Bueno, pues hola. Les traigo un nuevo capitulo del Fic, espero les agrade y a continuación les haré una pequeña aclaración.
En la historia usare nombres de ataques Pokémon tanto en Español Castellano como en Español Latino dependiendo de cual me guste mas, ya que hay nombres en Latino que suenan mejor que en Castellano y viceversa. Por cierto, les aconsejaría ver un mapa de Ciudad Hau'oli mientras leen el capitulo. Ahora si, comencemos.
En las afueras de la ciudad más grande de toda Alola, es decir Ciudad Hau'oli, se encuentra una pequeña cabaña al borde del Mar de Melemele. Dentro de esta cabaña se encuentra una chica de bellos ojos verdes y largo pelo rubio con un flequillo dividido en dos mechones a cada lado y dos grandes trenzas.
—Más despacio chicos, podrían atragantarse—Dijo mientras terminaba de servir la comida a cinco Pokémon hambrientos, entre ellos un Snubbull, un Poliwhirl y un Murkrow, acompañados de lo que parecía ser un pequeño perro color marrón con un collar y un oso diminuto de color rosa con blanco y marrón.
Terminando de servirle a los Pokémon terrestres, se dirigió hacia la pecera donde se encontraba un Corsola y tres Luvdisc, subió una pequeña escalera que se encontraba al costado de la pecera y llegó a la cima de esta, desde donde dejó caer el alimento para las criaturas acuáticas.
—Cierto ¡Hoy es día de compra! ¿Cómo pude olvidarlo?—Pensó para sí misma.—¡Chicos, profesor, iré a comprar los víveres de la semana!—Anunció mientras bajaba la escalera y se colocaba su pamela blanca pastel en la cabeza, la cual daba un gran contraste con su largo vestido blanco acabado en falda así como con sus largas medias y zapatos blancos.
—¡Lillie, espera!—Se escuchó una voz masculina proveniente desde lo que parecía ser el sótano de la cabaña.
Ante dicho llamado, la joven de nombre Lillie se detuvo en seco, justo en frente de la puerta. Unos pasos se escucharon, era el "profesor" quien subía las escaleras que conectaban al primer piso con el sótano.
—¿Qué pasa, profesor?—Preguntó Lillie al ver que el profesor, un hombre de piel morena, alto y de aspecto fornido con el pelo largo y negro recogido en una cola baja además de (por qué no decirlo) una increíble perilla, había llegado al mismo piso en el que ella se encontraba.
—Necesito que vayas a recoger unas piezas que requiero para el nuevo proyecto, son traídas desde Ula-Ula así que debes ir al "Embarcadero de Hau'oli"—El profesor sacó un pequeño papel del bolsillo de su bata de laboratorio y se lo dio a su ayudante.—Solo pídelas a nombre de Kukui y te las deberían de dar sin problemas, en caso de que se compliquen un poco las cosas, entrégales el recibo que tienes entre manos.
La rubia analizó un poco el recibo y en él se podía apreciar el nombre de los materiales que Kukui había comprado, la cantidad de estos y el precio, para después decir:
—Está bien, ¡regresaré pronto!—Tomó un bolso con forma de Poké ball que estaba colgado en un perchero, abrió la puerta y salió para hacer sus deberes del día.
El profesor se quedó viendo la puerta unos segundos para después dar media vuelta y comenzar a caminar.
—Pensar que ha pasado un año entero desde que te encontré tirada en la playa...—Dijo Kukui para sí mismo mientras se dirigía a su cocina.—¡Es hora de celebrar a nuestra ayudante favorita, chicos!
Todos los Pokémon a los que la rubia había alimentado gritaron con alegría, sumándose a ellos una creatura de aspecto gaseoso de tonalidades moradas.
—¡Nebulilla! ¿Lillie no te llevó con ella?—Preguntó sorprendido el hombre, a lo cual la masa gaseosa de nombre "Nebulilla" respondió negativamente.—Eso es muy inusual… ¿Algo le pasará? Nunca va a ningún lado sin ti—Volvió a cuestionarse a sí mismo con una mano en la barbilla.
Los Pokémon del laboratorio se reunieron alrededor de Kukui indicándole que se diera prisa para los preparativos de la fiesta, sacándolo así de su nube de pensamientos.
—Ya voy chicos, ya voy, no se apresuren—Contestó divertido.—Bueno, se lo preguntaré luego.
Y así, comenzó el inicio del fin.
El sol en Alola era más fuerte de lo que era en otros lugares, después de todo, el clima de la región era tropical por lo que la pamela de Lillie servía de maravilla para cubrirla de los fuertes rayos del sol… Tal vez por eso su piel era tan blanca.
Tras salir de la cabaña del profesor, Lillie tomo rumbo hacia el norte, no sin antes rociarse repelente contra Pokémon, para evitar que la atacaran en la hierba alta, tras unos minutos de caminata llego a un lugar donde una casa nueva estaba siendo construida, Kukui le había dicho hace no mucho tiempo que una familia se mudaría de Kanto a Alola, muy posiblemente la obra en construcción era para la nueva familia.
Restándole importancia a la casa en construcción, se dirigió al oeste pasando por enfrente del centro Pokémon, en la entrada de este estaba la enfermera Joy, una joven hermosa de cabello color rosado y traje de, como su titulo lo indica, enfermera, que saludó animadamente a la chica.
—¡Alola, Lillie!
—Ah, sí, ¡Alola, enfermera Joy!—La rubia devolvió el saludo, pero con un tono más bajo que el de la enfermera.
—¿Otro encargo del profesor Kukui?—Preguntó la enfermera mientras ponía las manos en la cadera.
—Si, además de que debo comprar los víveres de la semana, con todos los Pokémon del profesor la comida se acaba rápido—Respondió la ayudante.
—Ya veo… Entonces no te quito más tiempo, ten un buen día Lillie
—Gracias enfermera, tenga un buen día.
La chica iba a volver a ponerse en marcha hacía Ciudad Hau'oli, pero el llamado de la enfermera la detuvo.
—¡Lillie! Una cosa más…
El gesto de la enfermera era serio, lo cual hizo que la chica se preocupara un poco.
—He escuchado rumores, dicen que el "Team Skull" está rondando por Melemele…
—¿¡El "Team Skull"?!—Esas no eran buenas noticias, definitivamente no lo eran.
El "Team Skull" era una banda de criminales buenos para nada que se dedicaban a aterrorizar a la gente haya donde fueran, no eran un gran problema para los entrenadores experimentados, pero para civiles normales como Lillie, eran una pesadilla.
—Ten mucho cuidado, Lillie—Dijo Joy ahora con un gesto preocupado.
—Lo tendré, enfermera… Muchas gracias por el dato—Agradeció mientras una pequeña gota de sudor frío resbalaba por su rostro.
Lillie siguió su camino por el oeste con la preocupación a flor de piel, ¿y si se los encontraba? ¿si le hacían algo malo? No quería ni imaginárselo. Era tal su preocupación que no se dio cuenta cuando pasó por enfrente de la "Escuela de entrenadores", un lugar donde jóvenes y adultos se reunían para aprender sobre los Pokémon, que por cierto, estaba a cargo del primo del conocido Samuel Oak, Samson Oak.
La rubia continuó caminando, y caminando, tal vez por una hora hasta que al mirar a su alrededor, vio los numerosos edificios y la playa que caracterizaban Ciudad Hau'oli, así como su gran cantidad de habitantes que caminaban pacíficamente por las calles.
—¿Ya he llegado?... Ni siquiera me di cuenta…—Dijo para sí misma. Ahora que estaba en Hau'oli se sentía un poco más segura, después de todo, había gente en todos lados.
Tratando de olvidar al Team Skull visualizo sus tareas del día, la compra de los víveres y el encargo del profesor. Ciertamente el embarcadero le quedaba más cerca que el centro comercial si tomaba un atajo, así que puso rumbo hacía el lugar.
Delante de la "Oficina de Turismo", el edificio más alto de Hau'oli, había un pasadizo al que se accedía simplemente abriendo una pequeña puerta y se salía de la misma manera, todo ese lugar estaba lleno de hierba alta, pero gracias al repelente que se había puesto antes no tenía de que preocuparse.
Abrió la pequeña puerta del pasadizo y justo cuando iba a entrar escuchó a lo lejos:
—"El mapa que nos dio el profesor es muy raro, Pikachu… ¿Dónde se supone que queda la "Escuela de entrenadores?"
No pudo evitar distraerse por esas palabras. Cierto era que quería terminar rápido sus deberes para regresar pronto a la cabaña y estar fuera de peligro, pero no podía evitar querer ayudar a las personas que lo necesitaban. Con la mirada buscó a la persona perdida, y la encontró. Sentado en un banco y con la mirada baja había un chico de pelo alborotado color azabache con un Pikachu en el hombro que sostenía un papel en una mano y una gorra en la otra, un poco vacilante se acercó a el.
—Dis... disculpa...
Eso basto para llamar la atención del chico que pasó de ver el mapa a ver a la rubia.
—Puede ser... ¿Qué estas perdido?—Preguntó con timidez.
—¡Así es!
La energía con la que el chico afirmó el hecho asusto un poco a Lillie, haciendo que esta diera un pequeño salto hacía atrás.
—Estoy buscando la "Escuela de entrenadores", ¿de casualidad sabes donde esta?—Preguntó ahora el azabache mientras se ponía su gorra.
—La Escuela de entrenadores... ¿Tienes un mapa?
—Tengo un justo aquí—El chico de pelo alborotado le dio el papel que estaba sosteniendo a la chica, que comenzó a explicarle como llegar a su destino.
—Ya veo... Parece que solo teníamos que caminar en línea recta, Pikachu—Dijo con una sonrisa en el rostro tras comprender la dirección.—Muchas gracias por su ayuda, ¿puedo compensarla de alguna manera?
—¡No es necesario! Solo quería ayudar, no necesita darme nada...—Respondió la rubia, la verdad es que no ayudaba a la gente para recibir agradecimiento o compensaciones, lo hacía por "amor al arte" como quien diría.
—De acuerdo...—Contestó no muy convencido el chico.—Te prometo que te lo compensaré algún día.
Dicho esto salió corriendo en dirección a la Escuela de entrenadores. Lillie no solía llevarse muy bien con la gente de mucha energía, después de todo, eran bastante aventureros, ella en cambio, disfrutaba mas de quedarse en un lugar seguro, pero ese en especial... tenía una chispa única. Tratando de olvidar al chico, se dirigió de nuevo al atajo, abrió la puerta otra vez y se detuvo en seco justo antes de entrar.
—El Team Skull esta en Melemele... ¿No estoy siendo muy descuidada?...—Pensó mientras veía hacía la nada.—Solo tengo que asegurarme de que nadie me vea entrar...
Miró hacía todas direcciones y al ver que no había nadie fijándose en ella, entró sin saber que había sido vista por cuatro personas. Una vez que pasó la hierba alta y llegó a salida simplemente caminó recto hasta llegar al puerto para luego entrar al embarcadero, lugar desde el cual podías partir a dos de las cuatro islas que conformaban la región de Alola, donde por cierto, arribaban todos los barcos de otras islas o regiones. Una vez dentro miró por todas partes con la esperanza de encontrar a la persona que tenía los materiales de Kukui, para su mala suerte, recordó que no había obtenido datos sobre el aspecto del proveedor, así que se sentó en una de las bancas y decidió esperar a que algo pasara, una espera de al menos una hora.
—¿Tu eres Lillie?
Al escuchar su nombre, la chica se sobresaltó un poco para después voltear a ver a la persona que la había llamado.
Era un hombre anciano algo regordete, con una gran barba blanca y poco cabello en la cabeza, además de tener los ojos aparentemente cerrados, estaba vestido con un traje de marino azul y una gorra del mismo color, tenía un maletín color plateado en la mano izquierda.
—Debes de ser la asistente de Kukui...
—Este... ¡Si!... Lillie es mi nombre… ¿Usted es…?—La rubia se puso de pie al momento en el que pronunció dichas palabras mientras pequeñas gotas de sudor bajaban por su rostro, a pesar de haber sido la asistente de Kukui por un año, aún no estaba acostumbrada del todo a hablar con los diversos contactos del hombre, que para ella eran completamente desconocidos.
—¡Oh! disculpa mis modales, mi nombre es San Juan Wolf, un placer señorita Lillie—Contestó mientras estiraba su mano derecha para unirla en un apretón junto con la de la chica.
—No tiene por qué disculparse señor Wolf, además de que no es necesario usar el "señorita", con Lillie basta—La chica unió su mano con la del anciano, concretando el estrechón de manos. Un hombre con modales, la hacía sentir tranquila.
—De acuerdo, Lillie.—San Juan retiró su mano para apoyar el maletín en ella y abrirlo con la otra.—Pasemos a lo que nos concierne, aquí está todo lo que el profesor encargó, y no se preocupe por el dinero, fue pagado por adelantado.
Dentro del maletín había varias piezas electrónicas, Lillie no estaba del todo segura de lo que eran así que sacó el recibo que Kukui le había dado de su bolso en forma de Poké Ball y comprobó que los materiales concordaran con las cantidades que se especificaban en el papel. Todo estaba en su lugar. Aunque los precios de las cosas que el profesor había comprado eran elevadísimos, de seguro había usado gran parte de su presupuesto.
—Muchas gracias, señor Wolf. Me encargare de llevarle esto al profesor—Agradeció mientras hacía una pequeña reverencia.
—Solo cumplo con mi trabajo, no hay nada que agradecer.
—Una cosa más, señor Wolf…—La mirada de la rubia se centró en el rostro del hombre.
—Dime.
—¿Cómo supo quién era yo?—Eso le daba mucha curiosidad, ¿acaso se habían visto antes?
—Oh, eso. Cuando el profesor envió el pago de los materiales, también mando una carta donde nos especificaba que su asistente recogería el encargo, junto con un dibujo sobre la apariencia de dicha persona.—Mientras hablaba, Wolf metía las manos en los bolsillos de su traje, hasta que encontró lo que buscaba.—¿Lo ves?
Era el dibujo que el profesor había hecho sobre la rubia, que consistía en un muñeco de palitos y bolitas con un gran sombrero y largo pelo amarillo, en la parte baja de la hoja se podía leer: "Lillie"
Una gota de sudor apareció en la sien de la retratada, el dibujo no era la especialidad de Kukui, y aun así ¿para qué le había dicho que pidiera los materiales a su nombre si les había dado un "retrato"? El profesor a veces era un poco tonto.
—Ya… veo, jeje
—Bueno, ahora que cumplí con el encargo, debo partir de nuevo, tengo trabajo en Poni—Anunció Wolf, haciendo espabilar a Lillie.
—Yo también debo partir, aún tengo cosas que hacer—Contestó.—Ha sido un placer conocerlo, señor Wolf.
—Lo mismo digo, Lillie.—Respondió mientras le entregaba el maletín.—Si necesita viajar a algún lugar no dude en contactarme.
Tras despedirse cada uno tomó rumbos distintos, la ayudante ahora se dirigía al Centro comercial, seguida a lo lejos por tres personas, mientras que estas estaban siendo seguidas por un chico y un Pokémon.
—Ahora que lo pienso, Nebulilla ha estado muy calmado… Así debería de ser siempre—Dijo mientras veía su bolso, en eso una gota de lluvia cayó en su mano.—¿Lluvia en esta época del año? Qué raro…
La chica llegó al atajo corriendo con la intención de pasar por el rápidamente y llegar al Centro comercial para evitar la lluvia que estaba por acercarse, olvidándose completamente de revisar los alrededores. Cuando se disponía a abrir la puerta de entrada que anteriormente le había servido de salida, sintió como algo subió a su hombro, al voltear la vista hacía esa parte de su cuerpo pudo ver como un pequeño anfibio de color negro y rojo la miraba con ojos maliciosos. Su sangre se heló en esos momentos y estuvo a punto de pegar un grito, si no fuera porque alguien le tapó la boca, lo cual la asustó aún más.
—Has un puto ruido y te mueres—Dijo de forma amenazante la persona que le había tapado la boca, para acto seguido colocar una navaja en su espalda.—Solo sigue mis instrucciones y todo estará bien…
Pequeñas lagrimas se empezaron a formar en los ojos de la chica, estaba asustada, muy asustada, pero no le quedó más remedio que asentir en señal de que estaba dispuesta a seguir las ordenes de su misterioso agresor. La estación de policía estaba justo a un lado del pasadizo, comenzó a implorar para sí misma porque la ayudaran, pero fue entonces cuando escuchó:
—"Rayos, ¿lluvia? Vámonos antes de que nos mojemos"
—Muy bien, ahora, abre la puerta y entra rápido, no queremos que nadie nos vea—Ordenó el sujeto, para posteriormente, quitar su mano de la boca de Lillie.
La rubia abrió la puerta y entró al pasadizo, con el anfibio aún en su hombro, ¿en qué momento se le había acabado el efecto del repelente? Caminó un poco más hasta que llegó a un árbol y se dio la vuelta para ver a su asaltante, que para su sorpresa, no era solo uno, eran tres. Dos hombres vestidos con camisas negras con detalles blancos, muñequeras negras y pantalones del mismo color así como también contaban con un cubre bocas de tela negra y blanca junto con un gorro blanco con dos círculos negros en el frente, y ya por ultimo unas deportivas blancas, uno de ellos tenía el pelo teñido de azul mientras que el otro tenía el pelo marrón y rizado, también era bastante más robusto, junto a ellos había una chica con un atuendo similar al de los hombres, solo que tenía un mini-short rasgado de color blanco y una camisa sin mangas del mismo color que el de los hombres, su pelo estaba teñido de rosa. En el cuello de los tres asaltantes había algo que hizo a Lillie caer del miedo, una cadena metálica con el logo del Team Skull. Que mala suerte.
—Garbodor, sal—Dijo el tipo de pelo rizado mientras sacaba una Poké Ball de la cual salía un Garbodor.—Usa Niebla clara.
El Pokémon obedeció a su entrenador, expulsando de su grotesco brazo una gran cantidad de humo blanco que cubrió completamente el pasadizo, tenían todo planeado.
—"Hermano", parece que hemos encontrado una buena presa, tiene aspecto de niña rica—Dijo la chica de forma animada.
—¡El Hermano siempre sabe dónde encontrar lo mejor de lo mejor!—Se unió a la celebración el hombre robusto.
—Eso es obvio, nunca deben dudar de mi—El "Hermano" que era el tipo de cabello teñido de azul, dirigió su mirada y su navaja hacía Lillie, quien estaba paralizada del miedo.—Bien, mocosa, dame lo que tengas en ese maletín y en el bolso ahora mismo.
La chica de Alola no podía moverse, estaba completamente inmóvil, al ver esto el tipo robusto y la chica de pelo rosa se acercaron a ella y le quitaron el maletín y el bolso. La miembro del Team Skull abrió el bolso de Lillie y lo vació justo frente a ella, cayendo de este un montón de repelentes, pociones, uno que otro libro y por ultimo, una Poké Ball.
—Este bolso no tiene mas que basura inservible...—Se quejó la chica.
Fue entonces cuando Lillie cayó en cuenta... Se había olvidado de Nebulilla. No le dio mas tiempo de pensar en su compañero ya que un golpe sonoro la sacó de sus pensamientos, la chica del Team Skull la había golpeado, dejándola con los ojos bien abiertos y no se detuvo ahí, comenzó a jalonear su cabello y a patearla con fuerza.
—Si... vas... a salir... a la calle... hazlo... con cosas... ¡valiosas! ¡Estuvimos esperando una hora a que salieras!—La del pelo rosa pisoteaba a Lillie por cada palabra que decía, y así continuó aporreándola sin ella poder hacer nada mas que cubrirse la cara y chillar del dolor mientras estaba hecha un ovillo, hasta que...
—Hermano, ¡mira esto!
Al escuchar a su compinche, los otros dos miembros del Team Skull se acercaron a él para ver su botín.
—¿Qué diablos se supone que es esto?—Preguntó la chica un poco enfadada al ver lo que para ella eran "un montón de cachivaches".
—Es tecnología muy costosa, debe alcanzar al menos el millón de Pokédolares en el mercado cada pieza—Contestó emocionado el de pelo castaño, sorprendiendo a sus camaradas.
—¿¡Es en serio?!—Gritó la fémina del grupo.
—¡Oh hoho! ¡Parece que obtuvimos el premio gordo!—Exclamó el líder.—Como lo esperaba de ti, "Big-J" ¡Tu cerebro nunca nos falla!
—Esto no sería posible sin ti, Hermano—Big-J se rascó la cabeza y cerró los ojos demostrando así que estaba feliz.
Lillie estaba tirada en el suelo, sintiendose impotente… El profesor le había encargado una misión tan importante y ella estaba permitiendo que le robaran todo, el dinero de Kukui se iría a la basura, todo gracias a ella. El la había cuidado sin importarle quien fuera, la había alimentado y dado un hogar, y ella lo pagaba de esa forma, las lágrimas comenzaron a salir de sus ojos a montones. Tenía que hacer algo, aunque le costará la vida, no podía permitir que siguieran celebrando.
—Muchas gracias por los millones, querida, nos ayudaran mucho, mucho, la espera valió la pena—La chica del Team Skull se puso de rodillas para estar a la altura de su víctima y comenzó a reír frente a ella, sumándose a la burla los otros dos integrantes.
Las carcajadas comenzaron a retumbar en la cabeza de la chica. Las risas seguían y seguían, mientras que la lluvia comenzaba a caer. Era hora de hacer algo por su propia cuenta.
Lillie se arrodillo como pudo con su cuerpo golpeado y levantó la mirada, para sorpresa de los Skull no solo había miedo y lágrimas en ella, también había odio, un odio increíble. Haciendo el movimiento más rápido posible, tomó el repelente del piso mas cercano a ella y roció una gran cantidad en el anfibio, haciendo que este saltara del hombro de la chica, consecutivamente y sin dar tiempo de respuesta roció a la mujer del Team Skull en los ojos haciendo que soltara un gran grito de dolor, para luego levantarse en un instante y arrebatar el maletín de las manos del gordinflón, para posteriormente embestir al líder del trío con su pequeño cuerpo, estrellándolo contra la pared del pasadizo y comenzar a correr con la adrenalina en las venas.
—¡Maldita perra!—El Hermano estaba enfadado.—¡Salandit, usa Ascuas!
Salandit obedeció a su entrenador y lanzó una bola de fuego desde su boca hacía Lillie quien corría lo mas rápido posible hacía la salida, gracias a la lluvia que ahora caía fuertemente, el ataque del Pokémon perdió poder, sin embargo eso no quería decir que desapareció por completo. Al sentir como algo muy caliente había impactado contra su pierna, la chica cayó al piso manchando su vestido y raspando su cuerpo en el proceso, mientras que el maletín y su sombrero cayeron al suelo a unos cuantos metros de ella. Trató de ponerse de pie de nuevo pero su pierna ya no respondía por el dolor de la quemadura, soltando en el proceso, un leve grito.
—¡Salandit, Lanzallamas!—Ordenó el de pelo azul.
Usando toda la fuerza que le quedaba, Lillie giro en el piso logrando cubrirse con uno de los dos árboles que había en el pasadizo, evitando el ataque por poco.
—Debiste seguir las indicaciones... ¡Todos aquellos que se opongan al Team Skull morirán! Tu serás una muestra para Alola—Sentenció el de pelo azul.—¡Lanzallamas de nuevo!
El ataque de fuego impacto contra el árbol, por la lluvia su potencia era menor pero era lo suficientemente fuerte para lograr quemar el árbol. Al sentir el calor abrasador detrás de ella, Lillie gateó lo mas lejos posible del árbol e intento ponerse de pie otra vez, obteniendo un resultado inútil.
—¡Garbodor/Salandit, "Bomba lodo/Lanzallamas"—Ordenaron los miembros del Team Skull al mismo tiempo al ver que la chica ya no tenía donde esconderse.
Un gran ataque de color purpura y naranja se dirigía a gran velocidad hacía Lillie, fue en ese momento que el tiempo se detuvo. Por el tamaño del proyectil, la fuerza de los movimientos y la combinación de ellos, la rubia llegó a la conclusión de que su cuerpo no resistiría. Ella no quería morir, aún habían tantas cosas por hacer, convertirse en una investigadora famosa; tener una pareja; familia; viajar por el mundo; descubrir nuevos Pokémon… Había tantas personas a las que quería ver… Su hermano, su padre, el profesor, incluso hasta extrañaba un poco a su madre. No quería morir, pero si lo hacía al menos se iría feliz, después de todo pasó un año asombroso al lado de Kukui y había luchado por sí misma. El ataque estaba a pocos metros de Lillie y seguía acercándose. Era una pena no poder seguir viviendo.
—¡TRUENO!
Las nubes de lluvia se abrieron para dar paso a una enorme descarga eléctrica que impactó directamente al ataque combinado del Team Skull, destruyéndolo por completo y rompiendo el suelo superficialmente, dejando con la boca abierta a todos los presentes, exceptuando a la chica del Team Skull que aún se encontraba cegada. Un milagro.
—¡Pikachu, Tacleada de Voltios!
Fue entonces cuando un resplandor amarillo salió de detrás de Lillie, golpeando con gran fuerza y rapidez a los Pokémon enemigos, derrotando a Salandit en el proceso e hiriendo gravemente a Garbodor. Una persona se plantó a un lado de la rubia con firmeza, atrayendo su mirada.
—¡Salandit!—El anfibio salió volando al menos treinta metros en dirección opuesta.
—Todo está bien ahora… ¡Porque yo estoy aquí!—Afirmó Ash con potencia.
Lillie se quedó pasmada, sus hermosos ojos verdes con restos de lágrimas no dejaban de ver al hombre que había salvado su vida, el hombre al que ella había ayudado.
—¡Maldita sea! ¿¡De donde diablos saliste?! ¡Eso no importa! ¡Pagaras por interferir con el Team Skull, bastardo!—Gritó enojado Big-J.—¡Garbodor, Pulso Umbrío!
Un rayo de color morado oscuro salió disparado desde el brazo del débil Garbodor, su objetivo era el roedor que se encontraba rodeado por la electricidad generada al usar Tacleada de voltios.
—¡Electrobola!—Ordenó Ash, iba a darle una paliza a esos rufianes.
—¡Pika chu pi!
La electricidad que se encontraba rodeando a Pikachu se centró en su cola, moldeándola para formar una circunferencia perfecta de puro voltaje y lanzándola posteriormente contra el montón de basura. Una batalla de potencia comenzó, el Pulso Umbrío contra la Electrobola. El movimiento de tipo eléctrico comenzó a ganar campo rápidamente.
—¡VAMOS GARBODOR!
—¡TRUENO!
Los Pokémon que se enfrentaban aumentaron la potencia de sus movimientos, obteniendo un plus aún mayor la Electrobola al recibir directamente la electricidad del Trueno hecho recientemente por Pikachu, mientras que Garbodor hacía un esfuerzo sobrenatural para mantenerse al nivel.
El Hermano y Lillie observaban el combate sin poder hacer nada, si se metían en medio del campo de batalla acabarían muertos seguramente.
El duelo de ataques solo duró unos segundos más hasta que Pulso Umbrío desapareció completamente, dejando a la Electrobola y al Trueno golpear a Garbodor directamente.
—Imposible… ¡GARBODOR!
El Pokémon tipo veneno cayó de boca contra el suelo cual costal de papas, completamente debilitado y chamuscado.
—¡Estoy harto de toda esta mierda!—Gritó el Hermano mientras corría hacía Ash con su navaja en mano.
Al momento en el que el miembro del Team Skull lanzó el primer navajazo contra el azabache, este lo esquivo sin mayores dificultades al agacharse, detuvo el brazo aún en el aire de su oponente con la mano izquierda y con la derecha realizó un gancho justo en el mentón de su agresor, mandándolo a volar unos metros y noqueándolo casi al instante.
—La defensa personal es bastante útil, deberías aprenderla...
La mirada de Ash se dirigió a Big-J, era una mirada seria, sin ningún tipo de brillo en ella, como si estuviera vacía, eso la hizo más aterradora. El sudor comenzó a recorrer la cara del último miembro del Team Skull en pie.
(Si quieres darse una idea de como es la mirada de Ash, busquen a Gon de HxH cuando esta serio)
—Oye, oye… ¡Tiempo fuera!—Gritó desesperado al ver que el entrenador se dirigía hacia el a paso lento.—¡No me pagan por hacer esta basura!
Acto seguido, el gordinflón regresó a su Pokémon a su Poké Ball, para luego cargar en un hombro a su inconsciente líder y a su cegada compañera en otro.
—Nos vengaremos, ya lo verán…
—¿¡Qué pasa aquí?!
La luz de una linterna se vio entre la neblina, la policía… El ruido hecho por el combate Pokémon de antes los había alertado, muy tarde por cierto. El recluta del Team Skull corrió en dirección al policía y lo derribó al aplicarle una poderosa tacleada para luego darse a la fuga entre la densidad del movimiento de su Pokémon.
—¡Team Skull!—Gritó estando en el suelo.—Atención, solicito refuerzos, Team Skull avistado.—Avisó por medio del radio que tenía en el hombro.
El agente de la ley se reincorporo rápidamente y corrió tras el recluta ignorando completamente a Ash y Lillie.
La chica estaba impactada, ¿qué diablos había pasando? Se salvó de milagro y seguía sin poder reaccionar, no sabía ni que pensar hasta que algo la sacó de su trance, una sensación cálida, un abrazo. El azabache estaba arrodillado abrazando a Lillie, una completa desconocida, bajo la fuerte lluvia, mientras que Pikachu y los Pokémon de la zona observaban.
—Has sido muy valiente…—Dijo el entrenador en un susurro.
Estas palabras hicieron que a la rubia le importara un comino que Ash fuera un desconocido, colocó sus manos en la espalda del chico y lo abrazó con fuerza mientras comenzaba a llorar con gran sentimiento. Qué día tan complicado había tenido.
Bueno, aquí termina el capitulo. Esperen la siguiente parte que es donde empezará la trama del "Recorrido Insular". Cualquier Review es bien recibido, acepto sugerencias y críticas, negativas o positivas, la que ustedes prefieran (aunque me gustarían mas las ultimas) ¡Un saludo!
