Una vez que se había asegurado de que Sans se había desaparecido del lugar, Frisk se fue corriendo hacia su baño con el fin de poderse ver en un espejo con suma urgencia.
Le regresó la vista una joven curiosamente bien peinada portando un cosplay y con un semblante preocupado. Abrió los ojos con toda la fuerza para poder contemplar ella misma el color de su iris, pero la tonalidad castaña aún estaba intacta en sus glóbulos. Suspiró un tanto relajada de poder ver su habitual color en ellos, pero aún se mantenía firme contemplando su reflejo en espera de algo más.
Pese a todo, seguía siendo ella.
-Días sin saber de ti ¿Y es así como te muestras? –Le reclamó a su propio reflejo, siendo el mensaje para alguien más –Te he estado llamando ¿por qué no te habías aparecido?
Se quedó varios minutos en silencio esperando, pero no hubo respuesta alguna. Frisk vio cómo su propio reflejo le mostraba que se encontraba angustiada. No, no le hacía gracia aquello que le había mostrado la primera humana, pero una parte de ella estaba de cierto modo aliviada de saber que aún tenía conexión con ella para lograr su promesa con Flowey.
-No he olvidado tus palabras de la última vez… pero no entiendo qué es lo que buscas realmente –Continuó hablando hacia el espejo –Si tan sólo me dijeras exactamente lo que quieres, podríamos llegar a un acuerdo.
El silencio comenzaba a ser un tanto incómodo para ella.
-¿O acaso… lo único que quieres es torturarme?
"Si lo que quisiera fuera torturarte, ya estarías sufriendo en agonía".
Pese a que no había sido nada agradable sus palabras, Frisk sonrió satisfecha de poder volver a oír su voz. Abrió el grifo para lavarse la cara y quitarse el maquillaje que tanto le había insistido Mettaton en ponérselo en lo que esperaba alguna otra palabra de la primera humana, pero tras varios minutos en silencio, no tuvo duda de que tendría que ser ella de nuevo quien comenzara conversación alguna.
-¿Entonces qué es lo que quieres de mí?
"¿Acaso no es obvio? Trato de retomar las cosas a su orden original".
-No habrá más reinicios, soy firme en esa decisión –Su reflejo mostró la seriedad con la que decía sus palabras –Así que olvídate de las otras rutas, ya que de ahora en adelante sólo cursará esta.
Una cantarina y burlesca risa resonó en su cabeza incomodándole un poco.
"Pobre e inocente Frisky… Sigues creyendo ingenuamente que tienes el control, pero no te das cuenta del hoyo que estás cavando tú sola. ¿En verdad crees que estás tomando una ruta pacifista justo ahora?"
-¿A qué… te refieres?
"Bueno, para empezar no tuviste que haber matado a nadie. Y tú ya mataste a ciertos… fenómenos ¿verdad?"
La joven casi se cae ante el mareo que le dio con tal recuerdo, pero logró apoyarse en la barra del lavabo con tiempo. Los amalgamas… Con tantas cosas que había estado haciendo recientemente, mas muchas cosas con las cuales tenía en qué pensar, se había olvidado por completo de un detalle tan importante como ese. No sólo había dejado que la cubrieran Alphys y Sans en ello, sino que no se había dignado en ir con las familias siquiera para saber cómo se encontraban y acompañarlas en su dolor.
-Yo… yo no… -Quiso defenderse de algún modo, pero al sentirse la peor persona del mundo con ello no salían palabras coherentes en su mente –Yo no quería… Ni siquiera sé cómo lo hice…
"Síguete mintiendo todo lo que quieras, pero eso no borrará lo que hiciste… si es que sigues queriéndote mantener firme en no reiniciar, claro".
-No reiniciaré. Buscaré el modo de solucionar esto, yo…
"Claro… sigues diciéndote tú misma que todo lo puedes hacer, pero dime ¿Acaso tú puedes traer a los muertos de regreso?"
-Alphys pudo ayudarlos, tal vez si…
"Y no le fue nada bien, si me permites recordarlo".
Frisk oprimía cada vez con más fuerza la barra con la que se estaba sosteniendo ante el miedo de caerse con el mareo intenso que estaba teniendo. Sabía que Chara buscaba provocarla y en definitiva no iba a dejarse caer por sus palabras, pero en el fondo admitía que tenía razón y que después de todo, no estaba haciendo las cosas tan bien como ella creía.
Recordó las palabras de los amalgamas en aquel día. Por más que le habían estado pidiendo que los destruyera, ella jamás había querido hacerles daño, ni siquiera había pensado en la posibilidad de poderlo hacer ante la evidencia de que no podían morir. Le habían agradecido antes de volverse polvo… pero aun así no era una bella imagen el recordar que había sido por su propia mano su final.
La embajadora respiró profundo para tratar de calmar el mareo en lo que pensaba en cómo solucionar aquello. Pensó en cómo había logrado acabar con su vida, pero ello le generó más dudas que respuestas.
Aquel código rojo… No tenía nombre para saber cuál era su verdadera función, pero aunque hubiera acabado con la vida de varios al mismo tiempo con tan sólo oprimirlo, no creía que se tratara de algo de una función letal, si para ello ya tenía su botón de pelea. Sin duda alguna se trataba de algo nuevo si ni siquiera Flowey sabía qué era.
"No le des más vuelta al asunto, date cuenta de que te estás condenando tú sola. Tarde que temprano no podrás con todos tus errores y te ahogarás en tu propio tormento".
-Sólo ha pasado eso… No pienso cometer más cosas –Trataba de mantenerse serena, pero las acusaciones de Chara comenzaban a irritarla de forma misteriosa para ella –Lo único que quiero es ayudar a todos, y eso te incluye.
"Y justo ahí es donde estás cavando tu tumba. Tantas ilusiones, tantas promesas… que en cuanto se den cuenta todos de que no eres lo que dices ser, no tardarán en percatarse de que sólo eres una decepción para ellos y comenzarán a odiarte. Crees poder mantener todo al margen con tus mentiras y falsas esperanzas para todos, pero eso es algo que no puede durar para siempre".
-No son falsas esperanzas ni mentiras, yo en verdad tengo la devoción de querer ayudar a todos–Frisk se recargó en la barra al no poder con el mareo ya. –Si estoy haciendo promesas, es porque conozco mi capacidad de lograr las cosas.
"Sólo eres una niña caprichosa, Frisk. No sabes siquiera cómo cumplir con lo que supuestamente estás prometiendo. Eso demuestra tu inmadurez".
-Ahora estás sonando como una anciana.
Se burló con tal de calmar las cosas y retomar el orden de su propio cuerpo. Los mareos, el sudor y aquella irritación en su propio comportamiento… Sabía que se trataba de Chara jugando con su propia mente. Aún desconocía cómo era que lograba tener esos efectos en ella, pero estaba determinada en no dejarse llevar más por ella,
Al asegurarse de que podía mantenerse de pie sin necesidad de sujetarse, aprovechó para quitarse los guantes del cosplay y contempló con sumo cariño las pulseras tejidas que le habían dado sus amigos. Las llevaba con ella todo el tiempo como recordatorio de que su lucha era por ellos.
Los monstruos merecían la felicidad, y ella estaba más que dispuesta en dárselas a todos.
Con ese pensamiento de amor hacia todos sus seres queridos, respiró profundo para calmarse y evitar que Chara influyera aún más en su mente. Notó que estaba siendo efectivo pero que aún podía sentir de algún modo su presencia, por lo que optó por jugar una carta instantánea aprovechando el momento lo más posible. Sacó su celular y lo tuvo consigo por un rato.
-No sé realmente lo que piensas de mí, pero presiento que tú si sabes lo que yo pienso de ti –Al no recibir respuesta, Frisk se aventuró a seguir hablando ahora que podía mantenerse de pie sin sujetarse –Realmente quiero ayudarte… ayudar a ambos. A Asriel y a ti. Y no sólo es por la promesa que le hice, es realmente un anhelo que tengo desde hace mucho.
El silencio de la primera humana permaneció en el ambiente un tanto incómodo para la última humana. Revisó su inventario para extraer de él lo que tanto había guardado desde que había decidido no reiniciar nunca más. Puso sobre la barra del lavabo la daga y el collar de corazón.
-Sabes… antes no me había detenido a analizar esto, pero creo que hay algo muy importante en estos obsequios que una simple buena intención ¿no es así? –Al no obtener palabra alguna, continuó sin pena alguna –Sé que el collar te lo regaló él a juego con el suyo, pero la daga… esa se la ibas a regalar tú a Asriel ¿verdad?
Ni siquiera pudo tener una respuesta hablada. La cabeza le había dolido en cuestión de un segundo y sin saber cómo, el espejo frente a ella se había roto en el acto.
"Podrás hacer tu sucio juego de aparentar ser una niña buena con todos, pero eso no aplica conmigo. Sé lo que tratas de hacer, pero es inútil".
Por lo que podía percibir en su tono, estaba molesta con ella, pero difícilmente podía prestarle atención a sus palabras debido a la intensidad del dolor que venía acompañado de ello. Pese a desviarle el tema, Frisk sabía de antemano que no le había agradado para nada que le mencionara a Asriel y supuso que era un tema sensible para ella después de todo.
Flowey, aun con su incapacidad de poder sentir algo ni por él mismo, tenía la necesidad de asegurarse el bienestar de su amiga y había corrido el riesgo de confiar en la humana para lograr tal cosa. Chara en cambio, para ser una entidad sin alma al igual que la flor, parecía mantener consigo uno que otro sentimiento, aunque nada positivos para gusto de la embajadora que tenía que lidiar con ello. No entendía a qué se debía ambos casos y mucho menos cómo era que seguían existiendo pese a que la muerte les había llegado a temprana edad, pero tenía el leve presentimiento de que las casualidades en ambos podrían venir de un solo punto.
-Si dices que no sé nada, entonces explícame –Se sentó en el suelo ante el temor de caerse en cualquier momento ante la terrible mezcla de dolor y mareo que tenía consigo –Me dices que quieres mantener el orden natural de las cosas, pero al insistirme en que siga reiniciando es una forma muy incongruente de demostrarlo. ¿Qué no el "orden natural" es que el tiempo transcurra a su modo? ¿Qué no es eso lo que estoy haciendo justamente?
"De nuevo quieres verte muy lista con eso ¿eh? No pienso decirte nada, quiero ver cómo te destruyes tú sola con eso y ya interferí demasiado por ahora".
-¿Por qué necesidad entonces de mostrarme imágenes de esa ruta? –Siguió insistiendo la embajadora –Si tan sólo me dijeras qué es lo que quieres en realidad además de reiniciar, podríamos llegar a un bien común de ser posible. Hablo muy enserio sobre querer el bien y felicidad de todos y…
"¿El bien para quienes? ¿El de ellos? ¿El de Azzy? ¿El mío? Frisky, tú solo quieres tu estúpido final feliz. No estás pensando realmente por los demás, sólo en el tuyo. Y antes de que quieras negarme ello, déjame decirte que te conozco mucho más de lo que crees. Sé muy bien como piensas, sé muy bien quien eras antes y lo que eres ahora. En el absurdo caso que consiguieras completar tu estúpida misión de que todos estén bien a tu criterio ¿En verdad te vas a sentir satisfecha una vez que lo logres? ¿Conseguir que esta vez nadie se quede atrás logrará que tú te calmes? No Frisk, no lo hará y tú sabes porque.
Frisk sujetó su muñeca con las pulseras consigo como si con ello se estuviera consolando del fugaz pensamiento que le había llegado tras las palabras de Chara. Sabía muy bien a qué se refería, pero se reusó a darle forma en su mente.
Después de todo, eso la había llevado hasta donde estaba.
-Si sabes todo eso de mí como dices… entonces deberías de entender por qué no quiero reiniciar nunca más. Me duele haberles causado tanto sufrimiento, aun cuando no lo recuerdan.
"Y por eso es que se te hace tan fácil hacer que nunca pasó la ruta genocida haciendo este tipo de cosas en esta".
Percibió un tono de ironía en su voz, pero no le dio gran importancia. No sabía si era por el dolor de cabeza o por las palabras de Chara, pero tras levantarse nuevamente, se encontró a si misma llorando silenciosamente frente al espejo roto.
En cada fragmento agrietado podía ver a la humana de alargados ojos que nadie había querido en el mundo humano. De cierto modo, sentía que cada Frisk que le devolvía la mirada en aquellos fragmentos era cada una en sus variados reinicios y que todas lloraban porque, tarde que temprano, se había estado encaminando al punto en el que se encontraba la Frisk del presente.
Sabía que en muchos de ellos no había hecho nada bien, pero por lo mismo estaba determinada en reparar todo ello ¿no era así? Muy a su pesar, admitía que les estaba mintiendo a todos en no revelarles la verdad sobre los hechos, pero si quería que en verdad fueran todos felices se había puesto a sí misma en generar esa barrera suya de datos a ocultar para lograr tal cometido auto puesto. Si Sans había mostrado gran pesadez y cautela sobre su persona tras todo el tiempo de saber que estaba viviendo lo mismo constantemente, no se quería imaginar cómo estarían el resto.
Sans, aquel juez y guardián que siempre estuvo atento de ella, sin importar el camino que tomase. Pero él aún con todo eso… aún después de saber la verdad sobre el RESET… la había perdonado. Tras mantenerse en constante guardia y recelo con ella, aun así había ido tras su rescate de Flowey en más de una ocasión sin que nadie se lo hubiera pedido. Aun cuando ella le había contado la verdad sobre la posesión de tal poder en sus manos, él siguió contándole chistes y haciéndole bromas. Aún con todo eso… él seguía estando con ella.
Sus lágrimas dejaron de correr tras ello. Si había un ser en todo el universo que ya la había perdonado aun tras la verdad, significaba que, pasara lo que pasara de ahora en adelante, su lucha si valía la pena de algún modo.
"¿Vas a poner tus vanas esperanzas en lo que la basura sonriente te mostró? ¿Enserio?" –Respondió a sus pensamientos una vez más, dejándole claro su capacidad de saber lo que pensaba mucho antes de poderse formular una idea -"Eso es demasiado tonto hasta para ti".
Todas las Frisk del espejo se limpiaron las lágrimas y la miraron fijamente. En ese lapso silencioso comprendió lo que su propia persona trataba de recordarle. Si ellas aun con todos sus errores cometidos sabían permanecer hacia adelante ¿Por qué ella sería la diferencia? La Frisk que estaba encerrada en el baño portando un llamativo vestido basado en un personaje animado era el presente y forjadora de un futuro incierto ahora, no podía darse el lujo de llorar como una niña indefensa si tenía muchas cosas que cumplir por el bien de sus seres queridos.
Porque en efecto, había dejado de ser una niña.
-Y los grandes no lloran –Le dijo a las frisk que le devolvían en el acto una sonrisa amena en cuanto comprendió por sí misma -¿No es así, Chara?
La mencionada no respondió, pero Frisk pudo percibir que nuevamente no le agradó aquella referencia hacia el príncipe de los monstruos. Se quitó la coleta que tenía y revolvió su cabello suavemente para relajarse de tanta tensión que se estaba acumulando entre ellas. Quería llegar a algo que pudiera saber cómo ayudarla, pero estaba tornándose cada vez más difícil ante la posibilidad de que ella supiera sus intenciones mucho antes de poder plantearlas claramente.
Sin embargo, un toque levemente insistente de la puerta rompió con todas las posibilidades que pudiera plantearse antes de tiempo.
-¿Lady Frisk? –La mencionada suspiró resgnada. Por más que les había dicho que no la llamaran así al no ser necesario, aun así insistían en nombrarla de ese modo -¿Se encuentra ahí?
-Si, si –Frisk notó como la primera humana dejaba de percibirse, indicándole que nuevamente la había dejado sola y perdiendo su oportunidad de llegar a algo con ella, cosa que lamentó en gran medida al tener que dejar su conversación de tal modo –Estoy por bañarme.
-Oh… lo siento por interrumpirla –comentó avergonzada la voz al otro lado de la puerta –El rey regresó y la espera para cenar juntos.
-Enseguida voy, muchas gracias.
En cuanto escuchó pasos lejanos indicándole de que aquel monstruo se había retirado, la humana comenzó a quitarse las botas para retirarse el resto del vestuario sin dificultad. Nuevamente vio en el espejo roto su reflejo con el semblante un tanto decaído ante otra oportunidad fallida y una frustración acumulada al no obtener respuestas aun. Suspiró antes de comenzar a quitarse el vestido para meterse a bañar y dirigirse con su padre.
…
Asgore se encontraba preparando el té pese a las insistencias de sus sirvientes en querer hacerlo por él. Por más que agradecía las atenciones de todos, le gustaba hacer las cosas por su cuenta y disfrutar de esos pequeños logros personales. Siempre era un buen día cuando su té favorito estaba en su punto de calor preciso.
Pero ahora, no se trataba de un buen día común, sino en uno extraordinario para él.
-¿Seguro que no necesitas que te ayude con algo? –Se había acercado Toriel un tanto temerosa de las pocas habilidades gastronómicas de su ex esposo recién mostradas.
-Tranquila, puedo muy bien con esto –Sonrió animadamente hacia la monstruo jefe, la cual simplemente se encogió de hombros y se regresó a su lugar en la mesa.
En el transcurso en el que habían preparado el pastel y hablado sobre lo poco que conocían de su hija adoptiva, habían llegado a la conclusión conjunta de que tenían que tocar varios temas con ella antes de que pudiera alargarse a algo que no. Muy a su pesar, Toriel había terminado accediendo a ir al castillo con él para poder hablar con ella ahí de una buena vez, pero no sin antes de amenazarlo de dejarla ir en cuanto terminaran la plática. No quería darle más vanas oportunidades.
El rey de los monstruos puso la bandeja cuidadosamente sobre la mesa y le pasó su taza a Toriel, la cual inmediatamente comenzó a sorber ante la inquietud de quedarse sola con él en la mesa hasta que llegara su niña. Asgore había intentado seguir hablando con ella al igual como lo habían hecho al preparar el pastel sorpresa de Alphys (el cual dejaron en las ruinas por seguridad), sin embargo Toriel no tenía ninguna intención ya de seguir una conversación con él, casi como si estuviera tensa con el hecho de quedarse tanto tiempo en el castillo. El rey terminó dándose por vencido y tomó su taza en lo que esperaban en aquel silencio incómodo a que se apareciera Frisk acorde a lo que le había pedido amablemente a uno de sus sirvientes.
Para suerte de ambos, la humana no había tardado y se había presentado completamente arreglada con el traje tradicional Dreemurr que le había regalado nuevamente el rey tras el desastroso resultado que le había pasado al anterior.
Frisk había entrado al comedor calmadamente, pero al notar que estaba su madre también ahí no pudo ocultar su sorpresa al respecto. Con una simple mirada cómplice, Toriel le había indicado que no se hiciera de ideas descabelladas, cosa que de algún modo ignoró tras la euforia interna que se estaba formando en ella.
-Wow, los dos están aquí –Frisk sonrió alzando una ceja -¿Acaso me perdí de algo?
-Frisk… -Amenazó la ex reina con un semblante serio.
-Siéntate con nosotros, hija –Asgore le sonrió amablemente entendiendo el contexto de sus palabras y uniéndose discretamente a su felicidad al respecto –Tu té está por enfriarse.
Hizo caso a la petición gustosamente. Notó como estaba en la mesa únicamente las tazas de té y algunas galletas, por lo que intuyó que no se trataba de una simple cena familiar como ella hubiera querido. Y la mirada un tanto dudosa de su madre le indicó a la humana que algo no muy grato estaba por venir si le estaba costando trabajo comenzar una conversación con ella.
-Mi niña… -Toriel bajó su taza lentamente como si con ello le llegaran las palabras adecuadas para comenzar –Tu padre y yo queremos hablar contigo de algo.
Frisk dio un sorbo a su té de flores doradas sin emplear palabra alguna. Optó por dejar que hablaran ellos con suma libertad para saber de qué trataba todo. Toriel entendió en el acto el permiso silencioso que le estaba brindando para continuar hablando y suspiró levemente antes de continuar.
-Nos has dado una gran alegría con tu presencia, y aun más que nos aceptes como tus padres –La monstruo jefe sonrió dulcemente –Eres una hija ejemplar y sin duda alguna haces que te amemos cada día más.
La humana sonrió levemente bochornosa con sus palabras, le era de lo más tierno que tuvieran palabras así para ella.
-Parte de nuestros roles como tus padres es estar al tanto de todas tus necesidades e intereses –Continuó Asgore tomando la mano de su hija, la cual se notaba la gran diferencia de tamaños –Es por ello que… queremos saber…
-Sabemos que habrás tenido tu vida en la superficie y por supuesto que respetamos que no quieras compartir sobre ello –Continuó inmediatamente Toriel al notar que igualmente Asgore no sabía cómo continuar –Pero tenemos ciertas inquietudes sobre que aún no te conocemos lo suficiente y por supuesto que deseamos de todo corazón poder conocer aún más de ti.
-Oh… -Frisk dejó su taza calmadamente en la mesa observando a sus padres un tanto nerviosos. –Entiendo.
Siendo sincera consigo misma, no se estaba sintiendo bien de llegar a ese punto con ellos, pero comprendía que estaban en todo su derecho de poder saber sobre ella. Después de todo, sin importar qué le preguntaran, aun así seguiría siendo hija suya ¿no es así?
¿No es así?
En lo que observaba su reflejo en su taza, oyó con claridad una sonrisa cantarina respondiendo a su pregunta de una forma un tanto retorcida.
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Es aquí cuando hablo filosóficamente de lo que se está desarrollando en la trama, pero… me muero de sueño, no he dormido bien en días ante tanto trabajo. Además de los dos formales que tengo, estuve en una convención de anime/manga en la que estuve dibujando y vendiendo cositas que hago.
Por cierto... entren a mi canal de Youtube para que puedan ver la primera parte de dos de la sorpresa! Mi canal es Señorita Sonrisas :) Espero que les guste. Y para ver las portadas que ando diseñando de cad capítulo, entren a mi deviantart michkate o mi tumblr michsonrisa para que puedan verlos :D
Michi fuera zzzzzzzzzz
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