¡Ey! ¿Qué hay? Últimamente he estado algo aburrido, ¿podrían recomendarme un buen fanfic? Me gustaría entretenerme leyendo alguno. Gracias de antemano. Bueno… Contestemos reviews.

Ultimate blazer: No es que no se acuerde de ellos, es solo que… Lo hace con muy poca frecuencia XD Siento que eso le da un toque más completo a la historia.

Oconner95: Pues lo irás entendiendo con el pasar de los capítulos, no te preocupes por ello, yo me encargaré de explicarlo.

CCSakuraforever: Si… Fue un capítulo muy variado. Gracias por la review.

ZeruTX: Exactamente. Por el equipo de Gladio no te preocupes, se irá formando con el paso de la historia, eso te lo garantizo. Creo que has sido el único que mencionó el mechón de Gladio XD
Como el mismo Ash lo dijo, estaba imparable ese día. Si, trato de que la relación se vaya consolidando poco a poco y que se vea natural. Me alegro que gracias a mi fic te esté comenzando a gustar el Aureliashipping.
Zoe y Darius son personajes que dan para mucho.

NesRedTrebol: Pues esos dos personajes ya existen en el universo del anime de Pokémon, pero si lo dices de la forma en que creo que lo dices… No creo que aparezcan en un tiempo muy cercano. Ash necesitaría la derrota en caso de que se estuviera volviendo arrogante o estuviera perdiendo de vista lo verdaderamente importante en las batallas. Una cosa es NECESITAR la derrota y otra totalmente distinta es que nadie lo haya vencido. Puede parecer fácil, pero realmente no lo es. El Recorrido Insular está principalmente enfocado en los novatos que no tienen ni de cerca la misma experiencia que Ash; como quien diría, el azabache está "sobreleveleado".

Soulablarn18000: Si, la introducción de Charizard será buena, o eso espero. Bueno, XYZ no era una temporada enfocada en Charizard XD
¡Hasta pronto!

Bulgysundew: ¿Puedes creer que le dediqué 10 minutos a la búsqueda del nombre de los Zucaritas en España?... Bueno, eso se irá explicando con forme avance la trama. Tú mismo lo has dicho. Yo tampoco puedo evitar mal pensar. ¡Por supuesto!

Rosalina Estela: Ash no es un chico con muchas luces que digamos…

El Sawa: Jajajaja. Si, pensé en Saitama cuando escribí esa parte; él es el ejemplo perfecto del cúspide del poder.

Dragón titánico: De nuevo, no entendí nada…

Bueno, esas fueron mis respuestas. ¡Pasen a leer! El capítulo los espera.


—Lo importante es que están bien, Ash.

Nuestros protagonistas se encontraban saliendo del Centro Pokémon (sin abandonarlo del todo ya que regresarían tras terminar la prueba de Ash), por recordatorio de Lillie, se pusieron en contacto con Kiawe.

Una vez que lo llamaron, la rubia no supo que decir, sin embargo, Ash había dado con la solución, una solución que no lo llenaba para nada.

—En serio, creo que jamás me habían dado una paliza igual…— dijo el azabache, demostrando un poco de pesar en sus palabras.

Kiawe: Entonces debe ser un oponente formidable; si derrotó a un entrenador veterano como tú sin mucho esfuerzo, debe ser un monstruo— supuso con la mano en el mentón—. Pero bueno, ¿Qué se le va a hacer? Ya habrá otra oportunidad para atraparlo.

Ash: Me disculpo de nuevo, Kiawe— tras decir eso, hizo una pequeña reverencia. Pikachu lo imitó.

Al margen de toda la conversación, estaba Lillie. Su corazón se estrujaba cada vez que una mentira salía de la boca de Ash; mentiras usadas para encubrir a su irresponsable hermano mayor.

Kiawe: De acuerdo, Ash; no te quito más tiempo. Suerte con tu segunda prueba, le oraré al volcán de Akala para que tengas éxito y prosperidad— se llevó la mano al pecho—. Mantén tu determinación siempre ardiente.

El entrenador de Kanto imitó la acción del capitán— Siempre ardiente— repitió para después sonreír.

Acto seguido, la llamada se cortó.

Era ahora o nunca, pensó Lillie.

—Ash… yo… a-agra…— comenzó a decir la rubia.

—A-ahora no es el momento, Lillie…— interrumpió de golpe. En su rostro, la sonrisa que le había brindado a Kiawe ya no era una de alegría, ahora simplemente era un gesto vacío, utilizado para ocultar la furia que se tenía a sí mismo.

Después de todo, había traicionado la confianza de Kiawe.

Lillie, Rotom y Pikachu intercambiaron miradas de preocupación.

Sin decir ninguna palabra más, continuaron su camino.


Cerca de una hora había pasado y para ese entonces, el camino se cerraba en torno a dos grandes paredes de piedra.

Inesperadamente (sí, claro), Ash salió corriendo hacia el lugar; si la información dicha por Lillie era cierta, solo podía tratarse de un sitio.

Lillie: ¡E-espera, Ash!— pidió, empezando a ir tras él.

—¡Apresúrate! ¡La prueba nos espera!— dijo éste entre risas. A la rubia le alegraba ver que ya estuviera un poco mejor, pero… Tenía que darle las malas noticias.

Lillie: ¡Necesito hablar contigo de algo urgente!— anunció, logrando que el azabache se detuviera. La mirada de Ash le decía que continuara hablando— Se trata de mí— la cabeza del chico se ladeó levemente; no estaba entendiendo. Lillie dio un pequeño suspiro; clara y concisa, así debía ser para decirle las cosas a su amigo—. Yo no tengo permiso para entrar al lugar de la prueba.

En ese momento, Ash adquirió una expresión muy cómica; como si lo hubieran golpeado con una sartén.

Lillie: Lo que pasó en Melemele fue un permiso único que me dio el señor Hala; en Akala las cosas son diferentes y las normas también…— terminó de decir.

Ash: ¡Olivia es amiga del profesor Kukui! Podríamos pedirle que te dé ese permiso…— propuso, aunque conociendo a Lillie no tardaba en…

—Aunque se lo pidiéramos ahora, el aviso no llegaría lo suficientemente rápido como para que yo alcance a entrar a esta prueba contigo; simplemente no podemos hacer nada, Ash— argumentó la rubia.

El rostro animado del azabache cambió por completo a uno de resignación; ¿en serio no podrían hacer nada?...

—Ustedes deben de ser Ash y Lillie— supuso una voz femenina detrás del entrenador, que sonaba un tanto inexpresiva.

De inmediato, todos voltearon al lugar del que provenía dicha voz, encontrándose con una chica bajita. Dicha mujer (aunque más bien parecía una niña) vestía pantalones anchos celestes y una camisa blanca, además de unas sandalias azules y una diadema algo rara en el pelo, éste era azul y corto; sus ojos compartían el mismo color. Una expresión de seriedad adornaba su cara, parecía ser de esas personas que no hablaban mucho.

Esas pintas… Se le hacían sumamente familiares a la rubia…

Una de las cejas de Ash se curveó hacia arriba, ¿una niña?... No, no podía suponer eso tan fácilmente, no después de lo que le había pasado hacía unas horas— Esos son nuestros nombres, ¿puedo preguntar por el tuyo?— solicitó el azabache; no podía dejar ninguna interrogante pendiente.

—Un gusto, mi nombre es Lana—dijo a secas, haciendo una pequeña reverencia.

Los ojos de Ash, Lillie y Pikachu se abrieron como platos.

—¿¡L-L-L-LANA?!

—¿¡PIKA?!


—¡No creí que nos fuéramos a encontrar así con la capitana!— dijo Ash entre risas mientras se sobaba la nuca.

—Además de a la súper conocida pescadora Lana Saltagua— añadió Lillie en un suspiro—. Somos las personas con más suerte en Alola…

La peliazul solo pudo reír por lo bajo al escuchar las expresiones de los, hasta hace un momento, desconocidos.

Ash: Pero en serio, el profesor Kukui es un ídolo— exclamó feliz— ¡Conseguir el permiso desde antes que llegáramos a Akala!... Espera… ¿¡Se apellida "Saltagua"?!

Si… Definitivamente había sido una suerte…


¿¡Entonces Lillie si puede entrar?!— interrogó el entrenador expectante.

Así es. Según la Kahuna, el profesor Kukui contactó con ella antes de arribar en la isla para que tu acompañante pudiera pasar a las pruebas sin la necesidad de insignia— respondió Lana, comenzando a caminar hacia la entrada de la Colina Saltagua—. Ahora bien, los he estado esperando por unos días y la prueba también lo ha hecho.

Una gran sonrisa apareció en la cara del azabache, quien de inmediato volteó a ver a su amiga— ¿¡Escuchaste eso, Lillie?!

Honestamente… La rubia tenía cara de haber presenciado el mayor milagro de la historia.


—Ya luego tendremos tiempo de hablar del apellido de la señorita Lana— dijo Lillie, tratando de hacer que su amigo olvidara aquello que le daba curiosidad—. Ahora mismo hay otras cosas que discutir.

Esas palabras llamaron la atención de la mencionada, logrando que volteara levemente hacia atrás— ¿Cómo por ejemplo?— preguntó, terminando de cruzar un puente de madera que estaba suspendido en el agua.

Lillie: Por ejemplo; las condiciones y normas para la prueba— respondió.

Si Ash se ponía a analizarlo, la última vez Liam les había colocado una serie de normas algo estrictas, ¿serían las mismas ahí?

Lana se quedó meditando un instante, al tiempo que empezaba a atravesar un pequeño sendero de hierba alta— Bueno… Realmente no lo sé… Lo pensaré en un minuto— esa respuesta no aliviaba para nada a Lillie, al contrario, solo hacía que se preocupara más.

Ash: Yo tengo otra duda— mencionó, levantando la mano cual estudiante.

Lana: Adelante— dijo sin más.

Ash: Yo tenía entendido que la Colina Saltagua era un lugar restringido pero no me pareció que hubiera algún tipo de seguridad en la entrada.

Los ojos de la rubia se abrieron levemente. Era cierto… La Colina Saltagua era considerado un lugar sagrado por los habitantes de Alola y solo aquellas personas que participaban o habían concluido el Recorrido Insular podían entrar en él… ¿Por qué la entrada estaba tan desprotegida? ¿No debería de haber un ayudante del Recorrido Insular cuidándola?... Era extraño.

Lana: Lo es. O bueno… Hasta hace 10 meses lo era— contó, sin dejar de caminar.

Lillie: ¿Qué quiere decir con eso?— preguntó sorprendida.

Lana: Justo lo que dije. Hace 10 meses, la Kahuna Olivia vino aquí y tras una inspección decidió que la Colina Saltagua era un lugar muy hermoso para ser visto por unos cuantos así que lo convirtió en un lugar público— contestó.

Lillie: Entonces, ¿hubiera podido pasar aun sin el permiso de la Reina?— volvió a preguntar.

Con que eso era… Entonces Darius y Zoe debieron de haber pod…

Lana: No realmente— con esas dos palabras, la confusión llegó al cerebro de nuestros protagonistas—. Si bien es cierto que gran parte de la colina ahora es accesible para las gente ajena al Recorrido Insular, hay un lugar en específico que todavía se mantiene cerrado.

Lillie: ¿Un lugar?...— repitió intrigada.

Antes de que Ash o Lillie pudieran siquiera abrir la boca para decir algo más, Lana volvió a hablar— Parece que ya llegamos… Bueno… Bienvenidos a la Colina Saltagua, lugar de la primera prueba de Akala— y sin más que decir, se hizo a un lado para que los adolescentes vieran el paisaje.

*El lugar era simplemente hermoso. Grandes lagos de agua cristalina eran separados por varios desniveles que, en compañía de la gran iluminación, le daban al sitio un aspecto simplemente cautivador. Dichos desniveles ayudaban a crear cascadas que transportaban el agua de un lago a otro hasta finalmente llegar al mar de Alola. Todo era claramente visible nada más entrar.


*Consideren el lugar como una mezcla de la Colina Saltagua del anime (la cual es sumamente bonita) y la del juego (de la cual por cierto solo usé unos detalles menores).


Los ojos de Lillie comenzaron a brillar, maravillada por el hermoso lugar que estaban viendo sus ojos; sin duda alguna, era un lugar que merecía seguir siendo restringido y protegido de la gente mal intencionada pero que, al mismo tiempo, todas las personas debían visitar alguna vez en su vida.

Ahora bien, si Lillie estaba así, imagínense a…

—¡ES HERMOSO!— gritó Ash a todo pulmón, llamando la atención de varias personas que ahí se encontraban. Todas ellas esbozaron pequeñas sonrisas; conocían el sentimiento de ver Saltagua por primera vez— ¡En el tiempo que llevo viajando jamás vi algo así! ¡Alola es increíble!

—¡Pika pi!

Lillie: Coincido totalmente contigo— secundó, asintiendo con la cabeza.

—¡Detecto grandes cantidades de alegría! ¡Procediendo a analizar el entorno!-Rotom— dijo una voz levemente amortiguada. Al poco tiempo, la mochila del azabache comenzó a agitarse y de ésta salió Rotom, quien comenzó a fotografiar el lugar de inmediato.

Lana no pudo hacer más que sonreír levemente ante el entusiasmo del grupo.

Tras unos minutos y cuando todos se calmaron un poco más, Ash hizo la pregunta de oro— Por cierto, Lana, ¿cuándo empezará la prueba?— dicha pregunta llamó la atención de todos los seres que estaban cerca, incluyendo la de los desconocidos, quienes simplemente sonrieron de forma sospechosa y volvieron a sus actividades.

Lana: Oh, bueno… Sobre eso…— un sonido de burbujeo la interrumpió de golpe, obligando a nuestros protagonistas a voltear la mirada hacia el lugar del que provenía el ruido, encontrándose con que en el lago se había formado una gran salpicadura— ¿Y esto?...— se preguntó a sí misma, comenzando a caminar hacia la orilla del agua al igual que nuestros protagonistas.

Ash: Es como si algo se estuviera moviendo ahí abajo— dijo, poniéndose de cuclillas para poder ver algo. Aunque el agua era muy clara, la distancia entre el adolescente y la salpicadura era bastante larga, dificultando la visión.

Lillie: ¿Se tratará de algún Pokémon?— trató de averiguar.

—Mi cámara no logra identificar al creador de dicho fenómeno-Rotom.

Se quedaron en esas posiciones por al menos 20 segundos, hasta que a Lana se le ocurrió una idea— ¿Por qué no van a investigarlo?— sugirió.

Ash: ¿Nosotros?— preguntó, señalándose con el dedo índice y luego pasándolo hacía Lillie.

Lana: Si, ustedes.

Una pequeña mueca de sospecha se formó en el rostro de Lillie; creía saber lo que estaba pasando…— Puede que suene grosera pero, ¿puedo preguntar por qué no lo hace usted misma?— interrogó. Lana ya no podría fingir más.

Lana: Cierto… Dicho así puede sonar muy sospechoso; me disculpo. Pero, verás, yo…— con rapidez se acercó a Lillie y comenzó a susurrarle algo en el oído; al poco tiempo, la cara de la rubia se puso roja cual tomate.

Lillie: ¡Y-Y-YA VEO! ¡Si lo pone esa manera no hay problema!— sus palabras fueron acompañadas por una gran risa nerviosa.

Ash: ¿Es algo malo? Yo también quiero saber— dijo, reincorporándose.

A una velocidad sorprendente, Lillie se colocó a su lado— S-son cosas de mujeres, Ash— dijo simplemente, esperando de corazón que el chico no preguntara nada más.

El azabache ladeó levemente la cabeza y recordó las palabras de su madre: "Nunca te entrometas en los asuntos de las chicas, jovencito". O algo así.

—Analizando las diversas causas por las que Lana no podría cumplir con la labor, descartando varias de ellas y considerando las más probables, llegué a la conclusión de que está en su peri…— antes de que Rotom pudiera terminar de hablar, Lillie le tapó las bocinas con la mano que tenía libre.

Lillie: ¡Tacto, Rotom! ¡Tacto!— le recordó, aún más roja que antes.

Lana solamente rio al tiempo que se tocaba el vientre.

Ash, tratando de librarse de toda esa confusión, se dirigió a la capitana— ¿Entonces solo tengo que ir a ver?— preguntó.

Lana: Si no fuera un problema— respondió, aun sonriendo.

Sin más que decir, el chico se dirigió al agua y comenzó a desvestirse, quitándose primero la camiseta y obligando a Pikachu a saltar de su hombro. Nada más ver eso, Lillie pegó un pequeño grito y se tapó los ojos con Rotom a pesar de las quejas de éste, por su parte, Lana había adquirido un rubor tan intenso que su cara parecía estar brillando.

—¿¡Q-Q-Q-Qué estás haciendo?!— interrogó, apartando la mirada. No es que ver a un hombre sin camiseta le resultara extraño, de hecho, uno de sus mejores amigos nunca usaba una (y de hecho, jamás lo había visto portando una camiseta) pero realmente no estaba acostumbrada a ver a chicos de su edad así y Ash en concreto… No estaba nada mal.

Ash: Voy a investigar; era eso lo que querías que hiciera, ¿no?— cuestionó, mirando confundido a la capitana.

Lana: ¡P-p-p-pero no tienes que desnudarte!— informó apenada.

Ash: ¿Entonces qué hago? Podría enfermarme si voy por ahí con la ropa mojada— afirmó, volviendo a colocarse la camiseta.

Lana: ¿T-tienes un Buscamontura?— preguntó ya más calmada.

El chico del Pikachu simplemente asintió, sacando el aparato en cuestión de su bolsillo.

Lana: ¿Podrías prestármelo un momento?— pidió, extendiendo la mano hacia el chico.

Ash: Por supuesto— sin dudar mucho, le entregó el objeto.

Lana: Veamos…— a los pocos segundos de tener el Buscamontura en las manos, lo encendió. Con un rápido movimiento de dedos, tecleó los tres únicos botones que tenía el aparato de forma que parecía un patrón o un código secreto— Nombre: Lana Saltagua. Por medio de la presente, activo en este dispositivo la Pokémontura "Nado"— ante la mirada de Ash, el Buscamontura comenzó a brillar levemente y tras un corto tiempo, dejó de hacerlo.

Ash: ¿Qué fue…?

Lana: Kiawe es el instructor de esto, el debería ser el que active todas las Pokémonturas… Siempre se le olvida hacerlo…— suspiró resignada— Bueno, Ash; con esto tu Buscamontura está actualizado y ya puedes utilizar una nueva Pokémontura; felicidades— informó, dirigiendo la mirada hacia el azabache y regresándole el objeto en cuestión.

Antes de siquiera decir algo, el entrenador vio la pantalla de su Buscamontura y en efecto, un nuevo nombre había sido añadido a la lista: "Nado". Alguien se colocó al lado de él.

Lillie: Con que Nado… Sin duda alguna es una de las Pokémonturas más útiles— dijo, observando también la pantalla— ¿Qué tal si la pruebas? En principio, basta con que te coloques al lado del agua.

Ash simplemente asintió y comenzó a caminar de nuevo hacia la orilla del lago. Estaba ansioso por saber que Pokémon sería el que vendría a ayudarlo. Pikachu se subió en su hombro.

Ash: ¡NADO!— exclamó, levantando el aparato hacia el aire, el cual empezó a brillar al instante.

Su ropa se vio rodeada por aquel destello y al poco tiempo, otra vestimenta sustituyó la que usaba de forma cotidiana. Ash esperaba el uniforme normal pero en lugar de eso, fue equipado con un short negro con una franja amarilla, unos zapatos de agua verdes y un chaleco del mismo color. El casco se mantenía.
Al ver que el chico no tenía camiseta, ambas mujeres desviaron la vista con rapidez.

Ash: Wow… Es tan diferente del normal…— exclamó, comenzando a inspeccionar su cuerpo. De pronto, un pequeño toqueteo en su casco llamo su atención— ¿Qué pasa, amigo?— le preguntó a Pikachu quien tenía la vista dirigía hacia el frente y cuyos ojos parecían querer salirse de sus cuencas.

Un tanto confundido, el azabache giro la mirada hacia la misma dirección, encontrándose con un gran y hermoso Lapras quien también poseía la misma mirada que Pikachu. De a poco, los ojos de Ash fueron ensanchándose hasta finalmente parecer sandías.

—¡TÚ!/¡TÚ!/¡PIKA!— exclamaron entrenador, Pokémon y voz desconocida a la vez.

Ash reconocería ese caparazón donde fuese y también reconocería esa voz que le hablaba directamente al cerebro. Reconocía a…

—¡LAPRAS!— gritó entusiasmado.

¡ASH!— el tipo Agua regresó el grito.

Ash: ¡No puede ser! ¿¡En serio eres tú?!— cuestionó con los ojos brillosos.

Lapras: ¡Claro que soy yo! ¡No puedo creer que te estoy volviendo a ver!— su voz sonaba sumamente alegre.

Ash: ¡Estoy tan feliz de verte de nuevo!— informó para después lanzarse hacia el cuello de la Pokémontura.

Al margen de la situación estaban Lillie, Lana y Rotom.

Lillie: ¿Ash está hablando con un Lapras?...— preguntó extrañada.

—No es nada raro. Los Lapras, a pesar de ser tipo Agua/Hielo, son tan inteligentes que incluso han logrado desarrollar alguna que otra habilidad psíquica, entre ellas la telepatía— respondió la Pokédex—. Algunos científicos afirman que Lapras podría ser el único Pokémon con tres tipos elementales-Rotom.

¿En serio? Lillie no tenía ni idea de eso.

Lana: Aquí lo realmente sorprendente es que Ash conozca a ESE Lapras— observó, sorprendida.


—Extrañaba tanto la sensación de tu caparazón…— informó el azabache acostado, poniendo una cara de comodidad increíble.

—Pika pi…— secundó.

Lapras: Yo también extrañaba viajar contigo— afirmó—. Por cierto, ¿te separaste de Misty y Brock?

Ash: Si, hace bastantes años de eso— contestó.

Lapras: Ya veo. Tú siempre estás viajando con todo tipo de gente, ¿no? Cuando nos encontramos aquella vez en Johto me sorprendió no ver a Tracey contigo— contó.

Ash: Cierto… Tracey fue el que viajó con nosotros por el Archipiélago Naranja…— recordó. De pronto se había puesto nostálgico.

Lapras: ¿Aún sigues hablando con él?

Ash: Creo que es el amigo con el que más tengo contacto— rio de forma nerviosa y, si lo pensaba bien, era cierto. Siempre que regresaba a su casa tras un viaje, ahí estaban su mamá, el Profesor Oak, Gary, Mr. Mime y Tracey esperándolo—. Por cierto, Lapras, ¿cómo es que te convertiste en una Pokémontura?— preguntó intrigado, reincorporándose hasta quedar sentado.

Lapras: Bueno, no es una larga historia ni emocionante pero si quieres escucharla, te la diré— tras una pausa en la que eligió las palabras que usaría para comenzar su relato, volvió a hablar—. Junto con toda mi familia, recorrí mares enteros, prácticamente se podría decir que no hay mar que yo no haya tocado. Hace un año, estábamos pasando por aquí por Alola y un grupo de turistas trataron de capturarnos, como pudimos, escapamos de ellos y fuimos a parar en un lugar llamado "Central de Pokémonturas" o algo así. Ellos nos atendieron las heridas y nos ofrecieron un trabajo en el que dejábamos a la gente montar en nuestros lomos y ellos a cambio nos darían hospedaje, alimento y medicinas para toda la vida. Era un trato infalible, después de todo, hacíamos lo que más nos gustaba y éramos recompensados por ello. Estuve unos cuantos meses en preparación y cuando consideraron que estuve listo, me asignaron a un entrenador personal y ese resultaste ser tú.

Ash: Woahhh… ¡Sin duda es obra del destino!— dijo feliz— Es decir, ¿Qué probabilidad había de que yo fuera tu entrenador asignado?… Un momento, ¿eso qué es?

El tipo Hielo rio levemente— Por lo que sé, es el entrenador al que serviremos siempre que nos necesite. En otras palabras, siempre que necesites un Lapras, yo seré el que venga a ayudarte.

Ash: ¿¡EN SERIO?! ¡¿Este día puede ir a mejor?!— se preguntó.

Lapras: Parece que sí— respondió, mirando hacia el frente donde se encontraba la salpicadura.

Ash: Llegamos…— murmuró.

La distancia entre Lapras y el objetivo ya era casi nula. Justo cuando estaban por tocar las ondas formadas en el agua, un gran número de siluetas salieron disparadas hacia todas direcciones.

Ash: ¿Qué fue eso?...— cuestionó tanto para él como para los Pokémon que lo acompañaban.

Lapras: ¿Tal vez eran Magikarps?— supuso.

No muy convencido, Ash se puso de pie y miró en dirección a la capitana y su amiga— ¡NO ERA NADA!— gritó a todo pulmón para hacerse escuchar.


—¿No era nada?...— susurró Lillie. Eso era imposible, una salpicadura tan grande no podía ser creada por "nada".

—Eso no tiene lógica-Rotom…

Lana: Creo que "Nada" está detrás de Ash— dijo a secas. Atrayendo la atención de los dos cerebritos.

—¡ASH, CUIDADO!— gritó Lillie nada más darse cuenta de lo que ocurría.

Dándose vuelta muy a tiempo, el azabache pudo ver el porqué de la alerta.

Con rapidez, un pequeño pez blanco iba disparado hacia él, en busca de atacarlo.

Ash: ¡Pikachu, Ataque rápido!— ordenó.

Con una velocidad superior a la del pez, Pikachu salió corriendo a su encuentro, interceptándolo con su ataque y mandándolo a volar varios metros hacia atrás.

Ash: Eso estuvo cerca… Gracias, amigo— comenzó a acariciar la cabeza del roedor, quien se acercó a él para ver si estaba bien— ¿Qué Pokémon era ese?...

Lapras: Creo que era un "Wishiwashi"— contestó, mirando la dirección hacia la cual el nombrado había salido volando.

—¿Wishiwashi?— repitió el entrenador.

Lapras: Si. He visto algunos antes pero siempre están en bancos de 200 o más de sus semejantes. Por lo que tengo entendido, son bastante débiles— explicó.

Ash: Un Pokémon de Alola…— masculló— Bueno, creo que sería conveniente que nos adelantáramos un poco; tenemos cosas que hacer más adelante— volvió a girarse hacia Lana y Lillie— ¡VOY A ADELANTARME!

Y sin dar tiempo a que éstas respondieran, se fue.


Usando una de las cascadas que permitía el paso de agua, Ash y Lapras pasaron al siguiente lago. Esperando a que las dos chicas y Rotom llegaran, decidieron ponerse al tanto de todas las novedades acontecidas en los años.

Lapras: Has visitado muy pocos lugares, Ash ¡El mundo todavía es inmenso!— afirmó. Comparado con lo que Lapras había recorrido, Ash no parecía haber salido ni a la vuelta de la esquina.

Ash: Ten por seguro que eso haré. No dejaré ninguna región o isla sin visitar ¡Todas tendrán el honor de ser visitadas por el gran Ash Ketchum!— y tras decir eso, comenzaron a reír.

—¡Ash!— se escuchó de repente.

Al nombrado ni falta le hizo voltear a ver para darse cuenta de que se trataba de Lillie, relajado por el ambiente que lo rodeaba, giró a su dirección encontrándose con ella, Lana y Rotom— ¿Qué pasa?— ya ni siquiera era necesario gritar; estaban a una distancia cercana de la orilla.

Lillie: ¡Detrás de ti!— anunció.

Poniéndose rápidamente en estado de alerta, Ash volteó hacia la dirección señalada; para su fortuna, no había un pequeño pez lanzándose para atacarlo, en lugar de eso, otra salpicadura comenzó a formarse.

Lana: ¡Verifícalo rápido, por favor! ¡Podría tratarse de una persona ahogándose!— dijo, logrando que el chico se pusiera algo nervioso.

Aunque algo no cuadraba. Él había llegado antes al lugar (por varios minutos, de hecho) y no había visto a nadie por los alrededores… Era un cuestionamiento lógico, pero no podía darse el lujo de pararse a pensar en ello; podría haber alguien en verdadero peligro.

Ash: A toda velocidad, Lapras— ordenó.

Lapras: Como gustes— y tras decir eso, aceleró la rapidez de su nado.

A los pocos segundos, Lapras se había acercado lo suficiente a la salpicadura y cuando estuvo por ponerse sobre ella, montones de siluetas salieron nadado hacia todos lados.

Ash: Pikachu— llamó.

El roedor supo de inmediato lo que debía hacer. Poniéndose en cuatro patas, esperó el inminente ataque… y no tuvo que hacerlo demasiado. A los pocos segundos, otro Wishiwashi saltó del agua para embestir a Ash, en esta ocasión no fue recibido por un Ataque rápido, sino que lo hizo un Rayo a mínima potencia que bastó para noquearlo.

Ash: En serio, esto empieza a parecerme muy sospechoso…— murmuró, mirando de reojo a la capitana— ¡VOY A ADELANTARME DE NUEVO!

Y de nuevo, se fue.

Para sorpresa del azabache, no podía usar las cascadas para desplazarse, eso principalmente a que éstas caían directamente sobre un cumulo de rocas para posteriormente ir a parar a los lagos. Y no sé qué pensaran otros entrenadores que no sean Ash Ketchum, pero una caída hacía unas piedras no era algo muy agradable.

Resignado a no poder hacer nada más, usó un pasadizo de tierra que parecía ser un camino en descenso para igualar el nuevo desnivel.

Ash: Enseguida nos veremos, ¿de acuerdo, amigo?— afirmó una vez que estaba en tierra, comenzando a acariciar la cabeza de Lapras.

Cuento con ello— y con un destello, el tipo Agua desapareció.

Ash comenzó a caminar hacia el frente. Estaba teniendo un muy mal presentimiento y dicha sensación solo incrementó cuando de pronto comenzó a llover y lo hizo aún más cuando vio a la distancia un gran arco de madera que simbolizaba el Recorrido Insular— Sabía que algo andaba mal con todo esto…— susurró para él mismo y para Pikachu, recibiendo un asentimiento de su fiel compañero.

Frente al arco, un hombre alto y robusto que vestía una camiseta de ayudante de Recorrido insular hacía la guarda. Cuando vio que el adolescente estaba por llegar, arqueó una ceja, expectante. Ya había tenido que rechazar a dos personas bastante raras antes, por lo que esperaba de corazón que ese chico tuviera todo en orden. Aunque si lo dicho por Lana era cierto…

Ayudante: ¡Buenas, joven aspirante! ¿Viene a afrontar la prueba?— interrogó, llevándose las manos a la cintura.

Ash se le quedó viendo un momento para acto seguido empezar a sonreír— ¡Por supuesto!— dijo con determinación.

Una pequeña sonrisa se formó en el rostro del ayudante. Daba gusto ver a chicos así de vez en cuando— ¿Puedo pedirle que me enseñe su insignia?— solicitó, extendiendo la mano.

Sin decir nada, Ash sacó el objeto en cuestión y se lo entregó al hombre, quien empezó a inspeccionarlo.

Ayudante: Ya veo… Así que inició su recorrido en Melemele… Si derrotó al Kahuna Hala usted debe de ser alguien muy habilidoso— dijo mientras observaba la parte trasera de la insignia—. Adelante, puede pasar— le regresó el objeto a su dueño.

Ash: Muchas gracias, señor— e hizo una reverencia para después pasar por debajo del arco de madera.

Ayudante: Por cierto, la capitana Lana salió hace unos cuantos minutos, yo me encargaré de comunicarle sobre su llegada— informó, sacando un Videomisor.

¿Mencionaba que Lana lo había estado acompañando durante todo su recorrido por Saltagua?... No lo creyó necesario así que simplemente asintió y pasó al último lago; a la única zona restringida.


—Oh, así que ya conocieron a Mallow y a Kiawe…

Lillie: Así es; es un tanto curioso que conociéramos a todos los capitanes antes de afrontar sus pruebas— rio, un tanto sorprendida de la suerte que tenían para algunas cosas (la lluvia en concreto no era parte de ésta).

Las dos chicas y la Pokédex se encontraban caminando por la orilla del segundo lago, a punto de llegar al pequeño camino de tierra que Ash antes había cruzado; de pronto, un sonido interrumpió su conversación, el sonido de un teléfono.

Lana: Discúlpame un momento— pidió, sacando su Videomisor de uno de sus bolsillos y atendiendo la llamada— ¿Bueno?... Oh, sí; lo sé… No te preocupes por ello, ya está listo… Si… Yo me encargaré de que sea un verdadero desafío— al decir esto último, la cara de la capitana adquirió un gesto sombrío que alertó a Lillie y Rotom; a los pocos segundos, su rostro volvió a la normalidad—. Muchas gracias por avisarme, nos vemos pronto.

—¿Pasó algo?-Rotom— preguntó.

Una sonrisa escalofriante apareció en el rostro de Lana— La prueba ya comenzó— dijo sin más.

Un pequeño escalofrío recorrió la espina dorsal de la rubia. Tenía un muy mal presentimiento.


Ash: Supongo que debería esperar aquí— pensó para sí mismo, acercándose a una saliente rocosa que actuaba como techo para protegerlo de la lluvia—… Según tengo entendido hay un monstruo en la Colina Saltagua pero yo no he visto nada así, ¿y tú, Pikachu?

—Pika— negó con la cabeza.

Ash: Cierto… No nos hemos separado en ningún momento y no creo que un monstruo pueda pasar desapercibido… ¡También hay otra cosa que me causa curiosidad!— mencionó, volteando a ver al roedor, quien con la mirada, le decía que continuara hablando— ¿Qué sucede con los apellidos de Lana y Hau?... Es decir, se apellidan Saltagua y Mahalo, como la Colina Saltagua y la Senda Mahalo, ¿no es eso raro?... ¿Liam se apellidará "Sotobosque"?...— y si lo pensaba bien, no era una idea descabellada… Tenía registrado el número de Mallow en la Rotomdex, podría preguntarle a ella…

Justo antes de que pudiera seguir pensando, un sonido burbujeante penetró sus tímpanos, un sonido que se iba haciendo cada vez más potente. Extrañado, Ash dejó su refugio temporal para acercarse a la orilla del lago; fue ahí donde lo vio.

Una salpicadura inmensa, más grande que las dos anteriores juntas, apareció en el agua, frente a una pequeña isla que había en medio de ésta; hubo un punto en el que el fenómeno dejó de crecer en cuanto a tamaño, como si hubiera llegado a la cúspide.

Instantáneamente, Ash lo comprendió. La prueba no estaba por comenzar; la prueba ya había iniciado desde el momento en el que entró en el lugar. Y si estaba en lo correcto…

—Bienvenido, Ash Ketchum de Pueblo Paleta— dijo una voz a sus espaldas— a la sala del Pokémon dominante.

Cuando se giró, ahí estaba Lana, parada en medio de la lluvia, totalmente empapada y sonriendo de forma macabra. Sus dos compañeros estaban bajo el techo de roca, refugiándose de la cada vez más intensa lluvia.

Ash: Me lo imaginaba…— masculló.

Lana: Antes no pude responder nada concreto sobre las reglas, pero ahora lo haré— alzó el dedo índice, asemejando el número 1—. Sobrevive.

El ceño del chico se frunció. Sin mediar ninguna palabra más, volvió a ver en dirección al lago para después sacar su Buscamontura. Antes de activarla, sacó una Ultra Ball de su bolsillo; era el único Pokémon extra que iba a necesitar.

—¡NADO!— exclamó con fuerza.

De un segundo a otro, Lapras regresó, así como su uniforme acuático.

Lapras: Siento un ambiente muy hostil…— dijo por lo bajo, esperando que Ash subiera en su caparazón.

Ash: Y que lo digas.

Con paso (o nado) lento, se acercaron a la salpicadura. Para cuando se colocaron sobre ella, el azabache ya tenía un dedo sobre el botón de la capsula.

—¡QUE COMIENCE LA PRUEBA!— gritó Lana a todo pulmón.

Con esa simple indicación, el agua comenzó a revolverse de forma violenta, obligando a Ash a sostenerse al cuello de Lapras. El movimiento siguió por unos cuantos segundos hasta que se detuvo. Pero como quien dice, después de la calma llega la tormenta.

—¡ROAAAAAAAAAAAAAR!

Una bestia gigantesca en forma de ballena que era rodeada por un aura naranjosa salió del agua con un gran salto y comenzó a caer directamente hacia Lapras, con las mandíbulas abiertas, como si estuviera listo para engullirlo.

Ash: ¡REGRESA!— exclamó Ash, levantando el Buscamontura. El destello se llevó a Lapras y regresó su ropa normal.

En la orilla, Lana había dejado de lado su faceta aterradora para pasar a una de total preocupación. ¿Ese chico estaba loco? El oleaje creado por la bestia podría fácilmente ahogarlo, además de que quedaría en medio del agua, sin capacidad para moverse rápido… Todo eso… por querer evitar que Lapras saliera herido…

—¡ASH!— la que definitivamente no podía ocultar su preocupación era Lillie y, realmente, era normal que lo estuviera; el azabache se había hundido en el agua y no daba señales de salir.

Segundos enteros de suspenso pasaron; segundos en los que Lana estuvo a punto de detener la prueba, pero, como si tratara de prevenirlo, Ash reapareció.

Sobre la pequeña isla estaba parado el azabache, quien se encontraba jadeando y empapado de pies a cabeza al igual que su Pikachu. Con sumo cuidado, abrió su mochila la cual, para suerte suya, era impermeable y guardó las Pokéball's de sus compañeros Pokémon, acto seguido la colocó sobre el suelo, al igual que a su gorra.

—¡No me importa que seas un monstruo! ¡Casi arruinas las cosas que mi mamá me regaló y por eso… TE DERROTARÉ!— con esa declaración de guerra, las cosas verdaderamente difíciles empezaron.

Una vez más, la bestia emergió del agua y abriendo la boca, disparó un potente chorro de agua a presión la cual fue esquivada por los pelos.

Ash: ¡Vamos! ¡"Dartrix", yo te elijo!— exclamó, lanzando la Pokéball al aire.

Una vez que la esfera se abrió, una lechuza salió de ahí, más no una igual a Rowlet. Ésta era mucho más grande y la gran parte de su cuerpo era de color blanca; alrededor de su cuello predominaba el color marrón. Sobre su frente, había dos mechones de color verde al igual que las plumas de su cola.

—¡Prrr!— exclamó el ave.


¡NO PUEDE SER! ¿¡Eres tú, Rowlet?!

Un tanto vacilante, la lechuza asintió, aunque llamarlo Rowlet a estas alturas…

Ash: ¿¡Cómo fue que pasó?!— le interrogó a sus acompañantes capaces de hablar mientras Pikachu veía admirado la evolución de su compañero de batallas.

Lillie: Fue durante la batalla con Yungoos. Parece ser que la motivación que Rowlet tenía lo impulsó a evolucionar— respondió, mirando con una sonrisa al Pokémon en cuestión. Era la primera vez que veía una evolución en vivo y en directo, ¡y había sido bajo su mando!—. Lamento haber sido yo la que manejaba a Rowlet cuando evolucionó.

Ash: ¡No, no, no, no! ¡No tienes ni porque disculparte!— dijo, restándole importancia al asunto para posteriormente dirigirse al tipo Planta— ¡Es increíble, Rowlet!— exclamó, cargándolo en brazos. Ahora era mucho más pesado…

Creo que no sería conveniente seguir llamándolo por el nombre de su preevolución-Rotom— informó, añadiéndose a la conversación.

Ash: Es cierto… ¿Y cuál es el nombre de Rowlet evolucionado?— preguntó sin dejar de acariciar a su Pokémon (quien por cierto, se veía sumamente complacido).

Lillie: ¡Eso es simple, su nombre es…!— y antes de que pudiera siquiera iniciar a hablar, fue interrumpida.

"Dartrix el Pokémon Pluma filo. Tipo Planta/Volador. Habilidad: Espesura. Su capacidad de percepción es excelente y puede detectar una presencia a sus espaldas y aniquilarla con sus afiladas plumas, las cuales guarda en sus alas. Acierta prácticamente siempre".

Molesta, Lillie infló las mejillas. De nuevo Rotom se le había adelantado.

Ash: Con que Dartirx, ¿eh?...— masculló, viendo con atención a su Pokémon.


—¡Hoja afilada!— ordenó el azabache con rapidez.

Sin siquiera vacilar, Dartrix batió levemente las alas, lanzando 5 hojas de cada ala, las cuales impactaron directamente contra la bestia. Del cuerpo de ésta se desprendieron unas pequeñas manchas blancas que casi pasaron desapercibidas para el entrenador. Casi.

—¡Vamos de nuevo con Hoja afilada, Dartrix!— indicó.

Repitiendo la acción, la lechuza volvió a disparar las hojas solo que esta vez, el monstruo las contrarrestó con un poderoso chorro de agua que no simplemente destruyó los proyectiles, sino que también continuó avanzando con una potencia bestial.

—¡Esquiva!— gritó Ash.

Con una voltereta, el entrenador evadió el ataque por los pelos mientras que Dartrix solamente tuvo que aumentar su altitud.

Al tener la boca abierta durante su pirueta, un poco del agua cayó en la boca del azabache. El agua estaba salada… "Salmuera".

—¡ROAAAAAR!— rugió la criatura.

De un momento a otro, una aura azul rodeó a Pikachu y Dartirx, señal de que sus características habían disminuido, más específicamente, el ataque… "Gruñido".

—¡Dartrix, levanta a Pikachu!— ordenó el azabache.

Cumpliendo con las órdenes de su entrenador, la lechuza voló rápidamente hacia el tipo Electrico, tomándolo entre garras para posteriormente salir disparado hacia el cielo. Pikachu estaba entusiasmado; por fin podría pelear en serio.

—¡Colócate sobre él y suelta a Pikachu!

Poniéndose a una distancia considerable de la bestia, Dartrix abrió las garras, dejando caer a Pikachu directamente sobre la "aleta" dorsal del enemigo.

Al darse cuenta de que el roedor estaba sobre él, el monstruo comenzó a agitarse desesperado para posteriormente sumergirse.

—¡Espéralo ahí, Dartrix!— dijo. Si todo salía como quería, Pikachu cumpliría con su parte del trabajo.

Y así lo hizo.

El agua cristalina comenzó a desprender destellos amarillos intermitentes, tras unos segundos, la bestia volvió a surgir de las profundidades del lago con Pikachu todavía sujetado a él, dándole descargas eléctricas que no le dejaban descansar. Y por eso mismo, a Ash se le hizo raro que el oponente siguiera moviéndose…

—¡Dartrix, Hoja afilada!

Hojas y descargas dañaban constantemente al enorme ser, haciéndolo gritar del dolor y logrando que se retorciera del mismo. Ese era tiempo valioso para averiguar lo que ocurría. El chico de Kanto comenzó a mirar en todas direcciones, buscando al causante de la resistencia de la bestia. Buscó y buscó mientras sus Pokémon le daban la oportunidad y finalmente lo encontró.

A unos 15 metros de distancia, un Alomomola brillaba con un aura verde que era dirigida también hacia el dominante; se trataba de "Pulso cura".

—Tengo que hacer algo rápido con ese Pokémon…— murmuró Ash un poco molesto— ¡Dartrix, cambiemos de objetivo! ¡Picoteo contra Alomomola!— indicó, apuntando hacia el tipo Agua.

Tan rápido como pudo, Dartrix dejó de lanzar Hojas afiladas y con suma velocidad voló para atacar al Pokémon rosado. Justo cuando su pico tenía la energía suficiente como para hacer el ataque, Alomomola se sumergió en el agua, obligando a la lechuza a detenerse de golpe.

—Esto es malo… Puede saltar desde cualquier dirección para atacar…— problema tras problema. Lo único que tenía seguro era que debía derrotar de inmediato a los refuerzos— ¡Espéralo y usa Impresionar, Dartrix!

Acatando las órdenes de su entrenador, el ave esperó.

Aunque había que recordar que Alomomola no era el único oponente.

La pelea entre el monstruo y Pikachu había sido llevada de nuevo a las profundidades del lago, donde los destellos amarillos seguían viéndose, solo una cosa era distinta… El Pokémon dominante no daba señales de querer salir del agua y eso era malo, muy malo.

—¡PIKACHU, SAL DE AHÍ! ¡SUELTALO!— gritó el entrenador con fuerza.


Alcanzo a escuchar la orden de Ash. Ciertamente me estoy quedando sin aire y si no salgo pronto a la superficie, moriré ahogado. Suelto la aleta de mi rival y comienzo a nada hacia arriba. ¿Por qué a pesar de que lo ataqué con toda mi fuerza no fui capaz de derrotarlo? Ya tendré tiempo de pensarlo cuando esté sano y salvo en tierra firme.

Justo cuando estoy por salir del agua, un fuerte golpe me hunde todo lo que he avanzado. Ese pez súper desarrollado acaba de usar "Acua cola" contra mí; no quiere dejarme ir…

Lanzo una descarga para alejarlo de mí y vuelvo a subir; por fin saco la cabeza del agua y respiro fuerte para recuperar el aire que me falta, logro ver la cara aliviada de Ash pero, segundos después, vuelven a hundirme.

Este Pokémon me está arrastrando hacia lo más profundo del lago…

Diablos… Empiezo a ver todo borroso y mi pecho arde mucho…

Je. Sabía que vendrías por mí, Ash.

Antes de desmayarme veo la cara de mi mejor amigo quien nada a toda velocidad para ayudarme…

Te dejo el resto a ti, Dartrix…


Siento su presencia… Sé que está detrás de mí, a punto de atacarme; lo disimulo para darle confianza a ese Alomomola.

Escucho el salpicar del agua y sé que acaba de saltar para embestirme. Con un rápido giro en el aire, pateó su acuática cara con mi garra y lo mando a volar. Sé que eso no fue suficiente para derrotarla así que lanzo unas cuantas hojas para finiquitarla. Cae al agua derrotado y no puede hacer nada más que quedarse ahí flotando. Adoro mi nuevo cuerpo.

Volteó a ver hacia la isla sobre la cual está parado Ash… ¿Y esto?... ¿¡Pikachu está inconsciente?! ¿¡Cómo es eso posible?! Aunque algo anda mal… No tiene esas espirales en los ojos que nos aparecen a los Pokémon cuando sufrimos una contusión por algún ataque… Simplemente está inconsciente.

Esa cosa debió haber tratado de ahogarlo y ahora Ash está presionando su cuerpo, no sé por qué pero lo está haciendo.

Me doy cuenta de una cosa… Ahora que Ash está tratando a hacer que Pikachu se mejore, es un blanco fácil para el gran pez... Al parecer no soy el único que se dio cuenta de esto ya que el pez comienza a ir directo hacia Ash, ignorando por completo mi presencia… ¡Eso me molesta! Oh, cierto, tampoco puedo dejar que le haga nada a mi entrenador.

Vuelvo a cargar energía en mi pico y voy volando hacia mi enemigo; quiero probar el nuevo ataque que Rotom me enseñó.

El pez parece estar preparando un ataque pero yo llego en ese momento, atacándolo con Picoteo. Mi ataque parece estar haciendo efecto ya que está liberando algunos quejidos y dejó de cargar su movimiento.

¡Con este nuevo ataque mis picotazos son aún más rápidos y poderosos! ¿Eh?... ¡Una baya Zidra! Justo tenía algo de hambre así que me la como.

Oh, vaya, parece que cierto Pokémon recordó quien es su oponente ahora. Trata de darme un coletazo pero lo esquivo fácilmente; podrá ser fuerte pero no es realmente rápido. Ataco de nuevo con Picoteo en cuanto veo la oportunidad. Y así, comenzamos un intercambio de ataques en el que yo llevo la ventaja. Siento la presión de estar al pie del cañón… Si yo pierdo, todo se acabará; Rockruff y Peke serían debilitados al instante y Yungoos podría durar un poco más pero no sería capaz de moverse por el agua… Esa presión me hace estar… aún más motivado ¡Me siento más poderoso!*


*Información extraída directamente de la Wikidex. En ella se afirma que Dartrix es capaz de aumentar su poder si siente que su entrenador está en peligro.


Sin perder tiempo, ataco y ataco; creo que mis ataques se han hecho más fuertes, compensando el Gruñido de hace unos instantes. Me alejo un poco y disparo unas cuantas hojas afiladas ¡Chúpate esa, idio…! Espera… ¿Qué está haciendo? ¿Por qué está volviendo a ver a Ash?

—¡Se supone que yo soy tu oponente!— le grito, sin quererlo, mi voz suena desesperada.

Espero que una voz me conteste, pero, en lugar de eso, lo hace una serie de murmullos, como si montones de Pokémon estuvieran hablando… Solo alcanzo a distinguir una:

—Veamos que eres capaz de hacer por tu humano.

Hijo de…


Un disparo de agua mayor a todos los anteriores salió disparado directo hacia Ash, quien ni siquiera se dio cuenta al estar ocupado con Pikachu, tratando de hacer que escupiera toda el agua que había tragado.

De no ser por un pequeño cuerpo que se opuso con todo su ser entre el ataque y el azabache, el chico estaría en medio del mar de Alola.

Una vez que el ataque cesó, Dartrix cayó con pesadez sobre el islote, alertando a su entrenador, quien simplemente pudo verlo con impotencia. Estaban acorralados…

La lluvia caía con fuerza sobre todos ellos y en ese momento, Dartrix solo pensaba en una cosa: La cara decepcionada de su padre. No podía darse el lujo de perder, no ahora que había evolucionado para volverse más fuerte… No ahora que tenía a Ash a su lado. Aun con sus alas empapadas, la lechuza se reincorporó al tiempo que su cuerpo comenzaba a desprender un brillo verde, señal de que su habilidad "Espesura" había sido activada.

—¡PRRR!— con un movimiento de sus alas, éstas adquirieron una tonalidad completamente verde y tomaron forma de cuchillas, como si se hubieran convertido en dos hojas afiladas. Toda el agua que estaba reunida en el plumaje de Dartrix desapareció, era como si sus alas ahora tuvieran un efecto impermeable…

—Dartrix…— masculló Ash sorprendido. ¿Cuál había sido su último inicial del tipo Planta en usar su habilidad? Posiblemente el único había sido Sceptile… Poniéndose de pie con Pikachu en brazos, el azabache se dispuso a terminar el combate de una vez por todas— Acabemos esto con un último ataque…

El tipo Planta emprendió el vuelo, dispuesto a dar un todo o nada.

—¡HOJA AFILADA!

La bestia sabía que si no se apuraba, podría terminar muy mal… Dio un potente salto y abrió las mandíbulas, tratando de engullir a Dartrix.

El ave, en lugar de acobardarse, siguió avanzando, entrando de lleno en la boca del lobo (literalmente) y saliendo por la cola del pez, partiéndolo a la mitad y concluyendo su ataque.

Ese día, Dartrix descubrió una nueva forma de usar Hoja afilada.

—¡LO HICIMOS!


—¡Eso fue increíble, Ash! ¡Siempre creí en ti!-Rotom— aduló, acercándose a su dueño con euforia.

Lillie: ¿Entonces por qué trataste de apostarme 5000 Pokédolares a que no lo conseguía?...— masculló en un tono imposible de escuchar para un humano normal.

Ash: El mérito total es de Pikachu y Dartrix, yo no hice gran cosa— y realmente era cierto… Ese había sido el combate en el que menos participación había tenido en toda su vida—. Por otra parte, ¿quién hubiera supuesto que se trataba de 262 Wishiwashis?

La lluvia había cesado y en el lago, Lana estaba terminando de agradecerle a los cansados Pokémon tipo Agua.

"Wishiwashi el Pokémon Pececillo. Tipo Agua. Habilidad: Banco. Al sentirse amenazado, alerta a sus congéneres emitiendo un brillo por las pupilas que puede verse incluso a 40 kilómetros de distancia. En su forma Banco es temido incluso por Gyarados; el poder de su Pistola Agua puede superar al de Hidrobomba."

Ash: Eso explica muchas cosas— rio, acariciando a sus ya recuperados (a base de muchas pociones) Pokémon—. Vamos, Pikachu, no es tu culpa que te quedaras sin oxígeno; pudiste haberlo derrotado si no hubiera sido por Alomomola.

El pequeño roedor estaba con la autoestima por los suelos. Llevaba meses sin participar en un desafío oficial y cuando por fin lo hizo, fue derrotado como sí nada.

—Me disculpo de nuevo por el comportamiento tan agresivo de Wishiwashi; nunca saben controlarse cuando entran en su forma Banco— dijo Lana al tiempo que se acercaba a nuestros protagonistas—. Cambiando de tema, Ash… Muchas felicidades, superaste la prueba. Tienes el derecho de quedarte con este "Hidrostal Z" que te permitirá usar Movimientos Z del tipo Agua— informó, extendiendo la mano en la cual tenía un pequeño rombo de color azul el cual, en su centro, tenía un dibujo similar a una gota.

Con firmeza, Ash tomó el Cristal Z y tras analizarlo unos cuantos segundos, lo levantó hacia arriba, en señal de victoria— ¡Tengo el Hidrostal!— exclamó alegre, a su celebración se le unieron Dartrix y Pikachu (un tanto a regañadientes).

—¡Guardando archivo! Nombre: "Venciendo a un monstruo"-Rotom.

Lana: Por cierto, Ash, ¿te conté que un día pesqué a un Mega-Gyarados?— cuestionó, inflando el pecho con orgullo.

Ash: ¿¡M-M-M-M-MEGA-GYARADOS?!— repitió asombrado.

—Era mentira— reveló la peliazul, sacándole la lengua al entrenador.

En contra de toda lógica, Ash se convirtió en un montón de polvo con gorra.

Lillie: ¿En serio creíste eso, Ash?— interrogó, mirando hacia abajo.

—Le estás haciendo honor a tu nombre, Ceniza-Rotom— bromeó.

Gracias al chiste de Rotom, todos comenzaron a reír, incluso Ketchum, quien volvió a su forma original.

A la distancia, unos ojos amarillos veían intrigados la escena. Su viejo podría esperarlo un poco más.


Vaya… Lo terminé. Los primeros días no tenía nada de inspiración y ni siquiera sabía cómo hacer el inicio pero entre ayer y hoy, junte la inspiración suficiente para escribir el capítulo. Creo yo que me salió algo interesante.

Bueno, finalmente se nos presentó a los tres capitanes de Akala y la primera prueba fue completada, ¡Avenida Royale, allá vamos!...

Por otra parte, Rowlet evolucionó. Vi que no muchos de ustedes o no se dieron cuenta de ello, o simplemente no le dieron importancia. De poco en poco el equipo Pokémon de Ash se va formando.

Bueno, no tengo mucho que decir así que… Nos vemos en el siguiente capítulo (en el que habrá más de una revelación, espero no extenderme demasiado…). ¡Hasta pronto!