¡Hola a todos! Hoy les traigo la actualización del fic. No tengo mucho que decir, así que contestaré sus reviews.

Soulalbarn18000: Primero que nada quiero agradecerte por siempre estar al pendiente de mi historia, en serio lo aprecio mucho. Me alegro de que te haya gustado la misma parte que a mí. Creo que a todos nos gusta ver como el infantil de Ash madura un poco con respecto a las mujeres.

Oconner95: No diría que se está enamorando, pero sin duda acaba de darse cuenta de la belleza que tiene como compañera jejeje. ¡Gracias! Honestamente a mí también me gustó.

CCSakuraforever: La ciudad no tendrá mucho por ofrecer. No es del agrado total de Lillie.

Carlos29: ¡Muchas gracias!

Guest: Espero poder seguir así.

Dragon titánico: Hay mucha gente como él en el mundo, y aceptémoslo, si Lillie existiera en la vida real al menos haríamos el intento. Te puedo contar el combate si quieres.

Ash: ¡Noctowl, Tajo Aéreo!

Tori: ¡Growlithe, NO!

Literalmente ese fue todo. Ash tiene que mantenerse firme, ha combatido contra legendarios; además le viene bien para entrenar su fortaleza mental. Algún día lo harán, de eso estoy seguro. Me ha pasado lo mismo que a ti. Lillie tiene ese miedo constante de que alguien se le declare y ella tenga que rechazarlo, aunque todos sabemos que le será imposible rechazar a cierta persona en un futuro, aunque de hecho, ella debería rezar porque no la rechacen.

Mika: Tenlo por seguro.

Javoman: ¡Wow! En serio me alegra saber qué piensas así de mi fanfic y la velocidad con la que lo leíste. No tengo intención de dejar abandonado este fic, aún si me toma dos años terminarlo. Si en algún momento dejo de subir capítulos, asuman que estoy muerto. Lo digo en serio. Bueno, tuviste suerte ya que justo estoy actualizando, jajaja.

Una vez contestadas todas las reviews. ¡Comencemos con el capítulo!


—¿Bajo qué contexto te dijo eso?

Tras la escena en el atardecer, los adolescentes habían decidió viajar hacia Iki por la noche, para llegar en la mañana. Si eran honestos, ninguno de los dos tenía muchos ánimos de quedarse en Hau´oli.

En ese momento se encontraban pasando frente a la escuela de entrenadores.

Lillie tenía mucha curiosidad sobre lo dicho por Ash: "No te apartes de su lado, nunca". Quería saber por qué el hombre del motel le había dado ese consejo.

Ash: ¿Recuerdas cuando te dije que iba por algo de tomar? ¿Cuándo te estabas bañando?— cuestionó.

Lillie: Lo recuerdo, fue poco antes de que pasara todo el asunto paranormal— respondió mientras se estremecía al recordar todo lo acontecido.

Ash: Bueno, cuando salí le iba a preguntar al señor donde había agua pero comenzó a decir cosas muy raras.

Lillie: ¿Cosas raras? Ese hombre era ciertamente irritante, pero no parecía estar fuera de sus cabales— recordó, la estúpida sonrisa que tenía ese anciano en el rostro la hizo ponerse un poco de mal humor— ¿Qué fue exactamente lo que te dijo?

Ash: Voy a recrear la conversación— hizo una pequeña pausa. Cuando volvió a hablar, su tono de voz y gestos faciales habían cambiado, en un intento de imitar al hombre— "Oh, muchacho. Parece que fue rápido ¿quién llegó primero? ¿Ella o tú?" — al escuchar esas palabras, los ojos de la rubia se convirtieron en dos pequeños puntitos negros y su boca tomó forma de un pequeño triangulo—. Y luego yo le respondí: "¿Llegar primero? Los dos lo hicimos al mismo tiempo" y después él me dijo eso de que no me apartara de tu lado nunca.

Rotom: Eso carece de lógica— observó—. Lillie y tú llegaron al Motel al mismo tiempo y el encargado los vio. No entiendo por qué hacer esa pregunta-Rotom.

A ese paso, Lillie iba a ofrecerle su vida a Arceus como agradecimiento por la inocencia de esos dos. Su cara estaba roja cual baya Tamato, y por fin comprendió lo que quería decir con esa frase que aparentaba ser romántica y profunda… Viejo pervertido…

A partir de ese momento, el camino fue normal. Tanto Ash como Lillie conocían la ruta al haber cruzado antes por el lugar (principalmente la última). Llegaron al centro pokémon donde se había presentado formalmente. Se quedaron descansando ahí un rato, recordando lo vivido.

Tras recuperarse de la nostalgia inicial, siguieron avanzando hasta llegar a un punto en el que el camino se dividía en cuatro. Uno de ellos era de dónde venían los dos chicos, es decir, el que llevaba a la ciudad más grande de Alola, siguiendo todo recto se podía ver una casa prácticamente terminada de hacer, si girabas a la derecha terminarías llegando a la cabaña del profesor Kukui, y por último, por la izquierda podías ir a la Ruta 1 y posteriormente a pueblo Iki. Todo esto desde el punto de vista del grupo protagonista.

Tomaron el rumbo que los llevaría a su destino.

Reconocieron fácilmente la ruta, después de todo, no tenía mucho tiempo que la habían cruzado. Tomaron varios descansos por pedido de la rubia y para cuando marcaron las 3:45 de la mañana, pueblo Iki se podía ver ya a lo lejos.

Ash: Creo que lo mejor sería acampar aquí— sugirió.

Lillie: Tienes razón. Todos deben de estar dormidos, no sería justo que los despertáramos— secundó.

El azabache se descolgó la mochila y sacó la tienda de campaña portátil, la cual podía doblarse hasta parecer una pequeña cajita. Con habilidad, armó la carpa, cediéndosela a Lillie para que descansara.

La chica iba a entrar pero algo la detuvo. Volteó a ver a Ash, quien estaba extendiendo su saco de dormir en el suelo con Pikachu en el hombro y Rotom a su alrededor.

Lillie: A-Ash…— llamó con una mirada tímida y un leve sonrojo.

El nombrado giró su mirada hacia ella.

Ash: ¿Pasa algo?— interrogó.

La chica se quedó en silencio por unos cuantos segundos, moviendo sus ojos de un lado a otro, hasta que por fin se decidió a hablar.

Lillie: E-es peligroso que duermas fuera… con los pokémon salvajes— afirmó apenada—. N-no pienso dejar que c-corras peligro… Así que…

Los ojos del entrenador se abrieron como platos.

Ash: Lillie… ¿quieres decir…?— su voz mostraba incredulidad, y esto solo hizo que la cara de la ojiverde se pusiera muy roja— ¡No, no, no, no! ¡Imposible!

Lillie bajó la mirada, en ese momento quería que la tierra se la tragara. Creía que el chico aceptaría la propuesta, pero se había equivocado… ¿O no?

Ash: ¡No pienso dejar que tú duermas afuera!

—¿Eh?

La chica quería hundirse la cara de un golpe al siquiera creer que su compañero había entendido lo que trataba de decir. El sonrojo rápidamente desapareció y tuvo que ponerse seria para hablar claramente.

Lillie: Veras, Ash…— dio un pequeño suspiro y lanzó la pregunta— ¿Por qué no dormimos los dos dentro de la tienda de acampar?

Ash: Ah, ¿era eso? Me parece bien— respondió con simpleza.

Ahí fue, ahí fue cuando el peso de sus propias palabras cayó sobre Lillie. Iba a dormir a escasos centímetros del azabache… Estaba nerviosa, pero trató de calmarse tanto como pudo.

Antes de que se diera cuenta, Ash ya había recogido el saco de dormir y estaba entrando al pequeño refugio. Se les estaba olvidando algo.

Lillie: Esto… ¿Ash?— se sentía muy mal por molestar tanto al chico.

Ash: ¿Si?

Lillie: ¿Puedes… salir un momento para que pueda cambiarme?— pidió con timidez.

Sin rechistar, el chico salió con mochila incluida. Él también tenía que cambiarse. Por su parte, Pikachu se quedó dentro, al igual que Rotom.

Unos pocos minutos pasaron y un "Puedes pasar" se escuchó.

El chico abrió la tienda y entró.

El roedor eléctrico y la pokédex estaban dormidos, mientras que Lillie estaba tapada hasta la cabeza con una manta blanca, eso le sacó una sonrisa al chico, el cual se acomodó a la izquierda de ella.

Hubo un silencio que para la rubia fue incomodo, pero para Ash fue bastante agradable. Justo cuando el chico estaba por caer en el reino de Cresselia, una voz se lo impidió. La de Lillie.

—¿Estás… nervioso por la "Gran Prueba"?— su pregunta se vio amortiguada por la sabana que la cubría.

Ash: ¿Así es como se le llama al combate contra el Kahuna?— esperó la respuesta de la chica que consistió en un "Ajá" y continuó hablando— Realmente no lo estoy. Tengo total confianza en mis pokémon, en todos ellos. Desde Pikachu hasta Yungoos o Peke, aunque no haya nacido aún— esto último lo dijo acompañado de una pequeña risa.

Lillie se destapó de tal forma que se podían ver sus ojos y parte de su nariz.

Lillie: Era de imaginarse— si su cara estuviera totalmente descubierta, Ash hubiera visto su sonrisa—. Tú no pareces tenerle miedo a nada…

Ash: Eso no es verdad— desmintió, dejando un poco intrigada a su amiga—. Hay un montón de cosas que me dan miedo. Por ejemplo el niño fantasma del Motel Slaking.

Lillie: Pero aun así supiste manejar la situación con la cabeza fría, ¿no?

Ash: Hice lo más que pude para mantenerme firme, pero en realidad me estaba temblando el cuerpo del terror— respondió al tiempo que se ponía los brazos detrás de la cabeza.

Lillie: Es increíble… Alguien como tú… Lo siento, pero no puedo imaginarte asustado— dijo, destapándose completamente la cara.

Ash: Creo que es normal. Siempre me has visto en momentos donde me he sabido manejar bien— ejemplos de lo dicho por el chico era lo acontecido en el callejón de Hau´oli, la Senda Mahalo y los Spearows, las distintas batallas que había tenido a lo largo del viaje, la primera prueba, etc—. Aunque bueno, cuando desapareciste no me pude controlar mucho, creo que lo recuerdas…

Y vaya que si lo recordaba. El primer grito por parte del azabache aún le resonaba en la cabeza.

Lillie: Si, debe ser por eso…— accedió. Fue en ese momento que se dio cuenta de que el cansancio del día se había esfumado al comenzar a conversar con el chico— ¿Hay algo más que te dé miedo?

El adolescente comenzó a emitir un "Mmmmmmmm" para después responder.

Ash: Me da miedo que mi familia sea lastimada— contestó.

Lillie: Por lo que nos contaste, tu familia consiste en tu madre y tú, ¿no es así?— interrogó algo nerviosa ¿se estaba metiendo en terreno privado? Necesitaba salir de ahí— Olvídalo, no es necesario que respondas.

Ash: No solo es mi mamá. Mis amigos, mis pokémon, todos ellos son mi familia— hizo una pequeña pausa, llamando mucho la atención de Lillie—. En el momento en el que te hiciste mi amiga te convertiste en un miembro de mi familia. ¡Cómo mi hermana menor!— dicho esto comenzó a reír levemente.

Lillie: Hermana menor…— bueno… No se quejaba, ya tenía experiencia en ello.

Ash: ¿Cómo es tu familia, Lillie?— preguntó, girando hacia un costado para poder verla bien.

Eso tomó desprevenida a la chica. No le gustaba hablar mucho de sus familiares, pero si mentía, estaba segura de que Ash la descubriría, así que diría una verdad a medias.

Lillie: Solo somos mi hermano mayor y yo— respondió, los ojos de Ash se abrieron con fuerza, estaba a punto de decir algo solo que la chica lo interrumpió—. Mi madre siempre está ocupada con su trabajo así que prácticamente estamos los dos solos.

Ash no dijo nada. No preguntaría por su padre, no quería que Lillie pudiera sentirse mal o triste. En su lugar hablaría de algo más.

Ash: ¿Cómo es tu hermano?— fue como si nada más formular esa pregunta, las pupilas de la rubia se convirtieran en pequeñas estrellas.

Lillie: ¡Mi hermano es increíble!— afirmó con potencia y rapidez— Él es dos años mayor que yo, y es muy fuerte. Estoy segura de que no hay nada que él no pueda hacer— su voz mostraba total admiración, como si estuviera hablando de un…— ¡Ídolo! ¡Él es mi ídolo!

El azabache pestañeó unas cuantas veces, algo sorprendido de ver a Lillie hablar así de alguien.

Ash: ¡Debe ser un tipo genial!— supuso— ¡¿Es bueno para las batallas?!— preguntó expectante.

Lillie: No quiero ofenderte Ash, pero creo que él es superior a ti— contestó sin vacilar mientras conectaba su mirada con la de su amigo, una mirada determinada. Estaba segura de lo que afirmaba.

La mirada del entrenador se convirtió en una desafiante al tiempo que su boca formaba una curva.

Ash: Mejor que yo, ¿eh?—preguntó.

Lillie: Mejor que tú— dijo firmemente, sonriendo de igual forma.

Sin darse cuenta, ambos se estaban viendo fijamente a los ojos, frente a frente. Lejos de apenarse, la situación les dio risa, habían pasado de hablar de la Gran prueba, a los miedos de Ash y posteriormente al hermano de Lillie.

Rieron alegremente durante unos cuantos segundos y volvieron a colocarse boca arriba, Lillie se había destapado por completo.

Lillie: ¿Sabes algo, Ash?— su voz sonaba nostálgica.

Ash: ¿Si?

Un pequeño suspiro se escuchó dentro de la casa de campaña.

Lillie: Cada día contigo es una aventura nueva… Estoy… muy agradecida porque la vida te haya puesto en mi camino— normalmente ella se hubiera sonrojado a más no poder y estaría tartamudeando, deseando ser teletransportada a Kanto o alguna otra región lejana a Alola… Normalmente.

En cambio, el que si estaba sorprendido era el entrenador. A su parecer, Lillie era como un Litten; no expresaban nunca sus verdaderas emociones y necesitan mucho tiempo para ganarse su confianza. Por lo que escuchar algo como eso salir de su boca era una cosa que veía muy lejana.

Decidió no cuestionarse nada, solamente disfrutarlo.

Ash: Yo también estoy feliz de poder viajar contigo, ¡me lo paso genial a tú lado y sabes muchas cosas!— afirmó con alegría.

Lillie: Aunque mis conocimientos quedan un poco de lado cuando Rotom está presente…— masculló un tanto desanimada.

Ash: Es cierto que Rotom tiene facilidad para hablar, pero lo hace todo muy científico… Supongo que es porque es una máquina— dijo—. Pero tus explicaciones son muy sencillas de entender, además de que todo lo que sabes lo aprendiste por ti misma y, ¿sabes? ¡Eso es increíble! ¡Eres como una biblioteca que camina, habla y con la que puedes reír!— hizo una pausa para tomar aire— Puede que yo sea algo bueno al momento de combatir, pero no soy muy "inteligente", y tú en cambio sí que lo eres. Cuando me cuentas algo que yo no sé solo puedo pensar que eres asombrosa ¡Súper asombrosa!— concluyó con una gran sonrisa, mientras cerraba los ojos.

No hubo respuesta, al menos no inmediatamente.

—Que… alegría— se escuchó decir. La voz que había recitado esas dos palabras tenía una mezcla de varias sensaciones en ella; felicidad, alivio, gratitud y por sobre todo: Honestidad.

Ash dio un pequeño suspiro y llegó a la conclusión de que no podría sacarle ninguna palabra más a la chica.

—Buenas noches… Lillie…


Los rayos del sol se filtraban por las paredes de la casa de acampar, dándole directamente en los ojos a Lillie, por lo cual no tuvo más remedio que despertar. ¿Qué hora sería?

La rubia se frotó los ojos y se sentó. Posteriormente estiró sus brazos y piernas, liberándose así del cansancio que la llevaba persiguiendo unos días. La espalda no le dolía para su sorpresa... Principalmente porque la bolsa de dormir del azabache se encontraba bajo ella. ¿La había puesto ahí por la noche? El simple hecho de pensar que Ash la hubiera tocado y posiblemente levantado un poco estando ella vestida con su pijama hizo que quisiera morir de la vergüenza.

Giró a ver a su compañero, el cual dormía con cara placentera. Tenía la camisa de resaque algo levantada, dejando ver su abdomen marcado producto de los ejercicios que hacía prácticamente a diario. Al darse cuenta de que se había quedado viendo mucho tiempo, la ojiverde desvió la mirada rápidamente… Por cierto, ¿él no dormía con su camisa de uso cotidiano? Probablemente se había comprado una de resaque en la tienda… Volvió a mirarlo, pero evitó la zona vergonzosa. El vendaje que el chico tenía en el brazo izquierdo estaba algo suelto, posiblemente se había movido por la noche. Con sumo cuidado, Lillie volvió a ajustarlo, obteniendo un leve quejido por parte del chico, el cual hizo que se exaltara.

Pikachu, Rotom y Nebulilla seguían dormidos. Por su parte, los dos huevos pokémon se mantenían normales, aunque Peke brillaba tenuemente.

Aprovechando que Ash estaba dormido, Lillie comenzó a desvestirse con rapidez. Para asegurarse de no tener ninguna sorpresa, cubrió la cara del entrenador con la sabana. En pocos segundos ya tenía puesto su vestido y estaba colocándose las medias. Al terminar de vestirse, revisó su reloj de bolsillo…

"4:45 P.M"

Como narrador se los digo honestamente, ojalá hubieran visto la cara de Lillie. El horror y la sorpresa predominaban en su gesto facial, apurada comenzó a agitar a su amigo en busca de que despertara.

—Adoro tus hamburguesas, mamá…— susurró éste entre sueños.

No daría resultado, lo sabía. Odiaba ver al chico lastimado, pero era la única forma. Despertó a Pikachu.

Pocos minutos pasaron y Ash ya estaba desarmando la tienda de acampar al tiempo que pequeñas chispas salían de su alborotado cabello.

Lillie: No puedo creer que nos hayamos quedado dormidos todo ese tiempo…— masculló con Shiron en brazos.

—¡Kaku!

Lillie: Tú eres un dormilón, Nebulilla. Estoy segura de que dormiste de maravilla— afirmó mientras veía al pokémon, el cual se asomaba por un pequeño espacio de su bolso— ¿Eso de ahora fue un verso sin esfuerzo?— se preguntó un tanto intrigada.

Ash: M-m-mira e-el la-do po-positivo, Lill-ie— dijo al tiempo que guardaba todo lo usado para el campamento—. P-podre e-enfrentarme a H-Hala má-s rá-pido…

La chica suspiró resignada. Al menos eso era cierto, no tendrían que esperar a que el Rey de la isla desayunara o comiera.

Ash: Ade-además esta-esta-estabamos m-muy can-cansados, n-no habíamos dor-dormido bien…— recordó.

En los pasados días habían caminado mucho y dormido poco. Necesitaban esas horas para poder rendir bien.

Lillie: Tienes razón…

Una vez estuvo todo listo, partieron a Iki. No tardaron ni 15 minutos en llegar.


Fueron recibidos por las mismas vistas de hacía varios días. La naturaleza que rodeaba al pueblo y lo tradicional que se sentía, hacían que no te aburrieras nunca de pasar la vista por cada uno de sus senderos.

Curiosamente ningún habitante los había interceptado, en su lugar se podía escuchar el sonido de un público emocionado el cual venía de la parte más alta del lugar.

Ash: ¿Qué estará pasando?— preguntó algo expectante.

Rotom: Suena a que algo interesante está ocurriendo-Rotom— supuso, en su pantalla apareció una cara pensativa.

Lillie: Creo que sé de qué se trata…— dijo sorprendida.

Subieron las escaleras que llevaban a la plataforma de madera con velocidad. Para sorpresa del grupo protagonista, ahí estaba Hala. Junto al rival amoroso de Ash: Tristán. Aunque de eso último se enteraron después.

Tristán: ¡Magby, rápido! ¡Usa Giro Fuego!— ordenó, su cara mostraba desesperación.

Hala: ¡Makuhita, Empujón!— por su parte, el Rey de la isla se veía sereno.

Sin dar tiempo de respuesta, el tipo lucha extendió sus manos y comenzó a golpear con fuerza al tipo fuego en el abdomen. Lástima que la habilidad de ese Magby sea "Espíritu vital" y no "Cuerpo Llama".

Tristán: ¡Magby! ¡Resiste, por favor!— pidió. Pequeñas lágrimas se estaban formando en sus ojos.

Hala: ¡Acabemos con esto!— dijo con seriedad— ¡Makuhita, Tiro Vital!

El pequeño pokémon de tipo fuego estaba arrodillado, con la extremidad derecha en la zona afectada, batallando por conseguir aire. Por su parte, el luchador de sumo estaba corriendo hacia él, con el brazo extendido, a punto de finiquitarlo.

Tristán: ¡MAGBY!

El brazo de Makuhita impactó contra el cuello de Magby, haciendo que las pupilas de este se dilataran y mandándolo a volar posteriormente. El tipo fuego cayó fuera de la plataforma, debilitado.

Los aplausos de la gente no tardaron en llegar, Hala los recibía con gusto, mientras que el pequeño ocultaba su mirada con el pelo.

Hala: Ha sido un combate fabuloso, Tristán— felicitó mientras extendía su mano para unirla en un apretón con el chico.

Sin decir nada, el niño aceptó el gesto. Los brazos de los originarios de Iki comenzaron a subir de arriba abajo.

Hala: ¡Muchas gracias por presenciar la Gran prueba! ¡Un aplauso fuerte para el joven Tristán!— pidió, levantando el brazo del mencionado, como si hubiera ganado una lucha.

Obedeciendo a su Rey, todos comenzaron a aplaudir más fuerte.

—¡Eso fue espectacular!— se escuchó decir.

Los dos hombres que habían participado en la batalla reconocieron la voz en seguida, con velocidad giraron la mirada. Detrás de ellos y con brillo en los ojos, estaba un emocionado Ash.

Hala: ¡Ash, muchacho!— exclamó mientras bajaba de la plataforma.

Ash: ¡Fue un combate increíble, Hala!— sin perder tiempo, se acercó al hombre mayor.

Hala: Liam ya me lo contó todo— contó, colocándose los brazos en las caderas—. Al parecer superaste la prueba en tiempo record, según nuestro capitán, fue prácticamente un paseo para ti.

Ash: Es no es cierto, fue algo complicado— aseguró riendo.

Lillie: Hablando de la primera prueba— se integró a la conversación ante la alegre mirada del Kahuna—… Muchas gracias por el permiso, señor Hala. Le estoy enormemente agradecida.

Hala: ¡No es nada! No puedo decirle que no a Kukui, después de todo es uno de los orgullos de Alola.

Ash: ¡¿Cuándo podré pelear contra usted, Hala?!— interrogó emocionado, con los aplausos aún de fondo.

El hombre canoso giró a ver el lugar donde se había desarrollado la batalla.

Hala: Siguiendo las normas, solo tenemos permitido tener una Gran prueba por día— informó—. Mañana a las 5:20 de la tarde podremos luchar, Ash.

Ash: ¿Eh?...— su voz sonaba decaída. Sin duda alguna el chico estaba ansioso.

Lillie: Es mejor así, ¿no crees?— preguntó mientras le daba unas palmaditas en la espalda a su amigo— Tendrás tiempo para prepararte y crear una estrategia.

Rotom: ¡Yo te puedo ayudar con eso-Rotom!— aseguró, saliendo de la mochila de su dueño.

Ash: Si… creo que si…— cedió con angustia.

Hala solamente pudo reír.

Rotom: Oigan, ese chico de ahí… ¿No es Tristán-Rotom?— preguntó mientras hacía zoom al pequeño con su cámara, el cual estaba siendo abrazado por la que parecía ser su madre. Un hombre anciano también estaba con ellos, posiblemente su abuelo.

Ash: ¡Tienes razón!— su ánimo se recuperó al visualizar a su rival— ¡Iré a saludarlo!

Sin que nadie pudiera decir nada, el azabache salió disparado a la plataforma de madera.

Ash: ¡Oye, Tristán!— el llamado fue suficiente para que el nombrado se separara de la mujer que lo abrazaba.

Tristán: ¿Ash… Ketchum?— masculló sorprendido.

Mujer: ¿Es amigo tuyo, hijo?— preguntó al ver como el chico llegaba a donde se encontraban.

Ash: ¡Un placer, mi nombre es Ash Ketchum!— saludó.

Anciano: Siempre es un gusto conocer a amigos de mi nieto— dicho esto, extendió la mano para estrecharla con la del adolescente, gesto que fue bien recibido.

Tristán: ¡Ash Ketchum no es mi amigo! ¡Él es mi rival!— informó irritado mientras se secaba los pequeños restos de las lágrimas producidas por la derrota.

Madre de T: No le veo la diferencia, cariño. Una buena rivalidad siempre conduce a una buena amistad— dijo, moviendo su dedo índice de arriba abajo.

Abuelo de T: Hija mía tenías que ser— recordó mientras reía.

El entrenador de Kanto solo pudo reír al ver como el niño inflaba los mofletes y ponía cara de irritación. Por otra parte, su conciencia no estaba muy entretenida.

Conocía la amarga derrota, y la odiaba a pesar de saber que era lo que te impulsaba a mejorar. Tristán necesitaba ánimos, y Ash sabía perfectamente que persona se los subiría hasta los mismísimos cielos.

—¡Lillie! ¡Oye, Lillie!— llamó con una sonrisa pícara en el rostro.

Los ojos de los familiares del niño se abrieron de sorpresa. ¿Al fin conocerían a la chica que tanto les había mencionado su pequeño?

Tristán por su parte se encontraba sonrojado, una gran sonrisa se pintó en su joven rostro.

Hala: Creo que te llaman— informó.

Lillie: Entonces paso a retirarme— tras esas palabras hizo una pequeña reverencia—. Yo me encargaré de preparar lo mejor posible a Ash para mañana.

Hala: Espero que lo hagas bien, porque no me contendré contra él— dijo con seriedad y alegría en la voz—. Nos vemos luego, Lillie.

—Nos vemos luego, señor Hala.

Después de despedirse, la rubia caminó en dirección a su compañero. Ver a Tristán hizo que se sonrojara un poco, pero realmente no le incomodaba hablar con él. Era un niño después de todo.

Lillie: Fue un gran combate el que tuviste, Tristán— reconoció nada más llegar donde el azabache—. Mis más sinceras felicidades.

Ante esas palabras, la sonrisa del niño se pronunció más. Iba a darle las gracias, iba a preguntarle sobre su presencia en el pueblo… Iba.

Madre de T: ¡¿Tú eres Lillie?!— interrogó, dejando sorprendidos a los menores de edad.

Lillie: Si, soy yo…— respondió. Una gota de sudor empezó a bajar por su frente, la habían tomado por sorpresa.

Madre de T: ¡Santo Arceus! ¡Eres hermosa!— dijo mientras sonreía y le pasaba la mirada a la chica de arriba abajo, causando que ésta se sonrojara aún más— ¡Lindos ojos verdes y hermoso cabello rubio! ¡Cara de ángel y buen cuerpo! ¡Se puede ver a kilómetros de distancia que eres increíblemente culta! Se podría decir que eres… ¡Eres una chica de en sueño!

Las reacciones de todos eran bastante variadas. Ash y Pikachu estaban partiéndose a carcajadas al ver la emoción de la señora, Tristán se estaba muriendo de la vergüenza, el padre de la mujer tenía una mirada de resignación que decía "Mi hija nunca cambiara" y Rotom… Rotom grababa todo. Seguro que en un futuro se echarían unas risas.

Lillie: Muchas… gracias…— aunque estaba agradeciendo, su cara mostraba la incomodidad que sentía. Era literalmente, como si un acosador la estuviera analizando.

Madre de T: Cuando tengan la edad suficiente… ¡Cásate con mi hijo, por favor!— pidió haciendo una reverencia.

Un pequeño estallido se escuchó en el lugar, el cual provenía de la cabeza de Tristán, que literalmente se había desmayado de la vergüenza y se encontraba tirado en el piso con su rostro de color rojo.

Abuelo de T: Lamento mucho el comportamiento de mi hija…— se disculpó mientras comenzaba a llevarse a la mujer a rastras con un brazo y cargaba a su nieto con el otro— Hija de tu madre tenías que ser…

Ash: ¡Es… usted… toda una personaje!— exclamó mientras se sostenía el estómago de la risa.

Lillie trató de dejar de lado su incomodidad, para dirigirle una mirada molesta a su compañero al tiempo que inflaba las mejillas y fruncía el ceño.

—¡Humph!— exclamó mientras volteaba la cara hacia un lado. ¿Cuál? No importaba, con tal de que el azabache no estuviera en él.

Ash: ¿Eh?— su risa se borró de golpe y en su lugar comenzó a sudar. En ese momento, Ash sintió el verdadero terror— ¿Lillie? Lillie…


La noche ya había llegado y el grupo protagonista se encontraba descansando en el comedor de la casa de Hala. Planificando cual sería la estrategia del chico, y de paso, cenando.

Lillie: Debes saber que el señor Hala es un especialista de los pokémon tipo lucha, por lo que Rowlet te vendrá de maravilla— informó al tiempo que volteaba a ver a la pequeña lechuza, la cual comía junto a todos sus compañeros—. Por otra parte… Rockruff y Yungoos…

Los dos mencionados miraron a su entrenador con angustia en la mirada. Querían pelear.

Ash: Tamphoho esh chmh sh hmprhtahra— dijo mientras se tragaba una hamburguesa, para desagrado de Lillie— Ahhh… Bueno, tampoco es que la ventaja de tipos defina un combate, al final siempre vencerá la estrategia y la voluntad.

Lillie dio un pequeño suspiro— Ese es el problema, Ash— colocó sus manos debajo de su mandíbula y se recargó en la mesa—. El señor Hala es un maestro estratega, además de tener una voluntad de acero. No por nada es un Kahuna.

Ash: Eso lo sé— dijo mientras ponía cara de ofendido, aunque realmente no se le podía tomar muy en serio—. No pienso subestimar a Hala ni un poco.

Lillie: Entonces es muy importante que elijas a tus pokémon correctamente— recordó—. Se trata de un combate de 3 contra 3 sin sustituciones y sin objetos externos además de la pokédex o los Movimientos Z.

Rotom: ¡Al fin podré participar en el recorrido insular!— exclamó, integrándose así a la conversación— Según mi calculadora de efectividades, la mejor opción para el combate es Pikachu, principalmente por su elevadísimo nivel— informó. Al mismo tiempo, el roedor amarillo se golpeaba el pecho con orgullo—. El siguiente sería Rowlet al tener ventaja de tipo-Rotom.

Lillie: Tienes que elegir bien entre Rockruff y Yungoos.

Los dos mamíferos miraban expectantes a su entrenador.

Ash: No hace falta que lo piense mucho— dicho esto, se levantó de su silla y se inclinó para acariciar la cabeza de la mangosta—. Lo siento mucho Yungoos, pero aún es muy pronto para que te enfrentes a un rival de ese calibre— ante esas palabras, el pokémon patrulla bajó la mirada con tristeza—. Será para la próxima, ¿sí?

Resignado, Yungoos dio una cabezada.

Rotom: ¿Estás seguro de tu decisión, Ash?— interrogó— Te recuerdo que los ataques ofensivos de Rockruff son Lanzarrocas y Mordisco, los cuales no son del todo efectivos contra el tipo lucha-Rotom.

Lillie: Rotom tiene razón en eso— secundó—. No le harás mucho daño a los pokémon del señor Hala con esos movimientos.

El azabache se quedó en silencio durante unos segundos en los cuales acariciaba a las dos creaturas entre las que se decantaba— Siempre he dicho que la mejor defensa es una gran ofensiva, y tengo un plan con Rockruff.

La pokédex y la rubia voltearon a verse mutuamente, confundidos.

Rotom: ¿Y no planeas usar a Noctowl-Rotom?

Ash: No, esto es algo que debo resolver con Pikachu y mis compañeros de esta región— respondió—. Noctowl ya ha tenido mucha acción a lo largo de nuestro tiempo juntos, ¿no es así?

El aludido ululó de forma tranquila, en señal de afirmación.

—¡Estoy en casa!

Esa voz era familiar. Animada y despreocupada. Solo podía ser una persona.

—¡Hau!— exclamó Ash, saliendo rápidamente del comedor— ¡Eres tú, Hau!

—¡Ash! ¡Me alegro de volver a verte!

Rotom y los pokémon del entrenador también fueron a reunirse con el chico de pueblo Iki, dejando a Lillie sola en el lugar.

—Supongo que solo queda confiar en Ash, ¿no?— preguntó tanto para ella misma como para sus dos compañeros pokémon. O tres si contábamos también a Peke.

—¡Kaku!

La rubia miró con una sonrisa a Nebulilla, quien se encontraba comiendo un tazón lleno de "Konpeito", un dulce que le fascinaba al pequeño.
En ese momento recordó lo que le había dicho a su amigo la noche anterior. Como si se tratara de un veneno con efecto ralentizado, su cara enrojeció de golpe.

Pero ya no podía hacer nada. Lo dicho, dicho estaba.

Giró a ver una de las tantas ventanas de la habitación, una que le permitía ver claramente la luna y las estrellas.

—¿Cómo te estará yendo todo… Hermano?


—Hoy tendré una batalla con Ash, el retador— la voz que hablaba era seria—. Protector de la isla, Tapu Koko, por favor, denos el poder de Alola, de la isla que juré proteger.

—Tapu Koko, observa muy bien mi batalla contra el señor Hala…— esta última voz sonaba un poco desorientada, como si no supiera muy bien lo que hacía.

El último en hablar abrió los ojos y se vio rodeado por un sitio bastante único. Todo era muy tradicional, las paredes tenían diseños bastante agradables a la vista y estaban construidas con piedra en su totalidad. Las dos personas que hablaban con el espíritu guardián de Melemele se encontraban sobre una gran plataforma de roca que era sostenida por dos columnas firmemente construidas, sobre ésta, se encontraba una especie de adorno creado con hojas de palmera, en el centro había un tótem amarillo. Finalmente, lo que unía la cima de la construcción y el piso recubierto por madera, eran unas escaleras hechas del mismo elemento que el suelo, una en cada lateral.

Al dueño de la última voz se le comenzaban a acalambrar los pies al estar en una postura algo incomoda, pero necesaria para rezar. Literalmente estaba dejando caer todo su peso sobre sus dos extremidades inferiores.

—Ahhhh…— suspiró.

El hombre que hablaba con seriedad soltó una leve carcajada.

—Ya hemos terminado, Ash— informó.

Ante esas palabras, el azabache se quitó rápidamente de encima de sus pies para posteriormente comenzar a sobárselos.

Ash: ¿Tapu Koko escuchó todo lo que decíamos, Hala?— interrogó.

El mencionado volvió a reír.

Hala: Puede que sí, puede que no. Después de todo, Tapu Koko es una deidad muy caprichosa— contó mientras se ponía de pie al igual que el adolescente.

Como si el Rey hubiera dicho un conjuro, un fuerte sonido se escuchó por todo el lugar.

—¡KOKOOOOOOOOOOO!

Ante el ruido, Ash giró su cabeza hacia atrás. Hacia la entrada de las Ruinas de la guerra, donde los esperaba un imponente Hariyama.

Ash: ¿¡Escuchó eso, Hala?!— interrogó emocionado.

El Kahuna se veía seriamente sorprendido.

Hala: Ash— llamó, obteniendo rápidamente la atención del chico—. Sin duda alguna tienes un gran futuro por delante.

El aludido solamente pudo sonreír mientras se frotaba la nuca.

Hala nunca había visto nada parecido. Tapu Koko había bendecido más de una vez al chico de Kanto, primero al salvarlo en la Senda Mahalo, luego regalándole una Piedra Z y finalmente, brindándole un grito que siempre significaba "Buena suerte".

Hala: Será mejor que nos vayamos ya— dijo, comenzando a bajar las escaleras de la derecha—. Todos deben estar esperándonos.

Ash: S… ¡Sí!

Se despidieron por última vez con una reverencia y salieron del lugar. Caminaron alrededor de 10 minutos hasta llegar a un gran acantilado, en el que antes había un puente. Con la ayuda del tipo lucha, quien los arrojó con fuerza al otro extremo, pudieron cruzar sin tener un conector. Posterior a eso, Hala usó su pokéball para guardar al luchador de sumo y seguir su camino.

Ash ya conocía el camino, después de todo lo había atravesado dos veces, y tampoco era tan difícil de cruzar si caminabas por el sendero que había sido creado por los habitantes de Iki años atrás.

Nada más llegar al pequeño pueblo, pudieron ver la gran cantidad de personas que había ahí, esperando a ver el combate entre retador y Kahuna. Entre esa gente se encontraban Lillie, Hau, Tristán (sentados en un banco) y el recién llegado Profesor Kukui quien actuaría como árbitro. Además, claro está, de los pokémon de Ash (Con excepción de Noctowl y Yungoos; Peke era cuidado por la rubia).

Con paso firme, los dos participantes de la batalla subieron a la plataforma de madera, uno en cada lado. Los monstruos de bolsillo del azabache lo siguieron. Al hacer eso, todo sonido de habla desapareció.

Kukui: ¡Este será un combate de 3 contra 3 sin sustituciones! ¡Cualquier objeto externo está completamente prohibido!— recitó— ¡Solo se permite el uso de una Pokedex y de Cristales Z! ¡Un pokémon quedará descalificado al momento de ser debilitado!— hizo una pequeña pausa y giró a ver a los dos combatientes— ¿Preparados?

Hala: Preparado— afirmó con firmeza.

Ash: ¡Hagamos esto!— con velocidad abrió su mochila de la cual salió RotomDex.

Rotom: ¡Estoy listo-Rotom!— aseguró.

Kukui: Con todo aclarado… ¡QUE EMPIECE LA GRAN PRUEBA!

El combate había iniciado.

Hala: ¡Sal mi fiel compañero!— sin perder tiempo, arrojó una pokéball de la cual salió un Machop

Ash: ¡Rockruff, yo te elijo!— al decir esto, señaló al pokémon rival con el dedo índice.

El pequeño can de roca saltó de un lado de su entrenador y se colocó frente a él en posición de combate.

"Machop el pokémon Superpoder. Tipo lucha. Habilidad: Agallas. Obtiene una fuerza descomunal, con la que es capaz de lanzar a 100 personas por los aires, mediante un levantamiento de Graveler diario".

Varios murmullos es escucharon en el lugar, todos sorprendidos al ver que el retador usaba un tipo roca contra un tipo lucha.

Lillie comenzó a mirar a todos lados, analizando bien su alrededor. Tristán veía ésta acción con enfado al darse cuenta de la preocupación de la chica por el entrenador de Kanto, y Hau… ¿Ese chico algún día dejará de comer Malasadas?

Hala: ¡Machop, Golpe Karate!— ordenó.

Con velocidad, el nombrado corrió hacia su rival, el cual no se movía, mientras que una pequeña aura cubría su mano derecha la cual estaba extendida. Cuando estaba a punto de impactarlo, llegó el contraataque.

Ash: ¡Rockruff, Ataque Arena!

Obedeciendo, el tipo roca generó un poco de arena de las pequeñas rocas de su collar ante la inminente falta de ésta en la plataforma y la lanzó contra su oponente.

Hala: ¡Cúbrete los ojos!

Fue demasiado tarde, debido a la cercanía de los dos pokémon, el que se encontraba en desventaja logró cegar al otro, haciendo que éste tuviera que detenerse en seco y que comenzara a frotarse los ojos por el ardor producido.

Ash: ¡Colmillo Rayo!

Ante las palabras del chico, los ojos de todos sus conocidos se abrieron por la sorpresa…

Lillie había escuchado hablar de ello, pokémon que usaban movimientos que no se tenía registrado que aprendieran normalmente. Eran los llamados "Movimientos Huevo", ataques heredados de un padre a su cría.

No era raro que el chico supiera como hacer que sus pokémon los recordaran (ya que solo un Recuerda-movimientos podía conseguir eso), pero él mismo lo había dicho antes; necesitaba que el monstruo de bolsillo en cuestión recordara haber usado un movimiento antes para hacer que pudiera volver a aprenderlo, por lo que los Movimientos Huevo eran un desafío para él.

Con la curiosidad y la expectación como principales emociones, la rubia continuó viendo el combate.

Volviendo con Rockruff, éste había abierto el hocico y de sus colmillos emergieron pequeñas chispas que posteriormente cubrieron en su totalidad la mandíbula del perro la cual se cerró con fuerza sobre el torso de Machop, logrando sacarle un grito de dolor.

Ash: ¡Apártate rápido!— ordenó. Si su compañero no lo hacía pronto, podría ser demasiado tarde.

Hala: ¡No lo dejes ir!

El tipo lucha estaba cegado, más tenía todos sus sentidos al 100% de su capacidad. Guiándose por el dolor provocado en su costado, tomó a Rockruff del torso, arrancándoselo del propio, esperando la siguiente orden.

Hala: ¡Movimiento Sísmico!— indicó.

Machop se lanzó hacia el cielo con un potente salto y, siguiendo las instrucciones de su entrenador, comenzó a dar varias vueltas en el tiempo que le tomaría volver a tocar el suelo. Estaba preparando un ataque que Ash había usado infinidad de veces.

Ash: ¡Aullido!

Viendo que no faltaba mucho para que un potente ataque llegara, el canino rugió con fuerza en el ¿oído? de su oponente, si iba a ser lastimado al menos lo haría a coste de la audición del rival, además de un aumento en su propio ataque.

Aun encontrándose aturdido y cegado, el humanoide logró efectuar con éxito la orden. Con potencia lanzó a Rockruff hacia el centro de la plataforma, mientras que él caía con fuerza.

Ash: ¿¡Estás bien, Rockruff?!— preguntó exaltado. Después de todo, el impacto había resquebrajado la pista.

Rotom: ¡Fue un gran impacto! ¡La salud de Rockruff se ha reducido en un 20%!— informó alarmado, mostrando en su pantalla una barra verde a 4/5 de su capacidad.

Al escuchar la información brindada por la pokédex, Ash se alarmó un poco…

—No resistirá mucho más…— dijo Lillie pensativa, atrayendo la atención de Hau y Tristán.

Tristán: ¿Qué quiere decir con eso, señorita Lillie?

Hau: Yo puedo explicártelo— se ofreció con su usual ánimo—. Rockruff recibió un 20% de daño con un solo ataque, por lo que si multiplicamos eso por 5, obtendremos un 100%. Eso quiere decir que solo podrá aguantar 5 movimientos sísmicos más, pero no es seguro que el abuelo vaya a usar esa técnica varias veces ¿Entiendes?

El niño solo pudo asentir, impresionado por lo básico de la operación, además de por lo bien que Hau se explicaba.

¿Qué harás, Ash?— se preguntó Kukui mientras veía al chico en cuestión.

Ash: ¿¡Rockruff?!— llamó.

Guiado por la voz de su entrenador, el perrito se puso de pie, con visibles heridas en su cuerpo, pero con más determinación en su mirada.

Ash: ¡Así me gusta!

—¡WOOF!

Hala: ¿Estás bien, Machop?— interrogó serio.

El mencionado quitó la mirada de su oponente y la dirigió al Rey. Tenía los ojos entreabiertos y bastante rojos por la irritación, pero eso no evitó que asintiera con fuerza.

Ash/Hala: ¡Entonces sigamos! ¡Lanzarrocas/Foco energía!— ordenaron al unísono.

Una pequeña aura roja rodeó a Machop, mientras era impactado por los proyectiles rocosos, los cuales lo hacían retroceder.

Ash: ¡Mantente alejado de él, Rockruff! ¡Lanzarrocas de nuevo!— si se acercaban, el riesgo de recibir un golpe crítico sería enorme. Debían tener cuidado.

Hala: ¡Reduce esas rocas a polvo!

Con velocidad, Machop usó una serie de Golpes Karate contra las piedras. Eso le tomaría un tiempo.

Ash: ¡Aullido!

Rockruff volvió a rugir con fuerza, siendo rodeado por un aura roja que indicaba el aumento de sus características.

Ash: Si va a subir su probabilidad de crítico, nosotros subiremos nuestro ataque— dijo mientras sonreía.

Hala: Nada mal, chico…— reconoció, manteniendo su semblante serio— ¡Pero creo que me estas subestimando! ¡Machop, salta!

Dicho y hecho, el tipo lucha se elevó en el aire con un poderoso salto que dejó impresionado a todos los espectadores.

Ash: ¡No podrá moverse en el aire! ¡Rockruff, Lanzarrocas otra vez!

Caderas y cabeza, arriba abajo; la clave para efectuar un correcto movimiento que salió disparado en contra del pokémon enemigo.

Una sonrisa de seguridad apareció en la cara de Ash, pero sería borrada por la siguiente instrucción de su oponente.

Hala: ¡Muevete entre las rocas!

Con agilidad, Machop comenzó a descender usando el ataque del can como si fuera un sendero, estaba a punto de llegar donde su rival, quien se encontraba desesperado lanzando más rocas con intención de asestar una sola.

Hala: ¡Puntapié!

Haciendo gala de la agilidad mostrada anteriormente, el tipo lucha dio una voltereta hacia adelante mientras extendía la pierna, la cual finalmente impactó contra la cabeza de Rockruff, haciendo que se estrellara nuevamente contra el suelo.

Ash: ¡ROCKRUFF!— había comenzado a sudar.

Rotom: ¡Daño crítico, daño crítico! ¡Salud reducida en un 50%-Rotom!

Rápidamente, Machop se alejó de su presa y se colocó frente a su entrenador. Esperando a ver su siguiente jugada.

—¡Vamos perrito!— era la voz de un niño pequeño de aparentes 3-4 años, quien veía con emoción el combate mientras era cargado en brazos por lo que parecía ser su padre.

Como si esas palabras fueran mágicas, Rockruff se levantó. Las patas le temblaban y jadeaba con fuerza, cerró un ojo al sentir un dolor punzante en la cabeza.

Ash: ¡Rotom! ¿¡Cómo se encuentra Machop?!— preguntó expectante.

Rotom: Machop actualmente cuenta con un 73% de salud-Rotom…— respondió nervioso.

En ese momento, Ash se dio cuenta de la seriedad del asunto. Se colocó la gorra hacia atrás, ya bastante tiempo había pasado desde la última vez que hacía eso.

Era hora de combatir en serio.

Ash: ¡Lanzatierra!— ordenó, dejando sorprendido a Kukui y Hala al no haber escuchado nunca de ese ataque, Lillie sonrió al escuchar eso— ¡Corre con él!

Rockruff se recompuso del todo y comenzó a agitarse, usando Lanzarrocas al instante, acto seguido empezó a correr detrás de su propio movimiento.

Hala: ¡Es solo el mismo ataque con diferente nombre! ¡Machop, Golpe Karate! — en su voz se podía escuchar la confianza depositada en su pokémon.

El nombrado comenzó a lanzar una ráfaga de movimientos, solo que el resultado no fue el mismo que antes.

Al entrar en contacto las manos de Machop con las rocas, éstas se deshicieron por completo, quedando solo tierra que entró con rapidez en todos los orificios del tipo lucha.

Hala: ¿¡Qué…?!

Ash: ¡Colmillo Rayo!

Rockruff se deslizó en la plataforma y volvió a cubrir su hocico con electricidad, el cual se cerró en torno a la pierna izquierda de Machop, haciéndolo caer bocabajo.

Ash: ¡Salta sobre Machop y usa Lanzarrocas contra él!— ordenó. Su cara expresaba que no había tiempo que perder.

Hala: ¡Levántate, Machop!— pidió. Él también había comenzado a sudar.

Fue tarde.

Rockruff dio un pequeño salto que lo posicionó sobre la espalda del tipo lucha y acto seguido usó su movimiento de tipo roca, impactando todos los proyectiles contra su oponente y elevándose en el aire por el impulso.

En el piso, Macho solo podía retorcerse del dolor provocado por el ataque y la tierra en los ojos. Eso hasta que el movimiento cesó, una vez que esto ocurrió, Machop se reincorporó lentamente y miró hacia arriba con los ojos increíblemente irritados.

Rotom: ¡Salud de Machop reducida hasta el 23%-Rotom!— informó. Ahora ya no había pánico en su voz, todo lo contrario. Estaba feliz.

Ash: ¡Acabemos con esto! ¡Rockruff, Aullido y Lanzarrocas!— en sus palabras se podía ver la emoción de la batalla.

Hala: ¡Prepárate, Machop!— indicó ahora más serio que nunca.

Ash: ¡VE!

Esa simple palabra activo la determinación de Rockruff, quien liberó otro fuerte sonido del hocico, volviendo a aumentar su ataque.

Todos veían sorprendidos los pequeños destellos que se formaban alrededor de la cola del can, los cuales, al poco tiempo se convirtieron en gruesas rocas que comenzaron a caer al piso junto al atacante.

Hala: ¡Esquiva!

Acatando la orden, Machop comenzó a correr fuera del alcance del movimiento tipo roca mientras era perseguido por éste, recorrió toda la pista pero se detuvo de golpe en el centro al tropezarse con una grieta. La que el mismo había provocado gracias a su Movimiento Sísmico.

Dulce, dulce karma.

Rockruff aprovechó ese pequeño instante para acribillar a Machop con rocas de las cuales no se pudo defender.

Todos los conocidos del chico se veían expectantes. Lillie la que más, después de todo, quería que su amigo ganara a toda costa.

19%.

Las piedras seguían cayendo con fuerza, pero de a poco iban perdiéndola.

15%.

Lo que anteriormente era una ráfaga, ahora se reducía a unas cuantas rocas.

11%.

Esas cuantas rocas no eran más que 9 o 8.

7%.

Solo una, solo una roca era la que quedaba cayendo contra el indefenso Machop, quien se había puesto bocarriba para ver el movimiento.

3%.

El único pedrusco que quedaba impactó con fuerza en la frente del tipo lucha.

0%

Hala: ¡MACHOP!

Rotom: ¡Machop está con cero por ciento de salud! ¡Machop está debilitado!— anunció con alegría mientras empezaba a levitar alrededor de su dueño.

Al poco tiempo aparecieron las ovaciones de emoción al presenciar ese duelo que presentaba una derrota segura para el pequeño tipo roca, quien al final le había dado la vuelta a la tortilla.

Tristán: Lo logró…— masculló seriamente impresionado.

Hau: ¡Bien hecho, Ash! ¡Eso fue increíble!— aduló con entusiasmo.

Lillie dio un pequeño suspiro de alivio. Por un momento había dudado.

Ash por su parte, formó una gran sonrisa en el rostro al oír las palabras de los dos menores.

Rockruff cayó junto al debilitado Machop.

Kukui: ¡Machop ya no puede conti…!— fue en ese momento que algo impresionante sucedió.

Con fuerza, algo impactó contra el lomo del cansado perro, quien emitió un chillido antes de estrellarse en la madera que conformaba el piso.

Todo el mundo se calló de la sorpresa.

Machop estaba levemente sentado, mientras que su mano reposaba sobre el cuerpo de su contrincante. Tenía un ojo cerrado y se encontraba lleno de raspones así como de moretones.

En un estallido de determinación, el tipo lucha había regresado en sí para poder usar Golpe Karate y así llevarse consigo a su oponente.

Y lo había logrado.

Tras eso, unas pequeñas espirales aparecieron en sus ojos. Volviendo a caer de espaldas.

Kukui: ¡Rockruff y Machop ya no pueden continuar! ¡Es un empate!

El azabache seguía asombrado ante lo que había visto. Normalmente eran sus pokémon los que tenían un último movimiento milagroso que los sacaba del problema. A su mente llegó la imagen del Riolu de Camerón, evolucionando a Lucario en el último instante y derrotando a su equipo al final; algo que frecuentemente le pasaba a él.

Dio un pequeño suspiro de resignación y regresó al debilitado perro a su pokéball.

Ash: Lo hiciste increíble, amigo— felicitó al tiempo que guardaba su pokéball, una pequeña sonrisa de satisfacción se formó gracias a sus labios—. Cuando despiertes te felicitaré como te lo mereces.

Por su parte, Hala le agradecía inmensamente a su compañero por el gran trabajo que había desempeñado.

Lillie: Es la primera vez que derrotan a Rockruff…— masculló para sí, algo preocupada.

Hau: ¿Él nunca había perdido?— interrogó sorprendido.

Lillie: Nunca bajo las ordenes de Ash— respondió—. No me quiero imaginar el golpe a su autoestima que obtendrá al recuperarse…

Una vez que terminaron de hablar con sus debilitados pokémon, los dos contrincantes intercambiaron miradas. Era hora de continuar.

Ash/Hala: ¡Rowlet, yo te elijo/Sal, Crabrawler!— cada uno de ellos hizo lo propio, el entrenador de Kanto apuntó hacia el frente, logrando que su tipo volador alzara el vuelo; Hala lanzó la pokéball de su siguiente pokémon, de la cual salió una especie de cangrejo morado que el azabache nunca había visto.

Ash: ¿Crabrawler?... Rotom— pidió sin apartar la vista de encima del cangrejo.

"Crabrawler el pokémon Púgil. Tipo lucha. Habilidad: "Corte Fuerte". Protege sus puntos débiles con las pinzas y propina puñetazos en cuanto tiene ocasión. Cuando pierde, llora lágrimas espumosas".

Ash: Gracias, Rotom.

Kukui: ¡EMPIECEN!— al decir esto, bajó ambos brazos con fuerza, marcando el inicio del combate.

Hala: ¡Crabrawler, Rayo Burbuja!

Ash: ¡Rowlet, Hoja Afilada!— se apresuró a decir.

El tipo lucha fue el primero en atacar, con velocidad abrió sus tenazas, las cuales se iluminaron con luz blanca y de las que acto seguido comenzaron a salir burbujas de agua.

Evidentemente, Rowlet tampoco se quedó atrás. Con el simple batir de sus alas, varias hojas se arremolinaron a su alrededor, las cuales estaban rodeadas de un aura blanca. Con un movimiento más fuerte de alas, las hojas salieron disparadas hacia el oponente.

Un intercambio de ataques comenzó. Ante la mirada perpleja del público, los movimientos Rayo Burbuja y Hoja Afilada estaban en una disputa por ver cual terminaría teniendo efecto. Ese pequeño combate duró solo unos segundos más.

Una mini-explosión informó a todos los presentes que los dos ataques se habían neutralizado entre sí. O bueno, casi en su totalidad.

Una pequeña hoja salió volando hacia la cara del cangrejo, haciéndole un corte superficial por debajo del ojo.

Ash: ¡No perdamos tiempo! ¡Rowlet, Picotazo!

Hala: ¡Rayo Burbuja de nuevo! ¡Moja sus alas!

Crabrawler volvió a repetir su jugada, solo que ésta vez no fue confrontado directamente. Todas y cada una de las burbujas que salían de sus pinzas eran evitadas por los agiles movimientos de la lechuza, quien había recubierto su pico en un aura blanquecina, mientras se dirigía a su oponente a toda velocidad.

Hala: ¡Cúbrete!

Haciendo caso a la orden, el pokémon morado dejó de disparar y en su lugar comenzó a cubrirse con sus dos grandes extremidades, las cuales se asemejaban a guantes de boxeo.

Ash: ¡Por un lado!— indicó. Si no podía atacar por enfrente, sería por otro lado.

Cuando estaba a punto de impactar contra el escudo natural de su oponente, Rowlet dio un giro inesperado con el cual logró asestar un poderoso picotazo al costado izquierdo del rival, mandándolo a volar unos cuantos centímetros y haciendo que cayera de espaldas contra la plataforma. Ante esta situación, Hala liberó un pequeño sonido de asombro.

—¡Ha sido muy efectivo-Rotom!

Ash: ¡Rápido, Rowlet! ¡Picotazo de nuevo!

El pico del tipo planta volvió a cubrirse de aquella aura y su objetivo volvía a ser el mismo pokémon. Rowlet volaba a toda velocidad.

De un salto, Crabrawler reincorporó, esperando las indicaciones futuras.

Hala: ¡Atrápalo!

Cuando el pajarito estuvo a punto de asestar su ataque, el cangrejo movió su tenaza hacia delante. Instintivamente, Rowlet giró hacia la derecha con la intención de esquivarlo, pero gracias a eso su ala izquierda fue atrapada. La ahora presa comenzó a agitarse con intención de liberarse.

Hala: ¡Mándalo a volar!— ordenó mientras hacia un gesto que secundaba sus palabras.

Sin vacilar, el tipo lucha comenzó a girar su pinza a gran velocidad, logrando marear a Rowlet. Después de unos segundos lo lanzó al cielo.

Ash: ¡Rowlet!

Hala: ¡Puño Incremento!

Con un gran salto, Crabrawler se posicionó a la misma altura que su aturdido rival. Su extremidad derecha se envolvió de un aura amarilla y posteriormente golpeó con fuerza la cara del tipo volador, haciendo que volviera a subir la altura que había bajado.

—¡El ataque de Crabrawler ha subido un nivel-Rotom! ¡Salud de Rowlet disminuida hasta el 42%!

El azabache solo podía observar como su pokémon surcaba los cielos sin la intención de hacerlo.

Esta es una buena forma de poner a prueba uno de los tantos Crabrawler´s que ha entrenado el señor Hala…— pensó Kukui.

Una vez de regreso en la tierra, el cangrejo comenzó a lanzar golpes al aire, como si estuviera practicando antes de subir al ring. Por otra parte Rowlet se acababa de recomponer del ataque y al hacerlo comenzó a rascarse con la garra y a silbar, como si nada hubiera pasado. No quería mostrar debilidad frente a la persona que había tenido fe ciega en él.

Ash: ¡Rowelt, Hoja Afilada!

Las hojas no tardaron en salir disparadas, Hala tenía que hacer algo si no quería recibir un daño crítico.

Hala: ¡Usa Rayo Burbuja!

El resultado hubiera sido el mismo si los ataques se hubieran lanzado al mismo tiempo, pero no fue así. En el momento en el que las burbujas salieron de Crabrawler, las hojas estaban a punto de impactarlo. Hubo una explosión sí, pero de ella salió volando el tipo lucha.

Ash: ¡Bien hecho, Rowlet!

—¡La salud de Crabrawler se encuentra en un 24%-Rotom! ¡Vamos!

Ash: ¡Rowlet, Follaje!

Hala: ¡No caeré en lo mismo! ¡Rápido, Rayo Burbuja!

Lo anterior volvió a repetirse, solo que ahora el resultado sí que fue el mismo. Una nube de polvo apareció y cuando se disipó, Rowlet ya no estaba.

Alarmado, el cangrejo comenzó a mirar en todas direcciones.

—¡Sorpréndelo con Picotazo!

En ese momento, Lillie pudo apreciar la increíble velocidad del tipo volador, gracias a la cual su pamela pudo ser salvada de caer al mar.

Crabrawler miró tras de sí al escuchar la orden del entrenador rival, pero fue muy tarde. Un potente movimiento lo golpeó directamente en la espalda, mandándolo a volar hacia enfrente, cayendo bocarriba.

Hala: ¡Crabrawler!

Ash: ¡Sigue usando Picotazo!

Sin dar tiempo a que su oponente se recompusiera, Rowlet acribilló a su oponente a base de picotazos, logrando que se estremeciera con fuerza.

El ataque finalmente cesó y el tipo planta se colocó frente a su entrenador.

Ya no era necesario hacer nada más, los ojos del tipo lucha lo demostraban.

Kukui: ¡Crabrawler no es capaz de continuar, el ganador de ésta ronda es Rowlet!— anunció mientras extendía su brazo en dirección a Ash y su pokémon.

Los ojos del mejillas de rayo brillaron mientras que de fondo se podían escuchar los aplausos y halagos hacia los dos combatientes.

Ash: ¡Ven aquí, Rowlet!— pidió mientras extendía los brazos, gesto que fue bien recibido por la lechuza, la cual rápidamente se lanzó para poder ser abrazado— ¡Lo hiciste increíble, amigo!

Lillie: La ventaja que tenía Rowlet fue muy notoria— dijo—. Si siguen así, estoy segura de que ganaran.

Hau: También tiene mucho que ver el hecho de que ese Crabrawler era el nuevo que estaba entrenando el abuelo— mencionó, dejando sorprendidos a sus dos compañeros de asiento, los cuales voltearon a verlo.

Tristán: ¿¡Ese no era su pokémon más fuerte?!— interrogó sorprendido y aterrado al mismo tiempo, recibiendo un asentimiento por parte del nieto del Kahuna—. Estoy seguro de que Magby y yo no lo hubiéramos podido derrotar…

La rubia quitó la mirada de los chicos de Iki y volvió a poner atención en lo sucedido sobre la plataforma de madera.

—¡Vamos, aspirante!

—¡Usted puede, Rey Hala!

—¡Muéstrales de que está hecha la nueva generación!

Después de que Hala guardó a su compañero, los dos competidores comenzaron a verse fijamente, con una sonrisa en el rostro.

Ash: Me lo estoy pasando genial, Hala— admitió mientras liberaba a Rowlet del abrazo.

Hala: Debo decirlo, muchacho… Tienes madera para ser un gran entrenador— al tiempo que decía esas palabras, sacaba una pokéball del bolsillo de su camiseta amarilla—. Pero mucho me temo que esto se termina aquí y ahora.

Ash: ¡Eso quiero verlo!— exclamó con emoción— Rowlet, vuelve por el momento— al decir eso, regresó a la lechuza a su esfera.

Kukui: ¿Qué pokémon usará, señor Hala?...— pensó intrigado. Si no usaba algo bueno, podría perder.

En las gradas se desarrollaba una conversación similar.

Tristán: ¿Tienes idea de cuál será su siguiente pokémon, Hau?— cuestionó.

Hau: La verdad es que no— contestó mientras se llevaba una Malasada a la boca—. El abuelo es alguien muy impredecible, no tiene un patrón claro.

Lillie: ¿Pero si tuvieras que decantarte por uno en específico?— ella también tenía curiosidad.

El chico de pelo verde no respondió de inmediato, se podría decir que hasta estaba reflexionando (realmente estaba engullendo su bollo). Finalmente, después de unos segundos pudo hablar.

—Tal vez un Primeape o un "Bewear".

Lillie y Tristán se quedaron serios ante la suposición. Tendrían que comprobarlo por su cuenta.

Era hora de que el combate iniciara de nuevo.

Kukui: ¡Participantes, prepárense!— ordenó— ¡LANZEN A SU SIGUIENTE POKÉMON!

Ash/Hala: ¡Pikachu, yo te elijo/Vamos, Hariyama!— invocaron.

El roedor eléctrico, quien se había mantenido en silencio hasta el momento, corrió por el brazo izquierdo de su entrenador y bajó por el derecho, inmediatamente después comenzó a lanzar chispas por sus rojos mofletes. De la pokéball de Hala salió el Hariyama que los había acompañado con anterioridad a las Ruinas de la guerra.

"Hariyama el pokémon Empuje. Tipo lucha. Habilidad: Sebo. Los Hariyama veteranos son conocidos por su fuerza descomunal, pero prefieren retirarse de la vida del combate y entrenar a los Makuhita".

Todo el mundo se quedó en silencio.

—Oye, oye ¿de verdad?...— se escuchó decir.

¿Acaso era posible? ¿El Kahuna estaba usando a su pokémon más poderoso contra un simple aspirante? Hau y Kukui tenían los ojos abiertos como platos, mientras comenzaban a sudar ¿valía la pena usar semejante fuerza contra ese chico? Pronto lo descubrirían.

El azabache y Pikachu se dieron cuenta de la situación.

Ash: Estoooo… ¿Está todo bien?— preguntó directamente al Rey de la isla.

Hala: ¡No te preocupes por eso!— dijo entre risas— ¡Sigamos con nuestro combate!

Ash: ¡Si usted lo dice!— accedió para después volver a ponerse serio— ¡Pikachu, Cola de Hierro!

El pequeño pokémon corrió hacia su oponente sin temor y dio un pequeño salto seguido de una pirueta, en ese momento su cola se envolvió de un blanco resplandeciente.

Hala: ¡Sorpresa!

Justo cuando el movimiento de Pikachu estaba por impactar al gran tipo lucha, este atrapó la cola rival entre sus enormes manos, las cuales brillaban, dicha acción dejó sorprendido al roedor, quien trató de zafarse del agarre.

Hala: ¡Hariyama, golpéalo contra el suelo!

Con fuerza, el mencionado bajó sus brazos estrellando así al tipo eléctrico en la plataforma, logrando levantar algo de polvo en el proceso.

Ash: ¡Pikachu!— gritó preocupado. Ese sin duda había sido un gran golpe.

Rotom: ¡Esa forma de usar sorpresa fue increíble-Rotom! ¡No solo bloqueó el ataque, sino que también contraatacó!— exclamó— ¡Salud de Pikachu disminuida al 83%-Rotom!

Ash: ¡Pikachu, hora del contraataque! ¡Rayo!

Como si el ataque anterior no hubiera sido nada, el pokémon de Kanto volvió a ponerse de pie. Las pequeñas chispas que antes se formaban en sus mofletes pasaron a cubrir todo el cuerpo del roedor, quien, inmediatamente después dirigió toda esa energía contra su oponente.

Hala: ¡Hariyama, cúbrete!

El mencionado trató de hacerlo, y vaya que si intentó, pero la potencia de ese ataque hizo que tuviera que apartar las manos e inmediatamente después, lo recibió de lleno. Tras unos segundos, una pequeña explosión se hizo presente, levantando aún más humo que antes.

Ash y Pikachu se veían expectantes, pero eso no duró mucho.

Un fuerte manotazo aturdió al pequeño combatiente, seguido de otros cuantos más. Era el movimiento Empujón de un chamuscado Hariyama.

Hala: ¡Así se hace, Hariyama! ¡No le des tiempo de respuesta!

Un movimiento como ese procedente de un pokémon tan grande como Hariyama, contra uno tan pequeño como Pikachu… El daño debe de ser devastador— pensó Kukui mientras veía a un anonadado adolescente— ¿Estás preparado para lo peor, Ash?

Los golpes no dejaban de impactar contra el pequeño cuerpo de Pikachu y realmente no daban margen de respuesta, pero fue entonces que un verdadero milagro ocurrió.

El luchador de sumo cerró con fuerza un ojo, mientras que pequeñas chispas salían de su cuerpo.

Estaba paralizado.

Ash: ¡Ahora, Pikachu! ¡SAL DE AHÍ!— ordenó aprovechando el golpe de suerte.

Con un rápido movimiento, Pikachu tomó impulso gracias a la mano que estaba a punto de golpearlo y retrocedió.

Hala: Que mala suerte… No nos queda más opción… ¡TAMBOR!

Hariyama comenzó a golpearse el estómago, produciendo así un extraño sonido. Ash, Lillie y Kukui se dieron cuenta de la gravedad de la situación.

¿De verdad lo hará, señor Hala? ¿Por qué ir tan lejos contra un chico?— preguntó el profesor, pero obviamente no obtuvo respuesta.

El azabache por su parte comenzó a sudar. Tenían que tener mucho cuidado.

Hala: ¡Vamos, Hariyama!— ordenó, mientras colocaba los brazos en forma de "X" frente a su cara.

—¿Estás hablando en serio?

—Ese Pikachu no podrá aguantarlo…

—Será un movimiento bestial…

Hau: Abuelo…— masculló impresionado.

Tristán: ¡¿Usará el movimiento Z?!— le preguntó a su amor platónico.

Lillie: Si… lo hará— confirmó nerviosa—. Tambor y Movimiento Z… Es una combinación aterradora…

Regresando al escenario…

Rotom: ¡Ash! ¡Si usa eso contra Pikachu perderás-Rotom!

Ash: Entonces solo tenemos que esquivarlo…

Hala subió su pierna izquierda y posteriormente la bajó, adquiriendo una postura que parecía de karate. Luego de eso dio un pisotón con el pie derecho; cruzó sus dos brazos y los separó, inmediatamente después empezó a lanzar potentes puñetazos al aire, finalizó colocando ambos puños hacia el frente, mientras era rodeado por un aura roja que se traspasó a Hariyama.

Kukui: ¡Ahí viene!

Ash: ¡Pikachu, Ataque Rápido! ¡Esquiva el Movimiento Z!

Obedeciendo a su entrenador, el roedor se lanzó hacia el frente rodeado de un aura blanca, estaba preparado.

Hala: ¡RAFAGA DEMOLEDORA!

Al instante, Hariama comenzó a lanzar fuertes manotazos a una velocidad increíble que se manifestaron como proyectiles con la forma exacta de sus manos, los cuales iban a toda potencia contra Pikachu, el cual hacia un gran esfuerzo por evadirlos todos. Como su nombre lo decía, era una ráfaga.

Ash: ¡Vamos, Pikachu!

Todo el mundo veía sorprendido la agilidad del pequeño, que parecía poder evadir el movimiento por completo. Estuvo a punto de hacerlo.

Al esquivar uno de los tantos ataques, fue a parar justo a donde se dirigía uno de ellos, específicamente, el último.

La potencia fue tan bestial que el retroceso mandó a volar a Pikachu a toda velocidad fuera de la pista. Si seguía esa trayectoria terminaría estrellándose con una pequeña pared rocosa. Pero algo se lo impidió.

A mitad de vuelo, el tipo eléctrico fue atrapado entre brazos por su entrenador, el cual también se vio arrastrado hacia atrás. Haciendo uso de un esfuerzo sobrehumano, éste colocó los pies en la tierra, pero eso no evitó que siguiera retrocediendo. El sonido de sus deportivas al derrapar contra el suelo era sumamente audible y en su rostro se podía notar el gran trabajo que le costaba mantenerse en pie, siguieron así por unos instantes más hasta que inminentemente chocaron contra la roca de forma estrepitosa, la cual frenó el avance al tiempo que mandó a volar su gorra. El entrenador de Kanto arrastró la espalda contra el muro para finalmente caer sentado.

Kukui/Lillie/Hau/Rotom: ¡ASH!

Importándoles un comino el escándalo que pudieran hacer, los tres conocidos del chico y Hala corrieron a socorrerlo.

Por otra parte, todos los habitantes de Iki junto a Tristán veían anonadados la escena.

Kukui fue el primero en llegar a donde el chico, inmediatamente se arrodilló.

Kukui: ¿¡Estás bien, Ash?!— interrogó asustado.

Seguido de eso llegaron Hala, Hau y Rotom, por último, Lillie.

Hau: ¡Oye, Ash!— llamó con miedo en la voz.

Hala: ¡Muchacho!

Rotom: ¡Tu salud se vio reducida en un 80 por…! ¿¡Qué estoy diciendo-Rotom?!

La ojiverde no podía decir ni una palabra, estaba increíblemente asustada.

Un pequeño quejido se escuchó, gradualmente se fue convirtiendo en uno más grande.

—Creo que voy a tener que dormir bocabajo esta noche…— bromeó el azabache mientras se sobaba la espalda. Con su broma logró que todos liberaran un suspiro de alivio.

Hala: Santo Arceus, muchacho— exclamó cabizbajo—. Lo lamento mucho…

Ante la mirada de todos ellos, el de pelo alborotado se levantó.

Kukui: ¡Ash, no te leva…!— no pudo seguir hablando al ser interrumpido.

Ash: Estoy bien, profesor. No tiene que preocuparse por eso— dijo, restándole importancia— ¿Tú estás bien, Pikachu?

El mencionado no hizo ningún sonido, en lugar de eso comenzó a lamerle la cara en señal de afecto y agradecimiento.

—Eso era todo lo que quería saber… ¿Seguimos con la pelea, Hala?— preguntó con su habitual energía.

Todos los que se encontraban con el chico se quedaron callados. Hasta que eventualmente, el Kahuna comenzó a reír.

Hala: ¿Estás seguro de lo que pides, chico?— interrogó expectante.

Ash: Bueno, la Gran prueba no se va a ganar sola— respondió con una gran sonrisa desafiante—. Además de que no puedo tirar a la basura el esfuerzo de Rockruff y Rowlet por un simple golpecito.

Nadie protestó. En su lugar, Kukui y Hala regresaron a la plataforma, donde los esperaba Hariyama; Hau le entregó su gorra al chico, la cual estaba tirada en el piso y Lillie se quedó quieta.

Frente a ella, riendo como si no hubiera pasado nada, estaba la persona más imprudente, infantil, impulsiva y demente que jamás había conocido. Pero al mismo tiempo, también era el hombre con el mayor corazón que alguna vez vería, alguien que se sacrifica por los pokémon sin importarle su bienestar. Se limitó a sonreír y con paso calmado regresó a su asiento, seguida del adolescente de pelo verde.

Una vez que Ash regresó a la plataforma, una serie de ovaciones comenzó.

—¡Tienes las pokéball´s del tamaño de un Electrode, chico!

—¿¡Pokéball´s dices?! ¡Deben ser Masterball´s!

—¡Eres lo más fabuloso que he visto en años!

—¡Tú puedes!

—¡Santo Arceus! ¿¡De que están hechas las nuevas generaciones?!

Los dos primero halagos hicieron sonrojar a la rubia, mientras que el azabache se mantenía tranquilo.

Ash: ¿Seguimos?

Hala: Adelante.

Kukui: ¡Tras una breve interrupción, el combate se reanuda!— informó— ¡COMIENCEN!— bajó ambos brazos en señal de inicio.

Ash: ¡Pikachu, rodea a Hariyama! ¡Ataque Rápido!

De golpe, el roedor aumentó su velocidad y corrió hacia el luchador de sumo, comenzando a correr alrededor de él. El tipo lucha no sabía a donde mirar.

Ash: ¡Cola de Hierro!

Con un ágil movimiento, el tipo eléctrico golpeó al gran pokémon con su cola en la pierna de éste, logrando que cayera arrodillado.

Hala: ¡Hariyama!

Pikachu se apartó con rapidez de su oponente, quien trataba de levantarse sin éxito.

Ash: ¡Ahora seguimos nosotros!— anunció, poniendo sus brazos en forma de cruz y bajándolos posteriormente. Subió uno de ellos, obteniendo una diagonal, luego de eso colocó una de las extremidades (la que apuntaba hacia abajo, específicamente) frente a su pecho y la otra en su cabeza. Una energía amarilla lo rodeo, al instante, dicha energía se compartió con Pikachu, frente a éste apareció un símbolo idéntico al de la pulsera Z— ¡Puedo sentirlo! ¡Siento cómo aumentamos nuestra fuerza volviéndonos uno!

—¡Pika Pika Pika Pika!

Rotom: ¡Están brillando! ¡Es el movimiento Z-Rotom!

Todos veían con sorpresa esa acción. Si bien era cierto que varios habían reparado en la pulsera Z del chico, nadie esperó que pudiera dominarlo.

La impotencia comenzó a invadir a Tristán.

Regresando con…

Ash: ¡Esta es… la muestra de todo nuestro poder!

—¡PIKA!

Con gran velocidad, Pikachu corrió hacia su inmóvil objetivo, dispuesto a dar el golpe final.

—¡CARRERA ARROLLADORA!

Las miradas del roedor y del luchador se cruzaron, una era de determinación y la otra de miedo. Es lógico suponer cual le pertenecía quien.

La cabeza de Pikachu impactó contra el abdomen de Hariyama, mandándolo a volar por los aires para impacto de todos, incluido Ash.

El tipo eléctrico volvió donde su entrenador, jadeando.

Ash: ¡Logramos hacer el Movimiento Z, Pikachu!— recordó, dejando de lado la sorpresa inicial.

—¡Pika pi!

Kukui corrió a verificar el estado de Hariyama.

Debilitado.

Una pequeña sonrisa se formó en su cara.

—¡El rey de la isla y Hariyama están fuera de combate! Por esa razón, la batalla… ¡Fue ganada por el retador, Ash Ketchum!

Ash: ¡LO LOGRAMOS!— gritó con alegría, chocando los cinco con su fiel pokémon.

Rotom: ¡Ash ganó-Rotom!

Fue en ese instante que los aplausos y gritos de emoción se escucharon no solo en todo el pueblo, si no que seguramente también en los alrededores.

—¡INCREÍBLE!

—¡LO MEJOR QUE HE VISTO EN AÑOS!

—¡LAS NUEVAS GENERACIONES SON LO MEJOR!

Hau: ¡Lo logró! ¡Ash lo logró!— gritó con emoción.

Tristán: T-tan fuerte…— masculló.

Una tierna sonrisa apareció en el rostro de Lillie. Su amigo lo había conseguido.

Hala: Ash Ketchum de pueblo Paleta…— inició al tiempo que se colocaba frente al mencionado, tras haber regresado a su compañero— Has demostrado tener lo que se necesita para superar con éxito la gran prueba y no solo eso, también lograste derrotar a mi mejor pokémon… Es por ello que te hago entrega de este Lizastal Z— metió la mano en su bolsillo y sacó un pequeño cristal de color naranja con un puño cerrado en el centro, posteriormente se lo tendió a Ash.

Ash: Muchas gracias, Hala…— un pequeño brillo apareció en sus ojos. Justo cuando estaba a punto de tomarlo, una gran ráfaga de viento se hizo presente, la cual sorprendió a todos por igual. En la mano de Hala ya no estaba solo el cristal Z de tipo lucha sino que también había una piedra amarilla que tenía grabado un rayo justo en el centro.

Tapu Koko era, sin duda, un Dios caprichoso.


Bueno chicos, eso ha sido todo por hoy. Es sin duda alguna, mi capítulo más largo hasta el momento, con más de 11, 300 palabras. Me tomó varias horas terminarlo pero por fin lo logré, espero que lo disfruten.

¿Saben algo? Tanto en mi historia como en el anime, la Escuela de entrenadores fue la que unió a Ash y Lillie. Si Ash no se hubiera perdido camino a la dichosa institución, si ésta no existiera, Lillie estaría muerta, así que… ¡Gracias Escuela de entrenadores!

Bueno, como podrán darse cuenta las peleas de Rowlet y Pikachu fueron un poco más cortas que la de Rockruff, pero es que ésta me la he tenido que inventar yo, al contrario que las dos primeras, con ellas pude tomar como referencia al anime. Aunque le agregué cosas, claro está.

Mi parte favorita de este capítulo fue la acampada. Díganme loco, pero me encantan siempre los momentos Aureliashipping que meto en la historia. No puedo esperar a que se hagan más frecuentes. ¿Estoy sonando muy egocéntrico? Espero que no.

Bueno, creo que ahora si me despido. Ahora que estoy de vacaciones espero poder actualizar aún más seguido. ¡Nos leemos!

Pd: Todos los porcentajes de salud fueron corroborados con una calculadora de daño. (Excepto los del combate de Rockruff, jeje).