¡Hola a todos! Les traigo la actualización de mi historia. No tengo mucho que decir, más que lo que les contaré al final del capítulo, pero como dije, eso es para el final.

Contestemos unas reviews.

Oconner95: ¡Felicidades por ser la review número 100! Y muchas gracias por tu suposición.

Jbadillodavila: Si, Peke está en la casa. Supongo que preguntas eso por la respuesta que le di a Kamen Rider Predator. Lo que dije quiere demostrar que Ash hubiera atrapado el primer pokémon nuevo que hubiera visto, en ese caso, fue Yungoos. No sé si atrapará a un Grubbin o no, realmente me lo estoy planteando. Shiron nacerá en… ¡Muy poco! No, no usará a ninguno de los dos; esta es una región nueva y son desafíos que deben ser superados por Ash y sus nuevos compañeros pokémon. No niego que viejos pokémon del azabache aparecerán, pero no usará a ninguno para alguna prueba o gran prueba. Tendré que hacerlo pronto.

Soulalbarn18000: Si fueras tan amable, me gustaría escuchar tus suposiciones; me agrada escuchar las "teorías" de la gente. Si, Pikachu tendrá el Ash-Pikastal Z o el Pikastal Z. Uno de esos dos. ¡Gracias!

Ultimate blazer: Pues espera a ver cómo se desarrolla todo. Tristán nació para la desdicha. ¡Al fin alguien que lo menciona! Jajaja.

CCSakuraforever: Muchas gracias, espero que este capítulo también te parezca bueno.

Bueno, no les quito más tiempo. Lean por favor.


—¡SOY EL REY DEL MUNDO!

Viernes. 10:50 a.m. En algún lugar del mar de Alola.

La brisa marina azotaba la cara de todas las personas y pokémon que abordaban el pequeño ferry. Tres seres de ese grupo se encontraban en la punta de la proa del barco, con el viento golpeándoles directamente.

—¡Es increíble-Rotom!

—¡Déjame probar a mí, Ash!— pidió emocionado un chico moreno.

Ante la solicitud de su amigo, el azabache no tuvo más opción que retirarse de su lugar junto a Pikachu y cedérselo a él. La pokédex, por su parte, siguió tomando fotos del paisaje, después de todo, el levitaba.

Kukui: ¡Ten cuidado, Hau!— le recordó desde varios centímetros atrás, al ver como se colocaba en el sitio.

El mencionado giró a ver al hombre— ¡No se preocupe, profesor!— acto seguido, volvió a mirar hacia el frente y subió los brazos— ¡WOHOOOOOOOOOO!

En un asiento de madera ubicado en la cubierta principal se encontraba sentada una muchacha de hermoso pelo rubio, observando la escena con tranquilidad, mientras sostenía una capsula entre manos.

—No importa cuánto tiempo pase, jamás me cansaré de escuchar las olas de esta hermosa región… ¿Tú que piensas, Lillie?

Ante la chica se había plantado un hombre mayor, regordete, con una gran barba blanca y vestido de marinero.

Lillie: Sin duda alguna es algo hermoso, señor Wolf— reconoció ante el hombre que anteriormente había transportado las piezas que ahora formaban a Rotom.

El anciano río, complacido y posterior a eso subió al centro de mando.

¿Cómo habían llegado a esa situación?


Jueves. 9:30 p.m. Pueblo Iki.Casa de Hala. Comedor.

Kukui: Supongo que ya están preparados para partir a Akala.

Dichas palabras tuvieron reacciones diferentes en los presentes, Lillie no se inmutó; Hau se vio emocionado y Ash tenía cara de querer preguntar algo, cosa que evidentemente fue bastante notoria.

Lillie: Creo que sería mejor explicarle a Ash sobre Akala ¿No lo cree, profesor?preguntó mientras veía a su jefe.

Kukui: Tienes toda la razón, además de que creo que la información que les daré también beneficiará a Hauante lo dicho, el oriundo de Iki se vio expectante. Supongo que recordarás el nombre de "Akala", Ash.

El entrenador asintió con la cabeza Recuerdo que usted había dicho que estaba visitando a una persona ahí, fue un día antes de que nos viéramos en el Motel Slakingmencionó, levantando el dedo índice de la mano derecha.

El nombre de "Motel Slaking" hizo estremecer a la rubia, ciertamente habían pasado unos días desde que habían vivido todo eso, pero ella jamás lo olvidaría.

Kukui: ¡Tienes toda la razón! Aprovechando que recuerdas el nombre, te contaré lo que necesitas saberhizo una pequeña pausa para tomar aire. Akala es un de las islas que conforma Alola, concretamente, la segunda más grande. Este lugar se caracteriza por ser el principal destino turístico de la región, además de por contar con un rancho encargado de la distribución de todos los lácteos, así como por ser donde se encuentra el único volcán de Alola…

Hau: ¡¿Se refiere al Rancho Ohana, verdad?!preguntó entusiasmado, colocando las manos sobre la mesa e ignorando el tema del volcán.

Ash: ¿Rancho Ohana?repitió, intrigado.

Lillie: El Rancho Ohana¿Cuántas veces más dirían "Rancho Ohana"?es un lugar gigantesco donde habitan montones de pokémon, principalmente Miltank´s y Tauros. Gracias a las primeras podemos obtener leche Mu-Mu, con ella se fabrican todas las cremas, helados, mantequillas, y lácteos en general. El lugar está al cargo de la familia Wela, familia de uno de los capitanes de la región, "Kiawe".

Hau: ¡La leche Mu-Mu es ideal para acompañar a las Malasadas! contó, obteniendo un sonido de sorpresa por parte del extranjero¡Y el helado también es sorprendente!

La ojiverde no pudo evitar sentir algo de pena. La leche había superado en fascinación a uno de los entrenadores más fuertes de la región.

Kukui: Gracias por hacerme de puente para lo siguiente que voy a comentar, Lillieagradeció, mientras veía a su ayudante con una sonrisa. Como ya dijo nuestra amiga anteriormente mencionada, Kiawe es uno de los capitanes de la región, siendo el encargado de una de las tres pruebas que hay en Akala…

Escuchar eso hizo que los ojos del azabache comenzaran a brillar.

Ash: ¿¡Tres pruebas?!preguntó impresionado y emocionado.

Los presentes comenzaron a reír al ver la reacción del oriundo de Kanto.

Kukui: Verás, Ash. Puede que Akala sea la segunda isla más grande, pero en cuanto a cantidad de pruebas se refiere, es la número unoinformó. Así como hay tres desafíos a superar, también hay tres capitanes. Sus nombres son: "Lana", especialista del tipo Agua; Kiawe, especialista del tipo Fuego y "Mallow", especialista del tipo Plantarelató, mientras subía tres dedos de la mano izquierda.

Ash: ¡Cómo el trío de iniciales!notó.

Hau: ¡Es cierto! ¡No me había dado cuenta!al decir esto, una gran cara de incredulidad se pintó en su rostro.

¿16 años viviendo en Alola y no se había fijado en ese detalle? Hau sí que era un chico especial, o eso pensó Lillie.

Kukui: Tienen razón, es cómo el trío de inicialesafirmó entre risas. Bueno, regresando al tema… Todos esos nombres forman la cúspide de los entrenadores de Akala y ellos están bajo las órdenes directas de la Kahuna, "Olivia", especialista del tipo Roca, quien, a su vez, fue elegida por el espíritu guardián de la isla, Tapu Leletomó un poco de aire. Y en principio, eso es todo lo que necesitas saber ¿Qué opinas, Ash?

El entrenador de Kanto no respondió, en su lugar se levantó de la silla en la que estaba sentado.

Ash: ¿¡Qué estamos esperando?! ¡Akala nos llama!gritó con emoción.

Hau: ¡Es cierto! ¡Hay que irnos ya!secundó, poniéndose también de pie.

Kukui solo pudo reír, mientras que Lillie dio un suspiro. Si esos dos estaban juntos, el sentido común no abundaba.

Lillie: Primero que nada, todos sus pokémon están cansados; segundo, los barcos ya no salen de Hau´oli a esta hora, por no contar todo lo que nos tardaríamos en llegar ahí; tercero, aunque consiguiéramos un barco para zarpar por nuestra cuenta, no tenemos un navegante y cuarto, es de noche, por lo que el simple hecho de navegar es sumamente peligrosoen ese momento, cuatro flechas se clavaron tanto en Ash como en Hau, al recibir la pesadez de los argumentos de la chica, viéndose obligados a caer de rodillas.

Ash/Hau: Es… cierto…

La risa de Kukui se intensificó, mientras que la chica de blanco volvió a dar otro suspiro.

Lillie: Aunque creo poder ponerme en contacto con alguien…

Dicha suposición interrumpió de golpe las risas del profesor e hizo que los dos adolescentes masculinos abrieran los ojos con fuerza y se pusieran de pie.

Todos: ¿¡Lillie socializando con alguien?!

¡OIGAN! exclamó la rubia con un evidente sonrojo en la cara, mientras hacía un gesto cómicoPuedo hablar con gente si me lo propongo…masculló, para después inflar las mejillas y girar la mirada hacia otro lado.

Todos los hombres del lugar voltearon a verse con seriedad y asintieron entre sí.

Ya, ya…al decir esto, comenzaron a acariciar la cabeza de la chica de blanco por encima de la pamela.

Lillie estaba por reclamar, pero en su lugar dio un fuerte suspiro y cerró los ojos, no ganaría nunca esa batalla.

Horas después, y una vez que Rotom (quien se encontraba descargado al estar activo dos días seguidos con apenas descanso) estuvo recargado completamente, Lillie le pidió a Kukui un número en particular, seguido de eso, llamó a un hombre de nombre "San Juan Wolf". Una vez que todos los detalles estuvieron acordados, el grupo se fue a dormir, para despertar a las 6 de la mañana y partir a Hau´oli, donde los esperaba un gran Ferry de color blanco, con rumbo a Akala.


—Adoro los viajes en barco— contó Ash, mientras se sentaba a escasos centímetros de su pensativa amiga, provocando que se sobresaltara— ¿Es la primera vez que viajas por mar, Lillie?

—Pika…— masculló al tiempo que se acurrucaba en el hombro de su entrenador.

Lillie: Se podría decir que sí…— admitió, recuperándose de la sorpresa inicial.

Ash: ¿Y qué piensas? Es emocionante, ¿no?— interrogó, formando una sonrisa.

Lillie: Creo que es… relajante…— aunque eran conceptos un tanto contrarios, no había otra palabra para describir la sensación— Siento como si pudiera quedarme dormida en cualquier instante…

Ash: Ya veo…— tras decir eso, su sonrisa se hizo más pequeña, para posteriormente incrementarse de nuevo— ¡Oye, oye! ¿Qué clase de aventuras crees que nos esperaran en Akala?— preguntó entusiasmado.

Ciertamente era una pregunta fascinante, pero ella no era un Xatu.

Lillie: Puede pasar de todo…— respondió en tono pensativo— Lo único que tengo claro es que tendremos que caminar un montón… Y mis pies muy apenas sobrevivieron a Melemele…— mientras decía esto último comenzó a hacer una expresión un tanto chistosa, que hizo que Ash comenzara a reír, cosa que ella buscaba desde el principio. Satisfecha, se unió a las risas.

Ash: ¡Espero que Shiron nazca pronto! Si no lo hace, Peke va a dejarlo muy atrás— mencionó, sacando una Honor Ball de su bolsillo.

Lillie se le quedó viendo a la capsula por unos instantes— Hay que dejar que las cosas sigan su rumbo natural… Si él nace saludable, puedo darme por bien servida.

Ash: Tienes razón… Mamá siempre lo dice, salud y familia ante todo…— acto seguido, se guardó la pokéball, logrando que su amiga volviera a mirar hacia el frente— ¿Sabes, Lillie? Tenías razón…

Lillie: ¿Eh?

En ese momento, la chica sintió un ligero peso en su hombro, exaltada giró la mirada en esa dirección solo para encontrarse con la cabeza del azabache, quien tenía los ojos cerrados y dormía con total calma. El sonrojo no tardó en llegar a su cara, al tiempo que sus pupilas se convertían en espirales y su cuerpo se ponía rígido. Eso había sido muy repentino.

—¡N-no d-decía lo d-de do-dormir li-li-literal-literalmente!

En ese momento, un silbido pícaro se escuchó en el barco, proveniente de la boca del profesor Kukui.

Kukui: ¡El amor joven es increíble!— dijo en tono de broma— Recuerdo los tiempos en los que mi Burnet y yo éramos como ustedes…

Wolf: ¡Aún eres un niño, Kukui! En cambio mi esposa y yo estamos a punto de ser bisabuelos…— mencionó con cierta nostalgia, desde el centro de mando— ¡Disfruta el amor adolescente, Lillie!

Ante la situación, Hau comenzó a carcajearse; Lillie se bajó la pamela con una mano, con total vergüenza y Ash vagaba con tranquilidad por el reino de Cresselia.

Sería un largo viaje. ¿O no?


Hau: ¡TIERRA A LA VISTA!

Ese gritó fue suficiente para lograr que la rubia abriera los ojos, soñolienta. Podía sentir algo en la mejilla que le daba cosquillas, cuando dirigió la mirada a ésta, pudo apreciar con total claridad el alborotado cabello de Ash.

Se había quedado dormida, y para colmo, sobre la cabeza de su amigo.

Exaltada y con un gran sonrojo en la cara que opacaba al anterior, Lillie se levantó del asiento, olvidándose por completo de que era el apoyo del entrenador de Kanto, quien cayó rápidamente. Una vez que su cabeza impactó estrepitosamente contra la superficie del banco pudo abrir los ojos, pero su primer impulso fue comenzar a sobarse el cráneo. Pikachu por su parte, había caído de cara al suelo.

—¡DUELE! ¿¡Qué fue lo que pasó?!— interrogó el azabache mientras se reincorporaba, con un ojo cerrado.

Lillie: ¡Lo siento muchísimo, Ash!— se apresuró a decir, comenzando a hacer reverencias a una velocidad que ni un Ninjask alcanzaría a igualar.

Kukui: Buen día, pareja— saludó mientras se acercaba a los dos con una sonrisa en la cara—. Estamos por llegar a Akala. Pueden comprobarlo ustedes mismos.

Al escuchar las palabras de su patrocinador, el de ojos marrones corrió hacia la proa con rapidez, lugar donde también estaba Hau, dejando detrás a una sonrojada Lillie.

Ash: ¡Ese volcán es enorme!— observó, señalando la creación de la naturaleza que mencionaba.

A lo lejos se podía ver una gran isla que, a pesar de ser visibles gran cantidad de edificios, la vegetación abundaba. Lo más notorio del lugar era un gigantesco volcán, el cual se alzaba imponente ante todo lo demás.

Wolf: ¡Estaremos arribando en Kantai dentro de 15 minutos, preparen sus cosas!— anunció, asomando la cabeza por la cabina.

En ese momento, Pikachu subió al hombro de su entrenador, con la cara roja por el golpe.

Ash: ¡Te pareces a Lillie, Pikachu!— dijo entre risas al ver el color de su fiel amigo.

—¡P-pika!— al pronunciar dicho sonido, el roedor eléctrico agudizó la voz, en una evidente imitación del tartamudeo de Lillie.

Todos (a excepción de cierta personita) comenzaron a reír a carcajadas— ¡ES IDENTICO!


Los 15 minutos pasaron y habían llegado a un puerto gigantesco hecho de piedra que estaba abarrotado de todo tipo de barcos; de pasajeros, de mercancía, lanchas, etc. Gracias a los contactos de Wolf, habían podido obtener una buena plaza. Para ese entonces ya todos estaban preparados. Ash se colgaba la mochila en sus hombros al tiempo que Rowlet se ponía en su cabeza; Lillie revisaba las cosas de su bolso; Hau se ajustaba la mochila; Kukui se acomodaba la gorra y Rotom hablaba con el último.

Kukui: Recuerda mandarme la foto, Rotom. Quiero que mi Burnet vea todo el progreso que Lillie está haciendo— dijo en un susurro para su invento, vigilando la distancia que mantenía con la mencionada.

Rotom: Pueda enviarla ahora mismo si me da un correo electrónico-Rotom— informó, también en un susurro.

Era su creación y aun así no recordaba todo lo que tenía para ofrecer. En ese momento, Kukui comenzó a plantearse muy seriamente su salud, para, posteriormente, darle el correo a Rotom.

—¡Enviado-Rotom!

Kukui: Gracias, eres de gran ayuda— dijo con una sonrisa.

En la pantalla de la pokédex se podía ver una imagen de una muy buena calidad, incluso parecía tomada por un fotógrafo profesional. En dicha foto se encontraban el azabache, quien dormía pacíficamente sobre el hombro de Lillie (quien era visiblemente más alta que él); Pikachu, acurrucado en el hombro de su entrenador y por último, la rubia, cuya cabeza estaba recargada en la de su amigo. Solo una palabra podía definir el retrato. Paz.

Es increíble… Lillie tardó unos meses para tomarme confianza, pero Ash… Lo logró en cuestión de días— pensó Kukui, con una sonrisa en la cara.

Ash: ¡Apresúrese, Profesor! ¡Ya vamos a bajar!— informó mientras comenzaba a descender por una pequeña rampa, seguido por Lillie y Hau.

Kukui: ¡Voy!— acto seguido, bajó del barco.

Una vez que todos estaban en tierra firme, decidieron despedirse del hombre que los había transportado hacia el lugar. O bueno, Lillie, Kukui y Rotom lo hicieron, los otros dos y el roedor eléctrico estaban admirando la ciudad.

Lillie: Le agradezco todo lo que ha hecho por nosotros, señor Wolf y me disculpo por los inconvenientes que le hayamos podido causar— dijo mientras formaba su habitual reverencia.

Kukui: Yo también le estoy muy agradecido… ¿Está seguro de que no quiere que le paguemos por el viaje?— interrogó. No era justo que el hombre no obtuviera una recompensa monetaria por el trabajo hecho.

El aludido comenzó a reír— ¡Claro que no! Estoy dispuesto a ayudar a los participantes del Recorrido Insular lo más que pueda, además de que navegar es mi pasión. Soy un hombre viejo y mientras más pueda hacerlo antes de caer muerto, mejor— culminó con una amplia y cálida sonrisa, como la que normalmente se le adjudicaba a los abuelos.

Antes de que nadie pudiera decir nada, Rotom habló.

—Le estoy muy agradecido por cuidar mis componentes, gracias a ellos puedo dar mi 100% de capacidad-Rotom— dicho eso, tendió su protuberancia roja en forma de apretón de manos.

El anciano se vio sorprendido.

Wolf: Lillie, las piezas que te entregué aquella vez…— comenzó a recorrer a la maquina con la mirada. La había visto antes en el barco, pero creyó que sería una cámara inteligente o esas cosas de jóvenes, pero al parecer, tenía conciencia propia.

Lillie: Ahora forman parte de la creación del profesor Kukui, la RotomDex— terminó la frase, con una pequeña sonrisa.

Wolf se quedó viendo un poco más, posterior a eso, volvió a sonreír— ¡Un gusto conocerte, RotomDex! ¡La capacidad de los chicos de hoy día no tiene límite! ¡Ya la hubiera gustado al viejo Samuel Oak haber construido algo semejante!— afirmó, devolviéndole el saludo al aparato.

Kukui: ¡Vamos! ¿Compararme con el profesor Oak…? ¡No bromee de esa forma!— ante lo dicho, un pequeño sonrojo apareció en su rostro, debido claramente a lo mucho que le habían halagado las palabras. En eso, algo cruzó por su mente— ¡Espere ¿usted conoció al profesor Oak?!

Al escuchar la pregunta, la cara de Lillie formó una expresión de sorpresa. Era cierto que conocían a alguien que conocía a Oak, pero era algo por demás obvio, siendo que los dos eran de Pueblo Paleta, pero… Por algún motivo, suponer lo antes dicho era intrigante cuanto menos. Si algo tenían en común casi todos los científicos de la A.C.P, eso era la admiración hacia el originario de Kanto. Incluso los aspirantes a científico la tenían.

Wolf: Soy un lobo de mar, Kukui. He recorrido más lugares de los que podrías imaginar y he conocido a gente de la más alta sociedad— contó, ajustándose la gorra de marinero—. Creo que será mejor que me vaya ya. Mi esposa va a preparar macarrones para la comida y no pienso perdérmelos.

Una vez dicho esto, el hombre partió en su Ferry, mientras era despedido por la gente que había transportado. Se quedaron en el mismo lugar por al menos 10 minutos más.

Ash: ¿Estamos esperando algo?— preguntó, ante la carencia de movimiento.

Kukui: Según mis estimaciones no debe tardar en…— un sonoro grito interrumpió sus palabras.

¿?: ¡Ya llegaron!— se escuchó decir. La voz que había recitado esas palabras mostraba alegría.

El grupo protagonista giró la mirada en dirección al sonido.

Corriendo hacia ellos iba una mujer adulta morena de pelo oscuro y ojos del mismo tono. Estaba vestida con unos shorts de color púrpura y una camiseta rosa un tanto "reveladora". Calzaba unas sandalias rosas con tacones; una gran variedad de colgantes, pulseras y tobilleras adornaban su cuerpo. Lo que le llamó la atención a Ash fue el objeto que se posaba sobre su muñeca izquierda: Una Pulsera Z.

Siguiéndole el paso (solo que caminando) se encontraba otra chica, pero ella era de la edad de Ash. Su piel también era morena, solo que su pelo y ojos eran verdes; el primero estaba recogido en unas largas coletas y lo adornaba una diadema que portaba una gran flor rosada. A través de su mono corto de color gris, se podía ver una camiseta rosa. Sus zapatillas eran verdes. Una sonrisa nerviosa adornaba su cara, posiblemente ante el escándalo armado por su acompañante. Aunque, si éramos honestos, no mucha gente le prestaba atención, principalmente por la gran cantidad de ésta que había en el lugar.

Como si la vida hubiera querido detener el avance de la adulta, ésta tropezó, cayendo de cara hacia el suelo.

¿?: ¡Olivia! ¿¡Estás bien?!— preguntó preocupada la más joven, acercándose a la nombrada.

Una pequeña gota apareció en las sienes de nuestros protagonistas.

Olivia: Mallow… Creo que nací maldita…— dijo con pesar, reincorporándose un poco.

Mallow: ¡No digas eso! Es cierto que te caes más veces que las personas promedio… 13 o 14 veces al día…— eso último lo dijo para sí misma— ¡Pero eso no debe desanimarte! Levántate ¿sí? Tienes gente a la que recibir— una sonrisa en extremo cálida y radiante apareció en su rostro.

Olivia: Mallow… ¡Tienes razón!— el pesar, cambió a motivación.

Lillie no las conocía de nada, pero tenía la ligera sospecha de que eso era una escena recurrente entre esas dos mujeres; obviamente esa suposición se quedó en el olvido al escuchar sus nombres— Profesor Kukui… ¿Ellas son?

Kukui: En efecto. La capitana Mallow y la Kahuna Olivia, dos de las mujeres más poderosas de Alola— respondió, sonriendo.

Evidentemente, Ash también había reparado en los nombres, pero él realmente no era de los que se emocionaban por tener a alguien famoso frente a frente. Lo que de verdad le entusiasmaba era la oportunidad de poder librar un buen combate con dicha celebridad, después de todo, por eso eran reconocidos ¿no? Decidió que aguardaría el momento oportuno para preguntar todo lo que quería preguntar.

Una vez que la peliverde ayudó a la Kahuna a levantarse, ésta caminó hacia sus espectadores, con la mirada puesto en el suelo, cuidándose de posibles obstáculos.

Olivia: ¡Me alegro de volver a verte, Kukui!— saludó con entusiasmo una vez que estuvo frente a ellos— Veo que sigues mostrando tanto pecho como siempre.

Kukui: Ciertamente, ha pasado tiempo, Olivia. Entre tus responsabilidades como Kahuna y mis investigaciones no hemos tenido tiempo de vernos— dijo, para después darse cuenta de algo— ¡Ah! ¿Dónde están mis modales? Chicos, les presento a la Kahuna de Akala, una buena amiga de la infancia, como supongo recordaran, su nombre es Olivia.

Olivia: ¡Alola! ¡Un gusto el conocerlos a todos!— dijo, recibiendo un "Igualmente" por parte de todos, con excepción de Kukui. En ese momento, giró a ver a cierta persona en concreto— Este debe ser el entrenador que me mencionaste… ¿Ceniza Ketchum?— mientras decía eso, se llevó la mano al mentón y comenzó a analizar al chico de arriba abajo.

Ash: Eh… no… Mi nombre es Ash Ketchum…— había viajado por una gran cantidad de lugares, había conocido infinidad de gente, pero nunca nadie había traducido su nombre.

La reina se dio un golpe en la cara— ¡Te pido perdón! He estado algo ocupada últimamente y tengo que pensar en muchas cosas— se excusó con honestidad.

Ash: No se preocupe, realmente no me molesta— admitió, sonriendo—. Después de todo, mi nombre literalmente significa ceniza…— ¿en que habían pensado sus padre para ponerle a su hijo ceniza en Unovano?— Por cierto… ¿Cómo debo llamarla a usted?

Olivia: ¡Con Olivia basta y sobra! Siempre he odiado los honoríficos— relató. Cuando la morena iba a decir algo más, reparó en la presencia de cierto chico— ¡Hau! ¡Has crecido una barbaridad! ¡No te había reconocido!— exclamó con una mezcla de sorpresa y alegría.

Hau: ¡Alola, Olivia!— saludó, comenzando a reír.

Después de una pequeña charla sobre lo mucho que Hau había madurado y su relación con las Malasadas, la portadora de la pulsera Z comenzó a hablar con Lillie, la cual hizo una reverencia en señal de respeto.

Ash se sentía un tanto excluido, prácticamente todos conocían a esa mujer, con excepción de él, Rotom y muy posiblemente su amiga rubia, pero en ese momento, ellos dos se encontraban hablando con la adulta. Fue entonces que reparó en la presencia de la capitana, con velocidad, volteó a verla. Para su sorpresa, ella también lo veía a él.

Mallow… ¿Así se llamaba? Si, era Mallow; comenzó a hacerle señas, indiciándole que se acercara. Un tanto confundido, el azabache se apuntó a sí mismo con el dedo índice de la mano izquierda, como diciendo: "¿Quién? ¿Yo?", ante lo cual la peliverde asintió. Un poco más confuso que antes, Ash volteó a ver a la lechuza que tenía en la cabeza, quien le devolvió la mirada, posterior a eso, miró a su fiel inicial; él tampoco conocía las intenciones de la chica.

Un poco vacilante, el entrenador se apartó de su grupo y comenzó a caminar hacia la adolescente (la cual se encontraba varios centímetros detrás de su reina), cosa que fue notada por Lillie.

Mallow: ¡Ese Rowlet se ve increíble!— exclamó nada más estar frente al oriundo de Kanto— Se ve que está bien cuidado y entrenado— la altura de la adolescente era casi la misma que la de Ash, por lo que solo tuvo que subir un brazo para poder acariciar al pokémon en cuestión— Por cierto, mi nombre es Mallow, un gusto conocerte— su boca se curvó en la misma sonrisa radiante de antes.

Ash: ¿Cómo era?...— masculló, pensativo— ¡Ah, sí!... ¡Alola! ¡Mi nombre es Ash Ketchum y soy de pueblo Paleta, de la región de Kanto!— se presentó.

La morena comenzó a reír— Se puede ver de lejos que eres un forastero. Mi nombre es Mallow, un placer— dejó de acariciar a un complacido Rowlet, para después descolgarse de la espalda una especie de mochila amarilla— Estás haciendo el Recorrido Insular, ¿verdad?— tras lanzar la pregunta, comenzó a buscar algo.

Ash: ¡Así es! Terminé las pruebas de Melemele y por eso el profesor nos trajo a mis amigos y a mí a Akala— contestó con simpleza.

Mallow: Entonces supongo que estás enterado de mi posición como capitana— dijo, mientras seguía buscando.

Ash: Especialista en tipo planta, o eso fue lo que me dijeron.

Mallow: ¡Pues te informaron bien!— un pequeño gesto de satisfacción apareció en su cara— ¡Aquí está!— de la mochila, sacó una pequeña caja, envuelta en un trozo de tela.

El azabache supo lo que era nada más ver el objeto— ¿No desayunaste?— cuestionó, ciertamente era un poco tarde para ello.

Mallow: No es eso— rio por lo bajo—. Es para ti— informó, cediéndole lo que todo indicaba, era una lonchera.

Ash: ¿Eh? ¿Para mí?— interrogó. Si antes estaba confundido, ahora más.

Mallow: Verás, cuando supe que recibiríamos a un grupo de personas hoy y entre ellas venía un extranjero, no pude evitar emocionarme— contó, al tiempo que el mejillas de rayo tomaba la caja—. Es por eso que hice un poco de comida para que alguien no nativo de Alola la probara, es decir, tú.

Ash: Vaya… ¡Te lo agradezco muchísimo! Te tomaste la molestia de prepararlo, así que con gusto lo comeré— acto seguido, desenvolvió la lonchera y la abrió, en el interior de ésta había un platillo que él nunca había visto, junto a unos cubiertos de metal. La comida desprendía un aroma de lo más exquisito, provocando el sonrojo de Ash, Pikachu y Rowlet— B-buen provecho…— ante la expectante mirada de la morena y haciendo uso de un tenedor, tomó un pedazo de algo que parecía ser carne mezclado con bayas para posteriormente llevárselo a la boca. ¿Me comunico con el Paraíso? Si, mire, dejaron caer un pedazo de él a la tierra.

Mallow: ¿¡Por qué lloras?!— preguntó exaltada.

Lagrimas habían empezado a caer de los ojos del chico, quien comenzó a retirárselas con las manos. El grito proporcionado por la capitana alertó a todos los demás presentes, quienes veían con gran sorpresa al entrenador.

Lillie estaba visiblemente sorprendida, muy, muy sorprendida. Ash había pasado por todo tipo de situaciones y jamás había mostrado ser capaz de llorar, era alguien que no parecía poder hacerlo debido a su constante buen humor. ¿Qué había pasado?...
Pero si la rubia estaba intrigada, Pikachu aún más. Mucho tiempo había pasado desde la última vez que su amigo se puso así.

Ash: Es que… es que…— trató de hablar, mientras seguía secándose el agua que descendía por su cara— ¡ESTÁ MUY RICO!

Todos con excepción de Mallow, cayeron de espaldas. Incluso Pikachu y Rowlet cayeron del cuerpo de su entrenador.

Mallow: ¡Me alegra que te haya gustado!— dijo con sinceridad— Mi sueño es hacer platillos que sean deliciosos tanto para humanos como para pokémon, y es por ello que siempre trato de mejorar mi cocina y de obtener distintos puntos de vista— en ese momento, algo la sujeto de las manos.

Ash: Siempre que necesites que alguien pruebe lo que cocines… Llámame… Por favor…— en su cara se podían ver reflejada la seriedad de sus palabras.

Una gran sonrisa apareció en la cara de la peliverde— ¡Eso tenlo por seguro!

Sin siquiera saberlo, habían conocido a un gran aliado.


Bueno, eso fue todo.

Sé que me tardé un poco escribiendo este capítulo, pero les seré honesto, no supe cómo desarrollarlo del todo bien, además de que estaba corto de inspiración. Podrán notar que el capítulo es más corto de lo usual, pero créanme, en el siguiente traeré nuevas cosas bastante interesantes.

No tengo un "¿Saben algo?" preparado para hoy, por lo que así lo dejaremos… Bueno, tengo una noticia que tal vez les podría interesar a unos y a otros no.

Llevo mucho tiempo (como un año, año y medio) queriendo escribir un fic del género "Isekai", fue hasta hace poco que por fin me animé a escribirlo, precisamente gracias a un fanfic llamado "Una nueva oportunidad, un nuevo comienzo" que está por su primer capítulo y la verdad les recomiendo. Si les gusta mi forma de escribir, me gustaría que se pasaran por mi nueva "obra" que podría estar publicando en 3-4 días.

Bueno, dejo el auto-spam y procedo a despedirme. ¡Nos leemos en unos días!