Tener las respuestas para todo, esa era su función principal como científica real y Alphys lo sabía más que nunca. Sin embargo, conforme pasaban los días más se daba cuenta de la poca información que tenía consigo para dar con algo certero. No tenía ni idea de cómo lograr lo que querían de ella y cada vez más la atormentaba por dentro. ¿Cómo se suponía que podría hacer que su amiga se separara del peligro que tenía consigo?
Por muy extraño que le pareciera, desde que Sans le comentó sobre la existencia de la primera humana caída dentro de Frisk, lo que conocía como posible e imposible cambió radicalmente para ella. Y por si fuera poco, Flowey se había acercado a ella de modo pacífico brindando su apoyo en cuanto lograra el cometido de poder separarlas, mostrando así un interés tan grande que por lapsos creía que comenzaba a mostrar algo más que simple entretenimiento por su cuenta. Tenía un verdadero interés por el ente que tenía Frisk dentro de su corazón y comprendía que se trataba de alguien importante de su pasado, pero el que sólo él pudiera escucharla… le aterraba la idea de que su influencia fuera peligrosa. Aunque en otra perspectiva ¿cuál de los dos presentaba un mayor peligro?
No, no era normal tanto conocimiento sobre la magia en un solo individuo. Ni siquiera ella como científica tenía todas las respuestas sobre el manejo de la misma magia ¿cómo era que Chara si podía siendo una humana en esencia? Por mucho que trataba de relajarse con el tema, no podía dejarlo de lado estando muchas cosas en juego. Necesitaba separarla de Frisk sin lastimar ninguno de los lados… ya luego podría ver todo lo demás.
Sin importar cuánto leyera los textos científicos y pergaminos viejos a su disposición, aun con la ayuda de Flowey en busca de información de utilidad entre tanto texto viejo y que ahora yacía dormido en el escritorio por el desvelo reciente, seguían sin poder dar con algo que pudiera facilitarles un camino concreto. Se daba una leve idea del porqué… pero era mejor no pensarlo con exactitud. Al fin y al cabo, a Sans no le agradaba que se tocara el tema cada vez que le incitaba el poder encontrar una respuesta a eso. Por lo que terminaba sola con una curiosidad de la que sentía que no le correspondía igualmente.
No importaba como lo viera, por cosas así muchas veces se sentía inadecuada para el puesto que portaba. Pero… ver que realmente la necesitaban, aun con su inseguridad… eso le hacía opacar todos esos sentimientos y enfocarse en lo que realmente necesitaban de ella. Así que si, en cuanto Frisk confiara en ella, le ayudaría en lo que necesitara.
Por eso le dolía tenerle secretos a modo de orden por parte de la realeza. Por mucho que Asgore y Toriel solo quisieran que su hija (o hijas dado el caso presente) estuvieran en el mejor estado, y a su vez que Frisk y Flowey le pedían que no dijera nada sobre su verdadera identidad… realmente le atormentaba que le pusieran en el medio por un bien general.
La tenue alarma que le indicaba que la puerta principal superior se había abierto la sacó de sus pensamientos y se puso a revisar de nueva cuenta la cámara un tanto extrañada con eso. Pero en cuanto vio que se trataba de su amigo robot ingresando al laboratorio, simplemente pensó en lo peor que podría pasar con sus objetivos.
-Oh no…
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Aunque le pidieran total reposo en su cama, Frisk se paraba para recorrer de vez en cuando el laboratorio para no sentirse tan atrofiada e inútil, tomando uno que otro utensilio de limpieza para ayudarle a la científica siempre atareada con las labores básicas del lugar. Era evidente lo desordenada que era la reptil con sus cosas, por lo que le alegraba poder ayudarle con algo para evitarle más pesares con los que lidiar día con día, aun cuando ella misma tratara de impedirle muchas cosas por su propio bienestar.
Pero en cuanto notó que la puerta principal se estaba abriendo de un modo un tanto dramático, se quedó quieta tras visualizar de quién se trataba con tal pose de por medio. No pudo evitar sonreír ante eso.
-¿Frisk? ¡Oh my Darling! –Sin aviso previo, el robot extendió con gran magnitud sus brazos para acercarla a él de forma tan rápida que tuvo que poner sus manos con tiempo para no recibir el impacto sobre su cuerpo metálico. –¿En dónde te habías metido, traviesa? No tienes ni idea del ajetreo que hay desde que te apartaste.
-¿A qué te refieres? –Se apartó un poco para verle directamente al rostro, pero sin mucho éxito ante la fuerza del robot.
-Bueno, con todo lo que pasó en tu fuga de tu casi coronación, entiendo que quisieras ocultarte unos cuantos días ¿no? –Le sonrió como naturalmente lo hacía sin percatarse del desconcierto de la humana ante sus palabras. –Cada vez que preguntaba por ti, los reyes me pedían que no te mencionara en mi programa hasta nuevo aviso por mucho que mis seguidores demandaran tu aparición. Pero da igual, me da mucho gusto verte tras tanto tiempo sin saber de ti.
Frisk no sabía a qué se refería con exactitud, pero agradecía la breve preocupación y alivio que podía sentir por parte de su metálico amigo. Terminó accediendo al abrazo sin comprender del todo a qué se refería específicamente. ¿Ajetreo por su desaparición en días? Recordando cómo Sans se había puesto al verla despertar tras varios días, no pudo evitar sentirse mal por haber preocupado a muchos más por su coma. Se apuntó mentalmente el poder comunicarse con la mayoría en la primera oportunidad. Mientras sus padres y Alphys no le permitieran salir por su salud, no podía hacer nada de momento salvo esperar.
-Mmmm, pero qué terrible aspecto tienes. –Comentó Mettaton en cuanto la soltó tras varios minutos abrazados. –Tengo mucho por hacer para que deslumbres a todos con tu regreso. ¿Y qué mejor que una buena apariencia para calmar todos los disturbios?
-¿Disturbios? –Preguntó algo alarmada al saber eso. Nada bueno podía venir de eso y comenzaba a pensar lo peor tras varios puntos claves. –¿Qué…?
-¡Mettaton!
La científica real hizo acto de presencia con un aspecto algo sudorosa ante una posible carrera que hizo para llegar hacia ellos. En cuanto Frisk la vio en ese aspecto, sus pensamientos al respecto fueron de mal a peor tras comprender que se había presentado tan apresurada para evitar lo que justamente estaba pasando ahora. La conocía demasiado para captar cuando trataba de encubrir algo que le hacía sentirse culpable. Le estaban ocultando cosas una vez más y tenía un mal presentimiento sobre el motivo.
-¿C-cómo es que e-entraste aquí? –Entre su respiración entrecortada y su nerviosismo evidente, apenas y pudo ser comprendida. –Estaba cerrado.
-Hace tiempo que tú me diste llave del lugar ¿lo olvidas? –Le sonrió el robot mientras mostraba su tarjeta lectora y la guardaba de nuevo en un compartimiento de su torso metálico. –Vine a que me ayudaras a acomodar uno de mis hombros, aún está algo flojo desde…
-¡SI! E-enseguida te ayudo.
La interrupción tan repentina con un grito desesperado de por medio no pasó desapercibido para nadie, incluso Mettaton comprendió que había hecho algo mal en hablar de más que por un momento estuvo a punto de decir algo para arreglar las cosas de modo improvisado, pero Frisk fue más rápida y alzó la mano sin verle directamente para que ni siquiera lo intentara al no ser necesario. En ese momento sólo tenía ojos para la científica real que ahora estaba encogida en su propio sitio como si deseara desaparecer en cualquier momento.
-Alphys, ¿qué está ocurriendo allá afuera?
La anfibia abrió por un momento su boca, pero rápidamente la cerró mientras apartaba la mirada de ella cada vez más nerviosa. Al no obtener respuesta, se cruzó de brazos mostrando seriedad al respecto. Comprendía que la querían proteger ante el miedo de cómo la habían visto sangrando y pérdida de conciencia por días, pero si era algo que le competía directamente, en definitiva no estaba para tolerar que le apartaran de dicha información.
-No me tienen aquí porque se preocupan por mi salud ¿cierto? –Insistió.
-No nos malentiendas… s-sí nos preocupamos por eso. –Aclaró la reptil con un tono bastante bajo. –Pero también es por cómo está todo de momento. Lo mejor para ti fue que te quedaras aquí hasta calmar todo.
-¿Pero por qué? ¿Desde cuándo está todo así? –Volvió a insistir cada vez más preocupada e ignorando los reclamos de Chara por hacerle sentir así de igual modo. –¿Qué fue lo que…?
-P-por favor, Frisk. D-deja que los reyes te expliquen sobre esto. –Rogó Alphys mientras alzaba sus manos como si tratara de detenerle de algún modo extraño. –No tardan en venir a verte, así que mejor p-pregúntale a ellos.
El nerviosismo de la reptil era tan grande que Frisk comprendió que le estaba haciendo daño de algún modo tras reclamarle con insistencia. Era evidente que ella sólo se preocupaba por su bienestar y eso era algo para agradecer mucho. Por lo que respiró profundo para calmarse antes de seguir hablando, ya luego pensaría más al respecto al momento de tener que preguntarles todo a sus padres adoptivos.
Primero el encarcelamiento de Papyrus y ahora esto. Le daba la impresión que todo estaba pasando por su culpa y necesitaba arreglar las cosas cuanto antes, pero para ello requería que no se preocuparan más por ella para que dejaran de sobreprotegerla de esa manera tan innecesaria. Agradecía el cariño y cuidados que tenían sobre ella, pero muchas veces se convertía en algo sofocante.
-Está bien. –Finalmente contestó mientras emitía una tenue sonrisa para calmarla.
-Gracias… y ahora vamos a atenderte, Mettaton.
-Gracias, Darling, esto está incomodándome tanto queeeee… ¡Oh por todos los dioses! –La exclamación tan extraña y repentina que había soltado el robot sobresaltó a todos los presentes. –¡¿Otra humana es lo que estoy viendo?!
Tanto Frisk como Alphys quedaron completamente sorprendidas quedando paralizadas sin saber qué decir al respecto. Mientras que Chara, quien había estado flotando con indiferencia, alzó una ceja sorprendida al igual que lo estaba la humana con la que estaba vinculada, mas no dijo nada mientras que se disponía a ahora verlo directamente a los ojos para comprobar de ese modo que en efecto le estaba devolviendo la mirada.
-Ya, creo que comienza a tener algo de sentido todo esto.
-¿P-puedes verla? ¡¿Cómo es eso posible?! –Exclamó Alphys sin saber las palabras emitidas por la primera humana. –Yo no puedo verla.
-¿Cómo es que tu no? Si está ahí… ¡flotando! –Señaló igualmente alarmado y preocupado de que su amiga no lo viera pese a estar al lado de ella. – ¿Tus extraños dibujos animados estaban en lo cierto de esto? ¿Hay humanos con poderes?
-Calma los dos, todo esto tiene una explicación… o algo así. –Intervino Frisk moviendo sus manos para apaciguar los gritos. –Mettaton, ¿de casualidad puedes escucharla también?
Tras el intento de Chara de darse a escuchar diciendo trabalenguas, el robot finalmente negó con la cabeza, estando todavía un tanto conmocionado por lo que estaba presenciando. Alphys parecía querer desmayarse en cualquier momento mientras que Frisk se cruzaba de brazos tratando de entender cómo era posible que tanto Papyrus y Mettaton podrían verle. ¿Qué estaba pasando?
-Ese robot, es el alma de un fantasma realmente ¿no? –Le comentó Chara poniéndosele a un lado tras captar el cuestionamiento. –El que tanto esqueletos y fantasmas pueden verme debe ser por la sensibilidad que tienen con otros aspectos que los alejan del plano físico. Así que supongo que también los felinos podrán hacerlo, vaya. Eso podría ser otro problema.
- ¿Qué tienen que ver los felinos en esto? –Frisk arqueó la ceja algo confusa.
-Su vista es tan sensible que pueden ver lo que otros jamás podrían. –Se encogió de hombros tras tal explicación. –Así que si lo que planeaban era ocultar mi existencia, todo se irá a la basura con esto.
-Si que estas llena de sorpresas, pequeña ángel. –La voz de Mettaton la desconcertó de su conversación con Chara. Había olvidado por un momento lo que había desatado el tema inicial. –Algo me dice que tu ocultamiento se debe a tu amiga translúcida ¿cierto?
-Hay muchas cosas de por medio, Mettaton, pero es importante no indagar en ellas en cuanto los reyes no quieran que se sepa al respecto. –Interfirió Alphys armándose de valor para decir tales cosas. –Por lo que si no es mucho pedir…
-Entiendo, entiendo, no decirle a nadie sobre esto. –Suspiró el robot con algo de dramatismo de por medio. –Debe ser algo misterioso para que ni siquiera tuvieran la educación de presentarnos.
-No hace falta, sé lo fácil que puede morir de un solo golpe.
-Estoy algo cansada, así que iré a acostarme un rato. –Comentó Frisk alzando la voz con algo de urgencia, aun cuando no era necesario hacerlo tras ser la única que la había escuchado decir algo inadecuado.
-Buena idea, en un rato más iremos contigo a ver cómo te encuentras, aunque los reyes no tardan en venir. –Alphys sonrió algo aliviada de escucharle decir eso. – Mettaton, vamos arriba para revisarte.
El mencionado hizo caso a la indicación, pero tras unos segundos ambas humanas pudieron notar la extraña mirada que les había lanzado antes de comenzar a subir las escaleras. No queriendo pensar demasiado en el asunto, Frisk se encaminó de nueva cuenta hacia las camillas para recostarse nuevamente en lo que esperaba la llegada de sus padres. No le gustaba la idea de permanecer quieta de nuevo, pero tenía muchas dudas de por medio y notar la facilidad con la que se acumulaban le generaba un mal sabor de boca que prefería calmar como de lugar.
-Las cosas se han vuelto cada vez más extrañas. –Soltó Frisk tras varios minutos recostada.
-Estás dándole importancia ahora, que es diferente. –Chara se encontraba igualmente acostada a lado suyo, pero suspendida en el aire y con los brazos cruzados detrás de su nuca. –Todo ha sida extraño desde el inicio.
-Es que no logro entender nada. ¿Acaso hice algo particular cuando activé… esto?
Alzó su mano para hacer aparecer sus códigos, pero en vez de que se manifestara el SAVE como había querido, únicamente le acompañaban los RESET y CONTINUE de siempre. Sintiéndose incómoda de haberlos invocado ahora voluntariamente, se cruzó de brazos sin hacerles desaparecer queriendo comprender más a fondo las existencias de ambos en su vida desde que cayó de la superficie, como si el verlos tan de cerca pudieran brindarle una respuesta que se estuviera perdiendo de algún lado.
Además ¿Por qué no podía manifestar el SAVE por su cuenta? Tal parecía que éste sólo se presentaba en determinados momentos oportunos según fuera el caso.
-Tampoco entiendo mucho al respecto, pero de alguna forma no puedo evitar atribuirlo a nuestra determinación pura. –Contestó Chara sabiendo específicamente a qué se refería. –Ya que eso es lo que tenemos en común como para generar algo así sin desearlo directamente.
-¿Desearlo? ¿A qué te refieres?
-Que ni tú ni yo sabemos cómo es que tenemos códigos, pero que aun así los creamos partiendo de nuestra propia esencia. Literalmente es como si hubiéramos deseado inconscientemente crearlos en un principio.
-Lo lamento, pero sigo sin entenderte. ¿Cómo…?
-¿Qué acaso lo olvidas? –Le interrumpió algo exasperada con tanta pregunta. –Yo también he creado un código propio desde hace tiempo.
Sin aviso previo de que le permitiera recordarlo, en la mano alzada de la chica translúcida apareció el tenue código con el escrito ERASE completamente en blanco. Frisk no pudo evitar sobresaltarse al grado de abrir demasiado sus alargados ojos, casi como si quisiera apartarle de tales letras flotantes para evitar una tragedia. Ver ese escrito no le generaba para nada buenos recuerdos sobre las múltiples cosas que hizo en sus reinicios, y tal parecía que su gesto comunicaba demasiado sobre lo que pensaba, ya que Chara soltó una tenue risilla antes de reincorporarse y colocar sus manos sobre su cintura como frecuentemente lo hacía.
-Relájate, torpe. Se te está olvidando que no puedo ejecutarlo por mi cuenta. –Se burló sin ocultamientos y desapareció de nueva cuenta su extraño código. –Necesito un alma determinada para oprimirlo al igual que al tuyo.
-Y si pudieras ejecutarlo… –Se aventuró a preguntarle un tanto nerviosa con la respuesta.
-Si pudiera hacerlo por mi cuenta, desde hace tiempo que habría evitado todo esto. Eso tenlo por seguro.
No era la respuesta que Frisk esperaba, pero de alguna forma le calmaba que no le dijera directamente que intentaría utilizarlo a la primera oportunidad. Aunque tras ver tal código tan de cerca una vez más… no pudo evitar pensar en el hecho de que si lograba su objetivo de ayudarla a tener un cuerpo o sustento propio, tal vez tuviera en mente usarlo si lo consideraba beneficioso para ella. Al fin y al cabo, Chara siempre tenía sus propios motivos para sus acciones que no pretendía nunca compartir con otros. Su odio por la humanidad, sus acciones previas al subsuelo y sus decisiones suicidas eran un enigma que no estaba del todo segura de si quería conocer a profundidad el porqué de dichos actos de su parte.
Ella había decidido no usar el RESET nunca más y era una promesa personal que no rompería con el fin de seguir adelante, pero eso no significaba que pudiera obligar a otros a hacer lo mismo. Si Chara decidía usar el ERASE constantemente, las cosas jamás terminarían tan bien como planificaba para el bien de todo lo existente. ¿Y si pudiera ser un error el querer ayudarle al igual que a Flowey?
-No, Frisk, no voy a usarlo. No sin un motivo, maldición…–Chasqueó algo irritada mientras le miraba directamente. –Deja de estar nerviosa, que ese sentimiento tampoco me gusta.
-Chara ¿Acaso hay algún sentimiento que te guste? –Pese a no calmarse del todo, no pudo evitar cuestionarse eso mientras emitía una tenue sonrisa hacia la chica flotante. –¿O simplemente llevas tanto tiempo sin sentir que ahora te es extraño?
-Nunca me ha gustado, aun cuando los tenía… Sólo me hacía alguien débil.
La reacción que tomó la chica translúcida desconcertó a Frisk por completo al no saber qué decir al respecto. No le estaba pareciendo justo que Chara supiera demasiado sobre ella tras tanto tiempo navegando en su mente sin su consentimiento, mientras que ella no podía hacerle lo mismo por mucho que quisiera conocerla más a fondo mientras estuvieran conectadas emocionalmente. Estaba más que segura de que si se abriera con ella, podrían juntas encontrar la forma de resolver todos sus problemas. Chara era tan inteligente y astuta que hasta provocaba miedo que estuviera siempre un pie delante de los demás, ¿cómo era que no llegaban a la misma conclusión entonces? ¿Tan inmadura la creía como para apartarla sin darle la oportunidad? Simplemente no era justo a su perspectiva.
-Chara, ¿Quieres hablar al respecto? –Se aventuró una vez más en preguntarle, aun cuando supiera la negativa que una vez más estaba por darle.
-Concentrémonos en lo que es importante mejor. –Acortó el tema sin darle espacio a una pregunta más al respecto. –Estos códigos son tan extraños que los monstruos no tienen ni idea de lo que es, ni mucho menos hay registro al respecto a lo que me explicó Asriel durante tu largo sueño. Por lo que podría atribuirse a que es una cosa únicamente humana, pero eso no explicaría cómo es que Asriel tuvo uno a su disposición por tanto tiempo y con una magnitud tan grande de poder.
-Eso me hace preguntarme si por mucho que uno los pueda crear… ¿pueden ser robados? –Frisk se cruzó de brazos sin poder dar con una respuesta concreta. Observaba sus códigos con algo de culpa por tanto uso que les dio, pero la necesidad de una respuesta era más grande que todo malestar por ahora. –El RESET lo tuvo Flowey antes que yo. Y aun así no comprendo cómo es que lo obtuve con tan sólo llegar aquí por mucho que me digan que fue por mi determinación superior.
-Bueno, el principio básico sobre la comprensión de la magia es que nada proviene de la nada, todo surge o se obtiene de algún lado. –Comentó Chara mientras parecía estar bastante concentrada en sus pensamientos. Tal explicación le recordó mucho a Frisk sobre los conceptos de física y química, mas no comentó nada al respecto al no querer interrumpirle en lo que parecía ser importante para ella. –Es lo que une a todos los planos, así que suponiendo que estas cosas no son nada mágicas, aun así deben de estar atadas a las leyes naturales de los mismos planos. Así que con ello puedo suponer que dicha capacidad pudimos obtenerla de algún lado. Pero tratándose de capacidades que afectan específicamente al espacio y tiempo…
-Tendrás que ser más lenta conmigo sobre eso. Aunque ya llevo algo estudiado, yo aun no comprendo mucho sobre la magia… y esas cosas. –Se excusó un tanto apenada. No saber sobre algo le causaba un leve malestar que no sabía cómo poder explicarlo en palabras.
-Es de esperarse, tú sólo estás siendo capacitada para ser una embajadora. Mientras que a mí me dieron la misma educación que se le da a un futuro rey. Sólo que a diferencia de Asriel, yo si prestaba atención. –La sonrisa burlona de la primera humana caída regresó a su rostro con algo de superioridad que le causó algo de gracia a la embajadora. Aunque se tratara de su propia alegría, estaba segura de que Chara disfrutaba de sentirse superior ante algo. –La teoría sobre los planos no es algo que se toma como definitivo dentro de los estudios por no haber sido avalado por algo más grande, pero es la más acertada a lo que recuerdo por última vez, y dicta que los planos son lo que conecta a toda existencia en lo que llamamos vida, son algo así como capas que componen la existencia, por lo que mientras uno esté conectado a más capas, más fragmentado está y más debilitado por lo mismo.
-Es una forma de diferenciar a humanos y monstruos entonces. –Comentó comprendiendo a la primera. Sonaba bastante interesante todo lo que le relataba, era casi como si estuviera en una clase con su madre.
-Si, algunos seres tienen mayor contacto que otros, pero por lo general todos estamos atados al plano físico… aunque soy la excepción a eso como podrás ver. De alguna forma logré seguir existiendo estando únicamente en el plano mental, y el que ahora algunos seres puedan verme y tenga acceso a la magia, eso supondría que estoy apegada a más planos de los que debería naturalmente.
-¿La magia es un plano también?
-Sí, uno que sólo los monstruos pueden ver y acceder a él bajo diferentes circunstancias. Como por ejemplo los esqueletos y fantasmas que están apegados más a ese plano que al físico, lo que los hace débiles en muchos aspectos. –Se cruzó de brazos al concentrarse nuevamente en sus pensamientos. –Tengo una hipótesis sobre cómo es que estoy en el plano mágico, pero… no me es lo suficientemente congruente aun.
-¿Porqué?
-Creo que se debe a la conexión que tengo con ustedes dos por haberme arrastrado a sus estupideces, par de idiotas. –Frisk no tuvo que preguntar sobre quienes específicamente se refería, causándole algo de gracia sin culpa alguna. –De un modo quedé fusionada con Asriel aun en muerte, pero al existir únicamente en el plano mental, no podía hacer nada más que navegar en mentes ajenas y usar eso a mi favor. Sin embargo, ahora que estoy apegada a tu corazón y al no tener un cuerpo propio… supongo que la naturaleza no le quedó nada más que presentarme a un plano lo más físico posible y ese fue al mágico gracias a la esencia de la que aparentemente tengo conexión.
Frisk no podía evitar sentir fascinación por la conjetura que la chica presentaba aplicando su conocimiento tan profundo que la dejaba muy atrás de todo lo que conocía y estudiaba actualmente. Escucharla hablar al respecto le emocionaba mucho más de lo que debería de concentrarle en dar con una respuesta, pero no podía evitarlo, saber más cosas siempre le era atrayente en muchos aspectos. Suponiendo que esa era la razón por la cual se llevaba tan bien con su madre adoptiva en cada sesión educativa y el que Sans le llamara nerd de la lectura en cada oportunidad.
Apretando por fin el código de continuar para que dejaran de estar presentes en el lugar, Frisk se acomodó en su sitio tratando de analizar al respecto. El conocimiento sobre planos parecía ser algo que se estudiaba sobre la magia y era algo que no podría comprender del todo por mucho que se enfocara en aprender sobre ello, a diferencia de Chara que ahora que podía ejecutarla a por su cuenta y que podía comprenderá aún más sobre la marcha. Sin embargo, ahora que conocía esa perspectiva de Chara sobre el tema ahora podía hacerse sus propias conjeturas al respecto al verse involucrada directamente y afectada físicamente. En efecto, algo no cuadraba en la hipótesis de Chara. Tal vez estuviera conectada a Flowey al haberse fusionado sus almas para atravesar la barrera en el pasado, pero eso no explicaba del todo que la afectada fuera ella por mucho que tuviera acceso a sus propias emociones. ¿Y qué no Sans ya le había hablado algo sobre magia y planos de existencia antes?
-Sans me explicó una vez que la magia no podía resolver todo al ser la extensión emocional de un monstruo, por lo que al implicar a la muerte como el abandono de toda posesión del plano existente no se podía hacer nada al respecto. –Recordó poco a poco la conversación que había tenido con él en aquella ocasión. –Si Asriel y tú murieron en aquella ocasión ¿cómo es que conservaron su esencia y recuerdos?
-No lo sé, es justo por eso que aún no me es del todo congruente lo que pasa. –Aclaró Chara de inmediato sin sentirse mal al respecto. –No puedo dejar de pensar en que todo esto se trata de una falla de la realidad.
-¿Tal vez por los reinicios constantes? –Se aventuró a conjeturar poniendo a lado la culpa de por medio. Al igual que la primera humana, en verdad quería llegar a una respuesta que pudiera ayudar con la situación. –Pudiera ser que algo quedó fracturado sin darnos cuenta.
-Tal vez… pero me da la impresión de que algo se nos está escapando en todo eso. Me temo que ni siquiera sé cómo explicarlo.
Ambas se quedaron en silencio por mucho tiempo sin saber qué más comentar al respecto hasta que Mettaton y Alphys regresaron con mejor humor del que se respiraba en el lugar con tanta conjetura que formularon sin poder llegar a algo. Aunque Frisk los escuchara y les sonriera cada cierto tiempo, su mente se encontraba distante mientras pensaba en lo que le había explicado Chara. Si todo provenía de algo… ¿De dónde habían surgido los códigos? ¿Por qué realmente los tenían? Y aún más importante ¿por qué se ejecutaban con determinación?
Aunque en un principio había comenzado su travesía con algo de diversión y curiosidad, cada vez más comprendía con cierto horror de que portaba consigo un poder tan grande que se tornaba agobiante conforme pasaban los días sin utilizarlo. Sin reiniciar, ahora podía conocer aún más a sus seres queridos y obtener logros que nunca creyó poder alcanzar como lo era ahora el tener a Chara de un modo distinto o que sus padres estuvieran juntos de nuevo. Sin embargo, también comenzaba a ver qué otras cosas comenzaban a surgir de un modo no agradable y todo el desarrollo que estaban teniendo todos conforme crecían podría desaparecer con tan sólo oprimir un botón. Le había sido tan fácil decidir volver a divertirse una y otra vez… y ahora el simple hecho de pensarlo le daba temor cualquier pisca de curiosidad que pudiera presentarse de nuevo en su mente, aun cuando no tuviera motivos de quererlo en un inicio. ¿A eso se le llamaba madurar? Era bastante agobiante pensar demasiado en consecuencias.
Comprender todo eso… la llenaba de angustia y estrés.
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-¡Sans! ¿Por qué hiciste eso?
-Dijiste que se hacía tarde ¿no? Esta fue una solución. –Contestó el mencionado sin pena alguna.
Riéndose por la reacción que tuvo Undyne al haberla teletransportado con él hacia el castillo, le dio su espacio para que se reincorporara a su ritmo tras ser la primera vez que experimentaba la sensación de trasladarse de un lado a otro sin moverse. Por la forma en la que le miraba con su único ojo bueno estaba seguro de que lo estaba maldiciendo internamente, pero era algo que no le importaba ya que era lo mismo que había tenido que aguantarse por haberse mudado a su casa sin preguntar. No pretendía correrla por ser una amiga que se preocupaba por él, pero no quitaba el hecho de que moverla de esa manera tan repentina había sido su pequeña venganza de momento.
-Bien… creo que esa extraña habilidad tuya puede ser útil. –Al pararse rápidamente como si nada hubiera pasado, comenzó a recorrer el pasillo dorado para que el esqueleto hiciera lo mismo. –Aunque Papyrus me decía que tiendes a abusar de eso. No quiero que te confíes ¿de acuerdo?
Aunque en esa simple oración le llegaran muchos recuerdos incómodos, Sans no comentó nada durante el trayecto y se limitó a sonreír para cortar la conversación y seguir adelante. No le parecía necesario que la capitana de la guardia real saliera de la comodidad de no tener demasiada información de los hechos. Si Alphys siendo su novia no le contaba nada, no tendría por qué hacerlo él. No sería el mal tercio de la situación.
Al adentrarse a la sala del trono, contemplaron cómo el rey de los monstruos se dedicaba a cuidar de las flores que ya habían comenzado a surgir tras el desastroso momento que habían pasado tras un conflicto entre criaturas poderosas. Por la forma en la que sonreía Asgore mientras les cortaba con cuidado las ramas dañadas, tal parecía que disfrutaba de brindar tales cuidados tan complicados con sus grandes manos. Para Sans era algo divertido de ver cómo un monstruo de su tamaño estaba curveado como si con ello pudiera hacerse diminuto para estar a la par con las delicadas flores, pero aún más importante, era algo admirable el verlo realizar algo tan simple por su propia cuenta siendo el rey del lugar. Un soberano que se ganaba el respeto y cariño por dejar el trono a lado y ayudar al más necesitado sin importar la situación.
Asgore Dreemurr, el monstruo que representaba a todos y que estaba dispuesto a cargar con los pesares de los demás con tal de que su gente no sufriera la agonía con el pasar de los años. Era un agradable sujeto del que ahora tendría que responder como guardaespaldas de su hija adoptiva y embajadora de los monstruos.
Pero vaya situación en la que se había metido ahora.
-¡Hey, Asgore! –Le llamó la capitana con confianza, tal y como se podría dirigir uno a un amigo de muchos años. –Veo que lograste salvar tus flores.
-Yo solo les di una pequeña ayuda, el resto dependió de ellas. –Comentó Asgore con una sonrisa y acto seguido se giró para verlos directamente. –¡Howdy! Los estaba esperando.
Enderezándose para así ser más que notoria la diferencia de estaturas, el rey se sacudió sus prendas antes de dirigirles la palabra. Pero tras verse cómo su expresión alegre cambiaba drásticamente a una seria, Sans se cuestionó varias decisiones de su vida por el simple hecho de sentirse bastante observado por el monarca. ¿Por qué le estaba viendo así? No parecía siquiera estar observando del mismo modo a la capitana de la guardia real.
-Es oficial… Sans, eres el nuevo guardaespaldas de mis hijas. Entiendes muy bien que te estoy encomendando una parte muy importante de mi vida ¿cierto?
-Si… majestad. –Por una extraña razón, sintió que debía de ser más formal ante él por mucho que ya supiera que era el rey de todos los monstruos.
-Entonces también quiero que comprendas cada detalle que te encomendaré sobre la situación. –Se sentó en su trono mientras mantenía la expresión seria en su rostro.
-¿No vamos a esperar a la reina? –Cuestionó Undyne algo sorprendida por su iniciativa.
-Antes quiero hablar con ustedes personalmente. –Para Sans le era sumamente extraño que el rey tomara una postura así, mas no dijo nada tras percibir que había algo que le estaba atormentando y que por ello necesitaba expresarse sin la presencia de Toriel. – Lo he estado pensando demasiado esta mañana, y después de escuchar cada palabra, podrás decidir Sans si realmente quieres proseguir o no. No te forzaré a cumplir con el deber si no quieres hacerlo. Esto… lo pido más como un amigo.
Sans recordó las palabras de Toriel sobre que le pedía personalmente a él que fuese el guardaespaldas de su hija al ser el único con el que contaba, por lo que supuso que el caso de Asgore era muy similar dada la situación que presentaban. La veracidad con la que los reyes contaban poco a poco iba en declive en cuanto no se diera con un resultado óptimo que calmara los disturbios. Por lo que la urgencia de querer mantener a salvo a la única hija con la que realmente contaban y que era precisamente la causa de todo el conflicto, podía comprender más allá de lo que cualquiera pudiera imaginar. Y aunque no era precisamente cordial de su parte hacerlo, suspiró de alivio al comprender que su seriedad se debía únicamente a una preocupación latente.
-Frisk es la única humana que ha estado aquí en mucho tiempo, por lo que es normal la desinformación que hay respecto a su especie. –El monarca tomó el silencio del esqueleto como señal suficiente para proseguir. –Les es difícil a varios monstruos entender que tenemos la suerte de tenerla como la parte buena de la humanidad… pero eso tampoco es un alivio del todo para tratar de disminuir los disturbios que pretenden odiar a todos los humanos por igual. Por lo que, aun con todo mi pesar, permitiré que Frisk tenga la tarea de calmar todos los malentendidos.
-Bueno, ahora veo porque no querías a Toriel aquí para decir esto. –Murmuró Undyne por lo bajo.
-Desconozco qué es lo que pasó realmente con esos extraños objetos frente a ella en la ceremonia, y el que Frisk no se sincere ni siquiera con nosotros como para poder justificarla…. No ayuda en nada. –Asgore continuó hablando haciendo caso omiso al comentario de la capitana. –Por lo que dado las circunstancias, no me queda alternativa más que ordenarle como embajadora de que se encargue de mejorar la imagen de su propia especie. A la manera que ella proponga.
Sans no comentó nada por respeto y por si había algo más que el rey añadiría sobre ello, pero internamente estaba de acuerdo sobre el hecho de que sólo Frisk podía calmar la situación, aunque tampoco le agradara del todo por la forma en la que tendía a meterse en problemas por sí misma. Mientras que Toriel sólo quería que su hija estuviera a salvo manteniéndola lo más posible dentro del laboratorio, Asgore necesitaba ver por todos por igual aun por encima de sus propios sentimientos. En verdad que su cruz no era algo fácil de cargar.
-Por supuesto, el objetivo no es dejarla sola con todo. Sé muy bien que la irritación de todos está por mi incompetencia de los hechos. –Su expresión seria cambió por una de culpa rápidamente, pero aun así se mantuvo firme en sus palabras. –Así que, en lo que Toriel y yo nos encargamos de esa parte, necesito que protejas a Frisk de lo que tristemente está fuera de nuestro alcance: de su confianza.
El esqueleto esbozó una sonrisa triste al comprender cada vez más la situación. ¿Así que el malestar de Toriel era igual para Asgore? Comprendía que los secretos que albergaba la humana eran cosas tan delicadas que podía comprender hasta cierto punto por qué lo hacía, sin embargo, el que cada vez más notaran el hecho de que no parecía tener siquiera intenciones de compartir las cosas que tenía, aun cuando se supiera de ciertas verdades... Si, comprendía perfectamente ese sentimiento, aun cuando él mismo supiera de algunas de su pasado como sus acciones que internamente le carcomían al no saber realmente cómo tomarlas a la larga. Solo deseaba que estuviera a salvo y luchara por su propia felicidad en vez de ver tanto por los demás. ¿Cómo era que antes le había parecido sumamente egoísta y ahora no dejaba de lamentar que no se enfocara en su propio bienestar antes? Vaya que habían cambiado las cosas.
-Asgore, no es lo que crees. –Comentó Undyne algo decaída por lo que dijo. –Estoy segura de que la mocosa sólo es distraída o algo así. Aunque… tampoco a mí me dice sus cosas en realidad. Me debe muchas explicaciones también a mí.
-Lo que se me están pidiendo es que la proteja de sí misma entonces. –Pese a lo melodramático de la situación, Sans sonrió queriendo acabar con ese malestar en los presentes. –Bien, también puedo encargarme de eso.
-Toriel me dijo que Frisk te tiene suma confianza para sólo decirte a ti las cosas, por lo que confío en que se sienta segura contigo por eso. –Le devolvió la sonrisa levemente, aunque un extraño brillo surgió en su mirada. –Así que parte de tus labores será que si te dice algo que consideras que sea importante saberlo, aun cuando ella no lo diga, me lo notifiques de inmediato.
-¿No sería como abusar de su confianza?
-Sí, sé que no es algo apropiado, pero a estas alturas, no tengo otra alternativa.
Sin alternativa, era así como Sans se sentía sobre aceptar ese puesto. No le agradaba para nada tener que estar tan cerca de alguien que preferiría mantener a la distancia por su propio bienestar y que además le arrebataba de ese modo el sueño a su hermano, pero ante la preocupación de lo que le rodeaba respecto a ese par de seres nada amistosos, realmente no podía darse el lujo de seguir ignorando las cosas. Había algo raro en todo eso y mantenerse con los brazos cruzados a esas alturas sería sumamente indolente de su parte.
Tantos años de conocimiento perdidos ante la guerra contra los humanos era un problema que aun en día sufrían varios monstruos, por lo que los estudios se habían convertido en una necesidad tan grande que muy pocos lograron continuar dado los limitantes. ¿Cómo era que una "humana" (si es que se le pudiera llamar todavía así) comprendía tanto la magia al grado de poder ejecutarla por su cuenta? Por más que quisiera aludir al hecho de haber entrado a su mente para controlar su propia magia y cuerpo, no era suficiente como para que tuviera tales capacidades en poco tiempo de estar hurgando en su cabeza. No, la parásito había estado husmeando en su conocimiento únicamente para saber los elementos esenciales para invocar su magia personal. El resto sobre la ejecución era algo que ya sabía de antemano… y eso era sumamente aterrador al darse una leve idea de cuál pudiera ser la razón.
El ente había logrado invocar sus blasters en cuanto dio con una verdad que ni él mismo podía comprender del todo ante varias lagunas mentales. Parecía odiar a alguien en particular que nadie ni él mismo podía recordar… pero que ella parecía tener muy en claro de quién se trataba. ¿Cómo era eso posible? Las respuestas que tanto había buscado… ¿estaban justo ahí? ¿En aquel ser translúcido demente que consumía a Frisk lentamente?
Conocimiento profundo de la magia, así como el lenguaje de señas y odio particular hacia UN esqueleto… tantas coincidencias le aterraban.
No siendo lo suyo las palabras, asintió como suficiente respuesta para indicar que aceptaba los hechos que le presentaba. Ya luego vería la forma en la que fuese Frisk precisamente la que tuviera que contarles las cosas en vez de sólo ser un intermediario molesto. Después de todo, había cosas que simplemente no le competían al ser asuntos personales.
En cuanto llegó Toriel al lugar, el ambiente un tanto tenso cambió a algo más armónico tras la alegría de su amiga de poder contar con él con el puesto, aun cuando no parecía estar enterada del todo sobre la decisión de Asgore de permitirle a su "pequeña" cumplir a su manera su trabajo. Tal parecía que quería evitar una pelea marital por encima de sus deberes reales. Sí que tenían una vida de lo más complicada entre ellos, aun cuando no se viera del todo, la sensación incómoda que transmitían cada vez que se dirigían la palabra era más que notoria. Y para ser monstruos cuyo elemento del fuego los destacaba, estaban más que helados con su relación, (Sans se rió internamente por pensar en eso).
-En verdad muchas gracias por tu apoyo, Sans. Y también contigo, Undyne. –Comentó Toriel con una sonrisa tras dictar todos sus requerimientos sobre el cuidado que demandaba como guardaespaldas. Sans jamás le diría que no había prestado atención a ninguno de ellos. –Sé las dificultades que estás presentando ante la baja de personal, pero te prometo que estamos trabajando en una solución para eso.
-Es bueno escucharlo.
-Cuando "orejas de pescado" toma un sentido literal. –Soltó Sans ante la oportunidad.
-¡Nyaagghh, nada de bromas durante el trabajo, soldado! –Exclamó molesta la anfibia, aunque Toriel se había reído del comentario. –Y tampoco en la casa ahora que estamos en eso.
-¿En la casa? –Preguntó Toriel curiosa.
-¡Oh! Es que ahora vivimos juntos durante un tiempo. –La expresión de Undyne cambió de molesta a una más alegre mientras abrazaba al esqueleto algo incomodado con la situación. –Me encargaré así personalmente de que cumpla adecuadamente con su trabajo.
-¿Y qué es lo que opina Alphys de eso? –Preguntó Asgore sonriente del ambiente que se estaba formulando. –Creo que sería un buen paso para su relación que contemplaran vivir juntas algún día.
-Si, como si eso determinara una buena relación. –Murmuró Toriel para sí misma, pero fue evidente que todos los presentes lo escucharon.
-¿Hay algo más que se necesite antes de proseguir, majestades?
Preguntó Undyne sonriente mientras seguía abrazándolo de tal forma que casi parecía estarlo cargando, pero le fue más que evidente de que buscó el modo más sutil de evitar el tema a toda costa. Nuevamente pensó en que no era un asunto suyo, pero no pudo evitar enfocarse en la sonrisa forzada que estaba empleando la anfibia, como si con ello pudiera desviar la atención e importancia del asunto para no generar más preguntas de por medio. Era un recurso que él mismo empleaba y ver que su amiga lo estaba haciendo por igual le carcomió los huesos al notar que algo no había bien dentro de eso. Aun así, respetó el que no quisiera decir nada sobre ello y se apuntó mentalmente no entrometerse con algo que no le correspondía.
-Sans, tu y yo nos dirigiremos al laboratorio para hablar con Frisk sobre los cambios. –Soltó Asgore mientras se levantaba de su trono. –Mientras que Undyne y Toriel, les encargo el castillo en mi ausencia.
-¡Entendido! –Nuevamente soltó la capitana con mucha energía, dejando caer al esqueleto que había estado casi cargando sin darse cuenta. –Cuenta con nosotras.
-De acuerdo… yo me encargo. –Comentó Toriel con un tono sumamente neutral que poco a poco parecía estar bajando el volumen al grado de no poder escucharse lo último.
El rey se limitó a sonreír sabiendo que contaba con ellas y se giró hacia el esqueleto para indicarle con la simple mirada de que avanzaran, el cual se limitó a encoger sus hombros y comenzaron a caminar juntos hacia la salida mientras pensaba internamente en si podría convencer al rey de teletransportarse hacia el lugar para no tener que caminar tanto.
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No importaba cuánto dedicara sus horas en buscar entre documentos viejos casi olvidados, Flowey terminaba cansándose más de la cuenta al no dar con nada que pudiera ser de utilidad para sus intereses. ¿Es que sólo se acumulaba material inútil ahí?
Mientras despertaba lentamente estando solo en el escritorio entre tanto pergamino polvoriento, se dispuso a continuar con lo que la científica le había dejado "a la mano" para que se esmerara por su cuenta mientras ella cumplía con sus labores requeridas de su puesto. Sin embargo el escuchar que había regresado algo apresurada y estando acompañada de alguien más, siguió simulando estar dormido para no llamar la atención. Aunque no estuviera haciendo algo malo o indebido, no le causaba gracia que le vieran leer al generar curiosidad y preguntas molestas sobre su ser. Como si ver a una flor con un libro fuera tan excepcional para cualquiera.
-Tu hombro no está tan suelto como creí, tan sólo debo ajustar unas tuercas.
-Lo que fuera, es incómodo llevarlo así por tanto tiempo. Nunca creí que frenar a varios monstruos me hiciera esta clase de daño.
-Hablando de eso… Mettaton, en verdad es importante que no digas nada sobre que Frisk ha estado aquí todo este tiempo. –La voz de la reptil se escuchaba nerviosa como siempre, pero el que no titubeara indicaba lo firme que trataba de ser con su postura finalmente. –Y tampoco sobre la otra humana que está vinculada a ella.
Flowey movió sus pétalos por mero reflejo. ¿Así que el robot sabía de la existencia de Chara? Eso incrementó su curiosidad al grado de dejar de pretender estar dormido todavía. Pero por la atención que la reptil le estaba dando al divo sentado, estando aparentemente revisando uno de sus hombros metálicos, ninguno se percató de su atención hacia ellos pese a estar bastante cerca. Par de inútiles descuidados.
-Puedes estar tranquila, no haría nada que les perjudicara. –Comentó el robot sin preocupación alguna mientras se dejaba reparar su hombro en manos de la científica real. –Pero no soy tonto, se trata de alguien que no está viva del todo ¿cierto?
-¿C-como…?
-No sé cómo explicarlo, pero cuando un fantasma está ante otro fantasma… se siente lo suficientemente sólido a diferencia de cómo lo percibe cualquier otro ser. Fuera de toda creencia o percepción, los fantasmas en sí se tratan de vida ambulante con capacidades diferentes. –Trató de explicar Mettaton algo dudoso de sus propias palabras. – Aunque pudiera ser porque ahora soy un robot, a ella sólo la sentí a medias. Como si no debiera pertenecer aquí y la atara algo.
-Si… parece que Frisk la retiene dentro de ella. –Soltó Alphys con un tono preocupado.
-No en Frisk, la ata algo más allá.
-¿Mas… como dónde?
-Como algo que no está aquí. Repito, no sé cómo explicarlo. –Suspiró Mettaton con una expresión de lamento un tanto exagerada. –Puedo darme cuenta de que tiene alma, pero no parece estar con ella. Por lo mismo digo que no me parece que está viva del todo.
-¡¿Sientes el alma de ella?!
Exclamó Flowey con urgencia al escuchar eso, haciendo que los presentes lo notaran con un sobresalto bastante exagerado. Si la basura comediante y ahora el robot rosado podían verla… le daba una leve señal de que comenzaba por fin a dar con algo. ¿Cómo no lo había pensado antes? Los fantasmas podían ver cosas que otros no y Chara definitivamente parecía uno ahora.
En efecto, Chara no estaba viva del todo, pero su existencia y pensamiento continuo la convertía en algo no muerto que deambulaba entre vivos. ¿Acaso al igual que él estaba tomando una nueva forma? Y si era así ¿cómo era que se le pudiera percibir un alma cuando se suponía que tanto la suya como la de ella perecieron hace siglos? ¿Acaso eso significaba que la suya también podría "existir" por ahí, tal y como la doctora había teorizado?
-¡Oh hola amigo florido! ¡Te recuerdo! –Sonrió el robot sin darle importancia a su presencia. –Ya no te vi después del evento. ¿En dónde te habías metido?
-Contesta lo que pregunté. –Urgió Flowey queriendo olvidar ese día. El malestar que había sentido con el alcohol no le había sido para nada grato y Chara se había burlado de él durante días.
-¿Al menos piensan decirme el nombre de esa chica nueva?
-¡Contesta ya!
-Bueno, bueno, no hace falta ser groseros conmigo. –Mettaton se giró hacia su amiga para saber si estaba bien seguir hablando sobre eso ante la flor, la cual simplemente asintió en silencio para indicarle que podía proseguir mientras retomaba el ajustarle su hombro. –Solo un fantasma puede ver el alma de otro fantasma. En ella no veo nada, sin embargo me hace sentir que si hay algo ahí. Como si se tratara de una simple simulación o algo. Por eso cuestioné sobre cómo no era vista cuando claramente estaba ahí flotando a lado de Frisk.
-¿Pudiste escucharla? –Preguntó rápidamente Flowey antes de que Alphys interrumpiera.
-No, para nada.
Flowey se quedó en silencio meditando las palabras del artista metálico sin saber realmente qué tan buena o no fue su información. Por un lado era interesante el hecho de que un fantasma (o el intento de uno) pudiera percibir que si había un alma en Chara pese a no haber nada claramente, pero por otro lado era frustrante saber que la investigación se había estancado nuevamente al percatarse de que no podía obtener nada más de eso. La naturaleza del alma era una incógnita que ni los monstruos ni humanos habían podido resolver ¿Cómo encontrar un alma que no podría ser rastreada? Y eso sólo era en caso de que en efecto fuese verdad el que existiera todavía.
Antes de que pudiera soltar otra pregunta o un simple comentario, varias voces que iban en aumento de tono resaltaron con suficiente fuerza para que la científica nuevamente estuviera sudando de preocupación y se lanzara sin decir nada hacia la puerta para dirigirse al origen de tal escándalo, pero antes de que se fuera Flowey estiró una liana para enredarse en su brazo y de que le llevara consigo a la fuerza. No quería quedarse a solas de nuevo con ese robot.
Desconocía en qué momento se habían aparecido el esqueleto comediante y el rey peludo, pero no le daba tanta importancia a comparación de percibir que la humana estaba algo disgustada con los presentes. Eso sí que era interesante de contemplar.
-Lo siento papá, pero no puedo aceptarlo. –La voz de Frisk sonaba lo suficientemente seria para destacar su disgusto. –Yo elegí a Papyrus por una razón.
-Papyrus se rehúsa a salir del calabozo y necesitamos que estés segura a la brevedad. –Insistió Asgore con paciencia, tal parecía que tal exclamación ya la había contemplado. –Sans amablemente ocupará su puesto mientras tanto.
-Dudo requerir tanto cuidado si ni siquiera me dejan salir de aquí. –Soltó Frisk un tanto exasperada mientras se cruzaba de brazos, pero al percatarse de lo grosera que había sonado rápidamente suavizó su expresión. –Puedo entender la parte de mi salud, pero el resto es algo que no me han explicado todavía. ¿Qué es eso de que hay disturbios?
-Verás… muchos monstruos no se tomaron muy bien el que quisiera nombrarte como princesa del reino. –Se apenó el rey mientras se rascaba con un dedo la cabeza sin saber hacia dónde mirar que no fuera hacia ella. –Y aunque al final todo se solucionó a su manera, ahora varios demandan que tu alma sea utilizada para romper la barrera al igual que las demás que están custodiadas en el castillo.
-Pero si no soy princesa, creí que todo ya estaba bien.
-Si, pero muchos no lo perciben así ahora. –Aclaró Asgore con calma ante todo. –Es por eso que no podemos dejarte sin protección cuando los mismos monstruos que demandan tal cosa están disgustados con la corona también.
-¿Tan mal es que tenga que cuidarte, niña? –Comentó el esqueleto con una expresión burlona.
-No, es… agghh. –Frisk sostuvo su propia cabeza por unos segundos, como si con ello pudiera encontrar las palabras adecuadas para expresarse correctamente. –Es que siento que voy en retroceso en vez de mejorar las cosas para ustedes.
-Esa no es tu responsabilidad, Frisk. Es sólo mía.
-Pero…
El monstruo jefe puso su enorme mano con cuidado en el hombro de la humana para calmarla, lo cual logró tener su total atención al grado de bajar sus manos lentamente y dejar de enredar su cabello ya de por si desalineado.
-Hay cargas que sólo pertenecen a algunos individuos, y el bienestar del reino no es una de ellas para ti. –El rey le sonrió empalagosamente dulce con esos ojos de cachorro conmovido. –Pero algo que podemos hacer todos por igual es responsabilizarnos de nuestros propios actos para así crear un cambio en el entorno que nos corresponde.
Aunque notara que tanto Alphys como Frisk se habían emocionado por las palabras tan sabias del rey, Flowey internamente se burlaba sabiendo que no era precisamente el sujeto adecuado para decir tal cosa. Buscó con la mirada a Chara para saber si ella pensaba igual que él, pero para su sorpresa ella se encontraba igualmente conmocionada, pese a no querer mostrarlo directamente al tener la mirada desviada de la escena. Había olvidado que las emociones que mostraba su amiga eran el reflejo de alguien más solamente.
-Entonces… ¿qué es lo que tengo que hacer?
-Como adolescente y mi hija, te pido que priorices tu propia seguridad. Los adultos te decimos las cosas por algo. –Rio levemente el monarca tras ver la mueca que soltó la chica. –Confío en que Sans te proteja de todo peligro, pero también debes poner de tu parte para que no se repita los riesgos en los que sueles meterte.
En silencio, la humana asintió con la cabeza para aceptar tal petición que evidentemente no le agradaba del todo. Pero el rey no quitó su mano todavía tras tener todavía palabras qué dirigirle.
-Y como embajadora, te pido que promuevas como dé lugar la percepción que se tiene sobre la humanidad para erradicar el odio.
La chica simplemente sonrió, dando a entender así que había algo emocionante en todo eso.
-De acuerdo.
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Por fin… ¡Por fin pude actualizar!
Sé que me tardé demasiado esta vez y pido una disculpa por eso, pero realmente he estado super saturada de cosas en estas fechas tanto por trabajo como por cuestiones personales. Lamentablemente no puedo decir que ya cuento con tiempo flexible porque sería mentira, sin embargo me dispuse a escribir lo que fuera en los minutos libres que me quedaban entre semanas, jajajaja. (De hecho debería de estar trabajando justo ahora que escribo esto) Pero no quería que pensaran que tenía muy abandonada esta historia, sé lo feo que se siente estar leyendo algo y descubrir que ya no ha continuado. :(
En fin, hago una pausa comercial para invitarlos a los grupos de amino y discord. Los links estarán en mi descripción.
Michi fuera!
:)
