Les seré honestos, siempre he querido hacer esto. Quiero contestar reviews. Si les interesa leer mis respuestas son bienvenidos a leerlas, sino, el fic esta listo para ser leído.

dragon titánico: Me alegra que te haya gustado el capitulo. Quería hacer del inicio de la relación entre Ash y Lillie algo memorable.

Austin Walker D: Hola de nuevo desconocido. La trama irá a mejor muy pronto, solo espéralo. Me alegro mucho de que te guste mi forma de narrar las cosas. No importa si tu review es corto o largo, lo que importa es que te tomes la molestia de hacer una, muchas gracias.

Ivan D: ¡Gracias! Hago lo que puedo para que les guste y entretenga. No importa si no eres bueno escribiendo reviews, siempre son bienvenidas.

prietar: Greninja esta en la región de Kalos librándola de los restos de Zygarde, aunque su labor terminará pronto.

: Gracias por leer el capitulo, no hay nada mejor que leer que les gustó. En este fic ese Geodude de Alola no se escapara, créeme.

ChampionRed15: Mi lector favorito. Efectivamente, ese capitulo y este son de transición, pero créeme, la trama mejorara mucho en el siguiente episodio. Entiendo ese problema, también me ha pasado leer fics así. La explicación del por que de la actitud de Lillie esta en este capitulo. El impedimento amoroso... Si, tengo algo muy bueno en la manga. No habrá rivales amorosas psicópatas, no te preocupes. Me alegra que te gustara el capitulo. Y respondiendo a tus preguntas: Hau esta mas cerca de aparecer de lo que crees. Gladio y Lusamine aparecerán, eso lo tengo claro, son parte fundamental del arco mas interesante de mi historia. Sobre los UE, Ash hará mas que enfrentarse a ellos. Bueno, creí que al mencionar la familia que se mudaría de Kanto a Alola en el segundo episodio había hecho una buena referencia a ellos, por lo que efectivamente, ellos estarán ahí, en un punto mas avanzado, pero lo estarán. El árbol de combate... Es algo que veo muy lejano todavía, pero de que existe, existe. Sobre el Team Rocket, he intentado ver en que punto de la historia pueden encajar y se me ocurrió uno muy bueno (esta relacionado con tu anterior pregunta). No te preocupes, leerle Pokémon Emerald para saber sobre las Tres bestias. Y sobre Silver... No lo se la verdad, un fanfic que me gusta mucho es Second Chance y siento que no podría hacer un Silver tan bueno como ese por lo que estoy indeciso.

Bueno, esas han sido todas las reviews. Contestaré todas sus dudas sin dar spoilers (Si es que no se me escapan de la emoción). ¡Comienza el fic!


—75… 76… 77… 78…

Enfrente de la cabaña del profesor Kukui, se encontraba un chico sin camisa haciendo lagartijas con el sudor por todo el cuerpo. A varios metros de él había un Pikachu envuelto en electricidad que corría a máxima potencia envistiendo rocas que se cruzaban por su camino, mientras que seis Pokémon que se encontraban en la entrada de la morada los observaban con fascinación.

—Perdimos mucho… tiempo… de entrenamiento… Pikachu…—Dijo jadeante Ash Ketchum.—Debemos no solo… recuperar ese… tiempo… también duplicarlo…

—¡Pika!—El ratón eléctrico estaba completamente de acuerdo con su entrenador, después de todo su entrenamiento se había visto muy pausado con los acontecimientos recientes.

El sonido de una puerta abriéndose llamó la atención de los presentes, dirigiendo así su mirada hacía dicho lugar. El sonido de un golpe sobre la madera fue lo primero en ser escuchado. Lillie salió de la cabaña vestida con un pijama rosa pastel de dos piezas y moviéndose con la ayuda de unas muletas. Esto alertó a Ash quien se levantó rápido del suelo y se dirigió hacia la rubia.

—¡Lillie! ¡¿Qué haces fuera de la cama?!—Recriminó el muchacho quedándose al pie de las escaleras de madera que permitían subir a la cabaña.—¡Tienes que reposar!

—Lo siento…—La chica desvió la mirada del cuerpo del chico con un evidente sonrojo en el rostro.—Solo quería decirles… que el desayuno está listo…

Después de decir eso, Lillie entró a la cabaña a toda velocidad. El cuerpo de Ash no le desagradaba para nada, ni tan musculoso ni tan delgado, estaba en un buen punto, pero la vergüenza podía más que sus ganas de contemplar del físico del chico. Al principio de su convivencia con Kukui, no podía ni siquiera dirigir su mirada hacía el, pero eso cambió después de los primeros dos meses de conocerse.

Comprendiendo la reacción de la chica, el entrenador de Kanto se acercó a un pequeño barandal de madera que se encontraba frente a la casa del profesor y tomó una toalla que se encontraba ahí colgada, pasándola por su sudado rostro. Después de secarse casi por completo se colocó su camisa y entró a la morada.

En la cocina se encontraba Lillie que comía unas tostadas untadas con mantequilla, un omelette y arroz blanco de la forma más elegante que Ash jamás había visto, incluso su forma de beber un yogurt de fresa era increíblemente refinada. Para cuando se sentó a desayunar lo mismo que la chica, está ya iba por la mitad. En el piso de la cocina había varios tazones con comida Pokémon de la que se alimentaban las creaturas.

—Wow… ¿Tú preparaste todo esto?—Preguntó el azabache mientras la chica masticaba su pan.

Pasaron unos cuantos segundos hasta que la rubia se tragó lo que estaba masticando para finalmente responder:

—Sí, espero que resulte de tu agrado.

El entrenador de Kanto decidido a no hacer esperar más a sus papilas gustativas, se zampó medio pan de un mordisco, seguido de un cuarto de omelette y un gran trago a su vaso con yogurt.

—Aunque no es nada tan complejo, ¡es realmente muy delicioso!—Exclamó el chico tras terminar de tragar, dejando impactada/disgustada a Lillie por su forma de comer.—¿Dónde aprendiste a cocinar así?

—Hace mucho, en mi hogar, pasamos una situación algo complicada por lo que me vi obligada a aprender a alimentarme por mi misma—La ayudante continuó comiendo hasta terminarse el ultimo grano de arroz.

—Debió ser algo duro… Perdón por hacerte recordar eso—La menor intensión de Ash era hacer que su compañera se sintiera mal.

—Aunque ciertamente no es nada agradable de recordar, no debes preocuparte por eso. He aprendido a superarlo—Lillie era una persona muy seria, su actitud cuadraba a la perfección con la que desarrollaría Huevo 2—Por cierto, espero que no sea una molestia, pero ¿podrías alimentar a los Pokémon acuáticos por mí? No puedo escalar el acuario por lo que me es imposible realizar esa tarea.

—¡Claro, déjalo en mis manos!—Dijo con potencia el entrenador mientras comía con gran velocidad sus alimentos.

Tras terminar el desayuno, el chico se levantó de la mesa y llevó sus platos junto con los de la rubia al lavavajillas para ahorrarle trabajo. Tras dejar limpios los trastes se dirigió hacía el acuario con la comida Pokémon, subió las escaleras y dejo caer la sustancia del bote en el agua, dando por concluida su tarea.

—Muchas gracias—Dijo Lillie mientras hacía una pequeña reverencia, aún sentada en la mesa de la cocina.

—No hay nada que agradecer—Contestó el oriundo de Kanto.—Por cierto, ¿puedo tomar una ducha?

—Sin problemas.

Tras recibir la aprobación de la residente, el chico se dirigió hacía el baño de la cabaña seguido de Pikachu para tomar un merecido chorro de agua tras el entrenamiento matutino.


Al salir de ducharse pudo escuchar como dos personas hablaban, lo más seguro era que se trataba de Lillie y el profesor Kukui. Tras vestirse de nuevo se dirigió al lugar del que provenían las voces, llegando así a la sala, donde se encontraban la chica de Alola, sentada en un sofá verde, y el profesor frente a ella.

—Me encantan, profesor… ¡Muchísimas gracias!—Los ojos de la rubia mostraban la gratitud que sentía al ver una bolsa de compra que tenía entre las manos.

—Tu ropa terminó así de dañada por mi imprudencia, debía reponerlo de alguna u otra forma—Dijo el profesor mientras se rascaba la parte trasera de la cabeza.

—No me canso de repetirlo, nada de lo ocurrido es su culpa…

La escena se cortó tras ver al azabache llegar mientras se secaba la cabeza con una toalla.

—¿Interrumpo algo?—Preguntó algo nervioso.

—¡Para nada! Justo le acabo de entregar a Lillie un obsequio… y eso me recuerda…—El profesor se interrumpió a sí mismo para luego caminar hacía el sofá donde se encontraba la rubia y tomar una bolsa de papel.—Esto es solo un pequeño detalle de todo lo que te debo.

Ash recibió la bolsa de papel en sus manos, y al abrirla pudo encontrar un montón de bollos espolvoreados que desprendían un aroma espectacular, dejando el olfato del chico en el mismísimo paraíso. Tras recuperarse del shock tomó uno de esos panes y le dio un gran mordisco, para sentirse en el paraíso de nuevo.

—¿Qué… qué es esta delicia?...—Preguntó el azabache con las mejillas sonrojadas, símbolo de su gusto por el dulce.

—Jajajajaja ¡Veo que te gustan! Son "Malasadas", un dulce típico de Alola—Respondió el profesor con una sonrisa en el rostro.

Ante la incrédula mirada de Lillie y la sonrisa de Kukui, el entrenador comenzó a devorar las malasadas una a una con gran velocidad.

—Son magníficas—Dijo con los ojos llorosos y el sonrojo aún más pronunciado.—Toma una, Pikachu.

Tras recibir el dulce por parte de su entrenador y con agua en la boca, el roedor le dio un pequeño mordisco a ese paraíso prometido.

—Chaaaaaa—Su reacción había sido la misma que la de su entrenador.

Al ver el gusto con el que los dos provenientes de Kanto comían, los demás Pokémon comenzar a reclamar por malasadas.

—Sí, sí, me lo imaginaba—Kukui hizo un gesto con las manos, indicando que se calmaran, para darse la vuelta y tomar otra bolsa llena de malasadas. Obteniendo así una alegre reacción por parte de sus compañeros.

—Por cierto, Lillie, Ash, ¿Cómo van con los huevos?—Aprovechando que todos estaban reunidos, el profesor hizo su pregunta.

—¡Huevo 1 esta de maravilla! Sigue tan alegre como siempre, ¿no Pikachu?—El entrenador volteo a ver a su compañero, recibiendo un asentimiento por parte del roedor que no paraba de comer.

—Huevo 2 se encuentra perfectamente, sus signos vitales son los adecuados y no han sufrido ninguna alteración—Por alguna razón, todas las palabras que salían de la boca de la rubia eran como sabiduría auditiva para el azabache.

—Es bueno saberlo, después de todo el director Oak cuenta con ustedes. Deben hacer un gran trabajo—Dijo Kukui mientras tomaba un pan.

La mente de la chica de ojos verdes la llevó al pasado. Al inicio de esa situación. Al inicio de una misión que le cambiaría la vida.


Hace dos días.

¿Eh?

Se ve que le agradas mucho a Huevo 2, ¡tú eres la indicada para cuidarlo, Lillie!—Afirmó el chico de las "Z" mientras soltaba la mano de la rubia.

¿De dónde sacaste esos huevos, Ash?—Preguntó curioso el profesor mientras analizaba a los dos seres próximamente vivos.

¡Hora de otra explicación! A ese paso Ash iba a hacer su propio programa… Piénsenlo: "Explicaciones con Ash Ketchum". Yo lo vería.

Tras escuchar la tarea encargada por el profesor Oak, la nueva misión asignada por el director Oak de atrapar formas regionales para su investigación y la búsqueda de la persona que criará a Huevo 2, algo le quedo claro a Kukui.

Así que te vas a quedar en Alola por un buen tiempo—Concluyó el profesor.

En principio, sí.

¿Vas a recorrer toda la región de cabo a rabo para completar la nueva tarea que se te asignó?

Eso es correcto.

¿Atraparas montones de Pokémon?

Es la intención.

¿Entonces hago bien al suponer que tienes un lugar en el cual hospedarte durante tu estancia en Alola?

Bueno…

Imagino que también tienes una fuente de recursos estable para comprar Poké balls, pociones o los alimentos.

Esto…

Y estoy seguro de que conoces la región lo suficientemente bien para explorarla completamente.

Yo…

En ese momento la realidad cayó sobre Ash, había aceptado su tarea de forma impulsiva sin tener en cuenta otros factores como hospedaje o alimentación. El sentía que había madurado mucho en ese año de entrenamiento, pero se dio cuenta de que aún le faltaba mucho por aprender. Un poco avergonzado y rascándose la mejilla dijo:

—"No había pensado en nada de eso"

Lillie se quedó asombrada. Todo eso sería lo primero que ella hubiera pensado, después de todo era lo imprescindible y más si se encontraba en una región que no conocía.

Eso es perfecto—Dijo Kukui, dejando descolocados a los presentes.

Estooo… ¿Perfecto en qué sentido?—El entrenador no le encontraba la "perfección" a su situación.

Debido a mi imprudencia, Lillie terminó siendo herida y tú la salvaste—La enfermera se dio cuenta al instante a donde quería llegar Kukui con todo eso.

Profesor, ¡Nada de eso fue su culpa! ¡Yo fui la imprudente al caminar por callejones aunque sabía que el Team Skull estaba en Melemele!—Interrumpió la rubia con culpa en la voz.

Nada de eso. Es mi deber garantizar tu seguridad, por lo que es culpa mía por no informarme sobre la presencia del Team Skull en la isla, además de dejarte ir sola a la ciudad.—Ante las palabras del profesor, su ayudante se quedó en silencio.—Volviendo al tema, Ash. Quiero agradecerte por ayudar a Lillie, y nada que te dé o diga será suficiente para hacerlo. Por favor, acepta quedarte en mi hogar, yo cubriré los gastos durante tu estadía en Alola.

El profesor hizo una gran reverencia, dejando al entrenador con los ojos abiertos.

Profesor… ¡Levante la cabeza por favor!—Ante las palabras del chico, Kukui levantó la mirada para verlo a la cara.—Acepto con gusto su invitación.

Una sonrisa se formó en la cara del hombre.

Muchas gracias—Dijo mientras se reincorporaba.

La habitación quedó en silencio por unos segundos, hasta que Ash recordó porque había regresado.

Entonces—Dijo para llamar la atención.—Lillie, ¿cuidaras a Huevo 2?

El momento de la verdad. La rubia estaba completamente callada.

¿Lo harás, Lillie? Eso podría ayudarte a crecer como persona—Añadió Kukui mientras veía a su ayudante.

Sería tu primer Pokémon, Lillie—La enfermera se unió a la charla.

La chica tenía la mirada perdida, no sabía que responder, ciertamente quería un Pokémon, pero ¿estaba preparada?

Pero… ¿Y si lo arruino? ¿Si algo sale mal?—Los anteriores acontecimientos habían reducido la confianza de la oriunda de Alola en sí misma. Notablemente.

Como si supiera que su amiga se encontraba mal, Nebulilla entró a la habitación con rapidez, para luego saltar a los brazos de la chica que lo había protegido, dejándola sorprendida.

Creo que ese chico no opina lo mismo que tu—Dijo Ash con una sonrisa.

Por lo que se, te has encargado a la perfección de Nebulilla, y eso se puede ver en el cariño que te tiene—Kukui también esbozaba una sonrisa llena de confianza hacía su ayudante.

Nebulilla…—Susurró Lillie mientras que el Pokémon le sonreía con felicidad.

Fue ver la pequeña carita de su amigo lo que hizo que la rubia tomará el valor suficiente para decir:

—"Lo haré".


—…rees, Lillie? ¿Lillie?, Lillie, ¡Lillie!

Al darse cuenta de que la estaban llamando, la chica se sobresaltó, volviendo rápidamente a la realidad.

—¡Lo siento mucho! Estaba pensando en unas cosas…—Se excusó para después dirigirle la mirada a su compañero azabache.—¿Podrías repetir lo que me estabas diciendo?

—Te decía que el profesor Kukui es muy genial. Me agrada bastante.

—Tienes razón… Es un gran hombre, capaz de ayudar a quien lo necesita y siempre que lo necesita—Contó la rubia, para después darse cuenta de algo.—Por cierto, ¿Dónde está él?

—Dijo que quería regalarme algo así que bajo al sótano, además de que iba a recoger algo para Nebulilla—Respondió el azabache mientras veía al Pokémon nombrado que se encontraba jugando con Pikachu y los demás.

—Ya veo.

El silencio domino la sala casi en su totalidad, de no ser por los Pokémon que jugaban como locos. Los dos adolescentes se quedaron callados, a la espera del profesor. Tras varios minutos, por fin regresó.

—Después de meses de ardua investigación, trabajo y sobretodo, montones de dinero invertido, por fin puedo dar por concluido el proyecto que varios colegas y yo hemos desarrollado—Kukui levantó sobre su cabeza un aparato rojo con una pantalla apagada.—¡La Pokedex que lo revolucionara todo!

—Nunca había visto una así… Aunque ya he visto más de 5 modelos distintos…—Dijo el chico de Kanto, esto último por lo bajo.

—Esta Pokedex tiene algo único, algo que no tiene ninguna otra—Dijo el profesor con entusiasmo.

—¿Algo único?—Preguntaron Ash y Lillie al unísono.

De un momento a otro, las luces comenzaron a parpadear mientras se escuchaba un pequeño zumbido. De un tomacorriente salió disparado un rayo azul que impactó contra la Pokedex fuertemente, escapándosele de las manos a Kukui, para la sorpresa de todos (menos del profesor), el aparato comenzó a flotar en lugar de caer. La pantalla se iluminó, y unas protuberancias rojas salieron de la carcasa, simulando ser extremidades. Un círculo se formó en el centro del aparato, con un número que ascendía rápidamente dentro de él. 20, 40, 60, 80 y finalmente, 100. Tras llegar a ese número, un rostro caricaturesco apareció en pantalla.

—Carga completa. Adaptación completa. Todos los sistemas funcionando. Iniciando, proyecto: "Rotomdex"—El aparato había hablado ante la mirada atónita de los jóvenes y Pokémon.

—Les presento… ¡A la Rotomdex!—Dijo el hombre mientras extendía sus brazos hacía el Dex.

—Seré su acompañante a partir de ahora, Rotom—La enciclopedia comenzó a levitar alrededor de todos los presentes.

—Y bien, ¿Qué opinan?

Kukui miraba expectante a los presentes, los cuales estaban en total silencio por la sorpresa. Claro, teniendo a quien tenemos el silencio no duró mucho.

—¡INCREIBLE!

El entrenador corrió rápidamente hacía la Rotomdex y la analizo por todos lados.

—¡Es asombroso! ¡La ciencia es lo mejor!—Al poco tiempo, Pikachu se unió a su entrenador en la sorpresa.

—¿Increíble? Significado no encontrado… Significado no encontrado…—Una cara confundida rodeada de signos de interrogación apareció en la pantalla.

—Lo que Ash quiso decir es que eres maravilloso y lo has dejado sorprendido—Aclaró el moreno.

—Increíble es igual a maravilloso, eso quiere decir que Rotomdex es maravilloso, Rotom—La cara confundida fue cambiada por una de orgullo.

—Profesor… ¡Es un gran invento! ¡Un Rotom con las capacidades analíticas de una Pokedex! Capaz de pensar por sí misma… ¡Podría ser considerado el invento más importante de la década!—Si a algo aspiraba Lillie, era a convertirse en investigadora Pokémon, y ver una creación de ese calibre era asombroso.

—Y no solo se limita a las funciones de la Pokedex, también tiene incluida una cámara de alta resolución para documentar hechos importantes, puede expandir sus conocimientos mediante la experiencia de campo, cuenta con un mapa de todas las regiones del mundo, es capaz de entender todos los idiomas existentes y es resistente al fuego y al agua—Terminó de relatar Kukui, dejando más sorprendida a su ayudante.

Rotomdex se acercó al pequeño perro café y enfocó su cámara en él, una imagen del Pokémon en todos los ángulos apareció en la pantalla junto con textos variados.

"Rockruff, el Pokémon perrito. Tipo Roca. Habilidad: "Impasible". Su carácter amigable lo convierte en el Pokémon ideal para entrenadores novatos. Sin embargo, al crecer suele volverse un poco agresivo. Intuyen si su entrenador está triste, en cuyo caso no se despegan de su lado. Suele frotar las piedras que tiene en el cuello en señal de afecto."

—Así que es un Rockruff, ¿eh?—Ash no se había parado a pensar en los nombres de los dos Pokémon que nunca había visto, así que sin tiempo que perder, se dirigió hacía el osito y lo cargó entre brazos—¡Rotomdex! ¿Podrías darme los datos de él?

El aparato se dirigió hacía el objetivo y volvió a enfocar la cámara en él, para posteriormente dar los datos.

"Stufful, el Pokémon rabieta. Tipo Normal-Lucha. Habilidad: "Peluche". Cuando alguien con quien no haya congeniado lo toca, se pone hecho una furia y despliega una fuerza tal que lo hace tremendamente peligroso."

Al escuchar la descripción de la nueva especie, el oriundo de Kanto miró asustado al monstruo de bolsillo que tenía entre brazos, el cual le redirigió la mirada sin hacer nada.

—Parece que Stufful se encariño rápidamente con Ash—Dijo Lillie mientras veía la escena, definitivamente ese chico inspiraba confianza.

—Muy bien, Rotom. A partir de ahora, Ash Ketchum de pueblo Paleta es tu dueño—Soltó de golpe el profesor, haciendo que los dos jóvenes dirigieran su mirada hacía el.

Rotomdex se situó delante del chico, un porcentaje volvió a aparecer en él, llegando en poco tiempo al 100%.

—Ash Ketchum de pueblo Paleta. Dueño, registrado. A tus servicios, Ash—Estaba hecho, Rotomdex era ahora propiedad del chico de Kanto.

—¡Espere, espere, espere! ¡No puedo quedarme con la Rotomdex!—Dijo el azabache exaltado.

—¿Por qué no?, es tu regalo—Preguntó Kukui sin quitar la sonrisa de satisfacción que tenía desde hace un rato.

—Le costó mucho trabajo, ¡¿no es así?!

—Sin duda alguna, nunca me había esforzado tanto en algo.

—Invirtió mucho dinero en este proyecto, ¡¿verdad?!

—Me sorprende no haber quedado en la ruina, sinceramente.

—Entonces… ¡¿Por qué dármela a mí?!—Ash no entendía la decisión del profesor.—La Rotomdex ciertamente es genial y tenerla sería increíble, pero usted la necesita más que yo y…

El profesor se acercó al entrenador y lo tomó de los hombros.

—Ciertamente te conozco de hace escasos días, y puedo ver que eres alguien descuidado y despistado—Dijo el de la perilla con la sonrisa aún en la cara.

Una pequeña gota de sudor bajo por la cien de humanos y Pokémon, ¿esas eran palabras de apoyo?

—Pero…

La atención de todos se dirigió de nuevo al profesor.

—Eres un chico determinado, de un gran corazón, deseoso de aventuras, humilde y por sobretodo, fuerte. Aunque no te conozca bien, eso se ve a la distancia. Rotomdex no está hecha para quedarse en un laboratorio como este, fue fabricado para explorar y abastecerse de nuevos conocimientos, y contigo, Ash, va a lograrlo. Además, gracias a ti y a Lillie es posible su existencia, las piezas que salvaron con tanto esfuerzo se encuentran dentro de su carcasa de acero inoxidable.

Una pequeña sonrisa se formó en el rostro de la rubia, su jefe tenía un gran don para las palabras y estaba feliz de ver el resultado de su perseverancia.

Los ojos del azabache se iluminaron, ¡debía recuperar su seguridad, dejar de titubear! Ash no dudaba nunca, no señor.

—¡Entonces, acepto!

—Además, tampoco es que pudieras negarte, Rotomdex te reconoció como su dueño y eso no se puede deshacer—Ante las palabras del profesor la gota de sudor volvió a aparecer en las cienes de todos.

—Fin de la grabación. Guardando archivo. Las charlas humanas son ciertamente interesantes, Rotom—Todo había sido grabado y guardado.


Las quemaduras de Lillie estaban totalmente curadas. Era temprano por la mañana y ella, Kukui, Ash, Pikachu y Rotomdex estaban fuera de la cabaña. ¿Su destino? Pueblo Iki.

—Pociones, listas; Poké Balls, listas; Libros, listos; Repelentes, listos; Nebulilla, listo; "Shiron", listo—Terminó de enlistar Lillie mientras observaba el nuevo bolso que el profesor le había regalado.

—¿Quién es Shiron?—Preguntó curioso el entrenador.

—Es el huevo que está bajo mi cuidado, me pareció que llamarlo "Huevo 2" era un poco anticuado—Respondió la rubia cerrando el bolso casi completamente para dejar que Nebulilla respirara, y tomando a Shiron entre brazos.

—No es una mala idea… ¿Debería ponerle un nombre a Huevo 1?—Tras consultarlo con su Pikachu, el azabache llegó a la conclusión de que se lo pensaría.

—Muy bien. Con la intención de que Ash conozca más a fondo la región de Alola, iremos a pueblo Iki. Estamos en la época en la que los nuevos entrenadores pueden elegir un Pokémon inicial, sería interesante que nuestro amigo de Kanto conociera la cultura de la región—Que oportuno, Kukui había dicho todo lo que se suponía que debía decir el narrador.

—Poké Balls, listas; Tubo de MT/MO, listo; Objetos curativos, listos; Huevo 1, listo; Malasadas, listas; Bayas…—Al recordar lo ocurrido con sus jugosas bayas, el chico comenzó a llorar de forma cómica con su mochila en brazos.

Estaban a punto de partir, pero algo los detuvo repentinamente.

—¡ASH!—Lillie había gritado muy fuerte y tenía la cara roja.

—¿Q-que pasa?—Preguntó el entrenador mientras reía nerviosamente.

Todos estaban expectantes ante lo que sea que fuera a comunicar la rubia. Tras unos cuantos segundos en los que la chica se colocó las manos en el pecho y tomó aire para tranquilizarse, volvió a hablar.

—En serio estoy agradecida contigo por salvarme la vida… Pero…—Todos estaban serios ante las palabras de Lillie.—¡Pero!... Yo… No te conozco bien… Ese día en el centro Pokémon, me deje llevar por la emoción de poder hablar con mi salvador, pero ahora que tengo la cabeza más fría… He decidido que quiero conocerte y cuando eso pase… Quiero ser tu amiga… Hasta entonces… ¡Llevémonos bien, por favor!—Finalizó haciendo una reverencia.

La chica tenía el corazón a mil por hora, ¿había sido muy atrevida? ¿Si le decía que no? Estaba muy nerviosa. Segundo eternos pasaron y la respuesta del chico aún no se escuchaba, en lugar de eso, una mano se puso frente a la mirada gacha de la ayudante.

—¡No se puede formar una amistad en solo tres días! ¡Conozcámonos mejor y seamos amigos, Lillie!—Exclamó Ash con la mano extendida.

Los ojos de la rubia se iluminaron por segunda vez en dos días. Estrechó la mano del entrenador con firmeza

—Soy Ash Ketchum de pueblo Paleta en la región de Kanto, quiero ser el mayor entrenador Pokémon de la historia—Se presentó el chico de las "Z"

—Mi nombre es Lillie, quiero ser una gran investigadora, un placer—Devolvió el saludo la oriunda de Alola.

—Finalizando grabación. Guardando archivo. Nombre: "Declaración de Lillie". Así que esta es una confesión amorosa humana, Rotom.

Ante las palabras del Dex, la cara de la chica se volvió roja completamente.

—No tienes que grabar todo, ¿sabes?—Informó Ash con una gota en la cien.

Dulce aventura.


Hasta aquí el fic. ¡Esperen con ansias la siguiente parte!