Bueno, hola a todos, tiempo sin leernos, ¿eh? Lamento mucho la tardanza, pero honestamente, siempre que comenzaba a escribir me distraía o había días en los que me decía: "Hoy terminaras el nuevo capitulo", pero nunca lo hacía, jajaja. Bueno, dejemos esto de lado y contestemos algunas reviews.

Austin Walker D: ¡Hola! Si, el personaje de Tristán se me ocurrió poco después de terminar el cuarto capitulo, y se me vino a la mente que el podría ser lo que incentive a Ash a hacer el recorrido insular. No se si haya rivales del pasado, lo más seguro es que si, después de todo, incluiré el árbol de combate, lugar donde se reúnen entrenadores poderosos de todo el mundo.

DanjiJIE: Honestamente, no recordaba lo de Dawn y Kenny, curioso ya que Dawn es mi Pokegirl favorita. Serena... Quiero mantener viva la tradición de la serie de llevar a antiguas acompañantes de Ash a la región actual, obviamente solo será por unos pocos capítulos, Ash tiene que darle una respuesta fija a su antigua compañera. Por cierto, no serán dos, serán tres. Le daré un toque algo diferente a la historia (mi toque personal, claro está). Tus nombres me gustaron mucho, honestamente, me han dejado pensando estos meses.

soulalbarn18000: La respuesta a tu pregunta está en este capitulo. Si es que la primera respuesta es si, la segunda también lo será. Gracias, hago lo mejor que puedo.

dragon titánico: Me alegro mucho de que te haya gustado.

Oconner95: Muchas gracias.

ChampionRed15: Siempre disfruto tus comentarios. Trato de hacer a Hau como una versión más desarrollada que la de los videojuegos, y su relación con Ash aumentará con el pasar del viaje. ¿Lillie entrenadora, o coordinadora? No lo sabemos. Me alegra que te guste la relación entre estos dos chicos. Tapu Koko es de mis favoritos de Alola, y quiero darle un toque de autoridad y misterio. Ash se enfrentará a Tapu Koko, en un futuro. Claro que las mega-evoluciones estarán, es una cosa muy interesante de Pokémon y no me pareció que le restaran importancia tras XYZ. Ya veremos que pasa. Una disculpa a ti por no actualizar antes mi historia.

tej41: Muchas gracias.

jbadillodavila: No se que significa "ht", pero gracias de cualquier forma.

CCSakuraforever: Sigue atenta para descubrir el desenlace.

Eso es todo, comencemos con el fic.


—¡Espera... un... momento... Ash!

La rubia no podía correr más, no estaba acostumbrada a las actividades físicas en exceso. Si bien tenía una condición mejor a la promedio por sus constantes caminatas hacia Hau'oli, correr por un bosque, lleno de plantas y un terreno disparejo mientras portaba un vestido, zapatillas comunes, una incubadora de al menos 8 kilos en los brazos y una bolsa con un Pokémon dentro, digamos que no era muy fácil para ella.

Al tiempo batallaba por respirar, su acompañante de cabellos azabaches corría como si nada a través de un bosque que no conocía. El perro café y el ratón amarillo se encontraban a un lado de este chico, e igual que él, trotaban sin preocupaciones.

—Lo siento, Lillie, ¡pero tenemos que alcanzar a ese Pokémon!— al decir esto, Ash ni siquiera volteó a verla. Mientras que la ayudante de Kukui pensaba en cómo era posible que se recuperara tan rápido del impacto de casi morir.

—Lo... entiendo..., pero, ¿no... Podríamos... ir más... lento?— los pies le dolían como nunca a la chica. ¿Cuánto tiempo llevaban corriendo? ¿15 minutos? ¿20?

—Necesito alcanzarlo pronto, se llevó algo muy importante— aunque el entrenador no quería ceder el paso, tampoco le agradaba la idea de que Lillie hiciera tanto esfuerzo por seguirle el ritmo.

—Entiendo que... la piedra Z es... muy importante... pero...— la súplica de la rubia no pudo continuar ya que Ash la interrumpió rápidamente.

—No es la piedra lo que me preocupa…— esas palabras dejaron confundida a Lillie, ¿Qué más tenía que fuera muy valioso?—¡Tiene la mochila que mamá me regaló!

El corazón de Lillie dio un pequeño vuelco, Ash no estaba angustiado por un mineral considerado prácticamente un tesoro entregado por el mismísimo guardián de la isla; Ash quería la mochila que su madre le había regalado. Una extraña sensación que Lillie podría definir como "indescriptible" recorrió su cuerpo, dándole así, nuevas energías para continuar corriendo… Hasta que se cansara. ¿El causante de todo este alboroto? Una cría de lechuza que volaba tranquilamente, sin prestar atención a sus perseguidores.

Varios minutos pasaron, y la recién adquirida vitalidad de Lillie se esfumó por completo, volvía a jadear y sus piernas estaban tan adoloridas que apenas y podía trotar. No tardó ni 10 segundos en disminuir considerablemente el paso, cosa que Ash notó, viéndose obligado a correr más lento. El ladrón había obtenido ya una gran ventaja, no era bueno. Por fortuna, el azabache tenía una solución para esto.

—¡Me adelantaré!— informó Ash, dejando un poco sorprendida a Lillie ¿Iba a dejarla sola? Evidentemente no —¡Rotom, Rockruff; ustedes vienen conmigo! ¡Pikachu quédate con Lillie!

—¡A la orden-Rotom!/¡Pika!/¡Woof! —Esa era la señal de que los tres Pokémon estaban de acuerdo con la nueva orden.

Lillie no dijo nada, estaba segura de lo que pasaba. Pikachu era muy fuerte y por eso Ash le ordenaba quedarse con la rubia en caso de que se metiera en problemas, el chico de Kanto podría arreglárselas en ese bosque con o sin su Pokémon inicial. La ayudante fue sacada de sus pensamientos por la sensación de que algo se posaba a su lado; el roedor eléctrico.

Inmediatamente después de que se formaron los nuevos grupos, la velocidad de Ash incrementó de golpe, siendo aún más rápido que antes aun con la incubadora en brazos. En definitiva, la rubia era un estorbo, o eso pensó ella.


Ahora que sabía que Pikachu cuidaba a Lillie, y que ella ya no tendría que sobre-esforzarse por seguirle el paso, Ash aceleró a tal velocidad que se colocó a escasos centímetros en la espalda del ladrón de su mochila.

—¡Rotom! ¿Cuál es ese Pokémon?— preguntó Ash — ¿Podrías darme todos sus datos?

La pantalla en el "abdomen" (o cara) de Rotomdex cambió de su habitual boca cómica a un fondo azul con la imagen de la lechuza.

"Rowlet, el Pokémon pluma hoja. Tipo Planta-Volador. Habilidad: "Espesura". Durante el día acumula energía mediante la fotosíntesis, se aproxima a sus enemigos sin el menor ruido y les propina una patada de lo más poderosa."

—Con que tipo planta y volador, ¿no?— dijo el azabache para sí mismo. —¿Cuáles son sus ataques, Rotom?

—Actualmente Rowlet se encuentra al nivel 11 y cuenta con: Follaje, Placaje, Picotazo e Impresionar— informó la Dex. —. Por si lo preguntas, Rockruff está al nivel 12 y tiene como ataques: Placaje, Ataque arena, Mordisco y Aullido-Rotom.

—Gracias, Rotom; eres de gran ayuda.

Tras éste intercambio de palabras, la mente de Ash proceso una estrategia infalible, mientras su cuerpo seguía persiguiendo a Rowlet quien portaba un gesto calmado.


Ash ya se estaba empezando a hartar, tenía que terminar con toda esa situación cuanto antes y regresar con Lillie. Como si sus pensamientos hubieran sido leídos, Rowlet redujo su velocidad, habían llegado a un campo "abierto" rodeado de árboles repletos de pequeños pájaros carpinteros.

—¿Qué es este lugar?— se preguntó Ash asombrado ante el paisaje.

"Pikipek, el Pokémon carpintero. Tipo Normal-Volador. Habilidades disponibles: "Vista lince", "Encadenado" y "Recogida". Puede lanzar 16 picotazos por segundo y hacer agujeros en los árboles que utiliza como despensa o nido."

La velocidad en la que Rotom informó a Ash lo descolocó un poco y luego le restó toda la importancia, ahora su interés principal era el Rowlet que comenzó a volar hasta lo alto del árbol más grande, el cual contaba con un gran agujero, con su mochila entre las garras.

Al llegar a su destino, un Pokémon con aspecto de tucán salió del agujero, tenía un porte majestuoso que dejo un poco impresionado al chico de Kanto, que seguía observando sin hacer ruido.

—Rotom— dijo Ash a secas, el aparato-Pokémon supo que hacer de inmediato.

"Toucannon el Pokémon tucán. Tipo Normal-Volador. Habilidad: "Encadenado". Calienta su pico a temperaturas que superan los 100 °C, lo que puede causar graves quemaduras al contacto."

Algo en los adentros del entrenador le decía que no debía hacer nada, solo observar. Ese día se dio cuenta de que su instinto siempre tenía razón. La lechuza y el tucán comenzaron a hablar en sus respectivos idiomas, el Pokémon más grande se veía más molesto a cada sonido que salía del pico del pequeño tipo planta.

—Rotom, tú entiendes varios idiomas, ¿no es así?— el tipo eléctrico supo de inmediato que era lo que quería su dueño.

Un pequeño compartimiento se abrió en la "espalda" de la Pokedex y de ahí salieron unos audífonos que enchufó en el mismo sitio donde se encontraban. Ash ni siquiera le tomo importancia a esto, y se colocó los aparatos en los oídos. El que lucía un poco confuso en cambio, era Rockruff.

—Activando traductor humano-Pokémon, Rotom.

La silueta de unos auriculares aparecieron en la pantalla de Rotomdex y el espectáculo comenzó.

¡No me importa lo que tengas en esa mochila!— decía con enojo Toucannon ante la mirada intimidada de Rowlet, quien trataba de mantenerse firme. —¡Eres demasiado débil para estar aquí!

¡E-el principal motivo por el q-que quieres que me vaya es porque no ayudo a recolectar cosas, ¿n-no es así?!— ahora la lechuza también elevaba la voz. —¡E-en esta-a mochila hay comida! ¡Y-yo la conseguí!

¡Eso no importa! ¡¿Hace cuánto que no traes comida?! ¡¿Tres meses?! —el pico del que aparentaba ser el "jefe" del lugar estaba comenzando a brillar de un tono rojo intenso.— ¡Comes y comes, pero nunca ayudas nada! ¡Eres un desperdicio de espacio y alimento!

¡¿Có-cómo puedes hablarle así a tu hijo?!— lágrimas amenazaban con salir de los pequeños ojos de Rowlet, mientras esto pasaba, Ash miraba perplejo, no por el hecho de que estuviera escuchando a dos Pokémon hablar, sino por la historia y el motivo del hurto de su mochila.

¡Por favor!— exclamó Toucannon con irritación.— ¡TU NI SIQUIERA ERES MI HIJO! ¡Solo accedí a cuidarte porque creí que algún día serías alguien poderoso!

Esas palabras retumbaron por todo el lugar, dejando un silencio sepulcral. Era tal la falta de sonido que se podía escuchar el ruido de las lágrimas de Rowlet cayendo en la rama del árbol sobre la cual estaba posado. Y si afinabas un poco más el oído podías oír el rechinar de los dientes de Ash, ¿quién se creía ese Pokémon para negar a un hijo? Hora de tomar cartas en el asunto, al más puro estilo Ketchum. Al diablo su estrategia maestra.

—¡ROWLET!— debido al silencio, el grito del azabache se sentía como el de una explosión enorme, todos voltearon a verlo, incluido la lechuza. —¡TE RETO A UN COMBATE AHORA!

—¿Qué haces, Ash?-Rotom —era peligroso hacer notar su presencia de ese modo, Rotom lo sabía, los Pikipek de la zona podrían atacarlos y no tenían a Pikachu para defenderse.

El azabache no respondió.

Rowlet miraba perplejo a Ash, hasta que una bombilla se encendió en su cabeza, una buena oportunidad para demostrar de que estaba hecho se presentó frente a él. Giró la cabeza hacía Toucannon quien lo miraba expectante por su siguiente movimiento y posteriormente se lanzó en picado hacía su nuevo oponente, dejando caer la mochila cerca de éste y mandando a volar lo que quedaba de sus lágrimas.

Acepto tu desafío— dijo Rowlet con algo que sonaba a determinación.

La batalla había empezado y todos en el lugar lo sabían. Rockruff se lanzó hacía adelante para dar inicio a su primer combate serio. Un intercambio de miradas se generó entre los Pokémon rivales.

Rowlet batió con fuerza sus alas, gracias a esta acción, montones de hojas rodeadas de un aura verde aparecieron junto al tipo planta, quien, de otro movimiento de alas, las arrojó contra Rockruff.

—¡Zigzag, Rockruff, ahora!

El perrito obedeció a su entrenador provisional y como pudo, esquivó los ataques que supondrían un gran daño para él. Corría por la zona despejada, usaba los árboles para impulsarse por órdenes de Ash y finalmente, cuando las hojas dejaron de caer, el perro se detuvo.

—¡Hora del contraataque! ¡Ataque arena!

Con una vuelta ágil, Rockruff comenzó a lanzar tierra con sus patas traseras hacía Rowlet que empezó a volar en círculos.

—¡Rockruff, Mordisco!— ordenó Ash.

Haciendo gala de una agilidad increíble, el can dejó de lanzar tierra para lanzarse hacía Rowlet quien se vio sorprendido por tal acción. Aunque la lechuza trató de elevarse en el aire para evitar el ataque, de nada sirvió. Una energía surgió frente al hocico de Rockruff que daba la apariencia de ser una poderosa mandíbula, la cual desapareció justo cuando el perro mordió al pájaro en una de sus desplegadas alas, más concretamente, en la derecha.

Rowlet liberó un grito de dolor mientras comenzaba a caer al no poder soportar el peso conjunto, además de tener inmovilizada el ala.

—¡No lo sueltes, Rockruff!

Los gruñidos del perro y el lamento de la lechuza se escucharon unos cuantos instantes más hasta que, al igual que con el movimiento del Pokémon rocoso, una aura apareció en el pico de Rowlet, aparentando un taladro que se dirigía a la cabeza de Rockruff.

—¡Maldición! ¡Rockruff, aléjate ahora!— el tono de voz del azabache puso en alerta al perro, quien se encontraba concentrado en morder a su oponente, pero como dicen: "Todo se devuelve".

El pico de Rowlet aterrizó con un golpe sordo en la cabeza de su rival, y no se detuvo ahí, con una velocidad asombrosa, la lechuza golpeaba al tipo roca en el mismo lugar donde había atacado antes, cómo un pájaro carpintero que picotea un árbol. Al hacer esto, las mandíbulas de Rockruff se hundían más en el ala de Rowlet impidiéndole huir, de pronto un chorro de sangre comenzará a brotar de la extremidad del ahora atacante. A pesar de que el movimiento tipo volador no fuera eficaz, un exceso de ellos podía ser devastador, eso se notaba en la herida sangrante de Rockruff, empezando a cubrirse su cabeza de dicho líquido.

—¡Ash!— exclamó Rotom asustado al ver rojo en ambos Pokémon.

De nuevo, Ash no respondió, en cambio:

—¡Aullido!

Cómo pudo, Rockruff lanzó un "grito" ahogado que hizo brillar su cuerpo en una tonalidad naranja, indicando la mejora de su ataque. Aunque el aullido no se escuchó del todo, bastó para hacer que Rowlet perdiera la concentración, sin desaprovechar la oportunidad, el perrito se alejó de un salto con un ojo cerrado al haber contactado con la sangre de su cabeza.

—Ya veo-Rotom… ¡Ash aprovechó la increíble audición de Rowlet y la usó en su contra!— observó Rotom, obteniendo un pequeño asentimiento por parte de su dueño, quien seguía en silencio.

Todos los presentes pudieron observar el resultado del ataque de los dos Pokémon. La cabeza de Rockruff estaba increíblemente raspada, y la sangre caía hacía adelante, hacía atrás y hacía los lados, mientras que el ala de Rowlet estaba empapada de sangre y doblada. Pero las heridas no era lo único que compartían, la mirada en sus ojos estaba llena de determinación.

—¡Zigzag, Rockruff, confúndelo!

Sin perder tiempo el perrito corrió a toda velocidad hacía su oponente de un lado a otro, para posteriormente empezar a dar círculos alrededor de la lechuza de la misma manera. Rolwet no se movía, solo giraba los ojos de un lado a otro, esperando el próximo movimiento.

—¡Levanta tierra!

Sin dejar de correr, Rockruff empezó a despegar la tierra del piso, la cual se fue acumulando en el aire hasta formar una gran capa.

—¡Placaje!

El can se lanzó contra su oponente, algo que solo él podía saber debido a la tierra que lo rodeaba, más sin embargo una fuerte presión golpeó su cara, mandándolo a volar contra un árbol cercano, sacudiendo las hojas de éste, así como a unos cuantos Pikipek´s, sin mencionar que disipó la tierra.

Al tener el paisaje claro se podía apreciar a Rowlet puesto de costado con la garra levantada, de forma que parecía dar una patada, en dirección hacia donde Rockruff había volado. Definitivamente, la lechuza predijo el ataque.

—Rowlet cuenta con una gran visión además de oído-Rotom, no me sorpende que haya podido ver el ataque…— mencionó la Dex.

—Ciertamente es sorprendente— finalmente, Ash había hablado, y no precisamente para dar una orden.— Pero, ¿cuánto tiempo más podrá aguantar?

—¿A qué te refieres-Roto…?— la Dex se interrumpió a sí misma para observar como el abdomen de la lechuza subía y bajaba con dificultad.—Ya veo… Supongo que Rockruff estará igual, han perdido una cantidad generosa de sangre…

El anteriormente mencionado por Rotom, se alejó del árbol con dificultad mientras jadeaba, observando a su enemigo con una mezcla de furia y satisfacción. Por otra parte, el ave se paró de nuevo sobre sus dos garras, mirando cara a cara al causante de su cansancio. Sin esperar ordenes de Ash, Rockruff se lanzó contra Rowlet con un ataque de mordisco, y la lechuza copió la acción, solo que con picotazo. Un intercambio de ataques comenzó, y ninguno de los dos daba señales de querer parar. Cuando Rockruff mordía a Rowlet, éste lo golpeaba en el centro o en los costados de la cabeza para alejarlo rápidamente además de para hacerle daño. Pasados unos minutos, la lechuza se alejó de un pequeño salto y batió su ala sana con potencia, invocando las hojas de alrededor que se lanzaban hacía el perro con gran velocidad. Todas ellas, sin excepción golpearon al can, dejando el daño entre ambos equitativo debido al aumento de ataque del perro. La sangre estaba en el pequeño abdomen de Rowlet, y había cortes por todo el cuerpo de Rockruff, ambos se lanzaron para darse un último ataque definitivo que acabaría con el combate, cuando estaban a punto de conectar el golpe, un brazo interfirió. Las garras de Rowlet se encajaron en dicha extremidad y los colmillos de Rockruff también, sin dar tiempo de reacción, el brazo se movió fuertemente hacía abajo, arrancando a el ave y el perro de sí, los cuales se llevaron una parte de piel, para después impactar ambos en el suelo, a escasos centímetros del otro, debilitándose al instante. El ahora sangrante brazo pertenecía a Ash.

—La batalla terminó. Rotom, ¿en qué estado de pertenencia está Rowlet?

—¿Te refieres a si tiene entrenador? — preguntó el aparato antes de dar la información, su pregunta obtuvo un ‹‹Si›› como respuesta.— Negativo-Rotom… ¡Espera! ¡Rockruff también es un Pokémon salvaje!

—¡¿Rockruff no es del profesor?!— exclamó Ash, poniendo una cara bastante cómica de incredulidad, cosa que fue un alivio para Rotom, su dueño se veía muy serio, a pesar de convivir poco con él se había dado cuenta de que esa no era su personalidad.— Entonces supongo que no hay problema.

Tras pronunciar estas palabras, el azabache se acercó a su mochila con los audiófonos de Rotom en los oídos y se la puso en los hombros, no sin antes tomar dos Pokéballs en su mano izquierda la cual se estaba llenando de sangre —una Ultraball y una Lujoball— con las que tocó primero a Rowlet y luego Rockruff, atrapándolos inmediatamente ante la mirada atónita de los compañeros de vida del ave. Al haber completado el proceso, Ash se colocó las esferas en el cinturón.

—Lo siento mucho chicos, pero necesitan atención médica y temo que no podré llevarlos en brazos— dijo el chico de Kanto para posteriormente hacer un gesto con su brazo derecho, en el que tenía la incubadora con "Huevo 1". Acto seguido, su mirada se dirigió hacia el árbol más alto de todos, en dirección a Toucannon.— ¡ME LO LLEVARÉ SI NO TE MOLESTA!... Obviamente no…— esto último fue dicho en voz baja.

El entrenador Pokémon dio vuelta sobre sus talones y se dirigió hacia el lugar por donde había llegado, pero en medio de su caminar, un grito lo interrumpió, el cual pudo distinguir perfectamente al tener aún puestos los audífonos.

¡HAZLO FUERTE Y DERROTAME CON ÉL!— no era una orden, ni una sugerencia, era una petición por parte del tucán.

Una pequeña sonrisa —invisible a ojos de los tipos voladores restantes— se formó en la cara de Ash, al tiempo que levantaba el brazo ensangrentado en señal de entendimiento. El entrenador nunca más volvería a ver a ese Toucannon.

—¡Debemos tratar tus heridas-Rotom!


Lillie, Pikachu, Shiron y Nebulilla (quien se encontraba dormido en el bolso de la rubia) habían abandonado el bosque con algo de dificultad y se encontraban reunidos tanto con Kukui como con Hau, observando la ceremonia anual de entrega de Pokémon desde una grada no muy lejana a la plataforma de madera. Si bien era un buen espectáculo, la rubia no podía disfrutarlo del todo. Estaba preocupada por Ash. ¿Ya habría recuperado su mochila? ¿Se habrían infectado los cortes que le hicieron los Spearow´s? ¿¡Lo habría atacado una jauría de Pokémon salvajes?! Una voz madura la sacó de su trance.

—Ash ya ha tardado demasiado…— dijo el profesor en nombre de Lillie y Hau.

—¿No te dijo cuándo volvería, Lillie?— preguntó el chico de tez morena, también había preocupación en su voz.

—No, no lo hizo… Profesor, ¿no deberíamos ir a buscarlo?— sugirió la rubia mientras veía a su jefe.

—Estoy de acuerdo contigo, Lillie— Kukui estuvo a punto de levantarse, cuando escuchó un energético, ‹‹¡Pika!››.

Todos voltearon a ver al pequeño emisor de dicha frase, encontrándose con que Pikachu miraba con emoción los combates entre Pokémon que nunca había visto —a excepción de la lechuza cuyo nombre desconocía— ,que ahora se desarrollaban frente a él.

—Tan calmado…— expresó Hau.

—Confías mucho en Ash, ¿no es así Pikachu?— preguntó Kukui con una sonrisa en la cara.

—¡Chaaa!— eso era un "Si" en toda regla.

Los gestos de preocupación se convirtieron en sonrisas al ver al roedor eléctrico. Acto seguido, decidieron tomar su ejemplo y disfrutar del festival.


La noche cayó y los combates terminaron para dar paso a la celebración en la que se degustaban platillos y atracciones organizadas por la gente de Iki. El trío protagónico estaría disfrutando de no ser porque había pasado una hora y media desde la conversación anterior. La sensación de inseguridad había vuelto.

—10 minutos más… Si no está aquí en diez minutos iremos a buscarlo— dijo Kukui mientras el sudor le resbalaba de la cara.

Tanto como Hau como Lillie asintieron, mientras que Pikachu comía Kétchup tranquilamente.

—¿A quién irán a buscar?— dijo una voz adulta desde atrás que desprendía un aire de sabiduría.

Tanto los tres humanos como el pequeño Pokémon amarillo voltearon a ver al dueño de la voz, que le pertenecía a un hombre mayor; de piel morena como la de Kukui y Hau; ojos cerrados; su cabello, cejas y bigote estaban forrados de canas haciéndolos literalmente blancos; vestía una camiseta azul con una cinta blanca amarrada alrededor de ésta, por encima llevaba puesta una camisa hawaiana amarilla; de prenda inferior llevaba pantalones blancos y portaba sandalias azules. Todo esto acompañado de una imponente aura.

—¡Abuelo!— exclamó Hau con una mezcla de alegría y alivio.

—No te había visto en todo el día, Hau— dijo el abuelo del chico con una pequeña sonrisa en su cara.—El festival es tan bueno como los años pasados, ¿no es así?

—Señor Hala…— Kukui se vio repentinamente interrumpido por una pareja de personas mayores que se detuvieron a saludar brevemente al canoso.

Una vez que la pareja se alejó caminando entre risas, el profesor abrió la boca de nuevo, pero hasta ahí llegó.

—Lillie, Kukui, ¡díganme que les parece el festival!— pidió con orgullo en la voz, sin duda se sentía feliz ante el evento.—Honestamente, creo que nos lucimos con el Laulau. ¿Qué te parece a ti, Lillie? Es tu primera vez viendo el festival— la sonrisa de Hala se incrementó un poco.

—Abuelo…— suspiró Hau, el entusiasmo del padre de su padre no lo sorprendía, después de todo era su familiar, pero quería hablar con él sobre el paradero del azabache.

Hala volteo brevemente hacía su nieto, pero instantáneamente dirigió su mirada a la ayudante.

—Los adornos son muy bonitos, y la comida desprende un aroma delicioso, además de que el ambiente es muy agradable,— comentó la rubia mientras una pequeña gota de sudor recorría toda su cara— pero honestamente, señor Hala…

El tono con el que dijo lo último alerto al anciano, haciéndole cambiar el semblante.

—¿Hay algún problema, Lillie?— preguntó.

—Señor Hala, ¿recuerda al chico que le mencione antes en su casa?— Kukui había tomado el relevo.

—Lo recuerdo, el que quiere hacer el recorrido insular, ¿no?

—Precisamente, verá…

Kukui procedió a contar lo sucedido con Nebulilla, mientras que Lillie terminó contando todos los detalles restantes. Haciendo que el gesto de Hala se hiciera completamente serio.

—Eso sí que es un problema— concluyó Hala.—Un chico que no conoce nada de la región, perdido en el bosque… Partamos inmediatamente.

—¡Sí!— exclamaron los amigos de Ash.

—¡¿Estás bien, muchacho?!

El grito anterior se vio acompañado de otros del mismo tipo, junto a uno que otro suspiro de sorpresa. Llamando la atención del grupo protagonista. Había llegado.

Sin perder tiempo, Kukui y Hala se abrieron paso entre la gente, seguido de Hau, Lillie y Pikachu (quien corría a un costado de la chica). Tras unos segundos llegaron a donde se conglomeraba toda la gente.

—No tienen que preocuparse, estoy perfectamente bien— se escuchó decir a una voz joven masculina, un poco agotada.

Efectivamente, ahí estaba él. Lillie se llevó las manos a la boca, mientras que los tres morenos abrían los ojos de la sorpresa (si es que se puede decir que Hala abre los ojos) al ver el brazo cubierto de sangre del chico de Kanto. Además de su brazo izquierdo, el derecho (donde sostenía una capsula) y su cara tenían varios cortes, al igual que la parte baja de sus piernas, expuestas por el pantalón del recién llegado.

—¡Ah, profesor! Lo siento mucho. Tuve que atrapar a Rockruff.

Vaya chico.


Bueno, eso ha sido todo por el capitulo de hoy. Lamento la tardanza (de nuevo), y espero traerles más capítulos pronto, hasta pronto.