Skayue-Chan: La verdad es que tenía muchísimas gracias de darles una pausa después de tanto dolor. Ya extrañaba escribir alguno que otro momento de calma en medio de tanto. Me encanta saber que tuvo el efecto deseado con tantas emociones. Iba a medio capítulo cuando vi que se estrenó Desperada, y dije "No, no es posible que haya sido tan soberanamente pen... bueno, algo he de hacer para remediarlo" Y terminé escribiendo un One shot jaja. Me costó mucho trabajo escribir ese capítulo precisamente porque estaba enojada con ambos, con Luka por todo lo que lo hice hacer y con Marinette por Desperada, eso también me llevó a reconciliarlos, quería hacerlos sufrir un poco más, pero ya no tuve corazón. Muchas gracias por el ofrecimiento, definitivamente lo tomo. Yo soy nieta de músicos, por eso las selecciones musicales son tan importantes para mí. Te escribo en privado para ponernos de acuerdo, porque terminando la saga de Reptiles me quiero poner a escribir un poco más de Luka como profesor.
Marianne E: Qué te digo, no me puedo concentrar para responder a tu review y sabes perfectamente la razón jajajajaa. Ya en serio. La verdad es que me da mucho gusto saber que la historia tiene el impacto esperado, con todos los guiños y eso, de verdad no me canso de leer tus historias, algunas ya me las voy a aprender, así que me alegra que sirva de algo mi imaginación y mi ansiedad jajajaja. Con tu comentario de los diálogos, no puedo esperar a leer algo nuevo de ti, que lo que se viene, se lee prometedor. Sé que me vas a hacer llorar y harás que pague por tanta angustia y esas cosas, así que me prepararé mentalmente jajajaja. Juro que me costó este Lemon, qué bueno que sí conserva esta parte romántica conectada, porque era una parte que me daba miedo abordar, que superaran la cuestión carnal para poder llegar a ese entendimiento que tienen, y ooooobviamente tu respectivo guiño. Que tu estómago se amarre, porque ya sabes qué viene en el siguiente capítulo (SPOILER ALERT, se va a titular Despiadado) En fin. Seguimos en contacto para apoyarnos mutuamente, la verdad es que no me había detenido a pensar que realmente me hace feliz saber que cuento con una gran amiga en ti. Pronto te vamos a caer de sorpresa hasta tu casa jajajaja. Andrés también te agarró cariño.
Rebeca . sz: Los capítulos fueron muy entretenidos y al mismo tiempo me partieron el corazón, necesitaba equilibrar mis emociones negativas con algo dulce jajajjaa. Creo que el capítulo anterior refleja muy bien lo que he tratado de construír en estos personajes y me alegra mucho saber que, aunque es fácil seguir esta historia, también está teniendo el impacto deseado. Ahora nuestros héroes están más fuertes que nunca, y más unidos también.
Manu: de hecho escribí un Lukanette solitario, aunque todavía está entre mis planes hacer un capítulo de AdriGami, y otro cien por ciento Viperionette, pronto tendrás noticias de ambos capítulos.
Almanele: Después de haber visto Desperada, necesitaba redimirlos a todos jajajaja, bueno, empecé por la pareja y ahora voy con el resto del equipo. Coincido completamente contigo. Creo que con todo lo que han pasado necesitaban dejar atrás todo el dolor y ese desayuno, con el comentario de que se sentía igual a los primeros días que vivieron juntos apoyó mucho a la causa. Ya les había dado mucha guerra a ellos y a ustedes jajaja. Aunque, todavía no pueden dejar atrás el tema de los reptiles y demás, al menos pueden tener esta burbuja de paz. Ya arreglé a la pareja, ahora vayamos con el bromance. De la selección musical, vas a seguir viendo títulos de canciones puestos entre paréntesis. Antes solía musicalizar todos mis capítulos, no sé por qué deje de hacerlo, pero bueno, a volver a las buenas costumbres. Gracias, de verdad muchas gracias por leer. Nos leemos pronto.
Luka había salido del conservatorio relativamente temprano para ir a firmar con la disquera nueva, había llamado a Marinette en el camino, contándole lo emocionado que estaba con todo lo que estaba sucediendo.
El guitarrista había dejado el auto en el conservatorio y tomado el colectivo. Una parte de él quería tener la libertad de moverse por la ciudad sin sentir la presión de conducir, sentía que las emociones que había vivido esa semana lo traicionarían en cualquier momento, pasándole factura en el peor escenario de todos. Además, estaba la amenaza latente. Aquella noche era la última disponible para asegurar un lugar en la entrega del fin de semana. Todavía no estaba a salvo y tenía que hablar con Marinette para hacerle saber que estaría involucrado en un crimen federal.
Por un momento se dejó llevar por el ritmo de la música, todavía no terminaba de darle la vuelta a la playlist que su musa había hecho para él (Había dado con una canción llamada Cafuné, interpretada por Micro TDH), así que darse cuenta de cómo era percibido por ella (o al menos cómo había sido percibido hasta antes de Cobra) era una especie de ancla a la realidad y a la cordura. Algo a lo que aferrarse para no volverse loco en medio del caos que estaban viviendo.
Dios, tenía que planear tantas cosas, y una de ellas implicaba hablar con Adrien Agreste. Tema sensible para ese momento.
Luka suspiró cuando vio el mensaje de Marinette. Un audio.
—Adrien se ofreció a llevarme a la disquera. —Su voz era dudosa, como si estuviese encogiéndose de hombros. Para Luka fue sencillo adivinar que la chica recibía la mirada pesada de Adrien, seguramente le reclamaba la dulzura con la que le hablaba. Se lo merecía. —Dice que quiere llevarte al conservatorio.
Al conservatorio, sí claro. Pensó Luka con amargura considerando dejar el audio en "visto" y seguir con su camino. Pero la cosa era que no estaba dejando a Adrien con la doble palomita, sino a su esposa. Así que se armó de valor y volvió a escuchar el audio.
Luka suspiró asintiendo para sí mismo y contestando con un texto.
Los veo ahí.
.
Luka había dialogado sobre los contratos, firmado el primero y asegurado un segundo trato para toda la banda, hablando del estilo que querían comenzar a abordar, dejando un poco el punk para enfocarse más en el rock. Aquel día se limitaba a la firma, desde el día de su boda al civil (un día antes, para ser exactos) había iniciado a charlar con la representante de Leyend Records y le había hecho la propuesta del material que quería utilizar para el disco como solista, así que durante esas semanas habían estado intercambiando mensajes, Luka había enviado las partituras y hecho algunos adelantos, muestras del material con el que contaba. Ese día se suponía que sólo iría a firmar, pero que Lena Baudin hubiese mencionado la posibilidad de firmar con Kitty Section una vez que la banda terminara su receso, eso le había interesado al guitarrista y había abierto una nueva conversación.
No contaba con el hecho de que Lena se emocionaría tanto y la charla se había extendido más de la cuenta. Recibió un mensaje de Marinette que le avisaba ya lo estaban esperando abajo.
Luka se había excusado alegando que tenía que dar una clase, así que había concretado otra cita con la representante de la disquera para el lunes siguiente.
Las puertas del ascensor se abrieron y Luka sonrió de medio lado al percatarse de que Adrien lo esperaba en el estacionamiento. Kagami y Marinette estaban unos pasos atrás, cerca del auto de Adrien. La primera con una expresión inescrutable en el rostro, la segunda le miraba con angustia.
Luka le sonrió para infundirle valor antes de pararse a un metro de Adrien, que le miraba con el ceño fruncido y la expresión apretada.
—Marinette te perdonó. Pero no te lo mereces. —Espetó Adrien.
Luka desvió la mirada, cruzándose de brazos y ladeando el rostro. —Lo sé.
—Ella ha hecho mucho por ti al darte esta segunda oportunidad. Pero me imagino que tú eres experto en segundas oportunidades.
—Adrien, lo que hice estuve mal en proporciones épicas. —Musitó Luka paseando la mirada por el piso, sintiéndose incapaz de sostener la mirada de su amigo.
—No te mereces el amor de Mari. —Repitió Adrien furioso, consiguiendo que los ojos de Luka se rasaran.
Aquello tomó a Adrien por sorpresa. ¿Cómo se suponía que estuviese enojado con el guitarrista si él estaba tan vulnerable?
—No. No me lo merezco. —Soltó mirando a Adrien a los ojos y abriendo la postura, dejando que sus brazos colgaran a los lados, sabía perfectamente que el muchacho tenía razón al respecto, y sabía que tenía que reivindicarse de alguna manera, Marinette todavía podía salir corriendo en el momento en que ella quisiera, y sin embargo... —Y aquí estamos.
—Vamos a ver si de verdad eres tan fuerte como Cobra. —Espetó Adrien adoptando una postura de pelea. —Plagg, las cámaras. —Ordenó sin mirar a su kwami.
—Adrien, no sé si sea buena idea que...
—Plagg... —Interrumpió vehemente.
—Sass, ayúdalo. —Ordenó Luka bajando la mirada hacia su compañero.
La serpiente asintió una sola vez, alejándose de ellos para desconectar las cámaras de seguridad y darles algo de privacidad en aquel espacio.
—Luka... —Llamó Marinette temerosa, pero la mano de Kagami obstruyéndole el paso la hizo frenar en seco. Debía confiar.
Los kwamis volvieron hasta donde estaban las chicas y esperaron a que sus portadores se movieran. La tensión se sentía en el ambiente, había tanta estática que Marinette comenzó a preguntarse por qué sus cabellos no se levantaban. Estaba segura de que, en cualquier momento, chispas blancas saltarían en el aire haciéndole daño a todos.
—No quiero pelear contigo. —Dijo Luka subiendo la guardia.
—Ya veremos si no. —Espetó Adrien lanzándose hacia el frente en un movimiento veloz.
(Unstoppable – The score)
Los años y años de práctica en la esgrima, su conocimiento sobre diversas artes marciales, su situación como portador de miraculous habían hecho que Adrien Agreste se convirtiera en un peleador formidable. Se movía con gracia y elegancia, y al mismo tiempo era rápido como un rayo, letal, veloz, furioso. Había tanto odio contenido en ese golpe que no cuestionó el cómo había sido posible que hubiese llegado a su destino. Adrien Agreste estaba tan cegado por la rabia, por la furia, por su deseo de venganza que no se percató del hecho de que Luka Couffaine bajó los brazos y cerró los ojos recibiendo de lleno el impacto del puñetazo en su mandíbula.
Para Luka fue muy difícil mantener la guardia abajo, su cuerpo le exigía que luchara de regreso, los reflejos estaban demasiado arraigados en su sistema como para que él pudiera detenerse con sólo desearlo. Y por eso había cerrado los ojos para recibir el impacto.
Adrien golpeó con fuerza, no con suficiente fuerza como para tumbarlo, pero sí para hacerle dar traspiés de espaldas, de reventarle de nuevo el labio y hacerle al guitarrista probar su propia sangre. ¿Cuántas veces más en esa semana se abriría esa herida en su boca? Marinette había degustado el sabor metálico de su sangre la noche anterior al morder con más fuerza de la que había debido.
Sintió el subidón de adrenalina, todo su cuerpo reaccionó y Luka hizo ademán de conectar un primer golpe, pero frenó en seco y permitió que el segundo puñetazo de Adrien conectara con su estómago. Nunca supo si se debía a un acto reflejo al verle atacar o si realmente había planeado el siguiente golpe, pero aceptó su castigo, su condena, lo merecía.
—¡Paren! —Demandó Marinette horrorizada.
—Déjalos. —Pidió Kagami con actitud impertérrita.
—Lo va a matar. —Espetó Marinette mirando a su amiga y quedándose pasmada ante lo tranquila que parecía estar aun viendo que su novio seguía tirando golpe tras golpe a alguien que no reaccionaba más que para apartarse el cabello de la cara y limpiar la sangre de su boca.
—Es algo que deben hacer. O no estarán en paz consigo mismos. Deben restaurar su honor.
—¿Crees eso?
Kagami hizo una pausa que hizo a Marinette dudar.
—También yo quiero venganza por todo lo que Luka te ha hecho. —Murmuró la japonesa sin atreverse a mirar a su amiga. —Sigo molesta por todo lo que está pasando, así que, honor o no, yo quiero verlo sangrar.
Marinette se quedó sin aire ante aquella afirmación.
Kagami le dedicó una mirada de reojo y una sonrisa amable. —Bromeo. Creo que pararán en cuanto Adrien se percate de que Luka no pelea.
¡Dios! ¿Cómo podía ser tan críptica aquella mujer?
—¿Y si no lo nota? —Murmuró Marinette con pesar.
—Bueno, eventualmente pararán. —Respondió Kagami tratando de sonar ecuánime al decir aquello, pero esas palabras habían tenido un eco macabro en todo el lugar, eco que había conseguido arrancar un par de lágrimas a los ojos de Marinette.
Adrien conectó una patada circular consiguiendo tumbar a Luka. E imitando su estilo de pelea, se sentó a horcajadas sobre su cintura gritando. —¡Pelea! Defiéndete.
—¡No voy a pelear contigo! —Espetó de regreso Luka mientras se cubría el rostro por inercia.
Por un instante quiso abrir de nuevo la guardia para recibir los golpes de lleno en el rostro, pero su cuerpo se movió más rápido y volvió a cruzar los antebrazos cuando el puño de Adrien se dirigió hacia su nariz.
El joven Agreste se movía a toda velocidad, tirando uno tras otro, una serie de golpes brutales contra los antebrazos de Luka, imposibilitándole bajar la guardia.
—¡Con una...! ¡PELEA!
—¡NO!
—¡DEFIÉNDETE!
—¡NO!
Adrien ahogó un grito de frustración mientras unía sus manos entrelazando los dedos y las dejaba caer contra los antebrazos del guitarrista, desquitando su rabia.
—¡Que pelees! —Gritó cuando sus puños impactaron de forma violenta contra los brazos de su amigo.
—¡Que no! —Espetó Luka abriendo su guardia por fin y mirando a Adrien a los ojos. —¡Me lo gané a pulso!
—¡Así que vas a recibir una paliza monumental sólo porque te lo mereces! —Espetó burlesco Adrien tomando el cuello de Luka en una mano y levantando la otra para golpearlo directo.
—¡Así es!
Adrien detuvo su puño a medio camino. Trató de tomar impulso para golpear en serio, pero se quedó dudando en su sitio al ver que Luka de verdad no subía la guardia y se limitaba a mirarle. Por tercera vez levantó el puño y lo acercó al rostro de Luka, frenando a escasos centímetros al confirmar que no se defendería.
—No puedo golpearte si no peleas. —Espetó Adrien en un reclamo.
—¡No voy a pelear contigo! —Renegó Luka, frustrado.
¿Qué no hablaban todos el mismo idioma?
El silencio que se alzó fue sepulcral. Ambos muchachos dedicándose miradas intensas, una lucha en la que ninguno de los dos estaba dispuesto a ceder hasta comprobarle al otro que su determinación era mayor. La de Adrien de molerlo a golpes, la de Luka de recibir cada impacto porque se lo había ganado.
—¿O sea que ni siquiera vas a evadir los golpes? —Espetó Adrien furioso.
Los ojos de Luka volvieron a llenarse de agua y Adrien le miró sorprendido. Nunca lo había visto así, nunca había visto a Luka lo suficientemente desganado como para perder su careta de bad boy y permitir que su espíritu se quebrantara en público.
—No sabes cómo me odio a mí mismo por todo lo que hice. —Espetó Luka con el gesto torcido, lleno de rabia y de desprecio. —No sabes lo que fue ver a Marinette destrozada llorando, tirada en el piso de nuestro estudio porque sabía la verdad. No sabes lo duro que fue luchar contra ella cuando se obstinó con hacerme saber que me había perdonado. No sabes lo que ha sido vivir conmigo mismo las últimas horas, dando lo mejor de mí a las personas que me he topado, tratando de demostrar que estás equivocado y tratando de convencerme de que no soy Cobra. Que soy algo más. Pero en el fondo sé que no es así. Soy como mi padre y soy Cobra.
Adrien se sentó hacia atrás, pasándose una mano por el cabello, frustrado mientras Luka desviaba la mirada hacia un costado y luchaba contra las lágrimas.
—Y me estás dejando darte la paliza de tu vida. —Espetó Adrien cada vez más frustrado. —Ahora sí ya me aseguré un lugar en la entrega. —Se burló mirando a Luka, consiguiendo que el guitarrista le dedicara una mirada de advertencia. —Y yo que creía que había logrado golpear al gran Luka "El elegido" Couffaine. Sigo furioso. —Espetó Adrien tomando las solapas de Luka y levantándolo un poco. —Pero no golpeo porque no te vas a defender.
—Sé que no soy digno de tu perdón. —Ladró Luka furioso. —Pero al menos ten el valor de terminar lo que iniciaste.
Adrien abrió las manos y Luka no pudo evitar golpearse al caer.
El rubio se rascó la nuca, desviando también la mirada y pensando bien qué hacer a continuación.
—Es peligroso seguir recurriendo a Cobra. —Acotó el modelo mirando a su amigo a los ojos. —Y sé que tenemos que terminar la entrega, pero por favor no permitas que se siga adueñando de tu mente. Da miedo que seas como él.
—Yo no soy Cobra y lo voy a demostrar. —Espetó Luka con una mueca de descontento, más por convencerse a sí mismo que porque de verdad lo creyera.
—Más te vale. No estoy enojado contigo, sino con esa parte de ti que fue capaz de convocar a un portador oscuro y quitarme a mi hermano. A ti te quiero, y si no fuera así lo mismo me daría matarte a golpes, aunque Marinette te defendiera. No quiero perderte.
—No lo harás. —Prometió Luka frustrado. —Yo no soy Cobra y lo voy a demostrar.
Ambos muchachos suspiraron al unísono sintiendo que la presión bajaba. De pronto toda la rabia se había esfumado. Pero ¿qué demonios acababa de pasar?
—Supongo... —Murmuró Luka volteando el rostro, incómodo, haciendo pucheros. —Supongo que sería muy extraño pedir un abrazo justo ahora.
Adrien le sonrió de medio lado y abrió la boca con toda la intensión de hacer alguna broma inteligente y sagaz, pero la voz de Marinette los sacó a ambos de su burbuja.
—Yo pediría un beso.
Se movieron al mismo tiempo. Adrien se levantó de un salto mientras que Luka retrocedió medio metro en el suelo, ambos desviando la mirada, con las mejillas coloreadas en un sonrojo notorio, ambos mirando el suelo y hacia un lado para no hacer contacto visual con las chicas ni entre ellos.
—¿Volvió el bromance? —Inquirió Kagami mientras Marinette trataba de resistir las ganas de reír a carcajadas.
—¿Bromance? —Soltó Luka, confundido, mirando en dirección a Adrien en busca de una respuesta que no sonara a locura.
—No hablaba en serio, era una broma de mal gusto.
—Sí, como todas las que sueles hacer. —Espetó divertida Marinette parándose en jarras.
Adrien volteó los ojos y luego le ofreció una mano a Luka, ayudándolo a levantarse y luego apresándolo en sus brazos. El guitarrista se quedó quieto unos instantes, sin saber qué hacer al respecto, sin saber cómo reaccionar hasta que sus brazos se cerraron en torno a la espalda del rubio.
Le había llamado su hermano.
Luka tenía a Juleka, siempre se habían protegido el uno al otro, acompañándose, apoyándose y respaldándose en lo que fuera necesario. Los momentos más dolorosos de sus vidas no habían sido tan duros porque ellos siempre habían podido contar con la presencia del otro para hacer menos doloroso lo que ocurriera en sus vidas.
Adrien no. Él no tenía a nadie en su vida con quién compartir la carga, así que, en cuanto el muchacho había iniciado a tocar con Kitty Section tantos años atrás, la relación con Luka se había vuelto fundamental para su vida.
Tenía sentido creer que la razón por la que Adrien estaba tan molesto con él era el hecho de que, no sólo le había hecho daño a Marinette, también le había arrebatado algo a él.
—Ah... —Murmuró Luka inseguro cuando se soltaron, dejando una mano en el hombro de Adrien y sonriendo de medio lado. —Tengo una cuestión entre manos.
—¿Cuestión?
—Sí. Firmé un contrato hoy y quiero que seas mi tecladista invitado para el disco.
—¿Yo? ¿Cómo? ¿Invitado?
Ya, definitivamente no todos hablaban el mismo idioma en aquel lugar.
.
El Chat Lunatique estaba a rebosar de gente. Muchos de los amigos del instituto habían logrado acomodar sus agendas esa noche para ir a escuchar a Juleka y Rose. Aquella noche sería el último concierto "callejero" oficial de Kitty Section en lo que quedaba del año ya que cada uno de los integrantes se enfocaría en sus carreras individuales hasta nuevo aviso. Aunque Iván había prometido que haría lo posible por seguir tocando con Luka en ese inter y Rose no quitaba la posibilidad de volver a tocar en los bares "de siempre" cuando Luka y Juleka la invitasen.
Marinette había diseñado los vestuarios de la banda para esa noche, incluso ella, Kagami y Adrien estaban vestidos acordes al estilo rockero de la banda.
Colette llegó hasta ellos con el cabello levantado en una coleta, se había vuelto a cambiar el color del cabello, apostando por un verde fluorescente que se notaba a pesar de la media luz.
Kim le silbó a la pasada, ganándose una mirada asesina por parte de la chica, el pobre se encogió en su lugar, sabiendo que acababa de ganarse la paliza de su vida. Colette se limitó a sonreír de medio lado antes de murmurar.
—Tan grande y tan llorón.
Todos en la mesa de Kim se quedaron pasmados cuando Luka tomó a aquella chica por la cintura antes de besarle la mejilla con una sonrisa descarada, y se quedaron aún peor al ver la manera dulce y cómplice en que ella y Marinette se abrazaron cuando se saludaron.
—¿Y Marinette de dónde saca sus contactos? —Espetó Alix divertida cuando Max y Kim intercambiaron una mirada con la boca abierta.
—Ay. —Musitó Luka cubriéndose los ojos con la mano izquierda. —No puede ser posible.
—¿Qué pasa? —Murmuró Marinette divertida ante la primera llamada.
—No pensé que fueran a venir.
—A venir, ¿quién?
—Mis estudiantes. —Espetó mirando a la entrada, donde tres chicas se movían hasta encontrar una mesa disponible.
Tenían que haber hecho una reservación, no quedaba duda de aquello. De otro modo no tenía sentido creer que hubieran tenido la suerte de encontrar un lugar para ellas.
—¿Invitaste a tus estudiantes? —Soltó divertida Marinette ante la frustración del guitarrista.
—No. —Espetó extendiendo aquella palabra en un reproche infantil. —Me preguntaron algunas cosas sobre mí y sobre la banda y se me ocurrió decir que nos presentaríamos hoy.
—Desde la semana pasada que no hay lugares. ¿Seguro que no vienen seguido al bar?
—No presto atención a los clientes cuando vengo ¿sabes? —Soltó divertido al ver la mirada curiosa de Marinette.
No podía descifrar si la chica sentía alguna clase de celos, estaba demasiado nervioso como para pensar en algo más. Así que sonrió ampliamente cuando se percató de que las tres chicas les dedicaban una mirada de curiosidad.
Ni siquiera lo pensó.
Luka escuchó la segunda llamada y tomó a Marinette por la cintura, atrayéndola en un movimiento brusco, consiguiendo que la diseñadora ahogara un grito. Le tomó el cuello y la besó con desesperación. Marinette tuvo que luchar con todas sus fuerzas para ahogar el gemido que amenazó con escaparse de su garganta ante aquello, ¿era ella o hacía demasiado calor?
Luka ladeó el rostro al otro lado, profundizando el beso, reconociendo la boca de su musa con su lengua, haciéndola suspirar al separarse un poco antes de arremeter de nuevo contra su boca, arrancando algunos gritos a sus compañeros. Kim y Max golpearon un par de veces la mesa con el puño, cuestión que hizo que Luka les mostrara el dedo medio sin dejar de besar a su esposa, haciendo que Alix y Colette soltaran una carcajada.
—Creo que eso deja claro el punto. —Murmuró Luka dejando su frente pegada a la de su esposa. —Te veo al bajar del escenario. —Añadió con una sonrisa cuando Marinette le tomó las mejillas antes de besarle la punta de la nariz y asentir una vez.
Ni Luka ni Marinette le dedicaron una mirada más a la mesa de sus estudiantes en un buen rato, así que no pudieron confirmar que las tres chicas los miraban pasmadas, con la boca abierta, como si hubiesen visto un fantasma.
¿Qué? ¿No le creyeron cuando dijo que estaba muy enamorado?
Dieron la tercera llamada y Rose le dio la bienvenida a la gente, comenzando a cantar.
Durante casi hora y media estuvieron escuchando al público cuando les pedían canciones en específico, complaciendo a sus amigos y a todos los presentes, consiguiendo que el ambiente se volviera festivo en un santiamén. Por todo el bar había gente moviéndose al ritmo de la música cerca de sus mesas, dejándose envolver por el último concierto oficial.
Colette y Marinette bailaban lado a lado cerca de la barra, en la mesa que solía ocupar la diseñadora en aquellos eventos, lanzando besos y guiños hacia el guitarrista entre las dos, consiguiendo que el muchacho se sonrojara en varias ocasiones.
¿En qué momento se habían vuelto tan buenas amigas?
Los últimos acordes de la canción llenaron el espacio. La gente gritó en respuesta, aplaudiendo, llenando el lugar.
—¡Última canción! —Anunció Rose antes de darle la espalda al público y llamar a sus compañeros a reunirse con ella.
Para todos los presentes fue extraño ver a los cuatro músicos reunidos, pegados cabeza con cabeza, negando y asintiendo como si discutieran algo muy importante. Colette le dedicó una mirada interrogante a Marinette, misma que la diseñadora respondió encogiéndose de hombros y negando con la cabeza.
—Muy bien, Chat Lunatique... —Llamó Rose recibiendo el bajo de Juleka al mismo tiempo que Luka le entregaba la guitarra a su hermana. —Todos han escuchado el rumor de que nuestro guitarrista va a sacar un disco. —Gritos y porras se alzaron por todo el lugar, consiguiendo que Luka sonriera luchando contra el sonrojo de sus mejillas antes de beberse de un trago un vaso de whisky y sonreírle a Marinette. —¿Qué les parece un adelanto del material nuevo?
La multitud estalló en gritos y aplausos.
Juleka y Rose tomaron posiciones, lo que llamó la atención de la gente es ver a Juleka tomando posición tras el micrófono de segunda voz y a Rose ceder aquellos lugares.
—¿Juleka va a cantar? —Soltó Alix emocionada.
Luka se paró al centro del escenario, tenía el brazo izquierdo bien extendido, recargándose en el micrófono sin sacarlo del pedestal y la vista vuelta al otro lado, sonriendo de forma seductora. ¡Dios! Cómo amaba Marinette esa sonrisa que Luka tenía reservada para el público y la farándula, esa careta seductora y coqueta que mostraba cuando quería impresionar a su público.
¿Ahora con qué iba a salir?
Luka sonrió comenzando a marcar el ritmo con el chasquido de sus dedos, marcando también el ritmo con el golpeteo de su talón contra el escenario, Juleka se le unió con la guitarra, sonriendo para el público, lanzando miradas coquetas.
Luka paró, la música también, el muchacho jaló el micrófono con una mano, sosteniendo su base con la otra mientras Juleka volvía a trenzar la melodía principal.
Your eyes follow like a spotlight
Two eyes like the sun
Go ahead, keep your distance from me
Soon you're gonna come
Luka había paseado por el borde del escenario arrastrando el pedestal consigo, bailando frente al público, marcando el ritmo con sus hombros mientras paseaba la mirada por todos los presentes.
Juleka sonrió bailando frente a su micrófono, tomando las riendas.
When you flick your hair like you don't care
And you ask me where I'm from
That game that you're running, baby
You've already won
La gente estaba eufórica, escuchando a los hermanos cantando mientras ambos se movían en torno a sus respectivos micrófonos, dejando que la música se apoderara lentamente de todo el ambiente.
I need to know, know, know
What do you need, need, need?
What do you like, like, like?
Y aunque ambos muchachos se divertían con las reacciones del público al estar escuchando cantar a los hermanos, Luka no perdió una oportunidad de agacharse en una rodilla en el borde del escenario y mirar a Marinette con lujuria y deseo antes de cantar: 'Cause I'm gonna be it tonight
El muchacho se puso de pie y se bajó de la tarima, consiguiendo que la gente retrocediera en sus sitios, dejando un espacio libre mientras él cantaba.
You can be cool, you can be shy
Say what you want, say what you like
'Cause ooh, your body talks, your body talks
Ooh, ooh, your body talks
Sí. Los hermanos Couffaine sabían cómo dar un espectáculo. La combinación de sus voces era idónea, y cómo no, si conocían el tono exacto en que la segunda voz realzaba al otro con maestría.
You can pretend you don't wanna know
But I read the signs from your head to your toes
Luka aprovechó el espacio que había conseguido y corrió un par de pasos antes de barrerse en las rodillas y encarar a Marinette, sosteniendo el pedestal de lado y sonriendo con picardía ante la mirada lasciva que su esposa le dedicaba.
Yeah, you don't need to say a word 'cause
Ooh, ooh, your body talks
Marinette soltó una carcajada cuando Luka se levantó componiendo una expresión de falsa pena y subió de nuevo al escenario, dando espacio a su hermana para que cantara sola.
Your lips are a conversation
That face is a song
Y de nuevo, como hacía mucho tiempo no pasaba, Luka no le despegó la mirada de encima a Marinette, como si no existiera en ese lugar otra persona a la que mirar. Aquello se sentía como un deja vu, como si en otra vida, el muchacho le hubiese cantado la misma canción como para tratar de dejar claro algo.
If it's my imagination
Stop me if I'm wrong, yeah
Marinette no pudo negarse cuando Luka le hizo una invitación con un movimiento de la cabeza, se paró lado a lado con su marido, mirándole de reojo, sonriendo de medio lado.
Y como si lo hubiesen ensayado toda la vida, comenzaron a mover los pies en una especie de rock and roll perfectamente coordinado. Marinette moviendo los brazos acompañando sus movimientos, agitando la cabeza de un lado al otro, consiguiendo que su cabello suelto acompasara perfecto a los movimientos que ambos amantes estaban haciendo. Luka por su lado jugaba con el pedestal, moviéndolo de un lado a otro mientras le sonreía a su esposa con complicidad.
La encaró con una sonrisa radiante y comenzó a caminar hacia ella mientras su voz y la de Juleka se entrelazaban en los coros, consiguiendo que la gente gritara divertida.
Marinette le sonrió a Kagami y le hizo una seña con la cabeza, la aludida sonrió de medio lado y se agachó sobre el oído de Adrien, cubriendo su boca para hablar en secreto. Adrien le sonrió con malicia a su novia y asintió una sola vez antes de tomarle la mano y hacerla levantarse de su sitio.
Como si sus amigos del instituto no pudieran estar más sorprendidos hasta ese momento. Para Kim, Max y Alix fue un auténtico paro cardiaco ver la manera en la que Adrien comenzó a mover a Kagami por todo el escenario. Sus pies eran rápidos como balas, sus manos no se soltaron en un solo momento, aquel baile podría pasar por swing o rock and roll, no era algo más, más alocado. Ambos muchachos se movían por todo el espacio disponible, alejándose y acercándose el uno al otro aprovechando la inercia de sus movimientos.
Come on, babe
shake your hips, yeah
Ooh, ooh, it's on your lips
Yeah, you know, oh, you're into this
Yeah, you can try to hide it, but you know you can't deny it
Ooh ooh, your body talks, your body talks
Ooh, your body talks, ow
En el escenario, Juleka y Luka estaban pegados espalda con espalda, marcando el ritmo con sus cuerpos, Marinette bailaba al aldo de Rose, chascando los dedos y moviendo los brazos al ritmo de la música.
Bajo el mismo, Adrien había tomado las dos manos de Kagami para hacerla girar sobre sí misma ida y vuelta, guiándola por el espacio disponible ya que ella tenía los ojos cerrados.
You can be cool, you can be shy
Say what you want, say what you like
'Cause ooh, your body talks, your body talks
Luka volvió su atención a Marinette, aprovechando que Adrien y Kagami les habían robado el show, quitó el micrófono del pedestal y tomó a su esposa por la cintura pegándola a su cuerpo mientras seguía cantando los últimos coros de la canción, bailando con ella al ritmo de la música, deleitándose en la manera en que su musa reía a carcajadas ante aquella situación.
De alguna forma, todo se había salido de control, la gente cantaba, gritaba, bailaba desde sus mesas. Otros tantos más tenían su atención fija en la pareja que bailaba con desenfreno bajo el escenario, con aquella coordinación que sólo se logra con el paso de los años. Otros más se deleitaban en la forma en que Marinette y Luka movían sus cuerpos hacia atrás y adelante, al ritmo de la música.
Nadie prestó atención a Colette Faure, que miraba horrorizada su teléfono, que sabía que todo estaba a punto de complicarse, que acaba de recibir una noticia tremenda que cambiaba todo. Nadie se percató de que Colette le dedicó una mirada a Luka con las facciones desencajadas por la impresión, pues ahora ella sabía que él estaba en peligro de cierta forma.
