Rebeca . sz: Terminamos oficialmente la saga de reptiles, estas ante el final de temporada jajajaja pero empezamos con la saga de Lila, espero lograr el mismo nivel emocional para nuestros héroes, a ver qué sale. Gracias por las palabras, las teorías y los ánimos.

Marianne E: Esta historia es épica sólo porque la estamos construyendo juntas jaja, gracias por todo lo que aportas, de verdad te debo esta historia a ti y a Andrés con sus constantes "mátalos a todos". ¡Dios! Le tenía miedo a volver a poner el capítulo anterior, pero me pareció oportuno hacerlo desde esa parte y cambiar los diálogos. Ya lo vi en tu historia, eh? También tú supiste armarla de la mejor manera posible. Nunca creí que el mismo fragmento pudiera romperme el corazón dos veces y hacerme llorar tres. La pelea quería que quedara perfecta, me habías mencionado en los reviews y en los mensajes que estabas ansiosa por leerla, así que decidí hacer un esfuerzo extra en esta segunda oportunidad, me alegra saber que lo logré. Lo de la espada fue una forma de seguir haciendo justicia a "Nunca serviré a nadie que no seas tú" O cómo era? jajajaja Sigue pareciéndome épicamente romántico. Creo que tú y yo ya estamos mal jajajjaa por el hecho de que nos parezca tan sexy. Lo de Lila, bueno, era el final de temporada jajajjajaja tenía que cerrar fuerte, ¿no? Tu venganza superó todas mis expectativas, ya me habías tenido al borde del asiento antes, pero esto fue... pff. Me encantó sobremanera. Gracias por tanto.

Manu: Me parece que ya te había respondido en una de las ocasiones que comentaste. Poco a poco irás viendo más de Adrigami y otras cosas en este fic. La verdad es que lo estamos escribiendo casi entre tres personas, así que hay algunos arcos que ya están planeados. Puedo ver la posibilidad de meter recuerdos de cosas que hayan ocurrido tras Captain Hardrock pero seguro tomará un tiempo. De todos modos te agradezco mucho por leer mi historia y espero pronto poder. La verdad no sé si ya lo leíste, pero "Mi suerte" es un one shot que escribí después de Desperada. Tiene algunos guiños Adrigami. "Claro como una nota musical" se ubica después de Silencer, igual que "You are the music in me" Todos ya están publicados.

Almanele: Le tenía mucha precaución a volver a escribir los mismos hechos, así que leer que tuvo el efecto que esperaba me tranquiliza mucho. Se viene una nueva saga en la que espero usar a Bunix muy seguido, esperemos que no la líe yo solita jajajaja. Incluso los diálogos que edité un poco me parecieron oportunos pero arriesgados, por todo esto del efecto mariposa, el simple hecho de que Bunix esté, lo cambia todo y quería capturar esa idea. Lo de la pelea de Ladybug y Cobra, la música se la agradezco a Marianne E, ella me ha ayudado con mi selección musical, y también a Skayue-Chan, ambas me han dado buena música que me inspira para capítulos y asó, en ese sentido estoy abierta a recibir cualquier aportación jaja. Veamos si puedo fomentar tu Amor/Odio a Lila en la siguiente temporada.


Luka estaba acostado de lado en la cama, con la cabeza recargada en una mano y observando con detenimiento el gesto tranquilo de Marinette; la chica descansaba recostada bocabajo abrazada de una almohada con la sábana enredada en torno a sus piernas como si hubiese tratado de quitárselas en algún momento de la noche. Aunque había pasado largo rato limitándose a observar su gesto inocente, el muchacho no pudo retener más el impulso de tocarla, ahora su mano paseaba ida y vuelta por toda la extensión de su espalda desnuda y sonreía dulcemente cuando ella se removía en respuesta a los escalofríos que aquellas caricias le desataban.

La chica emitió un gruñido por lo bajo, removiéndose en su sitio y apretando el gesto, como si tratase de despertar. Luka levantó la mano unos centímetros sobre la piel de su musa, sonriendo divertido ante la posibilidad de que ella se volviera a dormir, sin embargo, Marinette entreabrió un ojo y compuso una sonrisa bobalicona, llena de añoranza y amor.

—Buenos días... —Murmuró ella acomodándose mejor sobre la almohada.

—Buenos días, ma belle. —Respondió Luka acercándose a ella para depositar un beso dulce en la frente de la chica antes de volver a observarla desde su sitio.

—¿Qué hora es? —Preguntó en medio de un bostezo.

Luka se estiró en su sitio para ver su celular y sonrió mostrándole la pantalla a Marinette, la chica se giró con violencia en la cama, cayendo con todo y sábanas y arrancándole a Luka la almohada en el camino.

—¡¿Por qué no me despertaste antes?! —Exclamó desenredándose en el piso y corriendo a su cajón a buscar ropa interior, saltando en un pie mientras trataba de vestirse. —No puedo creer que sea casi la una, tú tendrías que estar en el Conservatorio. ¡No te rías! —Espetó al escucharlo ahogar una risita. —Y yo tendría que haber preparado el desayuno hace horas para que tuvieras tiempo. ¡Puse una alarma!

—Sí, la apagué. —Admitió Luka abrazando una almohada y acostándose bocabajo, admirando a Marinette hecha un remolino por la habitación.

—¡¿Por qué?! Dios, no puedes ser así de irresponsable.

—Lucías tan linda dormida. —Murmuró él paseándose el pulgar por la boca antes de morderse el labio y componer una sonrisa enternecida e infantil. En cualquier otro momento, aquel gesto habría desatado toda la ternura de Marinette y ella le habría cubierto las mejillas de besos, pero ahora apenas y había reparado en aquello.

—De todos modos, no puedes faltar con tus compromisos a estas alturas. ¿Qué van a decir tus superiores del conservatorio?

—Seguramente hoy no digan nada. —Comentó Luka despreocupado antes de volver a mirar su teléfono y percatarse de que tenía un par de mensajes de Adrien. —Por otro lado...

—¿Cómo nada? Sabes que tienen expectativas altas de ti.

—Sí. Es cierto. Pero no creo que esperen que trabaje los domingos también. —Soltó al final, recostándose de nuevo y acomodando la barbilla sobre sus brazos, en espera de la reacción de su musa. —Al menos yo no espero que lo esperen. O más bien, espero que no lo esperen.

—¿Domingo? —Murmuró Marinette cuando por fin se enfundó en una camiseta de manga larga, con la melena hecha un desastre.

—Sí. Doy clases los sábados si quieren, ayer ya me viste. Pero los domingos de la cama no me sacas ni tú. Tal vez tú.

—¿Es domingo?

—Amor, la entrega fue ayer. —Murmuró Luka palmeando el sitio a su lado, invitando a Marinette a sentarse y percatándose de la ropa que llevaba. —Y, por cierto, te pusiste al revés las...

Marinette bajó la vista a su cuerpo, percatándose de que llevaba la ropa interior volteada. La joven compuso un puchero y fue a sentarse al lado de su esposo, preguntándose cómo era posible tanto caos en menos de dos minutos.

—Debiste prevenirme.

—Me encanta verte zumbando por ahí. —Admitió el muchacho girando en su lugar y volviendo a recargar el peso de la cabeza en su mano, despejando el rostro de su musa con la libre y sonriéndole de medio lado cuando ella le besaba la coronilla. —Con la ropa te puedo ayudar a enderezarla. —Sugirió divertido, acariciando el cuello de la chica y consiguiendo que se sonrojara. —Pero primero te la tengo que quitar.

—Son opciones. —Murmuró Marinette a media voz.

—Buenoss díass, portadoress. —Murmuró Sass llegando a la habitación, seguido de Tikki. Ambos kwamis sonreían de oreja a oreja para sus protegidos. —Tengo notisciass de Plagg y Longg.

—Y yo tengo noticias de Adrien. —Murmuró Luka recuperando su teléfono. —Esperemos que sean las mismas noticias.

—Maunier citó a Chat Noir esta tarde a la comisaría para saber qué lograron averiguar después del estrepitoso fracaso de ayer. —Murmuró Tikki ligeramente preocupada, consiguiendo que Marinette le prestara atención. —Parece que el detective considera una mala decisión haber confiado en Luka para traicionar a su gente.

—Primero, yo no traicionaría a mi gente. —Espetó el muchacho mirando a Tikki con reproche. —Lo que iba a hacer era ayudar a rastrear a los infiltrados en los Reptiles. Jamás entregaría a un reptil —puntualizó categórico —, porque sé que son buenas personas. Nadie en la guardia de ayer era externo a la familia. Y sólo nos pagaron por escoltar a Lila Rossi a una bodega de su familia.

—¿Lila? —Musitó Marinette sin aire, sintiendo que le daba vueltas la cabeza al escuchar ese nombre.

En menos de un instante, Marinette sintió el bajón en la presión y se fue de lado, pero las manos de Luka la atraparon al vuelo y el muchacho la acunó contra su pecho, sosteniéndole con cuidado.

—Amor... —Murmuró él observándole el rostro, percatándose de su palidez. —¿Qué pasa?

—Pensaba que no volveríamos a saber nada de ella. —Admitió Marinette horrorizada, levantando el rostro hacia su esposo y pasando saliva. —Lila es peligrosa.

—Lo sé. —Admitió el muchacho. —De haber sabido que el trabajo era para ella, no me habría metido ahí. Ella quiere conseguir escoltas para algo, pero eso es tema aparte. —Luka suspiró apresando a Marinette con fuerzas y recargando la barbilla en su cabeza, suspirando y acariciándole el cabello negro. —Iré con Chat a la comisaría en un rato más. Quédate aquí, Kagami y Alya vienen para cuidarte.

—¿Alya? ¿Con qué excusa viene Alya? —Soltó Marinette confundida, despegándose de Luka para mirarle a los ojos.

.

Maunier ofreció su taza a Luka cuando se encaminaron a su despacho, el muchacho, divertido, recibió en sus manos aquella bebida caliente y sonrió de oreja a oreja al ver a Chat sentado a sus anchas en el sillón de la esquina. Y aunque Maunier le ofreció a Luka un lugar frente al escritorio, el músico se dirigió a la ventana y recargó ahí el brazo disponible, mirando la ciudad a sus pies y suspirando.

—Mira. —Inició Maunier recargándose hacia atrás en su sitio. —Agradecemos mucho el apoyo para permitirnos escuchar algunas conversaciones con los reptiles, pero el día de ayer fallamos estrepitosamente, y me pregunto si no nos habrán visto la cara.

—De hecho, señor. —Llamó Chat enderezándose en su sitio y sonriendo de medio lado. —Creo que el día de ayer hicimos un avance considerable. ¿Verdad Luka?

Luka suspiró. —Mi ex novia consiguió acercarse al portador nuevo, Cobra. Dice que le sacó algo de información respecto a la entrega de ayer.

—¿Qué dijo? —Urgió Maunier sorprendido.

—Lo de ayer fue sólo escolta. Lila Rossi está de nuevo en la ciudad y quería ver qué tan buenos son los reptiles para lograr sus objetivos. Ellos sospechan de Cobra, creen que pudo venderlos con los otros portadores.

—Lila Rossi es un tema completo. —Espetó Maunier negando con la cabeza y pasando a la siguiente idea que había ocupado su mente, como si fuera más importante. —Vimos cómo el tal Cobra arremetía sin piedad contra Ladybug, la pudo haber matado anoche. Ella es el emblema de justicia de París y ese fulano no se midió en el daño que le hizo a la heroína.

—No lo sé. —Soltó Chat con malicia. —Podrían haber estado fingiendo.

Inconscientemente, Luka se llevó el pulgar a la boca, acariciando la herida que Marinette le había hecho al morderle en su pelea.

—Aunque... —Murmuró Maunier pensativo. —¿Podría estar Cobra enamorado de...?

Chat y Luka soltaron la carcajada al mismo tiempo, aquello los tomó por sorpresa. ¿De cuándo acá Maunier era un romántico? El detective los miró confundido, esperando una explicación por parte de los muchachos, sin imaginarse que la risa de Chat era por lo descabellado que podía ser el hecho de que Maunier lo hubiese notado; y la risa de Luka era por lo atinado del razonamiento del detective. Para Luka estaba claro que Travis se había ganado a pulso su lugar como jefe de la policía de París.

—Tengo que admitir que la manera en la que Chat se lo quitó de encima... —Murmuró Luka divertido, mirando acusatorio al felino. —Cualquiera diría que sigues enamorado de Ladybug.

—Estoy enamorado de ella. —Puntualizó adoptando una pose dramática, una reverencia con una mano en la espalda y la otra sobre su corazón, mostrando una sonrisa pícara y radiante. —¿Qué no sabes que estamos hechos el uno para el otro? —Chat se enderezó en su sitio y posó la mano que tenía en la espalda recargada contra su frente, víctima, como él solo. —Y un rufián viene y hace amago de quitarme a mi amada...

—Pues yo no vi que la Catarina se resistiera. —Espetó Luka divertido, consiguiendo que Chat le dedicara una mirada fulminante y determinada. Lo iba a golpear.

—A ver, no estamos aquí para hablar de intereses románticos. —Espetó Maunier al ver la estática que había aparecido entre las miradas del héroe y del civil, sabiendo que él había iniciado el tema y que tenía que frenar aquello inmediatamente. —Estamos para hablar de asuntos oficiales, del hecho de que no encontramos nada productivo ayer.

—Difiero. —Soltó Luka mirando al detective. —Lila Rossi está empezando a contratar personas para trabajos de escolta, no encontrar a los mercenarios que le dispararon a mi esposa no es del todo una pérdida de tiempo, al contrario, sólo podría querer decir que ya no están con los reptiles y la banda está limpia de nuevo.

—Eso dices tú porque quieres limpiar el nombre de esos delincuentes. —Acusó Maunier torciendo el gesto y dedicándole una mirada larga al muchacho.

—No todos son delincuentes. —Comentó Chat pensando en Colette. —Aunque algunos sí que dan miedo. ¿Seguro no quieres levantar una denuncia contra los que se metieron a tu casa la otra noche? Podrían haberte matado.

—También yo a ellos. —Murmuró Luka antes de soltar un suspiro profundo. —No quiero levantar una denuncia, lo que hicieron estaba dentro de lo "permitido".

—¿Que se metieron a tu casa? —Espetó Maunier mirando incrédulo a Luka, reparando por primera vez en las heridas del rostro, los nudillos pelados, las costras en la ceja, las vendoletas.

—¿Pues qué creía, que fui a buscar pelea? —Escupió Luka molesto, desviando la mirada hacia la ventana. —A pesar de la pinta, soy un pacifista la mayor parte del tiempo.

—¿La mayor?

—A menos que se metan con mi familia. —Puntualizó Luka con tal frialdad que incluso Chat retrocedió en su sitio.

El felino conocía el alcance de su rabia, así que tragó saliva y retrocedió un poco más cuando Luka le dedicó una mirada de reojo.

—Se entendió el punto. —Murmuró Chat recuperando su propia taza y encarando a Maunier. —Si Lila está de regreso, eso quiere decir que los mercenarios saldrán de su escondite eventualmente, y dejarán a los reptiles en paz. Nosotros no los vimos en toda nuestra investigación.

—¿Ustedes?

—Chat nos apoyó al momento de estar espiando las conversaciones en el bar de los reptiles, actividad que, por cierto, se terminó. —Puntualizó Luka apuntando a Maunier. —Mi gente no tiene nada que ver con Lila Rossi ni con los mercenarios que estuvimos buscando, ya lo dejaron claro con sus conversaciones y actividades.

—Pero eso no lo puedes saber.

—Eso lo dices tú porque no conoces nuestras leyes. —Apuntó Luka sonriendo de medio lado antes de darle un trago largo a su café. —Pero los reptiles, a pesar de ser sádicos y despiadados con sus enemigos, también tienen palabra con los amigos. Me han estado dejando hacer y deshacer a mi antojo desde que se enteraron de lo de Mari, honestamente, no creo que Andreé me hubiese permitido hacer mucho si estuviesen involucrados. Creo en mi gente.

—Suena muy convencido.

—Estoy claro con quiénes estoy lidiando. Además... —El teléfono de Luka vibró en su bolsillo, el muchacho suspiró revisando la pantalla y percatándose de que tenía un mensaje sin leer de Colette.

Llámame.

—¿Es de casa? —Murmuró Chat ante la expresión de sorpresa que su amigo tenía en el rostro.

—No... Pero podría ser igual de importante. —Luka levantó la mirada hacia Maunier y luego a Chat, debatiendo internamente.

—Ve. —Comentó el felino asintiendo y acercándose hasta él, poniéndole una mano en el hombro y sonriéndole con franqueza. —Te respaldo en esto, sé quién eres.

—Gracias.

—Claro. —Soltó Maunier con sarcasmo. —Ustedes coordinen mi reunión.

.

Luka suspiró al escuchar la voz de Colette al otro lado de la línea, la chica sonaba tranquila, así que aquello debía ser algo importante, pero no había pasado nada grave.

¿De dónde sacas tus contactos? —Espetó la chica divertida. —Cobra es un caso completo, da miedo mirarlo a los ojos.

—La mayor parte del tiempo pelea con los ojos vendados, que yo sepa.

Sí, y entonces sonríe y es peor. No me gusta cuando la serpiente sonríe, da más miedo que tú.

—Tal vez debería volver a las calles para demostrar quién manda. —Sugirió, divertido, preguntándose cómo sería posible pelear frente a frente con Cobra y regañándose por una idea tan descabellada. —¿Pasó algo?

Sí y no. Quería confirmar algo. Cobra me dijo que te conoce y que está en deuda contigo.

—Le hizo daño a Mari. —Murmuró Luka sabiendo que aquello no era precisamente una mentira, pero incapaz de justificarlo. —Y a mí. Más daño del que podría reparar, así que su vida me pertenece hasta nuevo aviso.

No puedo creerlo, Cobra es tu perra...

—Se puede decir. —Soltó Luka divertido.

Hay algo más... —Admitió Colette bajando la voz. —Digo, tal vez ni siquiera te interese, pero escuché que Andreé va a organizar un torneo nuevo. —Luka guardó silencio un momento. Sabía que si Colette le estaba diciendo aquello debía ser por una razón muy buena. —Es... —retomó insegura, bajando todavía más la voz —es para conseguir una indulgencia o... o convertirse en segundo al mando.

—¿Qué? —Espetó Luka sin aire. —¿Qué hay de Erik? ¿No era él la mano derecha de Andreé?

Erik inventó el rumor de que habías hecho trizas a tu padre y el fuego se propagó. Imagínate la sorpresa cuando Andreé vio a Louis tocando en el primer piso. Estaba colérico, quería matar a Erik por mentir, pero lo disuadimos al respecto y...

—¿Y? —Repitió Luka ante el silencio. Revisó una vez su pantalla para asegurarse de seguir en llamada y volvió a llevarse el móvil a la oreja, confundido ante el suspiro de Colette.

Y luego... Orson abrió la boca. —Dijo con hastío, cansada, como si aquello fuera una noticia tediosa, pero triste. —Orson contó lo de tu casa.

—No lo entiendo. —Murmuró Luka mirando a su alrededor, cuidando de no ser escuchado por ningún elemento de la policía. —Cuando se metieron a golpearme lo hicieron con todas las de la ley, yo cedí voluntariamente y luego gané con mis propios puños y...

Y dos costillas rotas. —Interrumpió Colette divertida. —Todos sabemos esa parte de la historia. Ese no fue el problema. El problema fue que Orson dijo que Erik trató de tocar a Marinette para cucarte, y ya sabes lo que piensa Andreé de los trucos sucios para ganar una pelea.

—Sí... —Dijo Luka en medio de un suspiro. —Tenemos que ganar por nuestros propios medios, usando nuestros puños para poner el nombre de los reptiles en alto y no manchar la chaqueta con la deshonra de los cobardes. —La cita textual de los preceptos dejó a Colette pasmada. ¿De verdad se los sabía de memoria? —¿Sigues ahí?

Sí... —Dijo la chica, lentamente, como si pensara muy bien sus palabras. —Sigo aquí. Voy a participar. —Advirtió sonriendo de medio lado. —Pero pensé en avisarte primero, creí que querrías la indulgencia.

—No lo sé. Hace mucho no me meto en estas cosas, además, se vive tranquilo como renegado.

Pues sí, pero aún pueden marcarte como target para futuras peleas callejeras, y eso pone a tu familia en riesgo. Esta vez fue Marinette y la chica es una fiera; pero Anarka y Juleka también son tu familia, el chico Agreste, la novia sádica. Son muchas las personas a las que quieres ahora. Ok. —Dijo al cabo de una pausa larga y pesada para ambos. —Se supone que no debo decirte esto, pero nadie está escuchando, así que al diablo. Eres familia y te voy a cuidar. Lila está patrocinando la primera prueba, y hay rumores de que, o te metes, o te mete.

—¿Lila Rossi? —Espetó Luka, furioso ante la idea de que la villana no saliera de su vida a pesar de haber cerrado el trabajo de Cobra. —Esa perra... —Ladró en voz baja, consiguiendo que varios pares de ojos se posaran sobre él. —¡¿Qué?! —Gritó el muchacho mirando a su alrededor, consiguiendo que la gente se encogiera en sus sitios y volvieran a lo suyo. —Ok, en la noche iré a Les Reptiles para ver qué hay.

Luka, respecto a tu causa noble en el conservatorio. De pronto el bar se llena de los miembros más jóvenes y eso no me gusta, ¿cómo planeas reformar a los reptiles menores de edad?

—Confía en mí, tengo un plan para eso. Te veo en la noche.

Luka colgó antes de pasarse una mano por el cabello y rascarse la nuca, la frustración comenzaba a hacer acto de aparición en los linderos de su mente, sin embargo, algo bueno podía salir de todo lo que estaba pasando en ese momento. ¿No?

—¡Maunier! —Exclamó Luka abriendo de un portazo y consiguiendo que Chat y Travis saltaran en sus asientos por la impresión. —Tengo una oportunidad más.

—Te escucho.

—No, todavía no. —Comentó el guitarrista mirando el piso. —Hay un evento entre los reptiles esta noche, iré con Mari a echar un vistazo para saber qué es lo que hay de por medio, posiblemente vea una posibilidad de averiguar un par de cosas de Lila Rossi.

—¿Por qué? —Murmuró Chat con curiosidad.

—¿Planea llevar a su esposa al nido del diablo? —Soltó Maunier, contrariado.

—Sabe cuidarse sola. —Soltaron Luka y Chat al unísono, pero luego fue Luka quien continuó. —Me llamó Colette, parece que se organizará otro torneo entre los reptiles y esto sí me interesa.

—Ninguna actividad ilícita ¿verdad?

—A menos que participar en una pelea a mano limpia con alguien que me insulte cuente como un crimen federal. —Comentó Luka divertido. —Necesito algo de tiempo para entender de qué va lo que viene a continuación, pero en cuanto sepa si puedo apoyar a la policía a dar con los agresores de mi esposa, lo haré con gusto.

—Está muy interesado en ayudar. —Murmuró Maunier desconfiado. —Hasta alegre, diría yo.

—La verdad... —Murmuró Luka tomando su chaqueta del respaldo de la silla, sonriendo ampliamente mientras se preparaba para salir. —Estoy feliz de saber que mis reptiles no tienen nada que ver con la hospitalización de Marinette, y quiero ayudar a la policía francesa a dar con los criminales, será mi manera de vengar lo que pasó.

—Confío en su palabra. —Admitió Chat adoptando la misma actitud de su amigo y enderezándose en su sitio. —Travis Maunier, ha sido todo un placer estar contigo esta tarde, pero París puede requerir mis servicios tanto como los tuyos, así que me retiro.

Maunier asintió para el héroe y le ofreció una mano, despidiéndose con un apretón efusivo. En seguida se giró hacia Luka y le ofreció la mano en un gesto solemne. En cuanto Luka aceptó el apretón, Maunier tiró un poco de él para acercarlo y poder plantarse frente a frente.

—Hijo, bienvenido al equipo de apoyo de la policía de París.

—¿Perdón? —Soltó Luka, confundido ante la sonrisa amplia que Chat Noir le dedicaba.

—Chat Noir y yo estuvimos hablando al respecto mientras tomabas tu llamada. Nos fue de mucha ayuda contar con tu apoyo cuando inició este drama y el felino considera buena idea tenerte en el equipo como arma secreta.

—¿Qué equipo? —Espetó el guitarrista cuando Maunier le dio la vuelta a su escritorio y comenzó a rebuscar entre los cajones.

—Verás, Maunier y yo venimos trabajando en una iniciativa de equipos secretos desde hace dos años. —Explicó Chat Noir. —Es algo que ni siquiera Ladybug sabe, y aunque me encantaría que permaneciera así, también entiendo que no podía durar para siempre. —Completó apenado, consiguiendo que Luka asintiera, entendiendo el mensaje de fondo. —En fin. Formamos un grupo con algunos elementos de la ciudad. El joven Adrien Agreste, la señorita Kagami Tsurugi y algunos otros nombres que no le van a sonar. Ellos han funcionado como elementos no oficiales de las fuerzas de policía, queremos que tú y Marinette formen parte del equipo. Bueno tú. Pero contar contigo es contar con ella.

Maunier ofreció una placa a Luka, dejándolo pasmado.

—Qué amables... —Dijo a media voz. —Pero no puedo aceptar el ofrecimiento de momento. —No salía de la sorpresa. Aceptar la placa implicaba meterse en más peligros de los que estaba dispuesto a afrontar. Al levantar el rostro y toparse con las expresiones de sorpresa de ambos héroes, Luka retrocedió medio paso llevándose una mano a la nuca. —Si Andreé descubre que estoy con la policía me mata. Déjame hablar primero con él, creo que puedo convencerlo de hacer alianza con los azules.

—¿Alianza? ¿Les conviene?

—No estamos metidos en cosas ilegales, les conviene a ustedes. —Prometió el muchacho encaminándose a la puerta. —En la semana vuelvo por mi placa.

—¿Qué te hace creer que la oferta seguirá en pie? —Exclamó Maunier viendo al guitarrista salir, siguiéndolo, pero frenando en su puerta. —¡Luka!

—¡Perdón! —Exclamó el aludido sonriendo. —Llevo prisa por ver a Marinette.

—Es un caso completo. —Soltó Chat divertido, negando con la cabeza ante la mirada de incredulidad de Travis. —Lo quiero por estrafalario. —Admitió el gato negro sonriendo más ampliamente todavía. —No por ser común y corriente.

—¿De verdad confías en él?

—Te lo digo, Travis. Pondría mi vida en sus manos.

—Esperemos que tengas razón. ¿Podemos aprovechar que estás aquí y explicarme eso de que quieres ampliar el equipo encubierto?

—Claro, tengo algunos nombres qué discutir. Nino Lahiffe, Alya Césaire, Chloe Bourgeois encabezan la lista, pero hay más gente dispuesta a ayudar, y estas personas tienen contactos importantes que podrían simplificarnos el trabajo al momento de tratar con mafias y otras organizaciones.

—Te escucho.

—Genial. Hablemos de Marinette Dupain-Cheng.