Hola, lectores. Aquí les traigo un nuevo capítulo. Ciertamente escribí éste en tiempo record (en realidad no, el primer capítulo lo escribí en un día, éste me tomó unos 3). Bueno, contestemos unas reviews.
Oconner95: La actualización está presente. Me alegra saber que disfrutas de mi historia.
Soulalbarn18000: Exacto, combino cosas de ambos mundos para nutrir la historia, por ejemplo, algo que odié del anime es que no pusieran a Hau, siendo que es alguien muy importante.
Austin Walker D: Creo que te habrás dado cuenta que al final de cada capítulo suelo poner una oración por separado, "vaya chico" me pareció correcta para la situación. Litten está a unos cuatros o cinco capítulos de aparecer. Acertaste, te diré un poco sobre Toucannon. Él se sentía impotente al ver como un diamante en bruto como Rowlet desperdiciaba su talento, es por eso que al despreciarlo, intentaba que por fin tomara una meta para desarrollar su fuerza, aún si se ganaba el odio de su hijo. Si no hubiera visto algo en Ash, hubiera impedido que se lo llevara con garras y pico.
Jbadillodavila: Toucannon llegó a ser muy duro, de eso no hay duda. Serena está en Hoenn. Claro que los usará. Eso está por verse. Si, Ash atrapará a todas las formas Alola, y uno que otro Pokémon que yo sienta que le caen como anillo al dedo.
Kamen Rider Predator: Aún si me toma tres años terminar éste fic, no lo abandonaré. Muchas gracias por apreciar mi historia. Nos leemos.
Tej41: Gracias por esperar la continuación.
CCSakuraforever: Muchas gracias.
Eze Roldan: ¡Hola! Me alegra que consideres a mi historia como una de las mejores, y tienes razón, la séptima generación me gustó mucho y casi no se han hecho fanfics sobre ella, casi todos siguen con Serena y Kalos. Por mucho que Ash madure, siempre será un niño por dentro, un niño que ama las aventuras. Una vez, antes de empezar el fic, leí una historia donde Ash y Lillie se hacían novios el primer día de conocerse, es por eso que decidí que obviamente mi historia no sería así, es por eso que les doy un desarrollo lento, pero que tendrán uno que otro momento muy destacable. A mí también me gustó mucho su "confesión". El arco del Recorrido Insular ya está aquí, y espero que sigas leyéndome para cuando termine. Quiero que las peleas sigan siendo tan o aún mejores que la de Rowlet y Rockruff. No importa la extensión de tu review, de hecho, cuanto más largas son, más sonrío al leerlas. Si, habrá Mega-Evoluciones. En principio, deberían estar en Melemele por al menos cinco o seis capítulos más, por lo que estimo que veremos a Nereida (O Suiren, o Lana) en unos nueve capítulos. Lillie me agrada mucho visual y emocionalmente.
Dragon titánico: Gracias a ti por seguir aquí desde el principio.
¡Comencemos con el fic! (ChampionRed, regresa por favor)
—¡Arceus bendito, Ash! ¿¡Qué te pasó?!
Los ojos de Kukui estaban bien abiertos y el sudor corría por su rostro mientras formulaba la anterior oración, junto a él estaba Lillie, quien seguía sin articular palabra pero veía al chico que se encontraba frente a sus ojos con gran sorpresa.
—No tengo problema con contárselo, pero…— en la cara del azabache se formó una sonrisa nerviosa, mientras sus heridas seguían expulsando un poco de sangre. —¿Podríamos ir a un lugar con menos gente?
Acatando la instrucción del chico de Kanto, Hala pidió de favor a todos los presentes que se disiparan para poder tratar al chico, sin hacer reproche alguno todos se fueron, dejando sorprendido al motivo de la conmoción.
— ¿Así está mejor, muchacho?— preguntó el hombre mayor.
—Muchas gracias, señor— respondió Ash aun un poco sorprendido.—No soy especialmente bueno con las multitudes— finalizó con una pequeña risa.
Algo en la mente de Ash dijo fuerte y claro: "¿Acaso las ligas no son multitudes?". Inmediatamente cayó en la contradicción de sus palabras, aunque terminó por quitarle toda importancia.
—Ash, ¿Dónde está Rotomdex?— preguntó curioso el profesor Pokémon.
—En la mochila, se podría decir que está descargado.
—¿Descargado? Tendré que revisar eso más tarde…
Hau se acercó a Ash para tomar la capsula y las Pokeball del cinturón del chico en brazos para posteriormente irse corriendo, y por pedido del profesor —quien hizo espabilar a la chica—, Lillie sujeto la mochila; todo esto con la intención de restarle carga al muchacho, aun con las protestas del tipo: "Me encuentro perfectamente" o "No es necesario". Con una seña, Hala indicó que lo siguieran.
Caminaron un poco hasta llegar a la plataforma de madera, donde justo enfrente estaba la casa de Hala, un lugar grande y hermoso que el azabache había visto antes de reojo, pero que, analizándolo con detalle era un lugar magnifico para vivir.
—Es increíble…— exclamó Ash con sincera fascinación.
— ¿Verdad que si?— dijo Hau, quien había salido del lugar momentos atrás.
Siguiendo a Hala, entraron. La sala de la casa era increíblemente espaciosa y el techo sumamente alto; había macetas con pequeños árboles en toda la habitación; ahí mismo se encontraba un sillón familiar, uno doble y otro individual, todos ellos alrededor de una pequeña mesita de color café y a la vez, sobre una alfombra con un diseño que a Ash le pareció chistoso; en las paredes se podían ver dos libreros, uno nada más entrar a la derecha y otro más al fondo, a la izquierda; cerca del último librero había unas pequeñas escaleras, entre dos vallas que cubrían unos arbustos, las cuales llevaban al punto más alto de la sala, en donde se encontraba una silla azul, semejante a un trono.
— ¡Este lugar es como un castillo!— gritó el azabache con emoción al tiempo que se acercaba a uno de los sillones, concretamente al individual, y se aplastaba en él.
—Es porque eso es, Ash— dijo Lillie al fin recuperándose de la sorpresa inicial, tras estas palabras recibió una mirada curiosa del chico.
— ¿Hay algún Rey aquí?— preguntó con curiosidad el chico de las "Z".
Una pequeña risa se escuchó salir de Hala, al tiempo que Lillie continuaba hablando:
—Estás en presencia de él.
Los ojos del chico azabache se abrieron de par en par. Sabía lo que significaba "Estás en presencia de él", lo había visto en esas películas de fantasía donde el héroe va a un castillo y desconoce de la identidad del emperador. Rápidamente se levantó del sillón e hizo una torpe reverencia, aunque más bien parecía que al chico le dolía el estómago.
— ¡Lamento haberle faltado al respeto…
El hombre mayor levantó la mano para posteriormente hablar, pero se vio interrumpido.
—…Reina Lillie!— terminó de decir el morocho.
Una gota cómica apareció en la cabeza de Hala, Hau y Kukui, mientras que Lillie se sonrojaba para posteriormente gritar de forma cómica:
— ¡Dije ÉL!— ¿Acaso le habían dicho hombre? La sola idea hizo que el sonrojo se le pronunciara más y que una pequeña llama de molestia se formara en su interior.
— ¿Tú no eres la reina?— preguntó Ash mientras levantaba la mirada y relejaba el cuerpo, reincorporándose poco a poco.
Una pequeña carcajada se escuchó claramente, proveniente de Hala.
—Lamento decepcionarte, Ash Ketchum de Pueblo Paleta, pero yo soy el "Rey de la isla"— informó con un rostro divertido y ligero—. Por cierto, no es necesaria la reverencia— dijo al ver como el azabache estaba a punto de inclinarse.
—Así que Alola tiene un re…— comenzó a decir Ash con un gesto sorprendido.
—Podremos hablar de eso luego, Ash— interrumpió Kukui mientras levantaba la mano—. Ahora dinos, ¿por qué tardaste tanto?
—Cierto, eso. Verán…
Ante la mirada de sus acompañante y el "Rey de la isla", el chico de Kanto comenzó a narrar lo ocurrido en el bosque. Les contó sobre Rowlet y el Toucannon, la pelea entre la lechuza y el perro y finalmente, el porqué de su herida.
— ¡Eres genial, Ash!— aduló Hau.—¡Eres la tercera persona que conozco que está dispuesta a recibir ataques Pokémon con el cuerpo!
—¿La tercera?— preguntó el entrenador.—¿Quiénes son las otras dos?
—Antes de que Hau pueda responder esa pregunta, yo tengo otra— intervino la chica rubia— ¿Por qué tardaste tanto en regresar después de la batalla? Tengo entendido que solo te tomó unos minutos concluirla— aunque Lillie no tuviera la intención, la preocupación se hizo muy notoria en su voz.
—Me pregunto exactamente lo mismo— secundó Kukui.
—A este paso tendré que contar mi vida entera— bromeó un poco el azabache, haciendo reír a Hau y Hala.
Tras salir del lugar donde se había desarrollado la pelea, Ash caminó por al menos 10 minutos hasta detenerse en un árbol cercano, recargarse en él y dejarse caer.
—¡¿Estás bien, Ash-Rotom?!— preguntó la Pokedex mientras se acercaba rápidamente a su dueño.
—Completamente— respondió el muchacho—. Solo me duele un poco el brazo.
—¡Evidentemente-Rotom! ¡Has perdido aproximadamente 800 mililitros de sangre entre las heridas superficiales y las que te hicieron Rockruff y Rowlet!— informó el aparato rojo enfadado— ¡Tenemos que tratar tu herida! ¡Necesitamos un torniquete! Accediendo a libros de primeros auxilios-Rotom.
Una larga lista de información apareció en la pantalla de Rotom, y finalmente, un artículo entero apareció.
—Usemos el pañuelo con el que rastreamos a Lillie-Rotom— concluyó el tipo eléctrico.
—¡No quiero!— dijo Ash con fuerza.
—¡¿Eh?! ¡¿Por qué no-Rotom?!— cuestionó el acompañante.
—¡Es algo que me une con una amiga, no puedo mancharlo de sangre!— al tiempo que decía esto, su mente le recordaba el señuelo de Mini-Misty, el listón "Terracota" que compartía con May y el Buizel de Dawn.
—¿Entonces que propones que hagamos-Rotom?
—En mi mochila tengo una camisa de resaque que me pongo para dormir, puedes usarla si quieres— propuso el azabache mientras pasaba la mochila de la espalda al frente.
—Enseguida-Rotom
Con velocidad y eficacia, Rotom abrió la mochila por la que habían peleado tanto y esculcó entre todas las cosas que tenía su compañero-dueño, hasta encontrar finalmente la prenda superior.
—Yo sostendré la camisa y tú la amarras-Rotom.
—Hagámoslo— dijo el entrenador con la voz mucho más debilitada que antes.
Rotom tomó entre manos el trozo de tela, mientras que Ash hacía un hábil movimiento y apretaba bien el torniquete provisional. Tras terminar ésta acción, Rotom tomó una rama cercana y la atrancó entre la tela para mantener la medida de seguridad fija.
—Ya está listo-Rotom.
—Gracias, Rotom. En serio, eres de gran ayu…— en medio de la oración, los ojos del chico se cerraron lentamente.
—¿Ash? ¡Ash!
Y eso fue lo último que escuchó en unas cuantas horas.
—¿Qué pasó luego?— preguntó Kukui con seriedad.
—Solo sé que después de desmayarme, Rotom trató de despertarme y cuando lo hice, estaba tirado a un lado mío sin reaccionar— contestó Ash—. Tendremos que preguntárselo cuando despierte.
Kukui se alejó de todos tras tomar la mochila de las manos de su asistente, mientras que ésta y Hau se acercaban al chico.
—El torniquete está bien, pero no puede estar aplicado por mucho tiempo, necesitamos desinfectar las heridas y vendarlas— informó Lillie, mientras que, de su mochila sacaba un rollo de vendas—Mantente quieto un momento, Ash.
Como si fuera una acción cotidiana, la rubia empezó a limpiar todos los cortes visibles del cuerpo del chico, para posteriormente vendarlos. Ésta acción le pareció increíblemente elegante al paciente.
—Increíble…
—¿Eh?— exclamó Lillie al no escuchar el pequeño susurro del chico.
—Eres genial, Lillie. ¿Hay algo que no sepas hacer?— preguntó mientras empezaba a reírse.
—Ciertamente, Lillie hace de todo un poco— secundó el chico de pueblo Iki mientas se unía a las risas.
La ayudante se había acostumbrado a los halagos de Kukui por su buen desempeño como asistente, pero no a los de chicos de su misma edad, por lo que un pequeño sonrojo apareció en su cara.
—No es… para tanto— dijo en un susurró.
—¿Dónde aprendiste a hacer esto?— cuestionó el chico de Kanto.
—Ahora mismo eso no importa— contestó la rubia.
Y así, pasaron horas enteras, en las cuales al chico de Kanto se acomodó en la habitación de Hau junto a su Pikachu, quedándose dormido en pocos minutos. Al mismo tiempo, Rockruff y Rowlet se encontraban siendo tratados. Ninguno de ellos sabía que la mayor aventura de sus vidas estaba a la vuelta de la esquina.
El sol salía por las montañas y en la habitación de huéspedes Lillie se frotaba los ojos para posteriormente estirar los brazos en un intento de quitar la pereza de encima. En el pequeño buro que estaba al lado izquierdo de su cama se encontraba la capsula con Shiron dentro, y en el piso su bolso, Nebulilla se encontraba dormido a un lado de su almohada. Se levantó de la cama y abrió el cajón superior del mueble donde se encontraba el huevo. Ahí dentro estaba su ropa de uso diario, la tomó, la puso en el lecho y comenzó a quitarse la de dormir.
Tras terminar de vestirse salió de la habitación y se dio con la sorpresa de que no había nadie en la sala, comenzó a buscar por toda la casa y no encontraba ni un alma. Tocó suavemente la puerta del cuarto de Hau, sin obtener respuesta, lo mismo con la de Hala. Kukui no estaba en ninguna parte. Iba a entrar a la cocina, hasta que escuchó una leve reclamación.
—¡No deberías tratar así tu brazo!— sin duda era la voz de su jefe.
Con velocidad, salió a la parte trasera de la casa (o mansión) y los encontró. Hau y Kukui estaban junto a Ash, el cual se encontraba sin camiseta haciendo lagartijas, tal como lo había visto hace dos días. Por otra parte, Pikachu usaba sus movimientos en el aire.
—Mi brazo está… bien, solo fue un… pequeño… corte— respondió el azabache ante el regaño de su patrocinador.—, no por… esto… voy a dejar… de entrenar…
—Vaya chico— exclamó Kukui mientras formaba una pequeña sonrisa.
—¡Yo también quiero entrenar!— dijo Hau con entusiasmo.— ¿Es necesario quitarse la camisa, Ash?
—No… realmente, yo lo hago… para no llenarla… de sudor— contestó el entrenador, sin perder una gota de concentración.
—¡Ya veo!
Acto seguido, Hau se quitó la camiseta. Su cuerpo era el de un chico delgado, uno que se alimentaba bien pero que no hacía ejercicio.
—¡Brionne, sal!— ordenó el chico moreno para después lanzar una Pokeball que tenía en su bolsillo, de la cual salió una especie de león marino celeste, con tutu y una chistosa nariz redonda y rosada.
—¡Bri!— nada más salir, el Pokémon de Hau hizo una hábil y bonita pirueta, para concluirla con una pose.
Fue como si ver al Pokémon frente a él, Ash activará una especie de switch que lo hizo dejar de hacer ejercicio y levantarse rápidamente.
—¡¿Qué Pokémon es ese?!— preguntó con entusiasmo y alegría, y de una forma u otra, los jadeos provocados por el cansancio desaparecieron.— ¡Rotom!... Ah… Cierto, se está cargando— tras esas palabras, la vitalidad del chico se vio mermada.
—Brio-nne, es el Pokémon "Fa-fama", sus habilidades so-son "To-torrente" y "Voz flui-ida", e-es del tipo Agua. Se dice que tiene un gran sentido de la camarade-dería y no duda en echars-se a bailar si su entre-entrenador está deprimi-do.
Los tres hombres voltearon a ver a la voz que había dado la información, aunque ni falta hacía. Lillie se estaba acercando a ellos con la cara roja cual tomate y con los ojos tapados por ambas manos.
—¡Oh, Lillie! ¡Buen día!— saludó Ash— Con que Brionne, ¿no?
—Buenos días, Lillie— dijeron al unísono Kukui y Hau.
—Buen… día— dijo la rubia mientras se descubría los ojos de a poco.
Ésta acción fue inútil ya que apenas ver a los dos adolescentes sin camiseta, su sonrojo se pronunció aún más, volviendo a taparlos instintivamente.
—¡Es cierto!— exclamó Ash, mientras se volvía a poner la camiseta.
Ante esto, Hau lo imitó mientras inflaba los mofletes, apenas se había despojado de su prenda superior.
Tras decirle a Lillie que ya podía abrir los ojos si quería, se dirigieron al interior de la casa, donde la rubia fue a recoger a Shiron y el azabache a Huevo 2, al final, se dirigieron a la cocina-comedor con intención de desayunar.
—¿Puedo preguntar dónde está el señor Hala?— dijo Lillie una vez sentados en las sillas del rededor de la mesa, ella y Kukui en un lado y los dos adolescentes masculinos en el otro.
—Fue a agradecerle a Tapu Koko por el bienestar de Melemele— contestó Hau con tranquilidad.—, y de paso por comida.— al decir esto último giro la cabeza para ver cómo Brionne y Pikachu comían de sus boles, sentados en el piso.
En ese momento, una bombilla se encendió en la cabeza de Ash y Lillie, habían olvidado su encuentro con Tapu Koko.
—Profesor Kukui, tenemos algo que contarle— dijeron los dos chicos a la vez.
—¿Eh?
Ash agarró la mochila que se encontraba en el respaldo de su silla y la abrió, sacando de ahí la "piedra Z". Nada más ver el objeto, los ojos de Kukui se abrieron de par en par. Él había abierto la mochila de Ash para buscar a Rotom, ¿cómo no la había visto?
—¡Una piedra Z!
Evidentemente, Kukui no fue el único sorprendido, Hau estaba de la misma manera.
—¡¿Dónde la conseguiste, Ash?!— preguntó el chico de pelo verde, también de parte de Kukui.
—Cuando encontramos a Nebulilla, Ash cayó del puente que lleva a las "Ruinas de la Guerra", y fue en ese momento que Tapu Koko lo salvó, después le regaló la piedra Z y el resto es historia— contó Lillie.
—¡Qué barbaridad y que maravilla!— exclamó el profesor Pokémon.
—¡Increíble! ¡Si el mismo Tapu Koko te dio una piedra Z significa que grandes cosas te deparan en el futuro, Ash!— comentó Hau con admiración.
—Pensé justo lo mismo…— masculló la de ojos verdes.
—¡Vaya! No sabía que una piedra significaba tanto— dijo Ash con un tono ciertamente sorprendido—… Aunque siempre supe que nos esperaba la grandeza, ¿no, Pikachu?— preguntó mientras, al mismo tiempo, todas sus grandes aventuras le venían a la mente como una película.
—¡Pika!— respondió el roedor eléctrico, un efímero "Si", mientras seguía comiendo.
—Ciertamente eres alguien especial, muchacho.
El sonido de las bolsas de plástico al ser dejadas sobre la mesa de madera alertó a todos de que Hala había vuelto de sus compras.
—¡Oh! Rey Hala, buen día— saludó el chico de Kanto, seguido de los buenos días de los tres acompañantes humanos.
—Jajajaja— río Hala—. No es necesario el "Rey", de hecho, no necesitas ningún honorifico para dirigirte a mí, con Hala basta y sobra.
—¿En serio? Menos mal, me sentía algo incómodo al hablar con alguien de su rango, Hala— comentó el azabache.
—Pues esperemos que esa incomodidad haya terminado— tras decir esas palabras, Hala tomó asiento en el extremo de la mesa, de tal forma que quedaba frente a sus cuatro compañeros, dándole más potencia a su aire de rey—. Por cierto Ash, ¿podrías prestarme tu piedra Z?
—Sin problema,— contesto el susodicho— ¿pero podría preguntar para que la quiere?
—Verás, Ash— comenzó el Rey de Melemele—. Eso que tienes en las manos es la piedra original de lo que comúnmente llamamos en Alola como "Pulsera Z", una vez que el material bruto pasa por un proceso artesanal, se convierte en la pulsera que ya te dije antes, gracias a ella y a unas piedras especiales llamadas "Cristales Z", podemos usar un potenciador llamado "Movimiento Z" que hace que los movimientos Pokémon sean mucho más poderosos.
—¡Sorprendente! ¡Nunca había escuchado hablar de eso en mi vida!— contó el entrenador con genuina felicidad mientras se erguía del asiento—¿¡Es como la "Mega-Evolución"?! ¡¿Por qué todo lo relacionado con ello lleva una "Z"?!
—Si quieres tomar como referencia a la Mega-Evolución es correcto, solo que este método no afecta solo a ciertos Pokémon— respondió el hombre mayor—. Y respondiendo a tu última pregunta, es la misma razón por la que todo lo que tiene que ver con la Mega-Evolución lleva el prefijo "Mega".
—Entonces, si hace una Pulsera Z con ésta piedra, ¿podré usar los movimientos Z?— preguntó el muchacho con ansiedad en la mirada.
—Efectivamente
A una velocidad que ni siquiera un Ninjask hubiera logrado, Ash deposito el mineral en las manos de Hala, para después alejarse rápido de la mesa con la incubadora de Huevo 1 en brazos.
—¡Lo dejo en sus manos, Hala! ¡Iré por Rowlet y Rockruff para entrenar!— avisó el chico con energía, inmediatamente salió corriendo del comedor.
—Se fue sin siquiera desayunar— susurró Hau— ¡Que voluntad tan genial!— después de ese grito de admiración, el tono de voz del chico bajó al de un susurro—Es justo lo que necesitaba…
—Lillie, ¿podrías ir con él?— pidió Kukui.
—¿Eh? ¿Yo?— cuestionó la ayudante.
—Me sentiré mucho más tranquilo si alguien sensata como tú está con él— respondió el adulto moreno—. Además de que podría hacerle mal el no desayunar.
—No se preocupe, profesor, yo lo acompaño. Con su permiso, paso a retirarme— dijo la rubia, para después tomar una bolsa con dos de las cinco cajas que estaban repartidas en los objetos plastificados que había llevado Hala y su bolso, tras eso, salió en búsqueda de su compañero entrenador.
Lillie intuyó que, con la velocidad de Ash, éste ya había recogido a los dos Pokémon que ahora le pertenecían, por lo que decidió ni siquiera pasar a revisar la habitación de cuidados Pokémon (el único lugar de pueblo Iki a donde podías ir si tu compañero estaba débil tras una batalla), saliendo por la puerta principal de la casa inmediatamente.
Ahí estaba él, a punto de bajar las escaleras que conectaba el punto alto y bajo de Iki, con Pikachu en el hombro, cuando iba a pisar el primer peldaño, Lillie trató de hacerse escuchar.
—¡Ash, espera!
La reacción del azabache no fue la esperada, se sobresaltó de manera increíble, pisando mal el escalón que lo llevaría a su destino y cayendo de sentón, bajando de éste modo.
Lillie se dio cuenta de su error, y con miedo en el rostro corrió tan rápido como pudo a las escaleras, en el pie de éstas estaba Ash sentado, frotándose el trasero, mientras que Pikachu estaba tirado en el piso a unos centímetros de distancia. Sin perder tiempo, la chica de pelo rubio bajó corriendo a su encuentro.
—Ay ay ay ay, mi trasero…— exclamó el chico mientras se sobaba con la mano izquierda, sosteniendo firmemente a la incubadora con la derecha.
—¡Ash! ¡Santo Arceus, ¿estás bien?!— la voz de Lillie era de terror puro, el imaginarse que su compañero se hubiera hecho daño, o el Pokémon de éste, o hasta el huevo, hizo que se le helará la sangre.
—Lillie…— susurró el azabache con un ojo entrecerrado, mientras seguía sobándose—No me rompí nada, así que estoy bien— esto último lo dijo mientras reía.
—En serio, en serio, lamento mucho haberte asustado así— se disculpó la rubia mientras hacían una serie de grandes reverencias.
—No hace falta que te disculpes, Pikachu, Huevo 1 y yo estamos bien— dijo el chico mientras se reincorporaba al mismo tiempo que su Pokémon amarillo— ¿No es así, amigo?
—Chaaaa— el pequeño Pokémon se empezó a limpiar el cuerpo.
—Ya estamos sucios antes de empezar el entrenamiento— comentó el muchacho para luego soltar una pequeña risa.
La reacción de los chicos alivió del todo a Lillie, quien poco después comenzó a reír un poco, al darse cuenta de esto, Ash y Pikachu se unieron a la risa, la cual se convirtió en una carcajada por parte de los tres presentes.
Lillie, Pikachu, Rockruff, Rowlet y Ash se encontraban en la ruta 1 (cerca de donde se habían topado con Tristán), la primera veía como el entrenador y sus Pokémon se enfrentaban contra una horda de Ledyba´s.
—¡Rockruff, ataque arena! ¡Rowlet, usa placaje a tu izquierda!
Acatando las órdenes de su entrenador, Rockruff levantó la tierra cercana de dos potente patadas, y aprovechando la "cortina de humo", Rowlet lanzó una potente patada contra un Ledyba que se encontraba aturdido, debilitándolo al instante.
—¡Rockruff, Rowlet, júntense!
Ante dicha orden, el can corrió al lado de la lechuza.
—¡Rowlet, usa follaje a tu alrededor!
El ave lanzó un pequeño grito y posteriormente comenzó a batir las alas, hojas rodeadas de aura verde empezaron a girar en su entorno, cubriéndolos tanto a él como a Rockruff.
—¡Terminemos esto! ¡Pikachu, Rayo!
Las mejillas del roedor produjeron estática y segundos después su cuerpo se cubrió de electricidad, para finalmente, lanzar rayos en todas direcciones, haciéndoles un K.O directo a los enemigos restantes.
Por parte de los Pokémon "R", las hojas cesaron su movimiento, dejándolos al descubierto, poco después una pequeña aura azul los envolvió momentáneamente.
—¡Oh! ¡Subieron de nivel!— exclamó el azabache con emoción— ¡Lillie! ¿Sabes cuantos niveles subieron?
La chica rubia estaba a unos diez metros de la zona de batalla, sentada en un pequeño tronco mientras comía. Dejando de lado sus alimentos, dirigió la vista hacía Ash.
—¿Cuáles eran sus niveles?— preguntó para confirmar su respuesta.
—Según Rotom, Rowlet es nivel 11 y Rockruff 12, o bueno, eran— respondió el chico.
—Entonces, actualmente Rowlet es nivel 13, al igual que Rockruff— concluyó la chica.
—¿Cómo es que lo sabes?— preguntó el chico mientras se alejaba de la hierba alta y tomaba asiento al lado de Lillie, mientras Pikachu comenzaba a jugar con sus dos nuevos compañeros.
—Cuando un Pokémon sube de nivel, el aura azul que viste antes dura aproximadamente 1.2 segundos, el tiempo en Rockruff fue el correcto, mientras que en Rowlet, el brillo duró el doble de tiempo— informó Lillie, al tiempo que le daba a su compañero una de las cajas con comida que había tomado antes de salir.
—¡Impresionante, Lillie!— dijo el entrenador de Kanto— ¡Sabes muchas cosas, digno de una aspirante a investigadora Pokémon!
—Son solo cosas básicas— a pesar de sus palabras, su cara decía otra cosa, el pequeño sonrojo le confirmaba a Ash que sus adulaciones la habían alagado, y, aunque ella lo había tratado de ocultar con su caja con comida, el azabache pudo ver la pequeña sonrisa que se formó en su rostro.
—Si tú lo dices— el chico no trató de contradecirla, por el momento, se enfocaría en comer.
Tras terminarse los sagrados alimentos, Lillie se limpió la comisura de los labios con un pequeño pañuelo, mientras que Ash lo hizo con el brazo.
—Gracias por la comida/¡Gracias por la comida!— dijeron los dos a la vez pero con diferencia de tono, evidentemente, podrán adivinar cuál le pertenece a quien.
Ash no tardó ni un segundo en levantarse del tronco y dirigirse a la hierba alta junto a sus compañeros Pokémon. El entrenamiento duró, según el reloj de bolsillo de Lillie, dos horas más, dos horas en las que los movimientos volaban, y los rivales en general eran Ledybas y uno que otro "Yungoos" que Ash ni siquiera veía, más sin embargo, debilitaba casi de inmediato.
Al ver que sus Pokémon ya no disponían de PP para realizar movimientos, y no podían recurrir a nada más que a "Combate", el azabache se retiró, cediéndoles la victoria a sus oponentes de ese momento, los cuales eran dos Pikipek´s y un Ledyba a punto de caer.
El chico llegó al lado de Lillie y se sentó, mientras que dos de sus tres Pokémon caían exhaustos, inmediatamente se quitó la gorra y la camiseta la cual era ahora un trozo de tela lleno de sudor, dicha acción sobresaltó a la chica y su rostro se tornó rojo al instante.
—Lo siento, Lillie pero no quiero apestar la camisa— río Ash mientras se quitaba el sudor de la frente.
—N-n-n-no te p-preocupes, estoy b-b-bien— en ese momento el azbache de dio cuenta de dos cosas, la primera era que Lillie trataba de ocultar sus emociones constantemente, y la segunda, que era una mentirosa terrible.
—Sabes, tengo curiosidad sobre algo en particular— comentó el muchacho, atrayendo la mirada de su acompañante— ¿Puedo preguntártelo?
—Claro que puedes.
—¿Qué es el "Recorrido Insular"?— preguntó el entrenador.
Era cierto, nadie le había contado aún al chico de Kanto sobre la tradición que había en la región de Alola, y ella se sentía emocionada de ser la encargada de decírselo.
—Verás, cuando los niños de Alola llegan a una cierta edad, 14 años en particular, se les permite viajar por toda la región junto a un Pokémon inicial que les es entregado por el Rey de cada isla, o "Kahuna" como quieras llamarlos, para poder decir que has terminado el Recorrido Insular debes hacer dos cosas, la primera es completar una serie de pruebas asignadas por varias personas con el rango de "Capitán", la cantidad de ellos varía en cada isla. Cuando pasas las pruebas de cada isla ganas el derecho de enfrentar al Kahuna, y cuando los derrotes a todos y hayas madurado como entrenador y persona, se dice que has terminado el Recorrido Insular, una tradición que ha existido en Alola desde hace siglos, de ella partieron lo que actualmente se conoce como Ligas Pokémon— sin darse cuenta, Lillie ya había terminado de hablar ante la mirada atónita de Ash.
—Ya veo…— respondió sin más.
¿Eso era todo? La rubia esperaba una reacción de éxtasis por parte del chico, como las que normalmente tenía Hau cuando veía algo que lo impresionaba, pero claro, Ash Ketchum es de todo menos predecible, aunque bueno...
—¡HARÉ EL RECORRIDO INSULAR!
El grito fue tal que Lillie se sintió sorda por unos segundos, hasta que se recuperó del pequeño shock y pasó de poner cara de dolor, a ver a Ash con una sonrisa en el rostro. Lo que quería escuchar.
—¡¿Escuchaste eso, Pikachu?! ¡Desafíos, combates, pruebas! ¡Todo lo que necesita una aventura!— el chico estaba que no cabía en sí de la emoción, giró la cabeza para poder ver a la incubadora que se encontraba en el piso, a pocos centímetros de la pierna de Lillie.— ¡"Peke", cuando nazcas, tú también me ayudaras con el Recorrido Insular!
—¿Peke?— susurró la ayudante, un poco sorprendida.
—Si, según Rotom, Vulpix es el Pokémon Zorro, me dijo que en el antiguo lenguaje de Alola a los zorros se les llamaba "Alopeke", y decir todo completo no me gustaba, así que me quedé con "Peke"— dijo Ash, aún con la emoción a flor de piel.— ¿Te gusta el nombre? Nunca había puesto uno.
—Es un nombre ciertamente bonito— comentó Lillie con una linda sonrisa.
—¡Entonces, perfecto!— con velocidad, volvió a colocarse la camisa y la gorra, mientras guardaba a sus dos nuevos Pokémon en las Pokeballs, tomó en brazos a la capsula de Peke y empezó a correr hacía pueblo Iki—¡Vamos, Lillie! ¡Ya quiero iniciar el Recorrido Insular, Tristán debe estar esperando a que compitamos por tu amor!
La cara de Lillie empezó a brillar.
—¡¿EH?!— eso podría tomarse por una declaración, pero en seguida lo descartó ya que el azabache rompió en carcajadas.
—¡Vamos, Lillie!
—¡Pika!
Sin poder reclamar o quejarse, la rubia se levantó, sujetó su bolso y la bolsa de plástico con las cajas dentro para posteriormente correr tras su compañero de pelo alborotado.
Atravesaron pueblo Iki, uno con más velocidad que la otra hasta llegar a la casa de Hala, en el camino, varios habitantes reconocieron a Ash por el pequeño disturbio que había causado la noche anterior.
Tras llegar a casa del Kahuna y entrar, Ash corrió a la habitación de la que había recogido al can y a la lechuza, dejando las Pokeball de éstos junto a Pikachu en un aparato parecido a una máquina de recuperación de un centro Pokémon y a Peke lo puso en un mueble cercano, mientras tanto, Lillie fue al comedor, donde evidentemente ya no se encontraban los tres morenos. Los dos adolescentes de distintos sexos se volvieron a encontrar en la sala principal.
—¿Tienes idea de donde estarán?— preguntó Ash mirando de izquierda a derecha.
—Tengo una intuición de donde podría estar el señor Hala, sígueme— indicó Lillie.
Juntos, se encaminaron a una habitación al extremo de la sala, donde había una puerta azul un tanto pequeña para un adulto de la talla de Hala, pero de un tamaño ideal para ellos dos, más para Lillie.
Al entrar a la habitación, pudieron ver lo que parecía una taller de trabajo, había varias piedras e instrumentos que Ash no conocía, y, sentado en un pequeño escritorio, estaba Hala, secándose el sudor de la frente. Al escuchar el sonido de la puerta, el hombre hizo girar la silla con ruedas en la que estaba sentado.
—¡Ash, Lillie! ¿Cómo les fue?— lo más interesante era la mano que trataba de esconder tras de sí, al tiempo que formulaba la pregunta.
—¡De maravilla! Lillie, me explicó sobre el Recorrido Insular— contó Ash.
—¿Es así?— cuestiono el Kahuna, obteniendo una afirmación por parte de Lillie en forma de cabeceada—Entonces supongo que estás listo para iniciar el viaje que tanto llevas esperando según me comentó Kukui.
—¡Así es! Es por eso que vengo a preguntarle si ya tiene lista la Pulsera Z— la emoción se veía en los ojos del chico, y Hala no pudo evitar gastarle una broma.
—Oh, Ash— dijo en tono de pena— Una Pulsera Z tarda dos meses en ser fabricada del todo.
—¡¿Qué?! ¡¿Lo dice en serio?!— inmediatamente, la alegría pasó a ser tristeza, pero de una forma tan drástica que Lillie no pudo evitar no seguir la broma.
—Señor Hala, sea honesto con Ash— reclamó la chica.
—Jajajaja Lo siento, chico, era una broma— declaró el anciano.
—Por un momento me había dado un ataque…
Lo siguiente que sintió Ash fue que tomaron su brazo izquierdo y una pequeña presión alrededor de éste. Sobre los vendajes (sudados por cierto), se encontraba un bonito brazalete de tonalidades blancas y grises.
—¿Esto es lo que creo que es?— preguntó el chico viendo directo a los ojos a Hala.
—Es lo que crees que es— respondió el hombre.
De la emoción, Ash dio un brinco tan alto que su cabeza chocó con el techo del pequeño taller, causando las risas de los presentes.
Ese día, Ash Ketchum de Pueblo Paleta selló su destino.
Eso ha sido todo por el capítulo de hoy, espero que les haya gustado este pequeño capítulo de transición, pero les aseguro que el siguiente capítulo traerá varias cosas nuevas.
Una de ellas se las adelantaré y es un poco en el cambio de narración.
Supongo que conocen lo que pongo al final de cada dialogo, un sinónimo que haga alusión al personaje en cuestión, algo así:
—¡Increíble!— gritó el chico de pueblo Iki.
Pues bien, eso mismo es lo que más se me dificulta en el fanfic, especialmente en las partes donde Kukui, Hau y Hala están juntos. Siempre trato de que los sinónimos no sean tan repetitivos, pero llega un punto en el que me resulta imposible no sentirme incomodo al usarlos tan seguido. Es por eso que a partir de este capítulo cambiare eso por algo así:
Hau: ¡Increíble!— gritó.
Espero que no les moleste, pero en serio, al hacer este cambio me facilito mucho las cosas a la hora de escribir la historia.
Y posiblemente algunos, (o ninguno, las cosas como son) se preguntaran: "¿Y por qué no hiciste el cambio en éste capítulo?" La respuesta es simple, ya tenía 3/4 partes del capítulo escrito.
Bueno, es todo por hoy, espero que lo hayan disfrutado y nos leemos en unos días (esperemos que no en meses). Adiós.
