Antes de leer tienen que ver esto: www. youtube watch?v=l5TYu82QRxY (nomas peguen todo) Es el intro de este fanfic!

Ya que lo vieron, continúen la lectura :)

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El ambiente se tensó un poco en el comedor donde yacía la familia dispareja en busca de repuestas por parte de la menor, la cual estaba tomando su taza con lentitud con tal de alargar un poco el momento ante el posible intenso interrogatorio que estaba por venir sobre ella.

-Desean saber si tuve familia en la superficie –Se adelantó la humana sin preguntarles siquiera qué era lo que estaban buscando tras comprender a la primera –No, no la tenía. Es la primera vez que tengo la dicha de poder estar en una.

Ambos monstruos se miraron un tanto estupefactos. Lo cierto es que ya se lo habían imaginado por sus actos tan independientes de su parte, pero no esperaban que les respondiera tan pronto y sin preocupación alguna. Casi como si le diera igual ese tema.

-¿Los conociste? –Se atrevió a preguntar Toriel.

Como instinto un tanto defensivo, Frisk apretó con algo de fuerza la taza que aún estaba sosteniendo mientras pensaba en qué respuesta darle sin mentirle del todo. Le era curioso, pero cuando Sans le había preguntado sobre el tema, ella le había respondido sin preocupación alguna, aunque ello había generado que el esqueleto se preocupara de lo cruel que podría ser un humano al hacer algo así. Pero ahora que era su madre adoptiva preguntando eso… estaba aterrorizada de cuál pudiera ser su reacción, y más cuando el semblante de la ex reina no era nada agraciado por ahora.

-No, una señora me dejó cerca de un orfanato cuando era casi recién nacida.

-¿Qué es un orfanato? –Preguntó el rey confundido.

-¿Cómo que cerca? –preguntó Toriel alarmada al imaginarse lo peor.

Frisk intuía que el tema podría extenderse y a un nivel preocupante para ellos. No pudo evitar sentirse querida por su parte ante lo que le mostraban, pero tampoco podía dejar pasar desapercibido que habían estado buscando algo más de ella que no lograba captar aun. Se mantuvo alerta ante cualquier cosa mientras procuraba responder lo mejor posible.

-Un orfanato es… -pensó seriamente en las palabras adecuadas para responder eso –Un lugar a donde se lleva a los niños que no tienen familia. No sé si todos sean iguales, pero en el que yo estuve era manejado por monjas y se hacían cargo de todos hasta que una familia quisiera adoptarnos.

-¿Monjas? –Nuevamente preguntó Asgore permaneciendo la confusión en su rostro -¿Qué no son las humanas pertenecientes a un culto o algo así?

-Eeehh… -La humana extrañó con esas preguntas –Son mujeres con la vocación de servir a una religión o fe. Llevan ropas muy cubiertas, rezan mucho y…

-… enseñan a rezar a otros, así como a respetar a los dioses.

La voz de Toriel había sido demasiado baja que casi ni se había podido entender lo último que había dicho, pero aquello desconcertó por completo a Frisk tras notar que lo que decía su madre era lo acertado. ¿Los monstruos creían en dioses? En el tiempo que Frisk ha estado con todos ellos jamás había notado que tuvieran algo similar a lo que había conocido ella en la superficie. Reconocía ella que la religión era un tema demasiado complejo para ella y que simplemente optaba por dejarlo pasar sin darle detenimiento a su propia mente al no querer o entender del todo lo que fuera. Se había limitado en aceptar lo que le decían las monjas y a seguir lo que el resto hacían con ello sin cuestionarse nada. Había sido una niña después de todo al conocer todo eso.

Pero ante la palabra "dioses" por parte de la ex reina, aquello avivó su interés en el tema. Si realmente los monstruos tenían su propia fe ¿Por qué su madre nunca le enseñó eso? ¿Qué no se suponía que tenía que saber de todo sobre ellos para poder ser la embajadora que tanto necesitarán en su momento? Y lo que más le extrañaba de ello era que su madre lo había comentado con un semblante de lo más melancólico, cosa que tampoco pasó desapercibido del rey, el cual para sorpresa de Frisk le miraba con compasión ¿De qué se estaba perdiendo ella?

-¿Acaso los monstruos…?

-Aun no me respondes a qué te referías con que te dejaron cerca de ese lugar y no en él –Atajó con firmeza la monstruo jefe sin darle opción de seguir preguntando. Frisk comprendió que era un tema delicado – Suena como si te hubieran dejado bastante retirada del lugar completamente sola y siendo una bebé.

-Las monjas sólo me dijeron eso –Terminó diciendo en el acto.

Ambos monstruos la miraron con duda, pero Frisk se mantuvo inexpresiva en su contestación, como si con ello pudiera ocultar por completo las cosas. Si se llegaban a enterar de que le habían dejado en la basura… no quería averiguar qué expresión pudieran tener sobre esa información.

-Entiendo… -Toriel suavizó su expresión mirando hacia un lado. Le era evidente a la joven que no le creía, mas no le insistiría al respetar su pasado –Mi niña, esto no es fácil para mí… para nosotros, llegar a este tema contigo, pero quisiéramos saber sobre cómo te sientes con todo.

-¿Todo de qué?

-Antes de ti, hace muchos años ya… tuvimos hijos –Se adelantó Asgore para apoyar a Toriel con el tema nada sencillo de plantear para ambos –No sabemos cómo es que supiste de ellos, aunque cabe la posibilidad de que algún monstruo te lo haya contado. Hablo por mí al decir que fui un pésimo padre al no poder protegerlos, y aunque te diga que me he prometido que no volverá a ocurrir eso contigo, lo cierto es que es tu opinión sobre eso lo que importa.

Toriel se quedó callada con eso al esperar una respuesta de la humana ante tales palabras, pero en su mirada distante se percibía que su caso era algo similar. Frisk observó a los dos un tanto preocupada de lo que se estaban planteando sus padres adoptivos ¿Estaban preocupados sobre qué pensaba ella sobre ellos? Aquello le era absurdo ¡Eran los padres más maravillosos que conocía! ¿Qué acaso no les hacía sentir así?

-Ya se los había dicho una vez…sobre que es maravilloso para mí el poder contar con ambos, de que me hayan aceptado como su hija –Comenzó a decir tras recordar la discusión que se había generado en la sala del trono tras su nombramiento –Sé que amaron a sus hijos y siempre los tendrán presentes en sus corazones. No deben de sentirse culpables por eso, sé que hicieron lo que pudieron.

Asgore suspiró un tanto abatido con eso, pero se mantuvo sereno con tal de mantener al margen la plática. Toriel seguía permaneciendo en silencio sin poder emplear palabra alguna, pero atenta a todo lo que se presentaba.

-Lo cierto es que no, Frisk, yo… no pude salvarlos –su voz comenzó a sonar entrecortada –No hice lo suficiente, no pude detener a ninguno. En un solo día perdí a toda mi familia y mi cordura… Y no importa cuántos años pasen, jamás podré perdonarme eso.

-Y pese a ello, sigues siendo tú. –Frisk le sonrió en lo que tomaba su mano.

El rey de los monstruos la miró sorprendido por sus palabras, así como derramaba unas lágrimas bastante notorias que le causaron ternura a la humana que le estaba consolando. Algo que amaba de su padre era lo sensible que era y que pudiera mostrarlo pese a todo el dolor que había tenido que afrontar por cientos de años. Toriel se mostraba un tanto triste sin decir ni una palabra alguna, pero se desconcertó en cuanto notó que la humana le estaba tendiendo una mano también para tomarla, la cual respondió el acto un tanto abatida.

-Me es un tanto gracioso que estén preocupados sobre lo que pienso de ustedes como padres, cuando soy yo la novata en esto de ser hija –Rio levemente la humana ante lo irónico que se le estaba presentando todo –Soy yo la que está preocupada de fallarles a ustedes, no soy perfecta y temo decirles que nunca lo seré.

-Eres una niña de lo más adorable, Frisk –Por fin habló Toriel con la voz un tanto entrecortada –Y no quiero que seas perfecta, sino que seas feliz. Es lo único que deseo para ti.

-También yo –Dijo Asgore con lágrimas en los ojos.

-Entonces dejen de preocuparse por esto –Permaneció su sonrisa completamente enternecida con ambos –Ya se los había dicho varias veces, no voy a abandonarlos ni nada por el estilo. Los amo a los dos y estoy agradecida de que me hayan adoptado. No hay necesidad de que me pregunten este tipo de cosas todo el tiempo.

-Nosotros también te amamos, Frisk –Las lágrimas parecían no tener fin en el monstruo –Por eso entiende que nos preocupamos mucho por ti. Realmente es importante saber sobre tu bienestar y sentimientos.

-Queremos conocerte más, mi niña –Toriel apretó su mano en lo que le sonreía un tanto divertida de lo que estaba viendo por más que se aguantaba en no mostrarlo –Respetaremos que no quieras contarnos algunas cosas de tu vida en la superficie si es que es malo para ti, pero al menos hay algunas cosas que en verdad nos gustaría saber de ti.

-¿Cómo qué?

-¿Cuál es tu té favorito? –Preguntó en el acto Asgore mientras se limpiaba las lágrimas con su capa.

-El que tú me preparas, papá –No pudo evitar reírse con eso ¿Realmente querían conocer de ella cosas tan simples?

-¿Cuál es tu color favorito?

-Rojo, supongo.

-¿Cuál es tu platillo favorito? –Preguntó Toriel más animada.

-Mientras sea comestible y esté en un plato sin moverse está bien para mí –Respondió con total sinceridad, lo cierto es que no tenía una comida favorita, al menos no aun. –Comida es comida.

-Vaya estómago tan raro, jajajaja.

Y así fue como avanzó el interrogatorio más extraño que había tenido en su vida. Se había esperado preguntas mucho más profundas sobre su persona que pudieran generarle el mayor de los conflictos, pero en cambio tuvo la más amena de las pláticas familiares que nunca se hubiera imaginado. De comenzar con algo nada agradable de su pasado, terminaron hablando de lo que verdaderamente importaba: el presente.

Pero Frisk intuyó que sus padres estaban ahogando varias preguntas que planteaban poner sobre la mesa, pero al notar que ella había respondido cortadamente ante la primera pregunta, terminaron guardándoselas para evitar algún conflicto. No quería que tuvieran que contenerse a ese grado; después de todo debían de conocerla aún más al ser un miembro más de la familia ¿no?

Se terminó su té antes de hablar con suma determinación.

-¿Quieren saber sobre lo que pienso sobre Asriel y Chara, entonces?

Ambos monstruos jefes se miraron el uno al otro un tanto preocupados de una posible reacción negativa, sin embargo la humana les sonrió para calmarlos. Estaba más que dispuesta a hablar sobre ello tras tener tan vigente la plática con uno de ellos hacía unos momentos.

-Aquella vez… los mencionaste –Se aventuró a decir Toriel tras notar que estaba dispuesta su hija a hablar de eso. Frisk sabía que se refería al día que quemó las flores del trono real ante la disputa de su nombramiento oficial como la embajadora de los monstruos y una Dreemurr –¿Realmente cómo supiste de ellos?

-Cuando llegué a New Home, varios monstruos me contaron la historia.

-De eso no me cabe duda, pero lo que realmente quiero saber es… ¿Cómo supiste sus nombres siquiera?

Aquella pregunta la desconcertó por completo ¿Qué no era obvio que sabía eso ante lo que le contaron? A menos que…

-Ni los libros de historia, ni pinturas ni documentos similares guardan sus nombres ya –Comentó Asgore tras darse cuenta de eso –Dolía tanto sus recuerdos que los borramos de cualquier registro posible. Y ha pasado tanto tiempo, que dudo que existan monstruos que puedan recordarlos…

Frisk se heló por completo tras percatarse de eso. Si había querido evitar más errores, sin lugar a dudas ya los había cometido y apenas los estaba descubriendo. La risa cantarina y burlona hizo acto de presencia una vez más en su cabeza ante un triunfo no formulado.

Sabía sus nombres porque ellos personalmente se presentaron ante ella.

Frisk escarbó en sus recuerdos para tratar de saber si le habían mencionado sus nombres en algún momento. Tras unos segundos hizo memoria de que los mismos monstruos del castillo le mencionaron el nombre del príncipe heredero al mismo tiempo que le contaron la historia sobre cómo fue declarada la guerra tras la terrible pérdida de la realeza. Pero el nombre de Chara sin lugar a dudas era algo de lo que no quedaba registro salvo…

-La tumba –Recordó Frisk con cierto alivio –Vi la tumba con su nombre grabado de Chara en sótano. Y de Asriel, los monstruos del castillo mencionaron su nombre en su relato.

-Oh cierto… -Asgore volvió a soltar una que otra lágrima ante eso –Olvidaba esos detalles tan obvios.

-Pero sabes que la tumba de Chara está vacía –La firmeza con la que hablaba Toriel era intimidante en cierta medida –Sabes dónde descansa su cuerpo realmente. Te he visto dejándole chocolate en las flores ¿Cómo sabes siquiera que eso le gustaba?

El temor de la humana ante tal interrogatorio incrementó tras no querer cometer más errores, pero sobre todo, le aterraba que su madre estuviera al tanto de sus acciones en esa índole ¿Qué es lo que Toriel sabía ante todo esto y por qué le interesaba tanto saber eso?

¿Acaso… ella estaba dudando de ella ahora?

Por más que pensaba nuevamente en qué responderle, no lograba conjurar las palabras adecuadas para contestarle sin necesidad de dar información que pondría en cierto peligro a todos. No quería mentirle, principalmente por el hecho de que si estaba tan pendiente de sus acciones sobre el tema, no le cabía duda de que investigaría sobre lo que le dijera para corroborar si era cierto o no.

"¿Cuántos errores más piensas acumular?"

Frisk intentó hacer de oídos sordos ante esa voz en su cabeza, pero la había desconcertado lo suficiente el saber que aún estaba al tanto la primera humana sobre todo lo que estaba pasando en el momento.

-¿Mi niña?

La voz de sus padres estuvo un tanto alejada del tormento mental que se estaba haciendo por su cuenta tras percatarse de lo atada que estaba en eso. En verdad deseaba poder contarles todo y liberarse de eso, pero le había prometido al mismo Asriel el no contar nada de su identidad, además del hecho de que explicar todo sobre cómo sabía las cosas de antemano implicaba que tuviera que revelar datos sobre su persona… y sobre lo que hizo en líneas temporales anteriores.

Simplemente no podía decirles la verdad. Y eso la convertía en la mentirosa y egoísta que tanto le decía Chara sobre ella.

Se sintió mareada en el momento en que estaba admitiendo esa parte sobre ella en lo que escuchaba una risa triunfal resonando sus tímpanos. Pero tras el toque repentino de las manos felpudas de su madre sobre las suyas la desconcertó de toda tortura ante la calidez y dulzura que le estaba trasmitiendo con ese simple gesto maternal. La mirada de Toriel le estaba diciendo muchas cosas en el momento, pero sin lugar a dudas no era enojo y desconfianza lo que reflejaba, sino preocupación y amor.

-Frisk, quiero que sepas que no estás remplazando ningún lugar ni nada por el estilo –Sus palabras de aliento acabaron poco a poco con el mareo que se había estado formando en ella –Imagino que has estado investigando demasiado de ellos porque crees eso ¿no es así?

-¿Qué? –Nuevamente se sorprendió de lo que se estaban formulando sus padres adoptivos.

-Tal y como tu dijiste, ellos siempre estarán en nuestros corazones –Continuó diciendo Toriel con mera urgencia tas notar que estaba sintiéndose mal su hija con sus preguntas –No hace falta que investigues por tu cuenta al no querer lastimarnos con eso. Puedes preguntarnos sobre ellos si realmente lo deseas.

¿Sus padres pensaban que la razón por la que sabía tanto de sus hijos era por eso? Frisk no podía creerse el cómo se estaba librando de algo que generaría un conflicto mayor. Una gran parte de ella se estaba sintiendo culpable de tener que dejar que siguieran creyendo eso, pero sabía de antemano que era lo correcto si quería lograr sus planes con éxito.

-Pero… sería injusto de mi parte –Finalmente dijo Frisk tras un tiempo analizando el caso –Si yo no digo nada sobre mi vida en la superficie, pero ustedes si sobre ellos, yo…

-Velo como una terapia para nosotros –Se adelantó en decir el rey –Tantos años de dolor acumulado no pueden sanarse tratando de ignorar sus existencias. Ya es tiempo de aceptar los hechos y poder seguir adelante con eso.

-¿Qué es… lo que te gustaría saber? –Toriel se disgustó un poco con las palabras del soberano, pero de algún modo indicaba que estaba de acuerdo con algunas de ellas.

Antes de que hiciera acto de presencia una vez más aquella voz ya molesta, Frisk se adelantó con suma determinación ante la oportunidad que se le estaba presentando.

-¿Cómo era Chara?

-Una niña muy valiente y decidida –Comentó con suma ternura la mamá cabra ante sus recuerdos –Nunca titubeaba al momento de querer hacer algo pese a su joven edad.

-Amaba dibujar y tejer, se le daban muy bien ambas cosas –Recordó Asgore con la misma expresión de ternura –Me hacía muchos dibujos de flores en cada oportunidad. También me hizo un suéter del día del padre.

-Recuerdo que me pidió ayuda para hacerlo –Mencionó Toriel riéndose –Estaba apenada de tener que pedirme que yo hiciera las letras dado que le temblaban las manos de querer poner "papá" en el suéter.

-Vaya, eso no lo sabía –Rió amablemente el rey –Nunca le gustó pedir ayuda.

-No, era una terca, jajajaja.

-Ya me imagino la expresión que hizo, jajajaja.

Frisk no podía creer lo que estaba viendo atónitamente, pero por nada del mundo quiso interrumpir lo que se presentaba frente a ella. Ambos monstruos jefes estaban conversando muy animadamente de lo que recordaban de su primera hija humana, junto con lo que convivía con su hijo heredero y las travesuras que aparentemente hicieron mano a mano. Por un lapso incluso parecía que se habían olvidado de que estaba Frisk ahí y siguieron hablando de sus recuerdos compartidos con sus amados hijos, lo cual la embajadora escuchaba todo en silencio mientras no podía borrar la sonrisa de cómo se estaban presentando las cosas. No sólo estaba logrando saber algo que pudiera ayudarle a recuperar a sus "hermanos" (el término le parecía maravilloso, pero era consciente que ellos no opinaban lo mismo sobre ella), sino que también estaba logrando encontrar un punto neutro en el que sus padres podían convivir animadamente.

Parecía que se había desvanecido la primera humana ante la plática presente, como si le diera igual lo que opinaban sobre ella, pero en el fondo Frisk intuía que estaba al tanto de lo que estaba pasando y podía ver exactamente lo que observaba ella. La embajadora quería que Chara notara ello, que ambos monstruos jefes la recordaban con suma ternura y admiración sobre sus actos, y no como un demonio o un ser perverso que quisiera aniquilarlos a la primera oportunidad.

Frisk escuchaba con ternura mientras sus padres adoptivos comentaban el uno al otro un recuerdo sobre el día que habían salido de picnic en Waterfall. Por las risas de los presentes, la humana supo de antemano que había sido un momento de lo más divertido para la familia Dreemurr.

¿Ella algún día tendría momentos como ese?

El verdadero laboratorio estaba sumamente silencioso y lúgubre ante lo solitario que estaba en esa noche. Sin lugar a dudas era el tiempo favorito de Flowey para estar tranquilo en el lugar sin tener a la científica real analizándolo con frecuencia o intentando convivir con él pese a su gran timidez.

Aunque le dejara en aquel contenedor cristalino durante las noches, al menos le dejaba libros consigo para que se entretuviera de algún modo sabiendo lo nocturno que se había vuelto la planta ante el horario preferencial que había adoptado. Mientras se disponía a leer un capítulo más de biología avanzada, una presencia le alertó de inmediato de que no estaba solo en el cuarto.

-Me preguntaba cuánto tardarías en darme una visita… aunque en el fondo deseaba que nunca pasara –Comentó Flowey poniendo a un lado suyo el libro sujetado por sus lianas y observó al frente con arrogancia –No puedes asustarme, estúpido.

-Nunca fue mi intención eso –De la nada se había aparecido Sans a lado de la mesa, demasiado cerca del contenedor para sorpresa de la flor que esperaba verlo de frente –Pero me es agradable que pienses que puedo asustarte en algún momento.

-¿Qué es lo que quieres? –Dijo sin más Flowey.

-Que amable de tu parte que me preguntes –Le guiñó un ojo divertido en lo que abrazaba el contenedor con calma –El aislamiento te está floreciendo en un buen sujeto después de todo. ¿Quién lo diría?

La flor gruñó irritado ante su presencia y comentarios evasivos sobre lo que le preguntaba. Sabía que en algún momento el esqueleto lo iría a visitar ante tantos problemas que había ocasionado, pero esperaba que al menos no anduviera con sus bromas cuando llegara el momento y simplemente llegara al punto sin necesidad de rodeos.

-En fin… es evidente que te estoy interrumpiendo tu lectura nocturna ¿no es así? –Observó el libro que estaba teniendo a lado suyo –El que tú leas de eso es algo pornográfico para ti ¿sabes? ¿Acaso te interrumpí tu hora feliz?

-¿Podrías llegar simplemente al punto y ya? –Gruñó con más fuerza la flor cada vez con menos paciencia –Me es irritante tenerte aquí demasiado cerca de por si…

-Ohh ¿vas a marchitarte sólo por un par de chistes? –Comentó Sans sonriendo sin preocupación en lo que recargaba ambas manos sobre el contenedor para estar más pegado -¿O acaso te hacen falta abejas para ponerte de buen humor, amigo?

-Aagggghhh ¿Puedes irte ya? –Golpeó el contenedor sin resultado alguno.

-¿Por qué? Si nos la estamos pasando muy bien aquí.

-¡Vete a la ch…!

-¿Con esa boca besas a tu madre? –Sonrió divertido el esqueleto interrumpiéndolo apropósito –Estoy seguro que Tori no te enseñó eso.

-¡Ella no es mi madre!

Su exclamación cada vez más molesta fue a coro con el sonido del indicador de irritabilidad que cada vez iba en aumento. Sans sonrió ante el disgusto de la flor.

-Vamos, no debes negar tus raíces, jeje.

-¡Tú no sabes nada de mí! ¡Pero yo si de ti! –Gritó finalmente -¡Así que déjame en paz!

-¿Quieres paz? ¿Por qué no lo dijiste desde el principio? –Le guiñó nuevamente un ojo completamente divertido de sus reacciones en lo que la alarma cada vez era notoria en el cuarto.

-¡LARGATE YA!

-Ok, ok, no es necesario que te espines con eso –Dejó de recargarse para estar simplemente frente a él –Podemos tener una agradable plática cara a cara… o más bien, cráneo a polen ¿eh?

La flor golpeaba el cristal cada vez más molesto, pero sus golpes eran en vano ante el último refuerzo que le había puesto la científica para evitar que escapara de nuevo. La alarma del indicador de irritabilidad estaba en su límite al grado de sonar con gran fuerza, cosa que por primera vez notó la flor en cuanto contempló con claridad el brillo del indicador. Dejó de golpear ante un mal presentimiento que tuvo, pero el esqueleto de algún modo le sonreía teniendo sus cuencas oscuras contemplando todo sin moverse. Fuera lo que fuera, parecía que le había dado justamente lo que buscaba.

Casi ni movía sus dientes, pero levemente podía escuchar la flor que el esqueleto empleaba algunas palabras imposibles de comprender para su disgusto. Si no fuera por los extraños símbolos que aparecían alrededor del contenedor en el que estaba, juraría que estaba hablando solo el centinela sonriente.

-¿Qué…?

Sus cuencas de estar completamente oscuras siniestramente, el particular azul resaltó con potencia en su mirada y los símbolos que estaban formados en círculo sobre él comenzaron a brillar con el mismo tono de su ojo mágico. Flowey no entendía que estaba pasando dado el hecho de que era la primera vez que contemplaba algo así, los símbolos no le eran familiares en absoluto, y desconocer algo que le estaba haciendo la basura sonriente lo mantuvo en su enojo.

-Supongo que esto ha de ser un mal trato para ti siendo de la realeza –Habló Sans como si nada de lo que estuviera haciendo fuera de importancia – ¿Deberé decirte "princesita" ahora que eres una florecilla?

-¡BASTA DE TUS BROMAS! –Exclamó con furia la planta sin cuestionarse de que aquello pudiera despertar a la dueña del lugar.

Los símbolos a su alrededor reaccionaron a su grito tornándose rojos brillantes, cosa que hizo ensanchar la sonrisa del esqueleto ante algo que estaba en sus predicciones.

-He… interesante.

Flowey se calmó de algún modo ante lo que estaba presenciando en su entorno. No entendía lo que el esqueleto estaba haciendo, pero fuera lo que fuera, parecía que aquello era lo que había esperado. Los extraños símbolos desaparecieron nítidamente conforme la flor desvanecía su enojo cambiándolo por incertidumbre.

-Bueno, mi trabajo está hecho –El esqueleto metió sus manos en los bolsillos de su chaqueta y cerró sus cuencas como si nada hubiera pasado –Te dejo con tu porno, buenas noches.

-Espera –Gruñó Flowey al notar que en verdad se estaba yendo sin explicar siquiera qué había pasado -¿Qué eran esos símbolos? ¿Y cómo fue que hiciste eso?

-Después de todo no sabes todo sobre mi ¿eh? –Se burló Sans marcando la frase que anteriormente había exclamado molesto –Des cuida, no haría algo que pudiera matarte. No soy como tú.

-Pero si harías algo que pudiera lastimarme –Sonrió sarcásticamente –No por el hecho de que en esta ruta no te hiciera algo que lo amerite, significa que no quieras hacerlo.

-He… -Sans se giró para ver a la flor –El mal ya lo hiciste, amigo. Pero mientras Frisk y Alphys crean que pueden ayudarte, no tengo razones para lastimarte en verdad… por ahora.

-Entonces si no quieres que les cuente lo que hiciste, explícame qué es lo que acabas de…

-No hay necesidad de eso –Interrumpió sin preocuparle que se irritara con eso –Si todo va bien, en poco tiempo se verán resultados.

-¿Qué…?

-Hay algo en ti que me interesa analizar –Sus cuencas se oscurecieron en cuanto dijo eso, dándole un aire de lo más siniestro –Algo que te mantiene conectado con una fuerza con la que no naciste.

-¿Mi… determinación? –Se aventuró a preguntar la flor ante el desconcierto que le generaba no poder entenderle. -¿Te interesa saber de mi determinación y no la de la humana? Debes ser idiota para no darte cuenta de que ella tiene más que yo.

-Lo sé, es por eso que tú eres el conejillo de indias y no ella –Cerró sus cuencas por un momento –Si no quieres que te duela, tendrás que portarte bien ¿ok?

Flowey lo miró con total desprecio. ¿Qué se creía para amenazarlo de esa forma?

-Haz lo que quieras, me da igual si me matas o no.

-Es curioso que digas eso ¿sabes? Si algo he aprendido de ustedes dos, es que la determinación viene vinculada al sentimiento de no querer morir y seguir adelante –Comentó tranquilamente –Te la has pasado diciendo que no tienes sentimientos y te da igual la vida de los demás sobre la tuya. Sin embargo has demostrado que te importan las palabras de Papyrus sobre tu persona, te has mantenido cooperativo con Alphys, pero sobre todo, no mataste a Frisk pese a que tuviste la oportunidad. Tú te detuviste.

Flowey lo escuchaba taciturno. No esperaba que fuera tan analítico con él o que tuviera algún interés en analizarlo siquiera. Pensaba que la basura sonriente lo odiaba por todo lo que le había hecho, pero en cambio… ¿en verdad quería ayudarlo? ¿O sólo era uno de sus sucios juegos? Sabía que el esqueleto era bastante astuto si en tiempos alternos le había causado demasiadas molestias ante una destreza que lo había sorprendido a la primera, pero no comprendía a qué punto quería llegar con todo eso.

-Antes de que nos pongamos sentimentales, te dejo en claro que no me agradas –Las cuencas del esqueleto se volvieron normales –Pero si hay aún seres que se preocupan por ti… seres muy especiales que han visto algo bueno en ti, puedo suponer que es porque después de todo si hay algo en ti que es rescatable y que valdrá la pena conocer.

-Son unos idiotas todos por creer eso –Dijo sin más Flowey mientras empleaba uno de sus distorsionados gestos sin generar un impacto en el centinela –Y tú también lo eres.

-No te niego eso, sí soy un idiota –Dijo sin más el esqueleto –Pero mis elecciones siguen siendo mías, y las tomo de la mejor forma posible.

-"Sólo ríndete, yo lo hice".

El tono que la flor había empleado aquella frase no le gustó para nada a Sans, y mucho menos ahora que lo miraba burlonamente como si supiera algo sobre el mismo, justo como aquella vez en la que habían peleado justamente en el lugar en el que se encontraban. Tardó un poco Sans en darse cuenta de que aquellas palabras le hacían eco en su mente.

-"¿Por qué siquiera intentarlo?" "No puedo darme el lujo de que no me importe" "Es difícil dar todo de mi" –Cada frase fue más desgarradora que otra mientras las decía con una sonrisa maquiavélica –Si, sé muy bien lo que hay en esa miserable alma tuya. He escuchado decirte todo eso más veces de las que puedas imaginarte. Tus elecciones consisten siempre en dejar que todo pase sin que tengas que hacer algo al respecto, por lo que te hace un ser de lo más patético al no buscar soluciones por considerar todo perdido.

Sans disminuyó su sonrisa ante el impacto que le generaba aquel conocimiento sobre su ser. Si lo que Flowey le decía era cierto, significaba que esa era la razón por la cual en la batalla lo conocía tanto y se sorprendió para sus adentros de que la hierba hubiera tenido la capacidad de absorber su alma, y sobre todo, que lo hubiera logrado en su momento.

-He de suponer que quieres "ayudarme" ahora que sientes que el tiempo transcurrirá a la normalidad ¿no? Eso implica que tienes fe en la idiota, aun cuando ella te causó más males que yo –Se burló la flor con malicia –Que no te sorprenda si un día de estos cambia de parecer nuevamente. Ya ha demostrado que todos somos un juego para ella.

-Tal y como hay quienes creen en ti, yo tengo mis razones para creer en ella –Se encogió sus hombros mostrando indiferencia para ocultar la leve irritación que le había generado sus palabras.

-Entonces lo estás haciendo por ella, no por mí. ¿Quieres que ella esté en deuda contigo, acaso? –Sin esperar respuesta, continuó hablando –Claro, si me ayudas podrías convencerla de que no vuelva a utilizar el RESET ¿eh?

-Así como yo tomo mis propias elecciones, ella toma las suyas. –Sans ni se preocupó de sus comentarios, de algún modo ya esperaba esas reacciones de su parte –Yo no soy nadie para tratar de convencerla de algo. Además… tú también has demostrado que puedes tomar buenas decisiones.

Flowey gruñó por lo bajo mirando con desprecio al esqueleto frente a él.

-Realmente te has comportado después de todo –Volvió a acercarse a la flor tranquilamente y se recargó en la barra –Después de tanto caos que generaste ¿Qué te hizo "cambiar"?

La flor sabía que era astuto y que no había pasado por alto esos cambios repentinos, por lo mismo intuía que en algún momento iba a visitarlo justo como lo tenía en el instante. El que hiciera énfasis en la palabra "cambiar" implicaba que el esqueleto no se tragaba su comportamiento reciente.

Después de un rato de incómodo silencio, Sans suspiró resignado a que le dijera algo más.

-Dado que no piensas contarme, supongo que yo puedo hacer mis propias conclusiones con libertad ¿no? –Flowey siguió guardando silencio, pero su mirada mostraba irritabilidad sobre su persona –Bueno, ya que insistes… puedo suponer que al igual que yo le tengo fe a Frisk, tú también se la tienes.

-¿Por qué habría de tener fe en una idiota?

-Porque fuera lo que fuera, te convenció de algo –Dijo sin más –Primero estuviste por matarla y luego en el instante te volviste muy cooperativo. Llámame idiota todo el tiempo que quieras, pero juraría que ella tiene algo qué ofrecerte que en verdad te interesa, o de lo contrario no estarías esforzándote en controlarte.

Flowey le sonrió burlonamente pese a todo. No quería darle la satisfacción de que estaba acertando más de la cuenta.

-Je,je ¿Y? No pienso contarte nada.

Sans se encogió de hombros simplemente y comenzó a retirarse nuevamente del lugar con un deje triunfal que para nada procuró ocultar. Después de todo, su objetivo de la noche había sido cumplido exitosamente. Y si bien iba todo, pronto podría llegar al fondo de todo.

Sin querer tener la necesidad de decir algo más, desapareció en el acto dejando a una flor un tanto confusa sobre lo que había pasado. Fuera lo que fuera, no iba a permitir que se saliera con la suya si se trataba de su persona. Flowey contempló su entorno queriendo buscar los símbolos aun, pero aquello que le había estado rodeando tan extrañamente había desaparecido sin dejar rastro alguno.

No era tonto, había comprendido que le había provocado intencionalmente con el fin de que aquellos símbolos cambiaran de color conforme se iba molestando con él, pero no lograba entender qué buscaba realmente con eso y para qué servía que le hiciese algo así.

Optando finalmente por darle importancia para otro día, continuó con su lectura nocturna como si nada hubiese pasado.

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¡He aquí con un nuevo capítulo! **lanza confeti de sus bolsillos*

Antes que nada, muchas muchas muchas gracias por todo el apoyo que me han brindado, créanme que me emociono al leer sus comentarios y ver que les está gustando. Por lo mismo me atreví en hacer el intro a modo de regalo por hacer mis días más motivantes :D

Y otra cosita, he estado pensando en programarme en hacer transmisiones en vivo cuando vaya a diseñar la siguiente portada de un capítulo o simplemente dibujar algo del fanfic. En la transmisión podrían preguntar cositas del fanfic o ser los primeros en ver la portada ¿qué les parece?

Michi fuera!

:)