El grupo de amigos habían visto cómo su humana desaparecía rápidamente corriendo del lugar. Tardaron un poco en percatarse sobre el porqué y no dudaron en levantarse y la siguieron lo más prisa posible.
Por un breve momento había desaparecido de su vista, después de todo estaban recorriendo el enorme castillo que muy pocos tenían la oportunidad de conocerlo completamente, y no porque estuvieran sus puertas cerradas, sino lo contrario, el rey siempre las tenía abiertas para todos; sin embargo le tenían tanto respeto a su rey que optaban todos por darle su espacio.
-¡Frisk, apártate!
La voz de la ex reina les indicó hacia dónde tenían que dirigirse, y por las llamaradas que sobresalían del lugar apresuraron el paso.
Habían llegado al salón del trono, y si bien ese era el lugar favorito del rey por mantener siempre el vivo color dorado en su esplendor, ahora solo se percibía un ambiente lúgubre repleto de ceniza de lo que alguna vez fueron las preciadas flores del soberano.
-¡Mamá, por favor para!
-¡Esto es un asunto entre él y yo, apártate!
-¡No!
La imagen no era muy agraciada. Por un lado veían a una furiosa monstruo jefe con grandes llamas en sus manos; con lo poco que la conocían el resto, de alguna forma les generó un poco de temor al verla con tal furia. Mientras que por el otro lado, estaba el rey con sus ropas chamuscadas e hincado en las cenizas de sus moribundas flores mientras se sujetaba un brazo que posiblemente lo tenía lastimado al verlo temblar.
Frisk estaba parada con los brazos extendidos entre los dos, protegiendo de alguna manera con su cuerpo a su padre adoptivo. Sus ropas también se notaban chamuscadas, aunque no tanto como Asgore.
-No pienso repetirlo, Frisk –gruñó Toriel un tanto desesperada –Vete de aquí y luego hablamos.
-No me iré si sigues lastimándolo –dijo determinada.
Parecía que no notaban la presencia del resto de los monstruos al estar concentrados en sí mismos. El grupo no sabía cómo intervenir sin terminar incendiándose también ellos. Alphys estaba completamente nerviosa mientras que Undyne comenzaba a preparar sus lanzas en caso de defender a su rey.
Papyrus estaba dudoso de actuar, pero tampoco quería quedarse atrás si tenía que defender al rey y a su amiga del clon de Asgore. Por lo que comenzaba a preparar sus huesos también ante cualquier cosa, sin embargo, fue detenido por la mano de su hermano mayor, quien le dirigió una mirada cautelosa.
-Espera.
-P-PERO...
-No debemos intervenir en disputas familiares –Sans sonrió levemente a su hermano para que se calmara –Esto está que arde después de todo.
-¡SANS! –se quejó el menor ante el chiste insensato para el momento, sin embargo logró calmarse con eso y esperar.
Frisk mantenía la mirada fija en su madre, rehusándose por completo a doblegarse. Estaba más que determinada en salvar a los que ahora son su familia ¿Qué no podía entender eso Toriel?
-Tori... -con duras penas se levantaba el soberano.
-Deja de ser un maldito cobarde cubriéndote de MI hija –enfatizó –Ven aquí y enfréntame como el rey patético que eres.
-Deja de hacer eso, mamá –por más firme que se viera físicamente, su voz comenzaba a traicionarla –No merece que le hagas esto.
-Si se lo merece y más –dijo Toriel en casi un grito de enojo –Tú no sabes realmente que...
-¡Si lo sé! –Gritó desesperada la humana –Se muy bien que ha hecho todo este tiempo. Sé muy bien porque estás molesta con él... ¡y sé muy bien que ambos son culpables!
Ante esas últimas palabras, desconcertaron completamente a la monstruo haciendo que sus llamas bajen tenuemente al no comprender a qué se refería y a la vez en el dolor que le provocaban tal acusación sobre su persona.
-No sé a qué te refieres...
-Sé que no fue correcto lo que hizo –se mantuvo firme en su discurso –Matar de esa manera a los humanos que caían aquí en vez de ver otras alternativas... yo sé que no fue bueno. Pero... tú también querías matar humanos... tú... tú también los culpas...
Con cada palabra, las llamas se apaciguaban al grado de amenazar con desaparecer de las manos de la ex reina. Toriel comenzaba a temblar no permitiéndose doblegar ante eso, pero sus reacciones la estaban delatando a todos los presentes.
-Tú sufriste mucho la muerte de tus hijos –continuó Frisk –Pero sé que también Asgore lo sufrió, y en su dolor, buscó la manera de mantener esperanzados a su reino. Aun cuando estaba lleno de ira, buscó una solución precipitada y peligrosa, pero también una que lo detendría en lugar de querer desquitar su ira con el resto de los humanos. El mismo se condenó, pero también buscó su manera de detenerse a sí mismo.
Toriel había agachado la cabeza ante los pensamientos que le llegaban conforme las palabras de su hija continuaban. Sus lágrimas se asomaban tenuemente en su mirada.
-Tu no lo entiendes... -La voz de la ex reina se percibía un tanto siniestra -Nadie lo entiende...
-Mamá...
-Esto ya había pasado antes... -Levantó su mirada y se podían ver las lágrimas que reflejaban el dolor que sentía -Si permito que la historia se repita, tu... yo te perdería y... no podría soportarlo más...
Frisk entendía a qué se refería. Después de todo, conocía perfectamente la historia del príncipe y del primer humano que cayó en el subsuelo. No sabía cómo decirle que incluso los conocía a ambos... sobre cada cosa que han hecho incontables veces que sólo quedarían en su memoria. Pero optó por mencionar algo que sabía sin necesidad de que le contaran cada uno su sentir.
-Sé que Asriel y Chara no querrían que estuviesen peleando por su culpa. Y también sé que ellos no los culparía a ninguno de nada de esto... por qué los amaban a ambos por igual.
Ante la mención de sus hijos, los monstruos jefes la miraron estupefactos, no solamente por el hecho de que conociera sus nombres, sino por la seguridad en sus palabras al dar por hecho que era así.
-Yo no pretendo llenar ningún hueco que jamás podré llenar. Yo... sólo quiero una familia, un apellido... -lo último lo dijo casi en un susurro -Es maravilloso para mí el contar con ambos. Sólo necesito eso.
Una gran parte de ella quería llorar, pero se negaba a hacerlo porque consideraba que no necesitaba mostrar esa parte de ella que le dolía... no ahora al menos. Sabía que sumamente difícil el que se reconciliaran los reyes, pero al menos, lograría que estuviesen bien por ahora.
-Buscar un culpable del dolor de uno no es la solución. Se tiene que seguir adelante, sin importar el costo–concluyó con suma determinación.
El alma de Frisk nuevamente estaba brillando con intensidad alumbrando la sala de un vivo color carmesí, apartando toda negrura chamuscada. La humana comenzó a dar pasos hacia adelante, los cuales desconocía el porqué, pero la llenaban de energía.
-Yo también he causado mucho daño –un paso –Sé que el quedarme condeno a todos –otro paso –Sé que he cometido muchos errores –otro paso –Y sé que hay cosas que son difíciles de perdonar –un paso más –Pero no pienso darme por vencida.
Porque amar a su familia la llenaba de determinación.
Se detuvo frente a Toriel y esta finalmente terminó doblegándose y abrazó a su hija mientras las lágrimas hacían su recorrido en su pelaje. El rey ya estaba levantado y veía la escena con ternura y una sonrisa difícil de comprender si era de amor o dolor.
-No me perderás mamá, yo siempre seré tu hija, te lo prometo -le sonrió con compasión y dulzura.
-Lo siento... En verdad lo siento mi niña...
-No es conmigo con quien debes disculparte –Frisk secaba las lágrimas de su madre y le sonreía con infinita ternura –Te quiero mamá.
- Y yo a ti mi niña –la abrazó con más fuerza.
Al ver que todo estaba calmado, tanto Undyne como Alphys corrieron hacia su líder a auxiliar sus heridas, pero el tranquilamente les decía que estaba bien mientras quedaba un tanto sorprendido al notar que se encontraban ahí desde quién sabe qué tiempo.
Sans solamente contemplaba todo. Nuevamente habían sido testigos todos de la determinación infinita de la humana, que más que mostrar con sus acciones tales sentimientos, lo reflejaba en el brillo de su alma. Estaba más que seguro que eso era algo inusual, incluso para un humano a lo que recordaba sus estudios.
Eran tanta las dudas que le generaba la humana que simplemente se había topado con la incógnita sobre qué hacer realmente ¿Dejar que continúe? ¿Detenerla? ¿Ver cómo se desarrollan las cosas? Eran tantas las preguntas que se formulaba que por ello había optado en incluir a otra mente científica en esto para ver más opciones.
Nunca le había gustado compartir sus hipótesis con nadie, y sin duda se mantendría siendo así, pero ante la desesperación había dejado la semilla de la duda en la científica real para no ser el único que la vigilaba y de esta forma tener más amplio su panorama al respecto. Si algo inusual se presentara nuevamente, sabría que Alphys haría algo al respecto ahora que le había sembrado la incógnita de ser sospechosa con unas cuantas palabras suyas.
Después de todo no dejaba de ser un flojo, y esto requería demasiado trabajo para él solo.
-SANS ¿QUÉ ANDAS PENSANDO? –el menor de los esqueletos era inocente, pero sabía cuándo su hermano tenía pensamientos profundos.
- Ya sabes, esto...
-AHH! NO SE NI PARA QUÉ TE PREGUNTÉ –le tapó la boca rápidamente al notar que estaba por decir un chiste malo.
-¿P-Papyrus? –No habían notado en qué momento se había acercado Alphys -¿P-Puedes ayudar al rey un momento?
-¡POR SUPUESTO! –no dudó en dirigirse rápidamente hacia allá, en lo que Undyne estaba con Toriel y Frisk viendo si estaban bien.
Sabía que Alphys solo quería hablar con él un momento a solas, por lo que Sans simplemente le sonrió despreocupadamente mientras la científica lanzaba un suspiro dudosa antes de hablar.
-Sé que no me dirás nada más allá de un simple chiste, pero no pierdo nada con intentarlo –Alphys se acomodaba sus lentes – Desconozco por qué estas dudando de la humana, pero asumo que se debe a su determinación ¿no es así?
Sans seguía tranquilo, aunque en el fondo se había sorprendido de lo cerca que se encontraba la científica real de sus sospechas.
-E-Ella es mi amiga –dejó claro la reptil–Y no puedo ver más allá de lo grandiosa que es, pero también me parece que su determinación es un caso digno de estudiarse. Por lo que... estaré atenta por lo que sea que se presente.
El esqueleto le sonrió como respuesta. Había dado en el blanco en dejarle la semilla de la duda en la científica. Todo lo que había planeado con ese simple acto había resultado tal y como lo había planeado.
-También... Sé que no sabemos nada de su pasado. Pero con lo poco que nos ha mostrado, puedo asumir que era huérfana.
-Yo también concluí eso –contestó Sans. No era algo complicado de saberse a decir verdad. Su independencia en sus decisiones, el que pidiera tener padres, no saber cómo es un cumpleaños... incluso en la emoción que mostró al comprender que tenía un apellido, pudo asumir que en la superficie se encontraba sola. –Pero el resto de ella es toda una incógnita.
-No creo ser el monstruo adecuado para decir estas cosas, pero... -ambos monstruos miraron a Frisk, la cual estaba haciendo ciertas poses que le sacaban más de una sonrisa a Toriel –Creo que la mejor manera de conocerla, es siendo un buen amigo.
-He...
-Y presiento que tú ya no la estás viendo como tal ¿cierto?
Las cuencas se habían oscurecido al agarrarlo in fraganti con esto. La científica lo había tomado por sorpresa, pues no había esperado que se le adelantara en tal magnitud. No solo estaba diciendo que había estado analizando a la humana, sino que también lo estuvo observando a él respecto a ella. Había cometido el error de subestimarla, después de todo ella era la nueva científica real por algo.
-S-Sé que no me dirás nada si es cierto o no -continuó la reptil -Pero si me permites dar mi opinión, creo que debes darle una oportunidad... s-sea lo que sea por lo que te haga pensar mal de ella.
Sans no dijo nada, continuó observando a la humana el cómo hacía sonreír a los que estaban cerca de ella. El rey y Undyne ya se habían acercado al grupo y parecía que todo estaba en orden, pues Toriel se mostraba tranquila.
-Ella nos dio una oportunidad a todos, nos perdonó individualmente por nuestros actos sin juzgarnos -Alphys movía sus manos nerviosamente -Así que lo único que podemos darle a cambio, es corresponder al cariño que nos da... después de todo parece que es lo único que quiere en verdad.
El esqueleto optó por retirarse dejando sola a la reptil, no necesitaba escuchar dichas palabras motivacionales que le hacían dudar más. Ya le eran suficientes sus pensamientos al respecto.
Se acercó al grupo como si nada hubiera pasado, después de todo esa era su especialidad. Parecía que se había contado un chiste, ya que todos reían menos Papyrus, el cual estaba molesto.
-Hey ¿acaso hacen bromas sin mí?
-¡NOOO, POR FAVOR TU NO!
-Al contrario Sans, te estábamos esperando -Toriel se le veía más animada, aunque todavía apartada de su ex marido -Aquí estamos alegres hasta los huesos.
-jajaja, buena esa Tori.
-AAAAAHHHHHGGGG.
-Lamentablemente es tarde y Frisk ya debe dormir -La mencionada se bochornó un poco al sentir que la trataba como una niña -Mañana le esperan varias lecciones educativas.
-Pero mamá...
-Sin excusa -su semblante pasó a serio -Tienes que descansar correctamente para estudiar bien. Pero antes...
Suspiró un tanto resignada antes de dirigirle la mirada a Asgore, el cual ya estaba muy nervioso al no saber cómo lo trataría nuevamente.
-También ella es tu responsabilidad, así que espero que cooperes con esto.
-Por supuesto que si - se alegró el rey al notar que estaba mejor -A Frisk no le faltará nada.
-Entre semana la pasará conmigo y los fines de semana contigo.
-Me parece bien.
-Puedes visitarla conmigo, pero sólo con previo aviso y en las tardes. Las mañanas serán para sus estudios.
-Entendido.
-Bien... hasta luego a todos entonces -sonrió más tranquila despidiéndose de todos -Vámonos Frisk.
-Ya te alcanzo yo mamá -se aventuró a decir la humana -Quiero despedirme bien de todos.
-Sólo no te tardes -dicho eso se retiró.
Cuando ya no se podía ver ni sentir nada de la ex reina, la humana había exhalado fuertemente al sentirse más tranquila. Sabía que las cosas no estaban solucionadas del todo, pero al menos esto era un gran paso.
Y el sentir que las cosas estaban marchando en este ritmo la llenaban de determinación.
…
Y ante ustedes... ¡la actualización!
Por más prisa que quise ponerle al actualizar, tuve que demorarme por cuestiones de trabajo. A partir de aquí se viene lo que más me emociona... pero aun no diré nada, jeje. Sólo mencionaré que algunas cosas las estaré dibujando y podrán verlas en mi deviantart y mi tumblr, por lo que les invito a seguirme si quieren saber más.
Si les gusta cómo está avanzando este fic o no, dejen su comentario. Me gusta saber que piensan de lo que escribo y me mantiene determinada a seguir escribiendo.
PD: Un saludo a Viana D'Ascolli, muchas gracias por seguir atenta a esta divagación mía llamada fic y comentarme siempre :D
Michi fuera!
