La humana se había acercado al pequeño grupo un tanto temerosa por las prendas que llevaba consigo. Su vestuario consistía en una peluca rosada con orejas de gato y pendientes en forma de corazón, además de un vestido sumamente corto color lila con estampados rosados, guantes alargados blancos, medias negras y botas cortas lilas. Debajo de su falda sobresalía una larga cola que hacía juego con la peluca.

-¿La falda tiene que ser tan corta? –Por más que se esforzaba en estirarla para alargarla, era en vano su intento –No podré hacer las maniobras así.

-Si a la protagonista no le detiene eso ¿Por qué habría de detenerte a ti? –Le cuestionó indiferente el robot.

-Estaré enseñando demás en cuanto dé mi primer salto de la batalla.

-Creo que a eso se le llama fanservice, darling –Sonrió sin pena alguna el robot –Pero no te preocupes por eso, no queremos que la imagen de nuestra dulce princesa quede en deshonra, censuraremos todo en edición. No quedará nada de registro de eso, te lo garantizo como experto.

-Y mientras tanto ustedes si me verán haciendo el ridículo –Cuestionó alzando la ceja un tanto divertida con el caso –Tendré cuidado entonces…. Aunque no sé cómo si tengo que posar en cada maniobra.

-Detalles, detalles… -Undyne se acercó con prisa al grupo –Cada uno a sus lugares ¡Ahora!

Sans arrojó el libreto sin importancia y se colocó a lado de la que era directora de tal alocado plan de regalo, mientras que el resto se iban a sus posiciones indicadas.

-¿No leerás el guión? –Le cuestionó Undyne en cuanto se percató de que estaba a lado suyo. –Creo que hay cosas que deberías de saber…

-Sólo dime lo que debo de hacer en el momento indicado y ya –Le sonrió perezosamente –Con eso bastará.

-Si tú lo dices… -Pese a molestarle su actitud perezosa de siempre, la chica pez sonrió divertida –Muy bien todos ¡ACCIÓN!

...

En una pequeña casa ubicada en las ruinas, una monstruo jefe se encontraba batiendo algunos ingredientes en su cocina. Estaría muy contenta haciendo todo si no fuera por cierto desastre que se le presentaba cada rato a lado suyo.

-¿Así de ingredientes está bien, Tori…el?

Asgore le enseñó su contenedor, el cual tenía harina y huevo mal batidos, junto con algo que claramente no era un buen ingrediente a echar a la mezcla, además de no ser comestible. La monstruo cabra suspiró tratando de armarse de paciencia, pero teniendo justamente la presencia de su exesposo no ayudaba para nada eso. Lo miró con reproche antes de poder contestarle.

-Si lo que pretendes es envenenar a medio reino con eso, supongo que estaría bien.

-Oh, lo siento…

-Dreemurr, no sé porque insistes en querer ayudarme. Está claro que la cocina nunca será lo tuyo.

-Bueno… -Trató de buscarse una excusa rápida mientras ponía el contenedor en la mesa. –Ahora que Frisk estará conmigo en estos días, quiero poder cocinarle yo.

Toriel gruñó ante eso, pero no dijo nada más mientras batía correctamente su contenedor. Era cierto que necesitaba ayuda para preparar un pastel tan grande como el que le había pedido Undyne, pero pese a que su hija había ofrecido su ayuda, había declinado ello porque cierto rey se había ofrecido primero. Y por más que había tratado de negarse, finalmente había accedido ante la insistencia del mismo. Por ello había rechazado que su hija viniese, no quería que siguiera insistiendo con el mismo tema; ya tenía suficiente con tener que admitir que él era su padre ahora.

-Por tu bien espero que la estés alimentando bien –Lo miró malamente –He estado haciendo todo lo posible para que deje de estar tan delgada como para que tu arruines eso.

-Te garantizo que está comiendo bien. –Sonrió el rey –Yo también estoy preocupado de que sea tan delgada después de todo. Es muy notorio en ella que… no estaba teniendo precisamente una buena vida en la superficie.

Toriel dejó de batir tras eso. Después de todo no había sido su imaginación ni el hecho de que se preocupaba en extremo por ella si hasta el rey tonto se había percatado de lo mismo que ella. Su extrema delgadez, el hecho de que no habla nada sobre su pasado, esa independencia tan excesiva de su parte, incluso su aspecto tan desalineado con la que la había encontrado por primera vez. Le recordaba tanto a ella…

-¿Ella te ha contado algo? –Al ver el desconcierto de Asgore, aclaró rápidamente su punto -¿Sobre cómo vivía en la superficie?

-No ¿Y a ti?

-Tampoco… -Suspiró un tanto abatida con eso –Será que… ¿No nos tiene la confianza para contarnos sobre su pasado? Digo, ni siquiera quiere decirnos cuándo es su cumpleaños, su platillo favorito o…

-No creo que sea el caso –El rey se sentó para no causar más desastres cada vez que se movía –Me parece más bien que nuestra pequeña no quiere angustiarnos. He notado que ve demasiado por los demás, mucho antes que ella misma; es admirable tanta bondad en ella.

-Si, pero el que no cuente nada me angustia de alguna manera –Toriel terminó sentándose igualmente –Me gustaría poder ayudarla más.

-Estoy seguro de que lo haces.

La exreina suspiró preocupada, pero rápidamente se puso a continuar preparando la mezcla mientras sus pensamientos eran abordados sobre tantas preguntas sobre su hija adoptiva.

-Tal vez no debería tocar este tema, pero… hay veces en las que Frisk me recuerda tanto a Chara –Terminó admitiendo tras sus pensamientos.

Asgore la observó asombrado con sus palabras. No sólo por el hecho de se abriera con él, sino por el hecho de tocar el tema que tanto conflicto les había ocasionado en su momento.

-A mi… también me recuerda mucho a ella –Contestó Asgore –No sé si sea por el hecho de que ambas son humanas, o si por el hecho de que físicamente siento que se parecen, pero me llega a recordar mucho a nuestra Chara. Recuerdo mucho lo que decía sobre querer ayudar a los monstruos, sus dotes artísticos, lo misteriosa que a veces se ponía…

-Su gusto excesivo del chocolate –Rio Toriel con ternura –No sé cómo es que lo sabe Frisk, pero he visto que suele dejar chocolates en su tumba.

-Yo la he visto en secreto observando las pinturas de Asriel y Chara. Incluso no quería tomar la habitación de ellos en un principio.

-¿Crees que…? –Toriel lo observó un tanto anonadada por eso –¿Ella no quiera contarnos nada porque sienta que está acaparando un lugar que no le corresponde? ¿Sentirá que estamos remplazando a nuestros hijos con ella?

-Ella debe de saber que no –Se preocupó también el monstruo cabra –La amamos como nuestra hija, no como un remplazo.

Ambos se quedaron atrapados en sus pensamientos, los cuales en silencio estaban poniéndose de acuerdo en tener que hablar con la humana que tenían como hija.

-¿Ella… en verdad tiene que andar besando a todos?

Durante gran parte de la filmación, varios robots pequeños por parte de la estrella del subsuelo cargaban distintas cámaras para captar distintos ángulos, mientras que la capitana de la guardia real dirigía exactamente cómo quería las tomas de grabación acorde al anime.

En cambio, Sans se encontraba estático observando todo, pero entre el cansancio acumulado y el ver que el personaje que interpretaba la humana consistía en andar besando a gran parte de los personajes, lo mantenían un tanto malhumorado.

-¿El nombre de Mew Mew Kissy Cutie no te dio alguna pista? –Se burló la anfibia de percatarse de la irritación del esqueleto –Te dije que leyeras el guión antes. Además, deberías de agradecer que es en la mejilla o en la frente.

-A mí me parece que estás abusando de ella en hacer que haga eso –Se excusó rápidamente mientras trataba una vez más de acomodarse en su asiento, pero su esfuerzo seguía en vano.

-Frisk no protestó para nada. –Rio levemente la chica pez –Por cierto, ahora que ya tienes claros tus sentimientos ¿Qué harás al respecto?

El centinela simplemente encogió sus hombros con algo de indiferencia. De algún modo esperaba que le abordara con el tema tarde que temprano.

-Nada, esa es mi especialidad después de todo.

-No puedes estar hablando enserio.

-Pues si, lo digo enserio.

La líder de la guardia real y de tan alocado plan sorpresa, observó con detenimiento a Sans esperando que se tratase de alguna de sus bromas, pero no cabía duda de que estaba hablando con sinceridad. Aquello irritó ahora a la anfibia.

-Encontraste a alguien a quien amar… ¿y pretendes seguir siendo un flojo? –Hizo todo el esfuerzo de no ponerse a gritar para no llamar la atención del resto que seguían actuando –Ella no se merece eso.

-Encajaste la lanza justo en el blanco –se burló de su expresión –Ella no se merece nada de eso, algo que simplemente no soy yo.

La irritación de la heroína se apagó al darse cuenta del punto al que estaban llegando.

-Sans… No es lo que quise decir…

-Yo sé que no –Esbozó su característica sonrisa –Pero es así de simple, yo soy demasiado flojo como para poder pensar en la posibilidad de llevar a cabo una relación. Mientras que ella es sumamente enérgica, atrevida… tan llena de vida.

-Ni siquiera has luchado ¿y ya te estás dando por vencido? ¿Así sin más?

-Es la embajadora de los monstruos –Observó tranquilo a la chica pez para calmarla con su pasividad –"La salvadora", "la princesa", el "ángel guardián" "el símbolo de esperanza"… ¿Ya cuantos títulos lleva consigo? He, vaya que no ha perdido el tiempo.

-Pero…

-El mejor título que puedo esperar de ella hacia mí es el de amigo a como están las cosas –Continuó sin más, sin apagar esa sonrisa de su rostro –Y supongo que eso está bien para mí. Al menos eso garantiza que no me apartará de su vida.

Antes de que Undyne pudiera emplear palabra alguna, una leve explosión resonó en el set alarmando a ambos monstruos. Sans terminó riéndose de la situación al darse cuenta de que se había tratado de un accidente y que había alborotado a los actores por completo. Frisk había sostenido su falda para que no se elevara con la explosión, Catty había terminado en el techo completamente asustada, Papyrus estaba completamente tumbado en el suelo boca abajo y Bratty estaba sumamente aferrada a Mettaton.

-Creo que olvidé que aún me quedaban bombas –Comentó sin un deje de culpa el robot mientras seguía siendo abrazado por la reptil –Me pregunto si aún hay más por ahí…

-Eso pudo habernos matado –Catty se bajó como pudo.

-Claro que no, son parte del espectáculo –Sonrió con satisfacción Mettaton, mientras bajaba a la fuerza a la reptil aferrada a él –Mientras más realistas las cosas, mucho mejor.

-CREO QUE DIFIERO DE ESA AFIRMACIÓN… -Papyrus se levantó con la ayuda de Frisk

-Bien… creo que con eso podemos dar paso a la escena de acción –Undyne despejó un poco su mente –Frisk, ponte en tu puesto lista, Mettaton ataca a Frisk, el resto son amarrados y secuestrados por él. Andando…

-Undyne ¿Estás bien? –Frisk se acercó a ella preocupada al darse cuenta de que su característico entusiasmo se había apagado un poco.

-¿Eh? Claro que si, mocosa, -Sonrió la mencionada para no llamar la atención de nadie, pero ello le dejó una respuesta de algo que no se había planteado.

Pese a lo que habían hablado, Sans seguía con su sonrisa observando todo. ¿Acaso… lo hacía todo el tiempo? ¿Su sonrisa no siempre era sincera? Si era así, no le extrañaba ya que su hermano se preocupara todo el tiempo por él.

-No te preocupes, niña –Sans se acercó a ambas tranquilamente –Puede que sólo haya "pescado" un resfriado.

-¡SAAAAANSSSSSS!

La humana se rio mientras veían todos cómo el esqueleto alto sacudía al bajo ante la irritación de escuchar su juego de palabras. Undyne sacudió su cabeza bruscamente para continuar con lo que estaba haciendo. Ya luego vería la forma de ayudar a Sans. Después de todo, le recordaba a Alphys su situación, y si ambas estaban siendo sumamente felices juntas, estaba más que segura que ellos dos también podrían. Tan sólo necesitaría un empujón como ella lo tuvo que necesitar en su momento.

-¡Muy bien todos! No tenemos tanto tiempo, así que a acabar de una vez y sin repeticiones. Esta escena tiene que quedar a la primera ¿entendido debiluchos?

No tuvieron opción de responder, en el acto ya tenían que estar haciendo su parte ante los gritos de la anfibia. Mettaton (quien portaba una larga capa negra y brillante) le exclamaba a la protagonista cosas sobre que no se saldría con la suya esta vez, mientras que Frisk ponía pose de estar preparada para saltar mientras sujetaba su falda nuevamente.

-Vete preparando, Sans –Advirtió Undyne sin despegar la vista del frente –A menos que no quieras que Frisk caiga sobre un pozo.

-¿Qué?

Ni siquiera tuvo que recibir respuesta. En el acto se abrió sobre los pies de la humana un pozo, la cual saltó con destreza para esquivarlo, pero no era lo suficiente alto para zafarse del peligro. Sans reaccionó rápidamente y empleó su magia azul en ella para elevarla aún más y acomodarla en un lugar seguro. Frisk se incorporó sin problema alguno y giró hacia donde se encontraba Sans para sonreírle en forma de agradecimiento. El esqueleto le devolvió la sonrisa contento.

Acto seguido, varios robots pequeños con alas de murciélago pegados con cinta atacaron a Frisk. Ella esquivaba con gran agilidad acorde a su experiencia, pero le era complicado si seguía sujetándose la falda para evitar momentos incómodos para ella. Uno de ellos logró alcanzarla y la golpeó fuertemente en la cabeza, cosa que le hizo tropezarse al grado de perder el equilibrio y estar por caerse por detrás, pero nuevamente Sans la detuvo con su magia.

La humana revisó rápidamente su barra de vida y contempló el cómo le había bajado considerablemente a causa del golpe. Se sobó en el lugar golpeado un tanto preocupada.

-¿Planean matarla acaso? –Se molestó Sans con Undyne tras eso.

-Si la mocosa pudo contra mí, es obvio que esto es pan comido para ella –Argumentó sin un deje de pena y acto seguido le gritó desde su lugar. –Frisk, deja de estarte sujetando la falda y muévete bien.

-Ok… -Dijo en casi un susurro. Un tanto avergonzada se soltó la falda y se puso en posición de batalla estando completamente lista.

Mettaton mandó a varios robots sobre ella y los esquivó nuevamente con destreza pese a sentirse un tanto incómoda con posible vuelo de la falda, pero para su sorpresa, notó que la cola estaba sujetando con suficiente presión la prenda gracias a cierta magia azul empleada en ella. Miró hacia donde estaba Sans y empleó un pulgar arriba para agradecerle en silencio sin necesidad de interrumpir la grabación.

-Ja, y yo que creí que si tenías un lado pervertido –Se burló Undyne al percatarse de eso.

-Es claro que se siente incómoda –Se excusó sin apartar la vista de la humana y teniendo su mano izquierda empleando la magia sobre la cola –Ya que tu forma de grabar es un tanto… realista, la ayudaré en todo lo que pueda.

La escena continuó con más ritmo gracias a que Frisk estaba completamente confiada en sus movimientos. De vez en cuando ambos hacían poses un tanto dramáticas para el gusto de algunos presentes, pero se les notaba que a los dos les daba viejos recuerdos alegres la batalla "ficticia". En cada ataque, Frisk se acercaba cada vez más hacia el robot con suma destreza. Sabiendo que sólo quedaban unos pasos más para entrar a la siguiente toma, optó por moverse con más rapidez hacia él.

Pero justo al acercarse a él con tal velocidad, justo frente a ella contempló a un Mettaton destruido.

-¡No…!

Frisk se detuvo en el acto horrorizada, pero la mirada perdida del robot en su transformación final le hacía querer retroceder cada vez más.

-¿HUMANA?

Giró hacia dónde le llamaban, pero para su horror contempló a Papyrus sin cabeza y cayéndose al suelo blanquecino en el acto.

-No… ¡No!

Ella no estaba en la genocida, estaba en una ruta pacifista ¿Por qué estaba viendo tales cosas? Ante el pánico de lo que estaba viendo comenzó a retroceder de espaldas

-Frisk ¡Espera!

Aquella voz la estaba escuchando muy lejana, pero había sido lo suficientemente atrayente para querer girar hacia el punto y lastimosamente contempló a una derretida Undyne con su brillante armadura y a Sans completamente ensangrentado antes de perecer una vez más.

-Lo siento… No… No quise eso…. ¡No quise eso!

Ver ello había sido suficiente para ella, por lo que quiso apartarse lo más posible del lugar. El miedo y la gran culpa que sentía le estaban haciendo sentirse muy pesada al grado de moverse con mucha dificultad, por lo que a duras penas y podía retroceder de espaldas. Contempló para su horror que el ensangrentado Sans y la derretida Undyne se estaban acercando a ella un tanto amenazantes, por lo que hizo su esfuerzo de apartarse lo más posible.

Sin darse cuenta de cómo, sintió como todo en su entorno se estaba derrumbando estando sola de la nada. No encontraba escapatoria por más que miraba hacia todos lados y tratara de moverse.

De pronto sintió cómo se quedaba sin suelo que pisar y terminó cayéndose en un abismo que antes no se encontraba ahí, no sin antes escuchar una leve pero característica risa antes de perderse en la negrura infinita del lugar.

En lo que aquella oscuridad la estaba consumiendo, un solo nombre llegó a su mente en el acto. Pensó en cerrar sus ojos ante lo que tuviera que enfrentarse.

-¡Frisk!

Pero algo se lo estaba impidiendo.

-¡Frisk, Reacciona!

-¡HUMANA!

-¡Princesa!

-¡Friiisk!

Pese a que su mente se sentía aturdida sin saber en dónde estaba o con quiénes estaba tras toda esa negrura, aquellas voces… la llenaban de determinación.

Frisk abrió los ojos de golpe como si de eso dependiera su vida y se levantó bruscamente sin darse cuenta de en qué momento había terminado en el suelo. Por la mirada de todos no le cabía duda de que los había asustado en gran medida.

-¡HUMANA, DESPERTASTE! –Los ojos de Papyrus mostraban lágrimas para nada contenidas, lo cual le indicaba que estuvo demasiado tiempo en ese estado para que se asustaran de ese modo.

-¡Oh Darling! Estábamos muy asustados –Mettaton estaba conteniendo sus ganas de abrazarla fuertemente, pero estaba siendo prudente en darle sus espacio para que respirara tranquilamente –Por cierto, que hermosos ojos tienes, no te los había visto antes ¡Parecen rubíes!

-¿Qué…?

Le costó algo de trabajo procesar lo que le decían, pero eso de que sus ojos fueran rojos… no le estaba dando una buena señal. A su lado y sin necesitar observar para saberlo, estaba Sans analizándola en silencio.

-Mocosa… ¿qué te pasó? –Undyne estaba preocupada en gran medida –Parecía que estabas teniendo una alucinación antes de desmayarte. Decías cosas…

-Estoy bien –Dijo rápidamente en lo que ponía una mano en sus ojos con tal de calmarse. Respiró profundamente para sentirse que estaba segura ahora, no había nada por lo que temer. Todos estaban vivos…. No había matado a nadie –Estoy bien, chicos, no hay porqué preocuparse.

-No mientas con eso.

Tras esa voz tan recta, se atrevió finalmente a ver al esqueleto bajo y en efecto estaba teniendo sus cuencas completamente oscuras tratando de analizarla más de lo que pudiera. Aquello alarmó en gran medida a la humana dándole más malos recuerdos, pero contuvo todo lo que pudo sus emociones por el bien de todos, No quería asustarlos de algo que sólo le competía a ella.

-Aun no descanso lo suficiente por estudiar tanto –Le sonrió a todos los presentes para calmarlos –Descuiden, estoy lista para terminar de grabar…

-No.

Frisk se giró hacia Undyne, quien la observaba un tanto analítica igualmente.

-Es suficiente por hoy, al menos para ti –Dijo seriamente –Podemos terminar esto sin ti, tú te vas a descansar ahora.

-Pero…

-No te estoy dando ninguna opción –La miró fijamente por unos segundos incómodos, pero poco a poco bajó su mirada sombría para mostrar una más calmada por el bien de ella –Ya has hecho más que suficiente, punk, podemos terminar esto sin problema alguno. Tú descansa, que lo mereces.

Frisk sabía lo que estaban haciendo. Estaban preocupados por ella una vez más, y pese a querer decirles por qué le pasaba todo… simplemente no encontró ninguna forma de poder explicarlo sin necesidad de entrar en detalles nada satisfactorios por parte suya.

-LEVÁNTATE HUMANA –Papyrus le ayudó a levantarse con cuidado y quitándole la peluca como si ello estuviera afectándole en su salud. Todos pudieron contemplar que la humana se había amarrado el corto cabello que tenía para poderse colocar bien aquella peluca tan abultada de cabellos ondulados rosas y orejas integradas. No cabía duda de que el robot había sido quien la había peinado y aquello le quedaba muy bien –TE LLEVARÉ A TU CASA, TE CAERÁ BIEN QUE DESCANSES.

-Yo la llevaré –Se levantó en el acto Sans para ponerse en marcha.

-MI TRABAJO ES CUIDARLA Y PROTEGERLA, SANS –reprochó levemente el hermano menor.

-Lo sé bro, pero así podrán continuar con la grabación sin problema alguno, yo no estoy haciendo nada después de todo –Comentó sin un deje de pena empleando una sonrisa burlona hacia su ahora malhumorado hermano –Además, yo puedo llevarla rápido y así descansará más.

-BUENO… EN TODO ESO TIENES RAZÓN –Razonó con cierto pesar sus palabras –ADEMÁS, SI SE VA LA PROTAGONISTA, EL QUE SE PUEDAN QUEDAR SIN CO PROTAGONISTA PUEDE SER ATROZ. ¡LO MEJOR SERÁ QUE ME QUEDE A SALVAR EL ESPECTÁCULO!

-Esa es la actitud, Paps –Lo abrazó Undyne poniéndole la peluca ahora a él –Tú serás su suplente entonces.

-¿QUÉ?

No tuvo tiempo de protestar con tiempo, ya que la anfibia ya se lo había llevado arrastrando siendo seguido por un sonriente Mettaton y un par de alocadas fanáticas pisándole casi los talones.

-Muy bien, niña, andando –La sujetó en el acto antes de que pudiera protestar al respecto. Inmediatamente se habían desaparecido del lugar para terminar en un lugar distinto.

Pero no estaban en las ruinas ni en el castillo para sorpresa de la humana, sino que seguían en Hotland; precisamente en el puesto de venta del esqueleto. Antes de que pudiera emplear palabra alguna la embajadora, vio como Sans se dirigía sin decir nada hacia adentro de su puesto y acto seguido salió con dos hot dogs empleándole una sonrisa hacia ella, cosa que la desconcertaba en gran medida tras sus pronósticos apresurados sobre que lo que había pretendido al ofrecerse era en querer hablar seriamente con ella.

-Debes tener hambre como yo –Le pasó uno de los hot dogs, un tanto divertido de ver su desconcierto –Hacer tanto trabajo como esto abre el apetito a cualquiera.

Frisk se rio al notar que podía estar tranquila pese a todo y tomó amablemente el hot dog agradeciéndole en silencio. Con un ademán de la mano la invitó a que pasaran dentro del puesto para comer tranquilamente sentados en el suelo.

-¿Catsup? –Le tendió la botella sonrientemente, pero Frisk se negó con el mismo gesto.

-Puedes tomártela tú, descuida.

-Muy bien –Le tomó la palabra tomándose gran parte de la botella en sólo un trago.

Frisk comenzó a comer en silencio teniendo la mirada al frente, viendo sin interés alguno los estandartes llenos de mercancía que por primera vez veía el cómo los tenía el esqueleto. Para su gran sorpresa los tenía más acomodados de lo que se hubiera imaginado, pero ni ello había sido suficiente para lograr calmarse ante la duda sobre qué sería lo que pudiera preguntarle el centinela en cualquier momento.

-Bien, tu barra de vida está restaurada –Comentó Sans sacándola de su trance. Frisk contempló que, en efecto, lo que se había bajado de su vida a causa de lo que había estado haciendo estaba nuevamente al tope –Hasta ahora va bien tu proceso de recuperación.

-¿Mi… recuperación?

-Teniendo el estómago lleno es una buena manera de poder calmarse –Dijo casi en el acto en lo que se terminaba lo que le quedaba de hot dog de un solo bocado –Y recuerda lo que te dije la otra vez, siempre ayuda una buena comida y una buena compañía para calmar todo mal.

Frisk sonrió levemente un tanto conmovida en sus palabras de afecto, pero aún tenía la sospecha de que el esqueleto en verdad quería interrogarla sobre lo sucedido. Como si su gesto hubiera sido como un libro abierto, Sans le sonrió para calmarla antes de seguir hablando.

-Me parece que tienes demasiadas cosas en mente como para que yo te lo empeore más –Dijo sin más el esqueleto, contestándole así a su interrogación silenciosa –Pero… si hay algo de lo que quieres hablar, bueno, soy todo "oídos".

Puso sus manos en donde se suponía que tendría orejas, cosa que hizo reír a la joven por un lapso de calma total. Después de terminarse tranquilamente su hot dog, Frisk terminó suspirando antes de poder emplear palabra alguna.

-Estás pensando sin duda alguna que me estoy volviendo loca cada vez más ¿no?

-Nunca me has parecido cuerda si eso te consuela –Se burló en gran medida –Aunque si lo que quieres es mi opinión sobre lo que te pasa, me parece que es algo que te está atormentando y no sabes ni cómo pedir ayuda.

Frisk sonrió con un deje de amargura en eso. Una vez más Sans le mostraba poder intuir mucho más allá de lo que hubiera esperado. Por un momento pensó en pasar de largo aquel comentario, pero si quería que el esqueleto siguiera confiando en ella, tenía que hablar con toda sinceridad.

Pero ¿Cómo hacerlo si se trataba de algo que en definitiva era un tema que aborrecía el esqueleto? Además… no tenía ni idea de cómo hablar del tema si tenía que hacer varias cosas de las que era lo mejor mantenerlas en secreto, al menos por ahora si lo que quería era salvar a sus hermanos de lo que fuera que los tenía aislados del mundo sentimental.

Si… era la mentira que se decía para tratar de justificarse a sí misma, pero la realidad era que le daba miedo dar a conocer con lujo de detalle lo que en verdad había ocasionado en otras rutas. Si había sido difícil que el esqueleto le perdonara, si sabía en verdad el lujo y detalle de los hechos que él desconocía o no recordaba del todo… ¿Perdería por siempre aquella amistad que tanto le agradaba con él? No, sin duda no quería eso.

"Te aseguro que si supieran la verdad, todos te odiarían y temerían", habían sido una de las últimas palabras que le había dirigido la primera humana. Y detestaba admitirlo, pero eso era justamente su miedo.

-Sólo… estoy cansada, Sans, en verdad no he podido dormir muy bien que digamos tras estudiar demasiado para tener algo de vacaciones por unos días –Terminó diciendo con toda la naturalidad posible –No te preocupes, con un día de reparación de sueño estaré bien. Y me parece que tú también necesitas una siesta reparadora. Esas ojeras son nuevas en ti.

La sonrisa del esqueleto disminuyó un poco, pero siguió contemplando a Frisk sin apartarse.

-Es algo que no puedes decirme ¿Cierto?

Esperó a que pudiera comentar algo, pero lo único que pasó fue que se sintió un tanto incómoda en su lugar sin saber qué responderle en verdad. Sans terminó un tanto decepcionado con esto, pero no quitó su sonrisa con tal de mantener las cosas en calma.

-No… al menos no por ahora –Terminó diciendo Frisk tras percatarse del malestar del esqueleto –Necesito poder hacer esto por mi cuenta antes. No quiero que nadie salga lastimado… No puedo permitirlo nunca más.

Sans se mantuvo en silencio por un momento, analizando cada palabra suya en busca de algo más, pero si en realidad había encontrado algo, jamás lo compartió con la humana. Simplemente se mantuvo en calma contemplándola.

-Ok… confío en ti, niña. –Comentó sin más el centinela –Pero quiero que sepas que cualquier cosa… sabes que cuentas conmigo, ¿va?

Frisk simplemente asintió con la cabeza, no sabía más que decir después de todo. Ya sabía que podía contar con él junto con varios amigos más, por lo que ese no era el problema del asunto.

"Es porque tú no eres alguien en quien confiar. No eres digna para ellos".

-Sans ¿Puedes llevarme al castillo? –Dijo en el acto tras escuchar aquellas palabras en su mente –En verdad quisiera dormir un rato.

-Vaya que te estoy pegando el sueño ¿eh? Creo que en verdad soy una mala influencia para ti.

-Y yo no puedo creer que diga esto, pero en verdad necesitas dormir algo –Rio de igual manera –No sabía que los esqueletos pudieran tener ojeras siquiera.

-Si sigues pensando en que soy como un esqueleto humano, muchas cosas pueden sorprenderte de mí –No pudo evitar el comentar ello con un tono un tanto provocativo según él, pero la humana ni siquiera lo notó. Sans se desilusionó de cierta manera de ello, pero supuso que él era demasiado malo para ese tipo de cosas a comparación de ella que era toda una experta nata –Los esqueleto monstruo somos muy distintos como ya habrás notado.

"Sigue siendo una presa más".

-Entonces… ¿nos vamos? –Frisk hacía todo lo posible por ignorar aquella voz y no levantar sospecha alguna.

"¿Temes que si te descubre te matará en este instante?"

-Ok, ya que insistes, ambos nos vamos a tomar una buena siesta –Sans se levantó tranquilamente y le tendió la mano a Frisk para ayudarle, pero en el acto notó que ella parecía sudar levemente -¿Te sientes bien? ¿Segura que no quieres contarme algo?

-Estoy… Bien –Tomó su mano para levantarse, pero en el acto sonó el cojín ruidoso y todo malestar que se estaba aguantando quedó completamente en el olvido siendo cambiado por una gran risa ante el ameno recuerdo que ambos compartían.

Y con ese coro risueño, ambos desaparecieron del lugar.

Sans había dejado a Frisk lo más cerca posible de su cuarto del castillo para asegurarse de que iba a descansar en el acto. Ante el recuerdo de haberse quedado en su habitación de las ruinas, no pudo evitar sonrojarse levemente y por ello había optado por no acercarse nunca más a los cuartos personales de la embajadora de los monstruos. Con un leve despido se apartó de ella y se había aparecido en el acto de regreso con el resto del grupo alocado intentando grabar el regalo de Alphys. Después de todo, tenía que asegurarse de que Papyrus estuviera bien.

Pero al notar cómo estaban terminando las cosas, no pudo evitar reírse de lo cómico que se estaba presentando todo.

-Bro, ¿acaso será una costumbre tuya portar vestido?

-EN REALIDAD SÓLO IBA A USAR LA PELUCA, PERO UNDYNE INSISTIÓ –se excusó con calma el esqueleto apartándose de todo el set tras terminar la última toma.

-Fue por una buena causa, en edición podrá arreglarse sin que se note el cambio de actor –Comentó Undyne en el acto tras notar cierta inconformidad del esqueleto mayor -¿Y tú porqué te tardaste tanto?

-Tenía que asegurarme de que se le restaurara toda su vida antes de que el rey pudiera notar que su hija estaba débil.

-Muy bien Sans, pensando en quedar bien con el suegro –Se burló mientras lo empujaba con algo de fuerza de su espalda –Y yo que pensé que en verdad no ibas a luchar por ella. Ya me habías asustado.

Sans ya no quiso comentar nada, después de todo él ya tenía muy en claro cuál era su papel en la vida de ella. Pero eso no le quitaba que no quisiera ver por su bienestar en cuanto tuviera posibilidades. Eso incluía lo que le pasaba por más que no le dijera nada.

Contempló el cómo se acercaba su hermano tirando la peluca casi al suelo, mientras que Mettaton se quedaba firmando a lo lejos varios autógrafos para Catty y Bratty, quienes no quisieron despegarse de él en gran parte de la filmación.

-SANS ¿SABÍAS QUE LOS HUMANOS TIENEN PODERES MENTALES? –Preguntó emocionado acercándose a ambos –UNDYNE ME LO DIJO, POR ESO ESTE PERSONAJE HACE TODO ESTO ¿NO CREES QUE ES GENIAL?

-Paps, sólo se trata de una serie animada. No es…

-Tú no sabes nada, Sans. Por supuesto que es real –Se adelantó la chica pez sabiendo lo que iba a decir –Incluso Frisk podría decírtelo. Los humanos tienen ese poder oculto.

El esqueleto bajo simplemente se encogió de hombros sin querer entrar en un debate causado por un fanatismo excesivo. Él ya había estudiado cómo era la anatomía y composición humana y sabía que su especie no tenía nada de contacto con esa clase de poderes. El pensar que se pudiera…

Que se pudiera…

Las cuencas de Sans oscurecieron ante la idea que le había llegado con gran intensidad en su hueca cabeza, cosa que extrañó a ambos monstruos que estaban con él. Pero aunque le sacudieran levemente llamándole a que regresara con ellos, el centinela yacía perdido en sus propios pensamientos que cada vez estaban con más fuerza en él.

Frisk no le decía nada sobre lo que le pasaba ¿Pero qué tal si ella no tenía ni idea de lo que le pasaba realmente? O peor, que en verdad no pudiera decir nada.

¿Acaso… no le había dejado ciertas pistas más bien?

-Discúlpenme, pero tengo que irme.

-ESPERA, SANS ¿A DÓNDE…?

No esperó a que terminara de hablar. Sans se había desaparecido en un pestañeo y reaparecido en su laboratorio secreto de su casa ante la urgencia de lo que se estaba formulando. Sobre todo porque estaba sintiendo que las cosas cada vez eran más claras ante una obviedad que no se había percatado antes.

"Yo nunca quise matar a nadie", "Sólo si puedes acabar con las pesadillas", "Lo siento, no quise eso", esas habían sido sus palabras de antes, y si bien en el momento algunas de ellas sólo le habían causado un malestar ante lo que consideraba algo misógino de su parte, ahora lo estaba contemplando con otros ojos (si le podía llamar así de algún modo).

¿Acaso Papyrus no le había dicho eso en la mañana? ¿Sobre qué las respuestas podían estar frente a él desde antes de la manera más obvia? Sus dolores de cabeza, las pesadillas, sus alucinaciones, la tortura interna que había sufrido, aquella aura roja, sus repentinos ojos rojos… Aquella tan extraña bipolaridad mostrada en otras rutas… Todo indicaba un solo punto.

-El contenedor… es su mente.

Pensar en que pudiera ser eso, sin duda alguna no le estaba dando un buen presentimiento.

...

Sans cada vez se está acercando a aquello que atormenta a Frisk, pero puede que no le guste con lo que pudiera toparse. ¿No creen?

Para que puedan ver el disfraz de Mew Mew Kissy Cutie, entren a mi tumblr michsonrisa, ahí podrán ver exactamente cómo se le ve a Frisk :D

Michi fuera!

:)