En el transcurrir de los días, Frisk se esmeró en superar todo obstáculo que su madre le daba en sus estudios que cada vez más eran intensivos en cuanto ella tocaba el tema de su padre. Sabía que era una mala idea el querer insistirle tanto, pero no quería rendirse en que le diera una oportunidad. Pese a ello, su mente estaba acaparada por el pendiente más grande que tenía.

Aun no sabía cómo cumplir su promesa con Flowey, si bien no le había dado fecha para cumplirlo, sabía de antemano lo impaciente que podría ser la flor y no quería tomar riesgos ahora que todo estaba marchando a la perfección. Había optado por buscar pistas en sus sueños constantes sobre aquel campo de flores infinito, sin embargo estos no volvieron a aparecer.

Aunque agradeciera que pudiera dormir tranquilamente gracias a que esos sueños no volvían a torturarla, lo cierto es que deseaba volver para encontrar algún indicio de que la primera humana caída se encontraba ahí. Su cabeza no había vuelto a dolerle desde el último incidente y aquello le dejaba más que claro que Chara había tenido que ver con todo.

En lo que se desenredaba el cabello mirándose al espejo, la embajadora de los monstruos recordaba las palabras que había marcado Chara en ella una vez que había logrado que Flowey bajara la guardia. Estaba más que segura que su desaparición repentina tenía que ver con aquello que le había gritado, pero no le encontraba sentido a ello si se trataba de un plan malévolo de su parte. Ella estaba firme en querer salvar a todos y nada podría detenerla.

Su determinación era demasiado grande para rendirse, y eso Chara lo sabía de antemano ¿Entonces por qué había hecho aquel drama? ¿Qué sabía Chara que ella estaba ignorando? ¿Qué quería lograr con eso?

Frisk suspiró un tanto resignada. Aquella humana le estaba poniendo las cosas más difíciles para salvarla.

-Estoy segura que tú y yo podríamos ser grandes amigas si te dejaras –le dijo a su reflejo.

Se había quedado quieta como si ante ella pudiera manifestarse ella en cualquier momento para contestarle, pero aquello nunca sucedió. Dejó el cepillo en su mesa y preparó sus cosas para salir.

Al haber adelantado demasiado rápido sus estudios, su madre le había dado la oportunidad de un breve descanso de ellos por una semana, los cuales la pasaría viviendo en el castillo con su padre al no haber podido visitarlo últimamente con tantas cosas, por lo que para compensarlo había decidido que estaría con él en sus "vacaciones", su madre no le negó ello, pero tampoco le agradaba la idea, cosa que le dejaba claro su ceño fruncido en cuanto le había mencionado su plan.

Se despidió de su madre con un abrazo efusivo y se encaminó hacia el castillo. No le había avisado a Papyrus como se suponía que debía haberlo hecho por el simple hecho de que quería caminar sin preocupación alguna. Extraña su libertad e independencia de sus actos después de todo. Sin Flowey causando disturbios ya no lo consideraba necesario, aun con algunos monstruos mirándole discriminatoriamente en su pasar.

No pasaba por alto que todavía existían algunos monstruos que les disgustara que una humana fuera la hija adoptiva del rey, y aún más siendo su alma la faltante necesaria para poder liberarlos de aquella prisión bajo tierra, pero aun así ella siempre les tenía una sonrisa sincera. Estaba más que dispuesta a ayudarles y a liberarlos de algún modo. No deseaba su odio, pero tampoco los culpaba por ello. Ser su embajadora estaba siendo un poco complicado cada vez, pero le entusiasmaba aquellos retos que le estaba brindando su nueva vida.

Pasó por el puente tranquilamente y esperaba de algún modo toparse con Sans en su puesto de centinela, sin embargo éste no se encontraba en el lugar. Supuso que se había quedado dormido una vez más y siguió adelante sin preocupación alguna. Las cosas en Snowdin circulaban tranquilamente como siempre y aquello le generó una leve sonrisa de ver tanta calma por fin en su entorno.

Se dirigió hacia el sujeto del río para tomar la ruta más rápida al castillo. Le era un tanto curioso, pero aquel tipo siempre estaba en el punto en el que ella lo necesitara, como si supiera de antemano cuando alguien necesitaba de sus servicios que nunca cobraba.

Sin embargo esa vez simplemente brillaba por su ausencia. Frisk no perdió entusiasmo con eso y emprendió camino sonrientemente, sabiendo que le esperaba un largo recorrido si quería llegar para la comida con su padre. El pay que tenía guardado en su mochila pedía a gritos que se apresurara de algún modo.

Una alarma insistente resonaba en la parte superior del laboratorio, la cual fue arrojada por la soñolienta reptil en pijama de gatos que difícilmente lograba levantarse de su cama. Tras un rato de pereza, finalmente se levantó de su cama, la cual se formó nuevamente en un cubo perfectamente dibujable una vez que estaba lo suficientemente retirada de él. Se puso sus lentes que había dejado en su mesa de trabajo y se encaminó hacia el piso inferior.

Llevaba varias desveladas en las que trataba de analizar el video de Frisk y Flowey, pero por más que trataba nunca encontraba algo más que una simple silueta de aquella aura rojiza. Para no levantar sospechas ni incomodidades, siempre lo hacía una vez que se aseguraba que la flor yacía dormida, pero para ello tenía que esperar bastante ya que la flor parecía que dormía muy tarde y muy poco para su gusto. Le daba la impresión que la flor buscaba cansarse a sí misma para lograr conciliar el sueño, pero para ello realizaba mil actividades que cansaban a la misma reptil en busca de ayudarlo.

Estando aun en pijama, prendió la pantalla de su computadora para ver sus pendientes en lo que ponía a calentar agua para prepararse unos fideos instantáneos. Sabía que ello no era un desayuno nada saludable y que seguramente su novia la regañaría por consumir eso si se enterara, pero no tenía la energía ni ganas de prepararse algo. A duras penas podía mantener sus ojos abiertos.

Algo sonó en su computadora que la hizo regresarse de inmediato dejando su agua calentarse en lento. Revisando la pantalla vio los resultados que había dejado cargándose, los cuales le habían llamado que habían sido terminados… los cuales le indicaba una vez más el mismo resultado tras varios días en eso.

-Negativo… -susurró la científica un tanto decepcionada.

Había estado probando el ADN de la flor junto con el cabello que discretamente le había arrancado a Frisk para poder encontrar una patología que le indicara aquella extraña anomalía que se había formado en ambos tras su último encuentro, sin embargo, por más que trataba de encontrar respuestas en ello, todo seguía dándole negativo. No había nada que los relacionara que no fuera nada más que ambos eran determinados. Y tampoco podía pedirle a la humana que le permitiera experimentar con su alma para saberlo ante los mil peligros que pudiera ser presentarse para eso.

Lo que le quedaba como último recurso era… simplemente preguntarle a su amiga, pero tenía miedo de que ella se molestara por tratar de saber algo así de ella. Fuera lo que fuera, le daba la impresión de que era algo que la humana no les había contado por el simple hecho de que no quería hacerlo. Y sus sospechas del porqué no le dejaban nada bueno.

El sonido de algo desbordándose le regresó a la realidad y salió corriendo hacia el agua que había dejado hirviendo, la cual estaba por explotar todo ante el calor que estaba generándose. Logró apagar todo antes de que pasara a mayores y dejó todo estático sabiendo que había perdido su oportunidad de un desayuno tras su torpeza. Observó todo un tanto triste de ello cuando un pensamiento le llegó casi de golpe al ver su agua hirviente.

-Las partículas del líquido son desordenadas –Comenzó a decirse a sí misma un tanto en trance ante sus pensamientos –Por ende, éste se adapta a la forma del recipiente que lo contiene… Y la presión de vapor del líquido iguala a la presión de vapor del medio en el que se encuentra.

Sus lentes brillaron con intensidad en cuanto llegó a algo que detuvo todo su entorno para ella.

-Presión… Presión… ¡Eso es! –Gritó pese a estar sola por la emoción de lo que había llegado a su mente y corrió hacia su computadora a anotar toda su hipótesis. Tomó su celular y mandó todos los mensajes posibles hacia un solo destinatario, esperando con ello que en algún momento le respondiera.

Esta vez estaba segura de que por fin estaba llegando a algo.

Sans miraba su reflejo en las aguas calmadas de Waterfall tras retirarse lentamente de su puesto de trabajo. Había pensado seriamente en retirarse a su casa para dormir tras largos días de insomnio y eliminar las "ojeras" que tenía bajo sus cuencas, sin embargo no quería llevarle un problema más a su hermano, el cual había notado que tenía algo por lo cual su temperamento había sido levemente gruñón últimamente.

No, no quería irritarse con su hermano por su falta de sueño. Papyrus no tenía que verlo en ese estado tan deplorable y darle una carga más aparte de su trabajo del que se esmeraba tanto… Siendo el guardaespaldas personal de "ella"…

El centinela suspiró resignado. Si era sincero consigo, admitía que estaba aterrado con la idea que ya le quedaba más que claro de lo que le pasaba. Agradecía de algún modo de que la humana hubiera estado en las ruinas tras varios días gracias al plan de estudios exigente por parte de su amiga dado que no se atrevía ni a verla. Sus pensamientos eran un caos recientemente y no le dejaban tomar ninguna siesta gracias a que todo lo que llegaba a su mente tenía nombre y apellido.

Se culpaba por ser tan débil ¿Por qué, de todas las cosas que no podía hacer, tenía que ocurrirle algo así? Y sobre todo… ¿por qué precisamente ella? Frisk era la que más dolores de cabeza le había ocasionado en su vida, tantos problemas y cuidados que había tenido que tomar sobre su persona, tantos misterios que albergaba su mera existencia, tanto… caos en ella misma.

Y sin embargo…

-Me gusta -terminó admitiendo a su propio reflejo.

Su reflejo le respondió con un gesto de lamento al oír de su propia voz tal afirmación, pero nada le indicaba más que estaba en lo cierto que la vibración que había tenido su alma en cuanto se confesó a si mismo ese sentimiento. Detestaba en verdad eso.

Todo le parecía demasiado confuso ¿De todos los monstruos que habitaban en el subsuelo, tenía que gustarle… la humana? Los monstruos ya estaban hechos de amor naturalmente y eran literalmente los mejores en poder hacerlo; en cambio los humanos, no se sabía si realmente podían amar como lo hacían ellos. Tras varios siglos aislados de su existencia, no tenían el conocimiento preciso de los comportamientos que ejercía un humano en su hábitat natural salvo la poca información que intuían por lo que les llegaba de su basura, o por la presencia de los pocos humanos desafortunados que habían terminado en aquel lugar con ellos.

Para un monstruo, el amor era algo eterno ¿Lo sería también para un humano?

Ninguno había mostrado lo suficiente para saber analíticamente de que los sentimientos de los humanos pudieran ser igual de intensos que los de un monstruo. Ninguno había mostrado si tenían una familia o amigos de los qué preocuparse, todos habían actuado por protección y supervivencia. Se habían preocupado más por su propio pellejo que por alguien más. Y por ende habían terminado muertos al nunca haber presentado piedad.

En cambio Frisk… era un enigma andante del que Sans no sabía si realmente quería resolver. Admitía que de cierto modo le era intrigante que fuera tan especial a su modo, pero le desconcertaba el pensar que su lado genocida estuviera en el mismo paquete. De ser así, querer a alguien así era un acto suicida de su parte.

Si, su vida se había vuelto un muy mal chiste para él.

-Frisk… -susurró resignado.

-¿Mande?

El esqueleto casi se sobresalta del susto, pero se giró con toda la naturalidad posible para contemplar a la humana que había estado atrás de él sonriéndole calmadamente. ¿Desde cuándo estaba ahí? Se había metido él en un lugar un tanto escondido de Waterfall con el fin de poder estar solo con su mera tortura mental, y ahora justamente estaba ella para recordarle el mal chiste que era su vida. No tuvo que analizar tanto para percatarse de que ahora estaban solos en aquel lugar tan relajante.

Un inmenso grito interno hizo eco en su cráneo ante eso.

-¡H-Hey! ¿Qué quieres, niña? –Sonrió lo más que pudo para calmar su nerviosismo, pero ante la mirada de desconcierto de la humana le indicaba que no estaba haciendo bien las cosas. ¿Cómo se suponía que debía de actuar ante ella ahora?

-Pero si tú fuiste quien me mencionó –Le recordó un tanto preocupada –Sans ¿Te sientes bien?

-¿Por qué lo dices? –Su sonrisa estaba por salirse de órbita mientras sudaba bastante.

-Ammm… -Frisk no sabía qué responderle sin verse grosera –Olvídalo…

-Y… ¿Qué haces aquí? –Tardó en darse cuenta de lo poco grosero que había sido su pregunta, pero al no encontrar qué hacer dado el nerviosismo que luchaba internamente por controlar lo dejó por su lado.

-Por aquí es donde pasa el sujeto del río –dejó de ver al esqueleto sudoroso para contemplar el bello paisaje que estaba frente a ellos –Dado que no lo encontré en Snowdin, pensé que podría encontrarlo aquí, pero veo que no.

-¿Tienes que llegar a un lado?

-Si, al castillo. Tengo un pay en mi mochila que requiere que llegue a tiempo.

-¿Mochila? Eso suena pesado ¿Por qué no lo guardas en tu celular? Ahí se conserva perfectamen… -Al ver la leve sonrisa que le daba la humana se percató de dónde radicaba el problema –Oh, tu celular quedó destrozado.

Frisk asintió con la cabeza. Lo último que había sabido era que Undyne había recogido las piezas y llevado a Alphys, pero tras no salir de las ruinas por varios días por sus estudios no había podido ir con ella. Si bien ahora se encontraba fuera y podría aprovechar, el tiempo de vida del pay le indicaba que tendría que ser en otra ocasión.

-Continúo mi camino. Me dio gusto verte –Acomodó su mochila en el hombro y comenzó a dar un paso para retirarse, pero no pudo dar otro ante la parálisis que le había dado instantáneamente. Ni siquiera tuvo que pensarle para saber que se trataba de la magia del esqueleto –Sabes, creo que así llegaré más lento.

El ojo luminoso del esqueleto la veía un tanto desconcertado. Ni siquiera él había planeado hacer eso, tan sólo había sido un reflejo de detenerla para que no se fuera aun. Se maldijo internamente en lo que desaparecía su hechizo de la humana.

-¿Por qué… porque no te llevo yo? –Sugirió para no verse tan extraño tras su repentino reflejo –Así puedes ir con Alphys y al castillo sin tardarte.

-Eso sería genial –Se acercó de nuevo al esqueleto –Podría ver también a Flowey así.

Ante la mención de la planta su semblante cambió a uno de disgusto, pero no reparó en eso para poder concentrarse en el malestar en lugar del suave tacto de la humana que bien podría desconcertarlo del atajo que estaba por tomar.

Al desaparecer sin dejar rastro, una silueta se acercó calmadamente al punto en el que había estado el esqueleto anteriormente. El sujeto encapuchado acarició levemente los pétalos de la flor eco que habían grabado tenuemente el "Me gusta" de la propia voz del esqueleto.

-Curioso… e interesante.

Se apartó para dirigirse hacia el río, en donde su lancha gatuna le estaba esperando pacientemente.

Esqueleto y humana habían aparecido ante la gran puerta del laboratorio. Frisk no dudó ni por un instante en tocarle, y tras un lejano "ya voy" proveniente del otro lado, ambos esperaron a que les abriera.

-Disculpen, hoy tengo mucho trabajo –Alphys abrió levemente la puerta sin darse cuenta de quienes tenía al frente –Si necesitan algo pueden…

Una vez que la reptil se percató de a quienes se estaba dirigiendo, se irguió rápidamente de la sorpresa y sus ojos brillaron con intensidad tras sus gafas. Sans no entendía el porqué de su reacción hasta que cayó en cuenta del error que había sido el traer a la humana personalmente. Después de todo había evitado ver a la científica en los últimos días por la misma razón.

-Vinieron ustedes dos… ¡Juntos! –susurró para sí misma más que nada.

-Hola Alphys –Frisk pasó por alto su reacción al no entender lo que había susurrado –Me gusta tu pijama.

-Ehhh… ¡Es cierto! –Se tapó de la pena de que la vieran en pijama –Lo-lo siento, en cuanto me levanté m-me puse a trabajar y olvidé cambiarme.

-¿Te interrumpimos en algo? –Preguntó la humana un tanto preocupada. No quería ocasionarle algún problema.

-¡No-No! –Abrió más la puerta y se puso a un lado para que pasaran –Adelante.

Pasaron sin más al laboratorio. Sans miró de reojo a la científica que estaba temblando de la emoción que se estaba guardando por gritar, pero con un movimiento rápido de sus garras hizo el gesto de cerrar sus labios como un cierre invisible para indicarle que no diría absolutamente nada. El esqueleto sonrió levemente agradecido con eso, supuso que en verdad Undyne había hablado con ella después de todo.

Frisk vio el desorden que estaba en todo el pasillo principal y se preocupó de en verdad interrumpirla en lo que fuera que había estado haciendo. Si estaba al grado de permanecer aun en pijama, podría indicarle que se trataba de algo sumamente importante.

-Perdonen el desorden… -La reptil se sonrojó de la pena de que contemplaran tanto su persona como su lugar completamente desalineado –No me he dado el tiempo de ordenar todo.

-Podría ayudarte si lo necesitas –se ofreció inmediatamente Frisk.

-Gracias, pero yo puedo –dijo rápidamente –Más bien yo les pregunto en qué puedo ayudarles.

En lo que la embajadora le decía sobre su celular, el esqueleto se puso a observar discretamente el lugar que parecía estar igual de desordenado que su habitación. Le era raro que Alphys tuviera así su lugar dado que procuraba ser lo más ordenada posible por las frecuentes visitas que llegaba a tener por aquellos que la necesitaran. Incluso el rey en persona frecuentaba cada vez que podía a la científica real tanto para trabajo como para simplemente conversar.

Acercándose al escritorio tratando de no llamar la atención, revisó de reojo los apuntes que tenía encima del teclado de la computadora. De vista rápida había notado que varias de esas cosas eran fórmulas escritas rápidamente por su mala caligrafía, pero su vista se detuvo en cuanto vio con claridad la tipografía que sólo ellos dos conocían.

Vio nuevamente a ambas chicas hablando animadamente para percatarse de que no le prestaban atención y tomó con rapidez las hojas para estudiarlas mejor. Su visión no le había engañado, en efecto algunas cosas estaban escritas en símbolos, pero más que palabras, parecía manejar únicamente las letras por separado, como si estudiara el poder que yacía en ellas por su cuenta…

Sus cuencas se oscurecieron en cuanto por qué le llegó a su mente de forma escabrosa. Dejó las hojas con cuidado y se acercó al grupo con naturalidad para unirse.

-Frisk ¿Qué no querías ver a tu mascota el hierbajo?

-No es una mascota –reprochó la humana –Pero sí, quiero ver cómo se encuentra.

-Bueno, adelante, no querrás dejarlo plantado ¿o sí? –Sonrió burlonamente.

La humana volteó hacia la científica para saber si tenía realmente el permiso, después de todo tenía que respetar la autoridad de Alphys en el establecimiento. La reptil simplemente asintió con la cabeza.

-Está en el verdadero laboratorio, en el cuarto de videos –indicó amablemente –En un momento te tengo listo tu celular.

Agradeciendo con un gesto, se retiró inmediatamente a ver lo que supuestamente era su "hermano". En cuanto se habían asegurado de que estaba lejos, Alphys inmediatamente se dirigió a su computadora un tanto nerviosa mientras era seguida por Sans.

-Windings… Estás estudiando más allá de sus límites; tratas de escarbar profundo en la magia –dijo sin más con un tono de regaño hacia la reptil - ¿Tienes idea de lo peligroso que es esto?

-Sabes que de igual manera soy muy mala con la magia –dijo sin más en lo que prendía la pantalla de su computadora –Bien me va si hago aparecer un par de rayos.

-¿Y para ello quieres ir más allá? –Las cuencas oscuras del esqueleto ponían cada vez más nerviosa a la reptil –Esto tiene muchas consecuencias.

-No lo hago por mí.

-¿Entonces?

-Sans ¿Tú sabes lo que le pasa a las moléculas del agua al entrar al estado gaseoso?

-¿Planeas darme una clase de química? –Gruñó –Gracias, pero no la necesito.

La científica suspiró para mantener la calma, no creyó que se le complicara tanto el explicar su hipótesis antes de mostrar sus pruebas.

-Bueno, ya vez que los gases no tienen forma definida y van adoptando la de los recipientes que las contiene –Comenzó a relatar un tanto nerviosa teniendo al esqueleto gruñón a lado de ella - Las moléculas de un gas se encuentran prácticamente libres, de modo que son capaces de distribuirse por todo el espacio en el cual son contenidos. Y al no poder encontrar alguna relación sobre la conexión entre Frisk y Flowey que no fuera un asunto de magia… me atreví a explorar algo mucho más allá teniendo este concepto como punto de partida.

Ahora tenía toda la atención del esqueleto sin protesta alguna. Estaba entendiendo a la perfección la idea que comenzaba a formularse.

-Tratas de especular que Frisk y la flor son los contenedores que le dan forma a aquella aura roja.

-En realidad sólo Frisk es el contenedor. –dijo de inmediato.

-¿Qué?

La científica real suspiró antes de hablar.

-Llegué a la conclusión de que no podía saber algo sobre esa aura si seguía pensando en ella como algo físico –Comenzó a configurar algo en la gran computadora –Así que comencé a visualizarla como algo gaseoso con la teoría de cómo sus moléculas se encuentran dispersas hasta tratar de abarcar un contenedor que le dé forma, tal y como se ve que lo hace con Frisk en lo que vimos.

-Pero ya habías probado desde antes que aquello no reflejaba temperatura –Recordó Sans estando completamente atento a lo que hacía la reptil en la pantalla –Si se tratase de un gas o similar…

-No, no, me basé en la teoría de que fuese un gas por su manera de manifestarse, pero en efecto no es algo así –Puso la imagen estática de Frisk y Flowey agonizando por aquella conexión y a Sans le desagradó tener que ver de nuevo cómo la humana había sufrido por ello notoriamente –El aura solamente toma forma en Frisk al ser el contenedor de la misma, por ello la silueta tan precisa de ella. Flowey parece ser… sólo una extensión de la misma. Tengo la teoría de que se volvió una extensión únicamente por medio de la presión, pero es algo que aún no tengo claro.

-¿Y cómo es que puede verse la existencia de esa cosa? –apartó su vista de la imagen que le desagradaba el hecho de no haber llegado antes –Si se pudo tener el registro de eso…

-Al estar investigando esa aura con ese concepto… analicé el filtro con el que logré poder capturar la imagen. Ya estaba desde mucho antes ese programa en este laboratorio… y fue configurado con lenguaje Windings.

No hacía falta pensarle demasiado para entender qué era lo que trataba de decirle. Si bien eso le respondía el hecho de porqué Alphys había tratado de estudiar los símbolos del lenguaje en su forma individual, ahora le llegaban muchas más dudas con tal conocimiento tan corto que tenía en sus manos.

Si la única forma para poder ver esa aura roja que yacía en la humana era por medio de un filtro configurado con windings, significaba que era algo que no pertenecía naturalmente en el mundo de la existencia. Y siendo así significaba que ello venía de…

-El vacío –dijo en un susurro el esqueleto dándose una respuesta para sí mismo, sin embargo la reptil asintió con la cabeza respondiéndole igualmente -¿Tratas de decirme que Frisk tiene una vinculación con una fuerza del vacío? ¿Una humana?

-Yo también estoy desconcertada con eso, créeme. Pero hasta ahora todo indica que se trata de eso.

Miró detenidamente la imagen tratando de encontrar más en ella que pudiera indicarle que estaban equivocados, pero por más que lo observaba, más claro le quedaba que la científica había llegado a un punto clave muy importante.

El vacío… nada bueno podía venir de algo que estaba entre la existencia e inexistencia.

-Sans… T-tú conoces muy bien ese lenguaje –Comenzó a decir la científica muy nerviosa –S-si podemos averiguar cómo hacer que sea más visible…

- Entiendo muy bien qué me estás pidiendo, pero sabes que ya me aparté de la ciencia, Al.

-A él le hubiera gustado que continuaras –dijo un una leve sonrisa ante el recuerdo borroso que tenía de ello –Después de todo, tú…

-A él le hubieran gustado muchas cosas –dijo tajantemente –No hace falta que lo menciones.

La reptil suspiró resignada, sabía que era algo de lo que no le gustaba hablar. Y ahora le quedaba más que claro que tendría que averiguar lo que tuviera la humana por su cuenta. Nuevamente estaba llevando demasiada carga de responsabilidad en sus hombros, además del secreto que tenía que mantener por lo mismo, pero no podía quejarse ya que en eso consistía su trabajo después de todo.

Pero al menos le hubiera gustado contar con la ayuda del esqueleto. Después de todo se trataba del ser que quería ¿no?

-Así que… Frisk y tú…

-Alphys… -El esqueleto la vio seriamente advirtiéndole que en verdad no continuara.

-Undyne habló conmigo de ello, no te preocupes –Su expresión se tornó triste –Me pidió que no te molestara a cambio de que ella no me preguntara más sobre Flowey.

Sans se sorprendió con eso. Conocía de antemano la insistencia y coraje de la capitana de la guardia real para saber lo que se proponía, pero si había puesto en la balanza su desesperación de información por una promesa que le hizo, significaba que la chica pez en verdad era un amiga suya y no sólo de Papyrus. Sonrió al percatarse de eso.

-Entonces todo estará tranquilo por ahora.

-Sí, supongo –admitió la científica –Pero al menos déjame decirte que cuentas con mi apoyo. Si necesitas hablar de eso un día, te ayudaré con lo que pueda.

-Gracias –Sonrió sinceramente. Eso era algo que ya sabía después de todo.

Frisk no sabe qué hacer para traer a Chara, mientras que Sans no sabe qué hacer consigo mismo. Las cosas comienzan a tornarse complicadas para varios y no saben lo que les depara la vida si siguen adelante.

Y bien... siendo sincera, tengo un buen de chamba de la que nomas no me libro al grado de que me estoy atrasando más de la cuenta con la sorpresa y regalo que les tengo por seguirme en esta historia, por lo que me da mucha pena el avisar que me tardaré más de lo debido por el inconveniente. Tengo que darle prioridad al trabajo, lo siento :(

Pero eso si, no se preocupen en las actualizaciones del fic, que eso siempre lo tengo a la mano, por lo mismo me da pena cuando me atraso mucho en subir un capítulo nuevo. Por lo mismo les pregunto esto: ¿Quieren que las actualizaciones de los capítulos sigan normal, o me esperan hasta que esté listo el video?

Michi fuera!

:)