Capítulo 46

Corazón

Aunque había detenido la búsqueda de los sabios por tratar de ayudar a su hermana, tanto Lucho como su madre se encontraron con un problema muy complicado de tratar. Si bien en su momento Liza aceptó la decisión de N de marcharse, su ausencia era tan notoria que sus pensamientos opacaban todo lo demás. Antes de que todo se revelara y estallara, la chica sabía que él estaba ahí y eso la daba seguridad y tranquilidad aun a pesar de las posibles dudas que pudieran surgir en un momento determinado. Sin embargo, descubrió para su horror que el hecho en sí dolía muchísimo más de lo que ella misma se hubiera esperado, cosa que recalcaba constantemente cada vez que Lucho o su madre intentaban acercarse para hablar con ella.

-Liza, cariño, entiendo perfectamente que te duela si tanto lo querías, pero todo lo sucedido no es culpa tuya, ese horrible hombre lo estuvo manipulando durante toda su vida, no hubieras podido hacer nada por mucho que lo hubieras intentado…

-¡Pero eso no lo sabes, mamá, ni siquiera tuve la oportunidad de hacerlo llegado el momento! Estaba tan obnubilada por lo que sentía por él que preferí dejarme llevar en vez de actuar…

-¡Pero eso es completamente normal, cielo! Cuando tu padre y yo empezamos a salir todo era de color de rosa, era como un sueño, aun a pesar de los menos, aun a pesar de la distancia que a veces él mismo ponía entre nosotros debido a su trabajo, nada de eso cambiaba lo que ambos sentíamos el uno por el otro. No lo confundas como un signo de debilidad porque no lo es…

-Y aun así no pude ayudarle…

-No es así, cariño, de verdad, deja de inculparte de esa forma, no te hará ningún bien…

Aun a pesar de las palabras de su madre, éstas cayeron en saco roto, al tiempo que Liza se recluía aún más en sí misma, convencida de que la culpa era única y exclusivamente suya. Por su parte Lucho también lo intentó, sin apenas resultados.

-Oye, quería pedirte perdón por lo del otro día, fui un insensible sin ni siquiera darme cuenta, no era mi intención hacerte sentir peor…

-Bah, es igual, después de todo no hubiera podido hacer gran cosa por mucho que lo hubiera intentado…

-Bueno, vete a saber, a lo mejor sí…-murmuró el chico, no muy seguro de qué decir a continuación.

-No hace falta que me des falsas esperanzas, sé reconocer cuando no he hecho algo bien. Aun así duele tanto… más por él que por mí.

-Te entiendo, si te hubiera hecho caso y me hubiera molestado en escucharle en vez de antagonizarle constantemente quizás las cosas serían muy distintas. Di por sentado que mi verdad era absoluta, sin pensar que pudiera haber algo más detrás. Sin embargo tú fuiste capaz de llegar a su corazón…

-Y de lo que sirvió… sólo para hacerle daño. Ya no podemos hacer nada, lo hecho, hecho está-murmuró ella, con voz apagada.

-Pero eso no significa que esté todo perdido… seguro que cuando vuelva podremos aclarar todas nuestras dudas.

-¿Asumes que va a volver? ¿Cómo estás tan seguro?

-No puedo estarlo, pero si realmente te quiere tanto como tú a él, cabe la posibilidad de que así sea…

-No lo sé… no sé nada, sólo sé que siento como si me hubieran arrancado un pedazo de mi alma cuando se fue. No le culpo, no podría, pero aun así… duele tanto… no te haces una idea…-musitó ella, con lágrimas en los ojos.

Ante eso Lucho no pudo hacer otra cosa salvo abrazarla y arroparla, al tiempo que la chica dejaba escapar una vez más todo lo que sentía. Nunca antes hubiera llegado a pensar que vería así a su hermana, tan frágil y débil anímicamente como en ese momento. Fue entonces cuando supo que él no podría hacer más por ella, por mucho que siguiera hablando tratando de hacérselo ver de otra forma.

Él no fue el único que trató de animarla, Bel también lo intentó en cuanto supo que su amiga estaba mal, hablando ésta vez más en privado en su habitación.

-Me lo han contado todo… sé que no podré comprender muy bien cómo te sientes, pero si necesitas hablar conmigo, aquí estoy.

-Gracias, Bel, pero… siento que no tengo mucho más que decir de lo que he dicho ya. Simplemente siento que ya nada merece la pena si él no está. Comprendo que tuviera que marcharse, pero… vuelvo siempre a ese mismo instante una y otra vez, en un intento fútil por cambiarlo todo, pero al final todo sigue igual. En el fondo sé que todo está en mi cabeza, pero aun así…

-Liza, todo el mundo sabe muy bien lo que pasó ese día en el palacio de Teselia. Pero, al mismo tiempo, nadie sabe qué ocurrió dentro de ti salvo tú misma. ¿Entiendes lo que te quiero decir?

Ese comentario dio qué pensar por un instante a la chica, la cual comenzó entonces a rememorar todos y cada uno de los instantes sin que se lo hubieran pedido como tal.

-Yo… sabía que de algún modo N aparecería, pero la forma en la que lo hizo, suplantando a un miembro del Alto Mando… no parecía él, me quedé helada, pero al mismo tiempo el simplemente verle, su sola presencia, me reconfortó. Aun así sus palabras, sus gestos, lo que le dijo a Mirto, la forma en la que se enfrentó a mi hermano antes de que el palacio se alzara… era como si estuviera viendo a una persona completamente distinta. No era él, no era el N del que me enamoré. Y entonces entró en el palacio y Lucho le siguió. Quise ir tras él, tratar de detenerle y hacerle recapacitar, pero no quería dejar sola a mi madre, además, el equipo Plasma tomó por sorpresa a todo el estadio y no dejaban salir a nadie. El Alto Mando y el campeón trataron de controlar la situación mientras que los líderes se abrían paso hacia el palacio. Todo era caos y confusión, nadie sabía lo que pasaba, hasta que de repente comenzaron a retransmitir desde el interior del palacio. V punto de enfrentarse a mi hermano. Reshiram entonces surgió, sorprendiendo a todos por igual. Pero yo sólo podía observar a N, en compañía de zekrom. Durante toda la lucha tenía el corazón en un puño, por un lado quería que Lucho venciera para que le hiciese ver la verdad, pero por otro no quería ver a N sufrir. Cuando fue derrotado una parte de mí se alivió, pero la otra no hacía más que preocuparse cada vez más y más por él. Podía ver en su rostro la tristeza y desesperación de sus sueños rotos, quería consolarle, abrazarle y decirle que todo iba a estar bien. Pero entonces llegó ese ser… ese monstruo, el causante de todo su sufrimiento y miseria. Cuando le vi revelarlo todo con tanta calma y tranquilidad, como si hablara del tiempo, algo en mi interior comenzó a bullir con gran furia. Entonces Lucho le hizo frente y deseé con todas mis fuerzas que le diera su merecido. Pero cuando todo cambió… esa furia, esa ira se transformó en miedo muy rápidamente. No sólo por mi hermano, sino también por N. Mi cabeza iba a toda velocidad, pensando en lo que ese abyecto ser le haría cuando terminara con Lucho. Menos mal que victini estaba allí conmigo. Y, entonces, todo pasó. N estaba a salvo, por lo que corrí a su encuentro para abrazarle y besarle, porque sabía que lo necesitaba. Sin embargo, cuando llegué, él me miró y entonces comprendí lo que ocurría. Por un instante quise detenerle y pedirle que se quedara conmigo, pero algo me detuvo. Y ahora… aquí estoy.

El silencio posterior se instaló entre ellas, dejando pasar el tiempo sin decir nada más. En un momento dado, Bel inquirió.

-¿Qué te detuvo?

-No lo sé con seguridad… o igual sí, pero…

-Sabías que era lo correcto.

Esa aseveración, dicha con tanta seguridad y convicción, dejó sin palabras a la chica, que por un instante se quedó callada sin decir nada más, como si no quisiera admitirlo. Finalmente, y entre gestos llenos de aflicción, Liza asintió frenéticamente con la cabeza, sin poder evitar que más lágrimas se asomaran a sus ojos. Su amiga no dijo nada, simplemente la abrazó, al tiempo que ella aceptaba el gesto y dejaba escapar una vez más sus sentimientos. Se sentía un poco mejor consigo misma tras verlo todo con una mayor perspectiva, sin embargo eso no aplacaba esa sensación de tristeza y congoja tan enraizadas en su interior.

Mucha gente habló con ella, incluso su madre la sugirió ir a visitar a un profesional, sin embargo rechazó la idea, ya que consideraba que no estaba tan mal como para eso. Aunque en ocasiones sentía que todo se la echaba encima, salir al jardín siempre la ayudaba un poco a serenarse y reorganizar su cabeza. En una de esas visitas, especialmente por la noche cuando no podía dormir, se topó entonces con una figura familiar.

-Buenas noches…

-Ah, hola reshiram… ¿sigues durmiendo aquí? Pensaba que Lucho ya te dejaba descansar en tu poké ball…

-Mis heridas ya están del todo curadas, sin embargo preferí que me dejara fuera ya que después de todo siempre me ha gustado admirar el firmamento de noche. Es algo que siempre me calmaba cuando la antigua Teselia estaba en guerra.

Ante eso la chica no dijo nada, sentándose en la escalera de bajada y contemplando la noche ella también. El dragón legendario la estuvo observando por un instante, en silencio, antes de dirigirse a ella en un momento dado.

-¿Qué significa para ti la verdad, Liza?

-¿Eh? ¿Por qué lo preguntas?

-Tengo curiosidad por saber tu punto de vista al respecto.

-Pero… tú elegiste a Lucho en su momento, no entiendo a qué viene esa pregunta…

-Así es, tu hermano me demostró que finalmente comprendió su significado y yo le elegí como héroe, pero eso no me impide ver la verdad en otras personas aunque no me haya fijado en ellas antes. Aunque tal vez no haya formulado muy bien la pregunta ¿cuál es tu meta, tu verdad?

Ésta vez Liza se quedó callada, pensando en una respuesta a tan difusa cuestión. En un momento dado, la chica murmuró.

-Mi verdad… lo cierto es que al principio no sabía muy bien qué hacer con mi vida y el viaje se me antojaba como algo extraño e incluso ajeno. Fue entonces cuando apareció N y todo cambió. Él… aun a pesar de que mis dudas seguían ahí, me dio una razón para seguir adelante. Luego descubrí el teatro musical y ahí sentí que por fin el haber salido de casa en su momento mereció la pena. Y que él estuviera conmigo le daba más sentido a todo. Podría decirse que… N es mi verdad.

Ante eso el dragón legendario se quedó callado, rumiando bien sus palabras, hasta que finalmente esbozó una ligera sonrisa y habló.

-Ya veo… resulta interesante puesto que no es la típica respuesta promedio que alguien daría. Incluso tu hermano pudo ver que la verdad no radica en algo concreto como un objetivo o una ambición, sino que hay verdad en todas y cada una de las cosas de este mundo, incluso en las propias personas. Que tu verdad sea ese chico demuestra lo que verdaderamente significa para ti.

-Lo amo tanto... sólo espero que se acuerde de mí allí donde esté…

-Estoy seguro de que lo hará. Además, está con zekrom, así que cuando vuelva lo hará mucho más sabio que antes. Ésa es la verdad.

Las palabras de reshiram dieron qué pensar a la muchacha. De por sí N era un chico excepcionalmente inteligente, y la idea de que fuera más sabio independientemente del sentido no la sorprendía en absoluto. Sin embargo, y aun a pesar del bienintencionado intento de reshiram por hacerla sentir un poco mejor, Liza no podía evitar volver a los mismos pensamientos negativos una y otra vez, como si no hubiera nada más en su cabeza. Agradeció las palabras del dragón y regresó a su habitación para intentar dormir, sin apenas éxito.

Los siguientes días pasaron de forma anodina y un tanto lenta, aunque Lucho había pausado temporalmente su búsqueda de los sabios una tarde recibió la visita de Handsome, cosa que le puso un poco nervioso.

-Hola, Lucho, he venido para hacerte un par de preguntas sobre algo en lo que he estado investigando recientemente.

-Ah, Handsome, perdona por no avisarte de que pausé la búsqueda, es que hemos estado ocupados últimamente aquí en casa y no he tenido tiempo…-murmuró el chico, un poco cortado.

-Oh, no te preocupes, no vengo por eso ¿puedo pasar?

-Ah, claro, adelante.

Los dos se apartaron un poco, yendo al jardín a hablar; una vez allí, el agente fue al grano rápidamente.

-Vale, puede que esto te lo hayan ya preguntado varias veces antes, pero ¿qué es lo que recuerdas cuando entraste en el palacio?

-Ah, pues… nada más entrar me encontré con los sabios con intenciones de detenerme. Pero entonces aparecieron los líderes de gimnasio, lo que me permitió seguir adelante sin más interferencias.

-Ya… ¿estaban todos?

-Pues… ahora que lo menciona… no, los líderes de ciudad Gres, Zeo, Maíz y Millo no estaban presentes…

Ante esa nueva información el ceño de Handsome se contrajo, a lo que el chico se apresuró a comentar.

-Ah, pero ya me dijeron una vez que fui a visitarles que no pudieron llegar a tiempo porque se les estropeó el coche y, cuando se presentaron, ya había pasado todo…

Aun así el agente no parecía conforme con esa historia, inquiriendo de seguido.

-¿Hay alguien que pueda corroborar eso?

Ante eso el chico se encogió de hombros, al tiempo que murmuraba.

-No lo sé… podría preguntarle a ellos…

-Sí, tal vez lo haga…

Hubo un breve pero intenso silencio entre los dos, en el cual Handsome esbozó un gesto particularmente pensativo; al verle así, Lucho inquirió.

-¿Acaso cree que puede haber una relación real? Yo también lo pensé, pero lo descarté enseguida, quiero decir…

-Nunca des nada por sentado, Lucho, ésa es la máxima de cualquier policía que se precie. Cierto es que puede parecer una coincidencia, pero personalmente no creo mucho en ellas. Por eso he venido a verte, para asegurarme de que no estuvieron allí ni se les vio durante los sucesos. Entiendo que pienses que quizás no tengan nada que ver con todo este asunto, pero yo pienso llegar hasta el fondo del mismo. Si no tienen nada que esconder entonces no tendrán problema en responder a mis preguntas.

-Sí, claro, tiene sentido…

-Igualmente aún nos faltan más sabios a los que interrogar, así que si puedes retomar la búsqueda tal vez nos puedan arrojar más información al respecto.

-Vale, veré qué puedo hacer.

Estuvieron hablando un rato más hasta que finalmente el agente se despidió de él y se marchó, dejando al chico con más dudas que certezas. Si bien en su momento descartó casi al instante ese repentino y muy descabellado supuesto, ahora no sabía muy bien qué pensar al respecto.

En un intento por despejar la mente y poner un poco de orden en sus pensamientos, el chico decidió salir un rato junto con reshiram y estuvieron sobrevolando un poco las rutas 17 y 18, no muy lejos de allí. Ambas rutas destacaban por estar conformadas por pequeños islotes y playas naturales rodeadas de fuertes corrientes marinas, pero gracias a reshiram pudieron evitar todo eso, dejándose llevar por el paisaje marítimo que los rodeaba. En un momento dado, el dragón legendario murmuró.

-Estás muy callado ¿hay algo que te preocupa? ¿Es por tu hermana?

-¿Eh? Ah, no, bueno, un poco, es sólo que… no puedo evitar pensar en la posibilidad de que Zeo, Maíz y Millo estén involucrados en todo esto. Una parte de mí me dice que es absurdo, después de todo son líderes de gimnasio de lo más respetables, pero por otro lado…

-¿Crees que Handsome puede tener razón?-inquirió reshiram, curioso al respecto.

Lucho no respondió enseguida, pensándoselo bien antes de volver a hablar.

-Yo… no lo sé. Mi sentido común me dice que no, pero al mismo tiempo… supongo que no quiero dar nada por sentado, como dice él.

-Muchas veces nos obcecamos por llegar a una respuesta sin saber con certeza si algo es verdad o no. Haces bien en dudar o no sabiéndolo, puesto que en el fondo no podemos saber con plena seguridad si algo es definitivamente cierto. Después de todo, la verdad no es algo que se pueda expresar en términos absolutos así sin más.

Ante eso el chico se quedó callado, rumiando sus palabras, al tiempo que observaba la línea de playa del islote más alejado de la ruta 17. Fue entonces cuando le pareció ver a alguien en el otro extremo de la misma, murmurando de seguido.

-Un momento, ahí hay alguien… espera, esa figura me es familiar… baja allí.

Reshiram obedeció diligentemente y nada más aterrizar junto a ella pudieron confirmarlo, encontrándose con uno de los seis sabios, concretamente a Ruga. Miraba al mar con un gesto visiblemente melancólico cruzando su rostro. El chico se acercó a él, llamando la atención del sabio, el cual murmuró.

-Ah, el aroma salino del mar. De cierta forma, me recuerda al lugar donde nací…

-¿Y de dónde es usted?-inquirió el chico, con curiosidad.

-Yo soy de Taipéi-anunció el sabio.

-Vaya, Ghechis no tuvo que moverse mucho con usted…

Ante eso, Ruga asintió al tiempo que murmuraba.

-Así es, Ghechis recorrió el mundo, en busca del conocimiento necesario y de gente a la que sumar a su causa. Desde el día en el que le conocí, sentí que comprendía mis anhelos. La capacidad para sentir y comprender los anhelos del prójimo es necesario para convivir, y eso es algo que Ghechis sabía mejor que nadie.

-Pura palabrería, y lo sabe-comentó Lucho.

-Es posible, sí… en ese sentido, Ghechis posee una gran capacidad tanto de oratoria como de convicción. En un espectro completamente opuesto, el gran N sí que posee una extraordinaria capacidad para entender los sentimientos de los pokémon; sin embargo, no es tan diestro interpretando los corazones de los más superficiales humanos, pero eso también formaba parte del plan maestro de Ghechis.

-Ya, y aun a pesar de que os usó a todos para sus propios fines parezca que lo ponga en un altar-observó Lucho, extrañado.

Ruga sonrió y murmuró.

-Uno nunca sabe qué hay de verdad y de mentira en Ghechis. Supongo que fue por eso por lo que nunca nos cuestionamos todo, al menos al principio…

-¿En serio? ¿Nunca se le pasó por la cabeza pensar que había algo raro detrás de toda esa palabrería?

-No al principio, pero con el tiempo fui pensando que tal vez hubiera algo más. Si bien creíamos que todo lo que enseñábamos a N era cierto, al final del día siempre me preguntaba si realmente conseguiríamos cambiar algo en el mundo. Después de todo, es ingenuo pensar que la gente cambie su percepción de la realidad simplemente por ver una leyenda luchando contra otra leyenda. Sin embargo, esto para Ghechis era de suma importancia, y nos lo recalcaba constantemente. Supongo que al final algo de razón sí que tenía…

Lucho quiso decir algo al respecto, un tanto molesto, sin embargo en ese momento el dragón legendario decidió hablar.

-Cuestionarse todo es vital para comprender el mundo que nos rodea. El ser humano busca respuestas y yo proveo de herramientas a todo aquel que desee alcanzar la verdad. Mas la realidad siempre debe imponerse para que esa verdad no se diluya con el tiempo. Por eso lucho al lado de aquellos que sean conscientes de esto.

Ruga se quedó visiblemente sorprendido al escuchar la voz de reshiram, mirándole atentamente con gesto interesado, al tiempo que murmuraba.

-Vaya, fascinante, nunca pensé que llegaría a escuchar las palabras del dragón blanco veraz. Supongo que eso fue lo que nos faltó, luchar por alcanzar nuestras metas…

-No te confundas. Luchar por el simple hecho de hacerlo socava el fin último por el que una persona saca sus fuerzas. Yo mismo he visto cómo el poder y la ambición iban corrompiendo la idea original por la que zekrom y yo dejamos de ser uno solo. Por eso digo que cuestionárselo todo es tan necesario, pero tampoco debemos perder de vista lo verdaderamente importante.

El silencio posterior fue breve pero intenso, Ruga se quedó callado, rumiando las palabras del dragón, hasta que finalmente sonrió, al tiempo que murmuraba.

-Ahora lo entiendo. Lo verdaderamente importante, tanto para mí como para muchos otros miembros del equipo Plasma, era que nuestro señor fuera feliz y pudiera conseguir sus objetivos. Ésa era nuestra meta, nuestra verdad, y puedo ver que en ese sentido lo conseguimos y con creces. Ojalá el joven N logre llegar a comprender a los humanos tanto como a los pokémon. Puede que entonces ese día volvamos a reunirnos, y espero que seamos lo bastante fuertes como para enfrentarnos a Ghechis.

Al oír eso Lucho reaccionó con particular interés, inquiriendo de seguido.

-¿Acaso tenía algún tipo de plan al respecto?

-No como tal, pero dentro del grupo de los siete sabios en ocasiones coincidíamos, mientras que otras veces chocábamos. En ese sentido me llevaba especialmente bien con Blau y Sumra, puesto que nuestras líneas de pensamiento coincidían bastante. Con Giallo y Ryoku la relación era algo más formal y no tan cercana, nos respetábamos, y de vez en cuando estábamos de acuerdo según qué cosas, pero no mucho más. La nota discordante la ponía Menek, nadie se llevaba bien con él excepto el propio Ghechis-explicó Ruga, con todo detalle.

-¿Y eso?

-Principalmente por su forma de ser. Menek posee una mente analítica y muy lógica, pero al mismo tiempo eso le hacía ser muy frío, tanto de carácter como de músculo. Un hombre peculiar y un tanto excéntrico en su forma de pensar y ver el mundo, supongo que era por eso por lo que le caía en gracia a Ghechis, eran muy cercanos.

-Vaya… ¿cree que él pudiera saber realmente lo que planeaba Ghechis?-quiso saber Lucho, particularmente interesado.

Ante eso Ruga arrugó el entrecejo, quedándose pensativo por un instante, para luego comentar al respecto.

-Conociéndole podría ser una posibilidad, eso desde luego. Sin embargo prefiero no lanzar las cartas al vuelo, después de todo no soy de los que juzgan sin conocer previamente al otro. Después de todo, si algo me han enseñado todos mis años de estudio es que al final son los actos los que definen a las personas, y no al revés. Eso es, de por sí, una verdad en sí misma.

Aunque Lucho quiso preguntarle más al respecto, puesto que se le estaba antojando como una persona de lo más tranquila y afable, tuvo que dejar la conversación y llamó a Handsome, revelando su ubicación. En poco menos de diez minutos hizo acto de presencia.

-¡Te has dado buena prisa! Parece que te inspiré…

-Sí, bueno, ha sido un poco de suerte también, pero al menos lo he encontrado-murmuró Lucho.

-Lo cierto es que me viene que ni pintado, a ver qué me puede contar acerca del asunto en cuestión. Se va a venir conmigo y va a responder a todas mis preguntas-anunció el agente de la Interpol, esposándolo.

-Como desee, al fin y al cabo era cuestión de tiempo que nos encontraran-asintió Ruga, sin mayores pretensiones.

-Bien, me lo llevo, si encuentras a cualquier otro avísame.

Tras eso ambos se marcharon, dejando allí a Lucho pensando sobre todo en lo que Ruga le había dicho acerca de sus compañeros. Miró al mar con gesto escrutador, al tiempo que el dragón comentaba.

-Parece que algo te ha llamado la atención.

-Sí, me resulta un tanto sospechoso que pusiera tanto énfasis en Menek… una persona fría…

-¿Crees que podría saber dónde está Ghechis?

-Es una posibilidad… y creo que ya sé dónde puede estar también-anunció el chico, con gesto queda.

-¿Ah, sí?

-Sí, tengo una corazonada… vamos a ciudad Fayenza, rápido.

El chico se subió al lomo de reshiram, el cual emprendió rápidamente el vuelo y rasgó el aire a una velocidad demencial haciendo uso de su cola a modo de reactor, llegando a dicha ciudad en poco menos de media hora.

En cuanto comenzaron a ver la inmensidad de su puerto recortándose en la distancia conforme de iban acercando, el chico indicó.

-¡Allí, aterriza junto a esos almacenes que hay a la izquierda!

Siguiendo sus indicaciones, el pokémon legendario se posó en el suelo y el chico se bajó de un salto. Curioso al respecto, el dragón inquirió.

-¿Dónde estamos exactamente?

-En los almacenes frigoríficos. El caso es que llegaron a esconderse aquí una vez hace tiempo, algo me dice que ha vuelto aquí.

Aun a pesar de que el espacio en el interior era más amplio, Lucho prefirió recoger a reshiram para que estuviera más cómodo y entró de nuevo en el almacén. El lugar estaba tan frío como la última vez que estuvo ahí, pero al menos ahora sabía a dónde tenía que ir.

Y, como bien pensó, en el último contenedor donde una vez se escondió se encontraba Menek. Estaba en un rincón acurrucado dándole la espalda, sumido en sus propios pensamientos, quieto como una estatua, como si no notara el frío, cosa que el chico apuntó para llamarle la atención.

-¿No tienes frío?

Al oír su voz, el sabio se dio la vuelta y alzó la vista, mirándole con gesto observador e inquiriendo de seguido.

-¿Ya estás aquí de nuevo? Me esperaba que vinieras…

-¿De veras? Vaya, pues yo me esperaba una cálida bienvenida…-murmuró el chico, mordaz.

Ante ese comentario, el sabio esbozó una divertida sonrisita, al tiempo que anunciaba.

-Creo que ya va siendo hora de que te cuente algo que despierte tu curiosidad… después de todo, sé que esperas oír algo de mí…

-¿Qué te hace pensar eso?

Como respuesta el sabio comenzó a pasearse por la estancia, lo que exasperó un poco al chico, al tiempo que comenzaba a hablar.

-La respiración, los latidos del corazón… son pruebas de que existimos como tal. Pero sin embargo, eso no me basta para poder sentirme vivo.

Lucho alzó una ceja, extrañado por esas palabras; por su parte, Menek prosiguió.

-Las alegrías y las penas, asimismo, también atestiguan nuestra existencia, es de suma importancia que seamos conscientes de esto. El gran Ghechis hizo que tomáramos conciencia de nuestra propia existencia, sin importar lo que tratara de conseguir con ello.

-Espera ¿Acaso no eras consciente de lo que realmente pasaba? te recuerdo que tu gran Ghechis os manipuló a todos desde el principio, no sé hasta donde tuvo que ir para encontrarte, pero por mucha conciencia que tomarais no dejaba de ser un simple embustero-murmuró Lucho, ceñudo.

Aun a pesar de eso, Menek continuó con su monólogo.

-Gracias al dolor que me está provocando éste frio soy consciente de que vivo. En el mundo actual pokémon y humanos viven juntos, apoyándose mutuamente aun a pesar de los menos que pueda haber. Es posible que sea eso lo que crees, pero si tal fuera el caso, te preguntarás por qué es realmente necesaria una liberación.

-Nunca lo fue para empezar, todo era cosa de tu gran Ghechis-insistió Lucho, muy convencido.

-¿Y qué si fue así?-inquirió entonces el sabio, para su sorpresa.

-¿Cómo? ¿No te importa que te hayan utilizado?

-¿Es ésa para ti la principal cuestión? ¿Así es como ves realmente el mundo?

-No me respondas a una pregunta con otra pregunta, es muy pretencioso… y tremendamente petulante-añadió el chico, comenzando a comprender mejor a Ruga.

-Si eso es lo que quieres creer, adelante, pero yo siempre me he hecho muchas preguntas a lo largo de mi vida. Es por eso por lo que decidí seguir a Ghechis cuando vino a buscarme a mi Tayikistán natal. Buscaba a alguien que supiera dar respuesta a las preguntas más complicadas y acuciantes para la mente humana, y por ello decidí voluntariamente acompañarle.

-¿Así sin más? ¿Sin saber para qué? ¿No se supone que te haces muchas preguntas?-insistió Lucho, un tanto molesto por sus evasivas.

-Así es… pero eso no significa que me pueda guardar mis propios pensamientos de vez en cuando ¿no crees? Al fin y al cabo, Ghechis hizo que fuéramos conscientes de una realidad que, a menudo, es pasada por alto. Aunque ahora humanos y pokémon conviven usualmente juntos y en armonía, siguen habiendo desalmados que abusan de ellos a la mínima oportunidad. Estoy seguro de que tú mismo también eres consciente de esto…

Ante eso el chico se quedó callado, pensando muy bien lo que decirle a continuación; sin embargo, en ese momento reshiram tomó la palabra, comentando de seguido.

-Normalmente se usa la palabra realidad muy a la ligera y sin conocer a fondo sus implicaciones y significados. Si bien cuestionarse algo es bueno puesto que permite verlo todo con mayor perspectiva, puede llegar a ser contraproducente al no permitir llegar a una respuesta definitiva y consensuada si no se mide bien hasta cuándo preguntar. Después de todo el ser humano busca respuestas, y yo ayudo a alcanzar dichas respuestas no dándolas directamente, sino poniendo a quien las busque en la dirección adecuada.

Las palabras de reshiram desde su ball parecieron resonar por todo el almacén aun a pesar de ser transmitidas directamente a través de telepatía. Menek arrugó el entrecejo, como si no le hubiera gustado del todo ese planteamiento, aunque enseguida murmuró al respecto.

-Respuestas… sí, siempre buscamos respuestas. Pero al final, todo se reduce a un mínimo común denominador. Es como éste frío, al final acabas acostumbrándote a la sensación y es como si no lo sintieras.

Ésta vez el ceño de Lucho se frunció, un tanto extrañado por esas palabras, al tiempo que reshiram también esbozaba un gesto lleno de suspicacia dentro de su ball, aunque optó por no decir mucho más al respecto. Por su parte, Menek aprovechó para seguir hablando.

-Hablando contigo de esto me abordan más cuestiones que tendré que considerar con atención, éstas se multiplicarán, ramificándose y dando paso a muchas otras. Gracias por atenderme.

-Oh, no me las des…-murmuró Lucho, un tanto hastiado.

-Nuestro señor N nos lo dijo, para que los pokémon lleven una vida completa ellos mismos tienen que aspirar a tener una existencia completa sin importar su relación actual con los humanos.

-¿De veras dijo eso?-inquirió Lucho, un tanto sorprendido al respecto.

-Oh, sí, fue poco antes de enfrentarse a ti. Me pregunto si fue una idea que él mismo concibió o fue algo surgido de su búsqueda de respuestas y motivado por las enseñanzas del gran zekrom…

-Suena como algo que él diría, eso desde luego, hasta yo puedo ver el ideal intrínseco detrás de esas palabras-asintió en ese momento reshiram.

Hubo entonces un breve silencio en el cual Lucho aprovechó para llamar a Handsome, el cual se presentó allí enseguida.

-¡Dos en un solo día! Estás que te sales, Lucho…

-Sí, bueno, tuve un pálpito y vine aquí, no me equivoqué…

-Bien, bien, tienes buen instinto, podrías dedicarte a esto si quisieras…

A eso Lucho no supo muy bien qué decir, aunque Handsome aprovechó para esposar a Menek, al tiempo que le decía.

-Muy bien, me va a contar todo lo que sepa acerca de Ghechis y los planes que tenía…

-Ya estoy harto de estar aquí tiritando de frío. Si me da tiempo para pensar tal vez le diga algo, así que lléveme preso-murmuró Menek, con gesto casual.

El ceño de Lucho se frunció, no muy seguro de qué pensar al respecto; antes de marcharse, el agente de la Interpol comentó.

-Bueno, seguimos recabando pistas acerca de lo último que llegamos a hablar…

-Ah, ya…

-De momento no hay nada concluyente, a ver qué nos tiene que contar aquí el amigo. Si logras dar con otro no dudes en llamarme.

Y, tras esas palabras, se marcharon de allí. Una vez solo, Lucho se tomó su tiempo para salir, sin poder dejar de dar vueltas a todo lo que hablaron con Menek. En un momento dado, reshiram comentó.

-Ése hombre no es de fiar, lo sabes ¿verdad?

-Sí, no hacía más que contradecirse constantemente. Por un lado supongo que es algo normal, ya que después de todo eso era lo que más y mejor hacían en el equipo Plasma, pero por otra parte… de alguna forma me inquieta. No sé muy bien por qué.

Salir fuera y recibir el cálido abrazo del sol fue reconfortante, escuchando el leve rumor del mar chocando contra los muelles del puerto. Sacó entonces a reshiram, el cual le miró con gesto inquisitivo.

-Tienes dudas…

-Sí, aunque ahora ya es cosa de la Interpol. Sólo espero que todo esto sirva para encontrar al bastardo de Ghechis.

-Tu rabia es comprensible, pero no dejes que te ciegue. Después de todo, es importante no perder de vista el camino a seguir.

Ante eso el chico sonrió, sabiendo que aun a pesar de todo el dragón iba a estar ahí para guiarle en todo momento. Subió a su lomo y regresaron a casa mientras iba pensando en el siguiente sabio y posibles localizaciones donde buscar.


¡Más Pokémon! Bof, qué malo es trabajar XD na, es bromuro, me encanta mi trabajo, pero sí es verdad que te quita tiempo y te deja bastante cansado al final del día, y más aún cuando tienes otras cosas que hacer (clases de idiomas, de yoga, terapia... ese tipo de cosas). Pero bueno, poco a poco voy sacando lo que queda. Hablemos un poco del capítulo.

He puesto foco en las consecuencias de lo sucedido en la liga en Liza, desarrollando un poco sobre todo sus miedos e inseguridades ahora que N no está. Será un momento duro para ella, y veremos el progreso de primera mano, así que no os preocupéis al respecto, que lo tengo todo bien cubierto. Por otro lado está la búsqueda de los sabios, complementando sus encuentros con un poco de filosofía existencialista a la reshiram XDD aunque no demasiado, ya que de por sí aún tenemos mucho por ver en el multi crossover (sí, no me olvido), He sido particularmente detallista con estos dos en concreto por obvias razones, los que quedan no serán tan prominentes en comparación, pero procuraré que tengan algo que decir también.

Y nada más de momento, seguiré escribiendo en cuanto tenga ocasión, algo me dice que mi retiro se va a prolongar. Comentad, dejad reviews y todo eso. ¡Nos leemos!