Podría tener toda la mejor actitud del mundo, pero una desvelada afectaba hasta la sonrisa más calmada. A Frisk no le importaba que le quisieran arreglar para verse espectacular en vivo ni que trataran de hacerle desayunar algo para tener energía suficiente. Tan sólo quería permanecer unos minutos más en su tumulto de cobijas que había terminado abrazando con suma necesidad. No tenía ni idea de cuántas eran las que tenía consigo ni cómo las había agarrado, todas eran extremadamente cómodas en ese momento y no tenía intenciones de soltarlas pronto.

Desconocía cuánto había dormido realmente, pero lo sentía como si fueran sólo un par de segundos lo que le había costado cerrar y abrir sus ojos ante la sorpresa de que la noche ya había terminado. Comprendía su importancia en todo y que ella misma había aprobado tal cosa a la brevedad posible, ¡pero rayos! Estaba tan cansada… Ahora se arrepentía de no haber pospuesto la pijamada que con tanto esmero le habían organizado a quemarropa. Tal vez hubiera sido lo mejor seguir sin decir su fecha de cumpleaños hasta haber pasado todos sus pendientes, pero ya era tarde para esa clase de lamento.

-Princesa, tienes que verte bien. ¡Osea, estarás en la televisión! –Insistió Bratty mientras trataba de peinarla estando ella sin levantarse. –¡Y con Mettaton!

-Cinco minutos más, por favor…

-Frisk, Mettaton llamó de que quiere que vayas antes para que puedan ver las preguntas seleccionadas. –La voz de Alphys hizo acto de presencia, pero no fue suficiente para que quisiera levantar su cabeza.

-Mocosa, come algo antes de que Sans venga por ti. No puedes presentarte con el estómago vacío. –Undyne terminaba metiéndole la avena a la fuerza por la boca. Frisk terminaba masticando lentamente lo que le daba, pero tanta insistencia de cada bocado terminaría ahogándola estando acostada boca abajo. –Y hablando de él ¿Por qué tarda tanto?

-Vamos Frisk, hoy es un día importante. –Habló Muffet mientras trataba de ayudar también, pero en todos sus ojos se le contemplaba sumamente preocupada. –No quiero que te sigan odiando.

La humana se limitó en sonreír ante el apoyo que le estaban brindando todas. Pese a su cansancio, comenzó a percatarse de que ese deje de culpa y su insistencia en ayudarla era por una culpabilidad que no venía al cabo. Había sido la mejor fiesta de cumpleaños (o la única) que había pasado en su vida, no quería que se sintieran mal por haber tenido toda intención de hacerle pasar un buen momento. Finalmente se levantó pese al cansancio que sentía, dejando con mayor libertad que la alimentaran y peinaran estando en una mejor posición.

-Frisk, si te das cuenta que esto será un problema ¿cierto? –Chara señaló con su pulgar a la felina que claramente estaba asustada con su presencia. –No es que me importe lo que pueda pasarte, pero no quiero lidiar con tus complicaciones mientras me tengas atada de esta manera.

La embajadora se limitó en asentir para dar a entender que estaba al tanto del tema, mas no supo qué decir si realmente no se le ocurría un modo para lidiar con eso. Que unos cuantos seres cercanos supieran de su existencia era algo controlable, pero estando ante todo el reino respondiendo ciertas dudas con la primera humana translúcida consigo… sin duda alguna generaría muchas más preguntas que no tenía manera de responder sin exponerse a mayores peligros. Tal vez sólo eran unos cuantos quienes aparentemente tenían la habilidad para ver a Chara, pero en definitiva no se le ocurría un modo para aclarar eso. ¿Cómo se tomarían los monstruos el hecho de tener atada consigo a la primera humana en caer en el reino? La anterior hija de los reyes cuyas intenciones… eran extrañas incluso para ella. ¿Cómo ocultar su identidad por tanto tiempo en cuanto no diera con algo positivo para sus metas?

Chara había logrado conectarse con su extraño limbo de flores infinitas, pero tan sólo duraba unos minutos sin terminar siendo arrastrada hacia ella por la conexión a su corazón. No era una opción a considerar dado el par de horas que estaría en televisión. ¿O la pantalla podría ocultarla?

Mientras trataba de masticar toda la avena que Undyne le metía constantemente, trató de despabilar su mente para el día que le esperaba. Aunque el llamado de la cama era más grande en ese momento.

.

.

-Bien, Paps, aquí traje tus figuras de acción que pediste.

-MUCHAS GRACIAS, SANS. A ESTE LUGAR LE HACÍA FALTA MI GENIALIDAD.

A primera hora del día, Sans se había encaminado a visitar a su hermano en cuanto recibió el mensaje de Toriel sobre que estaba queriendo tener sus figuras de acción consigo. Y si bien no necesitaba de esa clase de excusas para verlo, (teniendo siempre las puertas abiertas para visitarlo en el lugar que estaba), nunca desaprovechaba la oportunidad de estar con él aun cuando eso implicara levantarse temprano. Para su hermano, siempre vería lo que fuera por él, aun con su cansancio que llevaba encima por no haber dormido bien nuevamente.

Tras haber buscado al ser encapuchado, no paraba de hacerse preguntas que no tenían respuesta por más que trataba de aclarar su mente. Y por más descabellado que sonara para sí mismo, estaba seguro de haber escuchado su voz en alguna parte.

-Y bien… ¿qué opinas? –Terminó soltando de nueva cuenta, sabiendo que no contaba con tanto tiempo ahora por más que quisiera estar con su hermano. –Tendré que cubrir tu puesto de trabajo en cuanto estés aquí, pero… Descuida, sólo lo estaré guardando para ti.

-ESTA BIEN, SANS. NO TENGO PROBLEMA CON ESO. –Admitió Papyrus con una sonrisa calmada. –AL MENOS NO ESTARÁS HOLGAZANEANDO MIENTRAS NO ESTOY CONTIGO. ESO ES BUENO.

-Sería mejor si eres tú quien me vigila ¿no lo crees?

-NO, YO TENGO QUE SEGUIR AQUÍ.

-Pero…

Su hermano soltó los juguetes que había estado abrazando en cuanto se los había dado, para poner una mano sobre su cráneo y acariciarlo a él ante la diferencia de estaturas. Ni siquiera tenían la puerta cerrada de la celda para tener mayor libertad entre ellos, siendo cada vez más inútil que su hermano insistiera en quedarse ahí sin dar mayor explicación alguna.

-ESTARÁS BIEN, SANS. UNDYNE ME DIJO QUE TE HARÁ COMPAÑÍA Y SE ASEGURARÁ DE QUE COMAS BIEN. –Comentó el esqueleto mientras estaba calmado. –Y TORIEL ME DIJO QUE NO PERMITIRÁ QUE NADA MALO TE PASE. INCLUSO ME TRAJO UN TELEVISOR EN EL QUE PODRÉ VER LA ENTREVISTA DE FRISK.

-¿Ya la llamas por su nombre? –Se extrañó con escucharle mencionarle, o al menos no recordaba que en alguna vez lo hiciera. Cosa que le hizo recordar la vez que la había llevado con él. –Por cierto, Paps, vi que te habías estado comunicando con señas…

-¡OH SI! CON CHARA. –Soltó con total naturalidad, incomodándole el hecho de que supiera el nombre de la parásito. –SE PARECE MUCHO A FRISK…

-No se parecen en nada.

-… Y ME DIJO ALGO QUE ERA CIERTO.

-¿Qué fue lo que te dijo? –Preguntó el hermano mayor, preocupado de que esa fuese la razón y con ganas de ir directamente a eliminar a ese parásito de una buena vez. –No le creas nada de lo que te dice. No es alguien de confianza.

-TAMBIÉN ME PREGUNTÓ POR ALGUIEN, PERO NO PUDE AYUDARLE CON ESO. –Continuó explicando sin darle importancia a las palabras de su hermano. –LE DIJE QUE EN CUANTO SALIERA, CON GUSTO LE AYUDARÍA A ENCONTRARLO.

-¿La parásito preguntó por alguien? ¿Por quién?

-¡NO LE DIGAS ASÍ, SANS! ESO ES GROSERO.

Sans hizo caso omiso a su comentario, realmente le preocupaba el hecho de que aquella ser le hubiese preguntado algo a su hermano. Que estuviese buscando a alguien… y que se tomara la libertad de preguntarle particularmente a su hermano, esperando una respuesta particular… no le parecía una buena señal. Y aún más ahora que tenía cierta sospecha de quién pudiera ser con lo poco que estaba intuyendo sobre ella.

-¿Por quién te…?

-Lamento intervenir, pero queda poco tiempo. –La voz de Toriel le hizo detenerse abruptamente, la cual se estaba acercando a ellos lentamente, mientras llevaba en sus manos una vestimenta que reconoció en el acto. –Sans, ahora que vayas por mis niñas ¿puedes darle esto a Frisk? Me apresuré a tenerlo listo para hoy.

-Seguro, Tori. –Contestó sin tener más opciones. Tal parecía que tendría que dejar para luego su pregunta insistente. –¿Crees conveniente que Frisk porte el escudo del reino en televisión?

-Si, Asgore y yo coincidimos que, aun con las manifestaciones, el reino debe aceptarla como nuestra hija. –Argumentó Toriel mientras se lo entregaba. Por la mirada que tenía, se le notaba cansada ante un posible desvelo. –Y respecto a Chara… aún no sabemos cómo procesarlo ni nosotros mismos, como para pensar en algo para avisar de su existencia.

Aunque el esqueleto de estatura baja tuviera mucho que decir al respecto, optó por guardar silencio al no ser un buen momento para dar su opinión en el tema. A excepción de Alphys que parecía estar al tanto como él sobre el peligro que conllevaba su conexión con Frisk, el resto parecía ser indiferente con el hecho de seguir existiendo. Eso no le gustaba para nada, sobre todo cuando la parásito había demostrado ser peligrosa para cualquiera.

-Te acompaño a la salida, Sans. Papyrus, cualquier cosa que necesites, no dudes en pedirlo.

-¡GRACIAS!

Sans se despidió de su hermano con un gesto y comenzó a caminar el largo pasillo que lamentablemente no podía saltarse.

.

.

Tras muchos intentos, las monstruos se habían rendido en peinarla y simplemente dejaron su cabello suelto. Frisk pudo terminar de desayunar lo que Undyne le metía a la fuerza en la boca, lo cual fue suficiente para ella para sentirse con el ánimo necesario para cumplir su meta del día: en que los monstruos dejaran sus rencores a un lado y abrazaran el futuro unido que se tenía planeado.

-¡Nyaagghh! Su primer día en su trabajo ¿y está llegando tarde a él? –Se quejó Undyne mientras daba vueltas constantemente, desesperada con la situación. –Si no llega, tendré que llevarte yo misma cargando.

-Puedo moverme yo de una vez, si…

-¡No! No puedes ir sola, Frisk. Es peligroso. –Se paró la anfibia, mirándole con cierto reproche de que tuviera el descaro de sugerirlo. –Sé que eres muy capaz de muchas cosas, pero permítenos preocuparnos por ti ¿de acuerdo?

La humana sonrió enternecida con esa observación, a lo cual asintió en silencio mientras reprimía por enésima vez consecutiva un bostezo a causa del desvelo. No quería que las monstruos en su alrededor se sintieran culpables cuando sólo tuvieron un buen gesto con ella. Aunque internamente estaba nerviosa de ver que ni siquiera alcanzará a ver las preguntas seleccionadas para pensar con detenimiento qué respondería.

Ante la desesperación de la capitana, atravesaron la gran puerta que daba acceso al laboratorio como si con ello pudieran ahorrarse tiempo valioso. Estaba segura de que Undyne no la dejaría sola en ningún momento hasta que pudiera manifestarse Sans para acompañarla al set de Mettaton, pero aprovechó para ver el punto de guardado que se encontraba brillando ante ella, lo cual agradecía en silencio que Undyne no fuese capaz de verlo.

-Si no quieres volver al punto en el que tú y yo estamos luchando, te recomendaría hacerlo. –Comentó Chara al comprender lo que tenía en mente sin necesidad de estar rondando su cabeza. Tal parecía que también podía ver la centella sin importar qué vinculación tuviera con ella.

-No debería… –Susurró para que no le escucharan salvo Chara. –Es otro modo de usar el reinicio.

-Haz lo que quieras entonces. Pero no te arrepientas después.

Frisk en verdad no quería romper su promesa… pero guardar los puntos no formaba parte de la promesa, ¿cierto? No era reiniciar si simplemente volvía a ese punto a causa de un atentado ¿cierto? Convenciéndose de esa manera (y esperando de todo corazón que no fuese algo malo), se agachó para tocar la centella y guardar el momento a modo de protección. Esperando que realmente se tratara de algo que no se requeriría al final.

-Juro que si no viene Sans, le voy a…

-¿Qué cosa?

Preguntó el mencionado haciendo presencia sin aviso previo, con su sonrisa habitual indiferente de las reacciones que provocaba cada vez que hacía tal jugarreta. Mientras Undyne iba a levantarlo de la camisa, evidentemente molesta de su tardía y de tratar de asustarla, Frisk se paró rápidamente sintiéndose a punto de ser atrapada en una fechoría. Chara simplemente se rió de su comportamiento y comentó algo sobre "doble cara" que simplemente no quiso prestarle atención. Tan sólo se encaminó hacia donde estaban ellos para retirarse de una buena vez.

-Hey, Frisk. –Saludó Sans sin importarle que la capitana le tuviera levantado de la camisa, sacudiéndolo entre leves reclamos y dejando en visto sus costillas. –Te manda esto Tori para la ocasión.

-Oh, gracias. –Rió levemente de la situación y tomó la vestimenta que le estaba casi lanzando. Al momento se percató de que era muy similar a la primera que le habían entregado, teniendo bordado el escudo del reino, pero ahora un poco más corta que la anterior. –Más que una vestimenta de embajadora, siento que con esto estoy afirmando ser hija de los reyes.

-Al menos ya no tendrás que firmar nada para dejarlo en claro. –Le contestó mientras era sacudido con insistencia por su ahora jefa directa. –Se trata de algo bueno ¿no?

-Cierto, jeje. –Con eso fue suficiente para dejar de pensar demasiado en el asunto y se decidiera en ponérsela en lugar de su habitual suéter rayado. El cual tenía que dejar de usar si con ello hacía que la siguieran viendo como una niña. –Por cierto, hace tiempo que no te veo con tu sudadera azul. Es extraño verte sin ella.

-Lo sé, pero ya no podré usarla.

-Dudo que sea porque hayas subido de peso. –No pudo evitar soltar tal comentario entre risas. –Porque creo que deberías de comer más, estás en los huesos, jajajajaja.

-Me alegra de que tengas buen humor hoy, aun con esas ojeras de panda que tienes. –Rió Sans en el trayecto con su jugarreta. –¿La fiesta estuvo intensa?

-Todo tranquilo. ¿Y tú? Parece que también no dormiste mucho.

-¡Nyaaghh! Paren con su plática, hay poco tiempo. –La capitana dejó de sacudir al esqueleto y lo soltó sin importarle que le lastimara en el proceso. –Frisk, tendrás que cambiarte allá. Y tu Sans, llévatela al set o juro que en verdad te voy a…

-Ok, ok, jefa. –Interrumpió Sans sin borrar su sonrisa, aunque a Frisk le daba la impresión de que no quiso escuchar su amenaza. –Tomaré un atajo y evitaré tráfico. ¿Lista, niña?

-No me digas, ni…

-¡Váyanse ya!

Con esa última exclamación, ambos terminaron tomándose de la mano para desaparecer en el acto y dejar atrás a la capitana que evidentemente estaba molesta con la poco profesionalidad de ambos, pero era notoria que lo que en verdad pasaba era que se estaba preocupando por ellos. Así que Frisk les sonrió a todos antes de perder de vista a los presentes para presentarse en un santiamén en el set recién decorado de Mettaton que ahora se había convertido en su lugar principal para laborar su programa. Tenía mucho que no se presentaba ahí, por lo que notaba un verdadero cambio, partiendo con el hecho de verlo más profesional. Tal vez Alphys le había ayudado en algunas cosas, o su relación cercana con su familia había sido más que suficiente para superarse en eso.

-¡Oh Darling! Ya me estaba preocupando.

La voz robotizada de su amigo resonó mientras se acercaba a ellos, dejando a la vista que había retomado su anterior apariencia en forma cuadrada con su traje rojo. Desconocía porqué había optado por eso, pero agradecía el hecho de que estuviera a su misma altura de esa manera. En cuanto dio un paso al frente para dirigirse hacia él y ver si aún tenía tiempo de observar las preguntas, se percató de que aún no había soltado la mano del esqueleto al momento de teletransportarse, lo cual tuvo que hacerlo no sin antes sentirse avergonzada sin explicación precisa para ella.

-M-Mettaton, ya… estoy aquí. –Soltó Frisk sintiéndose tonta. Tal parecía que aún no despertaba del todo y eso era preocupante para el momento. –¿Hay tiempo de que pueda revisar las preguntas?

-Lo lamento, pero en un par de minutos damos inicio. –Señaló el robot mostrando la hora consigo. –Ni siquiera tendré tiempo para arreglarte.

-Oh, deja me cambio rápido.

Sin más, se fue corriendo al primer cuarto que encontró para cambiarse lo más rápido posible, sintiéndose nerviosa y no por un pánico escénico que era evidente que no tenía. Sino por lo que estaría por hacer sin oportunidad de retomarlo una y otra vez hasta que funcionara a la perfección. Estaba por enfrentar su prueba de fuego en afrontar las cosas como todo el mundo lo haría: sin retorno.

Y si bien era algo que le emocionaba como todo reto para ella, el simple hecho de pensar qué tanto había dependido antes del RESET le era incómodo.

Terminando de colocarse la prenda lila y dejando en visto el grabado que asimilaba un ángel con unos triángulos debajo de él, suspiró para soltar todo nerviosismo y dejarlo en esa habitación. Estaba por hacer algo importante y no cabía espacio para errores y dudas. Ella era Frisk Dreemurr y estaba llena de determinación.

-Chara, no sé si se te pueda ver en las cámaras, así que creo que será conveniente que te escondas en algún lado. –Indicó antes de abrir la puerta.

-No me puedo separar de ti tanto como quisiera. Así que solo esperaré sentada.

Agradeciendo que fuera accesible con eso, abrió la puerta y salió corriendo al escenario. En el cual Mettaton ya había iniciado el programa y estaba presentándolo ante las cámaras que algunos monstruos estaban sujetando y que Sans estaba al lado de ellos, con evidente fatiga a punto de caer dormido recargado en una de las cámaras. No los reconoció en el momento y tampoco tuvo tiempo para hacerlo como tendía a hacerlo por simple curiosidad, tan sólo esperó a que Mettaton le nombrara y caminó lentamente al centro mientras hacía uno que otro saludo a modo amistoso, esperanzada de mostrar con ello que no había nada que ocultar.

Se terminó sentando en el sillón rosado que le había dejado en el centro para que todos le vieran ahí. Sintiéndose como un trono que no le correspondía tomar y esperando de buena fe que nadie lo interpretara de esa manera. Chara se había colocado a un costado del sillón con cierto malestar en su gesto, de lo cual Frisk no estuvo segura de si era por un enfado comprensible ante las molestias que tenía que tomarse por el bien de su anonimato, o si se trataba de su propio reflejo de sus emociones que estaba teniendo ahora y que luchaba por ocultar ante la cámara.

-Muy bien, Darling. Aquí va tu primera pregunta. –El robot sacó varias tarjetas en las que ya tenía anotadas cada una de las preguntas. Por lo que notaba, eran bastantes por responder pese al tiempo asignado. –¿Cómo es la superficie? ¿Cómo la describirías?

Frisk no pudo reprimir un suspiro de alivio. Al menos estaban iniciando con algo sencillo.

-Si tuviera que describirla con una palabra… diría que grande. –Contestó mientras pensaba en sus palabras. No quería desinformar, pero realmente no se le ocurría una explicación concreta. –Hay una gran variedad de ambientes en los cuales se tiene un estilo diferente de vida en cada uno. Creo que una vida entera no sería suficiente para conocer cada rincón con precisión.

-¡Magnífica explicación, Darling! No me cabe duda de que se trata de un lugar hermoso por conocer. –Aplaudió levemente el esqueleto con una sorpresa bastante gesticulada. Suponiendo que era para dejarlo en claro para todos los televidentes. –Vayamos a la segunda pregunta entonces. ¿Cómo es el cielo?

-Es… como ver una pintura cambiante conforme pasan las horas. Desde que sale el sol hasta su momento de ocultarse… es simplemente hermoso contemplar todos esos matices de colores. –Responder ello le hizo acordarse de la conversación con Sans y su sorpresa de saber que el ser humano había logrado llegar a la luna. Tan sólo recordar el brillo saliente de sus cuencas le hizo sonreír con felicidad. Esa era una mirada que quisiera conservar en él y muchos monstruos más. –Y sobre la noche… las estrellas brillan con mayor intensidad dependiendo de dónde se mire. Las grandes ciudades por la cantidad de luz en el entorno hace imposible poder contemplarlas, pero eso no significa que no estén ahí, en las alturas.

-Debe de ser algo verdaderamente bello de contemplar, si te estás sonrojando de sólo mencionarlo.

-Si… ¿eh? –Se extrañó con eso. ¿Tenía las mejillas sonrojadas? –Es algo… maravilloso de ver, sí.

-Siguiente pregunta: ¿Cómo son los demás humanos? ¿Se parecen a ti o son variados como nosotros los monstruos?

-Oh, muchos somos diferentes. –Respondió de inmediato, logrando tener de nueva cuenta control de sí misma. –Mis rasgos son lo que se conoce como "asiáticos" por la región en la que proviene mi tipo de ojos, pero hay muchos más. El color de piel, cabello, culturas… Varían mucho, aunque el contraste no es tan resaltado como es el caso de los monstruos, que algunos tienen dos piernas, otros tienen muchas más… otros ni siquiera las tienen… En el caso de los humanos, mi apariencia puede considerarse un "estándar" o promedio.

Frisk sonrió al terminar de responder esa pregunta, esperando ser de utilidad su descripción, pero de alguna manera sentía que no sería fácil poder aclarar ese punto en un futuro. Los humanos tenían toda una historia de discriminación basándose únicamente por regiones y apariencias. En eso parecían ser muy diferentes los monstruos ¿cierto? No tomaban las diferencias como un factor a discriminarse entre ellos, aunque pudiera ser un factor el hecho de no tener alternativas entre ellos estando todos encerrados en un mismo lugar. Esperaba de todo corazón que ese no fuese el caso.

-Con eso dicho, puedo decir que algunos son más atractivos que otros ¿cierto?

-No pienso mucho en eso, pero diría que sí.

-¿Tú cómo te describirías entonces?

-¿Hace falta aclararlo?

Frisk no pudo evitar posar y gesticular el rostro con el que habitualmente coqueteaba. Incluso se puso a mirar la cámara como si pudiera coquetear con el posible espectador mientras Mettaton le aplaudía por su acto. No podía evitarlo, esa era su forma de ser. Chara no ocultó su desacuerdo en eso, pero no le dio importancia.

-Vayamos a la siguiente pregunta… Vaya, esta es interesante. –Comentó el robot tras cambiar de hoja. –¿Cómo son las relaciones, tanto amorosas como familiares, entre los humanos? ¿Son diferentes a las de los monstruos?

Frisk abrió la boca para responder, mas no supo qué decir al momento por no saber de primera mano lo que sería eso. ¿Cómo saber qué tan diferentes eran las relaciones si ella sólo contaba con una experiencia… nada grata, proveniente de la superficie? Lo que había vivido en el orfanato no era una buena referencia para una buena imagen ¿cierto?

-Estando en el reino, he escuchado mucho que los monstruos están hechos de amor. Y por experiencia propia, estoy muy de acuerdo con ese argumento. –Finalmente respondió tras esbozar una sonrisa. Había encontrado finalmente algo bueno con lo que aferrarse para esa pregunta tan particular. –Los humanos estamos hechos de agua principalmente, pero eso no implica que no sepamos ni queramos lo que es el sentimiento del amor. Todos queremos amor en nuestra vida.

-¿Dices entonces que quieres amor?

-Eso ya lo tengo. –Sonrió con total sinceridad. –Tengo unos padres maravillosos que me brindan mucho amor en cada abrazo… y mucho calor por su pelaje. También tengo a los mejores amigos que me brindan su apoyo incondicional.

-¿En la superficie no tenías ninguna de las dos?

Chara se rió malévolamente con esa pregunta que Frisk no supo qué responder con sinceridad. En efecto, no había tenido nada de eso en su vida hasta que había caído al reino, siendo una oportunidad increíble para su vida. Pero era obvia la razón por la cual no podía responder eso sin hacer ver mal la superficie y la humanidad en si. No por el hecho de haber pasado malos momentos arriba, significaba que todo se tratase de algo malo… mas no sabía cómo comunicarlo sin dar paso a más complicaciones. En definitiva mostrarse nerviosa ante la cámara con muchos espectadores no era una buena opción tampoco.

Pero tal y como le había advertido la primera humana que estaba a su lado del sillón, había cosas que no podría ocultar por siempre al ser una soga al cuello que apretaba lentamente. Pero abrirse de tal manera con tantos monstruos… No, no era la forma en la que quería salvar la situación, mucho menos cuando era una única oportunidad que no tendría manera de repetirla en caso de fallar.

Apretó sus manos al sentirse culpable por el simple hecho de pensarlo, reprimiendo el impulso de generar los códigos ante ella por pánico de desatar disturbios nuevamente ante ese reflejo involuntario. Por supuesto que tenía la oportunidad… cuantas veces quisiera de hecho, pero esa opción no la consideraba por obviedades. Mucho menos cuando tenía a cierto esqueleto que le había prometido no volver a usar ese poder. Su confianza era más valiosa ahora que cualquier malestar momentáneo. Su promesa era más firme que sus ganas de correr de ahí por no querer afrontar su pasado.

-No… no la tenía. –Su mirada no estaba enfocada en ningún lado, como si con ello pudiera tomar el valor de abrirse de esa manera sin esperar un receptor específico. –No tenía familia en la superficie, por lo que me hace muy feliz que me consideraran.

Mettaton no dijo nada por unos segundos de incómodo silencio, mostrando de esa manera que había captado la mala pregunta que había hecho por dejarse llevar por su propia curiosidad. A su manera por su apariencia, Frisk supo que le había sonreído de tal manera para indicarle que no estaba sola. La humana se limitó en responder el gesto, esperanzada de que fuese la única cosa que tuviera que rebelar de su pasado nada grato. No quería comunicar una mala percepción de la humanidad basándose en su experiencia.

-Otra pregunta… ¡Esta! Si tuvieras que describir en una palabra a la humanidad ¿Cómo la describirías?

-Destructiva.

-Interesante. –Respondió Frisk haciendo caso omiso a la respuesta de Chara, la cual sabía que sólo ella podía escucharle, pero no quitaba el hecho de incomodarse con su intervención. –Hay mucho de nosotros los humanos que no sabemos de nosotros mismos… por decirlo de algún modo. Así que estamos en constante exploración y evolución de lo que implica humanidad. Tan sólo nos dejamos llevar por esa intriga mientras no exista una respuesta definitiva.

Las siguientes preguntas fueron más ligeras de procesar y contestar para gusto de la embajadora que trataba de calmar toda situación. Estaba agradecida de tener un respiro así en cuanto fueran cosas simples que ella misma podía comprender del porqué tenían tal curiosidad sobre los seres humanos. Ella misma pese a ser una, había cosas que simplemente no tenía el conocimiento y experiencia suficiente para responder con mayor profundidad. Cosa que le hizo pensar seriamente en lo mucho que necesitaba estudiar para cambiar ese hecho, luchar aún más para defender a los monstruos.

No pudo evitar reírse enternecida sobre las preguntas respecto a cosas cotidianas sobre si comían lo mismo o si había costumbres similares entre ellos, basándose en la información que obtenían del basurero. De buena fe aclaró algunas que de antemano conocía por ser conocimiento común entre humanos, pero algunas otras tuvo que limitarse a que eran temas superiores a su propio saber cómo por ejemplo los ámbitos políticos y forma de liderar en la superficie. Contestando que había muchas maneras de gobernar dependiendo de las regiones y admitiendo de esa manera que aun siendo humanos, había diferencias que no se lograban aclarar pese a los largos años transcurridos.

-… y para eso estamos los embajadores, para mediar los intereses de los respectivos países. –Concluyó Frisk con una sonrisa, contenta de poder defender su puesto de trabajo ante tal información. –Las diferencias y choque de intereses son inevitables, pero eso no implica que no tengan soluciones. Así que una vez que estemos todos en la superficie, mi labor será luchar por sus intereses, defender sus costumbres y representarlos en algunos casos con el fin de obtener lo mejor para ustedes.

-Y no me queda duda de que lo lograrás, bello ángel. –Comentó Mettaton con total sinceridad. –¿O no lo creen así, bello público?

Las sonrisas de los camarógrafos y pulgar arriba de Sans, fue lo único que obtuvieron. Frisk se limitó a sonreírles de vuelta, esperando que los espectadores estuvieran haciendo lo mismo con ella.

-Muy bien, Darling, pasemos ahora a un punto que a muchos nos interesa y compete. –Pese al tono dramático del robot, podía notar que el momento de la verdad se avecinaba. –Llegaron muchas preguntas sobre la barrera y sobre las almas humanas

-Adelante. –Comentó Frisk con total seguridad en sí misma.

-Una pregunta que destaca mucho de esto es: ¿cómo fue que se creó la barrera? ¿Qué es lo que saben los humanos de ella, que fueron los creadores?

-Me temo que ese es un conocimiento que no poseo de momento. –Admitió con un deje de culpa por no poder brindar lo que se quería con esa pregunta. –Yo no sabía sobre la existencia de este lugar hasta que caí aquí por accidente.

-Te acabas de echar la soga al cuello con esa respuesta, torpe.

-¿Eso significa que los humanos simplemente nos dejaron aquí y se olvidaron de nosotros?

Frisk mantuvo su sonrisa tenue, pero internamente había caído en cuenta del error que había cometido con su respuesta, dando a pie a otras preguntas que no serían del todo alentadoras las respuestas. No se estaba girando hacia Chara para no verse extraña ante las cámaras, pero estaba segura de que había rodado los ojos ante su torpeza. Si no estuviera conectada a sus emociones y tuviera los suyos por cuenta propia, era un hecho de que se habría reído y burlado de ella con eso.

-Era muy niña cuando terminé aquí en el reino, así que… Hay información que los adultos no comparten a los menores. –Trató de excusarse mientras hacía un esfuerzo en mantener una sonrisa calmada. ¿Cómo era que Sans podía hacerlo todo el tiempo? –Estoy muy segura de que los adultos han estado al tanto.

-¿Y si lo han estado, por qué no se han acercado? –Pregunto Mettaton sin percatarse del mal camino que llevaba dichas preguntas. Era evidente que sólo estaba emocionado con su trabajo y no podía culparlo por ello. Antes que su amigo, estaba para ser el mediador de la situación presente. –En los años registrados, todos los humanos caídos en este lugar han sido menores de edad. ¿En la superficie tienen registro de eso?

-Nuevamente, como menor de edad, hay información que no me fue otorgada.

-¿Pero no se les hizo extraño tales desapariciones?

-Desaparece mucha gente día con día, así que… –Se detuvo en seco al notar de nuevo tarde lo que había ocasionado. –Bueno… es un mundo muy grande, sería imposible no perderse en él ¿no?

Soltó una risa nerviosa con la que esperaba que fuera suficiente, pero por la expresión que notaba de Sans en la distancia, no convencía para nada. El esqueleto, al igual que los camarógrafos, se notaban preocupados con esa respuesta. Frisk comenzó a pensar seriamente en qué tan conveniente o no era tratar de regresar a su punto de guardado con tal de corregir esos errores, pero teniendo a Sans observándole le recordaba la razón por la cual no debía hacerlo.

Y si bien se trataba de una promesa… su pánico ante los errores que estaba acumulando no le ayudaba para borrar esa idea de la mente.

-Diles la verdad, Frisk. Puede que sea un mundo "interesante" como tú dices, pero la humanidad en general es agresiva. –Escuchó que Chara le indicaba desde su sitio. –No serán recibidos con los brazos abiertos, muchos querrán su muerte.

-Muy bien... ¡Continuaremos con más después de estos comerciales!

Indicó Mettaton con el dramatismo que sólo él sabía hacer. Frisk no pudo ocultar un largo suspiro de alivio en cuanto notó que las cámaras no estaban al aire, dejándose llevar por la comodidad del sillón en el que estaba como si quisiera desaparecer en él por lo que restaba de la entrevista. Aunque se arrepintió ahora de haberse acomodado demasiado en el mueble, ya que con ello retomó su cansancio y por consiguiente las ganas de caer dormida en el acto.

Tener que ser una figura pública estaba resultando agotador, y si bien había estado dispuesta con el reto en todo momento, estaba siendo agobiante la sensación de estar en un campo minado donde sus palabras podrían malinterpretarse con suma facilidad. Lamentablemente para ella, había muchas cosas de la superficie que no sabía explicar la naturalidad que venían siendo. ¿Cómo lograría conectar dos mundos tan distintos entonces? Ahora se percataba de esa dificultad con seriedad y se sintió tonta por no haberlo pensado antes.

Una botella de agua fue colocada en su cabeza, distrayéndola por completo de sus pensamientos y agradeciendo que ese fuese el caso. No tuvo que ver con detenimiento para ver de quién se trataba.

-Niña, no te quemes las ideas. –Rió Sans ante sus palabras, el cual parecía haberse acercado ella en el momento en que lanzaron los comerciales y Mettaton de nuevo había estado barajeando las preguntas con tal de tener un mayor orden en ellas. –Que desde aquí puedo oler cómo te estás esforzando demasiado.

-No soy una niña, Sans. –Reprochó con leve molestia, pero agradeciendo en silencio por la botella, la cual tomó para incorporarse nuevamente. –Ya no lo soy.

-Entonces no respondas como una.

Abrió sus ojos con cierta sorpresa, percatándose con mayor detenimiento en dónde estaba su problema. Sans tenía razón, estaba contestando como si fuese una total justificación el hecho de haber sido niña en su tiempo en la superficie. Pero si quería resolver las cosas como adulto… tenía que contestar como uno. Dio un largo trago a su botella de agua que terminó tomándose todo su contenido.

-¿Estás lista, Frisk? –El robot con forma cuadrada se acercó.

-¡Si!

Sans se apartó nuevamente sin necesidad de requerir indicación alguna, empleando su pulgar arriba nuevamente mientras se encaminaba a su sitio cerca de los camarógrafos para no ser visto. Regresando a los comerciales, Mettaton continuó hablando de algunos de los productos que venía sin importar que muchos de ellos ya se habían tocado en la pausa necesaria. Frisk lo tomó como una manera de retomar el ritmo suavemente. Agradeciendo que así fuera para dejar a un lado el cansancio que todavía traía consigo y que su nerviosismo en el asunto no le ayudaba tampoco.

-Muy bien, querida embajadora, retomemos el tema que a todos nos tiene pegados en la pantalla ahora mismo. –Comentó Mettaton ahora girándose hacia ella, indicando de esa manera a los camarógrafos que se enfoquen en ella también. –La barrera y las almas humanas. Tenemos conocimiento de que por tu puesto, eres la encargada de tal posesión.

-Es correcto.

-¿Qué nos cuentas de las almas humanas?

-La naturaleza del alma sigue siendo un misterio sin importar si se trata de un humano o monstruo. –Contestó en el acto, recordando las explicaciones que le habían dado Alphys o Chara con anterioridad. –Hay mucho por saber todavía, pero si hay algo que podemos encontrar en común es el hecho de que merecen paz y serenidad. Y es lo que estoy logrando con ellas.

-Darles el descanso eterno de la muerte.

-Así es.

-Y eso nos lleva a la pregunta más repetitiva: ¿Cómo piensas liberarnos de la barrera si no es con las almas humanas?

-Con trabajo en equipo. –Respondió de inmediato, sintiendo todo su optimismo corriendo en todo su ser. –Somos muchos los que estamos viendo la manera de lograrlo sin rendirnos, así que cuenten con que será una realidad.

-¿Y cómo es que lograrás que sea una realidad… "princesa"?

La voz masculina tan diferente que no provino del robot, la desconcertó de tal manera que rápidamente se puso a revisar su entorno, a lo que podía notar que no era la única con ese extraño malestar ante la buena vibra que se había estado generando poco a poco y que se había quebrantado con esa simple pregunta nada amistosa. ¿Cómo había entrado al lugar si se suponía que estaría protegido para evitar tal cosa? Incluso habían evitado tener público invitado para omitir esa clase de imprevistos.

Por primera vez notó que Sans estaba del todo despierto, contemplando al perro que se acercaba hacia el escenario con un semblante serio y levemente enojado. Frisk no dudó en estar alerta de cualquier situación que se presentara, en definitiva el can no venía con un buen humor hacia ella.

-¿Dogamy? –Frisk le reconoció una vez que estuvo cerca.

-¿Cómo piensas liberarnos del subsuelo si ya nos negaste una vez la libertad? –Gruñó el perro sin importarle que ahora Sans le había detenido con su magia para que no diera un paso más al frente. –¿Por qué no mejor entregas tu alma para liberarnos, si los de tú tipo fueron los que nos encarcelaron aquí?

-Calma tu rabia, amigo. –Respondió Sans sin borrar su sonrisa habitual, aunque era evidente que comunicaba otra cosa fuera de algo calmado. –Que aquí todos estamos con buenas intenciones.

-¿Cómo puedes defenderla, Sans? –Reprochó el perro con gran disgusto. –Cuando tu hermano fue encarcelado por ella.

-No fueron así las cosas.

-¡¿Entonces cómo?! Si sólo se limita ella a responder cosas sin sentido. ¿Por qué no dice nada sobre las amalgamas, nuestras familias? ¿Por qué no dice el cómo realmente cree que logrará romper la barrera sin el poder de las almas? ¿Realmente quiere liberarnos o solo juega con nosotros? ¡No queremos rodeos, queremos respuestas!

Frisk vio de reojo a los camarógrafos, los cuales seguían trasmitiendo en cuanto Mettaton no dijera nada al respecto, pero el robot y dueño del set estaba ocupado ahora con Doggaresa y el hacha con el que le estaba amenazando con tal de que no se levantara de su asiento. Las cosas se estaban complicando y todos los espectadores lo estaban observando. Un paso en falso y nuevamente estaría cometiendo errores que empeorarían la percepción que querían brindar. Y si sus padres le estaban viendo en ese momento… no le cabía duda de que llegarían corriendo al lugar para evitar mayores problemas, pero su presencia podría empeorar más las cosas.

Suponiendo que el matrimonio había renunciado a la Guardia Real por el descontento de las amalgamas, Frisk estuvo dispuesta a acercarse y tratar de explicar lo sucedido. Pero en cuanto dio un paso al frente, la canina pegó aún más su hacha hacia Mettaton, el cual no parecía preocupado por el arma tan cercano a él, sino por la situación en la que tampoco podía darse el lujo de atacar a los interruptores. Y menos parar las cámaras si con ello también pudieran generar un descontento.

Estaban en una situación complicada como lo vieran. Así que sin importar la decisión que tomara, no tendría resultados del todo óptimos ¿cierto?

-Si no piensas darnos tu alma… ¡La tomaremos nosotros y nos liberaremos por nuestra cuenta!

Frisk no tuvo tiempo de responder, ni tampoco el resto de poder hacer algo. La canina había separado su hacha del robot para lanzarla hacia ella con una precisión que sólo un guardia real podría lograr con mucho entrenamiento. Creyó haber escuchado gritar a Chara, mas no prestó atención a lo que realmente le dijo en el momento. Todo había pasado tan rápido que simplemente pudo cubrirse la cara con sus brazos a manera de reflejo.

Pero el hacha nunca llegó… o al menos nunca lo sintió.

No supo cómo, pero en cuestión de un segundo todo su panorama había cambiado radicalmente. No se escuchaban los disturbios ni reclamos, no se escuchaba… nada. Y tampoco se veía nada una vez que había bajado los brazos lentamente para contemplar qué había pasado. Como si con ello tuviera la incógnita de qué tan bueno o no era haber dejado de escuchar todo el conflicto.

Todo su entorno estaba oscuro ahora. Estaba en una negrura total que le impedía ver si había un suelo, barreras… o lo que fuera.

Contempló sus manos un tanto horrorizada al reconocer la sensación y el entorno. ¿Acaso había muerto? ¿No tendría alternativa más que regresar a su punto de guardado? ¿Tendría que repetir todo? Estaba internamente agradecida de haberlo hecho pese a sus inquietudes, pero al tratar de dar un par de pasos con cierta incertidumbre, comprendió en el acto de que se sentía algo diferente.

No era como las múltiples veces que había muerto y terminado en ese lugar tan extraño y tan indescriptible si alguien quisiera preguntarle al respecto. No, le había sido casi imposible moverse en las anteriores experiencias y en otras (como el caso de Chara), hasta sofocante. En cambio ahora… podía caminar y respirar con total libertad. Incluso se sentía más ligera de lo habitual, como si hubiera dejado atrás un peso que no sabía que cargaba consigo.

-¿Sans? –Preguntó a la nada por si pudiera dar con él de algún modo. Moviendo sus manos por si lograba chocar con algo ante algo que no estaba segura de sí podía ver o no con tanto negro a su alrededor. –¿Chara? ¿Eres tú de nuevo jugando con mi mente?

Por más que preguntaba abiertamente en espera de obtener respuesta de los mencionados, no obtenía nada. Si se suponía que Chara estaba vinculada a ella sin manera de separarse ¿por qué ahora no la veía ni escuchaba en ninguna parte? Todo era tan extraño ahora, que incluso intentó invocar sus códigos que siempre tenía consigo, mas no obtuvo nada de lo esperado. Simplemente no se presentaron ante su llamado como habitualmente lo hacía o aun cuando surgían de manera involuntaria. ¡¿Qué estaba pasando?! Si no contaba con CONTINUE o RESET… ¿Qué haría ahora?

Sintiendo que podía caminar con total libertad, y esperanzada de poder dar con algo, se encaminó rumbo derecho, en espera de chocar con algo entre toda esa negrura que le rodeaba. No quería entrar en pánico si tampoco podía recurrir a su último recurso, pero estar en una situación así no le dejaba mucho por pensar fuera de un temor paralizante. No, no estaba para estar en un estado así, pero tampoco encontraba una solución viable ante lo desconocido rodeándole por doquier.

Hasta que unas figuras muy extrañas aparecieron cerca de ella, como si hubieran estado ahí todo el tiempo.

Frisk no tenía ni idea de en qué momento habían estado ahí, a lado suyo con su andar tan… extraño, por describirlo de algún modo. ¿Qué eran? ¿Cómo habían aparecido de la nada? En un principio le habían parecido chorros de lava que no generaban luz entre toda esa oscuridad y que tenían el rojo suficiente para resaltar demasiado entre el negro agobiante. Pero no tardó demasiado en percatarse que, por muy sutil que se viera, contaban con un rostro que no parecían mirar algo en específico. Y si podía verlos con esa claridad al igual que poder ver sus propias manos, significaba que esa oscuridad del entorno no era lo que creía.

-¿Hola?

Quiso acercarse a lo que fueran ellos, pero por más pasos que daba, las figuras se alejaban de ella sin siquiera mirarla directamente. No sabía que existieran monstruos de ese tipo ni tampoco cómo era que había terminado en ese lugar. ¿Realmente el hacha había dado con ella y muerto en el proceso? No se sentía de esa manera ni tampoco podía hacer lo mismo que había logrado una y otra vez cuando eso le ocurría.

-Disculpen, pero… ¿en dónde estamos?

No obtuvo respuesta, ni tampoco lograba acercarse lo suficiente a ellos para tocarlos y comprobar qué eran. Tampoco parecía que le viesen directamente como para saber si estaban huyendo de ella o no, por lo que no dudó en correr hacia ellos, teniendo toda intención de alcanzarles con tal de obtener lo que fuera ante la incógnita presente. Si iba a quemarse en caso de que se trataran de lava, estaba dispuesta en correr ese riesgo con tal de obtener una respuesta a lo que fuera que estaba pasando.

Ni siquiera supo si había logrado o no alcanzarles al no sentir nada en tacto. En su lugar, obtuvo un ruido sumamente extraño resonando con gran intensidad en todo su esplendor al grado de paralizarla tapando sus oídos como pudiera. ¿Ese era un grito? ¿Una alarma? No le encontraba sentido para poder comprender qué era realmente, pero el que le incomodara tanto tampoco ayudaba para tener una respuesta a eso y varias preguntas más que se formulaban conforme andaba en ese lugar tan extraño.

Si tan solo pudiera invocar sus botones… o lo que fuera…

Como si su alma lo implorara, ante ella había aparecido el botón escarlata que le generaba muchas dudas pese a ahora tener un nombre con el que reconocerle. SAVE brillaba tenuemente ante ella sin explicación alguna de cómo lo había logrado nuevamente si los que sabía cómo hacerlo, se encontraban ausentes como si nunca estuvieran con ella. En verdad que no tenía ni idea de cómo era siquiera que tenía eso consigo… pero el ruido ensordecedor ante lo desconocido tampoco le daba muchas opciones para pensar con mayor detenimiento. No tenía ni idea de en dónde estaba, ni tampoco en dónde estaban Sans, Mettaton, Chara… quien fuera.

Con cierto malestar inminente, separó una de sus manos que tapaban sus oídos para tratar de tocar el código frente a ella. Pero antes de que las yemas de sus dedos rozaran la figura geométrica flotante, el extraño ruido cesó de golpe y de una manera que le hizo frenarse ante lo agobiante que había sido tanta paz de un instante a otro. ¿Acaso… el ruido había parado con tal de que no tocara el SAVE? No encontraba otra explicación. No encontraba ninguna clase de explicación a lo que estaba afrontando ahora. La confusión iba incrementando conforme pasaban los segundos observando el lugar y situación en el que estaba.

Los extraños seres con forma de chorros de lava ya no estaban, desapareciendo de la misma manera en la que habían aparecido. En su lugar había… algo, pero a diferencia de los otros, éste en definitiva no tenía vocabulario suficiente con los que poder describirlo.

Era… una figura muy extraña. Ni siquiera le encontraba una descripción específica fuera de "raro" para tratar de comprender qué estaba viendo. Era como si su mente fuese incapaz de darle forma a eso frente a ella, pese a que era claro que estaba "algo" ahí. ¿Era blanco? ¿Translúcido? Tampoco podía darle un adjetivo a lo que fuera que estuviera contemplando.

-¿Hola? –Nuevamente preguntó, sin saber si obtendría o no respuesta de algo que no parecía tener boca, o rostro con el cuál dirigirse. ¿Siquiera se trataba de algo vivo? No quería verse grosera por cuestionarlo, pero en verdad que no comprendía su apariencia de ninguna manera coherente. Ni siquiera las amalgamas se habían visto así de extrañas al grado de no poder dar una descripción de su apariencia. –Disculpa, pero ¿qué…?

Extendió su brazo con cierta curiosidad, ignorando el SAVE que aun flotaba ante ella y queriendo comprobar si tan sólo pudiera tocarlo ante el fallo con las extrañas figuras rojizas que le habían rodeado. Pero se detuvo rápidamente al ver algunas figuras habían aparecido frente a ella de una forma tan extraña que, de una manera inverosímil, le daba la impresión de que se trataba de una conversación. ¿Esa figura… se estaba comunicando?

¿Y por qué le daba la impresión de haber visto esas figuras en otra parte?

Sin seguir comprendiendo la situación en la que había terminado y sin saber cómo había llegado a ello en primer lugar, se dispuso nuevamente en tratar de tocarlo, esperanzada de poder al menos comprender una mínima parte con tan sólo poder comprobar que se trataba de algo sólido. Pero antes de estuviera cerca de hacerlo, toda oscuridad y extraña figura había desaparecido por completo para dejar en su lugar al can furioso ante ella y el hacha estando a centímetros de separación suya.

Pero con la diferencia de ahora estar de lado, como si se hubiera movido con total precisión de tiempo y espacio para impedir el impacto de algo que claramente le mataría.

Frisk ni siquiera pestañeó. ¿Qué había pasado? Era como si nada hubiera pasado en su ausencia, como si se hubiese congelado el tiempo en el que estuvo en tan extraño lugar para regresar al mismo punto en el que había dejado todo. ¿Había sido imaginación suya todo lo que había visto? No lo sentía así… y menos cuando el SAVE aún estaba flotando frente a ella, como si hubiese esperado a que se percatara de su presencia antes de desaparecer frente a ella sin necesidad de que lo tocase. Eso no había pasado antes con sus códigos…

-¡Frisk! –El grito del esqueleto le hizo reaccionar ante lo extraño que había sido todo. Girándose para verlo correr hacia ella con un semblante sumamente preocupado. –¿Cómo te moviste tan rápido?

-¿Moverme? –No sabía cómo reaccionar o sentirse al respecto. En definitiva no tenía ni idea de lo que había pasado. –Yo…

-¡Cuidado!

Sans puso una mano en su cabello y de alguna manera le había hecho agacharse junto con él para evitar otro impacto de una nueva arma arrojada. Estando ambos en el suelo, Frisk no tenía ni idea de cómo reaccionar ante lo que había visto… o no visto. Seguía sin poder dar una descripción a sí misma para tratar de comprender realmente qué había pasado. Todo había sido tan abstracto para considerarlo real o no. Y tal parecía que había llegado Undyne con tiempo, ya que ambos perros ahora habían sido detenidos con su magia para impedirles más ataques. Aunque ahora que se asomaba para ver mejor las cosas presentes, con la mirada que les lanzaba la anfibia con su único ojo era más que suficiente para doblegar a cualquiera.

-Qué vergüenza para ustedes. –Soltó Undyne, señalándoles con una lanza que recién había invocado. –¿Renunciaron a la Guardia Real para hacer esta clase de fechorías?

-La humana huele a muerte, Undyne. –Gruñó Dogamy en el acto, mirándole hacia arriba con cierto rencor. –Ustedes no lo notan, pero para nosotros es un hecho de que la humana tiene ese aroma. Hay cenizas en su esencia.

Frisk se apartó un poco de Sans para levantarse ahora que no parecía correr peligro. Escuchar tal cosa le generaba un gran malestar que no sabía cómo defenderse de tal declaración. Buscó con la mirada a Chara para saber su reacción al respecto, pero para sorpresa suya tan sólo se había quedado sentada (aunque más bien estaba flotando) en el sillón en el que se había colocado anteriormente y que ahora tenía una de las hachas clavadas en el punto que se había recargado. Aunque su mirada pareciera estar fija en la escena, la seriedad que mostraba le indicaba de algún modo de que estaba pensativa y que claramente no le compartiría lo que estuviera mentalizando.

Había querido preguntarle si sabía algo sobre cómo era que los canes mencionaban sobre "oler a muerte" si antes no le había ocurrido tal cosa, pero optó para dejarlo en otro momento. No quería empeorar las cosas de que le vieran hablar con alguien que no podrían ver para suerte suya. Ya era demasiado que hubieran varios seres que tuvieran la capacidad de verle y generarle preguntas de por medio.

-Desde que las amalgamas murieron, no tuvimos explicación alguna más el hecho de que habían sido inestables. ¡Y eso es falso! –Comentó Doggaresa en el acto. Apoyando a su esposo en todo momento. –Endogeny estuvo con nosotros antes de la tragedia. Trató de poner resistencia a lo que le estaba pasando ¡Nos quieren ocultar la verdad por una humana que miente!

-Tienen razón, merecen saber lo que pasó con sus familias. –Soltó Frisk mientras se acercaba a ellos, aun cuando la mirada que le lanzaban tanto Sans como Undyne le indicaban que hiciera lo contrario. –No necesitan ser agresivos para obtener respuestas.

-La voz tenía razón. Solo hemos sido un juego para ti.

-¿Voz?

No obtuvo respuesta a su pregunta ya que fueron interrumpidos por la llegada de más guardias reales que no habían tenido la velocidad de Undyne para llegar a tiempo. Auxiliaron a su capitana para sujetar a los perros, y por más que reclamaba que no se los llevaran, no contaba con la autoridad para decidir al respecto. No cuando la misma Undyne había sido la que los había sentenciado al calabozo hasta aclarar sus acciones y había destrozado las cámaras con sus lanzas en un momento que nadie se había percatado. Todo había sido tan revoltoso de la nada, que simplemente no repararon en eso hasta ahora.

-Esto no es tu culpa, Frisk.

Se adelantó Sans antes de que su mente formulara mil y un cosas que pudieran atormentarle mentalmente, estando a lado suyo ahora para seguir cumpliendo con su papel de guardaespaldas a su manera. Y por más que pudiera estar agradecida con él por estar con ella pese a todo, no se volteó a verlo con tal de seguirles en vista a los ex guardias que tenían rencor hacia ella. Ni siquiera tuvo tiempo de explicarles… ¿Qué? ¿Qué iba a explicarles sobre lo sucedido con las amalgamas? Ni siquiera ella lograba comprender qué había pasado realmente al momento de oprimir el SAVE aquella vez.

Y pensando en eso ¿Qué había pasado ahora que de nuevo se había manifestado el código de tono escarlata? ¿Había sido real o no lo que había visto entre esa negrura agobiante y figuras extrañas?

Si no fue imaginación suya, ¿acaso esa "cosa" le había querido decir algo?

.

.

.

**Coro de ángeles aquí, ante una actualización milagrosa**

Hola! Muchas gracias por la larga (muy larga) espera por este capítulo. Espero que hayan disfrutado esta lectura y que me tengan la misma paciencia y cariño para el siguiente año, jajajaja. (tranquilos, ya ando viendo la manera de agilizarme).

He querido tener el ending para sus publicaciones de esta historia… pero por más que trato de organizarme con eso, me ha sido complicado en este año, jajajaja. Así que una disculpa de la gran lentitud en cuanto a actualizaciones de esta historia, es sólo que contiene muchas más cosas que la otra, por lo que los tiempos juegan en mi contra. De tan sólo esta historia les debo muchas portadas, animaciones, etc… Así que no tienen ni idea de cuán agradecida estoy con su paciencia y cariño. Puede que para agilizar las cosas deje de contemplar varios elementos y me limite a sólo escribir a como lo hago con Flapper Florist, pero… hay tanto por mostrar que mi propia emoción me gana, jajajajaja.

Nuevamente muchas gracias por su constante apoyo en esta historia. Son mi motor para seguir adelante ante una ajetreada vida que implica mi existencia. Gracias a esta historia recuerdo la pasión que debo reflejar siempre en mis metas, y qué tan organizada necesito estar para lograr todo, jajajaja… No he logrado realizar mi webcomic por lo mismo :´) (Creo que tendré que esperar a terminar una de mis historias al menos para darme ese espacio).

Los quiero mucho!

Michi fuera!

:D