Despertó en la madrugada.
Estaba cubierta de sudor, estaba sola. La cama a su lado se sentía tibia, señal inequívoca de que Luka había dejado el lecho poco tiempo atrás. Pero saber que estaba cerca no fue consuelo suficiente para mantener el dolor a raya, aunque no estuviese segura de qué era lo que dolía. Se sentó y abrazo sus rodillas con fuerza, sintiendo que la tela se deslizaba por su piel desnuda como una caricia gélida, un recordatorio.
¿Qué estaba olvidando?
El dolor se aglomeró contra su pecho, mutando y elevándose como una nube de desesperación y tristeza; no sólo era una masa pesada que la hundía más y más en la cama, sino un gas alborotando sus ideas y sus emociones, una goma atascada en su garganta amenazando con asfixiarla sin piedad.
No pudo evitarlo.
Un gemido ahogado escapó a su garganta, no pudo evitar el llanto, pero tampoco comprendió lo que pasaba.
De pronto no era dueña de sus propias emociones, no pudo controlar las ganas de llorar, ni la rabia, ni la desesperación. Se quebrantó al igual que alguna vez se quebrantó la voluntad de la Mariquita, puesto que, aunque no lo recordase, acababa de soñar con la vida de aquella mestiza y con una de las peores traiciones que pudo haber recibido en su vida.
El sonido de algo quebrándose en la distancia fungió como un recordatorio de que no debía preocupar a Luka por nimiedades, menos el día antes de volver a dar clases, pero no pudo frenar su llanto.
Su esposo se detuvo en la puerta media fracción de segundo, pero Marinette no levantó la mirada, no tuvo fuerza para soltar sus rodillas y observar el cuerpo labrado de su guitarrista; en otro momento se habría deleitado en delinear las formas de su cuerpo, memorizando los tonos que las sombras proyectaban en la piel ligeramente tostada de aquel hombre, oculto solamente por los bóxeres de algodón azul. Solía hacerlo, cada vez que tenía la ocasión, observar el cuerpo de su esposo, pero ahora apenas era consciente de que Luka la había abrazado con fuerzas, sentándola en su regazo y recargando la espalda en la pared.
Marinette no pudo ahogar más el llanto, soltó un gemido lastimero mientras se aferraba al cuello de Luka y permitía que el muchacho la apresara con tal fuerza que comenzaba a doler.
Los dedos de Luka se aferraban a la piel de su espalda, tenía las uñas blancas por la presión y, a ese paso, terminaría dejando una marca en la piel de su esposa, pero ella una vez había dicho que aquello la ayudaba a volver a la realidad cuando tenía pesadillas, así que Luka apretó más fuerte la piel desnuda de Marinette hasta que ella fue tranquilizándose y aflojando el agarre.
No estuvo segura de cuánto tiempo pasó ahí acurrucada, drenando el terror que se había colado en su sistema por los recuerdos de otra vida, pero agradeció que su esposo la sostuviera hasta que pudo respirar. Ahora la joven sollozaba levemente, con las manos en su regazo y la sien recargada en las clavículas del guitarrista, sintiéndose débil, agradeciendo los besos esporádicos que Luka repartía por su frente, ojos, pómulos, nariz, como si pudiera salvarla de sus terrores nocturnos con aquellos besos castos.
Luka se había asegurado de arropar bien con la sábana el cuerpo desnudo su esposa, dejando solo los brazos y hombros al descubierto para que ella pudiera moverse con cierta libertad. Con cuidado paseó las yemas de sus dedos por la piel expuesta de la chica, haciéndola suspirar en medio de sollozos.
—¿Quieres contarme? —Murmuró Luka cuando Marinette le dedicó una mirada, con expresión apenada, un puchero infantil y dulce que hizo que Luka sonreirá enamorado.
—Ni siquiera lo recuerdo. —Admitió ella con voz trémula, luego de esperar largos segundos en silencio.
Claro que trató, trató durante su silencio de reconstruir las imágenes que la habían hecho derramar aquellas lágrimas, trató de darle sentido al dolor que había experimentado, pero mientras más se empeñaba en recordar, más lejanos parecían los recuerdos y menos real parecía el dolor.
Negó con la cabeza antes de recargar la cabeza contra las clavículas del guitarrista y sonreír, sabiendo que el dolor se esfumaría, que no le pertenecía a ella, sino a las antiguas portadoras.
—También yo tuve pesadillas. —Murmuró Luka mientras acariciaba el cabello de su esposa en un gesto efímero, distante.
—¿Eso te sacó de la cama?
—Así es.
De nuevo el silencio se volvió un protagonista de la noche, arropándolos y arrullándolos con su presencia, empujándolos a la inconciencia.
—¿Qué soñabas? —Musitó Marinette, lacónica, somnolienta, resistiéndose a caer rendida, mitad por acompañar a su esposo, mitad por miedo a volver a sus pesadillas.
—Una vida en Italia… creo.
—¿Y eso cómo es una pesadilla? —Reclamó la joven reacomodándose en la cama y acurrucándose en el regazo de Luka.
—No estabas conmigo. —Murmuró como si aquello fuera suficiente respuesta, como si de verdad fuese un motivo de suficiente como para considerar una situación como una pesadilla. —Ahora duerme. Tal vez mañana sea un mejor momento para hablar.
—Je t'aime, Luka. De plus en plus.
—Je t'aime, ma Belle.
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TheBlacKat : Mr alegra mucho saber que mi historia tiene tanto impacto, estoy muy apenada por no haber actualizado antes, pero el trabajo ha ido en aumento, y las tareas tienen fecha de entrega, espero poder continuar con mis actualizaciones como solía hacer antes. Gracias por los comentarios, siempre nos alientan a seguir. Nos leemos
Scar : Perdón, juro que sigo viva y que pronto te voy a llenar de fangirleos y capítulos, ahora soy yo la que no se da a basto para ponerme al corriente con tu historia (y no sabes cuanto lloro porque quiero leer Perséfone) espero no me mates después de leer este capítulo. Lov ya!!!!
Kami : me desaparecí sin mas, ya sé, no tengo madre jajajaja pero el trabajo me tiene del cuello, te dejo esta entrega y me pondré al corriente contigo en cuanto tenga chance, perdón por desaparecer sin mas. Love ya!!
Sonrais777 : Muuuuuy buena pregunta, tal vez pronto lo averigüemos. Gracias por leerme
RubyMoon . Li: Después de hacerles pasar por tanto, mínimo merecían un reencuentro familiar. Aunque tienes razón, todo se va al carajo de nuevo. Me pareció divertido hacer lo de los Alter Egos, a ver qué hacían. Entiendo perfectamente lo del cansancio, en todo este tiempo no había podido actualizar, escribía un renglón en las noches y decía "¿qué demonios estoy escribiendo?". En fin, espero que te guste la actualización.
Manu : No he visto el beso, luego lo busco, sería una cuestión divertida para akumatizar a Luka (ay, que mala), pronto voy a poner a los alter egos a interactuar, ya verás, estoy segura de que te va a gustar.
AngelyPastran : bueno, parece que la universidad y el trabajo me consumió más tiempo del que creía. Gracias por los comentarios, no sabes cómo me anima saber que te está gustando tanto, con mayor razón espero poder actualizar pronto y más rápido, como solía hacer antes.
Marianne : Lo prometido es deuda, te entrego un nuevo capítulo que espero que disfrutes mucho, prometo pronto ponerme al corriente. Te quiero
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Luka analizaba a su grupo con cierto aire de incredulidad, los estudiantes le sonreían con picardía en espera de la respuesta.
—Desarrollen. —Pidió (ordenó) Luka con voz contenida.
—Vamos Prof —exclamó uno de los muchachos recargándose hacia atrás en el respaldo de su asiento —, karaoke sorpresa, cada quien elige una canción y las sorteamos entre nosotros para ver si es cierto que podemos darle interpretación a la música.
Maldijo la hora.
Luka maldijo la hora en que usó las enseñanzas de su padre con los muchachos del conservatorio, preguntándose cuánto más cínicos podían volverse.
—Esa parte la entiendo. —Dijo apelando a la poca calma y cordura que le quedaba, presionando el puente de su nariz. —¿Por qué quieren involucrar al Chat Lunatique?
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Marinette se reía discretamente desde la barra, observando divertida el gesto hosco que Luka le dedicaba cada tantos segundos a las mesas de sus estudiantes.
No, él no había accedido a hacer el karaoke sorpresa en su bar, había dicho a sus estudiantes que tenían que convencer a Lucien y a cada mesero y trabajador del bar para antes de las ocho de la noche, o no habría trato.
Lucien le marcó a las cinco para decirle que le parecía una idea extraordinaria para atraer nueva clientela.
—¿Qué te molesta tanto, cielo? —Murmuró la joven acercándose a su esposo y ofreciéndole un vaso de whisky mientras el muchacho enviaba un mensaje de texto a Colette para que lo encontrará en el Chat e irse juntos para Les Reptiles.
—En cualquier otra noche lo estaría disfrutando mucho. —Admitió observando a Anna subir al escenario y poner cara de pasmo al enterarse de cuál canción que interpretaría. —Pero esta noche tengo que ir a Les Reptiles a que me asignen a un nuevo integrante para mi equipo, y después de eso, empiezan las pruebas serias, entonces volverás a estar en peligro, toda la gente a la que amo hasta que termine con esta pesadilla.
—Estoy segura de que ganarás la indulgencia, cielo. Yo no estoy preocupada, tu familia está a salvo. Estaremos bien.
—De todos modos —murmuró con un gesto sombrío. —Esta noche inician los verdaderos juegos, y aunque Andree esta bajo amenaza, no me consta que vaya a cumplir su promesa de dejarnos en paz.
Marinette se sentó en el regazo de Luka, tomando al guitarrista por sorpresa, la joven diseñadora no solía tener gestos tan "descarados" estando en público, así que el guitarrista levantó la mirada hasta toparse con los ojos de su esposa, con su sonrisa ladina, con su gesto de autosuficiencia.
—¿Podrías, por favor, relajarte un poco y disfrutar la noche?
—Podría, sí.
—Marinette Dupain-Cheng. —Llamó Lucien en el micrófono, consiguiendo que la chica se levantara y agitase la mano con una sonrisa.
—¿Te apuntaste? —Soltó el guitarrista, sorprendido, al verla contonearse rumbo al escenario.
—Sip, y de verdad espero que la canción que puse te toque a ti.
La joven acomodó el micrófono a su estatura y sonrió parándose en jarras, mirando la pantalla en lo que esperaba su canción.
De la mesa de los estudiantes, Anna y otra chica comenzaron a corear el nombre de la diseñadora, arrancándole una risita y consiguiendo que empezara a mover la cadera al ritmo de su nombre.
La expresión de sorpresa que puso Marinette no tuvo precio, Luka soltó una carcajada por la forma en que la chica abrió los ojos y tensó el rostro.
(Loca – Shakira)
La música inundó el lugar, algunos muchachos chiflaron con fuerza al ver a Marinette comenzar a marcar el ritmo de la canción dando caderazos marcados y sensuales a la par que aplaudía por encima de la cabeza.
Luka soltó un grito cuando Marinette le lanzó un beso componiendo una expresión lasciva antes de sujetar el micrófono y el pedestal.
El está por mi y por ti borró Y eso que tu tienes to' Y yo ni un kiki
El está por mi Y por ti borro (borro) Y eso que tu tienes to' Y yo ni un kiki
Luka soltó una carcajada al ver a Marinette contonearse por todo el escenario, coqueteando con la mirada por todos los presentes como si de verdad estuviera presumiendo a Luka, apuntándolo de vez en cuando, consiguiendo que se sonrojara y soltara alguna que otra risita.
Ella se hace la bruta pa cotizar Asi conmigo enfrente ella se hace la gata en celo contigo Te cotorrea el oído pa tenerte en alta Ella muere por ti, tu por mi es que matas.
Sigo tranquila como una paloma de equina Mientras ella se pasa en su BM Mira yo de aquí no me voy, se que esta esta por mi Y ninguna va poder quitármelo de un tirón
Les tomó a todos por sorpresa verla bajar del escenario y caminar hasta la mesa de su esposo con el micrófono en una mano, se paró atrás de su esposo y le deslizó la mano libre con el pecho, agachándose lentamente mientras cantaba el coro, haciendo que Luka tragara saliva y la mirase de reojo.
Yo soy loca con mi tigre Loca, loca, loca Soy loca con mi tigre Loca, loca, loca Soy loca con mi tigre (Loca, loca, loca) Soy loca con mi tigre (Loca, loca, loca)
Luka se puso de pie y encaró a Marinette, bailando con ella al ritmo de la canción, de su musa, divertido por las expresiones de sus estudiantes al ver a la diseñadora trenza una pierna en torno a la cadera del guitarrista mientras él la reclinaba hacia atrás.
El esta por mi Y por ti borro (borro) Eso que tu tienes to' Y yo ni un kiki
El esta por mi Y por ti borro (borro) Y eso que tu tienes to Y yo ni un kiki
La gente aplaudió con ganas cuando Marinette volvió a subir al escenario para dejar el micrófono, y toda la sensualidad que había transmitido, todo su erotismo y seducción se desvaneció dejando a la joven dulce e inocente que siempre era.
—Eso —dijo Luka con aires de autosuficiencia, mirando a sus estudiantes con sorna —es interpretar una canción justo como el compositor quería expresarla.
—Luka Couffaine. —Llamó Lucien divertido.
El aludido tragó saliva discretamente y tomó su lugar. Ni siquiera se molestó en ajustar el pedestal, quitó el micrófono y cruzó los brazos con cara hosca, rezando.
La música lo tomó por sorpresa, soltó una risita por lo bajo y asintió para sí mismo, pero luego alzó las manos soltando una exclamación.
—Ya-ya-ya, ¡paren eso! Sí me la sé.
La música frenó de golpe, subieron un poco las luces y los estudiantes de Luka se miraron entre ellos, confundidos por lo que había pasado.
Luka puso el micrófono de regreso en el pedestal y se dirigió a los instrumentos, buscando su guitarra electroacústica, conectándola a toda velocidad y regresado al escenario.
—Ahora sí podemos empezar a hablar de interpretación. Iván.
El aludido levantó la mirada sorprendido, pero sonrió para su amigo y se movió a toda prisa para llegar hasta la batería.
(Con todos menos conmigo – Ikloo)
Luka golpeó las cuerdas de la guitarra con maestría, dándole un aire de rock and roll a la pieza, consiguiendo que los estudiantes sonrieran y comenzaran a aplaudir marcando un ritmo.
Te gusta ir con unos y con otros Y pasas de mí Te olvidas de mí Te la armas bien Con todos menos conmigo
Marinette soltó una carcajada ante la mueca exagerada de coqueteo que Luka le dedicó, asintió para sí misma considerando que tal vez Luka le haría pagar por sus atrevimiento, pero asintió disfrutando la manera infantil en la que su esposo parecía estarse divirtiendo en ese momento. Al menos ya no estaba furioso.
Tus ojos son Dos azules bofetadas Y los miro yo Y gritan que no Y andas por ahí Con todos menos conmigo
Gritos, chiflidos y exclamaciones de apoyo, Luka pareció desquitar con las cuerdas de su guitarra toda la tensión que había sentido hasta ese momento, atacando con tal brutalidad que logró enardecer a los asistentes de cero a cien en un instante.
Se alejó dos pasos del micrófono para tener espacio para maniobrar a la par que Iván arremetía contra la batería en perfecta sincronía, conociendo los gestos y movimientos de su amigo, apoyando la forma radical en la que su amigo había transformado la pieza a su antojo.
Te gusta reír Delante de mí Sigues en tu papel de sirena feliz Y pierdes el control Con todos menos conmigo
Todos los presentes reaccionaron a la música, aplaudiendo, chascando los dedos, cantando los coros, a pesar de la velocidad de ambos músicos.
No me llames jamás Ni por error No te pongas así Que llorar no te va Vuelve a tu soledad Con todos menos conmigo
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Luka miraba a sus estudiantes con el entrecejo fruncido, el hartazgo era palpable (casi visible) en su aura de incredulidad, pero todos sonreían como si tuvieran la batalla asegurada, despreocupados y desafiantes.
—¿Cómo que no cumple con el acuerdo? —Espetó el profesor presionando el puente de su nariz.
—Dijimos Karaoke, y usted hizo un cover. —Soltó uno de los estudiantes sonriendo.
—Todos hemos cantado con pista —defendió Anna haciendo pucheros —, sube el nivel de dificultad para darle interpretación cuando cantamos con música preestablecida. Eso sería hacer trampa, ¿no? Tenías la ventaja.
—Qué mal —murmuró otra chica cruzando se de brazos y negando con la cabeza, bajando la mirada con decepción. —Lo había hecho tan bien.
—Bueno, pónganle precio a mi cabeza. —Desafió Luka confiado, sonriendo de medio lado y enarcando una ceja.
Luka no pudo evitar la risa al ver a todos sus estudiantes reunirse, abrazándose por los hombros para coordinarse.
—Que cante no es un desafío.
—A menos que sea un género que no conozca.
—Morat.
—Nah, sí le gusta Morat.
—¡Hey! —Reclamó Luka ofuscado. —Sin levantar falsos.
—A Luka no le gusta Morat. A Marinette sí.
—Sí le gusta, se hace tonto.
—Los estoy escuchando. —Reclamó el aludido.
—¿Sin Bandera?
—Es un romántico.
—Claro que no.
—¿Romántico? —Murmuró Luka preguntándose de dónde sacaban esa idea.
Los estudiantes le dedicaron una mirada de sarcasmo e incredulidad, haciéndole retroceder en su lugar.
—Es que nunca se ha visto cunado viene Marinette. —Justificó Elena, mirando a sus compañeros.
Marinette, que había estado escuchando la charla, se acercó a Luka y le acarició la nuca, haciéndole sonreír y suspirar.
—Admítelo, cielo. Eres un romántico empedernido.
—No estoy diciendo que no lo sea.
—¿Cómo le propuso matrimonio? —Inquirió una chica, con aires soñadores.
Marinette enrojeció hasta las orejas, insegura de cómo responder a aquello, así que suspiró aliviada cuando los muchachos comenzaron a reclamar de nuevo la atención de las chicas y volver al reto de Luka.
—¡Pausa! —Gritó un muchacho consiguiendo que los estudiantes volvieran a guardar silencio. —Le hizo caras a Elise cuando la Escuchó cantando canciones de Katy Perry.
Luka pasó saliva mirando a los muchachos, tratando de mantener serena la expresión pero sabiendo que lo acababan de condenar.
Juntaron las cabezas, bajando la voz ahora sí, Luka se estiró en su sitio tratando de escuchar mejor, pero desistió al ver a Colette entrar al Chat Lunatique, y se habría encaminado hacia ella de no ser porque uno de sus estudiantes salió corriendo hacia el micrófono y exclamó: —El profesor Couffaine cantará una canción de Katy Perry para compensar que hizo trampa en el reto de karaoke.
—¡No jodas! —Exclamó Colette pasmada. —Morat es una cosa, pero ¿esto?
—¡Y Colette Faure tocará conmigo! —Gritó Luka en respuesta, consiguiendo que la chica le dedicará una mirada de pasmo.
—¡Qué!
Luka llegó hasta ella y le tomó el brazo, hablándole entre dientes como si la amenazara, aunque lo que musitó fue una súplica.
—Sálvame con esto y el primer reto en equipo lo organizas tú…
—¡Lucien —exclamó la joven avanzando hacia el escenario —, mi guitarra!
Luka suspiró aliviado y sonrió cuando Iván se acercó hasta él.
—¿Qué piensas hacer, hermano?
–Tal vez me sé una canción de Katy Perry… —Admitió el rockero con media sonrisa de culpa. —Denise quería hacer publicidad para otros mercados y me hizo aprender algunas piezas de pop, pero las adapté a mi estilo. ¿Me respaldarías?
—Te sigo —soltó divertido —, al fin hace mucho no improvisamos juntos.
Luka le dedicó una mirada violenta y mordaz a sus estudiantes antes de dirigirse al micrófono y tomar la guitarra eléctrica.
Primero encaró a Colette para murmurar un "sólo sígueme" hosco y seco.
—Como en los viejos tiempos. —Murmuró ella en respuesta.
—Por favor —dijo con tal frialdad que su voz se sintió como un cuchillo cortando el aire —, transmitan en vivo.
Y aunque al principio los estudiantes se encogieron en sus asientos, acobardados por el comportamiento hostil del profesor favorito, al ver a Marinette sacar su teléfono y ponerse a grabar, alguno de ellos hizo lo mismo, temiendo por sus calificaciones.
(Dark horse – Our last night)
Colette miró confundida a Luka al escuchar la manera en que descargaba su furia contra las cuerdas de la guitarra, incluso sus estudiantes le miraban confundidos, preguntándose si su profesor había comprendido que debía tocar una canción de Katy Perry.
Y en ese momento la voz de Luka inundó las bocinas, la cadencia de su voz llenó todo, ronca, seductora, arrastrada. Cantaba como si tuviera pereza de cantar, y al mismo tiempo estaba sumiendo a su audiencia en un letargo hipnótico casi sobrenatural.
I knew you were You were gonna come to me And here you are But you better choose carefully Cause I I'm capable of anything Of anything And everything
Luka sostuvo la mirada de Marinette con los ojos entrecerrados, arrastrando la respiración en el verso que cantaba.
Make me your cupid, baby
Cantaron el siguiente verso a la par, dedicándose miradas que destilaban seducción, respiraciones entrecortadas.
Make me your one and only
Pero no duró más de un verso, el muchacho soltó la mirada de su esposa y paseó la vista por todo el lugar, analizando a su audiencia, analizando a sus estudiantes, sonriendo autosuficiente al verles pasmados por cómo había logrado hacer su propia versión de aquella canción sin traicionar el concepto original.
But don't make me your enemy Your enemy Your enemy
So you wanna play with magic? Girl, you should know what you're falling for Baby, do you dare to do this? Cause I'm coming at you like a dark horse
Luka comenzó a mover la mano hacia arriba, invitando a la gente a cantar el coro con él antes de volver la atención a las cuerdas.
Are you ready for Ready for A perfect storm Perfect storm Cause once you're mine Once you're mine There's no going back
Aunque mantuvo la atención en la canción, no pasó desapercibido que Adrien llegó al Chat portando una cazadora de cuero negro ajustada, dándole un aire de chico malo poco usual en él, su cabello parecía más desorganizado que de costumbre, llevaba cara hosca, las manos en los bolsillo, ojeras incluso. ¿Se encontraría bien?
Mark my words This love will make you levitate Like a bird Like a bird without a cage We're down to earth If you choose to walk away Don't walk away
It's in the palm of your hand now, baby It's a yes or a no No maybe So just be sure Before you give it up to me Up to me Give it up to me
Decidió ignorar a Adrien el resto de la canción, sabiendo que, si fuera importante lo que había ido a decir, habría interrumpido sin pensarlo.
So you wanna play with magic? Girl, you should know what you're falling for Baby do you dare to do this Cause I'm coming at you like a dark horse
Are you ready for Ready for A perfect storm Perfect storm Cause once you're mine
Y habría querido ignorarlo aún más, pero la expresión de rabia que compuso al escucharle cantar el siguiente verso lo hizo darse cuenta de que sí estaba pasando mucho más.
Once you're mine There's no going back
No supo de dónde salió la rabia, Luka soltó la plumilla y se aferró al micrófono con ambas manos, mirando a su amigo, retándolo a acercarse. Incluso Colette e Iván retrocedieron al ver a Luka así, y Marinette volvió la vista a la barra, en busca de lo que había hecho a Luka enfurecer.
She's a beast I call her karma She eat your heart out Like jeffrey dahlmer Be careful Try not to lead her on Shawtys heart was on steroids Cause her love was so strong
Tuvo que respirar para seguir con su canción, tomando aire cada vez más profundo entre un verso y otro, recurriendo a su auto control pero sintiendo también la rabia de Sass en su bolsillo, el kwami estaba temblando, pero también respiraba profundo para serenarse.
Damn I think I love her Shawty, so bad I'm sprung and I don't care She got me like a roller coaster Turn the bedroom into a fair Her love is like a drug I was trying hit it and quit it But lil mama so dope I messed around and got addicted
So you wanna play with magic? Girl, you should know what you're falling for Baby, do you dare to do this? Cause I'm coming at you like a dark horse
Are you ready for Ready for A perfect storm Perfect storm Cause once you're mine Once you're mine There's no going back
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—¡¿Qué demonios, Adrien?! —Gritó Marinette, en el callejón al lado del Chat Lunatique, con todas sus fuerzas, plantándole cara con los puños apretados temblando por la rabia, avanzó medio paso pero Adrien también se movió, tomándole la muñeca y dándole un tirón para obligarla a permanecer en su lugar.
—Te estás jugando la vida por estar a su lado y el estúpido de tu marido está aquí jugando a la Súper estrella en lugar de preocuparse por lo que pase esta noche.
—¿Y qué quieres que hagamos? Estamos esperando.
—¿A qué? ¿A la muerte?
—No seas imbécil. —Soltó dando un tirón para librarse del agarre de su amigo, que ya le había dejado marca en la piel. —De todos modos no podemos hacer nada hasta que le asignen a otra persona, ellos tienen que ir a Les Reptiles para recibir noticias.
—Podría estar haciendo algo. Y lo sabes. —Exclamó tomando a Marinette por el mentón, obligándolo a mirarle a los ojos.
Un trueno surcó el cielo iluminando momentáneamente el callejón, Luka estaba de pie en la puerta trasera del Chat, con los puños apretados y la furia bullendo en su interior.
Sí alguna vez Luka creyó que siempre estaría en deuda con su amigo, con su hermano, por todo el daño que se habían hecho el uno al otro, ahora le salía debiendo.
Marinette emitió un gemido por el dolor, Adrien le había encajado una uña en el cuello por la inercia del movimiento, la joven estaba segura de que no le había hecho daño a propósito, pero no pudo evitar la exclamación de dolor y jalar su cuerpo hacia atrás.
—Agreste… —Musitó Luka bajando lentamente los escalones restantes, una voz profunda y sigilosa, como una serpiente deslizándose lentamente por el suelo, tanteando a su víctima.
Y Adrien no retrocedió.
Encaró a Luka con rabia, soberbio.
El aire se sentía pesado, el silencio se extendía alrededor de ellos, ni siquiera los vehículos que pasaban a unos metros iluminando el callejón con sus faros parecían escucharse.
Luka se interpuso entre Marinette y Adrien a un paso tan tranquilo que por largos instantes pudo compararse con una figura etérea, algún fantasma rondado por los callejones de París lamentando su existencia, suspiró extendiendo una mano hacia atrás y entrelazando sus dedos con los de su musa como si pudiera cubrirla con un manto de protección, pero a diferencia de ella, que sentía una calidez inmensa ante su presencia, Adrien sintió una corriente gélida abrirse pasó entre ellos.
—La hiciste sangrar —acusó el guitarrista.
—Yo no… —Trató de refutar el rubio, aún déspota, a sabiendas de que Luka era más peligroso cuando mostraba una faceta tranquila a pesar de estar ardiendo en rabia.
—Puedo oler la sangre de Marinette hasta aquí.
La chica se llevó una mano al cuello, confundida, y al retirarla pudo ver aquel líquido rojizo en las yemas, una gota, dos si acaso, pero sangre a final de cuentas.
Otro rayo partió el cielo, dejándolos con una sensación de que algo no iba bien.
Pronto caería la tormenta, cada vez los rayos estaban más cerca unos de otros, dejando claro que era inminente. El agua cristalizada caería en cualquier momento.
Y cuando el siguiente rayo atravesó el firmamento, los tres se vieron a sí mismos, en los momentos en que la luz inundó los callejones, con las vestimentas de portadores se otra época.
—Esto no está bien —murmuró Marinette pasmada, reconociendo los olanes del vestido de la Mariquita, pero sin llegar a recordar el traje que Luka parecía haber llevado.
Los kwamis salieron de los bolsillos de sus portadores, mirándose entre sí con la preocupación invadiendo sus ojos.
—El sello se desvanece. —Musitó Tikki horrorizada mirando a Plagg como suplicando algo.
Pero el kwami de la destrucción sólo tenía ojos para la serpiente, sosteniendo la mirada de Sass con porfía y saña.
