dirigió a la cocina para hacerse algo. Fue entonces cuando se encontró con alguien a quien no veía desde ayer por la mañana.
-Anda, aquí estás, pensaba que no te dignarías a aparecer…
Liza cerró la puerta de la nevera, mirándole con un gesto plano que no se le escapó; sin embargo, lo que más le llamó la atención fue el aspecto pobre y desaliñado de su hermana. Llevaba el pelo completamente suelto, lo que de por sí era raro de ver, tenía unas incipientes ojeras, los ojos ligeramente enrojecidos y llevaba puesto un pijama bastante arrugado y un tanto suelto, denotando cierta dejadez. Por un instante Lucho se preocupó, inquiriendo.
-Hey ¿estás bien?
Como respuesta la chica le miró con otro gesto plano, sin ningún tipo de emoción en su rostro, y el chico se arrepintió al instante de haberla preguntado, apresurándose a decir.
-Lo… lo siento, no lo he pensado…
-Es igual… supongo que estarás demasiado ocupado para darte cuenta…-murmuró ella, con voz algo ronca.
-Bueno, tengo tiempo, aún es pronto.
-Ya, claro, excúsate ahora…
Lucho se mordió la lengua, tratando de no parecer descortés. Después de lo ocurrido era normal que su hermana estuviera deprimida, sin embargo podía notar que había algo más en su actitud.
-No era mi intención, es sólo que…
-Da igual… me vuelvo a la cama.
Antes de que Liza se marchara, el chico la cogió del brazo a tiempo que la decía.
-Escucha, yo… lo entiendo, no debí haberte hablado así…
-¿Lo entiendes? No, tú no entiendes nada…
-Liza, por favor…
-Lucho, no. No vayas de hermano mayor porque no es lo que necesito ahora mismo…
-¿Entonces qué hago? ¿Nada? ¿Me voy y ya está?
Por un momento los dos se miraron fijamente, él con gesto preocupado y ella con mirada perdida. En ese momento la chica frunció el ceño, mascullando de seguido.
-Tú al menos tienes a alguien…
-¿Ah, sí? ¿Y qué soy yo? ¿Y mamá? ¿Y Bel? Entiendo que estés de bajón, pero no me vengas con esas cuando sabes que no es verdad-le recordó su hermano, un tanto molesto.
-Ah, claro, se me olvidaba, que estoy hablando con el paladín de la verdad, supongo que no puedo opinar al respecto…
-¡Yo no he dicho eso! ¡Estás sacando las cosas de quicio!
-¡Y tú me estás tratando como una mierda con esa condescendencia a lo hermano mayor! ¿Acaso no entiendes cómo me siento?-le espetó ella en ese momento, mucho más airada.
-¡Sí, claro que sí, es sólo que…!
-¡Mentira! ¡Si fuese verdad no me habrías soltado lo que me soltaste cuando me viste para empezar! ¡Sabes que estoy mal y tú vas y tratas de minimizarlo con un comentario de mierda y sobrante!
Ante eso el chico no supo muy bien qué decir, a lo que ella tan solo negó con la cabeza, soltándose de su agarre y regresando a su habitación y cerrando la puerta tras de sí. Lucho dejó escapar un sentido suspiro, sin poder evitar pensar en lo que le dijo. Cogió algo para comer y salió al jardín, donde reshiram le esperaba mirándole con gesto escrutador.
-¿Está todo bien?
-No… a ver, entiendo que esté mal, pero que cargara contra mí de esa manera… ¿acaso no está bien que me preocupe por ella?
-Tu preocupación denota que quieres lo mejor para ella, sin embargo la verdad no se ata a lo meramente abstracto, si eso es lo que te preocupa.
Ante eso el chico dejó escapar un respingo, dándole un mordisco a una galleta de mantequilla y dándole el resto al dragón, comiéndola con gusto.
-No puedo escapar de ti, por lo que veo…
-Yo sólo me limito a observar lo que veo y escucho, aunque por mi parte se refiere siempre te voy a aconsejar lo mejor que pueda de acuerdo a mis conocimientos. Pero incluso para alguien como yo, éstos también tienen sus límites.
-Pensaba que tendrías todas las respuestas…
-Soy sabio, mas no arrogante, no me vanaglorio por ello, sino que aprendo cada vez un poco más con todo lo que veo y vivo. Lo normal es fallar en tus planteamientos cuando aún no eres capaz de verlo todo en su conjunto. Tu hermana está dolida y deberías respetar su dolor, es normal que saltara a la defensiva cuando la espetaste eso.
-A ver, no era mi intención hacerla daño, sólo quería que se relajara, que se olvidara un poco de lo malo. Me dolió que me dijera que yo al menos tengo a alguien, como si sólo pudieras querer a alguien románticamente… ¿y qué pasa conmigo, que soy su hermano, con su madre o sus amigos?-inquirió Lucho, visiblemente molesto.
-Tal y como yo lo veo los dos falláis a la hora de verlo todo en su conjunto. No se trata de olvidar, olvidar algo implica dejarlo atrás como si nunca hubiera existido. No, no hay que olvidar, al contrario, debemos recordar siempre de dónde venimos y los acontecimientos que nos han llevado hasta este mismo instante. Sólo así seremos capaces de aprender por el camino.
El silencio posterior se sobrevino de repente, haciendo pensar al chico mientras comía las galletas. Había veces que no lograba entender los planteamientos del dragón por mucho que lo intentaba, lo que en parte frustraba al muchacho. Sin embargo sabía que no debía de encontrar una respuesta, al menos no al instante.
-Bueno, igualmente no querrá hablar ahora mismo conmigo… será mejor que la deje estar, al menos por el momento.
-Si bien el tiempo puede llegar a sanar las heridas más profundas, no sería prudente dejarlo pasar así sin más, recuerda que después de todo el dolor puede socavarlo todo si no se trata a tiempo.
-Lo sé, lo sé, cuando volvamos intentaré volver a hablar con ella.
Entre los dos se terminaron las galletas y, una vez listos, se pusieron en movimiento.
-¿A dónde vamos?-inquirió reshiram, al tiempo que Lucho se montaba en su lomo.
-A ciudad Porcelana, me gustaría preguntar un par de cosas al líder de gimnasio de allí.
-Muy bien.
El dragón legendario alzó entonces el vuelo y puso rumbo hacia el noroeste como el otro día.
El viaje hacia allí no llevó más de tres cuartos de hora, llegando enseguida y sobrevolando el puente Saeta mientras enfilaban la ciudad por el paseo marítimo. Las vistas desde las alturas eran impresionantes, los altos rascacielos se alzaban sobre ellos en toda su envergadura, impresionando sobre todo a reshiram, que contempló la ciudad visiblemente asombrado.
-Vaya, éste sitio es todo vertical…
-Sí, es lo que tiene la gran ciudad, supongo que te gustará más el ambiente del pueblo-asumió el chico en ese momento, mientras se colaban entre ellos.
-Me recuerda más a la antigua Teselia, pero esto… llevaba dormido más de mil años, nunca hubiera pensado llegar a ver un lugar así.
-No te preocupes, no nos quedaremos mucho tiempo… vamos a la plaza central, aterrizaremos allí, yo te indico.
Enfilaron la calle Porcelana, yendo todo recto por ella y sobrevolando las cabezas de la gente, que les miraba alucinados al ver a la leyenda viviente del cantón. En cuanto llegaron al lugar aterrizaron al lado de la fuente, donde se encontró con tres caras familiares que, nada más verles, empezaron a rapear.
-¡Cuidado, el héroe ha llegado, en el momento adecuado, del todo acertado!
-¡Es el que porta la verdad, nada nos podrá separar, en la gran vasta Teselia reside la unidad!
-¡Un resplandor blanco alado, intenso fuego veraz, luchan codo con codo, es del todo capaz!
-¡Los héroes de Teselia se pasan para saludar y tal, y es que por algo somos la ciudad capital! ¡Yeah!
El trío danzarín terminó su performance con una pose chula que les valió otro gran aplauso, al tiempo que Lucho les saludaba inmediatamente después.
-Me alegro de veros… ¿cómo estáis?
-¡El paladín de la verdad es nuestro colega, qué subidón!-exclamó Paco, emocionado.
-¡Ya te digo, hermano, es toda una sensación!-asintió Xavi.
-Oh, vamos, dejadlo estar, no pedí ser ningún héroe…
-¡Pero qué considerado es este muchacho, no se corta ante el populacho!-murmuró Eduardo, con gesto divertido.
-En serio, chicos, no es para tanto…
Estuvo hablando un rato con ellos, admirando además el gran porte y la presencia del dragón legendario, que miraba todo a su alrededor con innata curiosidad, hasta que finalmente se despidió de ellos y se dirigió a la galería de arte, donde seguramente encontraría a Camus. Y no se equivocó, puesto que nada más entrar se encontró con él hablando con alguien más que le resultó muy familiar.
-¿Handsome?
-Anda, Lucho, tú por aquí… ¿qué tal va la búsqueda?
-Bien, he venido para hablar con Camus sobre la última vez que los vimos por aquí, he pensado que tal vez se escondan por algún lugar cercano aprovechando el gentío…
-Vaya, parece que habéis pensado en lo mismo… ¡qué fascinante y evocadora coincidencia! Tal vez se me ocurra algo al respecto para una nueva obra…-murmuró Camus en ese momento, pensativo.
-Si estuvieran por aquí ya los habríamos atrapado, la ciudad esá siendo vigilada intensamente desde que todos escaparon, si les hubieran visto ya nos hubiéramos enterado, eso desde luego-comentó el agente de la Interpol.
-Ya veo. Estoy repasando los sitios donde me los fui encontrando, por si por un casual les hubiera dado por volver…
-Bien pensado, pero ya te digo que por aquí no hay noticias, por eso estoy aquí con el líder, para asegurarme de ello.
-Está todo muy tranquilo tras lo sucedido en la conferencia, que ya es decir de por sí, aunque es cierto que noto a la gente más unida que antes a sus pokémon, es una sensación de lo más agradable que se respira en el ambiente… es realmente esperanzador-comentó Camus en ese momento.
-Bueno, en ese caso volveré a mis pesquisas, mi compañero está recabando pistas por su cuenta por lo que necesitará ayuda. Si encuentras a otro sabio, házmelo saber.
-Descuide.
El agente de la Interpol se despidió de ellos y, una vez solos, Camus se dirigió a Lucho directamente.
-Fue muy loable de tu parte devolverle el título de campeón a Mirto, no todos los días se ve algo así por parte de un campeón recién nacido, fue ciertamente inspirador…
-Hice lo que debía, eso es todo. Además, no estaba preparado, y la presión a la que me sometieron en tan poco tiempo fue demoledora, a decir verdad…-admitió el chico en ese momento.
-Sí, la fama es así y no es fácil sobrellevarla, te entiendo perfectamente. Aun así tu actuación como campeón durante el poco tiempo que lo fuiste fue impecable ¡qué demostración de fuerza tan apasionada e intensa!
-Sí, bueno, hasta que de repente Ghechis empezó a fregar el suelo conmigo… no me lo puedo quitar de la cabeza…
-La perfidia de ese hombre fue toda una sorpresa en ese sentido, de alguna manera me esperaba que hubiera algo raro en él, pero llegar tan lejos sólo para fracasar de esa forma…
Ante eso el chico se quedó callado, sin saber muy bien qué decir al respecto. No era el único que le dijo eso, Aloe también había coincidido al respecto, cosa que por un lado le llamaba la atención, aunque por otro no podía evitar volver a ese mismo instante una y otra vez. Al verle tan callado, Camus decidió cambiar de tema preguntando de seguido.
-¿Qué tal está tu hermana? sé de muy buena tinta que le había estado yendo muy bien en los musicales de ciudad Mayólica…
-Ah, sí, la verdad es que ha triunfado mucho…
-Si la ves salúdala de mi parte, me gustaría volver a verla de nuevo para charlar de arte…
-Claro, se lo diré.
Aunque por un instante se sintió tentado en contarle lo que ocurría con ella, prefirió dejarlo estar, ya que después de todo era algo que les concernía sólo a ellos como hermanos. Sin embargo había venido para hablar del equipo Plasma, por lo que le comentó en ese momento.
-¿Estás seguro de que no se ha visto a nadie del equipo Plasma por aquí?
-No, ya te digo, la Interpol está vigilando todo muy bien en colaboración con la policía local y municipal, por lo que los frentes están todos bien cubiertos. Trata de recordar dónde más los viste, quizás los encuentres cerca…
El chico hizo memoria por un instante, regresando a tres meses atrás y repasando sus últimos movimientos por aquel entonces yendo hacia ciudad Mayólica. Fue entonces cuando algo regresó a su mente.
-Ah, espera un momento… el castillo Ancestral, nos encontramos con Ghechis allí…
-Mira, ahí tienes un posible punto de partida…
-Sí… si no te importa, me voy yendo ya, quiero asegurarme.
-Claro, ve, mucha suerte.
Lucho se despidió de él y, una vez fuera, sacó a reshiram y pusieron rumbo norte hacia la zona desierto, atravesando la ruta 4 en el proceso; por suerte las tormentas de arena de esa ruta no azotaban muy fuerte en esos momentos, por lo que volar no fue muy incómodo, hablando un poco mientras tanto.
-Pareciste dudar por un momento cuando hablabas con ese hombre… ¿sigues teniendo dudas?
-¿Cómo lo sabes?
-Estar metido en la bola no me impide oír lo que ocurre fuera… además, yo siempre escucho todo lo que oigo-reveló el dragón, para su sorpresa.
-¿Todo? quiero decir... ¿en su conjunto?
-Sí, desde luego, estoy muy atento a todo lo que se dice a mi alrededor, puesto que eso me permite discernir adecuadamente y emitir juicios personales de valor. Desde que desperté he notado que la forma de pensar de los humanos ha cambiado muchísimo desde los tiempos en los que zekrom y yo vivíamos. De hecho recuerdo muy bien éste sitio, aquí se dio la batalla final…-anunció reshiram en ese momento.
-Oh, la Gran Quinta Guera… debió de ser duro-murmuró el chico.
-Aun a pesar de la unión de ambos bandos para hacer frente a la invasión de los Zhou orientales, tanto zekrom como yo estábamos cansados de que nuestra existencia se redujera a simples luchas sinsentido y no al propósito por el que vivimos. No había ni verdad ni ideales en los corazones de la gente, tanto el bando blanco como el bando negro simplemente luchaban entre sí porque así había sido dese hacía años. Y aun a pesar de que seguíamos creyendo en que ambos bandos no hubieran olvidado por completo lo que alguna vez representamos, no fue así. No había más que desidia y rencor en sus palabras y gestos. Por lo que, hartos de todo, decidimos ponerle fin.
-Ya veo…
-Antes toda esta zona era un enorme y floreciente vergel… ya no queda nada de eso después de que desatáramos todo nuestro poder.
-¿Cómo? ¿Me estás diciendo que desertificasteis la ruta 4?-inquirió Lucho, anonadado.
-No sé qué es eso, pero sí, nuestro enfrentamiento convirtió todo éste lugar en el desierto que ves ahora. Permanecimos en él tras echarnos a dormir hasta que me encontraste… pude percibir tu verdad ardiendo en tu interior como una llama incandescente y yo respondí en consecuencia, sin embargo no me habías demostrado por completo si realmente entendías lo que significaba, de ahí a que tardara tanto en despertar.
Ante eso el chico se quedó callado, comprendiéndolo todo un poco mejorr y sin poder salir de su asombro. Desde siempre les habían enseñado en clase que el desierto de la ruta 4 había estado allí desde tiempos antiguos, sin embargo lo que le estaba explicando reshiram contradecía por completo todo lo que les habían contado. Sin embargo no había razón para no creerle, puesto que su simple existencia era historia antigua viva de Teselia. Además, también explicaba la presencia del castillo Ancestral en una zona tan hostil y seca como esa.
Antes de lo esperado llegaron entonces al lugar, aterrizando justo al lado de la entrada a las cámaras subterráneas; Lucho se apeó de reshiram, comentando de seguido.
-El interior es demasiado pequeño para ti, será mejor que vuelvas.
-Vale, estaré escuchando atentamente lo que te digan-murmuró reshiram.
Tras eso el chico devolvió al dragón legendario a su honor ball y se adentró en el interior del castillo.
Dado que recordaba por dónde fue la última vez que estuvo allí, no tardó mucho en ubicar la sala donde estuvieron hablando con Ghechis, aunque allí no había nada ni nadie. Sin embargo, no muy lejos de allí, vio otro acceso por el que no fueron la última vez cuando salió en compañía de Cheren y Mirto y lo siguió, encontrando unas escaleras que bajaban más profundo. Descendió por ellas y, nada más llegar al otro lado, se encontró con un soldado del equipo Plasma que al verle, dio un bote, esperando no encontrar a nadie por ahí, y echó a correr hacia el otro lado de la estancia.
-¡Espera, no corras!-exclamó Lucho, yendo tras él
Pasando por una puerta cercana, le encontró en una de las primeras salas; el soldado, muy apurado y al verse acorralado, reaccionó de seguido.
-¡Maldita sea!
Acto seguido, sacó a un krookodile y le hizo frente. Lucho no lo dudó y sacó a serperior.
-¡Tajo umbrío!
-¡Lluevehojas!
Siendo muchísimo más rápido que su rival, a krookodile no le dio tiempo siquiera a moverse. Un potente torrente de hojas le azotó con contundencia, cayendo KO de un solo golpe.
-¡Pero bueno! ¿¡Qué forma de tratar a la gente es esta, eh?!-inquirió el caballero templario, recogiéndolo.
-Lo que tú digas, os recuerdo que estáis en busca y captura… ahora cuéntame qué haces aquí-indicó el chico seriamente, mientras recogía a su pokémon.
-El sabio Ryoku había venido aquí buscando a un pokémon que vive en lo más profundo de estas mazmorras… y se supone que yo debía de protegerle…-reveló entonces.
-Ya veo… ¿acaso pretendéis volver a las andadas?-inquirió el chico, ceñudo.
-No lo sé, no sé nada, lo único que sé es que todo en lo que creía y luchaba era mentira. Me encomendaron la protección del sabio Ryoku mucho antes de lo sucedido en pueblo Vidriera, pero ahora…
-Lo mejor que podéis hacer es entregaros, no tiene sentido que sigáis con todo esto.
-Sí, tal vez sea lo mejor… sólo quiero que termine toda esta pesadilla…
Por un instante el chico pudo ver más allá del traje color plomo, dándose cuenta de que era una persona más a la que Ghechis manipuló sin que ni siquiera se diera cuenta. Por lo que, sin decirle nada más, le dejó marchar mientras llamaba a Handsome para avisarle. Costó un poco al principio puesto que apenas había línea ahí abajo, pero finalmente lo logró y, una vez que estuvo sobre aviso, se dispuso a buscar al sabio.
El interior del castillo en esa zona era un auténtico laberinto, lleno de salas con objetos antiguos de todo tipo en ellas, interconectadas las unas con las otras. Tras un buen rato merodeando por las estancias, finalmente le encontró junto a una puerta.
-Muy bien, se acabó lo que se daba-le dijo el chico, tajante.
-Oh, así que eras tú el que causaba tanto revuelo. Si estoy aquí es para atrapar a un pokémon llamado volcarona y ofrecérselo a Ghechis como presente. Pero según el Trío Sombrío, anda ilocalizable… y muy airado-explicó el sabio, dándole la espalda.
-Ya, me lo imagino…
En ese momento Ryoku se dio la vuelta y le miró de cabo a rabo, murmurando de seguido.
-Oh, cuando se trata de Ghechis todo lo que puedas imaginarte se quedaría corto… esa es quizás uno de sus mayores atractivos, todo sea dicho.
-Ya veo, así que también te vino con aires de grandeza…
-No exactamente, normalmente él no se interesa por los demás, sino que hace que los demás se interesen por él. Aun a pesar de que mis conocimientos de matemáticas y química aplicada me hicieron ganar mucho reconocimiento y respeto en mi Rangpur natal, Bangladés, eso no le detuvo y se acercó a mí. Entonces, yo me fijé en él. Después, vino todo lo demás.
-Claro, y luego te pidió que le enseñaras a N todo lo que sabías.
-Efectivamente, entre todos lo formamos y preparamos para ser rey. Actualmente vivimos en una sociedad avanzada en la que ya no concebimos a los reyes como dueños de una autoridad heredada por un poder superior, sino como simples representantes de una nación, aunque de por sí quedan ya muy pocos reyes en el mundo. Sin embargo Ghechis se tomaba muy en serio ésta labor, y recayó en nosotros su formación.
-¿Por qué tantas molestias?-inquirió Lucho, un tanto confuso al respecto.
-A decir verdad yo tampoco lo entendía muy bien, pero nos hizo ver que dicha labor era vital para que el mundo cambiara y pusimos todos nuestros esfuerzos en que así fuera. Supongo que quería un grupo variado y homogéneo para que se viera lo más realista posible…
-El grupo… sé que puede condicionarlo todo, pero aun así…
-Era vital. Por ejemplo, en nuestro caso, los siete sabios… solo estando todos reunidos, el grupo alcanzaría su plenitud. Pero ahora… no estoy seguro del significado real de esas palabras.
-Eso es porque en el fondo sabías que no era verdad…
Ante eso Ryoku guardó silencio, rumiando sus palabras y anunciando de seguido.
-No me importa que me hayan utilizado, pero ahora soy incapaz de soñar.
-¿¡En serio?!-soltó Lucho, incrédulo por sus palabras.
-¿Qué razón puedo tener para hacerlo ahora que se ha revelado la verdad? Si escapamos es porque vimos la oportunidad, pero ahora dudo mucho que pueda volver a mi vida anterior así sin más. Por esa misma razón, ya no soy capaz de soñar.
Ante eso el chico quiso decir algo, pero en ese momento la voz de reshiram resonó en sus cabezas desde su ball, al tiempo que comentaba.
-Aunque no soy el más indicado para hablar al respecto, me gustaría hacer un inciso. Cuando creemos en algo, la verdad toma forma por el simple hecho de hacerlo. No importa cómo ni por qué, lo que cuenta es creer que ese algo posee valor y luchar por ello. Que al final resultara no ser realmente cierto no le quita valor al acto en sí mismo. Comprendo su decepción, mas no es sano caer víctima de la autocompasión. Aunque erremos, aun a pesar de nuestros fallos e imperfecciones, debemos encontrar algo que nos motive a seguir viviendo. Ahí reside la auténtica verdad.
El silencio posterior se instaló entre ellos, haciéndoles compañía. Lucho permaneció callado, sopesándolo, aunque por su parte Ryoku se quedó sumamente impresionado, inquiriendo de seguido.
-¿Eso… ése es…?
-Escúchele, tiene mucha labia-murmuró el chico, divertido.
-Aunque agradezco tus palabras, Lucho, recuerda que no soy yo el que tiene todas las respuestas. Debemos siempre mirar en nuestro interior y ser nosotros mismos los que decidamos qué es verdad y qué no lo es. Después de todo, la verdad se busca con humildad. Éste es el camino.
Al oír eso, Ryoku abrió mucho los ojos, como si hubiera comprendido algo en los rincones más profundos de su mente, murmurando de seguido.
-Soy yo quien agradece tus palabras, jamás hubiera pensado que llegaría a escuchar la voz del dragón legendario que persigue la verdad. Éste castillo Ancestral está ahora en ruinas, como lo estuvo el palacio de Teselia tiempo ha. La diferencia es que este es un vestigio de tiempos remotos, una reliquia. En cambio, del nuestro no quedará nada y nada dejaremos para la posteridad.
Ante eso Lucho quiso decir algo, aunque en ese momento llegó Handsome pasando la puerta y exclamó.
-¡Tienes a otro, estupendo! Muy bien, va a venir conmigo y me va a contar todo lo que sabe.
-Así lo haré. Sin embargo, he de advertirle que apenas sé nada de Ghechis o de N a nivel personal. Ni siquiera estoy seguro de que sean padre e hijo-comentó el sabio en ese momento, mientras Handsome lo esposaba.
-Eso estará por ver. Muy bien, pues me lo llevo, si logras encontrar a otro, avísame.
Tras eso, el agente de la Interpol se marchó junto con Ryoku, dejándole allí sólo junto con sus pensamientos. Las palabras de reshiram siguieron resonando en su mente, haciéndole pensar, aunque en ese momento recordó la razón por la que el sabio estaba allí y entró por la puerta contigua. Al fondo de una alargada y espaciosa sala llena de altas y numerosas vasijas de cerámica había un auténtico volcarona, mirándole fijamente aleteando sus alas. Su sola presencia imponía mucho, recordando entonces al de Mirto y viendo una oportunidad de oro abriéndose ante él.
-Vaya… intentaré atraparlo.
Se acercó a él y el pokémon se puso en guardia; por su parte el chico sacó a simipour, pasando a la ofensiva rápidamente.
-¡Surf!-indicó.
Nada más empezar simipour reunió un buen montón de agua y la lanzó hacia delante, al tiempo que volcarona se movía en el momento apropiado, evitando así salir golpeado; aleteó sus alas frenéticamente al tiempo que se movía como si estuviera danzando, cosa que Lucho aprovechó para seguir presionando.
-¡No te pares, escaldar!
Desde donde estaba, el pokémon agua lanzó un chorro de agua hirviendo que fue directo hacia volcarona, el cual contraaatacó sin mayor dilación. Sus alas aletearon con especial fuerza, al tiempo que una serie de ondas de sonido se extendieron hacia delante disipando el chorro de agua y golpeando de seguido a simipour, cayendo KO más rápido de lo esperado.
-¿¡Pero qué demonios?! ¡Vamos, swanna!-exclamó el chico, anonadado, mientras recogía a simipour.
Al ver a su nuevo oponente, el pokémon bicho fuego comenzó a moverse más rápidamente, tratando de poner distancia entre ellos. Por su parte, Lucho prefirió ésta vez cambiar de táctica.
-¡Acua aro!
Al punto, el pokémon volador agua se envolvió en una serie de aros acuáticos que le mantuvieron fuerte en todo momento, para luego pasar a la ofensiva. Por su parte, volcarona siguió moviéndose muy elegantemente, como si bailara, al tiempo que más escamas salían despedidas de sus alas.
-¡Pistola agua!
Un chorro de agua fue directo hacia el pokémon bicho fuego, pero volcarona agitó sus alas con mucha más fuerza que antes y atacó con viento plata, el cual bloqueó el pistola agua y golpeó a swanna, dejándolo muy tocado. Los efectos de acua aro mitigaron un poco el daño, decidiendo entonces echarlo todo a una.
-¡Pájaro osado!
Swanna se abalanzó rasgando el aire envuelto en fuego, logrando equipararse a su oponente por un instante en velocidad y logrando encajarle un golpe directo; para su sorpresa volcarona demostró tener una resistencia mayor de la esperada, logrando sobreponerse enseguida, al contrario que swanna, sufriendo el regolpeo de pájaro osado. Acua aro hizo efecto una vez más, paliando un poco el daño.
-¡Vendaval, rápido!
Sin embargo, ésta vez volcarona fue más rápido y atacó con una potente onda ígnea que arremetió contra swanna, cayendo KO muy rápidamente.
-¡Maldita sea! ¡Chandelure, te toca, bola sombra!-exclamó Lucho tras recoger a swanna, cada vez más y más apurado.
El pokémon fantasma fuego formó la bola oscura entre sus brazos llameantes y la lanzó hacia delante, logrando alcanzarle, sin embargo el normalmente potente ataque fantasma apenas le hizo daño; volcarona, cada vez más y más molesto, contraatacó con zumbido y chandelure se resintió muy rápidamente aun a pesar de que no era tan eficaz contra él.
-¡Pero qué fuerte es! ¡Maldición, rápido!-exclamó el chico, viéndose obligado a recurrir a esa estrategia. Seguramente chandelure caería debilitado, pero los posteriores efectos le ayudarían a debilitarlo cada vez más para poder capturarlo en condiciones.
Pero para su sorpresa, y exhibiendo una velocidad anormalmente alta, volcarona se anticipó antes de que chandelure se sacrificara y volvió a atacar con viento plata, rematándolo rápidamente.
-¿¡Pero esto qué es?! ¡Ay, madre!-exclamó Lucho alucinado, recogiendo a chandelure.
No se esperaba para nada que fuera tan fuerte incluso en estado salvaje, volviéndose demasiado incluso para él. Consideró rápidamente sus posibilidades, serperior no era una opción puesto que estaría en muy alta desventaja debido a su debilidad tanto al fuego como a los ataques de tipo bicho. Otra opción era reshiram, sin embargo la sala dónde se encontraban no era muy alta, lo que constitutía de por sí un serio peligro, ya que el dragón legendario era bastante grande y ocupaba mucho espacio. La posibilidad de un derrumbe era muy real. Por lo que, sin más opciones, exclamó mientras sacaba un pañuelo blanco y lo agitaba.
-¡Me rindo, me rindo, no me hagas daño!
El pokémon bicho fuego le miró con gesto sucinto y, acto seguido, se largó volando por un hueco en el techo; al verle hacer esto, Lucho dejó escapar un suspiro aliviado.
-Menos mal, me estaba dando un repaso tremendo…
-Has hecho bien en retirarte, le notaba muy airado-comentó reshiram en ese momento desde su ball.
-Qué consuelo… supongo que no se puede luchar contra la naturaleza más salvaje…
-Más bien no se puede domar lo indomable. Aunque ya por aquel entonces muchos pokémon comenzaban a acercarse a los humanos, las luchas entre especies eran de por sí bastante comunes, sin embargo en todo momento prevalecía una sensación de respeto mutuo en la que los enfrentamientos no eran a muerte ni mucho menos, sino simplemente para demostrar la supremacía, salvo que estuvieran cazando para alimentarse.
-Ya veo, la cadena trófica manda, supongo…
-No sé qué es eso, pero asumo que te referirás al ciclo vital que gobierna a la vida tal y como la conocemos. La existencia en sí misma es de cierto modo finita, encontrándose en un constante pero delicado equilibrio que es posible quebrar con suma facilidad. Cuando algo muere, otro algo nace en su lugar. En esto se sustenta el Tao, que es el origen de todo lo visto y creado.
-Ya veo… éste es el camino-murmuró Lucho, esbozando una sonrisita.
-Así es. Lo vas entendiendo poco a poco, eres un chico inteligente, Lucho.
-Lo intento, aunque no te creas que es sencillo…
-Nunca lo es, pero por eso debemos seguir buscando la verdad.
Tras esa breve conversación, el chico se encaminó de nuevo a la salida y regresó a la zona desierto, al tiempo que la tormenta de arena volvía a hacer acto de aparición. Nada más salir, su videoemisor sonó insistemente, cogiéndolo rápidamente.
-¿Sí?
-¡Lucho, por fin, te estaba llamando! ¿Vas a venir a comer?
-Ah, hola mamá, sí, ahora mismo iré para allá… ¿está todo bien? Te noto preocupada…
La mujer dejó entonces escapar un sentido suspiro, murmurando de seguido.
-Es por tu hermana, no quiere salir de su habitación… he tratado de hablar con ella, pero apenas me escucha. Entiendo perfectamente lo que es sufrir por amor, pero me preocupa que se deje a sí misma…
-Lo sé, ésta mañana tuvimos un pequeño roce… ¿quieres que te ayude?
-Sí, por favor, ahora mismo Liza nos necesita.
-Vale, voy para allá.
Sacó a reshiram y montó sobre él para volver a pueblo Arcilla a no más tardar. Después de todo él también estaba preocupado por su hermana. No podía dejarla sola. La búsqueda del resto de sabios tendría que esperar.
Mientras tanto, en ciudad Porcelana, las investigaciones de la Interpol seguían sucediéndose incansablemente. La noticia de la huida tanto de Ghechis como de los otros sabios había sido un jarro de agua fría para la administración teseliana, la cual se enfrentaba a una opinión pública mucho más dura que de costumbre, ya que después de todo, todo el mundo había visto lo sucedido en la conferencia Vidriera. Handsome caminaba apresuradamente por los pasillos de la central de policía, entrando entonces en una sala de seguridad y dirigiéndose directamente a alguien en ella.
-¿Tenemos algo?
-Nada de momento, me temo.
-Maldita sea, más nos vale que tengamos algo para presentar en el informe cuando llegue el momento. Por ahora los dos sabios recapturados no nos han contado gran cosa acerca de Ghechis, todos coinciden en que fueron captados por él hace ya varios años atrás para que les ayudara en la consecución de su plan, pero seguimos sin pistas que nos pongan en la dirección correcta…
-No te apures, Handsome, algo debe haber, eso por descontado, ya aparecerá…
-¿Que ya aparecerá? ¡Te recuerdo que estamos bajo mucha presión, el secretario general espera resultados!
-Lo sé, tranquilo…
Ante eso Handsome rodó los ojos, al tiempo que murmuraba.
-Joder, Cheerful, tu tranquilidad me mata...
Aunque por lo general Handsome trabajaba sólo, le asignaron recientemente a Cheerful como compañero para ése caso en particular, puesto que en inteligencia consideraban que una sola persona no sería suficiente para todo lo que tenían que cubrir e investigar. Aunque más joven y no tan experimentado como él, de cara redonda, ojillos castaños, pelo rubio alborotado y figura algo oronda, Cheerful era un agente metódico y bastante tranquilo que llevaba sus pesquisas a su ritmo, aun a pesar de que en esos momentos tenían bastante presión encima.
-Sé perfectamente que eres un hombre de acción, Handsome, y que a la hora de infiltrarte eres bastante eficaz, pero ahora que ésta gente está descabezada eso no va a servir, vamos a tener que aproximarnos de otra forma.
-Sí, ahí tienes razón…
El aludido se acercó a un corcho cercano, donde tenían una relación de todos y cada uno de los miembros de la ahora organización criminal llamada equipo Plasma; en lo alto de la pirámide se encontraba Ghechis, el criminal número uno del momento, y verdadera mente pensante detrás de todo. Se había elevado a rojo su índice de peligrosidad, por lo que la búsqueda estaba siendo intensiva, sin embargo no habian podido encontrar ni un solo indicio de su paradero. Debajo de él se extendían los seis sabios, estando dos marcados con una gran X roja mientras que los demás aún seguían libres por alguna parte. Un poco más a la derecha se encontraban los retratos de dos muchachas, una rubia y otra de pelo rosado, a las que tuvieron que poner en libertad al poco rato de detenerlas, puesto que no tenían antecedentes de ningún tipo y ni siquiera eran de nacionalidad china, siendo para su sorpresa griegas de nacimiento, concretamente de la periferia de Tesalia. Al lado de ellas, estaban además tres retratos en blanco unidos directamente al de Ghechis con un cordel negro que hicieron fruncir el ceño a Handsome, inquiriendo de seguido.
-¿Sabemos algo de esos tres fantasmas?
-Nada, en inteligencia creen que no deben ser de aquí, o tal vez sí, es todo muy confuso en estos momentos-murmuró Cheerful, observando las grabaciones.
-Desde luego…
El agente de la gabardina se acercó hasta donde estaba su compañero, observando las horas previas a la fuga tratando de descubrir de qué manera escaparon tanto los sabios como el propio Ghechis.
-Esas son las celdas de la comisaría principal ¿no?
-Sí, los sabios estaban encerrados en ellas pocas horas antes de que Ghechis desapareciera de la habitación del hospital donde estaba custodiado, esas grabaciones están aquí-explicó Cheerful, dándole a una serie de botones.
En las pantallas del lado derecho pasaron entonces imágenes de las cámaras del hospital, en el pasillo donde dicha habitación se ubicaba; en ellas se podían ver a dos agentes de policía guardando la puerta durante unos buenos minutos hasta que, de golpe y porrazo, la imagen cambiaba de golpe y pasaba a mostrar el pasillo completamente desierto y sin nadie a la vista.
-¿Qué demonios habrá pasado ahí? No parece que hayan alterado el metraje de alguna manera…-murmuró Cheerful, extrañado.
Por su parte Handsome no dijo nada, quedándose con gesto pensativo y mirando de reojo a los tres retratos en blanco. En un momento dado, sugirió.
-Tal vez sean nuestros hombres…
-Sí, yo también lo he pensado, el problema es que no tenemos nada que los incrimine, ni una pista sobre sus identidades… nada. Es como si no existieran…
Ante eso, el agente de la gabardina se acercó a una mesa cercana y estuvo echando un rápido vistazo a varias fichas, entre ellas las de los líderes de gimnasio que también acabaron involucrados en los acontecimientos acaecidos en la fallida conferencia. Si bien todos ellos tenían coartada puesto que estaban allí en ese momento, había ciertas ausencias que no terminaban de convencerle.
-Puede que nuestros hombres estén más cerca de lo que pensamos…-murmuró Handsome en ese momento.
-¿A qué te refieres?
-Durante los eventos de la conferencia todos los líderes de gimnasio intervinieron en la lucha, así como el excampeón y el alto mando, que se dedicaron a sacar a la gente del estadio. Sin embargo hubo varias ausencias, concretamente tres…
Ese detalle dio que pensar por un momento a Cheerful, frunciendo el ceño de seguido al tiempo que comentaba.
-¿Qué? ¿Acaso hay alguna relación?
-No, al menos aparentemente, pero resulta sospechoso ¿no crees?
Ante esa cuestión Cheerful no supo muy bien qué decir al respecto, esbozando un gesto un tanto confuso, como si no terminara de comprar del todo lo que su compañero le estaba sugiriendo.
-Suena muy descabellado… si fuera así y estuvieran infiltrados de alguna forma dentro del entramado de la liga pokémon ¿por qué no actuaron antes o disuadieron de alguna forma a sus compañeros llegado el momento?
-No lo sé… suena como algo que debería investigar…
-Yo me centraría en lo más inmediato, pero como veas… después de todo, vas a tener que meterte en el fango sí o sí eventualmente.
Ante eso Handsome esbozó una taimada sonrisita, al tiempo que comentaba.
-Eso es lo que mejor se me da hacer…
¡Y más Pokémon! Perdón por la tardanza, he empezado a trabajar recientemente y ahora no tengo tanto tiempo para escribir como antes, pero bueno, aquí está el nuevo capítulo. Hablemos un poco de él.
He aprovechado para ir metiendo a reshiram en la historia de manera dinámica, haciéndole reaccionar sobre todo frente a los cambios más notorios para él, ya que han pasado más de mil años desde la última vez que estuvo despierto. La interacción entre Lucho y él será vital para el desarrollo tanto del chico como de los sabios, los cuales irán respondiendo a su manera frente a los planteamientos del dragón.
Por otro lado está Liza, la cual lidia con la depresión tras la marcha de N; si bien he hecho un primer contacto en éste capítulo con un ligero choque entre ella y su hermano, será algo que iremos viendo en sucesivos capítulos, así que esperad más interacciones de su parte.
Finalmente he añadido algo nuevo al final que me sirve para ir moviendo la trama que dejé preparada en el anterior capítulo; acerca de Cheerful es un remanente de la vieja versión, proveniente además de la primera versión de la cuarta generación. A decir verdad el personaje era un self insert mío que ayudaba a Handsome en su momento (para que veáis el nivel inicial cuando empecé a escribir la cuarta). En un principio pensé en deshacerme de él, pero dado que reaparece en la secuela y es una pieza importante en la consecución de la trama policial (ya lo veréis), al final decidí conservarlo y darle un poco más de carácter para que deje de ser un simple reflejo mío.
Y eso es todo de momento, iré escribiendo los siguientes en cuanto pueda, comentad, dejad reviews y todo eso. ¡Nos leemos!
