Rebeca . sz: Perdón, la verdad he andado de funerales por éstos días y esa idea se me instaló en la mente, alguien tenía que morirse. Ya tenía planeado un funeral, pero no sabía para quién, así que Festín sólo hizo que todo cayera en su lugar. Luka y Kagami son, en efecto, los únicos portadores de tiempo completo de momento, y de Gabriel y Emily, bueno, espero pronto abordar ese tema a mayor profundidad. Siempre me he imaginado que es así como Fu ve a Marinette, y tenía tiempo queriendo escribir algo al respecto, pero no encontraba cómo. Respecto a XY, pronto daré más explicaciones al respecto, lo prometo. Nos leemos pronto!
Marianne E: Lo de los portadores llevando sus miraculous a plena vista tenía que ir en algún lado, si ya lo había hecho para la boda, que no lo hiciera para el funeral. Mucho de la música tú tienes tu mérito y lo sabes, me ha encantado trabajar contigo estas historias que han conseguido hacer que hasta yo llore, disfruté mucho escribir con las canciones que me has ido recomendado. Ahora a planear lo que se viene, que la saga del templo va a estar interesante. Aunque, has conseguido hacerme temblar con Quiero ser tu héroe, no sé si esto esté a la altura de venganza, pero al menos intentaré seguir cubriendo las expectativas de las confesiones. Gracias por tanto cariño! Por cierto, me doy cuenta de que entre más fangirleamos por whats, más cortas son mis respuestas y más largos mis reviews jaajajajajajaj
Manu: De verdad agradezco que sigas la historia, por lo pronto seguiré trabajando las Confesiones, que ya me estoy llenando de ideas y eso me tiene bastante ocupada, y luego veré hacer one shots, pero de momento no está en mis planes y no sé cuándo me de el tiempo para escribir historias sueltas.
Sonrais777: No había respondido a tus mensajes individuales porque me di cuenta de que estaban en capítulos anteriores, la verdad es que me has arrancado varias sonrisas.
Kami Inuzuka 120: Muchas gracias por los comentarios y por el mensaje, la verdad es que me halaga mucho saber que mi historia ha tenido ese impacto, no sabes lo que significa para mí. Festín también fue un parteaguas para esta historia, de hecho cambió toda la estructura del arco de Lila, ya verás a qué me refiero con eso. Te entrego el capítulo 34, espero que sea de tu agrado. A mí también me gustan las historias largas aunque suelo escribir muchos one shots (y luego se convierten en historias un poco más largas), no sabía hasta dónde iba a llegar esta historia y jamás me habría imaginado que surgirían varias sagas, comenzando con la de Colette. Tampoco a mí me gustaba mucho el Adrigami hasta que lo leí como un comentario al aire en la cuenta de Marianne E, no recuerdo en qué historia. El capítulo de Ikari Gozen me hizo amar a Kagami, ahora los shipeo. En esta saga voy a abordar el tema de Gabriel como Hawk Moth, prefiero no contarte todavía para no arruinar la sorpresa, espero que te guste. Espero en una chance darme una vuelta por tu perfil para conocer tu trabajo, en cuanto la carga laboral baje, ya que escribo en mi teléfono para desestresarme. Gracias por leerme, nos leemos pronto.
Almanele: ¿Sabes? Al escribir este capítulo, una parte de mí decía una y otra vez "no lo hagas, que sea una indigestión", pero de otro modo no tendría cómo justificar ciertas cosas que están por ocurrir. Marinette y Adrien se convirtieron en hijos para Fu, estoy segura, así que no podían pasar ese momento lejos, originalmente Marinette a duras penas y llegaba, pero no tuve corazón para dejar fuera a los demás. Espero responder a lo de XY en este capítulo, no trae mucha información pero pronto vas a ver mucho de ese pasado que tienen, así como lo de Emily y Gabriel. Nos leemos pronto.
Skar (Skayue): No me mates, por favor, tenía que escribirlo. Desde el día que fui al funeral tenía que sacar eso de mi mente y de mi corazón. Ni modo, tenía que pasar en algún momento, no? Y Festín y Mariana no ayudaron nada jajajjaja Andrés tampoco, pero bueno. A los tres los adoro. Ya pronto tendrás mis reacciones en tiempo real en tu whats jajajjaa te voy a ir a fangirlear.
Luka lanzó las llaves a la barra y observó a Marinette entrar a casa, la joven lucia cansada, cabizbaja, sus hombros caían delicadamente y llevaba el rostro vuelto al suelo, incluso la acción de quitarse el bolso pareció como hecha en cámara lenta, un gesto desganado y sin vida que consiguió hacer a Luka suspirar. Por primera vez en su vida, Luka pudo usar la palabra "patética" según su significado más real, puesto que la forma en que Marinette lo conmovía en ese momento era desgarradora. Sí, Marinette era una figura patética en ese momento, capaz de conmover a quien fuera.
Los brazos de Luka se cerraron en torno al cuerpo frágil de su esposa, él la abrazó por la espalda para que no pudiese huir de aquel refugio, la chica suspiró agradeciendo el calor que aquel gesto le ofrecía cuando Luka recargó su boca en la piel expuesta de su cuello
—Mi amor… —Murmuró el músico mientras Marinette posaba débilmente las manos sobre los brazos de aquel hombre.
—Voy a estar bien, Luka. Lo prometo.
—Sé que lo harás. —Murmuró en respuesta, sonriendo ampliamente ante el estremecimiento de su musa. La soltó lentamente y se adelantó unos pasos. —Te prepararé la bañera. —Anunció quitándose el saco y encaminándose a la habitación.
—Pero Luka…
—Pero nada. —Cortó el muchacho con una sonrisa amable. —Aprovecha, relájate un poco mientras yo preparo la cena.
—Luka…
—Escucha. —Dijo Luka tomándole las manos a Marinette y pegando su frente a la de ella. —Ha sido un día difícil, las últimas horas apenas y hemos tenido tiempo para ser humanos, has estado llorando y has dormido muy poco, yo estoy un poco más fresco, así que puedo con esto, y todavía hay tanto por hacer. Sé que quieres hacerlo sola, y no pretendo detenerte, pero sí puedo ayudar a que repongas fuerza de alguna manera, lo haré.
—Fu tenía razón respecto a ti. —Murmuró la joven sonriendo. Acariciando el rostro de Luka. —Te has convertido justo en lo que se requiere para ser el portador de la serpiente.
—Perdón. —Dijo divertido antes de depositar un beso suave en la frente de su esposa y acariciarle el cabello. —Siempre lo he sido. Que tardaras en verlo es otra cosa.
—Eso es cruel. —Reprochó la chica haciendo pucheros, pero Luka ahogó ese gesto besando la boca de su esposa y haciéndole suspirar.
—Ve a ducharte. Prepararé la cena.
—Je t'aime, min serpent… y Justo ahora temo no decirlo lo suficiente.
—Mari… —Llamó Luka con una sonrisa de ternura. ¿Cómo no sentir compasión por aquella mujer? —Que te levantes a prepararme el desayuno, cuando arreglas mis corbatas, cuando me abrazas y cuando me llevas comida al conservatorio, todas esas son maneras de decir "te amo", que tú no lo veas es tu problema.
—Ay Luka, a veces siento que no puedo compensar tanto amor que me demuestras tú.
—Lo que haces es más que suficiente, ma coccinelle… créeme. Ahora ve, demora el tiempo que necesites, yo estaré aquí, preparando todo.
Marinette se colgó del cuello del músico para plantar ahí un beso y disfrutar de la forma posesiva y protectora en que Luka le sostenía la espalda y la cintura.
Desde el primer beso el mensaje era claro: Eres mía.
No le encantaba, pero tampoco era que le molestara esa faceta posesiva de Luka, porque sabía que el guitarrista no la reclamaba como un objeto. Para Luka, Marinette no era una mesa o una silla, no era un trofeo ni un título. Él había esperado pacientemente a la chica hasta que ella había decidido entregarle su corazón, decidiendo que tal vez la vida le había dado una segunda oportunidad de hacer las cosas bien con la persona a la que realmente le pertenecía su corazón.
Así que, en aquel beso, Marinette respondía alegremente: Soy toda tuya.
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Su mente estaba nublada, todo era un remolino confuso de pensamientos, no recordaba cómo había caído en ese limbo, sólo sabía que había llegado hasta él al mismo tiempo que el pecho le ardía; el recuerdo de Marinette, sola, triste, mirando fijamente el ataúd de su pariente era todo lo que ocupaba su mente en ese momento, no entendía cómo era posible que Luka Couffaine se hubiese atrevido a abandonarla ahí con todo su dolor de por medio, de por si ese artista barato y de segunda no se merecía el amor ni la atención de una chica tan talentosa como Marinette ¿Cómo demonios se había atrevido él a dejarla ahí, a merced de sus pensamientos? Por un momento creyó que vagaría en esa confusión el resto de su vida, pero la voz dulce y zalamera de una mujer le dio orden a todos sus pensamientos.
—Amnesia, yo soy Hawk Moth. Escúchame bien, la pobre y dulce Marinette sufre y a ti te doy el poder de curar ese dolor, a cambio quiero un simple pago: los miraculous de Ladybug y Chat Noir.
—No… —Trató de resistir. —Ella apoya a los héroes de Paris, Marinette no querría que luchara contra ellos.
—¿Los héroes de Paris? —Dijo Hawk Moth con sorna ante aquella afirmación. —¿Y dónde estaban los héroes de Paris cuando Marinette se quedó sola en el funeral? ¿Dónde estaban los héroes de Paris cuando Marinette tiró el primer puñado de tierra? ¿Dónde estaban los héroes cuando Marinette lloró a los pies de la tumba? O acaso ¿no quieres hacer a la joven feliz? El poder que te otorgo es el de poder quitar de su memoria cualquier recuerdo que "estorbe" en su camino. —Su voz salió aterciopelada, como si tratara de hipnotizarlo o seducirlo. —Tú podrías arrancar ese dolor de su corazón, pero, si no lo quieres…
—¡Espera! —Exclamó el muchacho, levantando una mano hacia el frente, primero recibió silencio, un silencio profundo y pesado, y aun sin saber si la villana seguía en contacto o no, agregó. —Lo haré.
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Marinette tenía el cabello húmedo, había quitado el exceso de agua con una toalla y ahora tenía conectada la secadora, miraba su reflejo en el espejo a medio desempañar mientras separaba los mechones con los dedos, disfrutando el calor que aquella máquina le proporcionaba. Sabía que, si no quitaba pronto la mano de ahí, el calor dejaría de ser soportable y se convertiría en una molestia, podría hacerse daño. Pero llevaba solamente el short y una camiseta de manga larga de Luka, a pesar del frío, así que agradecía el calor.
Escuchó a Luka silbar a lo lejos. Lo normal habría sido que el muchacho conectara la música a las bocinas para matar el silencio, pero también estaba la parte del luto. Recordaba haber perdido a un familiar cuando era niña, sus padres la habían llevado al velorio, le habían pedido que se portara bien y que guardara silencio, y durante algún tiempo, no hubo música en la panadería.
Cuando Marinette había preguntado a Tom al respecto, su padre le había dicho que era por respeto a los muertos.
Nunca lo entendió. Nunca hubo nadie que le explicara cómo funcionaba aquello, porque para ella lo lógico era honrar a los muertos con su vida, no apagándose y ocultándose del mundo, sino viviendo con más ganas ella que todavía podía.
Y conservaba ese pensamiento, pero simplemente no podía ni quería escuchar música en esos momentos, no quería ver la televisión ni leer.
Quería seguir llorando.
Qué duro sería para ella darse cuenta de que esa misma melancolía sería lo que terminaría guiando a cierto artista hasta ella. Porque Amnesia no tenía idea de dónde estaba viviendo Marinette en esos momentos, pero podía sentir perfectamente la angustia que carcomía el pecho de la joven diseñadora, podía perfectamente sentir la tristeza que Marinette sentía al comprender por primera vez en su vida por qué no había música en su hogar cuando había fallecido alguien, podía sentir el esfuerzo de la chica por contener las lágrimas a raya aún en la seguridad de su hogar, Amnesia pudo sentir incluso que la razón por la que Marinette no quería llorar era para no preocupar a Luka más de la cuenta, como si el muy imbécil se mereciera la compasión de la joven.
No. Amnesia no consentía que Luka fuese merecedor de la consideración de Marinette.
Así que el muchacho hizo estallar el muro que mantenía a salvo a Marinette y no dudó antes de tomar a la chica por la cintura para montarla sobre su hombro y tratar de correr.
¿Qué esperaba? ¿Quería que la chica no opusiera resistencia?
Y aunque pasó en una fracción de segundo, Marinette tuvo tiempo de sobra para ver lujo de detalles. Porque cuando el muro estalló en pedacitos y Amnesia atravesó aquel umbral, la diseñadora reparó primero en el hecho de que el akumatizado llevaba la primera máscara que había diseñado para Kitty Section, una década atrás. Lo siguiente que distinguió fue que el muchacho llevaba en el brazo izquierdo alguna especie de mezcladora integrada, una tornamesa de DJ en miniatura, dos tocadiscos, algunos botones de colores, una o dos palancas pequeñas, como joysticks y el mezclador. Vestía un atuendo en el que predominaba el color violeta, pantalones entallados, camiseta sin mangas, botas altas, pero todo el conjunto tenía detalles de color azul cerúleo. Un azul que sólo podría haberse comparado con el tono de ojos de Marinette.
—¡Pausa! —Exclamó Amnesia apuntando la tornamesa a la puerta del baño y presionando un botón, las dos líneas paralelas se dibujaron ahí y Marinette escuchó claramente el golpe seco al otro lado, Luka debía haberse estampado ahí cuando la madera no cedió.
—¡Pausa! —Exclamó Amnesia apuntando la tornamesa a la puerta del baño y presionando un botón, las dos líneas paralelas se dibujaron ahí y Marinette escuchó claramente el golpe seco al otro lado, Luka debía haberse estampado ahí cuando la madera no cedió.
—¡Luka! —Exclamó Marinette amenazando con correr hacia la puerta, pero Amnesia la tomó por la cintura y la echó a su hombro como si fuese ligera como una pluma. La chica hizo palanca con todas sus fuerzas y casi logra soltarse, pero Amnesia amacizó el agarre sobre la cintura de la chica. —¡Suéltame o te juro que...!
—¡Pausa! —Exclamó tocándola con el brazo de la tornamesa.
La puerta cedió inmediatamente y Luka entró a toda velocidad, arremetiendo contra el villano.
Amnesia sonrió de medio lado y apuntó a Luka. —¡Rewind! —Exclamó mientras las dos flechas hacia la izquierda aparecían cerca del rostro de Luka y él comenzaba a moverse en reversa.
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Marinette recuperó poco a poco la movilidad, el efecto de la pausa se deshacía lentamente y ella comenzaba a moverse para tratar de desentumir los músculos. Amnesia la había llevado hasta una azotea adornada con velas y flores, y ahora le miraba expectante, como si temiera la furia de la chica. Había algo en su mirada, incertidumbre, ¿esperanza? Así que Marinette tuvo que recurrir a toda su fuerza de voluntad para enojarse con él.
—¿Quién eres y qué quieres de mí? —Espetó Marinette desesperada, cuando por fin se sintió dueña de sí misma otra vez. —¡De verdad no puedes entrar a la casa de alguien y secuestrarla así porque...! así porque... A-tch.
—Ay no... —Murmuró Amnesia al percatarse de que Marinette estaba descalza y el short apenas y le cubría las caderas. —Espera aquí, no te muevas.
—¡Seguro! —Exclamó con sarcasmo. —Aquí estaré cuando regreses.
—Eso me temí. ¡Pausa!
—¡No! —Marinette se quedó suspendida en el aire, con una mano extendida hacia Amnesia y la expresión de sorpresa marcada en el rostro. No pudo moverse cuando el akumatizado se acercó hasta ella y depositó un beso en su frente.
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Adrien llegó al departamento en un santiamén, Luka estaba paseando ida y vuelta en la sala cuando el rubio atravesó la puerta exclamando: —¿Qué pasó?
—Una persona akumatizada se llevó a Marinette, no pude hacer nada. Tiene una especie de mezcladora en el brazo, le puso pausa a ella y a mí me hizo ir en reversa. Pero frenó, no duró mucho.
—Eso tiene que querer decir que el efecto de sus poderes tiene tiempo límite o es de corto alcance.
—Le puso pausa a Marinette y se la llevó.
—Ve por tu miraculous, vamos a salvarla. —Dijo Adrien mientras Plagg levitaba hasta ellos y asentía una vez. —¡Plagg, transforme moi!
Y aunque la magia del miraculous hizo su efecto, Chat Noir le dedicó una mirada pesada a Luka al ver a Sass sentado en su hombro y la mirada de determinación que el guitarrista tenía en esos momentos.
—No me voy a transformar. —Anunció Luka con ferocidad. —Se llevaron a mi esposa, no voy a pelear esta batalla por debajo de una máscara. Lo que pase con Marinette lo resuelvo yo.
Adrien suspiró frustrado, pero asintió una vez.
—Muy bien, lo haremos a tu manera. ¿Alguna idea de a dónde se la llevó?
—Ni idea. —Espetó Luka frustrado. —Pero seguro no tardamos en enterarnos. El sistema de alerta de Akumas debería darnos una pista pronto.
—A menos que el akumatizado quiera mantener un perfil bajo y...
Los teléfonos de ambos muchachos sonaron, no necesitaron más explicación para moverse a la acción.
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(Breathe no more – Evanescence)
Marinette estaba sentada en el suelo, envuelta en aquella cobija y mirando el crepitar del fuego. Honestamente no entendía cómo Amnesia había conseguido tan rápido la manta ni el cazo para encender fuego, pero agradecía sus atenciones. Estaba segura de que todo eso debía haberlo sacado de un lugar cercano, puesto que no había pasado el efecto de la pausa cuando él ya estaba de regreso.
No había querido mirarlo mucho tiempo, temía reconocerlo y darse cuenta de que se tratara de alguna persona a la que hubiese hecho daño sin querer, pero al ver la adoración en los ojos de aquel hombre, pronto toda duda de Marinette se disolvió.
—¿Quién eres? —Murmuró con voz dulce, curiosa. —¿Y por qué me tienes aquí?
—Hawk Moth me dio el poder para eliminar tu dolor... —Murmuró el muchacho acariciando el rostro de Marinette, sentándose a su lado y admirando la manera en que el azul de sus ojos parecía más oscuro ante el crepitar del fuego. —Pero...
—Pero te pidió a cambio los miraculous de los héroes. —Murmuró la joven al ver la mirada avergonzada del muchacho. —Amnesia, no puedes pelear contra ellos. Van a ganar, y al final vas a quedarte igual que al principio. Renuncia al Akuma, nunca ha salido nada bueno de trabajar para Hawk Moth, para ninguno de ellos.
—Tengo que intentarlo. —Dijo con intensidad, tomando ambas manos de Marinette y mirándola fijamente a los ojos. —Tengo que tratar de demostrar que soy digno de...
—Xavier... —Murmuró la chica, pasmada, percatándose de la identidad del muchacho.
Amnesia retrocedió, asustado al verse expuesto. Hawk Moth había prometido que su rostro permanecería en el anonimato, así que no entendía qué era lo que lo había delatado, al menos no hasta que recordó el último día que había pasado en la firma Agreste mientras su padre firmaba los contratos con el diseño de vestuario y asesoría de imagen para los conciertos de ese tour.
Marinette le había escuchado decir esa misma frase. "Tengo que demostrar que soy digno".
El muchacho se quitó la máscara y miró a Marinette avergonzado.
—Ni siquiera debí aceptar el Akuma. —Admitió el muchacho. —Pero tenía que intentarlo para poder quitar de tu corazón el dolor que había a causa de la muerte de... ¿Qué es de ti?
—Fu era un maestro, un amigo. —Dijo la chica bajando el rostro y sintiendo que los ojos le escocían y que las lágrimas se agolpaban en los bordes. —Pero renunciar al dolor que siento en mi pecho sería como negar que fue importante para mí, y quiero honrar su vida con la mía, si olvido mi dolor, si no vivo este duelo, sería como si él no hubiese existido. El dolor es también prueba de que había amor.
—Amor... —Repitió el muchacho. —¿Podrías intentarlo? ¿Podrías intentarlo a mi manera? —Dijo acariciándole una mejilla y mirándole con intensidad mientras se ponía de nuevo la máscara, preparando su mezcladora. —Dame al menos una oportunidad de intentarlo, no creo que lo que planeo quite todo el amor que sentiste hacia tu maestro, yo no voy en contra del amor, sino del dolor.
—Si no me gusta, si no estoy conforme, entregarás el Akuma.
—Lo que tú me pidas... —Prometió el muchacho levantándose y ofreciéndole una mano a Marinette para ayudarla a incorporarse. —Tomará un segundo.
Marinette suspiró una vez y asintió, cerrando los ojos y abriendo las manos.
Amnesia se paró frente a ella y le apuntó con el brazo de la mezcladora, uno de los espacios de disco se iluminó y él respiró profundo para concentrarse, pero Chat Noir aterrizó en el techo en el mismo instante en que Luka azotaba la puerta que daba al lugar y corría hacia ellos.
—¡Déjala tranquila! —Exclamó el guitarrista mientras se plantaba a medio camino entre Amnesia y su esposa. —Largo...
—¡Luka! —Exclamó la chica, asombrada.
—Corre Mari. Ponte a salvo. —Pidió él sin mirarla.
—No, espera. —Soltó avanzando hasta él y poniendo una mano en su hombro para llamar su atención. —Todo está bien, lo prometo. Está bajo control.
—¿Cómo va a estar bajo control una situación que implica la amenaza de un akumatizado?
—Luka. —Espetó la chica ofendida. —Tú de primera mano sabes lo que es ser akumatizado. Y sabes que no siempre hay malas intenciones de por medio.
—Nadie que irrumpa en una casa para secuestrar a uno de sus habitantes puede tener una buena intención de por medio. Y tú aléjate de ella, Marinette es mía...
Aquella frase retumbó en la mente de la portadora. Apenas unos minutos atrás aquello había sido una confesión de amor que había hecho a la joven suspirar ilusionada, pero escucharla así, en la voz furiosa de un Luka cegado por la rabia, por los celos. Aquello fue una cachetada para la joven.
—Luka. Te amo, en verdad que sí. —Espetó frustrada, retrocediendo en su sitio y llevándose una mano al puente de la nariz. —Pero si no puedes confiar en mí y en mi fuerza, y en las decisiones que tomó, entonces dime qué estamos haciendo aquí...
Aquello fue como un baldazo de agua helada para Luka. El músico no pudo evitar girar sobre sí mismo y mirar a Marinette con expresión desencajada, como si de verdad aquellas palabras no tuviesen el más mínimo sentido.
—Mi deber es protegerte. —Dijo en un murmullo vehemente mientras hacía ademán de tomar las manos de Marinette, pero la chica lo miró retrocediendo medio paso.
—¿Querías protegerme, o querías alejarme de Xavier?
Tal vez fue la forma en que Marinette pronunció aquel nombre, tal vez fue la chispa de pasión que había en sus ojos, tal vez fue el hecho de que la joven defendía al hombre que la había atacado, Luka no estuvo seguro de qué fue lo que le destrozó el corazón en ese momento.
—¿No confías en mí? —Remató la joven acercándose el paso que había retrocedido, tomando las manos de Luka y obligándolo a mirarla. —Necesito saberlo.
—Claro que confío en ti.
—Entonces ¿por qué la haces sufrir? —Espetó Amnesia, divertido, sarcástico. —Yo soy indigno, pero tú eres peor, porque teniéndola a tu lado, la haces miserable. Pero yo puedo cambiar eso. Ella lo sabe y me apoya. ¡Marinette, yo no te voy a fallar!
—¡Espera! —Exclamó la chica al ver a Luka girar sobre sus talones y encarar a XY.
—¡Amnesia! —Gritó el muchacho mientras activaba el disco en su brazo.
Un haz de luz violeta salió disparado y se retorció como si fuese un listón al viento, golpeó a Marinette en la sien y una serie de imágenes se proyectaron sobre el mismo, corriendo en dirección de Amnesia. Luka escuchó la voz de Marinette proyectada mil veces, como si cada imagen tuviera audio. Promesas de amor, peleas, bromas, sarcasmos. Todas las palabras que Marinette le había dedicado alguna vez pasaron a su alrededor mientras el listón de luz volvía al brazo de su dueño con forma de disco.
—¡Marinette! —Exclamó Luka cuando la chica cayó de rodillas.
El guitarrista se agachó a su lado al mismo tiempo que Chat Noir corría hacia ellos.
—¡Qué le hiciste! —Exclamó el héroe cuando Marinette levantó la mirada hacia ellos.
—Sólo le hago mejor la vida. —Aseguró el villano apuntándose con el pulgar.
—Lo que haya hecho, lo vamos a revertir. —Prometió Chat Noir a media voz poniendo una mano al hombro de Luka y sonriendo para tratar de infundirle valor al muchacho.
La chica levantó el rostro, observando a ambos muchachos frente a sí.
—Mari... —Murmuró Luka acongojado.
—Mari, ¿puedes pelear? —Inquirió Chat Noir. —Juntos revertiremos esto.
El siguiente gesto los tomó a ambos por sorpresa, puesto que la joven lanzó los brazos alrededor del cuello de Chat Noir y sonrió con los ojos cerrados. La joven se separó del héroe un momento y tomó su rostro entre las manos, componiendo una sonrisa radiante
—Mon chatonne... Sabía que vendrías por mí... —Murmuró ella con lágrimas en los ojos mientras plantaba delicadamente un beso en la comisura de su boca.
