"Mi niña, por favor resiste"
"Mantente determinada, Chara"
"Chara… por favor no mueras…Te necesito"
…
Frisk…
Despierta…
¡FRISK!
Frisk abrió los ojos como pudo ante la potente luz que le alumbraba. Movió un poco sus manos tratando de descubrir con ello en qué se encontraba y se percató de que estaba acostada en lo que le parecía una camilla.
-¡Frisk! ¡O por todos los dioses! –Alphys apartó la linterna de su rostro –Me alegra de que por fin despiertes. Lo siento por la luz, estaba revisando tus reflejos.
-Descuida…
Trató de reincorporarse inmediatamente, pero el movimiento la había mareado por completo y la científica la acostó de nuevo sin esfuerzo alguno. Estando acostada trató de hacer memoria sobre qué le había ocurrido, pero le era muy confuso pensar siquiera.
-¿Dónde…estoy?
-E-en mi laboratorio. Papyrus te trajo –Le comenzó a tomar la presión –Está esperando junto con los demás. A Sans le costó trabajo calmarlo.
Ante la mención de su guardaespaldas, recordó que él había sido lo último que había visto antes de perder todo conocimiento y cayó de golpe la realidad que le rodeaba. Se encontraba siendo atendida por Alphys porque algo le había pasado. Y por el sudor evidente que se mostraba en la cara de la científica no era nada bueno.
-¿Qué fue… -Le costaba poder formular siquiera una oración. Le dolía la cabeza y todo le daba vueltas -…lo que pasó?
-T-te desmayaste.
Pese a su estado, le era notorio que Alphys le estaba ocultando algo. Optó por no insistir por el momento debido a su estado, por lo que dejó que le siquiera revisando sus signos vitales. Tenía que estar tranquila y haciendo caso a todas las indicaciones de la reptil.
Una vez que pudo mantener su mente con claridad (y la paciencia se le había agotado), se acomodó suavemente en su camilla una vez que la científica se había retirado por sus cosas y se sentó para apreciar mucho mejor su entorno.
En efecto, se encontraba en el laboratorio de Alphys, y agradeció internamente el no encontrarse en el otro laboratorio siniestro que no le daba precisamente buenos recuerdos. Este le era mucho más limpio… y rosa (las figuras de su personaje animado favorito resaltaban por todo el lugar).
Puso sus manos en su rostro tratando de analizar lo que le había ocurrido. Lo último que recordaba era a Papyrus corriendo hacia ella después de haberse tomado la sidra…
La sidra… Ahora le quedaba claro.
Alphys entró nuevamente al cuarto y se sorprendió de verla levantada. Se dirigió hacia ella tratando de acostarla de nuevo, pero esta vez pudo resistirse al haber recuperado algo de fuerza y puso nerviosa a la reptil ante su resistencia.
-Fui envenenada.
No era una pregunta, era una afirmación que lanzaba sin receptor específico pese a ser Alphys la única que podía escucharla. Necesitaba escucharse para caer en la cuenta de ello y se preocupó de saber el posible (y casi evidente) causante.
Había mostrado tanta seriedad en sus palabras que habían puesto aún más nerviosa a la científica.
-¿Qué pasó cuando perdí el conocimiento? –dijo sin más rodeos.
Alphys suspiró resignada y jugó con sus manos para calmar su nerviosismo sin mucho éxito.
-U-una vez que vimos que no respondías cuando te hablábamos... supimos que algo no andaba bien. –Comenzó a contar –Antes de que tocaras siquiera el suelo, Papyrus te detuvo con su magia y te dirigió hacia mí para que te revisara. No tardé mucho en saber que habías sido envenenada.
Eso no era lo que quería saber, pero esperó en silencio a que la reptil continuara para conocer más lo ocurrido.
-Fue una suerte que me encontraba ahí o si no… No creo que la hubieras librado fácilmente.
-¿Pero…?
-Frisk, por ahora no pienses en ello, por favor –rogó sabiendo exactamente qué quería saber –El que te recuperes bien es mi prioridad ahora.
La humana se conmovió por sus palabras. Sabía que no le había sido fácil el poder dirigirse así hacia ella dado su constante nerviosismo, por lo que le indicaba lo realmente preocupada que se encontraba por ella.
Si no fuera por lo estruendoso que se había oído una llegada en la planta inferior del laboratorio, habría desistido a que la continuara atendiendo.
-¿Pero qué…?
-Oh, no –La científica sudó de los nervios –Ya llegaron…
Frisk no pensó en ningún momento más el quedarse ahí si algo andaba mal, por lo que se levantó como pudo y se dirigió hacia la puerta ignorando las insistencias de su amiga. Agradeciendo que las escaleras fueran eléctricas en el momento, se dispuso a ir al origen de aquellos ruidos. Una vez llegando, el panorama frente a ella no le era nada grato.
En la puerta de la entrada se encontraban sus padres recién llegando y para nada contentos. En la otra esquina se encontraban Papyrus y Undyne, cada uno a un lado de lo que parecía una jaula de huesos azules en la que mantenían a su presa.
-Yyo no hice nada –Muffet se encontraba llorando sin posibilidad de moverse -¡Lo juro!
-Se te encontró dándole la bebida con tus propias manos ¿cierto? –A Asgore se le notaba serio.
-S-si, pero y-yo no fui… E-en verdad.
A Frisk le dolía verla así, por lo que se interpuso con suma determinación en medio de los dos, desconcertando a todos los presentes.
-¡Frisk! ¡Oh mi niña! –Toriel ignoró todo lo que estaba en el entorno y se fue corriendo hacia ella para abrazarla. Estando tan cerca de su madre notó que ésta se encontraba llorando.
-¡Frisk! ¿Cómo te sientes? –Al mirar a su padre notó que éste también tenía lágrimas en los ojos.
Entonces comprendió porque habían tomado estas medidas tan drásticas y estaban siendo tan severos. Estaban asustados y tenían más de una razón para estarlo. Ella era nueva en esto de tener familia, pero comprendía de antemano que la querían mucho y por ende estaban y siempre estarán preocupados por ella, pero que además, les dolía el poder sentir que pudieran perder a otro hijo más.
Y más cuando esta situación les recordaba un evento del pasado que tanto les dolía a los dos. Aquello que desató toda la locura en el subsuelo.
En lo que les sonreía a sus padres para que estos no se preocuparan, recordó haber oído voces antes de despertar. No le costó trabajo comprender que había sido justamente la situación que más de una vez le había tocado escuchar respecto a las últimas palabras que había escuchado el primer humano en caer.
Pero lo que más le desconcertaba era las últimas voces que escuchó tras ello. No era algo del pasado, alguien le había estado llamando personalmente, obligándola a despertar. Sacudió su mente de ello, ya luego pensaría en ello y prefirió enfocarse en la situación que tenía de frente.
-Solo… estoy un poco mareada –tomó las manos de sus padres –En verdad estaré bien, se los prometo. No los dejaré nunca.
Ambos lloraron todavía más y la abrazaron juntos. Olvidando por completo todo.
-L-lamento mi interrupción, pero… -Alphys se encontraba en una esquina llevando consigo un vaso. El mismo vaso del que la embajadora había tomado anteriormente.
Asgore se separó del grupo y se dirigió hacia la científica para tomar el vaso y olerlo.
-P-por más que lo he analizado, no identifico la sustancia con la que fue alterada la b-bebida –explicó un poco nerviosa al no dar resultados asertivos –Intuyo que es de origen vegetal, pero…
-No hace falta.
Asgore tenía la cabeza baja y sosteniendo con fuerza el vaso. Se le notaba que estaba temblando un poco y se dirigió hacia la detenida con total seriedad. Ni Frisk ni Toriel podían ver su expresión dado que les estaba dando la espalda, pero por la mirada que el esqueleto y la anfibia mostraban, sin lugar a dudas era una mirada de miedo y de cierta forma agradecían internamente no tener que ver esa expresión en él. Que el benévolo y tierno rey que todos conocían se le notara tan molesto era algo que nadie quisiera ver en su vida realmente.
-¿Dónde… -Rugió e Invocó su tridente con suma autoridad –Obtuviste esto?
-Y-yo… -volvió a soltar lágrimas Muffet por el miedo –L-la sidra la preparamos n-nosotras las arañas…
-Esto contiene ranúnculos –Dijo el rey con total firmeza y Toriel comenzó a llorar nuevamente ante tal revelación. Sea lo que sea ello, parecía que los monstruos jefe lo conocían a la perfección y no era algo bueno –Sólo yo poseía estas flores y las destruí hace tiempo. ¿Dónde obtuviste esto?
-¡Ni siquiera sé que es eso! –gritó asustada.
-Papá… -Frisk se separó de su madre y se acercó a él. Le dolía ver cómo estaban interrogando a Muffet notando de antemano que ella no era para nada culpable y ante el miedo de sus padres no podían ver eso –Yo fui quien le sugirió hacer un cambio en su receta.
-Tu… -se giró hacia ella completamente asustado, dejando caer el vaso y sosteniendo su tridente un tanto tembloroso.
-No sé nada de esa planta –confesó lo más tranquila posible –Yo sólo sugerí que en lugar de arañas se usara azúcar. Cosa que dio éxito, por cierto…
-El azúcar es una sustancia que tenemos controlada dado que es difícil conseguirla en estos lares –Comentó el rey preocupado -¿Cómo fue que la consiguieron entonces?
-Y-YO PUEDO RESPONDER A ESO, MAJESTAD…
Papyrus levantó la mano un poco preocupado y el resto lo vieron estupefactos. Un ojo azul brillante resaltó en una de las esquinas de la habitación.
-Paps, tu…
Frisk se asustó de la sorpresa ¿Desde cuándo Sans se encontraba ahí? No cabía duda que el esqueleto sabía ser sigiloso. Finalmente le fue lógico que no se quisiera separar de su hermano ante el problema que se había presentado.
-YO NO ROBÉ NADA –dijo con seguridad, aunque finalmente agachó la cabeza un poco –OH BUENO, ESO CREO…
-¿Dónde la conseguiste, Papyrus? –preguntó el rey un poco más tranquilo y compasivo, cosa que relajó totalmente al esqueleto.
-MI AMIGA LA FLOR ME DIJO DE DONDE TOMARLA. –Dijo como si nada –ME DIJO QUE PODÍA TOMAR TODA LA QUE QUISIERA SIN PROBLEMA ALGUNO.
-¿Una flor? –Se desconcertó por completo Asgore.
A continuación se mostraron variadas reacciones, como si tal revelación conectara aún más cosas con diferentes conclusiones. Toriel se tapó la boca estupefacta, Alphys se paralizó del miedo completamente sudorosa y Frisk miró a su guardaespaldas preocupada.
Sans se mantuvo con una expresión un tanto relajada, sin embargo por dentro estaba estupefacto. Sabía que su hermano le había mencionado sobre la flor, pero una parte de él esperaba que no se tratara de la misma que le estaba causando malestares mentales. Miró atentamente a la humana por su reacción al respecto y notó que ella le había estado observando igualmente. Rápidamente desvió su mirada, pero había sido algo tarde.
"Sabe que sospecho algo", pensó el mayor de los esqueletos. Rio con ironía. Ya luego se encargaría del caso.
-Aguarda –Undyne se dirigió hacia Papyrus completamente desconcertada –Me estás diciendo que el criminal detrás de todo esto… ¿es una estúpida planta?
-Ni siquiera sabía que existiera una como monstruo –Se rascó la nuca Asgore completamente extrañado –Me gustaría poder conocerla…
-Dreemurr, no es el momento –Toriel le cortó secamente mientras se erguía.
-Lo siento, Tori… Toriel –Se corrigió de inmediato tras su mirada amenazante.
Se giró el rey hacia Papyrus y con un ademán de la cabeza le indicó que desapareciera la prisión de huesos. Éste inmediatamente hizo caso y se pudo apreciar mejor a la araña completamente devastada en el suelo con cabeza baja y sollozando lo más discreto posible para ella.
Frisk se dirigió hacia ella inmediatamente y la abrazó para consolarla, lo cual Muffet le correspondió con sus seis brazos sofocándola un poco ante tanto brazo presionándola, pero lo resistió por el bien de ella.
-En verdad una disculpa –Asgore se agachó a la altura de ambas –Como padre, estoy realmente aterrado por lo que pudiera pasarle y… En verdad lo siento por mis medidas.
Muffet no dijo nada, siguió abrazando a Frisk aunque con menos presión. La embajadora acarició un poco su cabello para relajarla. Asgore suspiró avergonzado y se volvió a levantar.
-Gracias… -susurró Muffet para que sólo escuchara Frisk.
La arácnida se separó por completo y se levantó limpiándose las lágrimas de algunos de sus ojos. Una vez más tranquila, se dirigió hacia el rey con voz más firme, sacando un poco en si a la humana al notar que ésta no estaba empleando su acento habitual francés.
-Usted tiene suerte de tener una hija como ella, pese a ser adoptiva –Comentó sonriendo, pero rápidamente su expresión cambió por completo por una disgustada –Lástima para ella de tener como padre a un rey tan patético como usted.
Asgore se sorprendió por sus palabras, en definitiva no esperaba nada de ello, y dada la expresión de los demás, tampoco esperaban esa reacción por parte de la araña.
-Mientras ella está luchando por el bienestar de los monstruos y arriesgando su vida, usted se encuentra encerrado en su segura fortaleza negando todo lo malo que realmente pasa aquí –lo señaló con dos manos derechas –Es difícil crear alimento a veces ¿sabe? ¿Cree que nos gusta a las arañas el canibalismo? ¡No!
Su voz comenzaba a elevarse mientras que Asgore parecía hacerse pequeño con cada palabra articulada de la arácnida quien no le apartaba ninguno de sus ojos encima. El resto no sabían cómo reaccionar realmente, salvo Toriel, quien por alguna razón se encontraba jugando con sus pulgares de lo más pacífica.
-Sabíamos que así no salvaríamos a todas las arañas, pero si podíamos rescatar la mayor cantidad posible haciendo esto, era un riesgo que estuvimos dispuestos a tomar. ¿Usted estaba al tanto de esto? ¡Claro que no! Usted podrá haber engañado a todos dándoles una falsa esperanza y haciendo que todos le quieran, pero no engaña a las arañas… no a mí.
Undyne se veía completamente molesta por sus palabras, pero Asgore la detuvo con un ademán de la mano al notar que estaba por invocar sus lanzas. El rey siguió escuchando sus palabras pese a todo.
-Muchos de nosotros estamos sufriendo… y una humana está dispuesta a ayudarnos… a salvarnos –La respiración se le cortaba un poco dada la adrenalina que había estado soltando -¡Está dejando que ella haga SU trabajo! ¡Eso es de cobardes!
Siguió respirando con dificultad, pero poco a poco se tranquilizó. En el ambiente reinaba un silencio incómodo al no saber que decir al respecto de las palabras de Muffet. Finalmente acomodó la araña su vestimenta y cabello y actuó como regularmente lo hacía con su acento francés.
-Bien… ya dije lo que quería decirle hace tiempo. Si no "necesitan" más de mí, me dispongo a retirarme. Buenas noches a todos.
Sin que nadie la detuviera (y ni había razones ya realmente) se fue directamente hacia la salida caminando naturalmente. Pasando los minutos en su ausencia, finalmente Toriel rompió el silencio hablando naturalmente como si se hubiese encontrado en una merienda.
-Me cayó bien ¿y a ustedes?
-Mamá…
-Ya, ya.
…
Pasadas las horas de la noche. Alphys se encontraba en su laboratorio siendo acompañada únicamente por su taza repleta de café. La noche para ella amenazaba con ser larga dada su preocupación al respecto.
No dejaba de repetir una y otra vez el video de los hechos. No le había dicho a nadie sobre ellos dado que se suponía que éstos habían sido desactivados hace tiempo, pero en ellos se veía claramente que una flor había alterado la sidra sin que nadie la viera antes de siquiera servirse. Luego se veía cómo la araña la tomaba y servía dos vasos de ella, dejando abierta la botella al retirarse. En ello, otras dos arañas habían tomado la botella y se habían servido para brindar entre ellas, pero estas inmediatamente se habían paralizado ante el primer sorbo y se volvieron polvo en el acto sin que nadie se diese cuenta de ello.
Alphys puso sus manos en su cabeza recargándose ante la angustia. Lo que contemplaba una y otra vez le indicaba directamente que a la flor no le importaba llevarse terceros con tal de cumplir su cometido. Eso la hacía aun más peligrosa.
Y ella era culpable de eso.
-¿Qué haré?...
-¿Qué harás sobre qué?
Alphys se sobresaltó ante esa voz. Completamente aterrada se giró poco a poco para notar entre toda la negrura de su laboratorio un distinguible dorado resaltando en la oscuridad.
-¡Howdy! ¿Me recuerdas?
...
Jojojojojojo, si, aquí le dejo :V
PD: en el siguiente capítulo les comparto los dibujos. Por la chamba es que todavía no los he terminado, pero sin duda alguna les cumplo. No se preocupen. Les tengo una sorpresa con eso, así que agradeceré su paciencia. Créanme, valdrá la pena :)
Muchas gracias por sus comentarios. En verdad que me motivan a seguir escribiendo. Un saludo a todos, ¡los amo!
Michi fuera!
:)
