¡Viva México!

(Ya pues, ya me voy a estar en paz jaja)

Rebeca . sz: Qué le hacemos a nuestro heroe jajajaja quiere tener cubiertas todas las posibilidades, y son maneras de tener activo al equipo sin ponerlos en riego cada vez. A ver con qué nos salen los héroes en la saga de Lila, que creo que veremos a los otros portadores en acción de una u otra forma.

Skayue-chan: Perdón, pero ya viste lo malvado que es el equipo creativo jajajaja. De Lila, te lo juro, todavía no la odias lo suficiente, ya verás a qué me refiero, este arco está planeado para superar al anterior, esperemos que guste como el de reptiles, esperemos armarla con el corte policiaco. Por cierto, gracias por la canción que me enviaste, y como lo prometido es deuda, te dejo esta entrega.

Marianne E: Siempre es un placer tener tus fangirleos en privado, dejo esta y otra pausa, espero publicar Propuesta Indecente antes del miércoles, pero no prometo nada jajaja. Ahora sí me tengo que sentar a plasmar punto por punto cómo va a ser este arco, porque se me está saliendo de las manos meter lo de Lila y amnesia sin desmadrar todo lo demás, pero le haré los cambios que platicábamos el otro día, espero que la saga esté a a altura de las lectoras.

Almanele: Jajajajaja lo del miraculous del conejo me encantó, estoy de acuerdo contigo, a ver cómo nos va con Chat haciendo sus dagas. Este arco le pertenecerá al dúo dinámico, así que verás mucho de Luka y Adrien, o de Luka y Chat. Lo del conservatorio va a tener un poquito más de protagonismo eventualmente, no quería dejarlo al aire, Luka trae por ahí dos proyectos entre manos, a ver qué sale. Voy a darles una pausa de dos capítulos antes de entrar al arco de lleno, este y el siguiente. Disfrútalos.

Manu: Soy multi shipper, aunque prefiero (obviamente) el lukanette, lemon habrá alguno más en esta historia, que ya contiene tres, gracias por la sugerencia, veré si puedo trenzarla. Nos leemos pronto


Luka suspiró sentado a la barra, observando todo cuanto pasaba en Les Reptiles cuando escuchó el bullicio en la entrada. No pudo evitar girar el rostro para tratar de averiguar qué estaba pasando cuando las divisó: Colette al frente, lado a lado de Jeanette, ambas despampanantes como siempre, la primera llevaba el cabello negro suelto desperdigado en caireles cayendo a su alrededor, llegó usando una mini falda de cuero y botines de tacón de aguja, una camiseta de red encima de un top violeta y la chaqueta sobre sus hombros; Jeanette vistiendo un pantalón ajustado de mezclilla morada, una camiseta blanca con el logo de la banda de Colette y la chaqueta puesta, con el cabello cayendo libremente en torno a su rostro, como enmarcándola; y un par de pasos atrás, venía su esposa, caminando con zancadas firmes, usando botas de tacón, altas hasta las rodillas, una minifalda de cuadros, negra con las líneas blancas, un top plateado y una chaqueta sencilla de manga larga y cuero negro.

Si no le hubiese advertido de sus intenciones, Luka seguro se habría atragantado con su trago al ver el logo de la chaqueta de Erik pegado a su espalda con una franja roja bordada de lado a lado, una muestra de que el reptil había sido vencido por su esposo.

—Tienes buen ojo, niño. —Murmuró el hombre de la barra antes de dejar un vaso nuevo al ver a Marinette acercarse hasta él con una sonrisa coqueta.

—Ahí está mi reina oscura. —Dijo con orgullo, levantándose en su lugar y recibiendo a Marinette en sus brazos.

Depositó un beso apasionado en la boca de su musa, abrasándola, consumiéndola, incitándola y dejándola con ganas de más cuando se separaron. Luka tuvo que recurrir a toda su fuerza de voluntad cuando rozó la piel de su cintura al abrazarla de medio lado y ofrecerle una cerveza.

—No... —Murmuró Marinette escandalizada y abriendo los ojos de más. —Sabes que la cerveza me cae pesada.

—Me olvido que no sabes tomar cerveza. —Murmuró divertido, girando para encarar al encargado. —Tequila...

—Que sea una paloma. —Interrumpió Marinette recargando los codos en la barra y consiguiendo que Luka le dedicara una mirada lasciva a la chica, que le dedicaba una mirada de reojo y una sonrisa pícara.

—¿Lo haces a propósito? —Soltó Luka recurriendo a cada gramo de fuerza de voluntad que le quedara disponible en el cuerpo para quedarse en su lugar.

—¡Claro! —Exclamó la chica divertida, girándose para encarar a Luka y pasando sus brazos alrededor del cuello de su esposo. —Es mi venganza personal por pedirme que viniera aquí. Y Colette y Jean estuvieron de acuerdo en ayudar.

—Sí. Recuérdame reclamarle después. —Murmuró ofuscado.

—Créeme cielo —murmuró la chica pegando su boca al oído de Luka y sonriendo —, no te van a quedar ganas de reclamar. A todo esto... —Murmuró Marinette ojeando el lugar, percatándose de que había gente de todas las edades metida en ese espacio. —Se supone que esta noche Andreé dará los avisos pertinentes. ¿Verdad?

—Sí. —Murmuró Luka tomando su vaso y ubicando a Andreé al final del bar. —Marinette, bienvenida a mis dominios. Te darás cuenta de que este sitio no es tan distinto que el Chat Lunatique, y, de hecho, creo que va siendo tiempo de que echemos a andar esa parte del plan.

—Eso todavía me tiene curiosa. ¿Qué planes tienes para el Chat?

—Una cosa a la vez. Necesitas saber un par de cosas para poder moverte a tus anchas por aquí.

—Te escucho. —Murmuró ella siguiendo a Luka hasta una mesa redonda tan alta que necesitaron bancos para poder sentarse a su gusto. Se ubicaba en la esquina contraria a la que Andreé solía tener su trono adornado, así que ambos portadores pudieron ver todo el lugar. —En la barra suelen estar las personas que vienen de entrada por salida, ahí nos ubicamos cuando venimos por información nada más, ya sea de otros reptiles o cosas que el bar tender nos pueda decir. No sabes la cantidad de información que ese hombre maneja.

"Generalmente acepta pagos por secretos, puedes dejar dinero o joyas. Una vez... Bueno. Mi padre solía intercambiar joyería por botellas justo aquí.

Marinette bajó la mirada hacia el zafiro engarzado que llevaba en la mano derecha, sonriendo y asintiendo, comprendía de qué hablaba Luka.

—Las mesas más cercanas al centro del bar son las de los clientes frecuentes, pero incluso esas están divididas por facciones, por así decirlo.

—Las bandas de los brazos.

—Exacto. La banda de Colette es celeste, como la mía. Ella formaba parte de mi herpetario hasta que dejé de ser un reptil activo, y entonces ella se convirtió en reina de las serpientes. Todos los reptiles que adquieran apodo de algún viperino, le rinden cuentas a ella.

—Colette reina de las serpientes. —Repitió Marientte memorizando la información. —Tiene sentido que esa culebra sea la reina.

Luka soltó una risa por lo bajo, brindando con Marinette antes de seguir con su recorrido guiado.

—Las bandas naranjas pertenecen a las salamandras. Esos se ganaron el lugar por escurridizos. Dean es el que encabeza de momento, al parecer. Las salamandras tienen más información de lo que parece. No son tan buenos peleadores, pero son excelentes estrategas, cuando necesites planear una guerra, ellos son tu gente.

—Salamandras, estrategas. Lo tengo.

—Las tortugas usan la banda gris. Son los más viejos del clan. Yo creía que eran los fundadores, pero Andreé fue el que creó la banda, así que eso desbarató mi teoría. Los miembros que tienen más tiempo en la banda se convierten en tortugas cuando cumplen cierto tipo de misiones, participan en torneos y otras cosas. Ellos son los consejeros.

Luka paseó la mirada, buscando nuevos colores de bandas, percatándose de que había mucha gente esa noche.

—¿Estás nervioso? —Murmuró ella entrelazando sus dedos con los de Luka para llamar su atención y sonreírle, tratando de infundirle valor.

—Sí. No fue buena idea traerte esta noche.

—Tranquilo. Hoy también Colette me respalda. ¿Seguimos con la clase, profesor?

Luka soltó una risita por lo bajo, asintiendo y agradeciendo que Marinette mantuviese el buen humor a pesar del herpetario en el que se encontraba en ese momento.

—De acuerdo. Las bandas verdes son para las iguanas. No te confundas. —Dijo ante el puchero de ternura que compuso Marinette al escuchar aquello. —Son los peleadores más feroces que vas a encontrar en los reptiles. Si las serpientes nos catalogamos como letales, las iguanas son brutales, no tienen ninguna consideración al momento de tirar los golpes.

—¿Son más peligrosos que tú?

—Sí y no. —Murmuró Luka llevándose los nudillos de Marinette a la boca antes de dar otro sorbo a su vaso. —Cuando te digo que yo no soy vengativo es porque cuando tengo una batalla enfrente la aprovecho hasta el final, no me gusta andar persiguiendo a mis enemigos para cobrar cuentas pendientes. —Espetó haciendo una mueca de hastío. —Pero tampoco olvido una deuda, así que, si las cosas se acomodan para poder darle una lección a mis deudores, la voy a tomar.

—Lo sé. —Murmuró Marinette sonriendo dulcemente. —Honestamente me daba miedo no ser suficiente para poder contener tu rabia si alguna vez se desbordaba.

—Te lo dije, vida. —Murmuró el muchacho mirándola fijamente a los ojos, sonriendo y bajando la voz, pero asegurándose de que Marinette le escuchara claramente. —NUNCA le serviré a nadie que no seas tú. Tienes ese poder sobre mí, Petite. Recuérdalo siempre.

—Ya me lo has demostrado. —Admitió Marinette sonriendo y suspirando, pensando en aquella ocasión en un callejón lluvioso, con Luka dándole una paliza a Erik.

Ante el recuerdo del muchacho, Marinette carraspeó paseando la mirada por el lugar.

—Erik no puede pisar el bar hasta que yo le diga a Andreé que todo está en orden.

—Algo me dice que planeas negarle la entrada al bar un par de días más.

—¿Bromeas? Quiero verlo entrar por esa puerta. —Afirmó Luka divertido, levantando su vaso en dirección al fondo, donde Andreé parecía estar brindando con él. —Quiero ver con qué cara vuelve a este lugar después de haber perdido dos veces ante mí en menos de un año.

—¿No te preocupa que busque venganza? —Murmuró la chica incómoda ante el escrutinio al que había sido sometida bajo la mirada de Andreé.

—No. La verdad es que Erik no tiene derecho a vengarse dado que fue él quien vino a buscar pleito. Así que, si viene a buscarme, estoy preparado para pelear con él. Erik fue mucho tiempo el líder de los camaleones. Ellos sí que son peligrosos. Banda violeta. Normalmente actúan como informantes, trafican con los daros que logran encontrar, pero hemos llegado a creer que incluso hay uno o dos hackers entre ellos. Jeanette era una camaleón antes de involucrarse con Colette, pero ya conoces a nuestra amiga en común.

—Sí, es territorial y posesiva dentro de los linderos de lo aceptable. —Murmuró Marinette sonriendo, observando la mesa de las aludidas, donde Colette tenía a Jean sujeta por los hombros, abrazándola con dulzura, pero también dejando claro que le pertenecía.

Colette giró el rostro para plantar un beso en la sien de Jeanette antes de volver la atención al resto de los ocupantes de la mesa y soltar una carcajada con ellos. Seguramente algo que dijeron que fue muy gracioso.

Marinette veía a Jean como un canario encerrado en jaula de oro, pero al ver la sonrisa soñadora que la morena compuso para Colette, todas las piezas cayeron en su sitio.

—Somos iguales. —Murmuró la chica sonriendo para Luka.

El muchacho le dedicó una mirada de confusión, pero negó con la cabeza, sabiendo que aquello debía ser alguna conclusión personal de su musa.

—Andreé es el único que no usa banda. —Apuntó Luka señalando al líder de los reptiles. —Pero supongo que no debo obviar el dato.

—Espera. —Murmuró Marinette tomando ambas manos de Luka. —La chaqueta de Erik no tenía banda cuando me la entregaste. ¿Por qué?

—Erik era segundo al mando, así que se ganó el derecho de ser un reptil sin marca, cuando la gente ve chaquetas sin bandas saben que deben arrodillarse... Por decirlo de una forma.

—Pero las chaquetas de iniciados no llevan banda.

—No, pero tampoco tienen todo el logotipo bordado. Sólo el reptil.

—Cierto. —Murmuró Marinette como si hubiese olvidado aquel detalle. —¿Qué hay de las bandas que están atravesadas? —Murmuró la chica percatándose de que la banda de Colette tenía una franja negra justo a la mitad, rodeando su brazo.

—Son los protegidos de Andreé. Tiene unos pocos a los que no se les puede hacer nada. Mi chaqueta no tenía banda originalmente. Hasta que "fundé" las serpientes y le dije a Dumont que quería ser... ahm... un blanco seleccionable. Un candidato a target en las calles.

—¿Por qué hiciste algo así? —Murmuró Marinette con genuina curiosidad.

El teléfono de Luka sonó. Un instante después, todos los demás teléfonos comenzaron a sonar, el mismo mensaje enviado a todos los reptiles que asistían a aquel lugar. Luka revisó el contenido del mensaje y asintió una última vez.

Marinette sonrió cuando Luka le pidió su mano en un gesto, el muchacho levantó su vaso en dirección a Andreé una última vez, brindando con él antes de terminarse el contenido y salir del lugar.

—Tengo todo lo que necesitamos aquí.

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Luka estaba sentado bajo las luces del camerino de maquillaje, preguntándose por enésima vez cómo era que había terminado metido en aquello.

Ah, sí. Lena. Lena Baudin lo había metido en aquel embrollo como una estrategia publicitaria. Luka había obtenido sin pedirla una entrevista en uno de los programas musicales más importantes de aquel año, así que, según su representante, debía sonreír y estar agradecido por aquella oportunidad.

Aquella mujer tenía fama de ser experta en catapultar a los artistas al estrellato. De hecho, Rose y Juleka habían insistido mucho con Luka cuando se percataron de que Lena quería ofrecerle un contrato, debía ser paciente y confiar en el gusto de sus confidentes.

—Sales en cinco. —Dijo un staff asomándose al camerino y revisando su tabla de contenidos.

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—Por favor, Luka. —Soltó la entrevistadora, Dominique conteniendo una carcajada.

—Es en serio. —Exclamó el guitarrista, divertido también.

Ya había escuchado que aquella periodista tenía una especie de don para hacer sentir cómodos a sus entrevistados durante los programas. Era cierto que Luka había visto un par de entrevistas de ella cuando se había enterado de que iría a su programa, quería estar prevenido del tipo de preguntas que ella podría hacer, posibles ataques o emboscadas, pero todo había sido tan natural como lo era bromear con Adrien. No sabía en qué momento habían comenzado a bromear, pero ahora no podían dejar de reirse a carcajadas.

—Si no sigo con el programa mi productor me va a matar. —Afirmó Dominique poniendo una mano en el antebrazo de Luka, un contacto casual y dulce, como el de dos viejos amigos. —Así que iremos a una pausa comercial y en seguida volvemos con una sorpresa para ustedes. —Dijo mirando a la cámara con una sonrisa ladina. —Pero primero. Luka Cuffaine, ¿nos vas a decir por fin por qué te pintaste el cabello de morado? Luces increíble, no me malinterpretes, pero es extraño verte un color nuevo cuando estamos tan acostumbrados al azul cían. ¿Acaso es un cambio radical de Look que acompaña a tu nuevo disco?

—No, más bien es parte de la sorpresa que tenemos preparada para ustedes esta noche. Créeme, mañana por la mañana vuelvo a mi azul normal. Esto es... temporal.

—Muy bien, entonces lo sabremos al volver del corte comercial. Quédense con nosotros.

Luka se levantó de su lugar para que el equipo de staff pudiera cambiarle las pilas a su micrófono inalámbrico, pausa que Dominique aprovechó para ir a tomar agua, no sin antes poner una mano en el hombro del guitarrista y murmurar.

—Perdón, te juzgué antes de tiempo, pensé que serías grosero y hostil.

Luka soltó una risita al ver a Dominique alejarse. Al volver la vista al set de los instrumentos se quedó helado al ver a Marinette hablando con Lena.

Recordaba que esa tarde, al ir a la disquera para tratar los últimos detalles de aquella presentación, Marinette y Lena habían tenido una diferencia.

Marinette no había querido decir nada al respecto, pero le parecía que la actitud de coquetería de Lena estaba sobrepasando sus límites. Confiaba ciega y plenamente en Luka, pero no quería a una productora famosa y millonaria revoloteando en torno a su marido, como si tratara de robarle un dulce a un niño. Además, Lena tenía la misma fama que Bob Ross, así que Marinette no quería arriesgarse a comprometer la carrera de su marido por una niñería.

El colmo fue cuando la productora trató de insinuársele. ¿Cómo le dejaba claro el punto?

Una llamada entrante fue la salvación de Luka, el muchacho se zafó alegando que tenía que contestar, ya no sabía cómo darle negativas a Lena sin ser grosero o evidente, tenía qué buscar la forma de quitársela de encima o aquel sería el contrato más largo y más caro de su vida.

Lena encaró a Marinette con una expresión de desprecio en el rostro. ¿A dónde se había ido toda la dulzura y coquetería con la que había estado tratando a Luka todo es rato? Ahora Lena le miraba con una frialdad escalofriante, pero Marinette sonrió amablemente y esperó la tormenta con paciencia.

Déjame adivinar. —Espetó la ejecutiva de Legend Records mientras se sentaba en su escritorio y barría de pies a cabeza a Marinette con expresión de asco. —Este es el momento en el que me adviertes que debo alejarme de tu novio o pagaré las consecuencias.

De hecho, no. —Comentó Marinette tranquilamente, avanzando deliberadamente lento hacia Lena al mismo tiempo que hablaba. —No te voy a pedir que te alejes de Luka, al contrario. Te voy a pedir que lo intentes, que des lo mejor de ti, que trates de seducirlo como no lo has intentado con ningún otro. Al final, si Luka decide irse contigo, es porque no me pertenecía como yo creo y como él jura. Pero a como yo lo veo, tienes dos opciones. —Marinette golpeó el escritorio posando ambas manos a los lados de la cadera de Lena y acercó su rostro al de ella, como si la acorralara. La sonrisa que compuso la diseñadora sólo pudo compararse con las que Luka ponía cuando estaba a punto de pelear, un gesto que Marinette ya tenía bien estudiado para este tipo de situaciones. —Si él decide irse contigo, se te viene un escándalo de proporciones épicas, podrás quedarte con el guitarrista mejor cotizado de esta generación y hacer una fortuna, y yo me quitaré del camino. Pero si él me ama tanto como dice amarme, que yo sé que es así... —Dijo pegando su boca al oído de la productora. —Entonces no sólo te quedas sin galán, te quedas sin contrato, porque Luka nunca ha estado dispuesto a trabajar con alguien en quien no confíe.

Marinette le dio la espalda y fue a recuperar su bolso, sonriendo de medio lado.

Una cosa más. —Dijo mirando a Lena antes de abrir la puerta. —Luka no es mi novio. Es mi esposo, así que comienza a tratarlo como tal. Porque yo confío ciegamente en él, pero por ti no doy un centavo.

Marinette terminó de arreglar su cabello (arregaldo en caireles de color rosa pastel) y sonrió para Luka cuando él llegó hasta su lado.

—¿Preparada para ser lanzada a los lobos?

—Será divertido.

—Adrien... —Murmuró el guitarrista levantando la mirada.

—Está en los camerinos, querían asegurarse de que brille de la forma correcta.

—No tienes que hacer esto si no quieres. —Murmuró Luka tomando el rostro de Marinette antes de besar su frente.

—¿Bromeas? Esto será divertido.

—¡Posiciones! —Gritó un staff del piso. —Estamos al aire en dos.

—Éxito, princesa. —Murmuró Luka antes de guiarla hasta el escenario.

Adrien entró al foro y lo guiaron hasta el área de instrumentos, donde se colocó tras el teclado y sonrió.

El escenario estaba preparado con una cama con sábanas blancas, aunque en lugar de colchón habían puesto una colchoneta dura para que Marinette pudiera pararse sin problemas, aun así, lucía cómoda y mullida. La cabecera era de barrotes, tan altos como Marinette, dándole la impresión de ser una jaula.

La chica suspiró, llevaba un vestido blanco strapless, sus hombros estaban expuestos y ella se había envuelto en una sábana, dando la impresión de estar desnuda. Estaba sentada en la cama de frente a las cámaras, pero con el rostro vuelto hacia un lado, en espera de la señal para comenzar. Luka estaba de pie a un lado con una mano cerrada en torno a los barrotes y el rostro vuelto al otro lado, evitando mirar a Marinette.

Las manos de Adrien acariciaron las primeras notas de la canción cuando le dieron la señal de grabar. A pesar de estar sintetizando el sonido al mismo tiempo de trenzar la melodía, Adrien no perdió la calma en ningún momento, componiendo una sonrisa digna del gato de Cheshire.

Marinette cerró aún más su mano en torno a la sábana cuando empezó a cantar, componiendo una expresión de culpa y dolor que hizo a Luka sentir orgulloso de ella.

Basta con mirarte para que empiece a arder mi corazón
Para que tu fuego me llene el cuerpo de pura pasión.

La chica se puso de pie en la cama, tomándose de los barrotes con la mano libre, permitiendo que la sábana cayera a su alrededor, ocultando su cuerpo con elegancia y sutileza. Le dedico una mirada de añoranza a Luka y trató de alcanzarlo a través de los barrotes, pero él se alejó un poco de ella.

Sin notarlo un día cuan mariposa me posé en tu flor
Pobre e ingenua niña caí rendida a tu favor.

Luka la encaró, entrelazando sus dedos, acercando la otra mano para acariciar el rostro de Marinette y sonreírle a través de los barrotes

Se me escapa de las manos tanta miel
Roba de mis labios la tentación.
Dulcemente rozaremos piel con piel
No olvidarás, nuestro fogoso amor.

Luka se movió hasta el frente de la cama, dándole la espalda a Marinette y sonriendo para el público. Ambos muchachos se movieron cantando al unísono, dando pasos de lado, moviendo los brazos, ladeando el rostro para luego dedicar una mirada lasciva a las cámaras, como si trataran de seducir al público y al mismo tiempo como si se estuviesen seduciendo el uno al otro.

Hazme de una vez sentir
Que está pasión no tendrá fin
Y que no fue un error, hacerte el amor
Por favor déjame besar tu ser
El mundo que otros no ven
Solo intoxícame, que feliz seré
Ahogada en tu calidez.

Luka rodeó toda la cama hasta posarse tras Marinette, se arrodilló deslizando sus manos por los costados de la cadera de ella mientras comenzaba a cantar.

Sin temor deséame más y más que te complaceré
Si en verdad me amas toca mi cuerpo y obsesiónate.

Se puso de pie en la cama mientras Marinette lo encaraba, el público soltó una exclamación de sorpresa, una ovación cargada de estática cuando Luka abrió la sábana de Marinette y ella levantó los brazos sobre la cabeza, bamboleando su cuerpo de un lado al otro, como si bailara para Luka.

Sueño con locura tenerte entre mis blancas sábanas
Y que jures serme fiel, mi almendra virginal.

Luka tomó a Marinette entre sus brazos, soltando la sábana y revelando el vestido de la chica, largo por debajo de la rodilla con una abertura discreta en el costado. La inclinó hacia atrás, pegando su boca a la piel del cuello de ella mientras volvían a cantar al unísono.

Si perdemos nuestras almas al final
Unidas, un día se encontrarán.
Nuestro hechizo sin dudar perdurará
Somos tu y yo, que importa lo demás.

Ambos bajaron de la cama y comenzaron una danza frente a frente, como si se dedicaran aquellas palabras y al mismo tiempo como si su romance fuese un secreto. Las cámaras hacían los switchs de la pareja cantándose el uno al otro, mirándose con anhelo y deseo, haciendo planos a detalle de los momentos en los que sus manos se entrelazaban o rozaban el cuerpo del otro, tomándose por los hombros, la cintura, la cadera.

Por tanto tiempo te soñé
Y ahora que al fin te encontré
No te abandonaré, no lo quiero hacer
Sabes que ya no hay vuelta hacia atrás
Esto no fue casualidad
Eres mi realidad, mi única verdad
No renuncies a nuestro amor.

Y vino un solo para Adrien, espacio que el tecladista aprovechó para lucirse, aunque Luka y Marinette tampoco perdieron la oportunidad.

Luka sabía que Lena estaba mirando, no le importaba si los estaban grabando o no en ese momento, él tenía que dejarle claro el punto a su representante. Tomó a Marinette por la cintura y la pegó a su cuerpo antes de besarla con desenfreno.

Ambos muchachos se soltaron y Marinette le dio la espalda a Luka, preparándose para el siguiente verso, el muchacho deslizó una mano por su cintura con aires seductores, arrancándole suspiros al público, consiguiendo que contuviesen la respiración ante aquel gesto mientras Marinette levantaba una mano para acariciar el cabello de su enamorado.

Me sentí nerviosa aquél amanecer
Y lloré, porque no te vi volver.
Me dijiste que todo marchaba bien
Para ocultar, que sufrías también.

Ambos muchachos volvieron a separarse, bailando lado a lado, como si fueran un espejo perfecto del otro, mientras cantaban los últimos versos de la canción.

Hazme de una vez sentir
Que está pasión no tendrá fin
Y que no fue un error, hacerte el amor
Por favor déjame besar tu ser
El mundo que otros no ven
Solo intoxícame, que feliz seré

Y aunque habían ensayado esa parte para seguir con su coreografía, la última estrofa de la canción los llamó como si de verdad fuesen un imán el uno del otro. Marinette extendió las manos hacia Luka y él entrelazó con sus dedos con los de ella, parándose frente a frente, reaccionando con la música mientras la cámara enfocaba la forma en la que Adrien se movía sobre el teclado, como si él mismo buscara la forma de seducir al público con la música.

Tal como un imán atráeme
Que muero por verte otra vez
Perderme en tu querer, y en tu calidez
No me dejes, entiende de una vez
Esto no fue casualidad
Eres mi realidad, mi única verdad
No renuncies a nuestro amor.

Para el final de la canción, Luka tomó a Marinette por la cintura con una mano, dejando el otro brazo colgando a su lado. La chica subió la rodilla, como si pretendiera abrazar a su esposo, pasó un brazo alrededor de su cuello y dejó la otra mano posada delicadamente en el centro del pecho de Luka, mirándole anhelante mientras Luka posaba sus ojos en la cámara con intensidad.

El foro estalló en aplausos y ambos muchachos soltaron sus posiciones antes de abrazarse, Luka depositó un beso tímido en la mejilla de Marinette y luego ambos se dirigieron al puesto de instrumentos, donde Adrien chocó palmas con ambos.

Dominique los alcanzó ahí mientras le entregaban un micrófono de mano a Adrien.

—Eso ha sido alucinante en proporciones épicas. —Exclamó Dominique mirando a la cámara antes de cambiar su atención a los artistas. —Por favor dinos que veremos mucho de esto en tu nuevo disco.

Luka soltó una risa nerviosa abrazando a Marinette por la cintura y atrayéndola hacia sí mientras Adrien recargaba su brazo en el hombro de Luka, cargándole el peso.

—Me encantaría, pero esto fue sólo una sorpresa que preparamos para este programa.

—Aunque este caballero tiene unas cincuenta canciones escritas para el tono de Marinette. —Soltó Adrien divertido, inclinándose hacia el frente para acaparar la atención de Dominique. —Y ya confirmamos que la señora de Couffaine canta como los ángeles.

—Señora de Couffaine. Perdón por entrometerme. —Espetó Dominique cambiando su atención a Marinette. —¿Tenemos fecha para la boda?

—Nos vamos a casar en secreto. —Dijo Marinette con una sonrisa amplia, dedicándole una mirada soñadora a Luka antes de volver su atención a la conductora del programa. —La verdad tenemos muchas cosas por planear todavía y nos gustaría que fuera algo privado.

—¿Podemos ver la joya? —Inquirió la chica sonriendo ampliamente.

Marinette le dedicó una sonrisa a Luka cuando él se encogió de hombros.

—Dios, es "La joya", de verdad es la joya que el muchacho presumía en todas sus entrevistas. No puedo creer que por fin se revelara quién era el alma gemela y musa que el guitarrista presumió durante tantos años, ¿Cómo no nos dimos cuenta de que la chica de la que tanto hablaba Luka ha estado en nuestras narices todo este tiempo? La diseñadora oficial de la banda. Dinos, este vestido que llevas puesto...

—Fue un diseño personal para una de las colecciones de verano de este año. —Comentó la chica soltando a Luka y dando una vuelta sobre sí misma. —Lo encuentran disponible en las boutiques de la firma Agreste. Y hablando de Agreste. —Completó la chica mirando a Adrien.

—Es cierto. —Murmuró Dominique cambiando de lado, parándose junto a Adrien y sonriendo para las cámaras. —Por favor díganme que esto si lo veremos en el disco nuevo.

—Pues... —Murmuró Adrien inseguro.

—Todos los fans de Kitty Section lo piden a gritos. —Exclamó Dominique interrumpiendo a Adrien y consiguiendo que el muchacho se sonrojara y soltara la risa, relajándose. —Desde que vimos tu aparición en el disco de Mes racines hemos soñado con el momento en el que vuelvas a tocar con Luka Couffaine, es impresionante toda la emocionalidad que un teclado le puede meter a la música. No porque tu música no sea buena. —Dijo Dominique mirando a Luka, como si se disculpara por aquello.

—Lo entiendo. —Soltó Luka divertido. —Es cierto, las composiciones con piano son más emotivas a nivel espiritual. Es difícil explicarlo así que se imaginarán el tamaño de mi entusiasmo ahora que Adrien Agreste aceptó ser mi tecladista invitado para el disco que estamos planeando con Legend Records.

Dominique se retiró el micrófono para poder soltar un grito, un autentico fangirleo antes de mirar a la cámara y añadir. —Perdón productor, no me despidan, tenía que hacer eso. ¡Adrien Agreste y Luka Couffaine grabando un disco juntos! ¿Los vamos a escuchar cantar a dueto?

—Eh... —Murmuraron los muchachos al unísono, retrocediendo medio paso en sus sitios ante el entusiasmo de la conductora.

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Marinette sonrió esperando que llevaran el auto a la entrada, Luka la alcanzó sonriendo de medio lado, haciendo un gesto sobre su hombro como señalando la entrada. De nuevo llovía en las calles de Paris, pronto iniciarían las nevadas, así que disfrutaría los cielos grises antes de las heladas.

—Fue un día interesante. —Murmuró Marinette cuando Luka le echó su chaqueta sobre los hombros antes de abrazarla para mantener el calor.

—Definitivamente lo fue. Un día productivo.

—Mañana nos espera un gran día. ¿Ya sabes qué te vas a poner?

—Sí, desafortunadamente ya lo sé.

Marinette soltó una carcajada diamantina ante el ánimo de su esposo justo cuando estacionaban el bugatti frente a ellos. El muchacho le abrió la puerta del copiloto y sonrió con gallardía antes de rodear el vehículo y ocupar su lugar tras el volante.

—Mañana es un día importante. —Murmuró la chica pensando en las posibilidades que se abrían para su carrera, suspirando con nerviosismo. La mano de Luka aterrizando en su rodilla la ayudó a sentirse más tranquila. —Gracias por acompañarme.

—¿Qué dices? —Soltó Luka divertido ante aquel agradecimiento. —Sabes que estaré contigo en cada paso. Te lo dije, te tomaré entre mis brazos cada vez que necesites apoyo, cada paso.

—¿Qué hice para merecerte? —Murmuró Marinette entrelazando sus dedos con los de Luka para plantar un beso en sus nudillos en un gesto dulce. —Mañana entonces a la cena de gala. Pero en la mañana ¿cuál es el itinerario?

—Tengo una sorpresa para ti, pero mañana. —Admitió el muchacho divertido. —Por ahora, vámonos a casa.