Negativo.
En la densa noche que reinaba en Snowdin, yacía un esqueleto trabajando arduamente en un cuarto secreto que solía llamar en su momento parte de su trabajo. Admitía que estaba bastante oxidado tras un buen tiempo de haber abandonado esa parte de él, pero descubrió con cierto pesar para sus adentros que una vez que se puso en marcha simplemente no pudo parar.
Tras haber hablado con la científica sobre su teoría de que aquello que tenía la humana provenía del vació, había tratado de olvidar aquello y dejárselo en sus garras como debía de ser. Sin embargo había bastado una simple plática con Frisk para darse cuenta de que no podría quitarse esa incomodidad interna hasta saber que las cosas finalmente marchaban bien en ella. Y esa ansiedad no podía controlarla ni con toda la paciencia con la que se cargaba.
Negativo.
Se maldecía por haber vuelto (aunque clandestinamente) a lo que se había prometido no regresar tras una serie de fracasos. Una vez más estaba mostrando lo malo que era con las promesas hasta para sí mismo.
Negativo.
Frisk le había dicho que dormía mucho mejor y que tampoco le había vuelto a doler la cabeza, y pese a no saber si le decía la verdad o no, estaba más que seguro que aquellos malestares de ella eran un efecto secundario de aquello que tuviera. Fuera lo que fuera.
Negativo.
Ese sonido proveniente de su aparato le estaba incomodando cada vez más. Por más que trataba de dar con algo que le diera algo por empezar, simplemente le indicaba que no estaba ni cerca de saber por dónde partir que no fuera un par de simples malestares comunes. Suspiró con tal de calmarse y se preparó para hacer un intento más.
Encendió su ojo una vez más y se puso a escarbar profundo de su propio ser. Pronunció una letra que en el acto se dibujó en el aire que tras un tiempo que el esqueleto se quedó contemplándola, tomó la decisión de continuar al ver que ésta no desaparecía. Agradecía estar solo haciendo ello ya que no le agradaba para nada tener que recurrir a esa tipografía tan gráfica.
Hablar en Windings siempre le dejaba un malestar después de todo.
Pronunció una segunda letra e inmediatamente se dibujó suspendida estando cerca de él. Esas letras por más que fueran parte de un abecedario más, su forma de dibujos causaba algo de gracia a simple vista. Justo cuando pronunció la tercera letra, el sonido repetitivo de la noche hizo acto de presencia para borrar en el acto lo que apenas estaba iniciando.
Negativo.
El esqueleto masajeó sus cienes ante el cansancio en lo que desaparecía de nuevo el brillo azulado de su ojo. Por más que trataba de recrear el filtro de la computadora de Alphys que logró captar aquella aura roja, simplemente no lograba ser compatible con la máquina a la que quería crearle aquel lenguaje.
Si tan sólo supiera qué era exactamente con lo que estaba lidiando Frisk, podría invocar las palabras correctas. En el momento se encontraba en una incógnita tratando de decir cosas al azar y esperando que de pura suerte pudiera encontrar la forma correcta. Si, era muy estúpido lo que estaba tratando, y más por el hecho de que eso requería demasiada energía de su parte. Energía que evidentemente él no tenía.
Ante el inminente cansancio, pegó su cráneo contra la barra que tenía por mesa. El mal humor estaba comenzando a ser acto de presencia en él ante la falta de sueño acumulada y aquello entorpecía aún más lo que trataba de lograr.
Lo que le quedaba para saber con precisión de dónde debía partir, era preguntarle sin más a la humana que trataba de… ¿salvar? Ni siquiera estaba seguro de si lo que estaba tratando de hacer beneficiaría a ella. Incluso tenía una leve sospecha de que la humana no lo había mencionado nunca porque no era nada grave o simplemente no quería hablar de ello.
Y si no quería que nadie se enterase, eso no le daba para nada un buen sentimiento.
Gruñó molesto consigo tras ese fugaz pensamiento. Era más que claro para él que confiaba en verdad en ella ahora, incluso ya se lo había dicho personalmente. No quería volver a su paranoia y perder la amena relación que se había formado entre ellos. Le gustase o no, Frisk era un ser especial para él de igual modo, y por lo mismo quería ayudarla en lo que fuera que tuviera.
¿Pero qué tal si no quería ayuda? ¿Qué tal si ella era consciente de lo que tenía y no decía nada porque no necesitaba librarse de eso? Las posibilidades de que fuera eso eran altas por el simple hecho de que no les contara nada al respecto.
Una alarma distinta a la anterior resonó en el pequeño laboratorio desconcertando por completo al mayor de los esqueletos. Con sorpresa vio la hora mostrada en el despertador y que, en efecto, no había dormido absolutamente nada. Estiró sus huesos con sumo cansancio y se teletransportó directamente en su cuarto antes de que su hermano llegara a tocarle para despertarlo como todas las mañanas.
Aterrizando en su colchoneta, deseó con todo su ser no tener que levantarse de ahí todo el día, pero su hermano había tardado tan sólo un minuto en aparecer y terminando cargándolo una vez más para llevarlo a desayunar en la mesa.
-Paps, quiero dormir –Con lo soñoliento que estaba apenas y podía tomar la cuchara.
-NO SEAS FLOJO, SANS, YA ES DE DÍA –El menor estaba de buen humor sirviendo los TemmieFlakes en los platos de cada uno –ADEMÁS, YA DORMISTE DEMA…
Papyrus se le quedó contemplando el rostro de su hermano, el cual tenía aquel color púrpura colgando de sus cuencas simulando las ojeras que lograba tener un esqueleto. Suspiró preocupado en lo que le pasaba su plato.
-¿OTRA VEZ TUVISTE PESADILLAS?
-¿Qué? No –Al percatarse de que su hermano menor había notado algo malo en él, se acomodó rápidamente en su asiento con tal de disimular su bienestar –Ya sabes que soy un flojo, bro. Sólo quisiera poder dormir más.
-TUS PESADILLAS YA HABÍAN DESAPARECIDO, CREÍ QUE NO VOLVERÍAS A TENERLAS AHORA QUE TODO ESTABA BIEN –Insistió en el tema preocupado –¿DE NUEVO ES ESE SUEÑO EN EL QUE TE ATACAN LOS CUBIERTOS?
-No, bro –rio levemente. Había olvidado que un día tras la insistencia de su hermano, le contó simplemente que soñaba con cubiertos atacándolo en vez de especificar que era cierta humana portando un cuchillo nada más –En verdad estoy b…
-¿ENTONCES ES ESE EN EL QUE TE ABANDONAMOS TODOS EN EL SUBSUELO?
-No es ningún sueño, hermanito, sólo estoy cansado.
Papyrus se le quedó contemplando seriamente tratando de ver más allá de él, cosa que de cierta manera incomodaba al mayor. Su hermano era un ser sumamente inocente, pero eso no le quitaba que era el ser que más se preocupaba por él y siempre procuraba atender sus problemas por más extraño que fueran sus ideas y resultados.
Sin más, metió un gran bocado de su cereal y masticó lentamente antes de volver a hablar con su hermano con la misma postura seria que había adoptado el menor. Era curioso, pero muchas veces parecía que los roles estaban inversos.
-TE PUSISTE ENTONCES A JUGAR CON EL ESPACIO/TIEMPO DE NUEVO ¿CIERTO?
Sans miró un tanto asombrado a su hermano tras sus palabras tan cercanas. A veces Papyrus era el ser más puro, pero otras, en su simpleza se percataba de obviedades que nadie más lograba ver.
Papyrus no sabía que él estaba muy vinculado a la ciencia tras varias razones personales de ocultarle aquello (ni siquiera le había contado que conocía a Alphys desde hace tiempo por lo mismo), por lo que sabía solamente que se ponía a "jugar" con sus experimentos de magia.
-NO TRATES DE MENTIRME DE NUEVO, SANS. TU EXPRESIÓN ME DICE QUE SI FUE ESO –Le reprochó apuntándolo con su cuchara.
-¿Cómo…?
-MUCHAS COSAS SUELEN SER MUY SIMPLES, SÓLO QUE UNO TIENDE A COMPLICARSE LA VIDA Y NO PUEDE VER QUE LAS RESPUESTAS ESTÁN MÁS AL ALCANCE DE LO QUE PARECE. –Puso su cuchara en el plato revolviendo su contenido –SERÁS INTELIGENTE SANS, PERO NO TE COMPARAS CON EL GRAN PAPYRUS.
-De eso no cabe duda –Dijo con total sinceridad.
Sin más continuaron desayunando tranquilamente pese a las constantes miradas que le lanzaba el menor al pendiente de que no se dejara caer sobre su plato ante el evidente sueño. Sans estaba tentado seriamente en comer su cereal sumergiendo su cara en él para menor esfuerzo, le daba mucho cansancio sostener la cuchara y no podía emplear su magia en ese estado para ayudarse.
En lo que Papyrus se levantaba para recoger los platos de ambos, un estruendoso golpe de su puerta resonó en toda su casa casi haciéndole tirar los platos de la sorpresa. Incluso le había quitado levemente el sueño a Sans ante la rudeza presentada por la chica pez que había hecho acto de presencia en la cocina.
-Reunión urgente –rugió Undyne sin importarle que había llegado a casa ajena sin invitación, después de todo estaba acostumbrada a llegar a esa casa como si fuera la suya –¡Ahora!
-¿OCURRE ALGO MALO? –Papyrus había arrojado los platos ante tal firmeza de su capitana y comenzaba a vestirse con su armadura con torpeza.
-Requiero de su presencia en una reunión importante y secreta –dijo con total seriedad –No hay tiempo para explicar ¡Andando debiluchos!
Sin esperar siquiera a que estuvieran listos, Undyne se llevó a los dos cargando y corriendo directamente hacia Waterfall. Sans se quedó dormido en el trayecto sin importarle realmente a dónde se dirigían, mientras que Papyrus hacía un esfuerzo por sostener su armadura mal puesta ante las prisas de la capitana. Ambos eran llevados como un par de costales de huesos.
…
-¿El cumpleaños de Alphys? –Frisk preguntó en llamada mientras hacía un esfuerzo de tomar los platos con una mano para ponerlos en la mesa.
-Si, Undyne vino hace un momento diciéndome –Toriel le contestó tras la llamada –Me pidió que te avisara y que nos reuniéramos todos en su casa, pero le dije que yo no podría si tengo que preparar un gran pastel para mañana que es su día.
-¿Necesitas ayuda con eso?
-No hace falta mi niña, yo puedo con eso –dijo dulcemente -¿Cómo vas con el rey orejas largas?
Frisk se rió levemente de su expresión.
-Muy bien, a papá le encantó el pay que le hice. No cabe duda de que le fascina tu receta, mamá.
-Buen intento, Frisk –La humana podía imaginarse la expresión de su madre ante sus palabras –Pero deberías de disfrutar mejor tu descanso en vez de insistir con lo mismo.
-¿Insinúas que es un descanso también para ti de mi presencia? –Fingió un tono dramático ofensivo que provocó risas por parte de su madre –Pobre de mí.
-Pobre más bien de mí de tener una reina del drama como hija –Rio la monstruo jefe de seguirle con el juego –Si no fuera por la evidente prueba de que eres adoptada, juraría que eso lo heredaste de Asgore.
-Oh no ¿soy adoptada? –Fingió nuevamente el tono dramático para más risas de Toriel, le gustaba jugar con ella de esa forma además de los constantes chistes que se decían la una a la otra eventualmente en casa –Ya decía yo que era raro que aún no me salieran los cuernos.
-O la gran falta de pelo corporal.
-Aun así me seguiré cortando el cabello, mamá.
-Vamos, sé que te verías muy linda con el cabello largo, mi niña –Rió Toriel tras notar que su hija se había dado cuenta ahora de que trataba de insistirle con el mismo tema de su cabello –Te verías más femenina.
-Pero es mucho más cómodo llevarlo corto –Sin darse cuenta, ya estaba jugando con uno de sus mechones –Además, mi encanto no tiene límites, mamá. Con el cabello largo podría romper el orden natural de las cosas.
-Humildad ¿Dónde?
Ambas se rieron con eso. Lo cierto era que podían pasar horas y horas hablando por teléfono de lo bien que tenían su relación madre-hija, pero terminaron despidiéndose tras el apuro que tenía Toriel si debía de preparar un pastel gigante con los detalles que le había pedido de favor la capitana de la guardia real. Frisk colgó la llamada tras mantener una gran sonrisa; apreciaba mucho tener una madre como ella.
Volvió a prestar atención a la cocina de su padre y puso manos a la obra para prepararle el desayuno antes de que se levantara. Debía de apurarse si tenía que presentarse pronto en casa de Undyne para los preparativos. Acomodó todo con cuidado en la charola y se dispuso a llevarla hacia su habitación.
Poco a poco se había acostumbrado a ver pequeños monstruos recorriendo el castillo que atendían el lugar con tal de dejarlo limpio, y por más que ellos se ofrecían en ayudarla en todo, Frisk amablemente se negaba al tener toda la disposición de hacer las cosas por su cuenta. Algunos monstruos eran muy insistentes, pero nunca se comparaban con la determinación de la joven de lograr siempre sus cometidos. Ella siempre les ganaba con eso.
Recorriendo el largo pasillo para llegar a su destino, la embajadora se percató de los murales que decoraban una de las inmensas paredes. Si bien consideraba que formaba parte de la cultura de los monstruos, algo en particular le llamó la atención al grado de detenerse con charola en manos.
Por la forma en la que estaba, le parecía que se trataba de una pirámide de poder al reconocer la figura pintada en la cima representando el rey de los monstruos, pero yendo cada vez más abajo no lograba reconocer de qué se trataba aquello.
-Es una hermosa pintura ¿no crees?
Ante la sorpresa de aquella voz varonil, la joven casi tira la charola que estaba sosteniendo, cosa que alertó de inmediato al monstruo jefe sosteniéndolo por ella mientras le empleaba una gran sonrisa. Frisk notó que su padre ya estaba vestido mientras que ella aún se encontraba en pijama.
-Bueno, ahí va mi sorpresa preparada –Se dijo más para sí misma, pero el rey se rió ante eso.
-Muchas gracias, hija mía, pero no hacía falta –Sin problema alguno sostuvo la charola con una sola mano manteniendo un excelente equilibrio –Undyne me despertó con su llamada pidiéndome ayuda con el cumpleaños de Alphys, pero tengo que atender unos asuntos antes de poder reunirme con ella.
-Yo también iré, pero quería llevarte el desayuno primero. Creo que fallé por quedarme viendo las pinturas.
-No te culpo, son realmente atrayentes –Asgore se quedó contemplando la misma pirámide que estaba viendo la humana –Aunque esta sea la que menos me gusta me temo.
-¿Porqué?
-Esta habla de la época de mi padre como rey de los monstruos.
Frisk no tuvo que pensarle demasiado para percatarse que se refería al hecho de cuando los humanos y monstruos aun convivían en armonía en el mundo. Había tratado de que se perdonara y se diera cuenta del gran rey que era él también, pero ciertas arañas ponían un tanto complicado su cometido al entregar al castillo cajas de galletas escritas con glaseado "Estúpido rey". Había tirado las galletas antes de que Asgore se percatara de ellas.
El sonido insistente de su celular resonó en el pasillo, y pese a que le era tentador ignorarlo por querer consolar a su padre, terminó atendiendo la llamada al darse cuenta de que se trataba de Undyne.
-Será mejor que te prepares y vayas con ella –Asgore tomó la charola con ambas manos mientras esbozaba una gran sonrisa –Undyne no es precisamente tolerante.
Frisk tomó en cuenta las palabras de su padre y se retiró a su habitación para arreglarse lo más pronto posible mientras le contestaba en el camino. En efecto no quería hacerle esperar.
Asgore la vio marcharse con prisa mientras sonreía de tener a Frisk como su hija. Observó una vez más el mural piramidal con cierto pesar antes de retirarse.
…
-¿Nos sacaste de nuestras casas cargando para que te ayudáramos con la fiesta sorpresa de tu novia? –Sans a duras penas podía hablar ante el evidente cansancio con el que se cargaba.
-Deberías de agradecerme al menos que logré que les dieran estos dos días libres para esto –Renegó Undyne mientras los sentaba a la fuerza –Asgore dijo que no había problema.
-¿Y EN QUÉ QUIERES QUE TE AYUDEMOS?
Antes de que pudiera contestar, tocaron la puerta de la chica pez y en el acto se fue a abrirla para dejar pasar a dos monstruos que para nada habían esperado los esqueletos que se las encontrarían ahí.
-No sé si las conocen, pero son amigas de Alphys desde la infancia. Son Catty y Bratty –Comentó Undyne en lo que presentaba a la felina y a la reptil vestidas muy a la moda –Les comenté que quería hacerle algo especial y quisieron colaborar con nosotros para lograrlo.
-¿A ellas si les diste opción? –Sans se recargó en su silla dispuesto a dormirse ahí mismo mientras era rotundamente ignorado en su comentario.
-UN PLACER CONOCERLAS SEÑORITAS –Saludó contento Papyrus.
-El gusto es nuestro por conocer al guardaespaldas personal de la princesa –Comentaron casi al unísono.
-¡WOWIE! ¡SABEN DE MÍ!
-Si, si… lleguemos al punto de esto –Comentó impaciente la anfibia en lo que sentaba a las dos amigas casi con prisa –El cumpleaños de mi linda Alphys es mañana y… realmente no sé qué hacerle ¡Pero quiero que sea super especial!
-Osea, creí que ya tenías algo planeado –Comentó Catty un tanto extrañada.
-Si, bueno… hasta ahora ya tengo contemplado su pastel –Admitió un tanto avergonzada –Toriel lo tendrá listo para mañana a primera hora.
-¿Y el resto? –Preguntó Bratty -¿No se hará una fiesta o algo?
-Si, eehh… ¡No se cómo organizar esto! ¿Ok? Por eso les estoy pidiendo su ayuda.
-NO TE PREOCUPES UNDYNE, YO, EL GRAN PAPYRUS TE AYUDARÉ A ORGANIZAR LA MEJOR DE LAS FIESTAS.
Los ronquidos de Sans resonaron fuertemente en la casa de la capitana de la guardia real, pero no les prestaron mucha atención debido a que ya habían comenzado a hablar sobre varias propuestas de qué hacerle. No había pasado ni una hora en cuanto llamaron nuevamente a la puerta de la anfibia y había entrado la humana un tanto agitada.
-Lo siento, vine lo más pronto que pude –Su cabello estaba completamente despeinado.
-¡La princesa!
Catty y Bratty saltaron de sus asientos para abrazar fuertemente a la embajadora con total alegría. Frisk estaba tan desconcertada de sus acciones, no recordaba que la quisieran tanto cuando había ido a comprarles su mercancía, pero aun así les devolvió el gesto un tanto contenta.
-¿Te tomarías una foto con nosotras?
-¿Podríamos sentarnos juntas?
-¿Tu peinado es la nueva moda que pondrás?
-Ehhhh… -Frisk no tenía ni idea de qué responderles, estaba aturdida con tanto entusiasmo de ambas.
-¿ES LA PRIMERA VEZ QUE CONOCEN A LA HUMANA? –Hasta Papyrus estaba desconcertado de sus acciones de fanatismo.
-Oh no, ya la habíamos conocido antes –Admitió sin pena Catty mientras abrazaba con fuerza el brazo de la humana.
-Sólo que, osea, ahora ella es famosa –Bratty abrazó su otro brazo con fuerza –Es la princesa, embajadora y salvadora de todos ¿Quién no se emocionaría de verla?
Los ronquidos de Sans resonaron en el acto. Frisk se contuvo la risa en lo que trataba de zafarse con sutileza de sus resientes "fans", pero su esfuerzo fue en vano en cuanto sintió las garras casi encajadas en su brazo por parte de ambas. La joven tragó saliva queriendo pedir ayuda con la mirada, pero nadie se percató de su llamada silenciosa de auxilio.
Sin soltar a la embajadora, continuaron hablando sobre qué organizarle a la científica real. La mayoría optaba por lo básico de organizarle una fiesta sorpresa, pero Undyne insistía que era algo demasiado común y que su novia merecía algo mucho más grande que una simple fiesta. Frisk sonrió ante el entusiasmo de la chica pez, no le cabía duda de que eran una gran pareja.
De vez en cuando Frisk observaba a Sans, el cual yacía profundamente dormido en su silla pese a los gritos de entusiasmo de todos los presentes. Aquello le era de lo más normal por lo que eso no era lo que le llamaba la atención, sino que el hecho de que Papyrus le permitiera dormir sin regañarlo ni llamarle la atención le indicaba que sabía que, al menos esta vez, el esqueleto merecía dormir por el momento.
La puerta se abrió de golpe mientras salía humo dramáticamente.
-Ya llegó por quien lloraban, darlings –Mettaton se recargó en la puerta haciendo una pose digna de una fotografía.
-¡METTATON!
Catty y Bratty soltaron bruscamente a la humana haciendo que se cayera sin previo aviso en lo que ellas se disparaban corriendo a abrazar al robot. Mettaton sonrió a sus fans y se apartó rápidamente para dirigirse hacia la embajadora en cuanto se dio cuenta de que estaba en el suelo.
-Mi dulce ángel ¿Qué pecado estás cometiendo con tu cabello? –El robot la levantó casi elevando del suelo al ponerla a la altura de su mirada. Frisk sonrió levemente con tal de justificarse –Merece que haga algo al respecto con él urgentemente.
-Eso puede esperar –Rugió molesta la capitana –Ya de por si llegas tarde…
-Lo siento, pero soy un artista muy ocupado. Tenía varias cosas que hacer antes de poder venir –Se justificó sin pena alguna en lo que seguía cargando a la humana. Frisk terminó tomando aquello como algo normal. -¿Ya tienen todo planeado?
-De hecho… no –Volvió a avergonzarse de su falta de planes sobre el tema –No quiero que sea una fiesta sorpresa, eso es demasiado común. Además a ella no le gusta estar entre mucha gente, entra en pánico.
-Vamos, Darling. Si quieres que sea algo muy especial, tú ya sabes que darle –Bajó a Frisk con sutileza en lo que miraba con picardía a la anfibia.
-¿Qué cosa? –Undyne miraba confusa al robot.
-Algo que sólo tú puedes darle, y que te aseguro que ambas disfrutarán.
-NO ENTIENDO.
Las dos fanáticas, miraban igualmente extrañadas sin entender de qué hablaba. Frisk se estaba conteniendo la risa al entender a la primera a qué se refería, a pesar de que los ronquidos del centinela rompían con aquel ambiente.
-Si… tienes razón –Sonrió triunfante la capitana –¡Un capítulo especial de Mew Mew Kissy Cutie!
-Ehhh… no era precisamente lo que me refería. –Comenzó a decir Metatton un tanto confuso, pero Undyne lo ignoró por completo. Frisk estaba esforzándose al máximo de no romper a carcajadas.
-Podemos actuar un capítulo especial que acabe con lo mala que fue la segunda película ¡Es perfecto! Alphys lo amará.
-¿No crees que es muy poco tiempo para hacer algo así? –Frisk se calmó un poco de su risa antes de hablar –Ni siquiera hay un guion y su cumpleaños es mañana.
-No hace falta, actuaremos uno de sus fanfics. Así lo apreciará aún más.
-PUES ME PARECE UN BUEN PLAN –Papyrus se acercó a la humana con entusiasmo.
-Puede hacerse en uno de mis sets –El robot terminó uniéndose a aquel entusiasmo. Después de todo estaban hablando de algo que era su especialidad –Yo seré el villano, después de todo es el personaje más sexy y querido del anime.
-¿Tú también ves el anime, Mettaton? –Preguntó sorprendida Undyne.
-Alphys me obligaba a verlo con ella.
-A nosotras también –dijeron en coro las chicas un tanto contentas de compartir algo con su ídolo.
-Frisk, tú serás Kissy –Undyne puso su mano en su cabeza para no darle opción de negarse –El papel te queda perfecto a ti, eres una humana como ella después de todo.
-Pero… ¿no crees que Alphys aprecie más que tú seas la que actúe como su personaje favorito?
-Tú no entiendes la importancia de esto –Contestó con tal seriedad que extrañó a la embajadora –El arte del cosplay es algo que requiere de precisión y destreza para representar tal papel. Si queremos que esto funcione, tiene que ser así. Tienes esa importante misión.
No le cuestionó más ante tal argumento dicho con seriedad. Parecía que la anfibia estaba tomando muy enserio todo, y para sorpresa de la humana, el resto lo estaba haciendo igual; todos se pusieron a leer en sus celulares el fanfic que iban a actuar. Frisk comprendió en el acto que no sería algo largo, pero sí que requería demasiado de su parte. Siendo lectora frecuente, terminó de leer con gran rapidez y esperó a que el resto terminaran de leer con calma, sin embargo, el ruido constante de los ronquidos del esqueleto no ayudaba mucho con la labor.
Una vez que terminaron todos, se dispusieron a dirigirse hacia el set para comenzar las grabaciones en cuanto antes. Frisk se acercó a Sans para despertarlo, pero fue detenida con suavidad por Papyrus.
-DÉJALO DORMIR… AL MENOS ESTA VEZ – Susurró lo más que pudo pese a su elevada voz –ME LO LLEVARÉ CARGANDO, NO TE PREOCUPES.
-¿Pasa algo malo con él?
Antes de que pudiera contestarle, Undyne ya se había acercado a ellos con un semblante de desesperación al contar con poco tiempo para realizar el regalo si querían entregarlo a tiempo. Sin más, el esqueleto alto cargó a su hermano y les sonrió a sus amigas para indicarles que todo estaba bien y emplearon marcha prisa hacia Hotland.
Mettaton había invocado varios robots asistentes para ayudarle rápidamente a decorar el set mientras que Catty y Bratty se memorizaban sus diálogos, que si bien no eran muchos, querían lucir espectaculares para su ídolo. Undyne había decidido ser la directora sin dar opción de protesta alguna (y la verdad es que se ponía muy nerviosa ante una cámara) y Papyrus se estaba vistiendo alegremente con las prendas que le había pasado el robot. Se había decidido que él sería el chico por el que se desvivía la protagonista y que debía de rescatar de las "garras" del sexy villano.
Mientras todos trabajaban en lo suyo, Sans poco a poco despertó por los ruidos nada discretos en su trabajo. Le dolía la cabeza al no poder dormir bien, pero al menos había sido lo suficiente para no sentirse demasiado mal y poder disimular ante su hermano. Se extrañó al darse cuenta de que estaba en un lugar completamente distinto al que se había quedado dormido, pero no le dio importancia al notar quienes estaban cercanos a él.
-Veo que ya te dignaste a despertar. –Mettaton se encontraba a lado suyo dirigiendo sus robots con total clase mientras se dirigía hacia el esqueleto acostado en el suelo –Y justo a tiempo, diría yo. Serás el encargado de los efectos especiales, así que prepárate.
-¿De qué…?
-¡SANS, SERÉ CO-PROTAGONISTA! –El esqueleto se acercó a él lo más rápido posible –O AL MENOS LO SERÉ EN ESTA OBRA.
-¿Obra?
-Si, eso te pasa por quedarte dormido en temas importantes –Se rió el robot –Así que levántate y lee esto para que sepas en qué momento deberás hacer lo tuyo.
-¿Por qué presiento que cada vez se me pide menos mi opinión? –Aun soñoliento, se levantó ignorando las hojas que le estaba dando el ídolo de los monstruos.
-Oh, Darling, tal vez sea porque se te está olvidando un pequeño detalle.
-¿Y ese es…?
-Que también trabajas para mí –Le aventó el libreto con rudeza –Así que andando, que tenemos poco tiempo… ¡Oh, Frisk, cariño! ¡Luces estupenda con eso!
Si Sans aún tenía algo de sueño, aquello había quedado en el olvido tras ver acercarse a la humana con tales ropas consigo. Mettaton no mentía, realmente se veía estupenda con eso, aunque para sus adentros tenía otros adjetivos para describirla que claramente ahogaría en su silencio.
Si, si…. Me tardé demás :(
Entre trabajos y enfermedades fue que me la pasé estos últimos días, pero en tiempos cortos me puse a estar escribiendo este capítulo para no perder para nada la inspiración, que por cierto nuevamente me quedó super largo al grado de tener que dividirlo de nuevo. Sip, el siguiente capítulo ya está y está igual de largo, peeeeero no lo subiré tan pronto para ver si puedo por fin acabar la sorpresa que les tengo (no la he olvidado, créanme) y mostrárselas al fin, que me tiene emocionada de enseñarles qué es.
Mientras tanto, disfruten este capítulo hecho con amor. Siguiente capítulo: Mew Mew Kissy Cutie :3
Michi fuera!
:)
