Rebeca . Sz: Gracias por los comentarios a mi historia

Skayue-Chan: Tenía muchas ganas de escribir a Pantera, me encanta que te gustara tanto. Siempre he creído que Adrien y Plagg se llevan bien porque se parecen, pero luego de que en la serie dijeran que Plagg ha causado un par de desastres, tenía que escribir algo así. Ahora sí, a planear la saga que viene

Sonrais777: Luka no es ningún peligro, menos si Marinette está cerca, pero vale la pena poner cierto nivel de tensión en la historia, sobre todo por lo que viene, se me van acabando los capítulos "bonitos" así que, a esperar la que se viene.

Manu: Como te digo, se tardan en aparecer tus mensajes, no estuve revisando el correo, así que sólo contesté a los que veía en la página. No creo poder hacer tus historias porque, de verdad, bastante me estoy rompiendo la cabeza con estas dos justo ahora y no quiero complicarme más, además de que no soy muy partidaria de tus sugerencias. Sé que hay gente que quiere leerlo, pero a mí no se me da escribirlo. Gracias de verdad por seguir mis historias, y de verdad deberías lanzarte a escribir las historias que me sugieres, sé que hay público para tus ideas

Marianne E: Disfruta los conciertos, te entrego este capítulo y espero que te guste mucho, la verdad es que creo que voy a posponer un poquito la saga de Lila para hacer lo del torneo, eso nos va a dar espacio para lo que tenemos planeado jajajaja y nos da tiempo a planear más historias para el templo. Ay nena, de verdad disfruta el evento, te lo mereces, y nos leemos pronto.


El lugar estaba lleno, la música sonaba a todo volumen en las bocinas y la gente charlaba a gritos; entre más cerca estaban del escenario, menos se escuchaban entre sí, así que los portadores agradecieron sobremanera cuando se percataron de que Luka había reservado una mesa cerca de la barra y cerca de la salida también.

Hasta cierto punto era complicado que los portadores hablaran de un tema tan privado en un lugar completamente público, pero al ver a todo el mundo tan absorto en sus conversaciones, no les importó mucho seguir el tema que había quedado pendiente en la tienda.

—La verdad... —Dijo Luka mirando a Adrien cuando dejaron sus botanas en la mesa y pudieron seguir con su charla. —La única razón por la que pude usar el cataclismo dos veces fue por el entrenamiento al que Sass me sometió para crear a Cobra.

—Eso tiene sentido. —Admitió Adrien antes de dar un trago a su bebida y mirar a Luka. —Lo que no entiendo es por qué yo no he llegado a ese nivel de dominio. Es decir, Plagg no ha mostrado su segunda habilidad, no puedo usar el cataclismo más de una vez. Algo tienes que yo no.

—Pero tú pudiste accesar a la segunda habilidad de Sass, frenar el tiempo. Y eso es algo que yo no he logrado en años. Ni siquiera sabía que era posible. ¿Hace cuánto soy un portador de tiempo completo? ¿Ocho años?

—Más o menos. —Concedió el rubio antes de dar otro trago a su bebida.

—Es cierto. —Murmuró Marinette pensativa. —Como Aspix lograste detener a Acordeonista justo a tiempo para salvarme en ese tejado.

—Cuestión que agradezco mucho, por cierto. —Añadió Luka tomando la mano de Marinette y sonriendo para Adrien. —Te debo una. Y honestamente es una que espero nunca tener que pagar con el mismo favor. —Luka vació su whisky de un trago y miró a los meseros, levantando el vaso vacío antes de volver la vista a Adrien. —Por cierto, Sass dice que eres un portador formidable. Le habría gustado que lo escucharas un poco más, pero yo no he sido capaz de frenar el tiempo una sola vez.

—No, pero creaste a Cobra. —Comentó Adrien distraído.

—Bah, me das mucho crédito. —Soltó Luka divertido. —De verdad, el poder de Plagg es abrumador, es como si hubiera diez voces en mi cabeza al mismo tiempo.

—Lo que me recuerda. —Soltó Adrien, repentinamente molesto. —¿Qué demonios, Luka? ¿De verdad estabas amenazando a una civil con asesinarla usando el cataclismo? No podía ni moverme estábamos aterrorizados.

Marinette y Luka soltaron una carcajada sonora ante el descontento de Adrien, cuestión que hizo a todos quedarse helados en su sitio. De verdad habían estado aterrados ante la idea de que el poder de la mala suerte fuera lo suficientemente pesado como para convertir a Luka en un asesino, los desconcertaba todavía más el ver a la líder de los portadores reír tan despreocupada ante aquella posibilidad.

¿El mundo se había vuelto loco y nadie les había notificado?

—Perdón. Debimos decirles algo al respecto. —Soltó Marinette calmándose un poco.

—Marinette y yo hemos estado hablando algunas cosas respecto a las pesadillas.

—También tú... —Murmuró Adrien rodando los ojos. —No entiendo lo que sueño, pero no me gusta nada sentir que es trascendental.

—Mari y yo habíamos pensado en crear a un héroe que fuera lo suficientemente oscuro como para que los parisinos lo piensen dos veces antes de atacar. Un justiciero sin ley que sólo obedezca a Ladybug, y así, cuando ella no esté, este tipo sea lo suficientemente peligroso como para que la gente entregue los akumas sin pensarlo dos veces.

Marinette sonrió tomando la mano de Luka y luego compuso expresión sombría.

—Estaba pensando en que Fu nos puso los sellos y que hay muchas cosas que no hemos traducido del libro de los miraculous, ni siquiera Natalie en su momento logró transcribir toda la información, así que hay muchas cosas que no sabemos. Entonces la idea era entrenar a Kagami para que pudiera usar mis aretes, desde que la vi convocar a Tentomushi pensé en que podría ser una buena sucesora, al menos en el tiempo en que planeo ausentarme.

—¿Ausentarte? —Soltó Adrien, confundido.

—Sí. Planeo ir al templo de los miraculous para investigar un poco más al respecto. No estoy segura —admitió bajando la voz antes de mirar a sus amigos de nuevo —, pero creo que debemos ir, los dos. —Al final alargó una mano hacia Adrien, dándole un leve apretón en el antebrazo y ofrecerle una mirada de disculpa.

—Sí. Temía que planearías algo así cuando iniciaron las pesadillas, cuando consideré que tú las estuvieses padeciendo también.

—Tras ver a Luka esta noche... —Murmuró Marinette recogiendo su mano.

—Tienes razón. Ambos están listos. —Concedió Adrien sonriendo con orgullo para Kagami, acariciando su mejilla antes de mirar a Nino y Alya. —Además de que tienen un equipo formidable por aquí. Estarán bien respaldados.

—Pero ¿seremos suficientes? —Murmuró Kagami con inseguridad en la mirada.

—Créeme. —Dijo Marinette sonriendo ampliamente. —Esta noche han demostrado estar listos.

—Sé que Longg tiene razón en decir que nos hemos vuelto fuertes con el paso de los años. —Dijo Kagami sonriendo. —Pero no es motivo para confiarnos.

—No, con mayor razón debemos estar alertas. —Urgió Marinette mirando a su alrededor. —Como sea debemos intentarlo, aprender todo cuanto podamos de los miraculous y los kwamis. Esta nueva Hawk Moth parece dispuesta a cualquier cosa con tal de hacer daño y tiene un entendimiento de los Akumas como ningún otro portador, pudo usarlo directamente en Clarisse, sin objeto amuleto, así que debemos tener mucho cuidado con los pasos que demos. Cualquier movimiento en falso y estaremos a su merced, y honestamente, si no perdimos ante Gabriel, no pienso perder ante esta villana tampoco. Con todo respeto. —Dijo al final, mirando a Adrien.

—No, es cierto. Mi padre fue un villano formidable, pero nunca depositó un akuma en una persona directamente.

—¿Desde cuándo hay meseros en el Chat? —Soltó Alya mirando a su alrededor y percatándose de que algunas personas se movían entre las mesas con una camiseta y el logo modificado del bar.

—Pensé que nadie preguntaría jamás. —Admitió Marinette divertida ante el abrupto cambio de tema que su amiga había propuesto.

—¡Luka Couffaine! —Exclamó Lucien llegando hasta la mesa de los muchachos, sonriendo ampliamente al ver que había mucha gente esa noche. —Justo la estrella que estaba buscando.

—¡Estrella! —Se burló el muchacho levantándose y abriendo los brazos para el recién llegado, apretándolo una vez y dejando un brazo sobre sus hombros para encarar a sus amigos. —A mi esposa ya la conoces, pero ellos son mis amigos más cercanos. Alya, Nino, Kagami, y dudo que no conozcas a Adrien Agreste.

—No sabía que te codeabas con las estrellas. ¿Es por la música?

—No, tuve la fortuna de conocer a Adrien cuando éramos niños. De hecho, antes de convertirse en mi mejor tecladista, ese caballero era mi competencia romántica.

—¿De verdad? ¡Oh! —Soltó Lucien reconociendo las facciones de Adrien. —Vi a este jovencito salir con tu esposa muchas veces.

—Trabajan juntos. —Añadió Luka con picardía.

—¿Y cómo haces para estar en la misma que él sin querer golpearlo? —Se burló Lucien mirando a Adrien, quien se extendió en su asiento, ampliando la sonrisa mientras abrazaba a Kagami por los hombros.

—Lucien, ni borracha Mari me traicionaría. Confío en ella con mi vida. —Soltó Luka divertido, mirando a su esposa.

—Luka, ella no besaría a otra persona ni perdiendo una apuesta.

—Si diera mi palabra, tendría que. —Soltó Marinette pensativa. —Y esa es la razón por la que no apuesto ciertas cosas, siempre cumplo.

—¿Besarías a Kagami si te desafiáramos? —Soltó Nino con curiosidad, consiguiendo que ambas pelinegras lo miraran con los ojos abiertos de par en par antes de intercambiar una mirada entre ellas y beber sus respectivos tragos.

—Mari necesitaría dos botellas de whisky encima antes de besar a Kagami. —Aseguró Adrien.

—Beer pong en parejas. —Comentó Alya divertida.

—No apuestes. Mari tiene buena puntería. —Soltó Adrien mirando fijo a Luka antes de dar un trago a su bebida.

—¿Estás diciendo que yo no? —Soltó Kagami confundida, mirando a su novio con el ceño fruncido.

—¡No! No es a lo que me refiero, quiero decir que Marinette es muy buena en todo lo que hace.

—También yo. Cuando me lo propongo soy la mejor. —Soltó ofendida Kagami, consiguiendo que Adrien abriera los ojos de par en par.

—Oh, dear... —Murmuró Alya divertida ante la catástrofe que se avecinaba.

—Bueno. Si tantas ganas tienen de un beso. —Soltó Marinette divertida, tomando la mano de Kagami y mirando a su amiga. —Hagamos esto. Tú y yo contra ellos dos.

—Oh dear... —Volvió a exclamar Alya, esta vez con más fuerzas. —¿La pareja perdedora tendrá que intercambiar un beso? Eso será interesante.

—Y pensar que veníamos a la reinauguración. —Soltó Luka divertido, rodando los ojos y mirando a Lucien, que sopesaba las posibilidades.

—¿Reinauguración? —Murmuró Nino confundido.

—Ok, beer pong primero, explicaciones después. Pero primero doblemos la apuesta. —Soltó Lucien antes de dirigirse a la barra. —¿Con qué veneno se ahogan? —Quiso saber divertido.

—Tequila para las señoritas. —Dijo Luka divertido, mirando a Marinette con expresión lasciva, seguro de que su esposa saldría borracha de esa fiesta. —Whisky para mí. Y Adrien...

—Whisky está bien también. —Soltó el rubio levantándose y doblando sus mangas para tener los brazos libres. —¿Entonces?

—Les vamos a ganar. —Aseguró Kagami con el entrecejo fruncido.

—¿Reinauguración? —Insistió Nino, mirando a Luka con la demanda en la mirada.

—El Chat Lunatique tuvo problemas hace unas semanas, algo de los permisos vencidos y un par de multas por ello. Eso y un par de "representantes" de los reptiles que querían comenzar a cobrar por protección. —Explicó Luka pensativo. —Cuando fui a investigar con Andrée al respecto, resultó que no tiene gente de este lado de la ciudad y yo ya había hablado con Jean para convertir este lugar en una especie de base para los reptiles jóvenes y para mis estudiantes del conservatorio.

—Buenas noches, gente bonita. —Espetó Lucien subido al escenario y tomando el micrófono cuando la música bajó de volumen.

—Mierda... —Murmuró Luka cuando Lucien le dedicó una sonrisa ladina.

—Esta noche es muy especial para todos nosotros. —Continuó el dueño del bar repartiendo miradas por todos los presentes. —Como saben, el bar permaneció cerrado una semana completa, pero gracias a un ángel de la guarda, ahora estamos de nuevo en el negocio. Olviden el Chat Lunatique porque esta noche estamos inaugurando Le nouveau Chat Linatique para todos los presentes... —Dijo alzando la voz en un grito.

La gente levantó sus copas y se sumaron a la celebración, haciendo ovaciones, charlando entre ellos, gritando "salud" para el hombre del escenario, que movía las manos como si llamara a la calma, pero sonreía de oreja a oreja como si quisiera enardecer más a la multitud.

—Como saben, esta noche tenemos micrófono abierto. —Soltó Lucien mirando a todo el público, como si los invitara a algo. —Pero antes de cederles por completo el control...

—Mierda... —Repitió Luka hundiéndose en su asiento mientras Marinette le sonreía pícara.

—Me encantaría pedirle a ese ángel de la guarda, que además se acaba de convertir en socio del Nouveau Chat, que nos concediera una pieza esta noche.

—Si yo me hundo, te hundes conmigo. —Soltó Luka mirando a Adrien con el ceño fruncido.

—Qué... —Musitó divertido el rubio al ver a su amigo retorciéndose en el asiento, incómodo por la repentina atención que recibía por parte de varios pares de ojos.

—Luka Couffaine, —Exclamó Lucien señalando su mesa con una mano, dos reflectores apuntaron en su dirección y el muchacho no pudo encogerse más en su sitio. —¿Nos acompañas en el escenario?

La gente aplaudió y algunas personas comenzaron a corear el nombre del guitarrista, consiguiendo que el muchacho compusiera esa sonrisa arrogante que tenía tan ensayada para los conciertos.

—Lo que digo es que vas a subir a ese escenario conmigo por la buena o por la mía. —Dijo Luka entre dientes, mirando a Adrien, procurando no mover mucho los labios al decir aquello. Se puso de pie y saludó a la audiencia antes de dirigirse al micrófono y tomar una guitarra que descansaba contra la pared.

—Oh, vamos Luka. —Soltó Adrien divertido. —¿Después de tantas presentaciones te vas a poner así? Pensé que ya dominabas el pánico escénico.

—No es pánico, es cansancio. —Admitió el guitarrista antes de dirigirse al escenario y saludar a los presentes. —¡Buenas noches Chat Lunatique!

Risas, vítores, porras, el ruido hizo que Luka sonriera con auténtico orgullo. Amaba estar en un escenario con la guitarra entre los brazos, porque aquello se sentía real, se sentía propio, se sentía personal y único. Así que, cuando Marinette comenzó a corear su nombre entre la multitud, él sonrió de medio lado pensando en que el único otro lugar en el que quería estar que se sintiera así de cierto, era entre los brazos de aquella mujer a la que amaba más que a la música.

—Antes de rockear un poco, déjenme decir que ya reconocí a varios estudiantes, espero mucho de ustedes esta noche. —Acusó apuntando con el dedo a la multitud. Risitas, murmullos, voces que se perdieron en el eco de la gente. —Quiero un aplauso para Adrien Agreste, que esta noche está conmigo para deleitarlos con algo... — Luka se retiró del micrófono sin poder evitar murmurar: —O improvisar algo…

El rubio abrió los ojos de par en par y avanzó hasta el escenario, poniendo una sonrisa forzada al llegar hasta su amigo.

—¿Qué estas planeando?

—Miss atomic bomb.

—Lena te va a matar. —Soltó divertido Adrien a la par que Luka se colocaba la guitarra y sonreía con cierto aire de desprecio. —¿Puedes hacer eso? La canción es parte del contrato de tu disco.

—Me lo debe. Sigo molesto con ella.

—¿Qué pasó? —Murmuró el rubio poniendo en orden el teclado y encendiendo todo.

—Pues nada importante, trató de invitarme a su departamento después de que Marinette la pusiera en su lugar, así que la amenacé con poner una orden de restricción, cancelar el contrato e iniciar un movimiento anti acoso sexual bajo el hashtag #NosotrosTambiénCallamos o algo así.

Adrien soltó una carcajada sonora, no pudo contener la risa ante la amenaza que había proferido Luka, sabiendo perfectamente que aquello no sería algo que el muchacho haría. Si el guitarrista tomaba cartas en el asunto no lo haría con un hashtag en redes sociales. Pero la seriedad con la que Luka había proferido aquellas palabras casi lo había hecho creer que de verdad lo estaba considerando, así que, cuando Luka sonrió de medio lado dejando en claro que no él creía en sus palabras, Adrien se desternilló en carcajadas.

Luka encaró a la audiencia. Marinette le sonreía como si no existiera en esa habitación nada más, así que Luka negó con la cabeza y se dirigió al micrófono.

Y aunque dirigió una mirada a todos los presentes mientras habló, al empezar a cantar no volvió a despegar lo ojos de Marinette, sintiendo un mal presentimiento pero ahuyentando esos pensamientos.

You were standing with your girlfriends in the street

Falling back on forever, I wonder what you came to be

I was new in town, the boy with the eager eyes

I never was a quitter, oblivious to schoolgirls' lies

Marinette amaba verlo cantar. Fuese una canción de amor, desdicha, rabia, desamor, Marinette adoraba la forma natural en la que Luka se movía cuando sostenía una guitarra estando en medio de un escenario.

Una parte de ello la remontaba a los ensayos de garage (o mejor dicho, de cubierta) cuando eran adolescentes y ella estaba perdida en el caos de sus emociones, porque a los quince años todo es más intenso, el amor y el miedo. Y en medio de su caos personal, Luka siempre brillaba como un faro disolviendo las tinieblas.

Y él podría tener su propio caos interno, pero nunca lo traslucía, como si no quisiera preocupar al mundo con nimiedades. Aunque Marinette era perfectamente capaz de verlo, ella notaba el caos persistente y organizado que parecía reacio a dejarse ver por cualquier persona.

Y cuando Luka tomaba la guitarra y se ponía a improvisar, entonces el caos desaparecía y él lucia como un pez en el agua, cómodo, real, como si de verdad hubiese nacido para estar en un escenario, transmitiendo su música. Su pasión.

All that I wanted was a little touch,

A little tenderness and truth, I didn't ask for much, no

Talk about being at the wrong place at the wrong time

Qué perdidos estaban cuando eran jóvenes, tan cerca el uno del otro, tan confundidos, con tanto por vivir.

Y Marinette podría haberse quedado en ese momento para siempre, colgada de la sonrisa de Luka como si el mañana fuese una cuestión insignificante. Podría haberse quedado suspendida en ese momento del tiempo y repetirlo una y otra vez, ese momento en que Luka le sonreía de oreja a oreja atrapado en el tiempo, rasgueando las cuerdas de su guitarra con violencia y con pasión como si aquel escenario fuese justo el lugar en el que debía estar.

No importando si la canción fuera para ella o fuese cualquier otra cosa. Cuando Luka cantaba así, Marinette sabía que el resto de la vida carecía de sentido.

.

Adrien estaba pasmado ante aquella escena, dio un paso hacia ellas y frenó en seco al percatarse de que Luka se recargaba hacia atrás en la barra, apoyando los codos y sonriendo divertido.

Al final había resultado que Kagami y Marinette sí habían hecho el torneo de beer pong contra Alya y Nino. Ahora las chicas estaban a punto de intercambiar un beso mientras los respectivos novios bajaban del escenario tras haber tocado cinco canciones más.

—¿Las vas a dejar? —Espetó el rubio, sorprendido, al ver la forma tan cómoda en la que Luka se había acomodado en su sitio, buscando un mejor ángulo para disfrutar el beso.

—¿Las quieres detener? —Soltó Luka riéndose, deleitado con la sonrisa seductora que Marinette tenía, mirándolos de reojo, una especie de "Se los dije" silente y perspicaz.

—Bueno, no es que quiera que el mundo entero tenga este espectáculo. —Dijo el muchacho, consternado ante sus propias palabras.

—¿Estás sugiriendo que lo preferirías en privado? —Soltó Luka componiendo una sonrisa perspicaz mientras Adrien le dedicaba una mirada con los ojos abiertos de par en par.

—No es de lo que hablo. —Soltó el rubio retrocediendo un paso.

Luka torció el gesto y abrió la boca como si fuese a decir algún sarcasmo, pero Marinette tomó el rostro de Kagami y la atrajo hacia sí con aires determinados y posesivos, justo como lo besaba a él cuando tenía prisa por irse.