Marianne E: No nos amenaces con lo de Juleka, recuerda que tengo un Joker del caos trabajando en mi oficina jajjaja y tomará cualquier cosa que nos duela para usarlo en nuestra contra. Lo de Luka con la policía todavía tengo que trabajarlo un poco, pasando el recital (que no prometo sea pronto jajajaja) ahora sí entraré de lleno al torneo y a lo de Cobra en el torneo y Luka en la police. Habiendo respondido a lo de los nombres, Chat quiere mucho a Adrien, lo suficiente como para solaparlo con lo de Cobra, a ver si no se les sale de las manos, muajajaja. Ya pronto verás los otros poderes implementados a sus respectivos portadores, de hecho estoy en una encrucijada, estoy dudando entre dejar a los portadores al margen de la entrega que se hará o meterlos en esa guerra, porque por una parte es una batalla de Cobra, nadie más, pero por otro lado, todos quieren a Luka, así que estoy dudando. Respecto a los reptiles, no tienes idea de lo que viene a continuación, espero que te guste esta parte medio dramática del arco, porque tiene mucho para dar, créeme. MARIANA! Gracias por la segunda parte de So Close, me tuviste suspirando de amor todo el rato, me la he vuelto a leer y ya estoy planeando algunos guiños para hacerle en reptiles. Por lo pronto disfruta esto. Un abrazo y que vivan los crueles.
Rebeca . sz: Te entrego una continuación, se va a poner bueno pronto. Créeme.
Almanele: Gracias por tus palabras, la verdad es que quiero mantener a la altura la historia porque una parte de mí me dice que mis lectores merecen lo mejor de mí, por eso no quiero bajar el ritmo en contenido, se me vienen tiempos complicados en mis deberes diarios, pero espero poder seguir actualizando rápido. Gracias por leerme.
Skayue-Chan: No es mala idea lo de la metralleta jajajajaja son opciones para la historia. Me pasé a tu perfil y empecé a Leer Ángel de la música, perdón, no he pasado de la primera mitad del capítulo, pero qué linda historia que tienes. Tu estilo de escritura me es un poco ajeno, no estoy acostumbrada, pero me gusta mucho la trama que estás entre tejiendo, gracias por compartirla. ¿Si encuentro algo que me guste como para hacerle un guiño, te molestaría que incluyera algo a mi historia? Gracias por leer.
Luka recibió la taza de café y esperó a que Maunier se sentara a su lado. Chat estaba sentado frente a él y ya le estaba dando un trago largo a su vaso cuando el oficial de policía entró a la oficina con su propia taza, a sentarse frente a ambos muchachos.
—Bueno. —Espetó divertido. —Primero lo primero.
Apenas el hombre dejó su taza en la mesa, Luka la intercambió con la suya y sonrió recargándose a sus anchas en el respaldo de su silla.
—¿Y esto? —Ladró Maunier, ofuscado.
—En los barrios bajos aprendí... —Murmuró Luka antes de darle un trago largo a la taza de Travis y sonreírle, brindando —que no debo confiar en mi propio tarro, sino en el tarro de mi enemigo, porque si mi enemigo bebe mi taza, puedo confiar en ellos.
—Luka, esto no es el bar de tus reptiles. —Espetó Maunier antes de tomar la taza que Luka le puso enfrente y darle un trago. —Ni siquiera tiene azúcar. —Dijo haciendo muecas.
—Y precisamente porque no es el bar de mis reptiles es que no confío. —Soltó Luka haciendo un gesto, como invitando a Maunier a dar otro trago.
El capitán de policía tomó otro trago, asintiendo para sí mismo, antes de mirar a Chat a los ojos.
—¿Seguro esto es buena idea?
—Travis... —Llamó Chat divertido, acomodándose a sus anchas en el respaldo de la silla. —Yo le confiaría mi vida a Luka Couffaine.
—Primero lo primero. Necesitamos infiltrar a alguien.
—Tal vez Viperion... —Sugirió Chat pensativo, pero Luka lo interrumpió bruscamente.
—No. Los reptiles no van a aceptar a un héroe de Paris. No van a aceptar a nadie que esté del lado de la ley y tampoco me van a recibir a mí, estoy marcado como Target porque no quiero unirme al torneo que organizan.
—¿Entonces?
—Podría ir a los bares a investigar y tal vez podríamos conseguir un poco de información.
—No puedes ir solo. —Soltó Maunier frunciendo la nariz y mirando al muchacho.
—Pero tampoco es que me permitan llevar a Chat Noir conmigo, ¿o sí? Me matarían a golpes ahí mismo sin importar quién sea yo.
—Ah, sí, el bendito elegido. —Musitó Travis Maunier llevándose la taza a la boca, casi como si se burlara de aquel hecho, ganándose una mirada pesada y acusatoria por parte de Luka.
—No tienes idea de cuánto pesa ese título, Maunier. —Luka tenía la mirada perdida en la ventana, sosteniendo la taza cerca de su boca, pensando en todas las golpizas que se había llevado a lo largo de su vida por sostener su lugar como invicto, por probar que era el mejor Couffaine que los reptiles iban a tener jamás. —Pero no estamos acá para hablar de eso. ¿O sí?
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—¿Otro miraculous de reptil? —Espetó Kagami ofendida mientras Colette le daba un trago largo al vaso con whisky que Marinette le había ofrecido. —Claro que no. Hasta donde sabemos sólo hay un miraculous por cada animal. Y estoy segura de que el dragón no cuenta como otro reptil, pero de todos modos ya hay una portadora para ese.
—¿Por qué dices que hay otro reptil? —Inquirió Marinette confundida, sosteniendo su taza con ambas manos para entrar en calor.
—Porque hay un hombre, Cobra, que ingresó a los reptiles hace poco; y es un portador de miraculous. No es normal ese tipo, da miedo.
—Podría ser algún akumatizado. —Murmuró Kagami, tratando de darle sentido a lo que escuchaba. —No sería la primera vez que alguien bajo los efectos de Hawk Moth trata de hacerse pasar por un portador.
—Si fuera el caso ya habría ido tras Chat y Ladybug. —Dedujo Marinette poniendo una mano sobre las de Kagami.
—Que no sea un akumatizado no quiere decir que sea un portador.
—Pues él mismo lo dijo. —Soltó Colette encogiéndose de hombros antes de dar otro sorbito a su vaso y mirar a Marinette. —Cuando terminaron de dar los detalles del torneo y eligieron los targets de esta jornada, el muy soberbio dijo que él era la serpiente mejorada. Que ningún portador había tenido su fiereza y que no necesitaba probar ser digno de participar en la entrega, pero que cualquiera era bienvenido a tratar de enfrentarlo. —Dio otro trago y miró a Marinette, apurando a pasar el líquido para añadir: —Oye, ni tu marido era tan arriesgado.
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Maunier lo meditó un momento, asintiendo lentamente.
—Lo que podemos hacer es darte un radio, o ponerte un micrófono para estar en contacto contigo todo el rato, para escuchar lo que escuchas mientras estás en los barrios bajos, y así, podríamos intervenir si necesitas ayuda.
—Si ellos descubren que voy intervenido, eso sí que será un problema. —Comentó Luka pensativo, mirando el fondo de su taza, casi vacía. —Me podrían meter en un problema serio. Estamos hablando de mi vida en riesgo.
—Lástima que no pueda acompañarte en esta. —Soltó Chat divertido. —Me encantaría ver en qué círculos te movías antes de convertirte en el legendario guitarrista de Kitty Section.
—Oh, podrías acompañarme. —Soltó burlesco el aludido, recargándose hacia atrás en la silla y dedicándole media sonrisa de superioridad al felino. —¿No dijiste que me confiarías tu vida?
—Cállate, culebra. —Espetó Chat cruzándose de brazos y desviando la mirada.
—De otro modo... —Inició Maunier, viéndose interrumpido por el héroe.
—¿Y algún teléfono celular? —Sugirió Chat. —Así podrías marcar a la ley en el momento en que necesitaras refuerzos. O... —Chat hizo una pausa larga y sonrió de medio lado.
—¿O? —Urgió Maunier, mirando al felino con impaciencia ante su pausa tan larga.
—O podrías ir acompañado por alguna persona que sirva como distractor. Algún amigo o conocido que, si usa un comunicador, sea más creíble que sea por seguridad y no porque esté intervenido.
—Como una especie de conejillo de indias. —Comprendió Luka sonriendo de medio lado.
—No estoy seguro de que tengas a alguien que cubra los requisitos en tu círculo de amigos. —Dijo Maunier divertido ante aquella idea. —Pensé que te rodeabas de malandros y agresores.
Luka le dedicó una mirada centelleante a Maunier, cargada de furia y de amenazas.
—Marinette es parte de mis círculos, y quiero creer que no se está refiriendo a mi esposa como una malandra o una agresora, como dice usted.
—No es la intensión. —Murmuró Travis retrocediendo en su silla, sintiendo que las malas vibras de Luka llenaban poco a poco la habitación.
El guitarrista abrió la boca para añadir algo más, pero Chat interrumpió en ese momento.
—¿Qué hay del niño Agreste? —Sugirió Chat tratando de sonar casual.
—Nah. —Murmuró Luka con aires sombríos pero una mueca en la comisura de su boca, Chat Noir conocía perfectamente ese gesto, Viperion solía hacerlo cuando tramaban algo juntos. —No creo que Adrien Agreste tenga lo que se necesita para ser un agente encubierto.
Maunier estaba tan concentrado en Luka que no se dio cuenta de que Chat le dedicaba una mirada a su amigo, cargada de reproche, sarcasmo y desprecio.
—No sabemos lo que puede dar el niño Agreste si no lo ponemos a prueba. —Desafió Chat enarcando una ceja y sonriendo de medio lado.
—No lo sé, me da la impresión de que lloraría al primer balazo.
—¿Y tú nunca lloraste en un tiroteo? —Cuestionó Chat cruzándose de brazos y dándole el costado a Luka, preguntándose si de verdad creía eso de su amigo, de su alterego.
—No. —Murmuró Luka en medio de un suspiro. —Creo que Adrien puede funcionar, y estoy seguro de que querrá ayudar, por Mari.
Chat suspiró ante la mirada jocosa, pero expresión serena de Luka, se levantó y avanzó unos pasos hacia el muchacho antes de darle una palmada en el brazo y sonreír. —Estoy seguro de que, si Adrien te apoya, lo hará por el cariño que les tiene a los dos, no sólo a Marinette.
—Gracias, Chat... —Murmuró Luka correspondiendo la sonrisa y poniendo una mano sobre la de su amigo, sintiendo algo cálido expandirse por su pecho y despejar todas las dudas.
—¿Y ustedes cómo saben lo que Adrien querría? —Espetó Maunier, cada vez más confundido.
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Colette se abrochó la chamarra y volvió a agradecer la hospitalidad de Kagami, sintiéndose tranquila de saber que la chica que estaba cuidando a Marinette era tan letal como bonita.
—¿Segura que no quieres unirte a mi herpetario? —Soltó Colette divertida, girando sobre sí misma para dedicarle una mirada a Kagami antes de irse. —Porque hay cupo si...
Cerró dando un portazo. Kagami ni siquiera le dejó terminar su oración antes de voltear los ojos y cerrar la puerta, sin darle oportunidad a Colette de concluír.
—¡Estirada! —Gritó la reptil antes de soltar una carcajada y dejar el edificio.
Kagami volvió a la sala de estar y encontró a Marinette sentada frente a la chimenea, observando el crepitar del fuego con expresión críptica.
—Estás pensando en algo. —Acusó la oriental sentándose al lado de su amiga.
—Sí. —Admitió la aludida antes de arroparse mejor en la chaqueta de Luka y suspirar. —Estoy pensando en ese portador de la serpiente. En el hecho de que apareció justo a tiempo para una entrega de reptiles.
—¿Qué tanto sabes de las entregas? —Inquirió Kagami, confundida ante la fiereza de Marinette.
—No mucho. Los reptiles podrán ser una pandilla, pero no son tan peligrosos en ese sentido, no andan metidos en cosas ilegales la mayor parte del tiempo, pero de vez en cuando gente los busca para contratar sus servicios como guarda espaldas o transportistas, y entonces sí que se vale de todo para cumplir con los trabajos. —Marinette suspiró pensando en las palabras de Luka. —La mayoría de ellos lo ve como un desfogue, como una forma de drenar toda la adrenalina que contienen durante el año, pero hay quienes sí lo hacen por el dinero. Se mueven cifras altas, y la mayor parte del tiempo, nadie vuelve a hablar de quiénes los contratan ni qué trabajos hacen.
—Luka... —Murmuró insegura Kagami, preguntándose si realmente quería saber aquello.
—No. Luka no. —Murmuró Marinette adivinando y sonriendo de medio lado. —Estuvo a punto de participar en una entrega, pero se salió con tiempo de sobra para limpiar su nombre cuando el oficial Maunier vino a interrogarlo.
—¿Fue hace poco?
—No, hace dos años, él todavía era novio de Colette.
—¿Es el crimen federal que siempre menciona? —Murmuró Kagami recordando la razón de Luka para salirse de los reptiles. O al menos para darse de alta como un miembro inactivo.
—Sip. —Soltó Marinette divertida. Sin embargo, volvió a su actitud taciturna y fijó la vista en las llamas, que danzaban cadenciosas sin orden aparente. —Si Luka es este Cobra, si no me ha dicho nada al respecto, pienso que lo hace para protegerme, porque teme que quiera intervenir en este estado de recuperación. O incluso que quiera mantenerme alejada de los reptiles... Pero aun así...
—Entiendo. —Murmuró Kagami asintiendo lentamente. —No se siente leal. ¿Quieres que investigue al respecto? Adrien podría saber algo.
—¿Adrien?
—Durante tu estadía en el hospital pasaron mucho tiempo juntos, lado a lado. Se volvieron cercanos en unos días.
—No, algo me dice que ya eran cercanos de antes. Adrien habría querido seguir siendo el tecladista de Kitty Section, pero su padre no lo permitió. Es decir, tampoco se lo negó a propósito, pero su agenda ya no lo permitió más.
—Ya veo... Sea como sea...
El sonido de la puerta al abrirse las sacó de sus cavilaciones, ambas chicas volvieron la vista y se percataron de que Luka volvía al departamento, seguido de Adrien. Ambos muchachos sonrieron al ver a sus respectivas novias dedicándoles una mirada.
Marinette saltó del sillón y corrió hasta su esposo, colgando sus delgados brazos en torno al cuello de Luka y hundiendo su rostro entre el cuello y hombro del muchacho, deleitándose en la firmeza de sus hombros, en la seguridad que su pecho le ofrecía, deleitándose en la forma protectora, dulce, posesiva que adoptaban los brazos del guitarrista en torno a su cuerpo cuando la sostenía luego de una jornada larga, permitiéndose disfrutar ese momento de calma ante la tormenta que se avecinaba.
Kagami por su lado se levantó hasta encarar a Adrien, parándose a un paso del muchacho con las manos entrelazadas al frente y una mirada dulce adornando su rostro, ambos guardaron silencio un instante, mismo en el que Adrien guardó una mano en el bolsillo y sonrió ladeando el rostro, delineando las figuras que componían la expresión de su chica.
—Tadaima... —Murmuró el rubio asintiendo una vez, como si pretendiera hacer una reverencia ligera, cargada de respeto y devoción.
—Okaerinasai. —Respondió la oriental mientras Adrien le acariciaba una mejilla para despejarle el rostro y se agachaba para depositar un tímido beso en su frente.
—Te extrañé mucho. —Admitió el muchacho con la boca aún pegada a la piel de su novia mientras ella colocaba tímidamente sus manos en torno a la cintura de Adrien y le permitía sostenerle entre sus brazos. —Fue una locura.
—Juleka... —Murmuró Marinette separándose de Luka para observar los ojos del muchacho.
—Está en casa, con Rose. —Prometió el guitarrista. —La he llevado yo mismo en mi motocicleta. Le ofrecí pasar la noche aquí, pero insistió en que no quería demostrar que tenía miedo y prefirió ir al Liberty. Rose nos alcanzó en cuanto supo que íbamos hacia allá, se han quedado juntas y hay un oficial de policía vigilando la orilla del Sena.
—¿Por qué? —Soltó Kagami, horrorizada.
—Creemos que fue un atentado. —Admitió Adrien abrazando a Kagami por el costado para mantenerla cerca, aunque ambos encararan a sus anfitriones. —Que Andreé de alguna forma está tratando de presionar a Luka para que se enliste en su torneo.
—¿No hay alguna regla o acuerdo que te proteja? —Murmuró Marinette horrorizada.
—No. —Murmuró Luka resignado. —Al contrario. Los invitados especiales que se niegan a participar terminan convirtiéndose en objetivos para el resto. Es una forma de castigarlos por tener miedo.
—Pero tú no tienes miedo, no es justo. —Espetó ofendida en respuesta.
—No, pero tampoco pretendo dejarme ganar si vienen a buscarme pleito. El problema es que, si gano todas mis peleas y sólo quedan seis campeones en pie, yo sería el séptimo. Y ahí no puedo negarme.
—Los reptiles saben que eres leyenda. —Dijo Kagami con voz serena, tratando de llamar a la calma al ver a Marinette tan ansiosa. —Sería tonto venir a buscarte.
—El problema es que los reptiles que me conocieron como leyenda no están tan interesados en participar en el torneo según mi contacto, y los nuevos son irrespetuosos de los apodos. Ninguno de ellos sabe que sigo peleando en serio cada vez que lo hago, tampoco saben que soy un portador y eso me hace especialmente letal.
—Crees que hay gente que te va a desafiar. —Murmuró Adrien sacando conclusiones.
—Se me ocurren un nombre o dos. —Admitió Luka desviando la mirada hacia los ojos de Marinette, buscando en aquella tormenta zafiro un poco de calma. —Unos contra Viperion, otros contra mí.
—Y lo dices tan tranquilo... —Murmuró Marinette acariciando el rostro de Luka antes de suspirar.
—Porque sé que no quieren tocarme a mí. Al menos no esta vez, hay un pez más gordo que sí quiere un lugar en la entrega. Voy... Vamos a estar trabajando con Maunier de cerca. —Dijo al final, mirando a Kagami con cierto atisbo de diversión en la mirada. —Hicimos un trato con él para ayudarlo a dar con los infiltrados de los reptiles.
—Algo me dice que tu "vamos" nos excluye a nosotras.
—Algo así. —Murmuró Adrien mirando a su novia, disculpándose con la mirada. —Maunier cree que andamos tras la misma pista, está buscando a dos ex militares a los que se acusa de... bueno, de un par de crímenes un poco graves. Maunier cree que se trata de las mismas personas a las que nosotros perseguíamos.
—Espera ¿Perseguir? —Soltó Marinette confundida, alejándose de Luka y alternando miradas con todos los presentes. —¿Cómo que perseguir?
Kagami le dedicó una mirada pesada a Adrien, en espera de alguna respuesta o explicación.
—Bueno, Luka y yo descubrimos algunas pistas que la policía no vio en primera instancia, cuando estabas en coma, así que...
—Iniciaron su propia investigación. —Dedujo Marinette horrorizada.
—Hey, Petit... —Llamó Luka parándose frente a su esposa y tomándole el rostro. —Esto no es tan grave como parece. Lo juro. Sólo hemos hecho averiguaciones y algunas pruebas de balística, nada más.
—Para eso se necesita mucho más que sólo averiguaciones.
—Tengo que ponerte al corriente de mucho. —Admitió Luka reclamándose a sí mismo el seguir guardando más y más secretos a su musa. —Pero primero te quiero a salvo, descansada, recuperada de lo que has vivido.
—Y hablando de eso, nosotros nos retiramos. —Anunció Adrien tomando la mano de Kagami y sonriendo para sus amigos. —Ahora que Luka está en casa de nuevo, podemos retirarnos para descansar. Además. Necesitamos estar listos para mañana.
—¿Mañana? —Murmuró Marinette desorientada.
—Cierto... —Murmuró Luka componiendo una mueca de disculpa. —Amor... El día de mañana Kagami y Adrien tienen un recital.
—El recital es de Kagami. —Dijo Adrien antes de darle una vuelta a su novia para presumirla. —Yo sólo soy un pianista invitado.
—Pero muero por escucharlos a dueto. —Admitió Luka mientras Kagami se ponía el abrigo y les sonreía con timidez. —Descansa mucho, Kagami. Y mucha mierda mañana.
—Gracias. —Dijo ella haciendo una reverencia y siguiendo a Adrien a la puerta.
—Entonces. ¿Averiguaciones? —Murmuró Marinette parándose en jarras y componiendo una mueca, sin embargo, Luka la levantó al vuelo, tomándola por las rodillas y mordiéndole el cuello.
—Primero a lo que estábamos. Luego respondo a tu interrogatorio.
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Marinette y Luka caminaban de la mano, adentrándose a las oficinas de la estación de policía, levantando susurros a su paso. Varios oficiales les dedicaron miradas fijas antes de comenzar a secretearse entre ellos, incomodando más y más a Marinette.
—Tranquila. —Pidió Luka divertido, pegando su boca a la sien de Marinette sin dejar de caminar. —No te miran a ti, me miran a mí.
—No importa a cuál de los dos miran, lo que importa es saber por qué.
—Porque nadie esperaba que el hijo prodigo volviera a caminar por estos pasillos como un hombre libre. —Murmuró divertido mientras cambiaba de dirección para encaminarse a la oficina del jefe Maunier. —La mayoría de estos oficiales me conocieron con las muñecas esposadas, y no les hace gracia que venga y esté merodeando sólo porque "Maunier me debe un favor"
—Pero no te debe nada ¿O sí?
—No, no me debe nada. Pero a mí me conviene que la gente crea que estoy incomodando a un ícono de la justicia, así los reptiles no tienen nada que reprocharme.
Sin mayor aviso, Luka lanzó al escritorio la carpeta amarilla dentro de la bolsa resellable, consiguiendo que Maunier saltara por la impresión.
—¡Detective! —Espetó Luka con una sonrisa socarrona de medio lado. —Pensé que nos había escuchado entrar. No era mi intensión asustar.
—¡Luka! —Llamó Marinette, sorprendida por su comportamiento.
—Muy gracioso. —Soltó Travis poniéndose en pie en su lugar. —¿Qué es esto?
—Mis conclusiones. —Murmuró Luka posesivo mientras tomaba a Marinette por la cintura y la atraía hacia sí, remarcando el punto. —Es la primera bala que impactó en el costado de mi esposa, la que ninguno de sus hombres fue capaz de encontrar, todavía tiene la sangre.
—Y justamente, ha considerado prudente traer a la víctima que se recupera el mismo día que presenta las pruebas a la policía. —Ironizó Maunier subiéndose los lentes por el puente de la nariz.
—Perdón. —Espetó Marinette aferrándose a la cintura de Luka y frunciendo el entrecejo. —Pero me siento perfectamente capaz de acompañar a mi esposo por voluntad propia a donde él se encuentre. Más si es para apoyarle en un caso con la justicia.
—Es usted un personaje. —Soltó divertido Maunier, sabiendo que Marinette podía ser tan peligrosa como Luka, sin no es que más.
—Por algo soy su esposa. —Remató orgullosa.
—Y tú ¿de dónde demonios sacaste la información?
—Digamos que tengo mis contactos, alguien me ha ayudado a hacerle una prueba a profundidad y ahí vienen todas las conclusiones a las que hemos llegado. Todo el examen de balística está ahí.
—Balística, ¿qué tipo de contactos podrías tú...? —Espetó burlesco Maunier abriendo el sobre y percatándose de que venía un examen completo ahí. —¿De dónde sacaste esto?
—Te lo dije, tengo mis contactos. Nosotros nos vamos. Tenemos una cita esta noche y no podemos aplazarlo.
—Si tienes la gente suficiente para poder hacer estos exámenes... —Murmuró Maunier sombrío mientras Luka y Marinette se encaminaban hacia la puerta —, entonces ¿por qué sigues trabajando con nosotros?
—Porque... —Respondió Luka en el mismo tono, girando un poco el rostro —, les vamos a dar justicia a los agresores de mi esposa según lo acordado. Si son tus mercenarios, tú harás justicia. Si son reptiles, caerán por mi mano.
