Capítulo 47

Voluntad

En una de las tantas salas de interrogación de la comisaría central de policía de ciudad Porcelana, Menek se encontraba sentado frente a una mesa, esperando. Las horas habían pasado lenta y pesadamente, como si no quisieran hacerlo. Aun así, el sabio aguardaba pacientemente sin decir ni hacer nada relevante, ni siquiera miraba hacia la pared del espejo contiguo.

En un momento dado la puerta se abrió y entró Handsome en la estancia, mirándole con gesto serio y llevando una carpeta consigo. Se sentó frente al sabio, el cual le miró con gesto inquisitivo y un tanto curioso. El agente de la Interpol sacó entonces de la carpeta una foto en la que se podía entrever de manera muy velada tres figuras de pelo blanco y vestidos de negro.

-¿Qué puede decirme de ellos?

Menek cogió la foto, esbozando una somera sonrisita y comentando al poco rato.

-No sé casi nada, nadie lo sabe. Cuando Ghechis me captó, ellos ya estaban con él y no se separaban en ningún momento.

-¿Diría que son cercanos? ¿Cree que tienen algún tipo de relación?

-Cuántas preguntas… le comprendo perfectamente, yo también soy de hacerme muchas preguntas…

-¿Ah, sí?

-Oh, desde luego. Hacerse preguntas forma parte de la naturaleza humana, aunque a veces no logremos alcanzar todas las respuestas que anhelamos...

-Me suena a que está evadiendo mi pregunta y que algo sabe al respecto… si no coopera las cosas se podrían poner más complicadas para usted.

-No me malinterprete, si supiera algo de ellos se lo diría de buen grado, mas me temo que no tengo nada que satisfaga su curiosidad-murmuró Menek, sin mayores pretensiones.

-Entonces tampoco sabrá decirme algo acerca de Ghechis… sé de muy buena tinta que usted y él eran cercanos y se entendían muy bien, algo debe saber de él.

Ante eso el sabio esbozó otra sonrisita, comentando justo después.

-De Ghechis sí que puedo decirle una cosa o dos al respecto. Es el tipo de hombre que no deja nada al azar, para él todo está meticulosamente planeado.

-Entonces algo sabía al respecto…-asumió en ese momento Handsome.

-No realmente…

-¿Qué? Pero si ha dicho que…

-Sé lo que he dicho, mas saber algo no lo hace cierto per se ¿no cree? Después de todo, éramos parte de su gran plan, y conocerlo de antemano hubiera sido contraproducente para él. No, no se hubiera arriesgado a tanto, quería que fuéramos fieles, obedientes a todos y cada uno de sus mandatos. Sólo así, su plan hubiera funcionado a la perfección.

-Sin embargo no lo hizo…

-Eso es porque la verdad hizo acto de presencia, trayendo luz a la oscuridad. Tal vez si el gran N se hubiera alzado con la victoria, las cosas serían muy distintas y yo no estaría aquí hablando con usted. Mas no es así, y ahora estamos aquí, hablando de nuestros sentimientos…

-¿Hablando de nuestros sentimientos? No, si estoy aquí es por ellos, no por usted-insistió Handsome, un tanto molesto y señalando a la foto del Trío Sombrío.

-Ya le he dicho que nada sé de ellos, podrían haber salido de cualquier sitio… quizás sean conocidos de Ghechis, quizás no… ¿quién sabe? Todo es posible ¿no cree?-inquirió Menek, mirándole con un gesto tranquilo que contrastaba con el de Handsome, cada vez más y más ofuscado por la actitud del sabio.

-No me está ayudando lo más mínimo… si no me dice algo que me sirva para encontrar a estos tres delincuentes despídase del tercer grado-le espetó en ese momento el agente, particularmente molesto.

Ante eso Menek no dijo ni hizo nada, al menos al principio, aunque en un momento dado esbozó otra somera sonrisita, para luego comenzar a hablar.

-Está molesto, y eso está bien, puesto que le hace humano. Los sentimientos nos ayudan a sentirnos vivos pero a veces eso no siempre basta. Es como el frío helador, te hace ser consciente de tu propia existencia. La ambición de Ghechis debe ser saciada y él mismo necesitará un recipiente, una cáscara vacía en la que depositarla. Conociéndole eso es algo que encargaría al Trío Sombrío, ya que de las pocas veces que les he visto moverse ha sido bajo estrictas y únicas órdenes suyas.

-Entonces ¿les encarga hacer el trabajo sucio?-inquirió Handsome, ceñudo.

-Así es. Actúan desde las sombras como si fueran unos fantasmas, son capaces de infiltrarse en todos los estratos de la sociedad si así lo desean… podrían ser cualquiera, incluso podrían… estar más cerca de lo que usted mismo piensa.

Ese último apunte dio que pensar a Handsome, el cual miró al sabio de cabo a rabo, mientras que éste le devolvía la mirada sucintamente. La foto del Trío Sombrío siguió encima de la mesa, siendo por un instante el centro de atención.

-¿Acaso…?

Sin embargo, antes de que el agente pudiera terminar, se vio interrumpido por una súbita tanda de estornudos que le impidió volver a hablar por un buen rato. Por su parte, Menek se levantó para regresar a su celda escoltado, comentando antes de marcharse.

-Salud. Cuídese bien ¿eh? Después de todo, es lo que tiene el frío…


Al día siguiente, y tras pensar bien posibles lugares donde seguir rastreando a los sabios que restaban, Lucho decidió ir de visita de nuevo a la torre Duodraco, un lugar que reshiram conocía muy bien. De alguna forma no tuvo que decirle a dónde ir, el dragón supo al instante el destino y, como si le atrajera irremediablemente, volaron hacia allí atravesando Teselia de cabo a rabo, llegando a ciudad Teja tras tres cuartos de hora. La temperatura era mucho más suave que en el resto del cantón, y nada más llegar la humedad típica de la zona les dio la bienvenida, aunque al contrario que la última vez cuando estuvo allí, el lugar estaba tranquilo y silencioso bajo un cielo radiante, sin una sola nube.

-Ah, siempre acabo volviendo aquí… es como si me llamara-murmuró reshiram en ese momento, con cierto deje melancólico en su voz.

-Suenas muy sentido… supongo que ahora me toca a mí preguntarte si estás bien…-murmuró Lucho, divertido.

Ante eso, tanto pokémon como entrenador se rieron abiertamente, aunque en un momento dado reshiram recuperó su gesto distinguido, murmurando de seguido.

-Son muchos los recuerdos creados estando aquí. Cuando no batallábamos por una verdad o unos ideales cada vez más y más viciados por los intereses o el poder, zekrom y yo veníamos aquí a descansar y reponernos de nuestras heridas. Estábamos siempre juntos, pero nunca solos.

Ése último detalle dio que pensar al chico, comentando acto seguido.

-¿Lo dices por el guardián de la torre?

-Así es… ¿lo conoces? ¿Tuvo descendencia?

-No exactamente, de hecho nunca se fue…

Al oír eso reshiram entrecerró los ojos con gesto compungido comprendiéndolo al instante.

-Bueno, era algo inevitable. Después de todo no se puede luchar contra el paso del tiempo, y eso es algo que sé muy bien. He visto pasar muchas generaciones a lo largo de mi vida, por lo que no es inesperado.

-¿A cuantos más guiaste antes que yo?-inquirió Lucho, curioso.

-Tras la muerte del primer paladín de la verdad, vinieron muchos otros, al principio descendientes directos del primero, pero con el tiempo el linaje original se fue diluyendo poco a poco. Así a ojo recuerdo por lo menos treinta antes de caer dormido tras la Gran Quinta Guerra…

-Vaya… ¿y recuerdas a todos?

-Desde luego, aunque los últimos dejaban bastante que desear, el penúltimo al menos tuvo la decencia de pactar con el defensor de los ideales pertinente para unirse en contra de los Zhou orientales. Por aquel entonces el ambiente era muy distinto, ahora veo que todo ha cambiado bastante, y mayoritariamente para bien. Tú mismo eres un buen ejemplo de ese cambio.

-Vaya, gracias…-murmuró el chico, algo turbado al respecto.

Rodearon la alta torre hasta llegar a la cima, entrando entonces a la misma a través de un amplio hueco oculto en la zona más posterior de la misma; al ver esto, Lucho comprendió enseguida la razón por la que había espacios tan amplios dentro de la propia torre: para poder albergar a ambos dragones legendarios en un mismo espacio en toda su amplitud. Después de todo, reshiram medía algo más de tres metros de altura, por lo que era lógico y normal que construyeran la torre con este detalle en mente.

Estuvieron buscando indicios de que hubiera alguien más ahí dentro escondido, sin embargo se encontraron con el lugar completamente vacío y envuelto en un tranquilo e imperturbable silencio tan solo roto por los ruidos ambientales de fuera. Se podía oír en la distancia el piar de algunos pokémon voladores, así como algún que otro rugido apagado en la lejanía de otras especies más grandes y hostiles luchando entre ellos. Por un instante tanto el chico como el dragón se quedaron en silencio, contemplando sus alrededores y dejando pasar el tiempo.

-¿En qué piensas?-inquirió reshiram en un momento dado.

-En otros lugares donde buscar, claramente no hay nadie aquí.

-¿Y has llegado a alguna conclusión?

Lucho se quedó callado y entrecerrando los ojos antes de responder a esa pregunta. No quedaban muchos más lugares donde mirar. Dudaba mucho que se hubieran escondido en ciudad Caolín o pueblo Vidriera, puesto que estaban muy vigiladas desde lo sucedido en la conferencia, y si no estaban allí sólo quedaba un lugar donde podía mirar.

-La cueva Electrorroca… tienen que estar ahí, además, es un buen lugar para esconderse.

-Vamos entonces.

Regresaron por donde habían venido y, tras salir de la torre, pusieron rumbo hacia el sur; sobrevolaron ciudad Teja y ciudad Loza, aterrizando justo enfrente de la entrada norte de la cueva. El chico recogió a reshiram y se adentró en ella sin mayor dilación.

Recordaba el lugar de la última vez que estuvo allí, por lo que decidió bajar al nivel inferior, donde estuvo enfrentándose al equipo Plasma. No vio a nadie a lo largo y ancho de todo ese nivel, atravesándolo de cabo a rabo y llegando al otro extremo de la cavidad, encontrándose de frente con una amplia y bastante honda sima que descendía abruptamente hasta donde acababa la vista. Desde el borde pudo llegar a ver un saliente cercano que descendía hacia más abajo desde otro lado de la cueva, por lo que siguió buscando por allí algún sitio por el cual descender, encontrando unas escaleras no muy lejos de donde estaba y logrando bajar aún más profundo.

El segundo nivel inferior poseía una atmósfera mucho más densa en comparación con la superior, notando un ambiente bastante más cargado eléctricamente, además del aire, que se respiraba mucho peor también. Lucho aceleró la búsqueda para salir de allí lo antes posible. Siguió el saliente que llegó a ver desde arriba, llegando hasta una amplia terraza natural que precedía a otro abrupto precipicio. Allí, junto al borde, encontró a uno de los sabios, viéndole llegar.

-Aquí estás… sabía que te encontraría aquí.

-Y yo sabía que me buscarías. Cuando te vi en ciudad Porcelana no pude someterte, aun así, Ghechis me ha puesto a prueba aquí abajo. Veamos de nuevo tus capacidades… ¡adelante, salid!-exclamó entonces el sabio, resonando su voz por toda la zona.

Entonces, y de golpe y porrazo, un caballero y una caballera templaria aparecieron desde el otro lado de la terraza y le presentaron batalla.

-¡Señor Sumra, yo venceré a esta basurilla!-aseguró el hombre, convencido de sus palabras.

-¿Y tú has disuelto al equipo Plasma? Pues no pareces gran cosa, es como para plantearse volver…-añadió ella, igual de confidente.

Tras esas palabras sacaron a un garbodor y un scrafty respectivamente, a lo que él, un tanto molesto, exclamó.

-¿Queréis ver acaso? ¡Pues veréis! ¡Reshiram, emolga!

Tanto los propios soldados como el sabio se quedaron de una pieza al ver aparecer a reshiram, amedrentándose un poco, pero aun así le echaron valor y ordenaron rápidamente a sus pokémon.

-¡Garbodor, lanzamugre!

-¡Scrafty, onda certera!

El pokémon veneno lanzó un proyectil venenoso bastante grande hacia reshiram, mientras que el pokémon lucha siniestro hizo lo propio con una brillante esfera de energía anaranjada que fue directa hacia emolga.

-¡Llama fusión y rayo!

Ambos ataques interceptaron los proyectiles, haciendo fuerza por unos breves segundos y provocando una intensa explosión que levantó una densa nube de polvo hacia todas las direcciones. Aprovechando la confusión, Lucho decidió adelantarse.

-¡Atracción!

Emolga guiñó entonces un ojo con su característico gesto coqueto, extendiendo hacia delante una ristra de corazoncitos que envolvió a ambos pokémon por un instante; scrafty se quedó entonces mirando alelado a emolga, sin embargo garbodor no se vio afectado, aprovechando la mujer para contraatacar.

-¡Bomba lodo, líbrate de esa pequeña molestia!

-¡Reshiram, cúbrela! ¡Emolga, acróbata a scrafty!

El pokémon legendario interceptó con facilidad la bomba lodo, desviándola, al tiempo que emolga se lanzaba sobre su oponente aprovechando su ensimismamiento, recibiendo un golpe contundente y poniéndole contra las cuerdas.

-¡No te rindas, scrafty, puño certero!

Por un instante el pokémon pareció oír a su entrenador, reaccionando de seguido cogiendo del pescuezo a emolga aprovechando la cercanía y preparando su otro puño para atacar, pero Lucho contraatacó enseguida.

-¡Doble equipo!

Antes de que pudiera golpearla, emolga se desdobló en varias copias de si misma, confundiendo brevemente a scrafty, que por un momento no atacó.

-¡Ahora, bola voltio!

Emolga aprovechó entonces para zafarse de él y, sacudiendo su cola, lanzó hacia delante la bola voltio, arrastrando a scrafty hacia atrás y cayendo KO en el proceso. La mujer entonces exclamó.

-¡Vamos, vamos, lanzamugre!

-¡Detenla, reshiram, paranormal!

Los ojos del dragón blanco brillaron intensamente, al tiempo que un aura brillante envolvía al pokémon veneno, haciéndole un daño considerable y deteniéndola en seco, evitando así que atacara.

-¡Toda tuya, rayo!

Aprovechando que reshiram la tenía inmovilizada, emolga atacó directamente lanzando una rápida descarga eléctrica, poniendo así la puntilla y cayendo derrotada rápidamente.

Los soldados recogieron a sus pokémon al tiempo que comentaban al respecto.

-Madre mía, es de armas tomar…

-Ahora es cuando pasamos a ser un grupo de entrenadores corrientes…

Emolga se subió al hombro del chico y reshiram miró fijamente a los soldados, intimidándolos. Tras observar el combate, Sumra suspiró y se dirigió a Lucho.

-Ya veo, no me esperaba menos de aquel que venció al gran N y desbarató los planes de Ghechis. Aun a pesar de todo lo que él nos inculcó, hay algo que no cambia independientemente de cualquier otra cosa. Los pokémon del equipo Plasma también se fortalecen y combaten por sus entrenadores, es tan evidente que resulta sencillo pasarlo por alto.

-Exactamente ¿tanto os ha costado verlo? ¿Realmente os tenía Ghechis tan convencidos al respecto?-inquirió Lucho, aún sin fiarse del todo.

-Oh, desde luego, la labia y carisma de ese hombre no se compara a los de ningún otro que yo haya conocido antes. Y, desde luego, muy pocos sabíamos lo que verdaderamente tramaba. Todo lo que nos contó tenía una razón, un propósito, y nosotros luchábamos por ello con todas nuestras fuerzas.

Lucho quiso decir algo al respecto, pero en ese momento reshiram tomó la palabra comentando al respecto.

-La lucha es necesaria para alcanzar un objetivo, pero no debemos perder de vista dicho objetivo en ningún momento. Luchar por luchar sólo trae desidia y más disputas derivadas que nunca terminan. Por mucho que luches, por más que se trate de justificar un conflicto en una verdad o un ideal, eso no lo hace real o lógico per se. Mi fuerza es alimentada por todos aquellos que sean conscientes de esto, no por su voluntad de luchar como tal, sino por la de cambiar las cosas de manera justa y sincera.

Las palabras del dragón fueron recibidas con gran sorpresa por parte tanto de los soldados como del sabio, el cual, tras un breve cavilo, murmuró.

-Entiendo… realmente es muy simple, pero tendemos a perdernos por el camino y a desviarnos con suma facilidad. Después de todo somos humanos, y también es sumamente sencillo que nos manipulen.

-Sí, y de eso mismo se aprovechó Ghechis… supongo que ahora lo veréis todo con mayor perspectiva-murmuró el chico, dirigiéndose a los soldados.

-Ahora sí, pero…-murmuró el hombre, un tanto cortado.

-Muchos antiguos compañeros nuestros se niegan a abandonar la lucha y dicen que N nos ha traicionado y que Ghechis tenía razón desde el principio-reveló entonces la mujer, para su sorpresa.

-¿¡En serio?!-masculló Lucho, anonadado.

-Así es, ha habido un escisión importante en nuestras filas, de ahí a que muchos de nosotros pudiéramos huir a tiempo tras lo sucedido en pueblo Vidriera. Nos quedamos con Sumra porque nos asignaron a él como su escolta en su momento, pero…

-No os apuréis, habéis hecho lo que habéis podido siguiendo órdenes mías, yo asumiré cualquier tipo de responsabilidad. Después de todo, no tiene sentido seguir luchando por una causa que nunca fue real-murmuró el sabio, sin mayores pretensiones.

-Eso te honra, qué duda cabe…

-Me pregunto si nuestro señor N se habrá percatado de que los pokémon combaten voluntariamente por sus entrenadores…

-Si aún no lo ha hecho puede que lo haga enseguida-pensó Lucho en voz alta, acordándose de él.

Tras esa conversación, el chico llamó a Handsome para que viniera a recogerles, pero había muchas interferencias y no supo bien si lo había oído; tras varios minutos de espera, apareció entonces un chico jovencito que se presentó nada más llegar.

-Interpol, están todos detenidos.

-¿Y Handsome?-inquirió Lucho, esperando encontrar al susodicho.

-No ha podido venir, se ha pillado el resfriado padre al entrar en los almacenes frigoríficos esos… yo soy su compañero, Cheerful, encantado.

Esposó a Sumra y, como no tenía esposas para todos, ató a los soldados entre sí con una cuerda.

-Bueno, pues ya sólo queda uno, no puedo ofrecerte muchas pistas porque ando ocupado investigand Ghechis, pero puedes mirar por la zona este-noreste de Teselia, allí hay muchos lugares donde esconderse. Gracias por todo, Lucho-le agradeció Cheerful, dándole la mano.

-No ha sido nada, gracias por la pista.

Tras ese último apunte el agente se despidió y se llevó tanto al sabio como a los soldados. Por su parte, Lucho salió de la cueva por el acceso sur y estuvo pensando en lo que Cheerful le comentó. Nunca antes había estado en el este-noreste de Teselia, que era considerada como la parte más turística y paisajística del cantón, ya que la principal actividad socio-económica se concentraba en el centro y el oeste de toda la región. Debido a esto no conocía mucho esa parte, y no sabía siquiera por dónde empezar, por lo que optó entonces por consultarlo con alguien a quien no había vuelto a ver desde entonces.

-¿A dónde vamos?-inquirió reshiram en cuanto el chico le sacó.

-A ciudad Caolín, hay alguien a quien me gustaría ver…

Tanto el tono como la expresión del chico al comentar eso hizo sonreir levemente al dragón, el cual no dijo nada más y alzó el vuelo rápidamente. El viaje apenas duró una media hora a la sumo, llegando enseguida al lugar y aterrizando en una calle que Lucho conocía muy bien, más concretamente frente a una fachada recubierta de vegetación. Allí, sentada entre rosales y leyendo un libro, vio a una chica de tez morena que, al verle bajar de reshiram, esbozó una radiante sonrisa y se echó sobre él. Los dos se encontraron en un gran abrazo, rematándolo con un rápido beso.

-Hola… ¿has venido de visita?

-Sí, y para hablar un poco, han pasado cosas…

-Lo sé, ya me enteré, cuenta, cuenta…

El chico la estuvo poniendo al corriente de todo lo que estuvo haciendo los últimos días, incluyendo la sugerencia de Cheerful, cosa que a Iris le llamó gratamente la atención.

-Así que el este-noreste… ciertamente es un buen lugar para esconderse, lo conozco bien, podría ayudarte a buscar…-murmuró Iris en ese momento.

-¿De veras?

-Sí, he estado muchas veces por allí sobre todo entrenando por sus rutas… podríamos viajar los dos juntos-sugirió ella en ese momento, muy emocionada al respecto.

-Me gusta la idea… hagámoslo-aceptó el chico, igual de emocionado.

-¡Genial! ¿Quieres quedarte a dormir? Así salimos mañana a primera hora.

-Vale, si no es mucha molestia…

-¡Ya sabes que no! Vamos, te prepararé la habitación de invitados…

Los dos entraron en la casa, al tiempo que los últimos rayos de sol se escondían tras el horizonte al oeste de allí, sumiendo a Teselia en una clara y bonita noche.


¡Y más Pokémon! Dios, qué cansado estoy últimamente... pero tranquilos, escribo cuando tengo tiempo y, evidentemente, no me fuerzo en ningún momento a escribir, así que no os preocupéis en ese aspecto. Hablemos de éste capítulo.

Quise empezar con el asunto del Trío Sombrío, aprovechando además para meter algunos foreshadowings importantes para ir preparando el terreno para la secuela. No será lo último que vamos a ver con Handsome y compañía al respecto, eso por descontado.

Por otro lado tenemos el encuentro y la posterior conversación con Sumra, aprovechando para poner un poco el foco en los combates en sí mismos tanto desde el punto vista práctico como conceptual, usándolo como tal y reflejándolo en reshiram y sus palabras.

Por último, tenemos un nuevo "objetivo" derivado del original, para el siguiente capítulo veremos de manera sintetizada el viaje por todo el este-noreste de Teselia, una zona sólo explorable tras el término de la historia. Será medianamente extenso aunque sin pasarme, lo comento porque igual tarde un poco por éste detalle en concreto, sólo para que sepáis.

Y eso es todo de momento, esperad el siguiente en cuanto pueda, comentad, dejad reviews y todo eso. ¡Nos leemos!