Hola, amigos. Les traigo la actualización del fic. A continuación responderé las reviews que me dejaron en el capitulo anterior. Si les interesa leerlas, pueden hacerlo sin problemas, pero no quieren, pueden leer el capitulo que se encuentra abajo listo para ser leído.
ChampioRed15: La "confesión" de Lillie es una de las partes que mas disfruté escribir. Trato de darle la actitud mas similar posible a los personajes. Rotomdex es un dispositivo que puede ampliar su memoria mediante el trabajo de campo y las emociones humanas no son la excepción. La respuesta a tu pregunta esta en este capitulo. Claro que incluiré la Battle Royale, es parte fundamental de Kukui. Pensaré algo con respecto a Serena. Espero seguir leyendo tus reviews. ¡Un saludo!
Austin Walker D: ¡Hola! Las respuestas a tus preguntas son: Si y si. Tengo un nombre pensado para Huevo 1, pero si gustan pueden dejarme uno que les agrade en sus reviews. Puede que al final me terminen gustando mas que el que escogí. ¡Saludos!
dragon titánico: Lillie es una adolescente, por muy pura que sea ella se interesa por los hombres. Disfruté mucho escribiendo el flashback. ¡Espero seguir leyéndote!
Batistarr: Rotom es bastante inoportuno. Kudo suena bien, me lo pensaré.
Bueno, ahora si, comencemos con el fic.
Cap. 5
Su nombre es Hau
—¡Rayo!
Una descarga eléctrica salió disparada del cuerpo de un pequeño roedor hacía una creatura similar a una larva que esquivó el ataque por los pelos introduciéndose al agujero desde el cual se estaba asomando.
—¡Usa Rayo en el hoyo, Pikachu!—Ordenó Ash sin perder tiempo.
Haciendo caso a las órdenes de su amigo y entrenador, el ratón amarillo se posicionó frente al agujero y lanzó una potente descarga, obteniendo resultados inmediatos aunque no precisamente buenos.
Otro hoyo se abrió, de él salió el escarabajo con el que combatían, en lugar de lucir herido parecía hasta contento, lo cual dejo descolocado al muchacho.
—¡Prueba a usar la Rotomdex, Ash!—Kukui observaba con entusiasmo el combate entre los pequeños Pokémon mientras cargaba a Huevo 1.
Por otra parte, Lillie tenía la mirada dirigida a otro lado. No era fanática de ver a dos seres vivos lastimándose. Aunque también tenía sus problemas con que Nebullilla se quedará dentro del bolso.
—¡Rotom! ¡Información!—Pidió el azabache sin apartar la mirada de su adversario.
El Dex voló hasta estar a una distancia considerable del bicho, para posteriormente mostrar sus datos en pantalla.
"Grubbin, el Pokémon pupa. Tipo Bicho. Habilidad: "Enjambre". Con sus duras mandíbulas arranca la corteza de los árboles y sorbe la savia. Suele habitar bajo tierra. Adora la electricidad."
—Entonces los ataques eléctricos no funcionan...—Dijo el entrenador para sí mismo.—¡Vamos con Cola de hierro, Pikachu!
El mencionado dio un pequeño grito volviendo su cola de un color plateado. Cuando esta estaba a solo centímetros de impactar el ataque contra el bicho, los ojos de este brillaron por un instante para luego salir disparado rodeado de un aura azul, evadiendo por poco el golpe. ¿Algo peor que eso? Se dirigía hacia el profesor, más específicamente, a Huevo 1.
—¡De prisa, Pikachu! ¡Ataque rápido!—Con la certeza de que no tenía tiempo que perder, el roedor salió disparado cuál Rotom hacía Pokedex, impactando al Grubbin directamente y mandándolo a volar contra unos árboles. Dejándolo K.O. La diferencia de niveles era asombrosa.
—Eso estuvo muy cerca—El profesor dio un suspiro de alivio al estar fuera de peligro.
Ash se acercó al tipo bicho que se encontraba totalmente debilitado, se acuclilló y sacó de su mochila un rombo amarillo que puso en la boca de la creatura, devolviéndole la vitalidad. Al ver al entrenador muy cerca de él, Grubbin se alejó a máxima velocidad.
—No te preocupes, no pienso capturarte. Solo quería entrar un poco en calor—Informó el azabache mientras se levantaba.
—No lo entiendo. Lo tenías justo donde lo querías, pudiste atraparlo, Rotom—Una cara de incredulidad apareció en la pantalla de Rotomdex, ¿debilitar un Pokémon y no atraparlo? Eso era raro.
—No siempre se lucha contra Pokémon salvajes para capturarlos, puedes luchar para pulir tus técnicas o darte cuenta del nivel que tienen los demás—Respondió Ash con serenidad mientras recibía el huevo de parte de Kukui.
—Ya veo. Actualizando información, Rotom.
Ante la mirada de Grubbin y otro Pokémon, el grupo retomó el camino hacía pueblo Iki. Varios minutos pasaron, hasta que a Lillie le ganó la curiosidad.
—Una duda, Ash.
—Suéltala sin temor.
—Ese día, cuando enfrentaste al Team Skull, recuerdo que mostraste tres ataques: Trueno, Electrobola y Tacleada de Voltios—Dijo la rubia mientras seguían caminando.—Y ahora usaste Ataque rápido, Rayo y Cola de hierro, ¿Cómo es posible eso?
Ciertamente era una buena pregunta, el límite de ataques por Pokémon era de cuatro. Kukui también estaba pendiente de la respuesta.
—¡Muy simple! Profesor, sostenga un momento a Huevo 1 por favor—Tras entregarle el huevo a Kukui, Ash tomó su mochila entre brazos, abrió un bolsillo y sacó un tubo alargado.—¡Las siempre útiles MT/MO!
—Eso puedo entenderlo, pero, ¿Y Ataque rápido? Tengo entendido que no es una MT y aun así lo sabe, ¿O acaso ese era el cuarto movimiento que no mostraste en tu combate?—Resolver el enigma era una de las prioridades de la ayudante actualmente, si algo le daba curiosidad, perseveraba hasta obtener una respuesta.
—No, el cuarto ataque era Cola de hierro.
—¿Entonces? ¿Cómo aprendió Ataque Rápido?—La curiosidad de Lillie creció mucho más.—Nebulilla, debes quedarte en el bolso…
—Yo también tengo curiosidad. Pikachu aprende ese movimiento en niveles bajos, y el tuyo es bastante poderoso a mí parecer—Dijo Kukui integrándose a la conversación.
—Según mi información, los ataques actuales de Pikachu son: Cola de Hierro, Ataque rápido, Rayo y Tacleada de Voltios, Rotom.—Informó la Dex.
Ash y Pikachu se miraron a la cara y sonrieron.
—Entrené por un año en mi pueblo natal, y durante ese tiempo me di cuenta de que los movimientos Pokémon son de suma importancia—Dijo el chico obteniendo un asentimiento por parte de sus acompañantes, indicándole que siguiera.—No solo el tipo del movimiento, también importa la categoría, efectos, potencia y precisión.
—Tienes mucha razón en eso, puede ser un movimiento súper eficaz pero si las otras condiciones son malas, no sirve demasiado—Secundó el profesor.—Puede que no te lo haya contado, pero yo me dedico a investigar los movimientos Pokémon, más específicamente hago que ellos me ataquen para comprobar todas las características que dijiste hace un momento.
—¡¿En serio?! ¿Es por eso que nunca usa camisa?—Esa pregunta era más importante para el chico que el campo de investigación de Kukui.
—Precisamente, verás...
Profesor y entrenador comenzaron a hablar sobre por qué el primero no usaba camisa, lo cual desespero un poco a Lillie. Tenía demasiada curiosidad como para aplazar la respuesta a dicho enigma.
—Esto... ¿Y qué pasó cuando te diste cuenta de la importancia de los movimientos Pokémon?—Preguntó Lillie, interrumpiendo así el discurso de su jefe sobre la importancia de un buen bronceado.
—¡Cierto! Bueno, cuando me di cuenta de eso, me dije a mi mismo: "¡Oye, Ash! ¿No sería genial que tus Pokémon pudieran recordar movimientos que han olvidado?"—Tras esas palabras por parte del azabache, la rubia se dio cuenta de la respuesta.
—Tu... ¿Eres un "Recuerda-movimientos"?—Eso era lo único posible ante dicha situación, pensó Lillie. Esa pregunta le dio escalofríos al profesor quien esperaba la respuesta.
—Supongo que sí.
Los ojos de Kukui brillaron con intensidad y encaró a Ash, dejándolo bastante... ¿Sorprendido?
—¡Increíble! ¡Siempre he querido conocer a un Recuerda-movimientos! ¡Con uno de ellos mis investigaciones serían mucho más sencillas!—El hombre estaba emocionado.—¡En la actualidad encontrarlos es increíblemente complicado debido a la dificultad de la labor y la poca remuneración!
—¡¿Cómo es que aprendiste esa técnica en solo un año?! ¡Según una investigación, se requieren años de prácticas para poder hacer bien ese trabajo!—Otro enigma salió de la respuesta del enigma, y la chica de Alola no se iba a quedar con la duda.
—¿Años? Es un poco difícil al principio, pero una vez que entiendes el truco se vuelve muy sencillo, me tardé cuatro meses en aprender a hacer eso—Ash lo hacía sonar como si fuera lo más fácil de la vida.
—¡¿Eh?! Eso es imposible...—¡Era impensable! Nadie domina una técnica tan complicada en solo unos pocos meses. ¿Quién era realmente Ash Ketchum? Se preguntó Lillie.
—¡Tenemos un prodigio frente a nosotros!—Exclamó el profesor con alegría y entusiasmo, logrando así que el chico se rascara la mejilla en señal de pena.
—No es para tanto...
—¿Dónde aprendiste a hacerlo tan rápido?—Eso se había convertido en un tiroteo de preguntas por parte de la chica de ojos verdes.
—El profesor Oak tenía un libro en su laboratorio que hablaba sobre todo eso—Honestamente, el chico se sentía como en un interrogatorio.—Déjenme darles una demostración para salir de dudas.
Expectantes, Lillie y Kukui veían cómo es que el chico de Kanto se colocaba la mochila en la espalda de nuevo tras guardar el tubo de MT/MO, ponía a Pikachu en el suelo y se acuclillaba.
—Mírame a los ojos, Pikachu. Piensa en las veces que usaste Electrobola—Ante las palabras de su entrenador, el roedor eléctrico comenzó a revivir todos los apasionantes combates que había tenido, en los que usaba Electrobola.
Ash puso las manos en la cabeza de su Pokémon y comenzó a masajear una zona en los costados de esta.
—Olvida Tacleada de Voltios y recuerda Electrobola—El azabache había terminado. Su Pokémon cerró los ojos y los abrió segundos después, rodeado de una especie de aura blanca.—¡Pikachu, usa Electrobola!
Una circunferencia de pura electricidad se formó en la cola del roedor, dio un salto y disparo la bola contra unos árboles cercanos, partiendo uno por la mitad. Tras esta acción, el aura se disipó.
Kukui estaba emocionado y Lillie anonadada.
—Impresionante…—Dijo la rubia por lo bajo.
—Ciertamente es algo increíble de presenciar—El profesor tenía una amplia sonrisa en el rostro.
—Es la primera vez que veo algo como esto... Lástima que no lo documenté, Rotom…—Una cara con lágrimas cómicas apareció en la pantalla de Rotomdex.
—¿Y dejas de grabar en estos momentos?—Pensaron jefe y ayudante mientras una pequeña gota de sudor bajaba por sus sienes.
—¿Qué fue lo que hiciste exactamente, Ash?—Preguntó el adulto mientras le entregaba al entrenador el huevo.
—Solo masajee la parte del cerebro de Pikachu que se encarga de almacenar sus recuerdos a largo plazo, por lo que puede recordar como hacer un movimiento olvidado—Respondió el muchacho con toda la sencillez del mundo.—Aunque solo puedo hacerlo con movimientos que el Pokémon haya usado, por lo que tengo problemas con los "Movimientos Huevo"
—Yo tengo otra duda, ¿Qué clase de libro fue el que leíste?—Era un detalle que el profesor había pasado por alto, pero prioritario para la chica de Alola.
—Estoy interesado en analizar ese libro, Rotom.
—Ahora que lo mencionan, yo también quiero saberlo—Dijo Kukui.
—Se lo pediré al profesor Oak, cuando me lo envíe podrán leerlo si gustan—El azabache volvió a comenzar a caminar hacía pueblo Iki.—Por el momento, tenemos un lugar al cual llegar.
Decidiendo dejar el tema de lado, el grupo continuó su viaje.
—Diez minutos para llegar a pueblo Iki, Rotom
El grupo estaba pasando por una curva, mientras hablaban sobre diversos temas, aunque lo más hablado eran aventuras que el joven de Kanto había vivido. Hasta que alguien los detuvo.
—¡Profesor Kukui!
Ante el llamado, todos se detuvieron en seco, mientras que el mencionado giraba la cabeza para ver un rostro conocido.
—¡Oh! Es bueno verte de nuevo, Tristán—Exclamó el moreno mientras veía llegar a un niño de tez similar a la suya y cabello rizado que vestía una camisa blanca, pantalones cortos celestes con un diseño de flores blancas, sandalias celestes y un collar con una Poké Ball que le dio cierta nostalgia al azabache.—¿Has practicado los movimientos Pokémon que te enseñé?
—¡Como loco! ¡Mi Magby aprendió "Finta" hace unos pocos días!—El niño se veía muy emocionado mientras le contaba sus progresos al profesor.
—¡Eso es genial! Estas progresando muy rápido—Lo felicitó Kukui mientras le daba unas palmadas en el hombro.
—¡Mi abuelo dice que en poco tiempo, Magby aprenderá "Giro fue"!…—El de pelo rizado cortó de golpe su oración al ver a la persona que se encontraba a un lado del profesor.—Señorita Lillie…
—Un gusto verte de nuevo, Tristán—La rubia hizo una reverencia. Ante esto, la cara del chico se enrojeció.
—N-no, el gusto es todo mío—Con rapidez, el del collar devolvió el gesto. Tras levantar la mirada se fijó en la presencia de una tercera persona.—¿Q-quién es él?
—Ah, él es Ash Ketchum, de Kanto. Estará viajando por Alola un tiempo—Respondió Kukui.—Ash, él es Tristán, vive en pueblo Iki, suelo ayudarle a practicar movimientos Pokémon.
—U-un placer—El niño volvió a hacer una reverencia.
—¡Gusto en conocerte!—El chico de Kanto también hizo la reverencia.—Pueblo Iki, ¿eh? ¿Cómo es el lugar?
—¡E-es maravilloso! La gente es muy buena y además es el lugar donde vive el "Kahuna" de Melemele—Contó emocionado el de pueblo Iki.
—¿Kahuna? ¿Qué es un Kahuna?—Era una palabra totalmente nueva para nuestro protagonista.
—Déjame explicarte. El o la Kahuna es la máxima autoridad de las cuatro islas de Alola, además de ser el o la encargada de entregar Pokémon a entrenadores novicios, y así embarcarlos en el "Recorrido insular"—Respondió Kukui, siendo secundado por el niño mediante un asentimiento.
El término de Kahuna le había parecido interesante, pero no era lo que más le llamaba la atención.
—¿Eh? ¿Recorrido insular? ¡Suena interesante! ¡¿Qué es?!—Era otra palabra que el adolescente nunca había escuchado, pero sonaba a desafío. Él amaba los desafíos.
—¡Y-yo puedo responder eso! El Recorrido i-insular es un…—Tristán no pudo terminar de hablar de nuevo, pero esta vez no se había interrumpido el mismo, lo hizo un aparato rojo.
—Pupilas dilatadas, sonrojo pronunciado, frecuencia cardiaca alta y respiración agitada, todo producido al ver a Lillie… Estado emocional encontrado: "Enamoramiento". ¡El chico de nombre Tristán está enamorado de Lillie, Rotom!—Analizó el Pokedex mientras apuntaba al oriundo de Alola con su "brazo", haciendo que un pequeño sonrojo apareciera en la cara de la rubia, mientras que la del niño se volvió roja cual tomate.
—Te han descubierto—Dijo Kukui mientras reía, olvidando completamente el tema anterior.
—¡E-e-e-eso no es verdad!—Gritó el de los pantalones cortos, tratando de ocultar lo inocultable.
—Lo siento mucho, pero Lillie le confesó su amor a Ash esta mañana, Rotom—Esas palabras por parte de la maquina generaron diversas reacciones en todos, el azabache ni se inmuto, el profesor se comenzó a carcajear, la rubia comenzó a desprender un brillo carmesí intenso y un crujido proveniente de la dirección en la que se encontraba el niño se escuchó en el lugar.
—Ash Ketchum…
Todos voltearon a ver al niño que había dicho el nombre del azabache en un susurro, con la mirada ensombrecida.
—¿Qué pasa?
Tristán levantó la mirada, y esta era agresiva. Lo cual descoloco a todos, vaya cambio de actitud.
—¡Haz el Recorrido insular! ¡Te desafío!—Gritó el del pelo rizado mientras apuntaba a su ahora, rival.—¡Nos encontraremos en la isla de "Poni" en cuatro meses y tendremos un combate!
Todos se habían quedado de piedra al escuchar la declaración de guerra completamente inesperada y gratuita por parte del pequeño, menos Ash. Su mirada se iluminó y una gran sonrisa apareció en su cara. Lo que estaba esperando.
—¡Acepto con mucho gusto!—El pacto estaba hecho.
Tristán, sin decir nada más dio media vuelta y se fue corriendo, hacia un destino incierto. ¿Qué diablos había pasado y cómo había terminado la conversación de ese modo? Al único que no le importaba era a Ash… Hasta que se dio cuenta de algo.
—¡Espera! ¡¿Qué es el Recorrido insular!? ¡¿Y dónde está Poni?!—Gritó a todo pulmón el chico de Kanto con la esperanza de que lo escuchara el niño.
—¡Rotom! ¡Eso no fue nada amable!—Recriminó la rubia a la Dex después de recuperarse del impacto inicial, pero con el sonrojo aún en la cara.
—Sus gestos eran raros, así que decidí descubrir que le pasaba, Rotom—¿Había hecho algo malo? Rotomdex no lo sentía así.
—Tienes que aprender lo que es el tacto—Lillie continuó regañando al Pokémon.
—Conozco el tacto, Rotom.—Tras decir eso, el aparato tocó la cabeza de su dueño con el brazo izquierdo.
—No me refiero a ese tacto…
Kukui se estaba riendo de nuevo, mientras que Ash pensaba en el nuevo desafío que se le avecinaba ¡Y solo llevaba unos días en la región! Un sutil golpe en sus piernas lo sacó de sus pensamientos. Al voltear hacia atrás pudo ver una cola esponjosa que se movía de un lado a otro, y al bajar la mirada identificó al dueño de esa cola.
—¡Rockruff!
Kukui miró rápidamente a Ash, para comprobar que, efectivamente, ahí se encontraba el Pokémon perrito agitando la cola mientras ladraba alegremente.
—¿Qué hace Rockruff aquí?—Preguntó Lillie al ver al tipo roca.
—¿Nos habrá seguido?—Podía parecer una pregunta tonta, pero era la única explicación razonable que Kukui podía dar.
Ash se puso a la altura del can, dispuesto a obtener una respuesta.
—Hola de nuevo, Rockruff. ¿Qué te trae por aq…?—Antes de terminar de hablar, el perro se dirigió a la espalda del azabache y comenzó a olfatear su mochila. Esto le dio una pista al profesor.
—Ash, trajiste malasadas, ¿no es así?—Las palabras del profesor también le dieron la pista a su ayudante.
—¡Cierto!
El chico de las "Z" abrió su mochila con la única mano que tenía libre (la izquierda, ya que con la derecha cargaba a Huevo 1) y como pudo excavó entre todas sus pertenencias hasta encontrar una bolsa de papel.
—¿Es esto lo que querías, Rockruff?—Ketchum abrió la bolsa y sacó una malasada, obteniendo un ladrido de felicidad por parte del perro.
—Como me lo imaginaba. Su olfato lo ayudó a llegar hasta aquí—Dijo Kukui mientras se acercaba a el Pokémon.—Supongo que no podemos hacer que regrese a el laboratorio por su cuenta.
—Lo más sensato es que se quede con nosotros hasta que regresemos—Lillie también se había acercado a donde estaba Rockruff.
—Yo no veo el problema en que nos acompañe, solo quieres comer malasadas, ¿no es así?—Acto seguido, el azabache le entregó el dulce al can, quien lo devoró rápidamente, para después lanzarse contra Ash y restregarle las piedras del cuello en la cara.—Mire profesor, parece que le agrado—Observó el entrenador con la cara roja y los ojos llorosos.
—No podemos hacer nada más—Concluyó el hombre.—La unión de Rockruff al grupo no es algo malo, puede ayudar en algún momento.
Tras quitarse al perro de encima, entrenador y Pokémon se miraron a los ojos fijamente. Fue entonces cuando el primero descubrió las verdaderas intenciones del can. Un fuego invisible podía ser visualizado en los ojos azules del perro.
—Tu no viniste hasta aquí por malasadas…—Susurró el chico de Kanto para después voltear a ver a su patrocinador.—Profesor, si no le molesta me gustaría entrenar a Rockruff mientras esté con nosotros.
—Bueno, no tengo problema con ello, pero ¿por qué?—La propuesta del chico era un tanto rara.
—Siento en el la necesidad de ser más fuerte—Contestó el chico mientras devolvía la mirada hacía el tipo roca.
Eso llamó la atención de todos. Pero a sabiendas de que la respuesta sería algo que solo su acompañante entendería, Lillie y Kukui decidieron no preguntar, ciertamente no había problema con querer hacer más fuerte a alguien. Pikachu bajó del hombro de su entrenador y le dio una cálida bienvenida a Rockruff, para después, comenzar a jugar.
Con un nuevo rival y un compañero más, el camino hacía pueblo Iki fue retomado.
Tras pasar el cartel que daba la bienvenida a los visitantes, el grupo por fin llegó a pueblo Iki. Era un lugar hermoso, una gran cantidad de árboles se alzaban en todo el poblado, el césped era increíblemente verde y las escasas casas que ahí se encontraban tenían un diseño espectacular. Ese lugar le recordaba a nuestro protagonista su lugar de origen.
—Es bueno verlo de nuevo, profesor.
—Sabía que su presencia no podía faltar en la iniciación de este año.
—Es la primera vez que Lillie verá la iniciación, ¿no es así?
—¡Muéstrenos más movimientos geniales, profesor!
—Bienvenido, Kukui.
Hombres, mujeres, ancianos y niños saludaban con alegría al hombre, el cual les devolvía el gesto con entusiasmo. Al parecer él era toda una celebridad por ahí. Una vez que todas las personas que estaban fuera de su casa se enteraron de la presencia del profesor y lo saludaron, este volteo a ver a nuestro protagonista.
—Hay dos cosas que debemos hacer aquí, Ash. Debes ver la ceremonia de entrega de Pokémon a nuevos entrenadores e iniciar el Recorrido insular—Recordó Kukui mientras terminaban de subir una escalera que los llevaba al punto más alto de pueblo Iki, donde se encontraba una gran plataforma de madera.—Primero tenemos que hablar con el Kahuna de Melemele, una viejo amigo, Hala. Él te contará todo lo que debes saber sobre Alola y el tradicional Recorrido insular.
—¡No puedo esperar! El solo pensar en los nuevos retos que se avecinan y en la cantidad de Pokémon que descubriré…—La baba empezó a caer de la boca del azabache. Algo desagradable, pensó Lillie.—¡Ya quiero conocer a Ha…!
Las palabras del chico fueron interrumpidas por un golpe sutil, esta vez no es sus piernas, fue en su mochila ¿De nuevo, Rockruff? Imposible, él era muy pequeño. Al voltear hacía atrás no pudo ver nada, pero aún sentía la presión en la mochila por lo que decidió volver a girar la mirada, sin lograr divisar nada. Otra vez. Desesperado, comenzó a dar vueltas en círculos, creando una escena muy rara, para al final, caer al suelo exhausto.
—¿Qué estás haciendo, Hau?—Preguntó Kukui al ser que estaba pegado a la mochila del chico de Kanto.
—Puedo oler las malasadas a kilómetros de distancia—Respondió una voz masculina, no tan grave ni tan aguda, un adolescente.—También escuché su nombre, así que quise venir a saludar. ¡Hola profesor, hola Lillie, hola chico de la gorra!
—¡Hola, Hau!/Un placer volverte a ver—Dijeron jefe y ayudante. Ash seguía confundido por lo que decidió pararse rápidamente y ver al chico que estaba pegado a su mochila.
Un chico de una estatura similar a la suya se estaba reincorporando. Piel morena, ojos grisáceos y pelo verde oscuro recogido en una coleta eran las características más notorias en él. Portaba una camisa negra de manga corta, pantalón corto y amarillo con siluetas de flores blancas y naranjas, por último, sandalias cerradas de color naranja.
—Lo siento por lo de hace un momento, tu mochila olía tan bien que no podía despegar mi nariz de ella—El chico cerró los ojos y sonrió ampliamente mientras se rascaba la cabeza.—¡Mi nombre es Hau, y pueblo Iki es mi hogar, un gusto conocerte!
—¡No te preocupes por eso! Se lo bien que huelen las malasadas, yo estaría en tu misma posición—Ciertamente, ese chico se veía bastante interesante en la mente del azabache.—Y por cierto, mi nombre es Ash Ketchum, soy de pueblo Paleta en la región de Kanto, ¡el gusto es todo mío!
—¡¿Kanto?! ¡Eso queda muy lejos de aquí!—La cara del chico de camisa negra cambio para pasar a ser una de sorpresa.
—Tienes razón, me tardé doce horas en avión para llegar hasta aquí, ha sido el viaje más largo que jamás haya hecho—Cuando estaba en el avión, el chico de las "Z" sentía que iba a morir por la emoción de pisar una región nueva.
De pronto, la sonrisa volvió a la expresión de Hau. Había algo importante que preguntar.
—¡Oye, oye! ¿Cuál es tu sabor de malasada favorito?—Preguntó el moreno con los ojos bien abiertos.
—¿Mi sabor… favorito? Mmmm… Difícil saberlo… La Dulcesada me gusta mucho, pero la Picasada tiene un sabor único…—Si hablaban de comida, Ash no podía fallar. Pero honestamente, las malasadas eran increíbles, no podía decidirse por una, así que decidió responder lo que sus instintos le dijeron que respondiera.—¡Me gustan todas!
Las palabras del entrenador iluminaron los ojos del chico de pelo verde, al fin un digno rival.
—¡Esa es la respuesta correcta!—El entusiasmo con el cual Hau hablaba sobre los dulces era increíble, aunque parecía no sorprenderle a Kukui ni a Lillie.—Veras, mucha gente comete un error al elegir la mejor malasada…
Con lápiz y libreta en mano (sacados de quien sabe dónde), Ash y Hau se embarcaron en una conversación sobre malasadas con Pikachu, Rockruff y Rotomdex como espectadores, la cual sería el inicio de una gran amistad. Sin querer interrumpir tan "interesante" charla, el profesor y su ayudante se dirigieron hacía la casa más grande de pueblo Iki, el hogar de Hala.
—Nebulilla, deja de moverte por favor—Pidió Lillie mientras sostenía con firmeza su bolso para que no se notará el temblor producido por la inquietud del Pokémon.
El atardecer había llegado. El profesor juntó a Lillie regresó al lugar donde habían dejado a los dos chicos junto a los Pokémon, para encontrarse una escena un tanto rara.
El chico de ojos grises tenía puesto unos lentes y sostenía una rama con su mano derecha. Mientras que Ash estaba sentado en el suelo con la mano al rojo vivo, pero con la libreta completamente llena de información.
—Y así, fue como las malasadas se convirtieron en lo que son hoy día…—Finalizó el chico de pueblo Iki.
—Jamás había escrito tanto en mi vida…—Dijo el oriundo de Kanto mientras se sobaba la mano, para posteriormente sonreír.—Pero valió la pena.
—¡Sellemos nuestra amistad comiendo malasadas!—Sugirió Hau, obteniendo un potente asentimiento por parte de su "pupilo", quien dejo a la capsula con el huevo en el piso para posteriormente sacar los dulces y compartirlos con su ahora amigo.
—Vaya, ¡nos vamos unas cuantas horas y ya se llevan muy bien!—Observó Kukui.
—He extendido mi conocimiento sobre este dulce típico de Alola gracias a Hau, Rotom—La felicidad se podía ver en el rostro de Rotomdex, después de todo, el conocimiento siempre era bueno.
—¡Ash y yo formamos un vínculo de malasadas!—Dijo el chico mientras continuaba comiendo.
—¡Hau es un gran chico!—Secundó el otro chico.
—¿Tu no fuiste el que dijo que una amistad no se podía formar en tres días?—Pensó Lillie mientras una gota de sudor caía por su sien.
—Chicos, dejando las malasadas de lado, ¿Están preparados? Dentro de una hora, cuando el sol terminé de ponerse, el rito de iniciación comenzará—Informó el adulto.
—¡Quiero saber más sobre el Recorrido Insular! ¡También conocer al Kahuna de la isla!—Cuanto más pronto empezara el nuevo desafío del chico de pelo alborotado, mejor.
—Yo también estoy muy emocionada, es la primera vez que veo esta ceremonia…—Si se trataba de aprendizaje, la rubia era la más entusiasta por lo que ver algo sagrado de su cultura la llenaba de alegría.
—¡Digo lo mismo que Lillie, Rotom!—Aunque ciertamente la Dex también era un ser con hambre de conocimiento.
—¡Cierto! Tu aún no tienes un Pokémo, ¿verdad, Lillie?—La pequeña sonrisa que se estaba formando en la cara de la chica de ojos verdes desapareció al Hau recordarle tan vergonzoso hecho. Pero alguien la respaldó.
—¡En eso te equivocas!—Ash llamó la atención del chico de pelo verde para luego tomar a su capsula, guardar sus malasadas, levantarse del suelo y caminar hacía su compañera.—¡Ella tiene a Shiron!
Fue en ese momento que el moreno se dio cuenta del huevo que cargaba Lillie, se había distraído tanto hablando de los dulces que ni siquiera se fijó en ese aspecto tan obvio.
—¡Tienes un huevo! ¡Felicidades, Lillie!—La maternidad era algo muy bonito según Hau.
—No es como si estuviera embarazada…—Pensó la rubia con una sonrisa nerviosa en la cara.—¡Muchas gracias…!
—¡Y no es todo! ¡Ella también tiene a Nebulilla!—Añadió el de ojos cafés.
Si lo pensaba bien… el antes mencionado había estado muy calmado desde que salió de casa de Hala… Alterada, Lillie abrió rápidamente su bolso con la única mano que tenía disponible, para con horror darse cuenta de algo.
—No está…
Todos voltearon a ver a la ayudante.
—¿Quién no está?—Preguntó Hau un tanto preocupado.
—Nebulilla, no está…
Los ojos de los tres hombres se abrieron de par en par. Eso era un problema.
Ash no sabía mucho de ese Pokémon tan raro, pero de lo único que estaba seguro era de que nadie que no fuera de confianza podía verlo. Si estaba suelto por ahí, todos lo verían y eso no podían permitirlo.
—Dividamos para buscar—Ordenó Kukui con seriedad.
Sin perder ni un poco de tiempo, todos salieron disparados para buscar a su gaseoso amigo.
—0.005% de probabilidades de que Nebulilla esté aquí, Rotom.
Había revisado los alrededores de cada casa, en cada arbusto y árbol cercano, y ahora debajo de la plataforma de madera pero simplemente no encontraba al Pokémon perdido. Decidió sentarse para pensar en un lugar donde pudiera estar, pero fue entonces que vio a Lillie adentrarse al bosque.
—¿Por qué esta Lillie yendo hacía allá?—Considerando que no tenía ningún Pokémon con ella en condiciones de pelear, introducirse sola al bosque no era muy sensato según Rotom.—Mi mapa me indica que ese lugar se hace llamar "Senda Mahalo" y que conduce a las "Ruinas de la Guerra", Rotom
—Sigámosla, chicos—Ash no escuchó las palabras de su Pokedex ya que había tenido justo el mismo pensamiento que este. Su compañera estaba en peligro.
El azabache, el roedor, el can y la maquina corrieron hacía la entrada de la Senda Mahalo. Nebulilla era importante, pero Lillie también.
El camino estaba muy bien hecho y aunque no había concreto en este, la tierra estaba muy bien aplanada y los escalones hechos con troncos se sentían muy firmes. A pesar de seguir subiendo no había rastro de la rubia.
—No veo a Lillie por ninguna parte, Rotom.
—Si tan solo pudiéramos rastrearla…—Se lamentó el chico mientras observaba los alrededores atentamente.
En ese momento se le ocurrió una idea tras haber recordado las palabras del profesor.
—Rotom, ¿qué tan bueno es el olfato de Rockruff?—Preguntó el azabache mientras le daba indicaciones a Pikachu de sacar algo de su mochila.
—Según mi base de datos, cuando se lo propone puede detectar olores incluso a 8 kilómetros de distancia, por muy leve que sea este, Rotom—La iluminación llegó también para el aparato.—Creo que sé que quieres hacer, Rotom.
—Cuando Lillie fue lastimada, usé un pañuelo para tratar de tratar sus heridas, y desde entonces no lo he lavado, mi falta de higiene por fin me es de ayuda—Pikachu al fin había sacado el pañuelo mencionado y se lo entregó a su entrenador, quien se arrodillo para estar a la altura de Rockruff, posteriormente puso el trozo de tela frente a la nariz de este.—Cuento contigo, amigo.
El can, sabiendo lo que debía de hacer, le dio una gran olfateada al pañuelo. Lo tenía. Comenzó a correr tras el rastro con rapidez.
Empezaron a moverse a través de los árboles del bosque, dieron círculos, zigzaguearon y corrieron en línea recta ¿Por dónde se había ido la rubia y como lo había hecho tan rápido? Pasaron por debajo de un árbol grande y frondoso. El aroma de las malasadas había atraído a cierta ave. O aves.
La luz al final del túnel, o en este caso, del bosque fue lo que les permitió llegar a un puente colgante. Rockruff comenzó a ladrar energéticamente. La habían encontrado.
—Vamos Nebulilla… Ven aquí…—Pedía Lillie desde el inicio del puente. En el centro de este estaba el Pokémon multicolor. Sonriendo como si nada.
—¡Lillie!—Gritó Ash, logrando llamar su atención.
La chica volteo a ver a la persona que la llamaba, abriendo los ojos bruscamente al verlo.
—¡ASH, CUIDADO!
Instintivamente, el azabache volteo la mirada hacia atrás, para toparse con una parvada de Spearow que se dirigía rápidamente a atacarlo. Esquivó el ataque por muy poco, cayendo de espaldas para no lastimar a Huevo 1.
Al fallar su movimiento, la parvada voló hacia arriba para volver a atacar al chico y quitarle su alimento, pero algo más llamó su atención mientras estaba arriba. La forma y los colores llamativos de Nebulilla les recordó a una Baya Bluk. El objetivo había cambiado para horror de los dos adolescentes.
Los Spearow atacaban con sus garras al indefenso Nebulilla quien cambió su sonrisa por una expresión de dolor.
—¡NEBULILLA!—Lillie estaba desesperada. Ella quería hacer algo… Pero tenía miedo. Miedo de que el puente se rompiera. Miedo de ser lastimada de nuevo.
—No podemos usar tus ataques, Pikachu. Bola Voltio podría romper las cuerdas del puente si no acertamos, Rayo también. Cola de hierro y Ataque rápido no funcionaran, podrías caerte—Dijo Ash con seriedad mientras miraba fijamente el puente y dejaba su mochila en el piso. Ya todos sabían lo que el chico iba a hacer.—Tengo que ir a sacarlo yo mismo.
—Las probabilidades de rescatar a Nebulilla sin ser lastimado son de 8%, es muy arriesgado, Rotom—La información brindada por la Dex solo asustó más a los Pokémon y a la rubia.
—¡No puedes ir, Ash! ¡Tiene que haber otra forma!—Por más que la chica pensaba y pensaba, no se le ocurría nada más.
Un peso extraño se puso sobre sus brazos. Era la incubadora de Huevo 1.
—Tú tranquila. ¡No me pasará nada!—Acto seguido y sin dar tiempo de respuesta, el chico de pueblo Paleta comenzó a cruzar el puente a cuatro patas.—Voy por ti, Nebulilla…
Los Spearow seguían atacando al indefenso Pokémon quien tenía los ojos cerrados. Los cortes en su cuerpo ardían, hasta que de pronto dejo de sentir la creación de nuevas heridas. Abrió los ojos otra vez y mira para arriba, lo primero que vio fue una camisa de rayas, para después escuchar una pequeña risa.
—Lamento la tardanza, amigo—Dijo Ash con una sonrisa. Estaba usando su cuerpo para proteger a la nébula lo cual hizo que la rubia diera un grito. Este acto dejo bastante sorprendidos a dos Pokémon que observaban a la distancia.
Los ojos de Nebulilla se llenaron de pequeñas lágrimas. Era la segunda vez que era salvado por un humano. Se sentía patético. Ya no quería que siguieran lastimando al azabache por su culpa, no más. Comenzó a cargar una especie de energía azul, para después dispararla como si fuera una onda expansiva, destruyendo el puente completamente. Tanto el como Ash comenzaron a caer hacía el salvaje río que se encontraba debajo de ellos.
Todos los que se encontraban lejos del puente veían aterrados como sus dos amigos caían del puente a gran velocidad. Al sentir que caía, el chico de las "Z" cerró con fuerza los ojos, ya era la segunda vez que algo así le pasaba. Uno de los Pokémon que estaban observando decidió entrar en acción. Con gran velocidad, derrotó a los Spearow de un solo ataque giratorio, salvando a Ash y Nebulilla en el proceso. En poco tiempo y como si no pesaran nada, los elevó hasta un terreno seguro, donde estaban sus compañeros, para luego alejarse de un movimiento rápido.
—Tu eres…—La rubia estaba anonadada. Frente a todos ellos se encontraba una figura humanoide negra con una coraza amarilla con detalles negros, blancos y naranjas, pero lo más destacable, una gran cresta amarilla y naranja.—El "Espíritu guardián" de Melemele, "Tapu Koko"…
El mencionado no hizo caso a estas palabras. Lo único que hizo fue ver fijamente a Ash (quien se encontraba tirado boca abajo), mientras que este le regresaba la mirada, totalmente sorprendido. El guardián dejó una roca en el suelo y con la misma velocidad que llegó, desapareció.
—¿Quién era el…? Es… La segunda vez que me salva un gallo…—La sorpresa de Ash y de todos seguía presente. Aunque no duró mucho.
Lillie colocó las dos incubadoras en el piso.
—Nebulilla…
El mencionado sabía que merecía lo que estaba por venir.
—Al no querer permanecer en el bolso no solo te arriesgaste a ti, arriesgaste a otros. Encima de eso, usaste tus poderes y por poco tú y Ash mueren—Ante las palabras de su amiga, Nebulilla bajó la mirada.—Pero…—El Pokémon subió rápidamente la mirada, solo para ver una gran sonrisa por parte de Lillie, mientras lágrimas amenazaban con salir de sus ojos.—Estoy muy feliz de que estén vivos.
Ash y sus acompañantes sonrieron ante la escena, mientras que la nébula se lanzó a los brazos de su amiga para posteriormente comenzar a llorar.
Varios minutos pasaron y todos se recuperaron de la emoción del momento. Lillie estaba observando la roca dejada por Tapu Koko, para al final llegar a un veredicto.
—No tengo dudas, todos los libros que he leído me hacen creer que esto es la piedra original de una "Pulsera Z"—Dijo la rubia mientras que el sudor comenzaba a resbalar por su cara. El que el espíritu guardián de Melemele le entregara algo tan valioso a Ash solo podía significar una cosa. Estaba destinado a la grandeza.
—¿Qué es una Pulsera Z?—Preguntó el chico aún acostado boca abajo.—Parece importante, ¿podrías guardarlo en mi mochila, por favor?
Cumpliendo la petición del azabache, la chica de ojos verdes guardó la piedra en la mochila y la colocó a un lado de su dueño.
—Verás, una Pulsera Z es un artefacto que permite la ejecución…—Un sigiloso movimiento interrumpió la explicación de la rubia.
Una especie de cría de lechuza había tomado la mochila de Ash para luego irse volando al interior del bosque.
—Ah.
No tenían ni un descanso.
Bueno, hasta aquí el capitulo de hoy. Cualquier opinión es bien recibida, ya sea larga o corta. ¡Hasta la próxima!
