En varias zonas del subsuelo se podía contemplar fugazmente cómo un esqueleto aparecía y desaparecía sin darse la oportunidad de detenerse. Varios monstruos habían podido ver accidentalmente sus apariciones, pero no tenían el suficiente tiempo para preguntarle siquiera algo.
Sans en un principio había procurado ser muy cauteloso en su búsqueda, pero lo cierto es que se estaba angustiando cada vez más y estaba siendo descuidado. No encontraba ningún rastro de la flor parlante, ni siquiera sabía cómo hallar sus huellas. No tenía sentido pensar que una flor pudiera dejar huellas para empezar.
Sobre todo estaba preocupado por Frisk. Alphys era la que estaba encargada de su bienestar en lo que él atrapaba discretamente a Flowey, pero el no saber nada de ella lo estaba carcomiendo por dentro más de lo que pudiera admitir.
Su celular resonó en el acto y rápidamente contestó.
-Dime Alphys.
-¡Sans! Frisk no contesta su celular –Los sollozos de la reptil eran demasiado fuertes –Tampoco puedo rastrearlo. ¡No sé qué hacer! Si les llamo a sus padres ellos…
-Cambiemos de papeles entonces –Dijo sin más –Tu busca a la hierba y yo voy por Frisk.
No le dio la oportunidad de decir algo más. Colgó y en el acto se dirigió hacia Snowdin, el último lugar en el que había estado la humana.
…
Alphys contempló su celular un tanto inerte. Se sentía demasiado inútil en ese momento, pero una mano en su cabeza le indicó que en efecto no estaba sola. Undyne la miraba un tanto tensa, pero aun así le dedicaba una sonrisa para calmarla.
No hubo necesidad de que le explicara el cambio del plan, con su simple mirada bastaba para comprenderlo.
-¿Tienes tus cámaras colocadas todavía?
-S-si.
-Busca con ellas a discreción. Así incluso puedes mantenerte a salvo –Invocó una de sus lanzas –Yo iré con Sans, no puedo quedarme sin hacer nada en estos casos. Y Alphys…
Se agachó lo suficiente para besarla rápidamente.
-Esta vez en serio quiero respuestas.
La científica asintió con la cabeza un tanto sonrojada y contempló cómo con rapidez se iba su novia. Estaba siendo presa del pánico una vez más, pero al menos sabía que esta vez tenía a sus amigos y novia apoyándola en esto.
Respiró profundo para calmarse. La necesitaban más que nunca y esta vez no iba a defraudar a nadie. Simplemente no podía permitirse más eso. Se fue directo hacia su computadora a activar las cámaras.
Undyne había salido corriendo lo más prisa posible que le podían sus piernas, pero ante el temor de no contar con mucho tiempo, pensó que su traslado más rápido entre aldeas estaba en el río. Además de ser fuerte y rápida, también era una excelente nadadora por mera naturaleza. Comenzó a quitarse las botas para arrojarse al agua, pero una lancha se le atravesó a la vista en el momento preciso que había estado lo suficientemente cerca.
-No será necesario que se moje, capitana –La figura encapuchada la miraba atentamente –Puedo llevarla tan rápido como quiera.
-Te pagaré el triple si me llevas ahí más rápido que yo –La anfibia se acomodó sus zapatos para subirse a la lancha gatuna sin pensar.
El sujeto del río acarició la esquina de su lancha mientras reía levemente, cosa que extrañó a la líder de la guardia real.
-No hace falta que me pague.
La lancha comenzó a levantarse para mostrar patas felinas y en el acto se puso a correr sobre el agua. Undyne nunca había entendido cómo era que pudiera existir una lancha que pudiera hacer tal cosa, por lo que simplemente lo atribuyó a que era una clase de magia que desconocía y no necesitaba saber.
En efecto, la felina lancha de madera se desplazaba rápidamente corriendo sobre el agua. El sujeto encapuchado estaba tranquilo mirando hacia el frente, ignorando por completo la angustia que claramente reflejaba la líder de la guardia real.
-Tra la la… La respuesta está en la compasión.
Undyne arqueó una ceja un tanto extrañada, pero pasó por alto aquella rareza que se destacaba en aquel sujeto que le gustaba tararear una tonada desconocida.
La lancha se detuvo con suavidad y se acomodó lo suficientemente cerca de la orilla. El fresco de la nevada abrazó levemente a la capitana y se bajó con evidente irritación.
-¿Snowdin? ¿Pero qué…?
-En el puente a orillas del bosque.
Undyne volteó hacia la lancha completamente exaltada de tal indicación, pero en cuanto miró hacia el frente el sujeto junto con su soporte habían desaparecido sin dejar rastro alguno. La anfibia cada vez más anonadada, se golpeó a sí misma para reaccionar e irse corriendo. Cada vez entendía menos, pero no tenía nada de tiempo que perder y debía de aprovechar la ventaja que le había dado la figura encapuchada, por muy raro que fuese.
No sabía por dónde comenzar. Sabía que sus perros guardianes podrían ayudarle a rastrear, pero le había hecho la promesa a su novia de manejar todo con la mayor cautela posible, y llamar a su equipo implicaba dar explicaciones y levantar sospechas. Por lo que no tenía alternativa de manejar por su cuenta esto.
La última indicación del ser del río resonó como eco en su cabeza mientras seguía corriendo sin rumbo. Molesta consigo misma de recurrir a algo absurdo, decidió dirigirse al puente mencionado y, con algo de suerte, encontraría algo que no fuese una trampa.
…
Sans se encontraba frente a la puerta de las ruinas en busca de un indicio de que la humana hubiera pasado por ahí y, de ser posible, de haber entrado, pero la nevada constante había borrado toda posibilidad de huellas. En un acto desesperado tocó la puerta como solía hacerlo anteriormente, pero tras varios intentos su amiga nunca acudió. Le daba la idea incluso de que no había nadie.
Un tanto frustrado de no saber el paradero de la humana, se recargó en la gran puerta tratando de concentrarse en dónde podía buscar. La nevada hacía difícil el poder buscar en el bosque y ni siquiera tenía certeza de que pudiera estar ahí. Las posibilidades de que la flor la hubiera encontrado antes eran altas, pero también lo era el hecho de que no fuese el caso y que todos se estaban angustiando por nada.
El esqueleto suspiró ante el estrés que le estaba generando desconocer su posición. En otros tiempos no le hubiera importado nada al tener la certeza de que, sin importar los resultados, al final siempre terminaba regresándose el tiempo a un mismo punto.
Pero ahora era distinto… o al menos eso le había dejado claro la humana. No habría más reinicios.
¿Pero eso incluiría sobre su propia muerte? No sabía con exactitud cómo funcionaba aquel poder, pero tenía la sospecha (casi acertada de acuerdo a su análisis) de que aquel código se encontraba vinculado al alma de la humana, por lo que si ésta moría, el mismo código reiniciaría por su cuenta por mera auto sobrevivencia.
-He… tienen razón, en verdad lo estoy viendo como un parásito –susurró para sí mismo.
Como si se tratase de una cosa del destino, el eco de un grito hizo acto de presencia. Temiendo lo peor, Sans se dirigió hacia donde percibía aquel terrible sonido, esperando que no fuese demasiado tarde.
…
Frisk se estaba quedando casi sin aliento, pero se rehusaba a darse por vencida. Se movía como podía para tratar se zafarse del agarre de las lianas que cada vez era más fuerte, pero sus esfuerzos no daban ningún resultado positivo.
Flowey la miraba perversamente mientras la apretaba, como si esperara que con ello en cualquier momento apareciera Chara ante él. La humana se estaba quedando sin posibilidades de salir librada del asunto.
"Dame el control y saldrás viva de esto".
-Eso es lo que quieres ¿verdad? –susurró como pudo. Cualquiera que pudiera verla parecía que se estaba hablando a sí misma -¿Tanto para esto?
-Estás hablando con ella ¡Está funcionando! –Flowey rio maniáticamente en lo que aumentaba la fuerza.
Las costillas comenzaron a dolerle en gran medida y no dudó de que se las estaba rompiendo.
"Tic, tac, tic tac. El tiempo corre para ti, Frisky"
-No te sirvo muerta –intuyó audazmente -¿Por qué te haría caso?
Una simple risa resonó como respuesta, como si aquello le causara gracia. Frisk estaba perdiendo el conocimiento ante el poco aire que estaba teniendo y difícilmente podía pensar en algo; estaba completamente débil ya.
Pero se rehusaba a darse por vencida. No se permitía cerrar los ojos siquiera para entregarse a la muerte. La determinación de Flowey era grande, pero la de Frisk lo era mucho más. Comprendió así la humana por qué a Chara se le había hecho gracioso que quisiera amenazarla con dejarse morir con tal de no darle el control de su cuerpo. La conocía lo suficiente para saber su propia terquedad.
"Creí que tenías sentido común, pero veo que eres más idiota de lo que pareces".
Frisk no dijo nada, difícilmente podía respirar, pero el escuchar demasiado a Chara le llamaba la atención. Generalmente era muy poco lo que le hablaba o las señales que le daba para indicarle que seguía con ella, pero esta vez parecía disfrutar en gran medida el acontecimiento que se le estaba presentando.
Un crujido escalofriante resonó en el ambiente haciendo coro con el grito que emitió la humana al sentir que sus costillas se estaban rompiendo. No sabía cuánto más podía resistir.
Intentó pedir ayuda, pero no pudo pronunciar siquiera algo. Todo se estaba tornando demasiado negro ante su vista.
-¿Frisk? –Flowey la miró extrañado.
No sabía ni tenía suficiente manera de pensar sobre su posible semblante, pero el gesto casi preocupado que estaba figurándose en la flor fue suficiente indicio de lo terrible que se estaba poniendo.
Flowey no la soltaba ¿Por qué aún no aparecía Chara? ¿Por qué no le llamaba nuevamente? ¿Qué estaba esperando?
¿O acaso… la estaba lastimando también?
¿Por qué… se sentía raro? La humana se comenzaba a poner morada de la sofocación que le estaba haciendo. Un poco más y moriría ahogada. Pese a eso, Frisk no se veía asustada ni molesta, solo un tanto frustrada solamente.
Si, conocía esa mirada suya. Seguía estando determinada en no darse por vencida y seguir respirando como podía, pero había algo más… que lo estaba sacando de sus casillas.
Preocupación. Se estaba preocupado por la idiota.
La flor gruñó un tanto disgustado consigo mismo. ¿Por qué ahora le daba por sentir algo? Y peor aún, por la humana equivocada. Pero un fugaz vistazo le dijo lo suficiente para saber todo.
Podría tratarse de una simple alucinación, o tal vez el simple deseo de poder visualizarla una vez más, pero al ver adolorida a Frisk, sufriendo por sus lianas y batallando por mantenerse viva pese a las pocas posibilidades… le recordó al mismo gesto que Chara estaba mostrando en su lecho de muerte.
Lo había visto con sus propios ojos. Aunque hubieran tenido perfectamente su plan ya elaborado y sin prueba de errores, Chara aún se había debatido con suficiente fuerza para dejarse morir. Aunque el plan había sido que muriera, un fragmento de ella había luchado de no dejarse caer. Frisk estaba mostrando lo mismo ante él. No, no quería morir, pero mientras esa parte estaba luchando de resistir aun… otra estaba aceptando la posibilidad de abandonar este mundo.
No… No podía pasar eso de nuevo, no… Él no quería…
Bruscamente soltó las lianas, dejando caer sin cuidado a la humana sobre la nieve. A Frisk le costó trabajo recuperar el aliento, el mareo y el dolor de sus costillas rotas la tuvo acostada sin posibilidad de escape. Miró de reojo a la flor que la miraba seriamente frente a ella. Le parecía notar un deje de preocupación en su semblante.
-No puedo matarte –dijo sin más la flor.
Frisk intentó reincorporarse pese al dolor de sus costados, pero le fue casi imposible en el momento. Por lo que se limitó a observar a la flor que, pese al daño que le había ocasionado, se reusó al final al matarla. El dolor de cabeza le estaba indicando que aquello no estaba en los planes de la primera humana caída y aquello fue un indicador suficiente de que podía haber esperanza alguna de salir librada de todo una vez más.
-No creas que me importas –quiso aclarar como si fuera necesario –Pero supongo que si te mato… ella también morirá ¿cierto? Después de todo si está en tu cabeza…
"Maldito debilucho".
Frisk ignoró aquellas palabras resonando en su cabeza, las cuales le acompañaban con dolores cada vez más intensos. Simplemente quiso concentrarse en la flor que estaba mostrando sentir siquiera algo. Fue así como concluyó que Flowey, pese a todo, aún permanecía en él la capacidad de sentir algo mínimo gracias al gran vínculo que había hecho con Chara.
"Yo no siento nada… y él tampoco". Le Respondió en el acto, cosa que no dudó que podía leer sus pensamientos también. Pero justamente esa respuesta suya le dio una idea.
…
Undyne se había dirigido con prisa hacia el puente, en el cual de lejos podía ver la barrera inútil que había construido Papyrus para tratar de detener humanos en cuanto éstos aparecieran. Fue evidente que no hizo nada, pero siempre se apreció el gesto de colaborar de alguna forma sin recibir nada a cambio.
Estando a orillas del puente, la anfibia se mantuvo cautelosa con lanza en mano. No veía nada que pudiera indicarle que la flor o la humana hubieran estado ahí, pero aun así se encontraba alerta de que pudiese ser una trampa.
-0H, ¡HOLA UNDYNE!
A la mencionada casi se le sale el corazón con tal susto. Atrás de ella había estado el alto esqueleto portando su armadura reluciente de la guardia real, aquello no le parecía bueno.
-Papyrus ¿Qué haces aquí? ¿Qué no ya pasó tu hora de dormir?
-NO SE PUEDE DORMIR CUANDO TENGO QUE CUMPLIR CON MI DEBER –Posó heroicamente mientras hablaba –LA HUMANA ME NECESITA Y VOY A SU RESCATE.
-¿Tu… qué sabes al respecto? –cada vez le parecía más preocupante todo. Primero Sans sabía más que ella ¿y ahora Papyrus? Hablaría seriamente con Alphys después de esto.
-SÓLO QUE LA HUMANA NO ESTÁ BIEN, SEGÚN LO QUE ESCUCHÉ A DECIR A SANS EN EL TELÉFONO –Explicó mientras comenzaba a analizar la nieve como objeto de sumo interés –Y SIENDO YO SU GUARDESPALDAS PERSONAL Y GRAN AMIGO, ES MI DEBER Y OBLIGACIÓN IR A SU BÚSQUEDA. LLAMÉ A SU CELULAR PRIMERO, PERO NUNCA CONTESTÓ.
-Si, a nosotras tampoco… -suspiró un tanto frustrada con todo –Como sea, yo me haré cargo de esto, tú puedes irte a dormir.
-NI HABLAR –se negó con una sonrisa –YO CUMPLO CON MI TRABAJO.
-Pero yo como tu jefa te ordeno que te vayas a dormir –cada vez se estaba irritando más con todo – ¡Así que vete ya!
El esqueleto se quedó observándola pacíficamente. La nieve poco a poco disminuía su caída.
-TAMBIÉN ESTÁS PREOCUPADA ¿NO ES CIERTO? –Antes de que le respondiera, el esqueleto la abrazó –TRANQUILA, SÉ QUE LA HUMANA ESTARÁ BIEN PORQUE LOS DOS IREMOS A SU ENCUENTRO.
-No… no lo entiendes Pap… -se dejó abrazar, pero en su angustia no le devolvió el gesto –Es esa maldita flor de nuevo.
-¿FLOWEY? OH, NO HAY PROBLEMA ENTONCES –Dejó de abrazarla y volvió a revisar la nieve –NO LE MATARÁ SI ES LO QUE TE PREOCUPA.
-¡¿Cómo puedes saber eso?!
-PORQUE LO CONOZCO… Y SÉ QUE SÓLO ESTÁ ASUSTADO –Sonrió inocentemente –AHORA AYÚDAME A SEGUIR SU RASTRO.
-¿Qué…? Papyrus todo lo que dices es ridículo. ¿Qué estás haciendo realmente?
-A FLOWEY NO LE GUSTA EL FRÍO, POR LO QUE SÓLO SE MUEVE EN DONDE MENOS NIEVE HAYA ¡MIRA! –Al sacudir algo de nieve, en efecto, se podía ver un agujero –ESTÁ CERCA ¡VAMOS!
Todo le parecía cada vez más confuso, pero finalmente la anfibia terminó siguiéndole. Habían muchas cosas que le estaban escondiendo, y estaba más que harta de que la pusieran a un lado. En lo que trotaba con el esqueleto, pensó en todo lo que le diría a Alpys y Frisk sobre lo que pensaba. Estaba en verdad odiando ya los secretos.
…
Frisk seguía sin poder levantarse, pero el ver que Flowey no se movía le daba un indicio de que tampoco estaba bien él. Ya no la veía, pero estaba claro que no quería apartarse de ella.
-Flowey, yo… -el dolor de sus costados le hacía complicado hablar siquiera –Yo quiero ayudarte.
-Jugar a ser compasiva no funcionará conmigo, ya te lo dije –el tono de su voz fue un poco apagado –Así que deja esa estupidez.
-Lo digo enserio. Quiero ayudar a ambos. A Chara y a ti.
La flor volvió a observarla, pero su semblante serio permanecía todavía.
-Los dos, pese a la muerte, aún existen –continuó hablando tratando de ignorar el dolor que era más que evidente que lo tenía –Tienen recuerdos el uno del otro y de algún modo eso los ha mantenido aquí. Creo… que sus almas aún existen incluso.
Por primera vez, Flowey se mostró sorprendido. Fue el indicador perfecto para poder continuar hablando.
-Tal vez no sepa con certeza por lo que han pasado, pero sé muy bien lo que se siente estar completamente solo –Frisk le sonrió con total sinceridad –Se necesitan el uno del otro ¿no es así?
Flowey no respondió, pero en sus ojos se pudo contemplar una vez más la mirada triste de Asriel. La humana supo entonces que había acertado y extendió su mano para acercarse de algún modo a la flor que claramente estaba necesitando un consuelo. La flor estaba dudoso de acercarse siquiera, pero sacó una liana para acercarse a su modo a ella, a la humana que podía darle lo único que anhelaba en su aburrida existencia.
No tuvieron oportunidad de acercarse el uno del otro. Un grito sumamente estruendoso resonó en el lugar que tumbó por completo a los dos únicos individuos ahí. Fue hasta que habló Chara que Frisk pudo comprender que aquel penetrante sonido se encontraba únicamente en sus mentes.
"¿Crees que puedes comprenderlo? ¿Tú, la que causó tanto mal en este maldito infierno? No me hagas reír maldita hipócrita. Podrás hacerte la buena todo lo que quieras, pero ambas sabemos la verdad. No trates de mejorar las cosas cuando el error ya lo has cometido".
Frisk se tapaba los oídos como si de algo pudiera servir para acabar con esa tortura, pero era en vano todo esfuerzo. Sus gritos dañaban como dagas al rojo vivo en todo su ser y parecía que para Flowey era el mismo dolor.
"Sigue todo lo que quieras con este estúpido jueguito tuyo. Haz falsas promesas a todos los idiotas que quieras, pero nada de eso cambiará lo que en verdad eres: una maldita humana que mató y jugó con todos. Te crees muy protegida ahora que estás tomando un rumbo distinto ¿eh?, crees que todos te quieren por lo buena que eres, pero te aseguro que si supieran la verdad te odiarían y temerían. Ni siquiera te atreves a decirles toda la verdad porque sabes que eso pasará".
Frisk no podía más, aquello le estaba lastimando mucho más que todo el dolor que había tenido anteriormente. No supo en qué momento comenzó a gritar de la desesperación de no poder sacarse aquella voz de su cabeza.
"¿Crees poder tú sola con todo esto? ¿Crees en verdad que vas por el buen camino? Bien, juguemos tu estúpido juego entonces. Sigue fingiendo que eres buena, sigue actuando que nada pasa, no interferiré para nada para que sigas abiertamente con esto. Veamos cuánto te dura esta farsa. Quiero ver cómo te destruyes tú sola lentamente. Tarde que temprano no podrás con la presión y les mostrarás a todos una vez más lo que eres en verdad. Y TE ASEGURO QUE EN CUANTO ESO PASE, YO ESTARÉ AHÍ Y NI CON TODA TU DETERMINACIÓN PODRÁS DETENERME. ¡TU NUNCA HAS TENIDO CONTROL DE NADA Y NI LO HARÁS!".
Aquello último le había dolido con mayor intensidad y todo se tornó negro frente a sus ojos al no poder más con el dolor.
…
En la profundidad del verdadero laboratorio había diversas pantallas mostrando varias partes del reino, pero la científica real se encontraba únicamente observando uno en particular que podría haber evitado muchas cosas.
Ante ella estaban la humana y la flor acostados en la densa nieve. Había contemplado con sus propios ojos que la flor había soltado a la humana y casi aceptado su compasión. Creyó que ya no había nada de peligro tras de eso hasta que vio horrorizada cómo los dos estaban sufriendo ante algo que nadie podía ver. Ambos se estaban sujetando sus cabezas como si algo los estuviera torturando infinitamente, pero por más que trataba de captar si había algo o alguien no pudo visualizar nada más.
Los lentes de la científica brillaron conforme ella se ponía a analizar el video. Si su intelecto no le fallaba, estaba ante algo que era completamente un gran reto para la ciencia. Y lo que le gustaba de ello, es que para toda incógnita al final había una respuesta.
-¿Pero qué…?
Pero lo que terminó encontrando no le dio buena espina.
…
¡Y el suspenso vuelve! **grabación de aplausos**
Antes que nada quiero agradecerles por todo su apoyo. Juro que lloro de felicidad con todo esto porque indica que voy por buen camino para lo que quiero hacer en mi vida.
Y por todo esto es que les tengo una sorpresa… que lamentablemente aún no he terminado. Me he propuesto tenerlo ya listo antes de subir el siguiente capítulo, así que si me llego a tardar en actualizar, ya saben porqué.
Michi fuera!
:)
